FOLK-LORE MALABONÉS
Reading edition
I
PREOCUPACIONES POPULARES
Los del barrio de Letre cuando desean que llueva, sacan en procesión la imágen de S. Isidro Labrador y después le echan agua en la cabeza y le bañan como á un mortal cualquiera, diciendo:
Mahal na San Isidro, paulanin mo pó.
Traducción: Esclarecido S. Isidro, haz que llueva.
—Las primeras uñas, que se cortan á los niños, se colocan en los agujeros de la escalera ó ventanas, para que no se caigan en las escaleras ó ventanas. Y si se desea que el niño frecuente las Iglesias, se ponen dichas uñas en el agua bendita.
—Es malo bañarse en viernes, porque si llegamos á tener alguna enfermedad, ésta será grave.
—Si ves algún cordel de animal (irracional), no pases encima de él, si estás embarazada, porque no parirás, sino en la época, en que deben parir las hembras de la especie del animal, cuyo cordel has pisado, es decir, si las hembras de aquella especie suelen parir 14 meses, después de concebida la cria, no parirás, sino en el décimo cuarto mes de tu embarazo.
—En momentos de tormenta no te acerques á ningun animal (irracional se entiende), tanto cornígero, como no; ni te arrimes al hierro ú otro metal.
—No comas, si eres padre de familia, frutos unidos fenomenalmente, á fin de que no tengas hijos gemelos, que es cosa fastidiosa.
—Es señal de que la pava está en pollera, el que el macho levante sus plumas.
—Si estás embarazada, no cosas camisa para tu futuro hijo, á fin de que éste no sea desgraciado.
—Los niños que se miran en el espejo, serán locos.
—Si estás en estado interesante, no amadrines á nadie, si no quieres que se multipliquen tus hijos. También te es perjudicial dormir teniendo la cabecera hácia el poniente.
—Cuando la mujer siente los síntomas del parto, es malo pararse en las puertas, porque el feto no acaba de salir.
—El pescador que suelta involuntariamente algún pescado, es inconstante en todo.
—Si la luna en su cuarto creciente, vista desde Malabón, mira hácia Manila, anuncia tiempo lluvioso. Si mira al cielo, no hay lluvia.
—Si la luna está rodeada de arco-iris, habrá lluvia.
—Si el arco-iris aparece en el Oriente, después de la lluvia, es señal de que ésta no seguira. Si en el Occidente, anuncia lluvia. Lo mismo, si se oyen truenos lejanos.
—Si la luz de las estrellas es muy rutilante, el día siguiente es sereno, de buen tiempo; pero fresquita la mañana y el resto del día caluroso.
—El cometa, si lleva la cola hácia el Oriente, anuncia exuberante cosecha; si hácia el Occidente, peste, hambre ó guerra.
—Cuando las nubes aparecen rojizas en el poniente, anuncian temporal ó viento fuerte; si amarillas, indican futuros truenos. Si por las mañanas se forman en el cielo nubes á guisa de olas sosegadas, es señal de terremoto ó temblor.
—Es señal de lluvia el que el cerdo forme con la basura un lecho.
—La embarazada que cose alguna ropa, que está en su cuerpo, sin quitársela antes de coserla, dará á luz un niño ó niña deformes.
—El marido de una embarazada no debe plantar, sembrar ni amarrar nada, si desea que su mujer tenga feliz parto. Si por faltar á este precepto de las comadres, la mujer padece mucho y no acaba de parir; para evitarlo, el marido que ha sembrado, plantado ó amarrado alguna cosa durante el periodo del estado interesante de su mujer, debe arrancar de la tierra, lo que haya plantado ó sembrado y desatar lo que ha amarrado.
—El que tiene lunar por donde corren las lágrimas, enviudará. Si está cerca de la boca el lunar, será charlatan; si en las manos, será cruel; si en los piés, será corredor etc.
—Es malo besar á los niños que aún no hablan, porqué, si uno de ellos muere, morirá también el otro; y por más que uno de ellos sea notablemente mayor de edad que el otro, no hablará, sino cuando éste llegue á la edad de hablar.
—No debe la mujer, que está en los primeros meses de su embarazo, mirar á la luna ó al sol, durante su eclipse, á fin de que el hijo concebido, no salga loco ó imbécil.
—Si las hormigas se mudan de lugar ó vivienda, es señal de colla de aguas.
—El que huela algo semejante á vela de cera, llorará pronto la muerte de algún pariente suyo.
—Es costumbre que en la muerte de un niño asistan la madrina y el padrino, y la vela que usan en el entierro, se la guardan, á fin de que cuando mueran, el angelito vaya á la puerta del cielo á recibirles.
—Los malaboneses dicen que la madre de un niño de pecho que muere, aparece á éste al tercero día de su muerte. Para evitar esto, hacen para el niño un pañal del retazo de la saya del cadáver, aunque la difunta haya muerto de enfermedad contagiosa.
—La Cruz de Matahong (barrio de Malabon) se dice ser milagrosa. En su festividad hay una hermandad mayor, y el que renuncia este cargo, padecerá grave enfermedad. En cambio, según se dice, la cruz suda y cura á cuantos enfermos la lleven á su casa.
—Es fatal pisar el dinero, y el que lo hace, nunca llegará á ser rico.
—Es de mal agüero el recoger los platos de la mesa, cuando aún se está comiendo: dicen los malaboneses que en caso de que espere el que come, algun favor de la suerte, como por ejemplo, el de un premio de lotería, con recoger sólo los platos, no habiendo aún concluido de comer, la fortuna ya no llega.
—Si es soltero ó soltera quien está comiendo, no recibirá dotes ni arras, cuando llegue á casarse.
—Si un casado se levanta muchas veces de la mesa durante la misma, es señal de que enviudará.
—Es fatal poner los platos unos sobre otros durante la misma, porque así, se espera una serie de desgracias.
—Algunas veces, antes de dar de comer á los chiquillos, una vieja les ayuda á rezar, y después del rezo, les bendice en nombre de la Trinidad beatísima esparciendo sal sobre ellos. Con esta ceremonia dicen se preservan de veneno.
II
ADIVINANZAS
¿Cuál es el comestible sabroso, cuya cáscara está adentro?—La molleja.
¿Cuál es la fruta del mundo, cuya pepita está fuera?—El kasoy.
¿Cuál es el árbol, cuyas hojas parecen quitasoles, teniendo por frutos chocolateras?—La papaya.
¿Cuál es la hierba, que tiene las hojas en las raices?—El kayapo.
¿Cuál es la planta, que á pesar de no cesar de retoñar, no tiene hojas?—El suerdo-con-suerdo.
¿Cuál es el que siempre está cargando un objeto pesado, y sin embargo no tiene sueldo?—El harigue ó pilar.
¿Cuál es la sábana del Rey, que está llena de remiendos?—El Cielo, cuando está salpicado de nubes.
¿Cuál es la torta, que no se parte con el cuchillo?—El agua de un plato.
¿Cuál es la caña sin nudos? —El cabello.
¿Y los objetos redondos, que sin ser proyectiles, llegan lejos?—Los ojos.
Mar por la mañana, y por la noche cañuto.—El petate ó estera.
C, si es pequeña; y O, si grande.—La luna.
Larga L., S. cíngula y Q. vecina.—La L. significa la-torre ó campanario; la S. Simbahan (iglesia) y la Q. quiere decir convento, como dicen los tagalos.
¿Cuál es el pozo profundo, sembrado de armas cortantes?—La boca con los dientes.
¿Cuál es la fruta redonda con siete agujeros?—La cabeza que los tiene en los ojos, orejas, boca y ventanas de la nariz.
¿Cuál es la cabeza llena de ojos?—La piña.
Tres magistrados que no pronuncian sentencia, si falta uno de ellos.—El betel, la cal y la bonga, que forman el buyo y juntos se mascan.
No es hombre ni bestia, pero su piel tiene lana.—La fruta de mabolo.
Dos hermanos, que se disputan por ir el primero.—Los piés.
¿Cuál es el primero que subió y sin embargo, quedóse postrero?—La teja, que está en lo alto del techo.
III
MEDICAMENTOS
Está probado en muchos casos, que es medicina eficaz para la disentería desayunar con una docena de la fruta filipina llamada guayaba. Y se citan casos en que había sido ineficaz todo otro tratamiento, dado por buenos médicos europeos; y la guayaba curó la disentería, cuando se consideraba ya irremediable.
—El kamanchile (fruta) recien sacado del árbol es muy perjudicial é indigesto. Para comerlo, se le debe guardar cuatro días.
—Cuando el ombligo del recien-nacido no acaba de secarse, se cura poniendo en él polvos de tabaco muy fuerte ó el qué viene de China.
—Los pujos se curan con arroz desleido en agua azucarada.
IV
AMORÍOS
Los malaboneses, especialmente los solteros, tienen cierto gusto, como los ilocanos, en poner versos en los cuatro lados de sus pañuelos, ya en castellano, ya en tagalog. Hé aquí una muestra.
«Amor eterno te juro»
«Nos enlaza este pañuelo»
«De boda cual santo velo»…
«¡¡¡Perderá vida el perjuro!!!»
Por lo regular declaran su amor con una carta, escrita unas veces en tagalog y otras en castellano.
Su estilo es muy diferente de los conocidos; en la carta campea el verdadero filipinismo, que viene á ser una especie de estilo oriental, basado sobre su gran afición á la mitología griega y á un lenguaje extraordinariamente florido y grandilocuente.
Allá va una muestra:
«¡Oh, mi ángel adorado!…
Mi pensamiento disfrutaba de las delicias de la tranquilidad y las tiernas alas de un dulce y dorado sueño cobijaban mis sentidos, cuando Vénus se presentó á mi fantasía llevando en sus brazos á su hijuelo Cupido (contadas son las cartas en que no se invoquen los nombres de los mitológicos dioses del amor). La diosa ostentaba un resplandeciente manto real, su mirar de fuego me iba dando vida, de sus labios de carmin respiraba yo un perfume embriagador, y en fin, mis ojos contemplaban extasiados aquella divina hermosura y no parecía si no que su lumbre era reflejo de aquellos astros, que enriquecían su imperial diadema; pero … ¡qué dolor en cambio de tanta dicha!
«¡Oh Venus y Cupido!… ¿Habeis venido para arrancarme el suave aroma de la esperanza pronosticando mi infeliz destino?… ¡Oh! creo que no, pues sois dioses inmortales de la ¡hermosura y del amor, pero no de la desesperación y del pesar eterno! Dirigid, pues, mis ojos á la morada de un ángel de la caridad quién pueda endulzar un tanto la amargura de mis dolores!!…
«¡Ah sí, señorita de mi vida! Encaminé mi vista en busca de aquella belleza soñada, y un día, sin duda el más venturoso de toda mi vida, se presentaron á mis ojos esos encantos que adornan á V.; y su hermosura que tanto me encanta y enloquece, ¡ay!… esa es la que ví en mis sueños de oro; y si desea V. admirar la beldad de Venus, no tiene más que mirarse en el espejo y en su rostro propio verá fielmente retratados las gracias de esa diva, cuya hermosura hechiza á todos los dioses del Sagrado Olimpo … ¡Qué gloria, pues, no esperimentaron mis ojos, al ver en V. realizada su ideal y fantástica perfección; pero ¡¡qué dolor no sufre mi corazón, en cambio, al advertir que soy indigno de amarla con todo el ardor de una febril y sincera pasión!!
«¡Ah, jóven divina! abra V. sus oidos á los ayes de mi alma tiernamente enamorada. ¡A V. amo!… y acoja por piedad los votos, que pongo respetuosamente á sus piés, advirtiéndola que la vida sin su amor, para mi sería imposible.
«Su cordial amante—X.»
La malabonesa jóven ó jamona que recibe tan elocuente metrallazo, se queda muy esponjada, según locución de aquí, que nos parece gráfica.
En los casamientos, el novio debe regalar en la víspera de la boda á su futura un aderezo y un juego de vestidos.
V
ONDAS
Así se llama en Malabon la Conmemoración de los fieles difuntos; proviene de honras (fúnebres), advirtiendo que los filipinos y todos los de origen malayo en general, suelen convertir la R en D.
En la noche del 1.o de Noviembre las puertas de las casas se cierran temprano, evitando la fastidiosa visita de los kaloluas (almas), ó sean unos mortales, que embozados de negro llaman á las puertas abiertas con una campanilla y entonan algunos cantares, cuya traducción literal es la siguiente: Tenga V. buenas noches: hombre que tienes casa (es decir, el dueño), abre la ventana y escucha los clamores de estas infelices almas, que están padeciendo terribles tormentos en el Purgatorio, porque has de saber que en la noche de todos los Santos salen las ánimas de aquellas cavernas, para venir á pedir limosnas á sus hermanos de la tierra para misas, con las cuales logran subir al cielo. Dá pues tu óbolo y mañana oye misa en sufragio de las ánimas del Purgatorio.
Pero no se figuren los lectores que esto se hace por pura broma. Al contrario: los llamados kaloluas tienen este voto de acudir á las casas a pedir limosnas, por manera que todo lo hacen con respeto, yendo silenciosos antes y después del canto, y llevando una vela.
Después del canto, el dueño de la casa dá su limosna y la compañía pasa á otra puerta.
Lo que reunen los kaloluas, se entrega, en efecto, para misas en sufragio de las ánimas del Purgatorio.
En la generalidad, los kaloluas cantan sin acompañamiento de instrumentos; con el mismo objeto las bandas de música dan emprentadas ó serenatas tocando marchas fúnebres ó danzas que no tienen ecos alegres.
Los kaloluas no son gente mala, y muchas veces abundan entre ellos solteras guapitas, por lo que los demonios (léase pollos) andan avizores en tal ocasión.
Estos diablos que persiguen á las kaloluas hermosas, hacen muchas picardías, y si los moradores de la casa visitada están ya durmiendo, pues estas visitas se prolongan hasta la madrugada, echan mano á lo que encuentren. Y en Malabon, esto no se considera como hurto en tal ocasión; de suerte que el dueño, si se apercibe, no debe reprenderles por ésto. Tal hurto se llama sakome.
Hay casas de piadosos, que preparan comidas, como en Zambales, para los kaloluas.
He visto en cierta ocasión á muchos hombres y mujeres de buenas familias, hurtar frutos de un árbol de naranjitas y me dijeron que aquello no era pecado ni delito, sinó una costumbre, que tenían por buena, sancionada por la autoridad local.
Por eso las casas, antes del anochecer, guardan cuanto esté espuesto á tales contingencias.
¿Y si un Tenorio aprovecha la ocasión pretextando hacer sakome? Lo puede muy bien y sin temor de ser medido con un grueso palasan. No faltan gavilanes que se valen de esa inmunidad.
Los pilletes van á media noche al tiangue (mercado) y con los papags (mesas de caña) de las guapas tenderas de quincalla, forman en plena calle un túmulo de muchos cuerpos, con sus velas y candelabros de caña, y no faltan pillastres que se acuestan en la parte superior y se quedan dormidos. Figúrense los lectores el mal humor de aquellas que se dan á todos los diablos, al ver por la mañana sus lankapes amontonados.
Es costumbre que en este día se reunan los indivíduos de una familia desparramada, para rezar y comer juntos, lo cual tiene cierta analogía con lo que sucede en España en esta misma noche y en la Pascua de Navidad.