ÍNDICE
Reading edition
Págs.
PARTE PRIMERA LA REINA FLOR DE ORO
I.—Escuchando la voz del cielo.9
II.—Donde el Caballero de la Virgen descubre oro y lucha heroicamente con el hambre.30
III.—De qué modo «el pequeño jefe blanco» llegó á apoderarse del «señor de la casa dorada», admirándole el salvaje por su osadía y su astucia.52
IV.—Donde se cuenta lo que hicieron Cuevas y don Alonso en una visita á la bella reina Flor de Oro.71
V.—Donde se cuenta el descubrimiento de las minas del rey Salomón, la vuelta á España del Caballero de la Virgen, y cómo lloró en una iglesia escuchando al sacristán.95
PARTE SEGUNDA EL ORO DEL REY SALOMÓN
I.—Donde Colón descubre el Paraíso terrenal, es llevado con cadenas á España, y muere en la horca la reina Flor de Oro.113
II.—Donde aparece la india Isabel, y Lucero se entera al fin cuál es la verdadera riqueza del Nuevo Mundo.134
III.—De las verdaderas minas del rey Salomón encontradas por don Cristóbal en Panamá, cerca del Ganges, y cómo Fernando Cuevas fué á España enviado por Ojeda, solicitando el permiso para conquistarlas.153
IV.—En el que se habla de los héroes de las Cuatro Calles y de cómo la animosa Lucero acometió espada en mano al intrépido Ojeda, haciéndole derramar sangre y lágrimas.173
V.—El desafío de los dos gobernadores, y cómo Ojeda partió finalmente á la conquista de las tierras de oro en Asia, no sin prometer antes á gritos que cortaría la cabeza á sus rivales.196
VI.—De cómo salvó su vida el Caballero de la Virgen en la más portentosa de sus aventuras, y cómo murió hinchado de veneno el mayor de sus amigos.211
PARTE TERCERA EL OCASO DEL HÉROE
I.—Los suplicios de San Sebastián, y cómo los indios flecheros se convencieron de que «el pequeño jefe blanco» no era invulnerable.233
II.—Donde Ojeda es á la fuerza capitán de piratas, abandona para siempre á su Virgen, y pasan sus compañeros por las más horrendas aventuras, para acabar en la horca.253
III.—En el que se ve la creciente miseria del olvidado gobernador de Nueva Andalucía, y cómo se fué enterando de las aventuras de sus discípulos y los progresos de un tal Balboa, salido de un tonel.271
IV.—Donde el orgulloso héroe escribe un libro que no se publicó nunca, y toma sus disposiciones para que le pisen eternamente todos los habitantes de Santo Domingo.296
V.—Del pavoroso encuentro que tuvo Fernando Cuevas un anochecer en las ruinas de Isabela, y lo que profetizó viendo la prosperidad de sus trabajos y la vigorosa audacia de su hijo.309
Esta primera edición de «El Caballero de la Virgen» se acabó de imprimir en los talleres de la Editorial Prometeo, de Valencia, el día 2 de Noviembre de 1929.