DESIR DE MOXICA.
Reading edition
nota XXVI
¿Soys vos, desid, amigo? —¿Y quién, sennora? —Un hombre que fasta agora Syempre tovo ley comigo. —En verdat, sennora, no, Nunca conoscí tal hombre, Mas desir vos he mi nombre, É quiçá podré ser yo. —Ea pues, desid, sennor. Ay vengo, El propio nombre que tengo Es favor de mucha tristor, Éste fué por mi ventura, Éste es por pena mia, Éste sará todavía Fasta nuestra sepultura. —Pues desid, asy goseys. —Sennora ¿qué? —¿Soes vos á buena fe? Que mucho lo pareçeys. —Sennora, bien puede ser Que le paresca algund tanto, Mas sería mortal espanto Poderlo bien paresçer. —Sí, par Dios, que yo vos vi. —¿Sennora dó? —Con amor quando llegó Encubiertamente aquí. —En verdat, sennora, vos iuro Que bien sabeis certidumbre Que nunca fué mi costumbre De seguir amor, nin curo. —Pues veo que muchos lo aman. —Verdat es, Pero todos los vereys, Esos que suyos se llaman, Muy más tristes que gososos, Ménos ledos que pagados, Más perdidos que ganados, De su bien todos quexosos. —Porque quereys desir mal. —¿De quién? —De amor, si vos fiso bien. —En verdat nin comunal, Maguer su fama sea buena El non se enpacha desarte, Es un cruel que reparte, Sin merescimiento, pena. —Luego mal lo conosceys. —Meior que á mí, Que ya por él me perdí Et desirvos he quién es; Amor es, mirad aqua, Una animosa afection Que nasce del coraçon É largos trabaios da. —Maravíllome de vos De que pensat Amor ser tal vanidat Que de lieve plase á Dios. —Salvo si de claro amor Qualquier ama sola una, Á fin de órden comuna Tal propósito es meior. —¿En qué manera desis? —En ésta; Que si vos la vida honesta Del más cierto amor seguis, Vivirés loada vida, Honrada de las del mundo, Acrescentaréys lo segundo, Nuestra firme ley complida. —¿Y tantos amores son? —Yo lo diré, Mas dubdo si sabré Dar cierta declaracion; Amor rige tres estados, El primero, celestial, El segundo, temporal, El tercero, de los casados. Pues declarado el primiero, Hay notado, Cómo en la divinidat Es el amor verdadero; El segundo es este trato Que quiere la iuventud, Donde mengua la salud É la persona en chico rato. —Desid del segund amor, Que me plase. —Sabed que non satisfase Á ningund su seruidor, De trabaio en que lo vea, Ménos de pena que sienta, Esto me pone en afruenta Que sus falsas artes crea. —¿El tercero que olvidastes? —Dicho es; En la copla lo veréys Setena si bien notastes, Allí se fase mencion Del más poderoso amor, Allí se puede salvar Como en otra religion. —Dexad eso et vengamos. —¿Á qué, sennora? —Al hombre que se demora, Cuya fabla començamos, Si dél me sabeys desir Agora de muerto ó vivo, Que en perder leal cativo Es perdido buen servir. Por lo qual, si vos pluguiese, Mandat Que fuesse vuestra bondat De faser que paresciesse. —Par Dios, sennora, sy puedo, Mucho me plase por cierto De lo traer vivo ó muerto É que lo veades çedo. —¿Será asy que lo traerés? —Sennora, sy, Que á mi paresçer yo oy Desir deste hombre dó es; Mas habeys de declarar Quánto há que se perdió, Porque vaya cierto yo Do lo entiendo de fallar. ¿Desque amor dieron guerra Es perdido? —Sy, amigo, asy es sabido. —Mas sabed que en esta tierra Es hombre por su contrario En se querer demostrar, Amor lo manda matar Et es de amor solitario. —¿Cómo puede eso ser? —Como digo, Que amor non busca testigo Quando ha de paresçer, Ante mata occultamente É nunca salva ninguno Por estilo ymportuno, Syn fyn, medio, nyn presente. —Ay amigo, non creays. —Y porque non crea Su persona ser tan rea Que murió como cuydades, Ántes fallaréys ser preso Que non muerto por querella, Cativo sobre mar bella Do non basta largo seso. —Por ser vuestra voluntad Á tanto detinimiento, Soy á vuestro mandamiento Con fyusa á lo probar, Eso mesmo fased vos. —Sennora, de mí creed, Ora con vuestra merced. —Vades, amigo, con Dios.
