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Cancionero de Lope de Stúñiga

ROMANÇE POR LA SENNORA REYNA

Reading edition

de Aragon.

Retraida estaba la reyna, La muy casta donna María, Mujer de Alfonso el Magno, Fija del Rey de Castilla, En el templo de Dyana, Do sacrificio fasía; Vestida estaba de blanco, Un parche de oro çennia, Collar de iarras al cuello, Con un grifo que pendia, Pater nosters en sus manos, Corona de palmería. Acabada su oracion, Como quien planto fasia, Mucho más triste que Leda, Sospirando, asy desia: Maldigo la mi fortuna, Que tanto me perseguia, Para ser tan mal fadada Muriera cuando nasçia, É muriera una vegada Et non tantas cada dia, Ó muriera en aquel punto Que de mí se despedia Mi marido et mi sennor Para yr en Berbería; Ya tocaban las trompetas, La gente se recogia, Todos daban mucha priessa, Contra mí á la porfía, Quién yçaba, quién bogaba, Quién entraba, quién salia, Quién las áncoras levaba, Quién mis entrannas rompia, Quién proises desataba, Quién mi coraçon fería; El terramote era tan grande, Que por cierto, parescia Que la máchina del mundo Del todo se desfacia; ¿Quién sufrió nunca dolor Qual entónçes io sufria? Quando vi iunta la flota Y el estol vela fasia, Io quedé desamparada Como vidua dolorida; Mis sentidos todos muertos, Quasi el alma me salia Buscando todos remedios, Ninguno non me valia, Pidiendo muerte quexosa Et menos me obedescia, Dixe con lengua rabiosa, Con dolor que me aflegia, ¡Oh, maldita seas, Italia, Causa de la pena mia! ¿Qué te fise, reyna Iuhana, Que rubaste mi alegría? Et tomásteme por fijo Un marido que tenía, Feçiste perder el frutto Que de mi flor attendia. ¡Oh madre desconsolada. Que fija tal parido habia! Et dióme por marido un César Que en todo el mundo non cabia, Animoso de coraie, Muy sabio, con valentía, Non nasció por ser regido, Mas por regir á quien regía. La fortuna ynvidiosa, Que io tanto bien tenía, Ofrescióle cosas altas, Que magnánimo seguia Plascientes á su deseo Con fechos de nombradía, Et dióle luégo nueva empresa Del realme de Seçilia. Seguiendo el planeta Mars, Dios de la caballería, Dexó sus reynos et tierras, Las ajenas conqueria, Dexó á mí desaventurada, Annos veynte et dos habia, Dando leys en Italia, Mandando á quien más podia, Soiusgando con su poder Á quien ménos lo temia, En África et en Italia Dos reys vencido habia; Tú vençiste al rey africano, É otro rey nascido en Gallia, Tú vençiste por tu mano El meior reyno de Italia, Si siguieras tu victoria, Non contento de tu gloria, Ganáras por más memoria Oçidente con Thesalia. Fuera tuya la Transmontanna, É Casia con la Turchía Et toda la parte africana, Con Xaloque et Mediodía, Et fueras dicho Monarcha Que todo el mundo abarcha, Non navegára tu barcha Por ajena sennoría. Non que vida peresosa Nin poder temiendo ajeno, Nin ménos mano temerosa Ympedió vuestro gran seno, Mas por dos mundos regir Non quesistes conquerir, Por más seguro rescebir El summo plaser eterno.

R ilustrada
R ilustrada

Muestra como por labsencia del Rey, la Reyna mostró su virtud et constancia.

La vuestra grand solitut, Illustre Reyna bendita, Descobrió vuestra virtut De toda sospecha quita, Que seyendo vos en essencia De la majestat presencia, Non fuera vuestra prudencia De bienes tantos admita. Ansy que sy padesceys, Ganays eterna memoria, Y el deleyte byen sabeys, Non es virtud nin ménos gloria, Que á los buenos pertenesçe Padesçer quanto se ofresçe, Pues que fama resplandesçe, Sennora, quanto faseys. Sy mi grand prolixidat Non tan bien va como debe, Rescebid la voluntat, Perdonando á quien se atreve Á desir más que non sabe, Porque la virtut se alabe, Que á notar quanto en vos cabe Es mi fundamiento breve.

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