Á LA CONDESA DE ADERNO, IOHAN DE ANDUJAR.
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nota XLI
Deesas preciosas Calíope et Pálas, Mostrando vestra inmensa potencia, Fased al ingenio mio las alas, Algun tanto agudas, de vuestra influençia; Asy que yo pueda con grand reverencia De aquesta segunda Diana escrebir Las claras virtudes é limpio vivir, La grand fermosura, la bella presençia. La qual de la casa de sancto sobrino Es el principio de sus propios genos Su noble marido á ella condino De los Moncadas notables, serenos; Non Penélope, nin Ysifle ménos, Non la prudente castíssima Argía Tovieron guardados con tanta porfía Sus inmaculados limpíssimos senos. Puede Fortuna los bienes mundanos Dar et quitar segund su plaser; Pero las virtudes non son en sus manos Nin dellas vos pudo desnuda faser; Nunca dirán en vos conoscer Modos nin actos que fuesen blasfemados, Si bien morales, los quales formados Suelen las duennas prudentes haber. Tenes syn un sy muy grand fermosura, Con habitud de clara bondat, Gesto, donayre, gracia et mesura, Con perfection de vera honestad; Modestia, temperança sin reguridad, Qual se requiere á vuestra noblesa, Por uso comun con grand gentilesa Regis vuestras fablas con moralidat. Sennora Condesa, en vuestras faciones En el gesto pulcro con grande armonía Muestra haber fecho por sus proporciones El última fuerça sotil simetría; Las estrellas potentes la grand gerarchía Con los elementos mostraron la prueba Del su grand poder, fasiéndovos nueva Sobre las otras que el mundo nos cria. Asy, pues que tanto vos fiso compuesta Por gracia çeleste el vestro planeta, É sobre las damas modestas, modesta, En grand perfection prudente, discreta, No bastaria Homero poeta, Syn ser ayudado de gracia divina Á vuestros loores que humana doctrina Non es en tal casa del todo perfecta. El Iove potente, que el mundo gobierna, Et ha con grand cura los cielos regido, É fiso la clara lumbrosa lucerna Que ha de la noche el dia partido, Vos guarde et conserve con vuestro marido En gracia del alta real majestad, Porque luengos tiempos en feliçidat Loés el su sancto nombre temido.

Fyn.
El ninno Feronte, sin seso regido, Tomó grande empresa con simplicidat, Así yo, illustra sennora, vos pido Que me perdoneys con humanidat.