PRODUCTOS Y COMERCIO DEL RIO DE LA PLATA.
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GANADOS—SEBOS.
"Si el Jeneral Rosas, como lo creo, comprende todo lo que se puede hacer en Buenos Aires para dar impulso á los productos de su pais, podrá llegar á ver pasar á su mercado la esportacion de los valiosos artículos que la Inglaterra consume de la Rusia, y acrecer rápidamente la riqueza territorial."—
Estas palabras que el Sr. Ouseley dijo al Sr. Guido en el Rio de Janeiro, segun aparece de la nota de este, que hemos publicado con el número 3, nos han movido á escribir algunas líneas sobre ciertos productos de nuestro Rio de la Plata, comunes á la Rusia; y sobre el comercio que de ellos hacemos, especialmente con la Inglaterra.
Los que habitamos las dilatadas llanuras de ambas márjenes de nuestro Rio, cubiertas de incontable número de ganados; los que vemos extraer por nuestros puertos millones de cueros para el extranjero, estamos envanecidos de las riquezas que nuestros campos encierran; y con dificultad creemos que la industria de otros paises pueda emplear anualmente en sus fábricas mas productos que los que dán nuestros ganados.
No es esta vanidad destituida de fundamento; por que, en efecto, nuestros cueros representan en los mercados Europeos una parte muy considerable de la introduccion total de ese artículo; y por supuesto, que el Rio de la Plata es, á ese respecto, el mas importante de los mercados americanos.
Pero hay otros en que queda muy atrás el dia de hoy, aunque debemos esperar que adelante mucho desde que la paz permita contraerse á mejorar las fuentes de nuestra riqueza nacional. Este artículo, probará esa verdad, respecto de la cria de ganados, y de los sebos que producen.
Poco dispuesta estaria, sin duda, á creernos la jeneralidad de los estancieros de ambos lados del Rio de la Plata, si les dijésemos que en Inglaterra, en una Isla pequeña, donde la tierra es carísima, donde la poblacion no cabe, donde el ganado se alimenta de nabos, de zanahorias y de paja, se cria un número tan crecido de animales vacunos y lanares, que no solo proveen á la subsistencia de muchos millones de habitantes, sino que dán á las fábricas inglesas cantidad mayor de algunos productos que la que nosotros les enviamos. Eso, que á muchos parecerá una fábula, es, sin embargo, una realidad que hemos visto, y examinado muy cuidadosamente por nosotros mismos, anotando todos los hechos de que ahora nos servimos.
Segun los mejores datos estadísticos, el consumo de carne en el Reino Unido—Inglaterra, Escocia é Irlanda—es de un millón doscientos cincuenta mil, á un millón doscientos setenta y cinco mil por año: todo él criado en el Reino.
Ese ganado se engorda á un punto de que poca idea tenemos hoy en nuestros paises, aunque nuestros mayores la tenian, antes de la revolucion de 1810, en algunas de las Provincias Arjentinas; donde se acostumbraba tener potreros para engordar bueyes y novillos cuya grasa y carne daban pingües beneficios.
En Inglaterra, suelen llevar el engorde de algunos animales á tal grado, que hemos visto, en Diciembre de 1843, bueyes que pesaban 1,800 y 2,000 libras; y uno que llegaba á dos mil y quinientas libras de peso. Eso, por supuesto, es estraordinario: pero el peso medio de todo el ganado que se consume en Lóndres es de 800 libras cada animal vacuno, y 85 cada carnero.
Comparado ese peso con el de nuestros novillos de consumo en el Rio de la Plata, se vé que estos no llegan á la mitad de aquellos. De ahí, la inmensa cantidad de sebo que el ganado del consumo produce en Inglaterra. Ella varia de 85 libras lo ménos, á 180 libras lo mas, por animal; mientras que en nuestros ganados el primer término puede estimarse en 15 libras, y el segundo en 75.
Así que, la cantidad de sebo que el Rio de la Plata esporta para Inglaterra es comparativamente muy pequeña, al lado de la que produce el ganado de consumo del Reino; y queda muy distante de las esportaciones de la Rusia.
La siguiente tabla comparativa, muestra las cantidades enviadas al solo mercado de Lóndres (que es el mas importante para este artículo) en una série de cinco años
RIO DE LA PLATA. RUSIA.
1839 3,015 pipas. 92,625 pipas.
1840 4,353 — 86,538 —
1841 16,400 — 82,300 —
1842 10,600 — 66,500 —
1843 9,465 — 36,100 —
Por muy crecidas que parezcan las introducciones de la Rusia, ellas no compusieron, en los últimos años, un quinto del producto del ganado que se consume en el Reino.
Los sebos de Rusia nos aventajan, no solo en cantidad, sino en calidad, y por consiguiente en precio. La calidad depende, en parte, del mejor engorde y cuidado de los animales; y en parte, del modo mas perfecto de beneficiar el sebo.
Estas desventajas no deben, á juicio nuestro, desanimar á los estancieros y saladores del Rio de la Plata, sino, al contrario, estimularlos á mejorar sus ganados, y á perfeccionar el beneficio de sus sebos.
Octubre 18 de 1845.