A DIOS POR RAZON DE ESTADO.
Reading edition
PERSONAS.
El Ingenio, galan. Pensamiento, loco. La Gentilidad. La Sinagoga. África. El Ateismo. San Pablo. El Bautismo. La Confirmacion. La Penitencia. La Extremauncion. El Orden Sacerdotal. El Matrimonio. La Ley Natural. La Ley Escrita. La Ley de Gracia. Tres Mujeres, que cantan. Coros de Música.
A DIOS POR RAZON DE ESTADO.
Suenan instrumentos, y miéntras se canta la primera copla, salen al tablado EL PENSAMIENTO, vestido de loco, como huyendo de EL INGENIO, que procura detenerle.
Música.
Gran Dios, que ignoramos, Abrevia el tiempo, Y haz que te conozcamos, Pues te creemos.
Ingenio.
¿Dónde, Pensamiento, vas? Detente.
Pensam.
Si eres tan necio, Que haces pretension de que Se detenga el Pensamiento, ¿Cómo de sabio blasonas, Y altivamente soberbio Ingenio te llamas?
Ingenio.
Como Una cosa es que el Ingenio Pararte quiera, y otra es Que tú te pares; y puesto Que son actos encontrados Tu libertad y mi afecto, Pues cuando te he menester En las esferas del cielo, Sabes bajarte al abismo; Y si en el abismo quiero Hallarte, estás ya de esotra Parte del mar, revolviendo De uno á otro instante la inmensa Fábrica del Universo, Tan veloz, que el viento áun no Te alcanza, con ser tú el viento: Con todo, esta vez permite Que tenga, no digo imperio En tí, sino voluntad, Y conmovido á mi ruego, Párate, porque tú quieras Pararte, no porque quiero Pararte yo.
Pensam.
Sí lo haré, Persuadido, no sujeto; Que quiero aquesta vez, dócil, Hacer verdad el proverbio De que no hay loco tan loco, Que no esté algun rato cuerdo: ¿Qué me quieres, pues?
Ingenio.
Saber Adónde vas, que violento, Hoy más que nunca, me llevas Tras tí.
Pensam.
Los dulces acentos De una métrica armonía (Que es en repetidos ecos Sonoro enigma del aire, Cuyo sentido no entiendo) Me arrebatan á saber, Qué quieren decir, diciendo:
(Música.)
Gran Dios, que ignoramos, Abrevia el tiempo, Y haz que te conozcamos, Pues te creemos.
Ingenio.
La misma duda que tienes Es tambien la que yo tengo, Y la misma confusion Que tú padeces, padezco; ¿A Dios, que ignoran, aclaman Esas gentes?
Pensam.
Sí, pues vemos Cuán claramente sus voces Lo publican, repitiendo:
(Música.)
Gran Dios, que ignoramos, Abrevia el tiempo.
Ingenio.
¿Pues cómo es posible que Den, ó bárbaros, ó ciegos, Culto á Dios, de quien no saben Qué Dios sea, prosiguiendo:
(Música.)
Haz que te conozcamos, Pues te creemos?
Pensam.
Eso es lo que yo no sé, Y saber quisiera.
Ingenio.
¿Luego Yendo á un mismo fin los dos, Así no iremos opuestos?
Pensam.
Claro está, pues á un fin mismo Van Ingenio y Pensamiento, Fuerza es por aquel instante Avenirse.
Ingenio.
Segun eso, Ya por este instante amigos, Juntos hoy los dos, ¿podremos Penetrar lo enmarañado De ese monte, en cuyo centro Las voces se escuchan?
Pensam.
Sí, Y de mi parte te ofrezco Asistirte, hasta que apures De sacrificio tan nuevo La causa, pues á los dos En alcance del misterio, A mí me toca el pensarlo, Y á tí te toca el saberlo.
Ingenio.
Pues para que con mejor Noticia pueda el concepto (Que en embrion del alma, áun no informa órganos al cuerpo) En lo que ha de discurrir Hacerse capaz; primero Que lo discurra, á esta parte Ocultos, examinemos Voces y acciones.
Pensam.
Bien dices, Y es á propósito el puesto, Que ya de aquí se descubre En el más oculto seno De esa bárbara montaña Un edificio soberbio.
(Descúbrese una montaña, y vese la fábrica de un templo abierto á todas partes, y en el frontispicio esta letra: Ignoto Deo.)
Ingenio.
Rústica caja sus riscos Son de la joya de un templo, Que en sus entrañas construye La gentilidad de aquestos Ingeniosos moradores De la Grecia.
Pensam.
Y aunque abierto A cuatro vientos está, Ni ara, ni altar tiene dentro, Ni imágen, ni simulacro, De quien se intitule dueño De su culto.
Ingenio.
Solamente En el frontispicio veo Por clave á su medio punto, De un tarjeton el letrero, Como inscripcion, que dedica La fábrica de su bello Edificio.
Pensam.
¿Y cómo dice La inscripcion?
Ingenio.
Ignoto Deo.
Pensam.
¿Al Dios ignorado?
Ingenio.
Sí.
Pensam.
¿Pues cómo puede ser eso? Dios ignorado, ¿no implica Contradiccion?
Ingenio.
Y es tan cierto, Que á no ser comunicable Dios, no fuera Dios: lo pruebo Con que imperfecto el bien fuera No comunicado: luego No pudiendo el sér de Dios Ser nunca bien imperfecto, Ha de ser comunicado: Hable allá entre los Hebreos Aquel texto de Abacúe, En que le espera su pueblo, No sólo como hoy le adora En tantas obras inmenso, Pero tan comunicable, Que le trate el alma y cuerpo: Pero esto es de otro lugar, Y así desde éste escuchemos Qué género de Hostia dan Al Dios ignorado éstos Que, ignorándolo, le aclaman, Y ya alumbrados y ciegos, De su templo á los umbrales, Dicen cantando y tañendo:
Salen la MÚSICA cantando, y los hombres que puedan y mujeres vestidas á lo romano, bailando, y detras LA GENTILIDAD, con corona de laurel, manto imperial, espada y bengala, y miéntras cantan va hácia el templo.
Mujer 1.ª
(Cantando.) Dios no sabido hasta ahora, Pues solamente por fe La Gentilidad te cree, Entre los dioses que adora; Permite que quien te ignora Te conozca, á cuyo efecto:
(Bailando cruzados atravesados.—Música.)
Gran Dios, que ignoramos, Abrevia el tiempo.
Mujer 2.ª
Sér, que sólo imaginado, Te adivina la noticia, Tal vez Dios de la justicia, Y tal vez Dios del agrado; Permite que declarado Te merezca el amor nuestro.
(Música.)
Y haz que te conozcamos, Pues te creemos.
Gentilid.
(Cara á cara.) Dios de pocos prevenido Y de muchos esperado, A cuyas aras postrado Todo este pueblo ha venido; Ya que el Templo te ha ofrecido, Ven á poseer el Templo.
(Música.)
Y haz que te conozcamos, Pues...
Ingenio.
Deteneos, Suspended los regocijos, Las músicas y los versos, Que al viento entregados, leve Patrimonio son del viento; Y permitid á un errado Peregrino, á quien suspenso Trae del acento el iman (Si es que es iman el acento) Una razon de dudar En vuestros ritos, oyendo Que á un Dios, de quien no sabeis, Dais religiosos obsequios: ¿Cómo es posible que haya En la ignorancia pretexto Que á eso os persuada?
Gentilid.
¿Quién eres, Advenedizo extranjero, Que sacrílego en dudarlo, Eres curioso en saberlo?
Ingenio.
Si de dudar la razon No lo ha dicho, pues es cierto Que la razon de dudar Sólo le es dada al Ingenio, El dia que duda, á fin De saber, á cuyo efecto Trae, no sin causa, hoy así Aplicado el Pensamiento; El Ingenio soy humano, Cuyo nombre compusieron De tres etimologías Tres idiomas, pues el griego Dice que el Ingenio es Extension de entendimiento; Y por la divinidad Del alma dice el hebreo, Que es un no engendrado sér Del alma misma; añadiendo El latino, á que es del alma Parte, no engendrado, siendo El ingénito, de adonde El nombre toma; supuesto Que ingénito y no engendrado Viene á traducir lo mesmo; Cuyo acento, corrompido En hispanismos del tiempo, De aquel infinito sér Hizo síncopa el Ingenio. Y para que nada os quede Que dudar al argumento Que he de poneros en sacra Objecion del rito vuestro, Amante soy de las ciencias, Por cuyo rendido afecto, Siendo Philos el Amor, Y Sophia la Ciencia, puedo Decir que Philosophía Es la dama que más quiero. Desta, pues, enamorado, Es mi nombre, ó ha de serlo En la nueva alegoría Del acto que hoy represento, Yendo de historial sentido Y alegórico compuesto, Dionisio, que significa Lo acendrado y lo supremo De aquella divinidad Del alma, como diciendo Que es quinta esencia del alma El nombre de que me precio. Y si de curiosa acaso No lo crees, fácil es verlo, Que aquel que dijo Dionisio, Dijo (hable el Sacro Texto) Divinidad destilada, Que es decir, lo más intenso De la porcion de divina Que goza el alma, y si esto No basta para saber Quién soy, aunque fué mi empleo La escuela de Apolo, Marte Me admite entre sus estruendos, Cuando entre los aparatos De sus máquinas de fuego, No es el ménos estimado El arte del ingeniero; Y así, de Pago, que es Posesion ó heredamiento, Y de Aris, que es Marte, tomo El sobrenombre, añadiendo Al Dionisio que ántes dije, Pago y Aries, con que haciendo A Dionisio Aries y Pago Cabal mi nombre, á ser vengo A dos luces por los dos Sentidos, en el primero El de Dionisio Areopago, En el segundo el Ingenio: El Pensamiento, ese loco Que pocas veces atento Se ve á obedecer, me asiste; Con él y mi ciencia vengo Deseoso de saber Qué culto, qué rendimiento Es este que dais á un Dios, Si á la aclamacion atiendo, Que ignorais; porque quisiera Saber con qué fundamento Se da al templo, y no al altar Ni al simulacro.
Gentilid.
Oye atento, Que aunque en rigor no me toca Satisfacerte, pretendo Ya que á dos luces me hablas, Mostrar que á una y otra atiendo. Yo soy la Gentilidad, Cuyo nombre me dió el mesmo Significado del nombre, Pues las gentes que poseo, Por su grande multitud Me aclaman así, advirtiendo Que en las gentes el mayor Número á mi cargo tengo; Bien que negando mis Dioses El bárbaro Ateismo ciego, Muchas me llevó tras sí; Pero no es del caso esto, Y así, hablando de mí sola, A atar el discurso vuelvo. Yo soy la Gentilidad, Y aunque corte es de mi imperio Roma, por quien á segunda Luz tambien yo me interpreto Europa; esta parte de Asia Hoy me merece, asistiendo Al ceremonioso rito De los devotos festejos De un ignoto Dios, á cuya Causa ves sin ara el templo, Altar ni estatua, porque Aunque noticia tenemos Dél, es noticia remota; Y así, esperando y creyendo Que próxima la tengamos, Esta invocacion le hacemos, En fe de venturo Dios, Como aclamando y pidiendo Que al desocupado solio Venga á llenar el asiento. Paréceme que tú ahora Entre tí estarás diciendo: «¿Qué razon hay para que Yo espere nuevo Dios, puesto Que en la gentilidad mia, De uno el número pequeño No pudo hacer falta, cuando Más de tres mil Dioses tengo?» Pues para que no lo digas, Y sepas con qué pretexto Al nuevo ignorado Dios Culto y fábrica prevengo, Sabrás que es porque entre tantos, Sabios y doctos sujetos Como la Escuela de Atenas Laureó en sus cátedras, siendo De la gran Filosofía Honor, patria, lustre y centro, Los que más se señalaron Fueron los Estoicos, siendo Cuidado de sus estudios, De sus vigilias desvelo, El desprecio de la vida, Investigando, inquiriendo Y apurando siempre humildes (Si ya no es siempre soberbios) La sacra naturaleza De los Dioses, discurriendo En una primera causa, A cuyo cargo quisieron Que estuviese reducido El órden del Universo; Destos, pues, al creer que todo Debajo está de un gobierno, Y que con igual arbitrio Cuida algun poder inmenso Desde el hombre hasta el gusano Y desde el mayor lucero A la menor planta, dijo Uno habia un Dios Supremo, Todo manos, todo ojos, Todo oidos, á que luégo Causa añadió de las causas: Otro, que dijo muriendo, Ten de mí misericordia, Cuyos dos altos acuerdos Pusieron en esperanzas De que habia de venir tiempo Que este Dios, causa de causas, De ojos, manos y oidos lleno, Se nos declare y se dé A conocer; y así, á efecto De persuadirle con dones Y de obligarle con ruegos, En este sagrado monte, Que yace eminente en medio De Eliópoli, ciudad Del Sol, y Atenas, asiento De las Ciencias, consagró La vecindad de esos pueblos Ese alcázar, dedicando La majestad de ese templo Al ignoto Dios, á cuyos Umbrales cada año hacemos Festivas aclamaciones; Y pues que ya satisfecho Tu discurso, no le queda Réplicas al argumento, Nada respondas, sino Ociosamente suspenso, Atiende al alegre culto De nuestra música, puesto Que en materias de Fe, sólo Toca callar al Ingenio.
Ingenio.
Bien dices, pues aunque ya Quiera responder, no puedo Segun me deja admirado De vuestro rito el pretexto; Y así, proseguid, que yo Ni lo pruebo ni repruebo. ¡Ay, Pensamiento, contigo Qué de cosas hablar tengo!
Pensam.
Pues luégo me las dirás, Que, por ahora, más quiero Introducirme en el baile, Que en la duda.
Ingenio.
Segun eso, No me cumples la palabra, Pues me dejas.
Pensam.
No te dejo, Sino es póngome de esotra Parte por este momento; Que soy un poco alegrillo De cascos, y más deseo Verme por aqueste rato Bailando, que discurriendo.
Ingenio.
Cuando tú no te pusieras De parte de sus festejos, Sus músicas y alegrías, Te pusiera yo, y áun tengo (Por notarlos de más cerca) De introducirme con ellos.
Pensam.
Pues va de máscara, y baile.
Todos.
De tono y letra mudemos.
Gentilid.
¿En él entras?
Ingenio.
Esto solo Es seguir mi Pensamiento.
Empieza la máscara, guiando LA GENTILIDAD y EL INGENIO, y luego EL PENSAMIENTO y los demas.
Música.
Al sacrificio del Dios Ignorado Acude devoto y festivo el afecto.
(Vueltas en cruz.)
Una voz.
Mostrando, si es causa de todas las causas, Que humano responda á la causa el afecto.
(Dos coros.)
Todos.
Mostrando, etc.
Música.
Al sacrificio, etc.
Otra voz.
Pidiendo, si es manos, oidos y ojos, Que venga á tocarnos, oirnos y vernos.
Todos.
Pidiendo, etc. (Cruzados en ala.)
Música.
Al sacrificio, etc. (Bandas hechas.)
Pensam.
Pues ya tres mil Dioses no valen por uno, Cuando el tres es uno y los otros son ceros.
(Bandas deshechas.)
Música.
Al sacrificio, etc.
(Suena ruido de terremoto y se asustan.)
Todos.
¿Qué es esto, cielos? ¿qué es esto?
Gentilid.
¿Qué impensado terremoto En todos cuatro elementos Se amotina contra el sol?
Primero.
¡Qué prodigio!
Segund.
¡Qué portento!
Tercero.
¡Qué maravilla!
Cuarto.
¡Qué asombro!
(Suena el terremoto siempre.)
Gentilid.
Abajo se viene el cielo.
Todos.
A las grutas de los montes Vamos todos á escondernos.
Vanse, y quedan LA GENTILIDAD, EL INGENIO y EL PENSAMIENTO.
Pensam.
De iras de Dios no es posible.
Ingenio.
¿Cómo pudo en un momento, Estando del sol y luna La interposicion tan léjos, Haberse eclipsado el sol, Sin que ella se ponga en medio?
Gentilid.
¿No eres el Ingenio?
Ingenio.
Sí.
Gentilid.
Pues dínoslo tú.
Ingenio.
No puedo, Que el Ingenio humano áun no Se halla capaz de saberlo; Mas veme tú preguntando, Quizá iré yo respondiendo.
Pensam.
Y esté yo á lo que discurren Absorto, mudo y suspenso.
Gentilid.
¿Qué quiere ser, que el cielo obscurecido A media tarde de un tupido velo, En parda sombra el manto azul teñido, Envuelto en rubio ardor el negro hielo, Bien como para dar un estallido, Si se cae ó no se cae el cielo, Se turba, se desploma ó se estremece?
Ingenio.
Que espira el cielo ó su Hacedor padece.
Gentilid.
¿Qué quiere ser, que el sol sin el ocaso Siente tan melancólica agonía, Que bandida la noche, le está al paso Para robarle la mitad del dia, Y que él, cobarde, á vista del fracaso, Se deje de su trágica osadía (Terremoto.) Tanto ultrajar, que súbito fallece?
Ingenio.
Que espira el sol ó su Hacedor padece.
Gentilid.
¿Qué quiere ser, que errantes las estrellas, Cómplices de su robo, al mismo punto Que yace el dia, no resulte en ellas Para la noche áun el menor trasunto, Quedando todas las esferas bellas Como casa de Príncipe difunto, A donde nada en su lugar parece?
Ingenio.
Que espiran hoy ó su Hacedor padece.
Gentilid.
¿Qué quiere ser, que en desigual fortuna La luna, al ver al sol, tan descaida, Atras vuelve y retrógrada la luna, La media edad se eclipse de la vida, Pues sin piedad, sin lástima ninguna, De sí misma sacrílega homicida, Baja la luz con que ella resplandece?
Ingenio.
La luna espira ó su Hacedor padece.
Gentilid.
¿Qué quiere ser, que el mar gima violento,
(Terremoto.)
Dando á la tierra horror, y que la tierra, Abiertos uno y otro monumento, Aborte los cadáveres que encierra, Que el fuego gire á escándalos del viento, Que el tiempo se haga á ráfagas la guerra, Con que del mundo el parasismo crece?
Ingenio.
Que el mundo espira ó su Hacedor padece.
Gentilid.
¿Cubrirse el cielo, el sol obscurecerse, Faltar la luz, la luna ensangrentarse, Los astros irse, el mar embravecerse, La tierra piedra á piedra quebrantarse, El fuego helarse, el aire entumecerse, Y todo, en fin, que quiere ser turbarse Tanto, que vuelve todo el cáos parece?
Ingenio.
Que todo espira ó su Hacedor padece.
Gentilid.
¿Que todo espira ó su Hacedor padece, Sólo me respondes?
Ingenio.
Sí.
Gentilid.
¿Pues cómo puede ser eso? ¿Quien dice Hacedor, no dice Primer principio?
Ingenio.
Concedo.
Gentilid.
¿Quien dice primer principio, No dice poder inmenso, De quien se origina todo Antes y despues eterno?
Ingenio.
Concedo tambien.
Gentilid.
¿Pues cómo, Si sólo un Dios puede serlo, Ha de padecer? ¿No implica Dios y pasible?
Ingenio.
Mal puedo Negarte la consecuencia, Si ya no es que á tu argumento Tu argumento te responda.
Gentilid.
¿De qué suerte?
Ingenio.
Con el mesmo: Si Dios ignorado implica, Y tú crees que puede haberlo, ¿Qué mucho que dude yo Que haya, el ejemplar siguiendo, Dios y pasible? Y así, Entre tu yerro y mi yerro, Tú creyendo y yo dudando, A discurrir me resuelvo.
Gentilid.
¿Qué?
Ingenio.
Que aunque implique uno y otro Puede haber...
Gentilid.
Dí.
Ingenio.
Fundamento, Pues tú le estás ignorando, Para estar él padeciendo.
Pensam.
Entre una y otra razon, Ambas dudo y ambas creo;
(Dando vueltas entre los dos.)
Y así, sin parar en una, De una en otra voy y vengo.
Gentilid.
Yo no he de creer que haya Dios pasible.
Pensam.
A tí me atengo.
Ingenio.
Yo, que haya ignorado Dios Tampoco creeré.
Pensam.
A tí vuelvo.
Gentilid.
Bien puede ser ignorado De mí, y de otro no.
Pensam.
Esto es cierto.
Ingenio.
Tambien puede padecer, No como Dios.
Pensam.
Tambien esto.
Gentilid.
¿Pues ha de ser otra cosa Siendo Dios?
Pensam.
Tu duda apruebo.
Ingenio.
No sé; mas siendo Dios, todo Lo podrá.
Pensam.
La tuya aprecio.
Gentilid.
Ese es error.
Pensam.
Tras tí voy.
Ingenio.
Es engaño.
Pensam.
A tí me acerco.
Los dos.
¡Oh cuál anda entre los dos Vacilando el Pensamiento!
Pensam.
¿Qué ha de hacer, si ambos iguales Tirais de mí tan á un tiempo, Que yendo y viniendo á entrambos, Descanso en ninguno tengo?
Ingenio.
Vénte conmigo, que yo, Que en mí le hallarás, te ofrezco.
Gentilid.
¿Cómo?
Ingenio.
Como desvelada La confusion de mi Ingenio, En dos extremos tan grandes Como tu extremo y mi extremo, En tí imaginando un Dios, De ojos, manos y oidos lleno, Que, como dijiste, sea Causa de causas; y luégo En mí un Dios imaginado, A la vista de este estruendo, Que sea pasible, he de hacer De ambas dudas un compuesto Para asunto de este acto.
Gentilid.
¿De qué suerte?
Ingenio.
Discurriendo El mundo por cuantas leyes, Cuantos ritos, cuantos fueros Una y otra religion Tienen, hasta que mi anhelo, Haciendo razon de Estado La que ahora de dudar tengo, La causa halle de las causas Que tenga (toda oidos siendo, Toda ojos, toda manos) La conveniencia de serlo Para padecer.
Gentilid.
Si intentas Hallar tal Dios, ¿dónde, ciego, Le has de hallar, sino es en mí, Que en todas partes le tengo?
Ingenio.
En mí, pues Ingenio soy.
Gentilid.
Mercurio es dios del ingenio.
Ingenio.
Pues iré al cielo á buscarlo.
Gentilid.
Júpiter es dios del cielo.
Ingenio.
Pues buscaréle en la tierra.
Gentilid.
Céres diosa es de su centro.
Ingenio.
Iré á buscarle en los mares.
Gentilid.
Neptuno es dios de su imperio.
Ingenio.
En el fuego le hallaré.
Gentilid.
Apolo es el dios del fuego.
Ingenio.
El viento me dirá dél.
Gentilid.
Juno es la diosa del viento.
Ingenio.
Buscaréle en las campañas.
Gentilid.
Marte es dios de sus estruendos.
Ingenio.
Quizá estará en los jardines.
Gentilid.
Sus dioses son Flora y Vénus.
Ingenio.
En las paces de las córtes.
Gentilid.
Minerva está en su gobierno.
Ingenio.
En los bosques más incultos.
Gentilid.
Diana es la diosa de ellos.
Ingenio.
Pues el tiempo sabrá dél.
Gentilid.
Saturno es el dios del tiempo: De suerte que no hallarás En todos cuantos objetos Te represente la idea, Te imagine el pensamiento, Parte donde no esté un dios Que yo adore.
Ingenio.
Y áun por eso No le he de buscar en tí.
Gentilid.
¿Por qué?
Ingenio.
Porque considero Que quien tiene muchos dioses, No tiene al que yo pretendo; Mayormente cuando en todos Los que me has nombrado advierto Que á las dos contradicciones De los dos discursos nuestros Añades otra, imposible De vencer.
Gentilid.
Eso no entiendo Cómo.
Ingenio.
Como en lo ignorado Y en lo pasible encubierto Puede algun misterio haber, Que por ahora no comprendo; Pero en lo pecaminoso No es posible haber misterio Que á la razon natural No repugne; pues más cierto Es de un Dios, en los delitos, Quitarlos que cometerlos. Hablen en Mercurio robos, En Júpiter fingimientos, En Apolo ánsias y amores, En Céres envidia, celos En Juno, en Saturno iras, En Dïana devaneos, Avaricias en Neptuno, Y entre Proserpina y Vénus Hable de Pluton el robo Y de Marte el adulterio; ¿Pues cómo he de hallar en tí Efecto útil, si en tí veo Pecaminosas las causas De las causas?
Gentilid.
El aliento Suspende: no, no prosigas, Pues basta que tan soberbio, Siendo mio, de mí huyas, Sin que hagas de mí desprecio. Ven, Pensamiento, conmigo; Deja ese loco.
Pensam.
No puedo Ir tras tí.
Gentilid.
¿Por qué?
Pensam.
Porque La agudeza hoy del Ingenio Tras la natural razon Me arrebata el Pensamiento.
Gentilid.
Pues dejaréte con él, Que si la verdad confieso, Tampoco puedo apartarte Yo de su discurso. ¡Cielos! Si acaso, como imagino, Algun grande agravio vuestro Fué de este eclipse la causa, Yo os vengaré; y para esto Serán Tito y Vespasiano Los Césares de mi Imperio. (Vase.)
Ingenio.
Ea, Pensamiento, vamos.
Pensam.
¿Dónde hemos de ir?
Ingenio.
Trascendiendo (Supuesto que no se da En lo alegórico tiempo Ni lugar) todos los ritos, Hasta que halle ley en ellos De un Dios, que ignoto y pasible, Le cuadre á mi entendimiento.
Pensam.
No ha sido muy mal arbitrio, Para entablar este intento, Acompañarte de mí.
Ingenio.
¿Cómo?
Pensam.
Como el más severo Crítico no hará censura De ver que el mundo corremos, Si su pensamiento viene Siguiendo á tu pensamiento.
Ingenio.
Dices bien, pues viendo al suyo Volar, dejará el ajeno, Sin que el ingenio padezca La objecion de otros ingenios.
Pensam.
Pues en esa confianza Ven; y ya que á tu concepto Desagradan muchos dioses, Pasemos de extremo á extremo; Vamos donde no hay ninguno.
Ingenio.
¿Cómo eso puede ser?
Pensam.
Viendo Que aquel que de brutas pieles, Por significar su afecto En lo bárbaro del traje, Indio bozal y grosero Se muestra, es el Ateismo.
Descúbrese un peñasco, y se ve en él EL ATEISMO en el traje que dicen los versos.
Ingenio.
¿Qué hace?
Pensam.
Rendido está al sueño.
Ingenio.
¿Dia de tan grande asombro Duerme?
Pensam.
Sí.
Ingenio.
Yo le despierto, Más del sosiego admirado, Que envidioso del sosiego. Ateismo.
Ateismo.
¿Quién me llama?
Ingenio.
Yo, que en busca tuya vengo.
Ateismo.
¿Quién eres y qué me quieres Tú, que me das tantas voces?
Ingenio.
¿Al Ingenio no conoces? Bien se ve cuán bruto eres.
Ateismo.
¿Tú eres el Ingenio?
Ingenio.
Sí, Y de tí saber quisiera...
Ateismo.
Si eres el Ingenio, espera, ¿Cómo dudas? Que yo oí Que el Ingenio respondia Cuando se le preguntaba; No que el Ingenio dudaba.
Ingenio.
Esa es la excelencia mia.
Ateismo.
Dí cuál.
Ingenio.
Saber preguntar, Para saber responder.
Ateismo.
Pues dí, ¿qué quieres saber De mí?
Ingenio.
Deste singular Eclipse, que no hay persona A quien no haya estremecido, Viendo al sol obscurecido Desde la sexta á la nona, Qué es lo que has investigado, Porque reducir quisiera (Y en la tuya la primera) Las opiniones que he hallado Para todo el orbe.
Ateismo.
Pues Si la mia he de decir, Lo que he llegado á inferir De este gran delirio es, Que como este cuerpo humano, Compuesto de cualidades, Sujeto está á enfermedades, Que le ocasiona el hermano Temple de sus cuatro humores, A que responden atentos Todos los cuatro elementos, Así á los hielos ó ardores De su destemplanza, está El Universo sujeto, A cuya causa este efecto Asombro á los otros da, No á mí, que su novedad No me asusta, al ver que es llano Que dió, como al cuerpo humano, Al mundo una enfermedad; Y así, por no discurrir Si moria ó si sanaba De ella, miéntras se pasaba La accesion, me eché á dormir.
Ingenio.
¿Luego tú no has discurrido En qué efecto ser pudiera De alguna causa primera?
Ateismo.
¿Quién primera causa ha sido?
Ingenio.
Un Dios, que vamos buscando Por todo el mundo los dos.
Ateismo.
¿Un Dios?
Ingenio.
Sí.
Ateismo.
¿Qué cosa es Dios?
Ingenio.
Eso voy investigando.
Ateismo.
Nunca en eso me cansara Yo, porque nunca creyera Que le hallara, ni pudiera.
Ingenio.
En lo que dices repara, Que esta opinion satisfizo A cuantos el mundo ven Criado.
Ateismo.
A mí no.
Ingenio.
Pues dí, ¿quién Hizo este mundo?
Ateismo.
Él se hizo.
Ingenio.
¿Quién, para nuestros provechos, Hizo con fábrica igual Esos orbes de cristal?
Ateismo.
Ahí nos los hallamos hechos.
Ingenio.
¿Quién aquese luminar Del sol, que es alma del dia, Y quién de la noche fria Con curso tan regular, Que del Oriente al Ocaso Accidente tal no ha habido Que los haya pervertido?
Ateismo.
Uno y otro sería acaso.
Ingenio.
Y dí, ¿el acaso podia Darte á tí vida, alma y sér? ¿Quien dió ojos para ver, Todo ojos no sería? ¿Quien dió oidos, todo oidos? ¿Quien dió manos, manos todo? Y de aquese mismo modo En todos cuantos sentidos, Con superior armonía, Le dieron sér al no sér.
Ateismo.
Yo no hice más que nacer, Sin saber á qué nacia, Cómo ni cuándo; y así, No habrá razon que me cuadre: Como otro engendró á mi padre, Mi padre me engendró á mí.
Ingenio.
Sí; ¿pero al primero, quién?
Ateismo.
¿Del uno la corrupcion, Díme, no es generacion Del otro?
Ingenio.
Sí.
Ateismo.
Luego bien Puedo pensar que la prima Materia se corrompió, Y al primer hombre engendró.
Ingenio.
Y el alma que en él anima, ¿Pudo de corrupcion tal Engendrarse? ¿No lo ves, Siendo inmortal como es?
Ateismo.
¿Luego el alma es inmortal?
Ingenio.
Bien nos lo deja inferir La Divinidad que tray Consigo.
Ateismo.
Yo no sé que hay Más que nacer y morir; Y así, argumentos dejemos, Y porque amigos seamos, Comamos hoy y bebamos, Que mañana moriremos.
Ingenio.
Calla, calla, que tan ciega Doctrina no se ha de oir, Pues no se debe argüir Con quien los principios niega.
Pensam.
Discursos buenos ni malos Con él no tienes que hacer, Que éstos no se han de vencer A razones, sino á palos. Amigo, si no hay primera Causa, ¿quién mueve mi accion A darte este mojicon? (Dale un golpe.)
Ateismo.
Loco.
Ingenio.
Pensamiento, espera.
Ateismo.
¿Pensamiento es? De él intento Huir, que no me ha de dar A mí placer ni pesar En mi vida el Pensamiento. (Huye.)
Pensam.
¿Qué dices de esto?
Ingenio.
No en vano Confieso sus devaneos, De Theos Dios, y Antitheos El contra Dios; con que es llano Que los Ateistas son Por quien David repetia Que el no haber Dios lo decia El necio en su corazon.
Pensam.
Y áun ese es el argumento Con que una cancion que oí Lo prueba bien claro.
Ingenio.
Dí La cancion.
Pensam.
Escucha atento: (Canta.) En su corazon el necio Dijo á sus solas, no hay Dios: Luego hay Dios, pues hay quien supo Lo que él dijo á solas en su corazon.
Ingenio.
Huir de este error conviene.
Pensam.
¿Y dónde habrá en quien reposes, Si huyes de quien tiene dioses, Y huyes de quien no los tiene?
Ingenio.
En quien tenga sólo uno; Que si un error á otro igualo, Tener muchos es tan malo Como no tener ninguno.
Pensam.
Pues si uno quieres hallar, África sus montes llenos De Ismaelitas y Agarenos Tiene, que de Ismael y Agar Descienden, y sólo un Dios Adora, á quien llama Alá, Que es Dios grande.
Ingenio.
¿Sí? Pues ya Muero, porque á ver los dos Lleguemos el fundamento De esa ley.
Pensam.
Presto podrás, Puesto que para eso vas En alas del Pensamiento, Verla allí: en bailes, amores Y banquetes divertida Pasa lo más de su vida.
(Dentro instrumentos.)
Ingenio.
Aunque adore un Dios, errores Debe de padecer, pues Canta cuando todo llora.
Pensam.
Atiende á su zambra ahora, Que de eso hablarás despues.
Sale ÁFRICA, de mora, y en el mismo traje MÚSICOS, hombres y mujeres, bailando todos los que pudieren.
Música.
Bailá, Africanos, bailá, Que ya se os acerca el Profeta de Alá.
(Dos cruzados.)
África.
Ya que en turbadas estrellas La mágica nuestra vió Aquel Profeta, que yo Previne en sus luces bellas, Diciendo este eclipse en ellas, Que presto á vernos vendrá... (Vuelta.)
Música.
Bailá, Africanos, bailá.
África.
De nubes los aires llenos, Ni os den sustos ni desmayos, Que son su salva los rayos, Los relámpagos y truenos, Y pues los cielos serenos Aplacan su enojo ya...
(La deshecha de la otra mudanza.)
Música.
Bailá, Africanos, bailá.
Ingenio.
Tente, ¿dónde vas?
Pensam.
¿No es llano, Que en oyendo són, no es Posible irme yo á los piés Como otros van á la mano? Y pues tenerme es en vano, Ya estamos todos acá.
Música.
Bailá, Africanos, bailá.
Ingenio.
¿Cómo, África hermosa, el dia De tan grande sentimiento En tierra, agua, fuego y viento Celebras con alegría? ¿Qué causa te mueve?
África.
¿Quién Eres, que aunque ya te ví, No bien te conozco?
Ingenio.
A mí Pocos me conocen bien: El Ingenio soy humano.
África.
Así, en casa de Abraham, Cuyas aras culto dan A un solo Dios Soberano, Te ví en Ismael, de quien Desciende mi monarquía; Por señas, que desde el dia Que con sagrado desden Le echó de casa, porque Unos ídolos le halló, No te ví más.
Ingenio.
Es que yo Ese dia le falté, Pues con Ingenio mal pudo Los ídolos adorar.
África.
Que un Dios se ha de venerar, Ni lo niego ni lo dudo.
Ingenio.
Vida los cielos te den.
África.
¿De qué ese gozo te da?
Ingenio.
De que parece que ya Me vas conociendo bien. Y puesto que un pensamiento En la adoracion de un Dios Hasta aquí asiste á los dos, ¿Qué fiesta es esta?
África.
Oye atento: Descendiente de Ismael, Ya lo dije, herencia mia La agarena monarquía Es en África; y aunque él Varios dioses adoró, Porque era gentil Agar Su madre, volvió á adorar A un solo Dios, á quien yo Hasta hoy veneré, bien que Sin preceptos, porque espero Que de este Dios verdadero Un profeta me los dé, Que en las ciencias prometido De mis morabitos sabios (Cuyos doctos astrolabios Agujas del sol han sido) Es cierto vendrá, bien como Allá para el mismo empleo Su Dios espera el hebreo, De quien los principios tomo Para mi ley, aunque inquieta La esperanza de los dos, Dicta que él aguarda á un Dios, Y yo aguardo su profeta. De esta, pues, fija esperanza De que ha de venir, pendiente Vivo; y siendo en mí evidente La fe de mi confianza, Con relámpagos y truenos Le esperan las ánsias mias, Como esotro á su Mesías. Y así, al ver los aires llenos Hoy de horror, he presumido Que son aparatos ciertos De su venida, y abiertos Los claustros de mi sentido, Fiestas le hago, como quien Con escándalos le espera.
Ingenio.
Pues siendo desa manera, Aun no me conoces bien.
África.
¿Por qué?
Ingenio.
Porque si buscando Hoy á un Dios vamos los dos, A donde no hay ley no hay Dios; Y pues le estás esperando, Es precisa consecuencia Que miéntras sin ley estés, Estés sin Dios; con que es Más justo hacer de tí ausencia Que no asistirte.
África.
¿Pues qué Importa en mí ley no haya, Para que errada no vaya, Si primer principio fué, Que á mi opinion satisface, Pues no escogió sér ninguno, Que se salve cada uno En la religion que nace?
Ingenio.
¿Qué dices?
África.
Lo que yo creo; Y si este dogma nos dan Los ritos del Alcorán, Que ya profesar deseo, ¿No la he de admitir?
Ingenio.
Pues dí, ¿No dices que hay solo un Dios?
África.
Sí.
Ingenio.
¿Pues cómo puede en dos Leyes servirse? Vé aquí, Que una ley me da un precepto Y que otra ley no lo acepta; ¿Es justo que me prometa De dos causas un efecto? No, si á los dos desigualo, Y para salvarme fiel, ¿Cómo si es bueno sin él, Y cómo con él si es malo No te hace fuerza pensar, Que ateo que un Dios ignora, Y gentil que á otros adora, No se pueden conformar A un fin mismo? Siendo así, Que error en los tres arguya, ¿Quién podrá, en desgracia suya, Dél gozar sin él?
África.
A mí No me toca disputar Ley que espero no tener; Sólo el acero ha de ser El que la ha de sustentar; Y así, si apurar no quieres, Mira, has de ver y callar; Vuelva á cantar y bailar Cada uno con sus mujeres.
Ingenio.
¿Sus mujeres?
África.
Sí.
Ingenio.
¿Pues cuántas Hay que ese rito conceda?
África.
Las que uno sustentar pueda.
Pensam.
¡Linda ley!
África.
¿De qué te espantas?
Ingenio.
De que á la razon no impida Que yo en dos esposas quiera Que me den un alma entera Y yo se la dé partida. Si es contrato natural Amor que confirma el trato, ¿Cómo puede ser contrato Lícito el que no es igual? ¿Yo he de querer y ofender A sus ojos lo que quiero? ¿Pues cómo ofendida espero Que no ofenda la mujer? Si, áun obligada, no es prenda Segura en ellas amor, ¿Cómo lo será el honor Ofendido?
Pensam.
No te ofenda Eso á tí, pues peor hallar Será (si apurarlo quieres) Que tenga un hombre mujeres Que no pueda sustentar.
Ingenio.
¿Y este precepto tambien Has de conservar en tí, Venido el profeta?
África.
Sí.
Ingenio.
De aquí, Pensamiento, vén, Que ley que ya me propongo Fundar uno y otro error, No será ley en rigor.
Pensam.
¿Qué será?
Ingenio.
Secta.
Pensam.
Y áun hongo.
Ingenio.
Y si en ello has de creer Que pueda el que nazca y muera Salvarse en otra cualquiera, ¿Para qué la has menester?
África.
Para mayor perfeccion.
Ingenio.
¿Perfeccion habrá en aquella Ley que me salva sin ella?
África.
Sí, pues no fuera blason De Alá que me condenara En el rito que naciera Sin culpa mia.
Ingenio.
Sí fuera.
África.
¿Cómo?
Ingenio.
La razon es clara: El Dios que hallar imagino Ha de ser un Ente.
África.
Dí.
Ingenio.
De sí solo, en sí y por sí, Incomprensible y divino; Y siendo tal, cierto es que Dará su fe verdadera A quien quiera, y como quiera, Y cuando quiera, sin que Éste se pueda quejar De que al otro se la dió, Puesto que á todos dotó De razon para buscar La mejor, y mas el dia Que haya quien á todos fiel Nos dé testimonio dél, Y basta el que nos envía Cada dia su cuidado En tierra, aire, fuego y mar.
África.
Ya digo que argumentar No es á mi cólera dado; Cantad y bailad, y no Caso hagais, sino desprecio De filósofo tan necio.
Pensam.
Lo mismo me hiciera yo Si pudiera, y por si no, Vuelva otra vez á cantar.
Música.
Bailá, Africanos, bailá, Que ya se os acerca el profeta Alá.
Pensam.
Que ya se os acerca, etc.
Todos.
Bailá, etc. (Vanse.)
Ingenio.
De un abismo en otro abismo Dando, Pensamiento, vas.
Pensam.
Pues un Dios tiene no más.
Ingenio.
Pero sin ley, es lo mismo Que el no tenerle.
Pensam.
Aun bien, Que es la Sinagoga aquella, Y hay un Dios, y ley en ella.
Ingenio.
¿Ley y un Dios? Conmigo ven; ¿Mas no es Pablo con quien viene, De quien me hizo amigo fiel La escuela de Gamaliel Por el ingenio que tiene?
Pensam.
Sí, llega.
Ingenio.
Envuelto está en ira, Retírate hasta despues.
Pensam.
No es bueno lo que hablan, pues El Ingenio se retira.
Sale la SINAGOGA á lo judío, y SAN PABLO á lo romano.
Sinagog.
Aunque el Centurion me asombre, Diciendo con voz severa: Verdaderamente era Hijo de Dios este hombre; Y aunque por su rey le nombre, Despues de hazañas tan feas, Un ladron, y en las ideas De su mortal frenesí Diga: Acuérdate de mí Cuando en tu reino te veas; Aunque la naturaleza Haga el extremo que admiro Cuando al último suspiro Le ve inclinar la cabeza, Cubriéndose de tristeza Uno y otro luminar, Ni le he de crêr, ni he de dar A partido mi rencor; Pues muerto, ha de ser mayor Contra cuantos promulgar Su ley intentan; y así, Pablo, pues de tí me fío, Toma este decreto mio; (Dásele.) Parte á Damasco, que allí Crédito haber dado oí Sus bárbaros moradores A los extraños errores De aquesa ley, que infestando El orbe van publicando Cuatro humildes pescadores.
Pablo.
Estimo honor y decreto; Y cree que es con una accion Ya en mi mano ejecucion Lo que era en tu voz precepto: Gentil y hebreo, á este efecto Uno y otro aplauso gano, Pues que me hicieron, no en vano, Gentil y hebreo á este fin La tribu de Benjamin Y los fueros del romano. Y así, cumpliendo con dos Causas, dirá mi cuidado Si Dios y Crucificado Son buenas señas de Dios, Salid por fiadora vos, Hermosa esfera, de que Tan ira vuestra seré, Que sea comun desmayo, Relámpago, trueno y rayo Pablo de esa nueva fe.
Sinagog.
(Quédase como suspensa y que habla consigo.) Así lo creo de tí.
Pablo.
Dáme los brazos, y adios.
Ingenio.
Ya se despiden los dos.
Pensam.
¿No es Pablo tu amigo?
Ingenio.
Sí.
Pensam.
Llega á hablarle; quizá aquí Buen padrino en él tendrás.
Ingenio.
¿Pablo?
Pablo.
¿Ingenio?
Ingenio.
¿Dónde vas?
Pablo.
No puedo en el fin que sigo Detenerme á hablar contigo; Otro dia lo sabrás.
Ingenio.
¿Pues así al Ingenio dejas, Que amigo tan tuyo fué?
Pablo.
Otra vez satisfaré Con más espacio á tus quejas.
Ingenio.
Mira que de quien te alejas Soy yo.
Pablo.
Ya lo veo; mas hoy Déjame, Ingenio, que voy Tan veloz, que hacer quisiera Que mi pensamiento fuera Mi caballo.
Pensam.
Yo lo soy, Pues bruto es el pensamiento De quien el ingenio va Atras dejándose.
Ingenio.
Ya Que huye mi conocimiento, Sin él á ella hablarla intento; Mas ¡ay! que al mirarla asombra. Sinagoga.
Sinagog.
¿Quién me nombra?
(Vuelve con espanto.)
Ingenio.
El Ingenio soy; ¿de qué Temes?
Sinagog.
Cualquier sombra fué Hoy de mi cadáver sombra, Segun hoy del Sabaoth La ira introduce cruel La confusion de Babel En el pueblo de Nembroth. Los sueños son de Behemot Cuantos padece mi pena; Y ya que á mí me enajena De mí mi discurso, dí, Si Ingenio eres, ya que aquí Llegaste, qué causa ordena, Ó, por decirlo mejor, Desordena, tierra y cielo, Que desde el pasado hielo De aquel súbito temblor, Que cubrió el mundo de horror, En mí no he vuelto; y así, Tú, si lo sabes, me dí, ¿Qué se hizo el dia aquel dia?
Ingenio.
A eso tambien yo venía.
Sinagog.
¿A qué?
Ingenio.
A preguntarte á tí; Pero ya que me has ganado Hoy de mano en la pregunta, Lo que mi Ingenio barrunta, Viendo el orbe desahuciado, Es haber el fin llegado, O haber su Autor padecido; Y pues él restituido Se ve en su primer vigor, No ha sido él, sino su autor El que...
Sinagog.
No ha sido, no ha sido, Si ya no quieres que sea Autor suyo un sedicioso Nazareno, escandaloso, Que en Palestina y Judea, En Samaria y Galilea, Predicando aquestos dias Dió á entender que era el Mesías, Hijo de Dios verdadero, Que há tantos siglos que espero.
Ingenio.
¿Y qué es dél?
Sinagog.
Las ánsias mias En un palo le pusieron En el mismo dia que fué El eclipse, para que Los que bárbaros oyeron Su doctrina y la creyeron, Misterio hagan del fracaso, Que acaso les salió al paso Al espirar.
Idolat.
¿Luego el dia El sol murió que él moria?
Sinagog.
Sí.
Ingenio.
Pues no fué muy acaso.
Sinagog.
Sólo me faltaba ahora El que tú quisieses ser A dos sentidos, en uno Ingenio y en otro infiel, Para atreverte á dudar, Para arrojarlo á creer, Con los necios de mi pueblo, Si hice mal ó si hice bien.
Ingenio.
¿Hasta pensar é inferir A quién se ha negado?
Sinagog.
A quien Infiera ó piense que yo No soy del Dios de Israel El bando favorecido Desde el prodigio de Oreb, Tribunal de luz, en cuya Consulta salió Moisés Por general de sus tropas, Hasta llegarse á poner En la prometida tierra, Que abunda de leche y miel. Si en esta, pues, prodigiosa Peregrinacion le hallé Todo ojos á mi mal, Todo manos á mi bien, Todo oidos á mi voz, Tan primera causa, que Todas las causas segundas Me obedecieron en él, ¿Quién me habia de trocar De agradecida en cruel? Del Bermejo mar lo diga La enjuta vereda, al ver Que fué amontonando ondas En uno y otro cancel, Montaña y pared, quien nunca Fué montaña ni pared. Entre una y otra columna El fuego lo diga, pues Tal vez me sirvió de antorcha Y de pabellon tal vez. La tierra lo diga, herida En Rafidin, pues correr Vió agua á las piedras, y el aire Al ver nevada su tez De aquella neutral vianda, Que en nubes de rosicler Cuajaba en maná la aurora, Lloviendo al amanecer, El aire el reparo al hambre, Como la tierra la sed; Si entre tantos beneficios Fué el mayor darme su ley En mármol escrita, siendo Su mismo dedo el cincel, Por quien la ley natural Vino á elevar y crecer Su primer candor, subiendo De dos preceptos á diez: ¿Cómo á tanto repetido Favor, á tanta merced (Como ántes dije), trocando El beneficio en desden, Ingrata la Sinagoga Habia de proceder, Dándole muerte á su Hijo? ¿Ni cómo podia ser El que sin estar cumplidas Las semanas de Daniel, Viniese sin aparatos, Que Isaías le prevé, Diciendo que ha de venir Con majestad y poder De relámpagos y truenos? Si al venir habian de ser, ¿Qué importara que al morir Los viésemos, para que Lo que fué acaso nos haga Sentir, dudar ó temer, Que lo que hubo de ser ántes Bastó que fuese despues? Y así, Ingenio, ó lo que eres (Que yo no me he de meter En si lo eres ó no), piensa Que á quien di la muerte, fué A un escandaloso jóven Que sedicioso, que infiel, Y amotinador del pueblo Para coronarse rey, En virtud de Belcebú Obró algun milagro, en fe De cuyo mágico arte Nos quiso dar á entender Que el prometido Mesías Estaba cumplido; y pues No pudo salvarse á sí, Discurre en si podrá ser Que á otros salvase: esto he dicho Porque astrólogo otra vez, No en el eclipse me arguyas, Que habrá para tí tambien Otro rencor, otra ira, Otra saña, otra esquivez, Otro azote ú otro acero, Otra cruz ú otro cordel. (Vase.)
Ingenio.
¿Pensamiento?
Pensam.
Nada digas, Que todas tus dudas sé.
Ingenio.
¿Pues qué sabes?
Pensam.
Que has hallado. En la Sinagoga ley Que adora á un Dios, primer causa, Que ojos, manos y oidos es; Y con todo eso, te queda De averiguar y saber Lo que á lo posible toca.
Ingenio.
Dices, Pensamiento, bien; Mas fáltate de añadir A esas dos razones...
Pensam.
¿Qué?
Ingenio.
Que si adora, (como dijo) Solo un Dios, ¿cómo despues Dijo que á su Hijo esperaba? ¿Hijo y Padre fuerza no es Que sean dos? ¿Pues cómo á uno Adora solo?
Pensam.
No sé.
Ingenio.
Y dejando esta razon Pendiente, ¿á qué causa, á qué Efecto espera á que venga (Segun nos lo dió á entender) De tu Dios el Hijo al mundo? Y cuando haya para qué, ¿Cómo pudo un hombre humano introducir que era él, Si lo era como hombre y Dios? Si no, ¿cómo al parecer (Túmulo de sus exequias) Vistieron de lobreguez, La tierra su verde alfombra, Y el cielo su azul dosel? En tan grandes confusiones, ¿Quién, cielos divinos, quién Sabrá responderme?
Voz.
Pablo.
(Suena dentro un trueno, y vése como una luz de un relámpago.)
Ingenio.
¿Qué estruendo es este?
Voz.
¿Por qué Me persigues?
Pablo.
¡Ay de mí!
Ingenio.
¿Qué voz, qué ruido es aquel, Que parece que los cielos Se han desplegado otra vez, Aquí para iluminar, Y allá para obscurecer?
Pensam.
A las vislumbres de una Nube, que ha dado, al romper, Hojas de jazmin y rosa, Luz y voz, al parecer, Sobresaltado el caballo De Pablo, le arrastra.
Ingenio.
Vé, Pues eres tú más veloz, Llégale á favorecer.
Pensam.
Sí haré, por si cae en mí.
Descúbrese á caballo, y vase cayendo, y recíbele el PENSAMIENTO, y le pasa, segun los versos, al INGENIO.
Pablo.
El rayo, Señor, detén, Basta el trueno de tu voz.
Pensam.
Ayúdamele á tener, Que no basto, Ingenio, yo A levantarle.
Ingenio.
Sí haré.
Sale la SINAGOGA.
Sinagog.
Si Pablo muere, yo muero: ¿Qué es esto, Pablo?
Pablo.
Caer En el Pensamiento ántes, Y en el Ingenio despues.
(Levántase como ciego.)
Ciego estoy; pero mal digo, Que nunca he llegado á ver Más que cuando estoy más ciego.
Sinagog.
Pues dí, no viendo, ¿qué ves?
Pablo.
No conviene que lo diga El hombre al hombre.
Sinagog.
¿Por qué?
Pablo.
Porque no es fácil decir Lo que es difícil saber. Sólo diré, que yo solo Me he levantado al reves, Pues otros caen al subir, Y yo he subido al caer. Al tercer cielo he llegado; Si fué en espíritu ó fué En cuerpo, no sé; que yo Solo sé que no lo sé.
Sinagog.
Ven á mis brazos, adonde Descanses.
Pablo.
La accion detén, No halagüeñamente fiera (Huye.) Te acerques.
Sinagog.
¿Con tal desden De tu Sinagoga huyes?
Pablo.
Sí, escandalosa; sí, infiel; Sí, tirana; sí, alevosa; Sí, traidora; sí, cruel.
Sinagog.
¿Pablo?
Pablo.
Ya Pablo no soy, Ni vivo yo en mí.
Sinagog.
¿Pues quién?
Pablo.
Cristo es el que vive en mí.
Sinagog.
¿No es contra quien te envié?
Pablo.
Sí, pero á luz de eficaz Auxilio, he sabido que es El crucificado Cristo, Que sentenció tu esquivez, Hijo de Dios verdadero.
Sinagog.
Bien que estás ciego se ve, O yo lo estoy, pues lo escucho Sin darte la muerte.
Ingenio.
Ten El acero, que por tí Le quiero yo convencer.
Sinagog.
Argúyele, Ingenio, tú, Que yo ni puedo ni sé.
Ingenio.
¿El Crucificado, dices, Que era Hijo de Dios?
Pablo.
Sí.
Ingenio.
¿Pues Hay más de un Dios?
Pablo.
No.
Ingenio.
¿Pues cómo Es Hijo de Dios, sin ser Dios tambien?
Pablo.
Tambien es Dios.
Ingenio.
¿Pues cómo, si es Dios tambien, Solo un Dios son dos personas?
Pablo.
Aun más son, porque son tres.
Ingenio.
¿Tres, y un Dios solo?
Pablo.
Sí.
Ingenio.
¿Cómo?
Pensam.
A aquesto importa atender, Por si es Pablo el que á Dionisio Le llega á satisfacer.
Pablo.
El bien no comunicado, ¿No fuera imperfecto bien?
Ingenio.
Proposicion es que yo Dejé pendiente otra vez.
Pablo.
¿Sér que fuera comprendido De quien infinito no es, Fuera infinito sér?
Ingenio.
No, Claro está, porque caber Lo más no podia en lo ménos.
Pablo.
Pues siendo infinito sér Dios, y siendo bien perfecto, Fuerza en una parte fué Comunicarse, y en otra El comunicarse á quien, Siendo él infinito, fuera Infinito como él; Pues si se comunicara A quien no lo podia ser, Quedara imperfecta toda Aquella distancia que Lo finito á lo infinito Dejara de comprender: Luego para que no haya En Dios imperfeccion, es Conveniencia de su esencia, Y precision de su sér, Por acto de entendimiento, Engendrar un Hijo, á quien Se comunique infinito: El Padre, que al Hijo ve, El Hijo, que mira al Padre, Llegándose á complacer Uno en otro, ¿no es preciso Proceda de amor tan fiel Un Espíritu que sea Igual á los dos, y que Procedido de los dos, No pueda entre ellos haber Por la comunicacion De personas, ni despues, Ni ántes, primero ó postrero Mayor ó menor?
Ingenio.
Sí.
Pablo.
Pues Una en los tres la deidad, Uno en los tres el poder, Uno en los tres el amor, Y uno en los tres el saber, Cierto es que en la esencia es uno, Siendo en las personas tres.
Ingenio.
Sobre la natural luz Del Ingenio, que al fin es Parte del alma, he quedado Satisfecho, al parecer, Hasta aquí.
Sinagog.
Y hasta aquí yo Poco me debo ofender, Pues ver tres, y adorar uno, Me enseñó de Abraham la fe.
Ingenio.
Pero este Hijo, ¿á qué á la tierra Habia de venir?
Pablo.
A que Siendo infinita la culpa Del hombre, satisfacer Lo finito á lo infinito No podia; y así, fué Piedad que el Hijo de Dios Satisfaciese por él, Encarnando en una Vírgen Madre, que ántes, y despues, Y entónces, permaneciese Siempre Vírgen, sin romper Grosero cierzo de humano Contacto la candidez Del boton de la azucena, Ni el capillo del clavel.
Ingenio.
Hasta aquí, por respondido Tambien me doy.
Sinagog.
Yo tambien; Pues es cierto que vendrá.
Pablo.
Y áun que ha venido lo es.
Sinagog.
¿Cómo que ha venido?
Pablo.
Como Al que diste muerte fué, Siendo el divino Mesías Que esperabas.
Sinagog.
No era él, Pues que no trajo cumplidas Las semanas de Daniel.
Pablo.
Sí era, pues tú no supiste Hacer los cómputos bien.
Sinagog.
No era, pues no vino en nube, Como Isaías prevé.
Pablo.
Sí era, pues traje de siervo Dijo que traeria tambien.
Sinagog.
No era, pues que habia de dar Su venida que temer.
Pablo.
Sí era, pues ese temor Dará al venir como Juez.
Sinagog.
No era, pues de humilde Madre Al hielo le ví nacer.
Pablo.
Sí era, pues quedó en el parto Vírgen ántes y despues.
Sinagog.
No era, pues simples pastores Le adoraron en Belén.
Pablo.
Sí era, pues á Belén vino A verle uno y otro rey.
Sinagog.
No era, pues á Egipto huye Temiendo ajeno poder.
Pablo.
Sí era, pues derriba huyendo Los ídolos de Beel.
Sinagog.
No era, pues su Madre llora El que le llegó á perder.
Pablo.
Sí era, pues le halló explicando Los misterios de la Ley.
Sinagog.
No era, pues en un desierto Se rindió al hambre y la sed.
Pablo.
Sí era, pues huye vencido Espíritu inmundo dél.
Sinagog.
No era, pues ver su peligro No supo al irlo á prender.
Pablo.
Sí era, pues todo era ojos, Haciendo á los ciegos ver.
Sinagog.
No era, pues de piés y manos Le ata nudoso cordel.
Pablo.
Sí era, pues al impedido Todo era manos y piés.
Sinagog.
No era, pues á sordo ó mudo No sabe qué responder.
Pablo.
Sí era, pues al mudo y sordo Todo lenguas y oidos fué.
Sinagog.
No era, pues muere pasible.
Pablo.
Sí era, pues fué el padecer Como hombre, no como Dios.
Sinagog.
No era.
Pablo.
Sí era.
Ingenio.
Suspended La cuestion; que al escuchar De tí que pasible fué (A Pablo.) Como hombre, no como Dios, Siendo Dios y hombre despues;
(A la Sinagoga.)
De tí, que en el mundo, el mundo No le supo conocer En lo ignoto y lo pasible, La réplica tomaré. Que era manos, oidos y ojos Ese Hombre Dios (ó quien es), ¿Concedes?
Sinagog.
Negar no puedo Que hizo andar, oir y ver.
Ingenio.
¿Pues de qué le hiciste causa?
Sinagog.
De que dar quiso á entender (Escandalizando al pueblo) Que era Hijo de Dios.
Ingenio.
Saber Conviene si le esperabas.
Sinagog.
Sí esperaba.
Ingenio.
¿Pues en quién Esperándole podias Mejores señas tener, Pues no vino por tu mal Quien vino á otros á hacer bien? Pero quizá habrá otra causa Para condenarle: ¿Qué Delitos le averiguaste?
Sinagog.
¿No bastó este?
Ingenio.
No, porque Hombre tan malo que quiso Hijo de Dios parecer, No siéndolo, fuerza era De dañada intencion ser, De maligno corazon, De depravado interes; Y lo habia de mostrar En otras costumbres, pues Los efectos manifiestan De los pechos el doblez. ¿Qué ambicion tuvo?
Sinagog.
Ninguna; Descalzo de pierna y pié Peregrinó en pobre traje.
Ingenio.
¿Qué valimiento tener Con príncipes intentó?
Sinagog.
Ninguno, pues sólo fué Con humildes pescadores.
Ingenio.
¿Y qué medraron con él?
Sinagog.
Sola la necesidad De volverse al barco y red.
Ingenio.
¿A qué humano afecto, afecto Le viste?
Sinagog.
Ninguno sé.
Ingenio.
Luego convencida estás; Pues no habia de querer Hacer tal delito ántes, Para ser bueno despues. Y así, oh tú, Gentilidad, Que traes por Roma el poder De Europa; Asia, que invencible Le traes por Jerusalen; Ciega secta, á quien le dió Por el África Ismael, Por América Ateismo, Que vive sin Dios ni Ley;
(Salen los cuatro.)
Los cuat.
¿Para qué otra vez nos llamas?
Ingenio.
Para que todos noteis, Sin que ninguno alegar Pueda ignorancia despues, Que el Dios ignoto pasible, Que ojos, manos y oidos es, Y primer causa de causas, En boca de Pablo hallé.
Sinagog.
Primero que se lo digas, Muerte á uno y otro daré.
(Saca la espada y se amparan los dos de la Gentilidad.)
Los dos.
Primero no.
Sinagog.
Pues ¿adónde Habeis de huir?
Gentilid.
A mis piés.
Sinagog.
¿Quién eres, deidad hermosa, Que ceñida de laurel, Temor y respeto infundes A la Sinagoga?
Gentilid.
¿Quién Sino la Gentilidad, Tuviera en tí ese poder?
Sinagog.
Es verdad; colonia hoy Es la gran Jerusalen De Roma; pero ¿á qué causa Aquí en persona te ves, Si hasta aquí sólo asististe En ella por su virey?
Gentilid.
A causa de que sabiendo Cuanto apasionado juez, Has dado la muerte á un hombre, No sustanciándole bien El proceso, cuya injusta Sentencia ojeriza fué De los dioses, pues los cielos, En uno y otro vaiven, Al espirar titubearon, Casi arrancados del ej; A residenciarte traigo Ese ejército que ves, De cuyas tropas, llamada De aquella voz que escuché, A defender estas vidas Me he adelantado.
Pablo.
Y es bien, Que viendo la Sinagoga Me defiendas tú.
Sinagog.
¿Por qué?
Pablo.
Porque la predicacion Hoy de la tercera ley, Que á la gentilidad pasa, Con esto explicada esté.
Sinagog.
¿Qué tercera ley?
Gentilid.
A mí Eso me toca entender; Y pues á residenciarte Vengo, conviene saber Qué tercera ley ese Hombre Quiso introducir.
Sinagog.
La ley Misma que yo me tenía (Como ya dije) en Moisés, Creciendo la natural De dos preceptos á diez.
Gentilid.
Y la natural ¿cuál era?
Sinagog.
Ella lo dirá más bien, Que entre las caducas ruinas Desta deshecha pared, Yace lamentando el siglo, Que tan sin ella se ve.
Descúbrese la LEY NATURAL al pié de un árbol, el cual ha de tener revuelta una serpiente.
Gentilid.
Ah de la Ley Natural, Atiende á mis voces.
Ley Nat.
¿Quién De las malicias del mundo, Huyendo el vago tropel, Vuelve á pisar mis umbrales?
Gentilid.
Quien de tí intenta saber Los fundamentos que Dios Puso en tu primero sér.
Ley Nat.
Que amase á Dios más que á mí, Y á mi prójimo despues Como á mí, cuyo suave Yugo, paz y sencillez Se perturbó en este árbol, Pues desde entónces quedé Sujeta á las inclemencias De saber del mal y el bien.
Gentilid.
Sobre esos dos fundamentos, Los que tuvisteis despues ¿Cuáles son?
Pablo.
La Ley Escrita Tambien lo dirá.
Ábrese el segundo carro, y en otro peñasco la LEY ESCRITA, con las tablas en la mano y la serpiente de metal, como pintan á Moisés.
Ley Esc.
Sí haré, Pues á la Ley Natural Seguir la Escrita se ve, No tendrás ajeno Dios, Ni el nombre jurarás dél; Santifícale sus fiestas; Honra á quien te ha dado el sér; Ni homicida ni lascivo Seas; el ajeno bien No envidies, ni quieras de otro La hacienda ni la mujer.
Gentilid.
¿Qué quitó ó añadió á esto?
Descúbrese la LEY DE GRACIA, con una cruz en la mano, vendados los ojos, como pintan la Fe.
Ley de G.
Eso yo lo explicaré, Pues por Ley de Gracia soy La superior á las tres. No sólo esos diez preceptos Confirmó en mí; mas porque Su cumplimiento tuviese Fianza á no fallecer, Los fortaleció de siete Sacramentos, que allí ves De la Fuente de la Gracia Perennemente correr.
Descúbrese una fuente, cuyo remate será hostia y cáliz y alrededor los SIETE SACRAMENTOS, teniendo cada uno en la mano una cinta blanca, como caños que salen de la hostia.
Sinagog.
¿Y cuándo lo estableció?
Bautism.
El Bautismo, claro es Que en el Jordan, donde el hombre Renace segunda vez.
Confirm.
El de la Confirmacion, Cuando la mano á poner Llegó á la frente al infante, Diciendo que para ser Perfecto el varon, volviese Al puerto de la niñez.
Peniten.
El de Penitencia, cuando A Pedro le dió el poder De ligar y desligar, De hacer y de deshacer.
Extrem.
Y el de Extremauncion al mismo Tiempo, pues segundo de él, Él de todas sus reliquias Es la verdadera red.
Orden.
El Orden sacerdotal, Cuando en la cena le ven Decir: esto siempre en mi Conmemoracion haced.
Matrim.
Y el de Matrimonio, cuando Architiclino le ve Autorizar el estado Con su presencia, y en él Convertir el agua en vino, Que sombra y figura fiel Es del de la Comunion, Que es el que en la Fuente ves Por corona de los siete, Más eminente á los seis, Reduciendo á un sacrificio Sólo de una y otra Ley Todo lo ceremoniado Por estar cifrado en el Cuerpo y Sangre de quien quiso Por nosotros padecer.
Ingenio.
Hasta aquí todo tan justo Y tan suave yugo es El de una ley que conserva Los preceptos de las tres, Que debe el ingenio humano, Restituido al papel De Dionisio Areopagita, Llegándose á convencer De la doctrina de Pablo, Con la experiencia de que Nada su ley nos propone, Que bien á todos no esté El creerlo y el amarlo, Llegando á amar y creer Por razon de estado cuando Faltara la de la fe.
Sinagog.
Primero que yo lo crea Veré al mundo fallecer Con mayor ruina que cuando Le ví espirar.
África.
Yo tambien.
Ateismo.
Yo no, que haber Dios no dudo, Cuando que hay tambien Dios sé.
Gentilid.
Ni yo, pues á uno no más Reduzco mi parecer.
Pablo.
Y lo mismo harán los dos, Cuando el mundo venga á ser Sólo un Pastor y un rebaño.
Pensam.
Yo, que hasta ahora callé (Porque el Pensamiento es fuerza Que en esto pasmado esté), Con fiestas, con regocijos La verdad celebraré De esta verdad.
Todos.
Y contigo Todos diciendo otra vez, Que debe el ingenio humano Llegarlo á amar, y creer Por razon de Estado cuando Faltara la de la fe.