Materiales folk-lóricos (continued 2)
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Y por las noches, los niños y muchachos del vecindario arrastran por las calles encendidos conejos de papel con ruedas, y la población se ilumina con faroles de papel, de múltiples figuras, como de estrellas, buques, culebras, hombres, mujeres etc., etc.
En la Noche-Buena, la alegría aumenta. Unos preparan con dulce afan el sinuman ó golosina que se ha de dar á los chicuelos y mendigantes, que acudan á pedir algún aguinaldo; otros terminan ó hacen las primeras pruebas de algún farol á veces de mecanismo curioso, como p. ej., el que se requiera para despertar la hilaridad de los transeuntes, presentándoles la figura de una culebra que acomete á un chino, el cual se defiende con un palo.
Varias bandas de música, alguna orquesta ó comparsa de jóvenes, vestidos de marinos, recorre la población ó dá serenatas tocando y cantando frente á las casas en demanda de algún aguinaldo.
La animación se prolonga hasta el amanecer, cuidando de tomar el tradicional arroz-caldo y otros sabrosos platos, con que apagar el hambre que han tenido por la abstinencia del día anterior, porque es de saber que los ilocanos son católicos hasta el fanatismo.
En la Noche-Buena se abre en Vigan al público el Arbol de Navidad, el Belen de doña Pateria, que es bastante bueno y no hay ningún vecino que durante las Pascuas no vaya á visitarlo.
A la mañana siguiente, después de la misa, circula por las calles mucha gente: los campesinos visitan las casas de los ricos recibiendo por aguinaldo algún tabaco, sinuman, cuartos ó vino.
Lo mismo hace la orquesta de la Iglesia, yendo á las casas á repetir los villancicos, que cantara la noche anterior en el coro.
Y la clase acomodada visita personalmente á sus amigos y conocimientos. En las provincias ilocanas todavía no se emplean para estos casos las tarjetas, á no ser los estudiantes que envían á sus padres ó alguna tía, parienta ó novia una andanada de versos en ilocano ó castellano, pero arreglados según la especial poética filipina, que veremos en su lugar. Pero cuidado que el papel es lujoso, y las letras góticas, á veces doradas.
Las bromas del día de Inocentes no se conocen en Ilocos.
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