CAPITULO XXXIII DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO
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Hay en esta ciudad otro convento del seráfico padre San Francisco, que en breves años ha florescido y floresce en religion, santidad, letras y número de religiosos, con admirable ejemplo, donde yo he conoscido famosos varones, grandes predicadores, de mucho pecho y celo para las ánimas y conversión de los naturales.
El padre fray Luis de Oña, que fué provincial, varon consumado y no menor púlpito; el padre fray Hierónimo Villacarrillo; el religiosísimo fray Diego de Medellín, deudo nuestro, obispo de Santiago de Chile, donde murió como un sancto, habiendo vivido en la Orden con gran religion, cristiandad, ejemplo y observancia más de sesenta años; halléme en su muerte siendo en aquel reino el primero provincial de mi Orden, no lo mereciendo, y fué Nuestro Señor servido hacerme esta merced: que porque el dia de sus obsequias no hobo sermon, respecto de ser los oficios muy largos, y las ceremonias con que se entierran estos señores obispos, el dia del novenario, aunque se habia encomendado al guardian del convento de nuestro padre San Francisco, por cierta ocasion no lo predicó, y se me mandó predicase, lo cual hice lo mejor que pude fundando mi sermon sobre esta sentencia: prœtiosa est in conspectu Domini mors sanctorum eius. El padre fray Juan del Campo, gran varon en opinion de sanctidad y letras, todos los cuales fueron provinciales y algunos vicarios generales ó comisarios, como en esta sagrada religión se nombran.
Es mucho más moderno quel nuestro, que no creo ha 45 años se fundó, por lo arriba dicho. Ha crecido, favoreciéndolo la mano del muy alto, en este breve tiempo, en edificios, porque está acabado; la iglesia, sombría é no de bóvedas.
El edificio de la casa bueno y alegre, con muchas fuentes, y un estanque que llaman, dado por el Marqués de Cañete el viejo, de buena memoria, el cual era como casa de recreacion del marqués Pizarro, de mucho sitio y de muchos parrales y árboles frutales, así de la tierra como de los nuestros; sustenta 130 y más religiosos, y estudio.
Han salido della tres obispos: el reverendísimo fray Diego de Medellín, de quien poco ha tractamos; el reverendísimo fray Juan Izquierdo, obispo de Puerto de Caballos y agora obispo de Yucatán; el reverendísimo fray Hernando Trejo, obispo de Tucumán, los dos últimos hijos desta provincia, y se espera habrá otros muchos más.
El padre fray Hierónimo Villacarrillo, y el padre fray Juan del Campo, no quisieron iglesias, enviándoles cédulas dellas Su Majestad. Tanta era la humildad y religion destos venerabilísimos padres.