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Reina Valera New Testament of the Bible 1858

LA

Casiodoro de Reina translation

EPÍSTOLA DEL APÓSTOL SAN PABLO

Á

TITO.

CAPITULO 1

1 PABLO, siervo de Dios, y apóstol de Jesu Cristo, segun la fé de los escogidos de Dios, y el conocimiento de la verdad, que es segun la piedad;

2 para la esperanza de la vida eterna, la cual prometió el Dios que no puede mentir, antes de los tiempos de los siglos; y manifestó á sus tiempos:

3 [es á saber,] su palabra por la predicacion, que me es á mí encomendada por mandamiento de nuestro Salvador Dios: á Tito, verdadero hijo en la comun fe:

4 Gracia, misericordia, y paz de Dios Padre, y del Señor Jesu Cristo Salvador nuestro.

5 Por esta causa te dejé en Creta, [es á saber,] para que corrigieses lo que falta, y pusieses ancianos por las villas, así como yo te mandé:

6 el que fuere sin crímen, marido de una mujer, que tenga hijos fieles, que no puedan ser acusados de disolucion, ó contumaces.

7 Porque es menester que el obispo sea sin crímen, como dispensador de Dios; no soberbio, no iracundo, no amador del vino, no heridor, no codicioso de torpe ganancia:

8 mas hospedador, amador de lo bueno, templado, justo, santo, continente;

9 retenedor de la fiel palabra que es conforme á la doctrina; para que tambien pueda exhortar con sana doctrina, y convencer á los que contradijeren.

10 Porque hay tambien muchos contumaces, y habladores de vanidades, y engañadores de las almas, mayormente [algunos] que [son] de la circuncision:

11 á los cuales conviene tapar la boca: que trastornan las casas enteras, enseñando lo que no conviene por torpe ganancia.

12 Dijo uno de ellos, propio profeta de ellos: los Cretenses, siempre mentirosos, malas bestias, vientres perezosos.

13 Este testimonio es verdadero: por tanto redargúyelos duramente, para que sean sanos en la fé:

14 no escuchando á fábulas judáicas, y á mandamientos de hombres, que se divierten de la verdad.

15 Porque todas las cosas son limpias á los limpios: mas á los contaminados é infieles nada es limpio; antes su alma y conciencia son contaminadas.

16 Profésanse conocer á Dios, mas con los hechos le niegan; siendo abominables y rebeldes, y reprobados para toda buena obra.

CAPITULO 2

1 TÚ empero habla lo que conviene á la sana doctrina:

2 los viejos, que sean templados, venerables, prudentes, sanos en la fé, en la caridad, en la tolerancia.

3 las viejas, asimismo, que [anden] en hábito santo, no calumniadoras, no dadas á mucho vino, maestras de honestidad:

4 que á las mozuelas enseñen á ser prudentes, á que amen á sus maridos, á que amen á sus hijos,

5 á que sean templadas, castas, que tengan cuidado de la casa, buenas, sujetas á sus maridos: porque la palabra de Dios no sea blasfemada.

6 Exhorta asimismo á los mancebos á que sean templados.

7 En todo dáte por ejemplo de buenas obras: en doctrina, integridad, gravedad,

8 palabra sana, é irreprensible: que el adversario se avergüence, no teniendo mal ninguno que decir de vosotros.

9 [Exhorta] á los siervos, que sean sujetos á sus señores, que agraden en todo, no respondones;

10 en nada defraudando, antes mostrando toda buena lealtad; para que adornen en todo la doctrina de nuestro Salvador Dios.

11 Porque la gracia de Dios, salutífera á todos los hombres, se manifestó,

12 enseñándonos que, renunciando á la impiedad, y á los deseos del siglo, vivamos en este siglo templada, y justa, y piamente;

13 esperando aquella esperanza bienaventurada, y la venida gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesu Cristo;

14 que se dió á sí mismo por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, seguidor de buenas obras.

15 Esto habla, y exhorta, y redarguye con toda autoridad: nadie te tenga en poco.

CAPITULO 3

1 AMONÉSTALES que se sujeten á los príncipes y potestades, que obedezcan, que estén aparejados á toda buena obra,

2 que á nadie infamen, que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

3 Porque tambien éramos nosotros locos en otro tiempo, rebeldes, errados, sirviendo á concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y en envidia, aborrecibles, aborreciendo los unos á los otros:

4 mas cuando se manifestó la bondad del Salvador nuestro Dios, y su amor para con los hombres,

5 no por las obras de justicia que nosotros habiamos hecho, mas por su misericordia, nos salvó por el lavamiento de la regeneracion, y de la renovacion del Espíritu Santo:

6 el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesu Cristo Salvador nuestro:

7 para que justificados con su gracia, seamos hechos herederos segun la esperanza de la vida eterna.

8 Palabra fiel [es,] y esto quiero que afirmes: que los que creen á Dios, procuren gobernarse en buenas obras: esto es lo bueno y lo útil á los hombres.

9 Mas las cuestiones necias, y las genealogias, y contenciones, y debates de la ley evita: porque son sin provecho y vanas.

10 Al hombre hereje, despues de una y otra amonestacion, deséchale:

11 estando cierto que el tal es trastornado, y peca, condenado de su propio juicio.

12 CUANDO enviare á tí á Artemas, ó á Tychico, procura de venir á mí á Nicópolis: porque allí he determinado de invernar.

13 A Zenas doctor de la ley, y á Apolo envia delante, procurando que nada les falte.

14 Aprendan asimismo los nuestros á gobernarse en buenas obras para los usos necesarios, porque no sean inútiles.

15 Todos los que están conmigo te saludan. Saluda á los que nos aman en la fé.

LA gracia [sea] con todos vosotros. Amen.

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