A MADAMA LUCRECIA DEL ANNO,
Reading edition
en la meior edad de su bellesa.
nota LXIV
¡Quién podria comportar, Aunque digan ser locura, Si lengua tiene, callar, Oyendo á todos loar La vuestra lynda figura; Fasta aquí grand voluntat, Pensé á muchos fasía desir, Mas fablando la verdat, Es tanta vuestra beldat, Que non se puede escrebir! Mas faré una colaçion Brevemente, sin errar, Desecando dilacion, Loando vuestra perfection, Ques bien digna de narrar; É quien tiene enamorada, Que de muy bella presuma, Perdóneme esta vegada, La verdat será fablada Porque non mienta mi pluma. Cierto es que blason de armas Más alta color es púrpura, Bien asy entre las damas Resplandesce más que flamas Vuestra lynda fermosura; É non ménos es la rosa Sobre las flores loada, Bien asy vos más fermosa, Vos mostrays ioia preciosa De las bellas esmerada. Sola vos por don precioso Merescistes ser aquélla, Sentar en el temeroso Sitio ardiente, peligroso, Por la más casta donsella; Porque vírgen no temiendo El furor de grandes flamas, Mas ellas de vos fuyendo, É vos muy leda sintiendo, Como entre flores et ramas. En todas cosas amor Fiso vuestra parte buena, Que vos dió conquistador, Que César, emperador, Desqueste nasció non suena; La beldat ser toda vuestra, Segund dise la escriptura É segund opinion nuestra, Á vos fiso Dios por muestra, Afinando su pintura. Sola vos, gentil sennora, Sé que os tovo Dios guardada De ab inicio fasta agora, Para aquel que vos adora, Por quin soes dea llamada; Cuya fama se consuena Ser más bella que no estaba La fermosa griega Elena, Nin la lynda Policena, Quando por Ector lloraba. Lucrecia, vuestra grand fama Non creyera sy non viesse, Mas de que vi tan linda dama, Vuestra fama paresció rama Que de un árbol se cayesse; Porque Dios quiso mostrar Flor nueva sobre las flores, Por todo el mundo matar, Y á vos sola salvar, Porgatorio de amadores.

Fyn.
Sy mi lengua non pregona Ya virtud quanta en vos cabe, Por la más fermosa dona, Vos presento la corona, Porque otra non se alabe.