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The Spanish American Reader

PART TWO I.—LA NATURALEZA EN LA AMÉRICA LATINA (continued 2)

Reading edition

Hacia un lado del espacio libre que servía de salón, colocáronse una docena de muchachas guapísimas; eran las parejas.

En esto se adelantó uno de los mozos, se dirigió a una de ellas, y a guisa de invitación hízole una Ligera venia.

¡Qué hermoso par de figuras! Él, fuerte, musculoso, de modales desembarazados como todos los habitantes de las tierras cálidas[2]; ella, garbosa y elástica, el pecho mórbido, el talle cimbrador, morena como andaluza, de mejillas frescas y ojos negros.

La muchacha, con un brazo en jarras,[3] caído el otro sosteniendo la falda, avanzó sonriente y magnífica, y se detuvo. El galán se apartó, y entonces empezaron verdaderamente los movimientos vivos y agitados de esta danza.

Principia el hombre con un paseo hacia la pareja, como para invitarla; ella cede y le sigue; y así a los manejos de la música, ejecutan varias figuras en que, ya se retiran desdeñosos, ya se buscan y se acercan; pero al tiempo de encontrarse la mujer da una media vuelta[4] y huye. Entonces el hombre la sigue siempre, hasta que, después de un zapateo final se retiran, y una nueva pareja ocupa el puesto.

—José Miguel Rosales (Colombiano)

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28.—EL DÍA DE MUERTOS[1] EN MI PUEBLO (to the vocabulary section)

En los hogares del pobre, en las calles y plazas de mi pueblo, en los senderos que conducen a la huerta y a la montaña, hay, antes de llegar el día de Muertos, un movimiento inusitado y extraordinario: Diríase que se prepara una gran fiesta en la cual deben tomar parte todos los corazones. Por dondequiera se ven ramos y coronas de flores, cirios de blanquísima cera, tiendecillas donde se venden frutas secas, pan blanco sin levadura salpicado de manchitas rojas y azules, toqueres de maíz y pastas dulces de leche, para las ofrendas que deben ponerse en los sepulcros el día 2 de noviembre, el ambiente se perfuma con las rosas y esencias traídas de los bosques, y en el atrio de la parroquia, en las puertas de las casas, enormes ramas verdes indican que allí va a rendirse culto a la memoria de algún muerto.

Entretanto, levántase en la humilde nave de la iglesia el catafalco para la misa de difuntos[2]: monumento fúnebre, triste y severo, que servirá para avivar más y más en los corazones de los asistentes, el fervor piadoso y la unción de que han menester[3] en sus oraciones ....

—Victoriano Agüeros (Mejicano)

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29.—NOCHES DEL «COLÓN» (to the vocabulary section)

Las noches del «Colón,»[1] las noches de los grandes estrenos, de las grandes funciones de gala, de los grandes débuts .... Como todo el mundo, yo había, naturalmente, oído hablar de todo eso. Sabía por los Huret, por los Baudin, por los Clemenceau,[2] que comparadas con ellas las noches de la Opera parisiense resultan menos luminosas y menos estrelladas. Sabía que sus millares de espectadores representan, en los días de lleno,[3] la masa más considerable de níveas pecheras[4] y de brazos marmóreos que se ve en el mundo .... Pero todo esto, quizás por la misma solemnidad de su renombre, parecíame de lejos hecho más para sorprender que para seducir, y pensando en ello imaginábame algo como un vano alarde de[5] magnificencia argentina destinado a épater[6] al universo....

Pero fué el entreacto, el primero de los entreactos, lo que para mí constituyó el verdadero espectáculo de la noche. ¡Qué luz!... ¡Qué esplendor!... ¡Qué lujo!... Todos los esmaltes y todos los oros[7] de las decoraciones palidecían ante aquel derroche de matices vivos. Y no era un derroche de joyas, no; no era una riqueza fácil y de gusto dudoso[8] lo que constituía tal iluminación. Menos pedrerías creo haber visto en la formidable sala que en cualquier teatro de Montmartre. Eran los esmaltes frescos de las mejillas, eran los alabastros de las manos, eran los zafiros y las turquesas de las pupilas, eran los mármoles de las gargantas, y eran, además, los áureos reflejos de las cabelleras rubias y las sombrías madejas de las cabelleras negras, y eran, en fin, las gasas, los tules, los encajes, lo que hacía el cuadro mil veces más grandioso y más gracioso, y más rico también que todos los que hasta entonces había yo visto.

Sí; ni en la Opera, de París; ni en el Real, de Madrid; ni en el Covent Garden, de Londres; ni en ninguna parte, nunca, pero nunca,[9] tan bello, tan inmenso florecimiento había animado ante mis ojos las clásicas corbeilles[10] de un teatro. Todo era impecable, y al mismo tiempo todo era amable.

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Un grande y discreto y dulce soplo hacía ondular los tallos de mil matices sobre el fondo rosa de los cortinajes y el oro grave de las molduras. Era la vida, era la noble vida de todo un[11] universo femenino.

Y por una especie de milagro que honra a los argentinos, hubiérase dicho que los hombres se habían puesto de acuerdo para[12] desaparecer, poco a poco, hasta no dejar en los palcos sino los ramilletes de damas color de abril, de damas flores, en el gran panorama que habría hecho larga y místicamente palpitar el alma del caballero Lohengrin.

—Enrique Gómez Carrillo (Guatemalteco)

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30.—CABALGATA (to the vocabulary section)

A medida que van descendiendo se acrecienta el calor, se agiganta la naturaleza. Un bienestar intenso, un regocijo palpitante, vigoroso, parece filtrarse a un mismo tiempo en la savia y en la sangre; en los árboles y los corazones. Se acercan al río, cruzan el puente entre un redoble de cascos[1]; salen a una planada cubierta de árboles frutales, en donde el río Blanco y el río Negro se encuentran, se abrazan, confunden sus aguas en el estrépito de sus ondas.

Todos, en una explosión de libertad y de entusiasmo, cantan, estallan en carcajadas, corren por la planicie, hacen girar los caballos empapados en sudor, remolinean en grupos apretados, arrancan a manos llenas[2] sartales de flores, desgajan los racimos de pomarrosas, se embriagan en la fragancia de los limoneros, se arrojan puñados de azahares, y hacen rodar por la grama el oro de las naranjas. Las emanaciones potentes de la tierra penetran en los pulmones, el vigor tropical sube a la cara y, unido a la alegría de la fiesta, les enciende las sienes, los envuelve en una atmósfera vibrante que da a las arterias pulsaciones de fiebre. La excitación de la alegría los fatiga, la tensión del entusiasmo se afloja, la energía para el placer se ablanda, la voluntad se deslíe, y entonces un vaho de sopor, una onda de languidez y de ternura los envuelve, los penetra, los sumerge dulcemente.

—Lorenzo Marroquín (Colombiano)

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31.—LA QUENA[1] (to the vocabulary section)

La quena, fabricada generalmente con una caña peculiar de las montañas del Perú, mide media vara de largo y dos tercios de pulgada de diámetro. Abierta por sus dos extremos, con la embocadura formada por un recorte en forma de rectángulo, pero cuyo lado superior está eliminado y el opuesto a éste cortado, como en los clarinetes, hacia el ulterior y en forma de chaflán, tiene cinco agujeros en la parte superior y uno al costado, por cuya razón solo produce semi-tonos-fúnebres.

Los indios introducen algunas veces una parte de la quena en cántaros de barro, horadados exprofeso. Por medio de esta operación, las melancólicas voces de la flauta americana adquieren una resonancia y una tristeza imponderables.

El yaraví o haraví, que se canta acompañado por la quena, existía, como ésta, en la época de la dominación de los Incas. Los tocadores de quena ejecutan dúos inolvidables para el que es capaz de percibir, dentro de tan imperfecto instrumento, el alma sollozante del indio triste. Una de las quenas lleva el canto y otra el acompañamiento, o la primera hace una especie de reclamo, al cual responde la segunda a la distancia.

Es imponderable la sensación que produce el diálogo de las flautas, cuando se le escucha en la montaña, áspera como el camino de la vida, y en una noche nebulosa como el destino del músico desdichado.

—Santiago Estrada (Argentino)

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32.—RECUERDOS DE TIBACUI (to the vocabulary section)

Salió bien pronto la procesión. El pueblo se prosternó respetuosamente, y ya no se oía sino el canto sagrado, el alegre tañido de las campanas y el tamboril y el pito de la danza que iba bailando delante del Santo Sacramento.[1] Entonces empezó a arder un castillo de pólvora,[2] preparado para la primera estación. Dos indios de la danza fingieron caer con los rostros contra la tierra. Al cesar el ruido de la pólvora, volvieron a levantarse y continuaron ágiles y alegres su incansable danza. Pero cuantas veces se quemaron castillos o ruedas, ellos repitieron aquella expresiva pantomima. Confieso que no pude ya resistir la impresión que me causó aquella escena. Mis lágrimas corrieron al ver la inocente y cándida alegría con que los descendientes de los antiguos dueños del suelo americano renuevan en una pantomima tradicional la imagen de su destrucción, el recuerdo ominoso y amargo del tiempo en que sus abuelos fueron casi exterminados y vilmente esclavizados por aquellos hombres terribles, que en su concepto, manejaban el rayo. En el trascurso de más de tres siglos estos hijos degenerados de una raza valiente y numerosa, ignorantes de su origen, de sus derechos y de su propia miseria, celebran una fiesta cristiana contrahaciendo momentáneamente los usos de sus mayores y se ríen representando el terror de sus padres en aquellos días aciagos en que sus opresores los aniquilaban para formar colonias europeas sobre los despojos de una grande y poderosa nación.

—Josefa Acevedo de Gómez (Colombiana)

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33.—EL PUCHERO Y EL ASADO EN EL PLATA (to the vocabulary section)

El puchero[1] ha quedado como resumen de todo lo que el ama de casa tiene a mano; carne de buey, espigas de maíz tierno, zapallo, papas, zanahorias, tomates, arroz y pimientos se dan cita en la marmita y aparecen en la mesa, en una mezcolanza abundante y burguesa, al que hay que hacer los honores sin escrúpulo.[2] Sin que nos metamos a[3] criticarlo, este plato español ha conquistado su carta de naturaleza y se ha convertido en plato nacional. Es también el plato cotidiano. Es tal vez este su defecto, pero hace también seguramente su mérito. ¡Dichosos los pueblos que pueden comer el puchero dos veces al día! Quéjese el que quiera de esta monotonía muy alimenticia....

El puchero es en suma el gran recurso culinario del país; contiene la solución del problema de la vida para todos, y todos pueden procurárselo, satisfaciendo el apetito de toda su familia con veinte centavos próximamente. Las mismas gentes ricas tienen a este modesto plato nacional tal apego, que cuando viajan por Europa, la ausencia del puchero destruye en parte el encanto que produce la cocina sabia,[4] y se consideran dichosos si logran encontrar en alguna parte el recuerdo de la patria ausente y del hogar abandonado en medio de los cálidos vapores que aquél exhala.

Este plato nacional tiene por todas partes un compañero obligado, el asado; pero es preciso que este asado reuna ciertas condiciones. Primeramente es preciso para llenar las condiciones de sabor deseado que el pedazo sea cortado en las partes firmes de la pierna del buey, allí donde la carne es más resistente. El carnero en la ciudad está enteramente proscrito y nunca ha sido admitido a figurar, bajo ninguna forma, sobre la mesa de un criollo, respetuoso de la tradición. Animal largo tiempo desdeñado, no se ha levantado aún a los ojos de los criollos del largo abandono en que vegetaba hace aún un cuarto de siglo; por el contrario es muy buscado de[5] los extranjeros y por esta causa el consumo aumenta extraordinariamente. En los campos hay que contentarse con él; pues no se puede por todas partes sacrificar el ganado mayor para la alimentación. De todas las partes del carnero la más desdeñada es la pierna y en realidad no dejan de[6] tener razón para ello. El rebaño se cría en libertad en una vasta extensión que no es nunca menor de doscientas cincuenta hectáreas; por allí corre a su guisa,[7] marcha y circula sin conocer nunca, ni aún en el invierno, el reposo del establo; estas grandes marchas dan a la fibra de esta parte carnosa una resistencia poco agradable y un gusto diferente de la del carnero criado en países donde la propiedad está muy dividida y donde es de regla[8] la estabulación.

—Emilio Daireaux (Francés)

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34.—EL HOJALATERO (to the vocabulary section)

Dotado nuestro tipo de una actividad siempre creciente, recorre con sus latas todos los pueblos de la Isla, sin dejar en el intermedio una hacienda, un barrio, un caserío, una sola choza que no visite. Concluida una expedición, vuelve al instante a emprender otra, sin detenerse más tiempo que el necesario para completar su nueva carga de embudos, cafeteras y faroles.

Cual otro Judío errante impulsado por la secreta voz de su codicia, anda... anda sin cesar, llevando el cargamento en las espaldas, a guisa de caracol.

Y no se limitan sus funciones a comprar, por ejemplo, una lata en cuatro reales para venderla después en cuatro duros; no señor; además de esto suele dedicarse a soldar lo despegado, remendar lo roto y a enderezar entuertos[1] y abolladuras, siempre que[2] se le pague como corresponde.

También suele comprar calderas, pailas y sartenes viejas en una parte de la Isla, para venderlas por nuevas[3] en la otra, si es que no logra colocarlas en la misma parte donde las adquirió.

Aun no está bien averiguado si el hojalatero come, bebe, fuma y satisface, en fin, las demás necesidades de la vida; pero lo cierto es que[4] no se permite[5] gastar dinero en cosas tales. No quiere esto decir que[6] las desprecie, ni que de ellas se prive en absoluto; que no es él tan descortés y mal criado[7] para negarse a comer con quien le invita, ni a fumar un tabaco[8] cuando se le ofrece, ni a tomar una copa[9] cuando haya alguno que le convide y pague.

Paisano, al fin,[10] de Verdi y Donizetti, nuestro tipo tiene también sus ribetes de filarmónico, y cuando camina por despoblado suele tocar la sinfonía, cantando al mismo tiempo en alta voz el Inno di Garibaldi, el Addio della partenza, o el Alma innamorata.

Su lenguaje no es italiano ni español, aunque participa de ambos; es una graciosa mezcolanza de palabras españolas italianizadas y vice-versa, formada por él para su uso particular. Puede decirse, pues, que habla en hojalatero.

—Manuel Fernández Juncos (Portorriqueño)

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35.—MI EDUCACIÓN (to the vocabulary section)

Tenía mis libros sobre la mesa del comedor, apartábalos para que sirvieran el almuerzo, después para la comida, en la noche para la cena; la vela se extinguía a las dos de la mañana, y cuando la lectura me apasionaba, me pasaba[1] tres días sentado registrando en el diccionario. Catorce años he puesto después en aprender a pronunciar el francés que no he hablado hasta 1846, después de haber llegado a Francia. En 1833, estuve de dependiente de comercio en Valparaíso, ganaba una onza mensual, y de ella destinaba media para pagar al profesor de inglés Richard, y dos reales semanales al sereno del barrio para que me despertase a las dos de la mañana a estudiar mi inglés. Los sábados los pasaba en vela[2] para hacerlos de una pieza con[3] los domingos; y después de mes y medio de lecciones, Richard me dijo que no me faltaba ya sino[4] la pronunciación, que hasta hoy he[5] podido adquirir. Fuíme a Copiapó, y, mayordomo indigno de la Colorada,[6] que tanta plata en barra escondía a mis ojos, traduje a volumen por día[7] los sesenta de la colección completa de novelas de Walter Scott, y otras muchas obras que debí a la oficiosidad de Mr. Eduardo Abott.

En 1837, aprendí el italiano en San Juan, por acompañar al joven Rawson,[8] cuyos talentos comenzaban desde entonces[9] a manifestarse. Ultimamente en 1842, redactando «El Mercurio,»[10] me familiaricé con el portugués, que no requiere aprenderse. En París me encerré quince días con una gramática y un diccionario, y traduje seis páginas de alemán, a satisfacción de[11] un inteligente a quien dí lección, dejándome desmontado aquel supremo esfuerzo, no obstante que creía haber cogido ya la estructura del rebelde idioma.

—Domingo F. Sarmiento (Argentino)

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36.—EL LLANERO[1] (to the vocabulary section)

Sus ocupaciones principales son la crianza y pastoreo de los ganados, la pesca y la caza; si bien[2] algunos cultivan pequeñas porciones de terreno para obtener raíces comestibles. Esta vida activa y dura, sus marchas continuas y su necesaria frugalidad, desarrollan en ellos gran fuerza muscular y una agilidad extraordinaria. Pobres en extremo[3] y privados de toda clase de instrucción, carecen de aquellos medios que en las naciones civilizadas aumentan el poder y disminuyen los riesgos del hombre en la faena de la vida. A pie o sobre el caballo, que ha domado él mismo, el llanero, a veces en pelo,[4] casi siempre con malísimos aparejos, enlaza a escape y diestramente el toro más bravío, o lo derriba por la cola, o, a usanza española,[5] lo capea con singular donaire y brío; un conocimiento perfecto de las costumbres y organización de los animales del agua y de la tierra, les ha enseñado, no sólo a precaverse de ellos, sino a arrostrar sus furores.

Acostumbrado al uso constante de la fuerza y de los artificios para defender su existencia contra todo linaje de[6] peligros, es, por necesidad, astuto y cauteloso; pero injustamente se le ha comparado en esto a los beduinos. El llanero jamás hace traición al que en él se confía, ni carece de fe y de honor como aquellos bandidos del desierto; debajo de su techo recibe hospitalidad el viajero, y ordinariamente se le ve rechazar con noble orgullo el precio de un servicio.

—Rafael María Baralt (Venezolano)

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37.—LA MUJER HISPANO-AMERICANA (to the vocabulary section)

El sentimiento de la maternidad domina en la mujer de la Hispano-América. Cierta filosofía[1] pretende que ese sentimiento no es más que instintivo, que no se encuentra con el carácter de pasión más que en la mujer primitiva y del que se despoja la mujer de la civilización refinada, elevándose así por encima de la vulgaridad de sus congéneres y limitando sus ambiciones a la reproducción, por raros ejemplares, de sus altas cualidades de raza.

La mujer no se ha contaminado con estas doctrinas. Cifra una especie de orgullo en rodearse de una numerosa descendencia; por una extraordinaria condición de su naturaleza cada vez sale más rejuvenecida después de las dolorosas pruebas de la más alta función social,—la primera en importancia en un país donde sólo el aumento de población puede asegurar su civilización.

En el Plata no dominó la influencia del cura. Éste se halla muy lejos de desempeñar el papel que, a causa de la mujer, ha conquistado en los otros países católicos. Los conventos de monjas son raros y las profesiones no abundan, al contrario de lo que en Chile sucede, donde las comunidades de mujeres se multiplicaron desde el origen de la colonia: servían de asilo a las mujeres, demasiado numerosas para una población masculina constantemente diezmada por la guerra con los Araucanos. La inmigración proporciona continuamente a Buenos Aires un gran número de hombres adultos, siempre bastante considerable en relación al de las mujeres indígenas. Las pocas mujeres que generalmente con el carácter de esposas traía la emigración jamás ni aun hoy día han llegado al diez por ciento total de los inmigrantes.

—Emilio Daireaux (Francés)

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38.—EL «TRISTE» Y LA «VIDALITA» (to the vocabulary section)

El «triste» que predomina en los pueblos del norte, es un canto frijio, plañidero, natural al hombre en el estado primitivo de barbarie, según Rousseau.[1]

La «vidalita,» canto popular con coros, acompañado de la guitarra y un tamboril, a cuyos redobles se reune la muchedumbre y va engrosando el cortejo y el estrépito de las voces, me parece heredado de los indígenas, porque lo he oído en una fiesta de indios en Copiapó en celebración de la Candelaria[2]; y como canto religioso, debe ser antiguo, y los indios chilenos no lo han de haber adoptado de los españoles argentinos. La vidalita es el metro popular en que se cantan los asuntos del día,[3] las canciones guerreras: el gaucho compone el verso que canta, y lo populariza por la asociación que su canto exige.

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39.—EL GAUCHO[1] (to the vocabulary section)

Entre cien individuos agrupados en el campo, se conocerá inmediatamente a un verdadero gaucho por más pobre que[2] él sea: su caballo ensillado con esmero, tuzado y acepillado; su persona limpia, sus prendas de vestir[3] colocadas con gracia sobre el cuerpo; sus cabellos y barbas largos, pero peinados y cuidados, y en fin, aquel[4] aire atrevido y simpático a la vez, que parece decir a todos: «Yo soy el dueño de la tierra, ustedes no son más que gringos», es lo que le da a conocer.

...El gaucho sólo es amigo de sus amigos, es decir de sus iguales, y a los demás o los respeta o los desprecia: los respeta si son inteligentes o bravos; los desprecia si son simples, cobardes o hablantines. Por lo general el gaucho es reservado y comedido con las gentes que no conoce: el temor de decir algún disparate que le deje en ridículo,[5] le contiene de hablar ante extraños. Como él mismo lo dice, no da a conocer su juego[6] a dos tirones, lo que equivale a expresar que sólo acostumbra a abrir juicio[7] sobre lo que sabe y ante personas que trata de continuo. La guitarra y el canto lo divierten sobremanera, y es capaz de escuchar sin fastidio durante una noche a un guitarrista....

Para alabar o para vituperar las personas o las cosas, tiene recursos de lenguaje, giros poéticos, expresiones originales que hieren los sentimientos, penetrando de un modo especial en la inteligencia. Sin cuidarse de completar sus frases, las enuncia por medio de comparaciones y de referencias, que a pesar de su sencillez vulgar, tienen comunmente un alcance profundo. Así para expresar que un hombre es valiente, dice él: «es como las armas»[8]; que un hombre es vivo: que «es como la luz»[9]; para hablar de una mujer linda, «es como las estrellas»; para indicar un caballo rápido, «es como águila»; para elogiar a un individuo firme que no cede a los embates de la mala fortuna, «es como cuadro».[10] Cuando habla de su caballo le llama «mancarrón»; a su mujer «la china»[11]; a sus amigos «aparceros»; a los muchachos del campo, «charabones». Si le entusiasma alguna aventura heroica que le cuentan, demuestra su admiración por el héroe con esta exclamación: «¡Ah criollo!» Si él narra algún lance en que un ginete bien montado[12] evitó un sablazo o una lanzada, ladeando el caballo, dice que «soslayó el pingo».[13] No dice «tome usted», sino «velay»; al mate le llama «el verde»,[14] a los tragos de caña o de ginebra «gorgoritos,» al telégrafo eléctrico «el chismoso»,[15] al ferrocarril en señal de admiración, «el bárbaro».[16]

Pero donde agota todo el repertorio de sus dichos, es en la enumeración de las cualidades de un caballo que estima, y así dice: «es aseadito para andar»,[17] «es el peón de la casa»,[18] «es mi crédito», «es seguidor en el camino», «es liberal por donde lo busquen»,[19] «a donde quiera endereza»,[20] etc.

En la conversación familiar, y cuando desea mostrarse cariñoso, sea con los que están presentes o con algún amigo cuyo recuerdo le asalta, emplea términos de su invención o diminutivos que dan una flexibilidad singular a las palabras. Así a un hombre entendido en el baile o en la guitarra, o muy sobresaliente en el juego, el canto o las carreras de caballo, le llama «taura». A un amigo de valor personal[21] reputado, si es viejo le llama «viejito quiebra»,[22] y si es joven «indio crudo». A un parrandero que para poco en su casa,[23] le denomina «hombre gaucho». Si pregunta su nombre a alguno, y este responde, «soy fulano, para servir a usted»,[24] él le replica, «para servir a Dios».[25] Si entra a una pulpería y le convida un extraño: «gracias, amigo, a pagar lo que guste».[26] Cuando da las señas de un paraje cercano, no dice más allá sino «más allasito»; cuando se despide de los que estima, no dice adiós, sino «adiosito»; cuando quiere afirmar que no conoce absolutamente nada de un asunto, dice: «¡no sé cosísima ninguna!»

Sobresale también en buscar el lado ridículo de las cosas, y sus sátiras son a veces divertidas, pero las más de las veces sangrientas. Del hombre que sale poco de su casa, dice: «como peludo en la cueva»;[27] al individuo de ciudad le llama «maturrango»; al extranjero «gringo»; y en algunos casos «nación». Tiene refranes particulares de su cosecha[28] para caracterizar todas las circunstancias de que se ven aquéllos a quienes profesa ojeriza. Cuando alguno o algunos individuos que no son de campo[29] se presentan a participar del asado que hay en el fogón, el gaucho que sabe bien que van a estropear la carne, dice: «¡ya cayeron los chimangos!» A su enemigo lo llama «sotreta»; al caballo de su enemigo «matungo»; a las armas de un enemigo «armas solas»[30].

Las tres grandes pasiones del gaucho son: el juego (naipes, taba y carreras), las mujeres y la guerra. Sus vicios son: el mate, el cigarro y el baile. El juego acorta los largos días de holganza campestre, las mujeres suavizan la aspereza de su carácter cerril, y la guerra ejercita su espíritu aventurero. Cuando no juega, enamora o pelea; fuma, toma mate, o baila. Su modo de dormir es un misterio, y hasta parece que el sueño no fuese para él una necesidad. Tiene el más completo desprecio por los dormilones, así es que de los que duermen siesta antes del medio día, dice «duermen la siesta del burro»[31] y cuando quiere satirizar a alguno que ha sido desgraciado en la guerra, dice que «lo agarraron durmiendo.»

El poncho, muy superior a la capa española por la facilidad en cubrirse con él, y la desenvoltura en que deja los movimientos; el chiripá que aventaja al pantalón para el hombre que está todo el día a caballo, la bota de potro, fabricada por él mismo con un cuero de ese animal y cómodamente dispuesta para no estrecharle; el pañuelo del cuello que sirve de adorno y además de filtro para tomar agua en los arroyos y cañadas, por cuya razón siempre es de seda; el lazo, las boleadoras y el facón, que sirven para defenderse del hombre y de los enemigos; el recado con todas sus pilchas[32] que constituyen la silla y la cama del viajero, hacen que el gaucho, así vestido y pertrechado, lleve consigo a donde quiera que vaya, sus menesteres, su casa y su fortuna.

—Francisco Bauzá (Uruguayo)

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40.—EL LACHO GUAPETÓN (to the vocabulary section)

El lacho guapetón,[1] tipo puramente chileno y casi olvidado en el día, era entonces la viva encarnación[2] del caballero andante de los siglos medios, con poncho y con botas arrieras,[3] tanto por su modo de vivir cuanto por sus gustos y sus tendencias. Como él, buscaba aventuras, como él buscaba guapos a quienes vencer, entuertos que enderezar, derechos que entortar y doncellas a quienes agradar, unas veces con comedimientos y otras veces sin ellos, pues los hubo descomedidos y follones además. Así como el caballero andante no perdonaba torneo donde pudiese lucir su gallardía y el poder irresistible de su lanza, primero faltaría el sol que[4] faltar el lacho guapetón en las trillas, en los rodeos, en las corridas de caballos y en cuantos lugares hubiese muchachas que enamorar,[5] chicha que beber, tonadas que oír, cogollos que obsequiar, generosidad y garbo que lucir, y pechadas y machetazos que dar y recibir, aunque no fuese por otro motivo que por[6] haber rehusado beber en el mismo vaso.

—Vicente Pérez Rosales (Chileno)

Chapter Footnotes:

III.—ALGUNOS PROHOMBRES DE HISPANO-AMÉRICA (to the vocabulary section)

1.—BOLÍVAR[A] (to the vocabulary section)

Era un ser excepcional. Tenía de Cayo Graco la sabiduría y la virtud; la audacia de Agamenón y el perfil heroico de los hombres de la Gironda.[1] Todo era puro y excelso en aquel vástago extraordinario perteneciente a la raza tan reducida de los predestinados, en aquel arcángel majestuoso que parecía iluminado por la Victoria y bendecido por el Destino.

Sus cartas, sus discursos, sus proclamas, ponen de relieve[2] al hombre de cerebro fecundo y centelleante que hizo, de la palabra, antorcha, y del pensamiento, luminoso penacho. Acaso nadie, teniendo como tenía Bolívar tan múltiples ocupaciones que apenas si[3] le daban tiempo para tomar la pluma o amalgamar ideas, pudiera producir tanta hermosura, tanto párrafo sorprendente por la forma y por el fondo, tantas metáforas e imágenes preciosas. Acompañaba al hecho, la expresión. Ponía la bomba y prendía la mecha; unía el material y le añadía el explosivo; tras de la arenga, la arremetida. Y así pasó su vida de visionario y de vidente, mostrando y dejándose ver; dando ideas y practicándolas.

La persuasión y la discreción del hombre de estado; la sencillez de Cincinato; la impetuosidad del guerrero estoico; la serenidad del hombre inconmovible; la mirada del águila y la garra del león; la bondad de la paloma y la dulzura del ruiseñor: Cada cosa en su oportunidad. Fiero, cuando se necesitaba atacar; magnánimo, cuando la clemencia se imponía. Bello, en el rasgo vigoroso, y en la sonrisa, suave. Imponente sin dejar de ser[4] humano; militar que con sólo clavar los ojos[5] encendidos dictaba una proclama y ordenaba un asalto. Era un león que acariciaba. No hay, no habrá en millares de años, temperamento, ni fuerza, ni carácter, ni entereza, que sobrepujen las cualidades extraordinarias de aquel atleta del ideal que tenía los resortes de la concepción y del hecho encarnados en sí: apto para mandar y apto para ejecutar. Luchó con el desinterés y la pasión de un evangélico sacerdote bajado de los cielos para salvar los pueblos.

Bolívar era el héroe incólume que reunía todas las cualidades del genio: Sólo así pudo llevar a las naciones de la roca Tarpeya al Capitolio.[6]

—Miguel S. Carbonell (Cubano)

Chapter Footnotes:

2.—RETRATO DE SAN MARTÍN[A] (to the vocabulary section)

San Martín, como ser físico, poseía una figura arrogante, altiva y en todo militar. Había nacido soldado[1] y murió soldado. Alto, moreno, ancho de pecho, rígido como un sable, su espesa cabellera negra caía, aún en su edad madura, en enérgicas guedejas sobre su frente atezada, según se dejaba ver en un retrato casi juvenil, que de él se conservaba en la sala del gobierno[2] de la antigua Mendoza. En su vejez, peinaba empero, sus canas cortadas militarmente, con la llaneza del cuartel. Su nariz era aguileña, su barba saliente, su boca enérgica, si bien en sus últimos años su espeso bigote, completamente cano, disimulaba la languidez de sus pliegues y la pérdida de su dentadura. Su vida entera parecía, empero, concentrarse en sus ojos, de un negro brillante y sombrío, en que todas las pasiones parecían teñirse de relámpagos, como en los de aquel admirable tipo de belleza guerrera, su capitán favorito, las Heras.

—Benjamín Vicuña Mackenna (Chileno)

Chapter Footnotes:

3.—SAN MARTÍN Y BOLÍVAR (to the vocabulary section)

El sol que calentó la cuna de San Martín es tibio en comparación del que ardió sobre la de Bolívar. Éste nace opulento y mimado en una ciudad capital; aquél en la severa economía del hogar de un soldado, en una aldea sometida al régimen monacal de la célebre sociedad de Jesús.[1]

El uno tiene por maestro y mentor a un visionario, cuya razón desgreñada no conoce freno al apetito de las novedades[2]: el otro se educa en un colegio austero bajo la disciplina del compás y la escuadra del geómetra.

El hijo de Caracas pasea su primera juventud por las plazas de las ruidosas cortes de la Europa extranjera; mientras el nativo de las Misiones gasta sus tiernos años en los campamentos de los ejércitos de un pueblo desgraciado, invadido por un usurpador injusto, y que defiende su independencia a esfuerzos de[3] patriotismo y de virtud....

Ambos al fin son víctimas del ostracismo. San Martín se retempla y prolonga en él sus días por la resignación magnánima y la digna espera en la justicia futura; mientras que Bolívar, a semejanza del gran desventurado de la fábula, se deja devorar las entrañas por el buitre de la desesperación.

—Juan María Gutiérrez (Argentino)

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4.—JOSÉ F. RIVERA[A] (to the vocabulary section)

Háblannos de Rivera las cualidades nativas de nuestra raza: Desde la astucia del autóctono hasta la caballerosidad del hispano, y todo cuanto tiene relación con nuestra naturaleza, desde las estrellas en cuyo resplandor titilante se bañan en las noches las miradas del viajero, hasta la mata de hierba cuyas flores marchita la planta del rastreador. Háblannos de Rivera el pasado con su cortejo de heroísmos, la tradición con su secuela de enseñanzas, la crónica con su séquito de venerables vetusteces, la fama con sus sonorosos voceros, la inmortalidad con sus eternos pregones. Háblannos de Rivera el criollaje rebelde a todo yugo; la vida campesina, modalidad de una estirpe que se va; la guitarra rasgueada bajo el toldo de las enramadas o en las carpas de los campamentos; la trova plebeya llena, como la flauta del dios Pan, de selváticas armonías. Háblannos de Rivera la fábula tejida por la imaginación del gaucho, tan vivaz como la fantasía del árabe del desierto; la conseja de los abuelos referida al calor del hogar[1]; la anécdota picante[2] que se oye en las estancias; el chascarrillo agudo que entre risas vuela, y hasta las leyendas populares chismean más de un idilio con el chinerío campero, y madrigalizan las tenoriadas del ilustre Pardejón.[3]

—Daniel Martínez Vigil (Uruguayo)

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5.—FRANCISCO BILBAO[A] (to the vocabulary section)

Un filósofo de veinte años, de cabeza olímpica y palabra elocuente, escritor y tribuno poderoso, Francisco Bilbao, conmueve al pueblo chileno en 1844, con su obra de crítica fundamental «La Sociabilidad Chilena.»

Publica su hermosa obra en un periódico que es una predestinación: «El Crepúsculo.»

Exclama con arrogante convencimiento y altiva independencia: «Sociedad, ¿qué has hecho de nuestro pasado, de la herencia gloriosa de la revolución? Somos ciudadanos de nuestro tiempo y de nuestra patria y venimos a pedirte cuenta de nuestro destino y de nuestro porvenir.»

Los espíritus reaccionarios se sintieron conmovidos y se alarmaron con el levantado pensamiento del valiente reformador y lo procesaron para amordazarlo. Lo llevaron al jurado y lo acusaron de blasfemo, de inmoral y de sedicioso.

Él se defendió vigorosamente en un alegato que ha pasado a la historia[1] como el más notable que se ha hecho en América de la soberanía de la razón y del pensamiento.

Su libro fué quemado en la plaza pública por mano del verdugo y sus cenizas se aventaron a todos los horizontes.[2]

La Inquisición resucitó por un momento para destruir la obra de un genio vindicador y rebelde, ya que no[3] podía aniquilar a su autor.

De aquella pira brotó la luz de la verdad y la razón, y se esparció por el espacio de la América, alumbrando a las generaciones a través de las edades. El reformador salió proscripto de su patria y fué al Perú y al Ecuador a combatir por la abolición de la esclavitud. Escribió el «Evangelio Americano» y redactó «La Voz del Nuevo Mundo,» descansando de sus fatigas y luchas imponderables en la hospitalaria tierra argentina que le brindó hogar, patria y una apacible tumba.

—Pedro Pablo Figueroa (Chileno)

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6.—SARMIENTO[A] (to the vocabulary section)

El esfuerzo de Sarmiento tendió siempre, más que a reformar las instituciones y la legislación, a transformar las costumbres y las ideas del pueblo. La noción de gobierno, esto es, la de una entidad tutelar y directiva, nacida del consenso general, digna de respeto, necesariamente fuerte y obligatoriamente honesta, empezó a entrar en el alma nacional cuando, después de predicarla durante cuarenta años, Sarmiento la encarnó en la Presidencia. Él marcó todos los rumbos definitivos: Al maestro, la cultura que se refleja en el espíritu del niño que educa; al agricultor, la obligación de aliviar a la tierra, en su faena sagrada, con la aplicación de los métodos e instrumentos más perfeccionados; al ganadero, la adopción de las razas superiores; al comercio, la actividad y la honradez; a los administradores de la cosa pública,[1] las manos limpias e impecables; al ejército, por fin, en páginas y actos que no debemos olvidar, el campo circunscripto, pero glorioso, de su acción legítima, el estudio y la preparación constante para responder al alto y noble fin de su institución.

—Miguel Cané (Argentino)

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7.—MACEO[A] (to the vocabulary section)

Y por último, sentado en un banquillo de madera frente a una mesita de campaña, y rodeado de algunos jefes y oficiales, estaba un hombre.

Elevada era su estatura, fuerte y bien hecho su cuerpo, su tez cobriza, su mirada estaba llena de inteligencia y viveza. Las hermosas y varoniles facciones de su rostro expresaban en aquellos instantes serenidad y reposo. Cubríale el labio superior negrísimo bigote: tenía el resto de la cara limpio de barba. Representaba tener cuarenta y cinco años, poco más o menos, y estar en la plenitud de sus fuerzas físicas e intelectuales. Su vestido era sencillo, y en cuanto a las prendas del traje, semejante al de los demás jefes. Llevaba puesta atravesada sobre el ancho pecho una banda con tres estrellas, la cabeza desnuda y poblada de ondeados y negros y abundosos cabellos, y en la boca un tabaco y una leve sonrisa de triunfo....

Había superado obstáculos que insuperables parecían, nublado los cielos con el humo de pueblos, bateyes y cañaverales, en humo convertidos,[1] sentido retemblar las capas atmosféricas y las del suelo con el rugir estruendoso de la metralla de los cañones y de las descargas de los fusiles. Y con sólo algunos miles de hombres había burlado, y a las veces combatido y derrotado, columnas valerosas, desmoralizado al enemigo, y asombrado al mundo.

Aquel hombre, grande por sus extraordinarias cualidades y digno de admiración, aquel hombre—ya todo el que esto lee lo sabe—era Antonio Maceo.

—L. Rodríguez Embil (Cubano)

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8.—BARTOLOMÉ MITRE[A] (to the vocabulary section)

Tuve la fortuna de conocer íntimamente a este ilustre americano, en 1883, cuando vino a Chile por última vez, no ya en campaña política sino en gira de placer,[2] para visitar a sus viejas amistades. Se alojó entonces en la casa-quinta[3] de don Benjamín Vicuña Mackenna, su amigo, su compañero de aventuras políticas en 1851, y de trabajos literarios posteriormente. Desde ahí, desde los corredores de esa casa, asistió a la ovación que le hizo Chile. Entonces lo ví por primera vez y sentí el atractivo de su hermosa figura de atleta, con pobladas patillas y sedosa melena, blanca y negra.

Volví a ver al padre de la Argentina contemporánea. En diez y siete años, muy poco había envejecido. Pude, otra vez, admirar su hermoso rostro, suave y varonil, curtido por todos los vientos y todas las glorias de la América, con su ancha frente en la cual una bala dejó la estampa de una estrella[4]; toda su expresión, simpática y genial, bajo la sombra movediza de su gran chambergo. Lo ví ejerciendo verdadera fascinación sobre el pueblo argentino, por él unido y dotado de glorias. La veneración lo rodeaba, cuando salía en un simple carruaje de alquiler,[5] a pasear por el parque de Palermo. Así castigaba a los políticos venales que van en carruajes deslumbrantes. Buenos Aires saludaba en su rostro bronceado,—como comenzado ya a convertirse en estatua,—el reflejo de los grandes días de la patria.

—B. Vicuña Subercasseaux (Chileno)

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9.—JOSÉ PEDRO VARELA[A] (to the vocabulary section)

Varela fué un benefactor luminosísimo de su país, haciendo por éste lo que éste nunca le pagará a su memoria altísima. A su solicitud y por su intermedio, se constituyó la primera comisión de instrucción pública, o si se quiere,[1] el primer consejo general de educación[2] con que hemos contado. Bajo su égida las escuelas mixtas fueron creadas de un modo pleno, el cuerpo docente[3] se organizó de buena manera, y todos nuestros sistemas de enseñanza se rejuvenecieron y se modernizaron. Ni aun fué inútil el golpe que sentó a la enseñanza universitaria, que instintivamente reaccionó, eligiendo otros rumbos y encuadrándose en otros procederes. Era enemigo de la memoria....

Introdujo en nuestras escuelas, lo que nunca será bastante loado, las lecciones prácticas sobre objetos.[4] Se preocupó, y no se engañaba al preocuparse, en recoger y en difundir los datos de la estadística escolar, fundándola y manteniéndola con solícito empeño. Los ciclos escolares,[5] las inspecciones, la higiene, los principios en que se fundan el arte y la práctica de enseñar, todo lo abarca, y todo lo discute, y todo lo selecciona, y todo lo reglamenta, aquel incansable y enérgico propagandista. Fué un hombre de ciencia,[6] un hombre de bien,[7] un hombre de trabajo y un hombre de ideal, aquel hombre grave, de estilo ampuloso, de cerebro fuerte y de ademán severo que entró en los fríos de la noche sin fin[8] el 24 de octubre de 1879.

—Carlos Roxlo (Uruguayo)

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10.—BERNARDINO RIVADAVIA[1] (to the vocabulary section)

Consiste la principal gloria del Sr. Rivadavia en haber colocado la moral en la región del poder como base de su fuerza y permanencia, y en comprender que la educación del pueblo es el elemento primordial de la felicidad y engrandecimiento. Sobre estas columnas fundó una administración que todavía no conoce rival en estos países, y parte de cuyas creaciones, como puntos luminosos han lucido hasta en las negras horas del gobierno bárbaro que por tantos años mantuvo detenido el carro del progreso[2] argentino....

Su razón fué elevada; su carácter recto y firme; sus intenciones intachables. Nadie ha hecho más que él en favor de la civilización y de la legalidad en estos países. Nadie ha amado con más desinterés y más lisonja, más de veras[3] al pueblo. Nadie ha respetado más que él la dignidad de los compatriotas. Tuvo la conciencia de[4] nuestras necesidades y se desveló por satisfacerlas. Trajo a su rededor todas las inteligencias, diólas impulso y las preparó un teatro útil y brillante de acción. Buscó en el extranjero las ciencias de que carecíamos y las aclimató en nuestro suelo. Compensó y alentó los servicios y las virtudes; protegió las artes y confió más en el poder de la razón que en el de la fuerza.

Su mérito es tan positivo, como su gloria será eterna.

—Juan María Gutiérrez (Argentino)

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11.—JUAN MONTALVO[A] (to the vocabulary section)

El Ecuador era, en tiempos de[1] Montalvo, nido de clericales, y el fanatismo gobernaba. La conciencia nacional, más que aletargada, parecía muerta, y Montalvo no dió descanso[2] a su pluma volteriana,[3] combatiendo al clero, dueño y señor[4] de su patria.

Su pluma polícroma y erudita recorrió todos los campos de la literatura. Filósofo idealista, escritor sereno de reposado estilo, polemista indignado; periodista brillante, crítico sincero.

Temperamento bravío, evangélico, forjado para el bien y para el martirio, consagró su vida a la patria: su gesto era siempre hermoso y justiciero en defensa de sus altos intereses.

Fué el gran perseguido[5] de su época. La tiranía detesta a los iluminadores de conciencias y misioneros de la verdad, y cuando no halla medio para silenciarlos, reduciéndolos a la impotencia, los persigue, los insulta, haciéndolos vivir errantes como los israelitas a través del desierto melancólico, de nostálgicos ideales. Pero el genio triunfa al cabo de los protervos,[6] como las águilas alterosas de los reptiles de la charca.

Los paladines de la libertad, y él fué uno de ellos, han sido siempre desterrados. Pero los grandes luchadores dominan desde lejos. El verbo salvando la distancia, enciende y redime, inyecta fuerza a los oprimidos y espanta a los opresores: así Martí dió vida a un pueblo: así Montalvo hizo temblar a los tiranos.

—Miguel S. Carbonell (Cubano)

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12.—JOSÉ MARTÍ[A] (to the vocabulary section)

Yo admiraba altamente el vigor general de aquel escritor único, a quien había conocido por aquellas formidables y líricas correspondencias que enviaba a diarios hispano-americanos, como «La Opinión Nacional», de Caracas; «El Partido Liberal», de Méjico; y, sobre todo, «La Nación», de Buenos Aires. Escribía una prosa profusa, llena de vitalidad y de color, de plasticidad y de música. Se transparentaba el cultivo de los clásicos españoles y el conocimiento de todas las literaturas antiguas y modernas; y, sobre todo, el espíritu de un alto y maravilloso poeta. Fuí puntual a la cita, y en los comienzos de la noche entraba en compañía de Gonzalo de Quesada por una de las puertas laterales del edificio en donde debía hablar el gran combatiente. Pasamos por un pasadizo sombrío; y, de pronto, en un cuarto lleno de luz, me encontré entre los brazos[1] de un hombre pequeño de cuerpo,[2] rostro de iluminado, voz dulce y dominadora al mismo tiempo y que me decía esta única palabra: «¡Hijo!»

Era la hora ya de aparecer ante el público, y me dijo que yo debía acompañarle en la mesa directiva[3]; y cuando me dí cuenta,[4] después de una rápida presentación a algunas personas, me encontré con ellas y con Martí en un estrado, frente al numeroso público que saludaba con un aplauso simpático. Martí tenía esa noche que[5] defenderse. Había sido acusado, no tengo presente[6] ya si de negligencia, o de precipitación, en no sé cuál movimiento de invasión a Cuba. Es el caso, que[7] el núcleo de la colonia le era en aquellos momentos contrario; mas aquel orador sorprendente tenía recursos extraordinarios, y aprovechando mi presencia, simpática para los cubanos que conocían al poeta,[8] hizo de mí una presentación ornada de las mejores galas de su estilo. Los aplausos vinieron entusiásticos, y él aprovechó el instante para sincerarse de las sabidas acusaciones, y como ya tenía ganado al público, y como pronunció en aquella ocasión uno de los más hermosos discursos de su vida, el éxito fué completo y aquel auditorio, antes hostil, le aclamó vibrante y prolongadamente.

Concluido el discurso, salimos a la calle. No bien[9] habíamos andado algunos pasos, cuando oí que alguien le llamaba: «¡Don José! ¡Don José!» Era un negro obrero que se le acercaba humilde y cariñoso. «Aquí le traigo este recuerdito»,[10] le dijo. Y le entregó una lapicera de plata. «Vea usted», me observó Martí, «el cariño de esos pobres negros cigarreros. Ellos se dan cuenta de[11] lo que sufro y lucho por la libertad de nuestra pobre patria.» Luego fuimos a tomar el té a casa de una su[12] amiga, dama inteligente y afectuosa, que le ayudaba mucho en sus trabajos de revolucionario. Allí escuché por largo tiempo su conversación. Nunca he encontrado, ni en Castelar mismo, un conversador tan admirable. Era armonioso y familiar, dotado de una prodigiosa memoria, y ágil y pronto para la cita,[13] para la reminiscencia, para el dato, para la imagen. Pasé con él momentos inolvidables, luego me despedí.[14] El tenía que partir esa misma noche para Tampa, con objeto de arreglar no sé qué[15] preciosas disposiciones de organización. No le volví a ver más.

—Rubén Darío (Nicaragüense)

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13.—HIDALGO Y MORELOS (to the vocabulary section)

Como en aquellos tiempos,[1] es decir, bajo la dominación española, en las que hoy son repúblicas independientes, no se abría para los americanos otra carrera que la del sacerdocio, Morelos recibió las órdenes[2] y sirvió varios curatos. En el desempeño de su ministerio parroquial manifestó siempre gran celo por el cumplimiento de su deber, y mediante sus esfuerzos logró dotar de iglesias a varios de los curatos que sirvió.

El memorable grito de independencia lanzado en Dolores[3] el 16 de Septiembre de 1810 por los primeros patriotas mejicanos encabezados por Hidalgo, cura del pueblo, no pudo dejar de[4] encontrar simpático eco en el corazón de Morelos; así fué que[5] cuando en el mes siguiente llegó Hidalgo a Valladolid, al frente de un ejército patriota, y se apoderó sin resistencia de la ciudad, Morelos fué uno de los primeros en ponerse a su lado y pedirle un puesto en que sacrificarse por la libertad de su patria.

Hidalgo le confió la dirección del movimiento revolucionario del sur, que Morelos debía extender y organizar a fin de fortalecer la causa republicana en todo el país.

—J. Abelardo Núñez (Chileno)

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IV.—LA LITERATURA HISPANO-AMERICANA

1.—LOS PRIMEROS PASOS (to the vocabulary section)

Antes que la civilización cristiana penetrara en América, era ya muy estimado en ella el talento poético. Algunos príncipes mejicanos difundieron las máximas de la moral, lloraron su esplendor decaído y celebraron los primores de la naturaleza bajo las formas de la poesía. Cuando la lengua de Castilla se arraigó en la parte meridional de nuestro continente, sus hijos enriquecieron a la madre patria «no menos con los tesoros de su suelo que con sus aventajados talentos que fecundiza el sol ardiente y desarrolla una naturaleza grandiosa y magnífica.» Por entonces[1] el sonido de las liras americanas se perdía entre el grande concierto de las españolas: el hilo de agua,[2] por decirlo así, se engolfaba sin dejar huella[3] en el mar a cuyo aliento contribuía. Pero la revolución política que convirtió a los virreinatos en repúblicas, encordó con bronce aquella lira. Y como la única ocupación de los brazos fué el manejo de la espada, y la victoria la exclusiva inspiratriz del ingenio, el carácter de la poesía, durante la lucha de la emancipación, fué puramente guerrero.

Desde entonces hasta los días actuales toma la poesía otra dirección en América.

—Juan María Gutiérrez (Argentino)

Chapter Footnotes:

2.—EL ROMANTICISMO[1] (to the vocabulary section)

¿Cuál fué el campo donde espigaron los cultores del arte a quienes agasajaba la mano cariñosa de la libertad, a quienes ofrecían sus ricos presentes todas las ciencias humanas y que tenían su choza en la región más bella, variada, majestuosa y espléndida de la América meridional? El de la poesía lírica.... El romanticismo, soltando las bridas[2] a todos los impulsos, indómito y voluntarioso, gozó de su libertad a sus anchas.[3] ¿Cómo? ¿Pintando la espléndida naturaleza que cantaba a los oídos y deslumbraba los ojos a los bardos? ¿recogiendo las viejas leyendas nacionales llenas de las dulces tristezas y santas alegrías de remotos y sencillos tiempos? ¿loando las humanas ciencias y prediciendo los grandiosos destinos que el porvenir reserva a un pueblo joven? No[4]; cediendo a las emociones personales e íntimas, se encerró dentro de la Tebaida[5] del sentimentalismo más congojoso, cantó penas propias o lloró desdichas ajenas, derrochando en un mar de lágrimas las fuentes de la inspiración[6] que debiera consagrar a temas más altos, más grandes, más viables.

—Santiago Vaca Guzmán (Boliviano)

Chapter Footnotes:

3.—EL REGIONALISMO (to the vocabulary section)

La mayoría de las obras de la literatura americana de la última época responden a una honda preocupación territorial, como es el estudio de nuestro medio y de nuestra evolución orgánica.

Que en nuestra vida americana sobran asuntos de positivo interés, lo han demostrado de antiguo, no sólo esas novelas o poemas románticos, hoy célebres, que se llaman «María» y «Amalia,» y que se deben a la pluma de dos poetas hondos y sinceros: Jorge Isaacs y José Mármol; lo demuestra también, por otro concepto, ese modelo de sátira político-social que se llama Blas Gil,[1] que sin desdeñar el sabor clásico del estilo, nos dejó como reflejo de la vida colombiana el literato-presidente José Manuel Marroquín.[2] En nuestros días, es muy variado y extenso el panorama de la novela en América, donde si bien es verdad que algunos escritores como Enrique Rodríguez Larreta, el discutido autor de «La gloria de don Ramiro»,[3] eligen o prefieren temas exóticos, la mayoría de los que al género novelesco se dedican ha sabido encontrar en el marco de las costumbres nacionales asuntos múltiples que esperaban ser explotados. Así Carlos Reyles y Eduardo Acevedo Días en Uruguay; Francisco Sicardi, Roberto Payró y el fecundo Ocantos en la Argentina; Emilio Rodríguez Mendoza en Chile; Manuel Díaz Rodríguez en Venezuela; Manuel Zeno Gandía en Puerto Rico; Federico García Godoy y Tulio M. Cestero en la República Dominicana; Federico Gamboa y Carlos González Peña en Méjico; así, por último, en Cuba, Jesús Castellanos, que siguiendo las huellas[4] de predecesores valiosos como Cirilo Villaverde y Nicolás Heredia, es quien ha sabido señalar mejor, de manera más definida y precisa, el marco de la novela típicamente cubana.[5]

—Max Henríquez Ureña (Dominicano)

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4.—ALGUNOS LITERATOS ILUSTRES DE HISPANO-AMÉRICA[A] (to the vocabulary section)

Andrade, Olegario V. (1838-1884)

Olegario V. Andrade[1] es el poeta objetivo por excelencia, es el cantor de las cumbres, a cuyos ojos no tienen valor las cosas pequeñas o vulgares. La epopeya andina de que hace rápsode al cóndor[2] solitario, el tormento del pensamiento encadenado al que atenacean los buitres de la envidia, el hecho portentoso del descubrimiento de un mundo, encuentran en su paleta colores nuevos y en su lira sones heroicos y graves. Andrade esculpe versos en el granito y despierta los ecos de los cerros andinos haciéndolos vibrar con sus epítetos sonoros.

Pocos poetas en América han mostrado, por la misma época, el desenfado y la audacia del cantor de «Prometeo» y de la «Atlántida»,[3] en la elección de la metáfora y del símil. Diríase que el poeta ha querido crear con sus estrofas, formas y conceptos nuevos dignos de la magnificencia del objeto cantado.

(Anónimo)

Altamirano,[4] Ignacio Manuel (1833-1893)

No tiene la historia americana un rival tan brillante que oponer a este artista de la palabra[5] y de la idea, que haya brotado espontáneo y luminoso, como un astro majestuoso y desconocido en la tenebrosa inmensidad avasallando los mundos, de la raza indígena[6] y de sus más remotas comarcas.

Sin imitar las asperezas de su raza, se pulió con el refinamiento del progreso, revelando ternezas ingenuas y descubriendo bríos civilizadores invencibles y prodigiosos.

Aportó a la cultura de su patria los gérmenes poderosos de su estirpe, como elementos nuevos, puros y fecundos de un desarrollo maravilloso que encerraba todos los encantos y las fuerzas latentes de la naturaleza de su raza.

—Pedro Pablo Figueroa (Chileno)

Amunátegui, Luis (1828-1888)

La parte más valiosa que hay en la personalidad múltiple de Miguel Luis Amunátegui[7] es la del propagandista tenaz de las glorias del pasado chileno; es la del escritor de actividad asombrosa en la aclaración de todos los puntos obscuros del ayer[8]; es la del biógrafo fecundo y generoso inmortalizador de tantas glorias de nuestra historia; es la del obrero infatigable de la verdad histórica y de la ilustración social de Chile.

—Jorge Hunecus (Chileno)

Barros Arana, Diego (1830-1907)

Diego Barros Arana[9] es la personalidad de mayor consistencia científica en el campo de las ciencias históricas de Chile, el último glorioso sobreviviente del gran triunvirato de nuestros investigadores del pasado: Amunátegui, Vicuña Mackenna y Barros Arana. Su obra se distingue principalmente por su gran consistencia científica. La Historia General de Chile es la síntesis suprema de nuestros grandes progresos en la literatura histórica ad narrandum.[10] Es el gran monumento, que al fin del interesante camino de nuestra producción intelectual se levanta para decir que la obra gloriosa de exhumación de todo el pasado nacional está, por fin, terminada.

—Jorge Hunecus (Chileno)

Bello, Andrés (1781-1865)

Andrés Bello,[11] que aunque nacido en Venezuela vivió y murió en Chile, es uno de esos personajes que honran a todo un continente,[12] y que se granjea el respeto y las simpatías de cuantos le tratan, y aún de aquéllos que solamente le conocen por sus escritos. Es una de esas fisonomías dignas de estudiarse, porque cada uno de sus rasgos revela la inteligencia más cumplida[13] y la virtud más acendrada. Es un espíritu ingenioso, un escritor elegante y castizo, que recuerda los bellos tiempos de la literatura española. Su talento, poderoso y fecundizado por el estudio, ha recorrido todos los ramos del saber humano; y por esto ha escrito con la misma maestría sobre historia, sobre derecho de gentes,[14] sobre gramática, sobre métrica, sobre astronomía; y ha resuelto los más arduos problemas de matemáticas con la misma facilidad con que ha escrito bellísimas odas.

—M. Torres Caicedo (Colombiano)

Blest Gana, Alberto (1831)

Las novelas de Alberto Blest Gana[15] parecen escritas de propósito para vindicar a la sociedad Chilena de su tan gritada y compadecida esterilidad. Todas las figuras que dibuja en sus cuadros no tienen un pie, ni una pulgada más que cualquiera de los vecinos de nuestra buena capital.[16] Cuanto les rodea es prosa. El mundo en que viven, los círculos que frecuentan son los mismos que frecuentas, tú, lector,[17] y yo: mundo insípido, círculos donde la vulgaridad está a la orden del día,[18] donde se bosteza mucho, se juega malilla y cada uno se ocupa en martirizar a los demás. En una palabra, cada uno de esos cuadros es un daguerrotipo de nuestra sociedad, sólo sí[19] iluminado con los colores de un rico estilo.

Presenta siempre ante los ojos del lector al hombre moral: son sus sentimientos, sus ideas, sus pensamientos, sus pasiones en lucha,[20] sus impresiones más fugitivas las que hacen todo el gasto.[21] ¡Y qué delicadeza de observación, qué maravillosa facultad de adivinación, en algunas escenas, qué pinceladas tan maestras y felices para comunicar cuerpo, vida y movimiento al personaje que retrata!

Cuando se termina la lectura de una novela de Blest Gana, uno cree haber conocido a sus personajes, haber vivido en su intimidad. La ilusión es completa.

—Justo Arteaga Alemparte (Chileno)

Calcaño, Julio (1840)

Miembro don Julio Calcaño de una familia verdaderamente ilustre de Venezuela, porque ha dado a su patria numerosos individuos que la han enaltecido con sus talentos, con sus virtudes, con los servicios valiosos que le prestaran, ha representado dignamente, en larga vida enaltecida por grandes merecimientos, el lucido papel a que le llamaban los precedentes de su casa, y a los timbres de sus predecesores añadió los que supo conquistar el propio valer....

Su cooperación tan incesante como inteligente, a los trabajos de las más importantes corporaciones venezolanas y de no pocas[22] extranjeras; el decidido empeño con que ha cooperado también a que otros realizaran labor fructuosa; la variedad de sus talentos y la amplitud de su cultura; todo ello hace de él una personalidad conspicua, merecedora de respeto y estimación.

—José A. Rodríguez García (Cubano)

Caro, José Eusebio (1817-1853)

José Eusebio Caro[23] fué el más lírico de todos los colombianos, por lo profundo e intenso de su vida afectiva, la cual expresó con rara franqueza y viril arrojo en versos de forma insólita, que bajo una corteza que puede parecer áspera y dura, esconden tesoros de cierta poesía íntima y ardiente, a un tiempo[24] apasionada y filosófica, medio inglesa y medio española, que antes y después de él ha sido rarísima en castellano. La extraña y selvática grandeza de la poesía de Caro procede enteramente de la grandeza moral del hombre, que fué acabado tipo de valor y dignidad humana.

—Marcelino Menéndez y Pelayo (Español)

Caro, Miguel Antonio (1843-1909)

Miguel Antonio Caro,[25] digno hijo del[26] ilustre Dn. José Eusebio Caro, es bien conocido por sus trabajos literarios no sólo en Colombia sino en España, donde personas competentes consideran su traducción de las obras de Virgilio como la mejor que se ha hecho en lengua castellana. Si como poeta es notable, como prosista elegante y correcto y como escritor erudito no hay quien le supere en América. A él, en primer término, se debe el que haya caído en desuso[27] el espíritu antiespañol, que no era natural y espontáneo sino simple moda, fomentada oficialmente cada año por los discursos patrioteros de 20 de julio,[28] y tal resultado se obtuvo con el establecimiento de las relaciones diplomáticas con la madre patria, con la propagación de la buena literatura castellana y con la fundación de las Academias americanas,[29] que tanto han contribuido a estrechar los lazos de amistad entre España y las repúblicas hispanoamericanas.

—Miguel Cané (Argentino)

Echeverría, Aquiles

Aquiles J. Echeverría[30] habla la lengua de los hombres rurales de Costa Rica. Una ráfaga del aire que acarició las melenas de Martín Fierro o de Santos Vega[31] ha pasado por allá. El canto brota del terruño como las flores y frutos autóctonos. De más decir que Echeverría no ha tenido nada que ver con princesas propias o ajenas; no ha contribuido a hacer odioso el alejandrino, no ha tenido jamás ningún rastacuerismo lírico, ni se cree un pistonudo genio. Tiene—¡ah, tener eso todavía, Dios mío[32]!—tiene un corazón. Un corazón armonioso, sensible y lleno de alegría y de ternura. Ha sufrido las terribleces de la escasez y está padeciendo las amarguras de la enfermedad y, sin embargo, no hay en él un solo instante de pesimismo y, como buen pájaro natural, dice su decir rítmico celebrando las cosas lindas de la vida y despertando la sonrisa en los labios de los que escuchan su música jovial.

—Rubén Darío (Nicaragüense)

Gutiérrez González, Gregorio (1826-1872)

Gregorio Gutiérrez González[33] es el más popular de los poetas colombianos cuyas estrofas andan en boca[34] aún de gente que no sabe leer. Cuando los cantos de un poeta han ido más allá del campanario de la aldea, y vagado en alas de[35] las auras, y han sido repetidos por el murmurio de los arroyos, y reproducidos por el eco de las colinas, y, antes que aplaudidos en los palacios del rico, han alegrado las vigilias en las cabañas de los pobres, y resonado en tierras remotas, entonces está medio ganado el pleito de la fama.

—Salvador Camacho Roldán (Venezolano)

Hernández, José (1834-1886)

José Hernández,[36] indiscutiblemente es el que posee el cetro de la poesía criolla[37] Argentina entre los clásicos. Rudo en el lenguaje, de una rudeza natural, escribió «El Gaucho Martín Fierro,» completado más tarde con «La Vuelta de Martín Fierro,» poemas que son un exponente nítido del espíritu criollo, ameno para la charla, que suele matizar con sentencias e imágenes tanto más poéticas cuanto no pertenecen al género metafórico, de que tanto se abusa en los tiempos que corren.[38]

Hernández fué poeta a su manera.[39] Carecía de ese «gay decir»[40] tan celebrado en Estanislao del Campo, pero dominaba en absoluto lo que éste rara vez logró: la agudeza filosófica de los dichos populares.[41] Como dice José M. Estrada, «Martín Fierro es el tipo culminante del gaucho, es decir, el producto más completo de una sociabilidad injusta, operando sobre una naturaleza ingénitamente poderosa y activa.»

—Noel de Lara (Argentino)

Isaacs, Jorge (1837-1895)

La «María» de Jorge Isaacs,[42] el poeta colombiano, es admirable, pero ¿qué es? No encontramos en ella ni un soplo de Shakespeare ni un soplo de Dickens, ni menos, y por fortuna, un soplo de Dumas. María es una niña, niña de cualquier país, de cualquier sociedad con tal de[43] ser niña. Efraín es un joven capaz de pensar y querer fuertemente, pero a quien conocemos en el crepúsculo de su virilidad amando como todas las naturalezas de su temple, cuando no han sido labradas por el rozamiento brutal de la traición ni de ninguna de las miserias arrogantes y agresivas que sombrean los caracteres: amando explosiva y angélicamente. El teatro de sus amores es nuevo y espléndido: nuevo para el arte, espléndido para la pasión. Pero ni los graves perfiles del Cauca ni la indefinida serenidad de la Pampa prestan elemento al drama, cuando no intervienen en él pasiones que se chocan y se anudan, y cuyo desarrollo se desenlaza en la catástrofe o en la suprema delicia. Esta lucha no existe en la «María».[44] El grupo de sus actores es un grupo hermoso, demasiado hermoso, demasiado monótono en su belleza para que pueda llenar las condiciones dramáticas de la novela. ¡Qué tremenda cosa sería la vida sin la perspectiva, más o menos lejana y tétrica, de la muerte! ¿Cómo podrían resaltar la virtud y la fuerza, sin el contraste del vicio y de la debilidad?

—José Manuel Estrada (Argentino)

Lillo, Eusebio (1826-1900)

Eusebio Lillo,[45] cuyas poesías brotan de su alma como cautivantes notas de las cuerdas de un laúd, es el poeta de las flores, del amor y de la libertad, que canta el ensueño sin fin del ideal, de la belleza maravillosa.

En la humilde y perfumada violeta, en la oculta y misteriosa madreselva, en el dorado junco, en la rosa encendida y espléndida, halla fuente caudalosa para sus poemas de musical ternura.

Las aves y los ríos, el mar y la mujer, el amor y la libertad, le brindan temas fecundos y prodigiosos para sus cantos de melodía infinita.

—P. P. Figueroa (Chileno)

Mármol, José (1818-1871)

«Amalia», esa obra maestra[46] de José Mármol,[47] es un libro esencialmente porteño, y americano por extensión; para juzgarlo es preciso un criterio nuestro, argentino, pues siempre valdrá mucho más para los conocedores del teatro de los hechos, que para los que, ignorando los caracteres, las costumbres y la topografía del cuadro, aplican en su examen elementos generales de crítica, y subordinan el conjunto, como obra de arte, a los preceptos de escuela.[48]

Bajo este aspecto no sería difícil que[49] en muchos puntos flaquease la «Amalia», porque su estilo no es rigurosamente académico, ni el plan del drama está trazado con precisión; no obstante, lo que allí aparece rebelde a la exigencia artística, es muchas veces lo que mejor expresa un carácter o acaba de acentuar un acontecimiento. Así resulta que si tiene defectos de estructura literaria, superabunda de[50] importancia histórica y de interesantes episodios. En resumen[51]: «Amalia» es la novela más extensa, más dramática y de mayor interés histórico que haya producido hasta nuestros días la literatura del Río de la Plata.

—M. A. Pelliza (Argentino)

Olmedo, José Joaquín (1780-1847)

La obra maestra de José Joaquín Olmedo[52] es, sin duda, «La Victoria de Junín, Canto a Bolívar.» Desde el principio hasta el fin[53] de ese poema hay bellezas de primer orden, valentía, elevación, descripciones felices, contrastes oportunos, y siempre una versificación armoniosa y sostenida. Son de notarse[54] los rasgos descriptivos que el poeta ecuatoriano da de Bolívar, con quien se encuentra antes de empezar la batalla; la descripción de la pelea entre los dos ejércitos, la cual trasporta al lector al campo de los combatientes, donde ve a cada guerrero a la cabeza de los bravos que le han recomendado, embistiendo, cargando, arrollando, distinguiéndose cada cual en la lid según su valor y ardimiento,—donde oye el silbido de las balas, el estridor de los aceros, el grito de los que luchan, el alarido de los que caen, el atambor que redobla, el clamor de la trompeta que excita a la pelea, y el relincho de los fogosos corceles—, y ve sangre a torrentes[55] y montones de cadáveres por donde quiera que vuelve los ojos.

—M. Torres Caicedo (Colombiano)

Palma, Ricardo (1833-)

Si a Ossián es necesario leerlo en la montaña; a Tennyson junto a un buen fuego, en una confortable silla inglesa; a Beaumarchais, en París; y a Tasso, en Florencia, sostengo que a Ricardo Palma[56] hay que leerlo en Lima. Para el extranjero el teatro casi no ha cambiado. No conozco una ciudad que tenga un colorido más americano que ésta. En cuanto a los personajes, fijad un poco la atención y la mirada hasta que los ojos adquieran aquella potencia óptica que, en la leyenda alemana, hace salir la figura de las telas y animarse los mármoles y bronces, y veréis encarnarse el personaje tradicional, y pasearse con toda tranquilidad por esta noble ciudad de los Reyes.[57] Ese es mi encanto en los libros de Palma. La limeña que vuelve tarumba[58] al mismo virrey en persona, con una mirada o un chiste, la he visto ayer salir de Santo Domingo, con los ojos como ascuas, bajo el encaje del manto, con un pie capaz de desaparecer en la juntura de dos piedras, y aquel andar que hubiera hecho persignarse al mismo San Antonio.

Todos viven: el reverendo padre franciscano, redondo, satisfecho, regordete, con la unción en el semblante, que da la digestión tranquila; el zambito físico, paquete, sonriente y decidor; el indio paciente y manso.

—Miguel Cané (Argentino)

Rodó, José Enrique (1872-)

José Enrique Rodó[59] es un filósofo digno de figurar en las filas de los más célebres, como William James, Boutroux y Bergson.

¿Para cuántos de mis lectores será su libro—«Ariel»—como para mí lo ha sido, una revelación?...

Es, de todos modos,[60] extraño que mientras llegan en abundancia libros europeos, las obras latino-americanas sean escasísimas en los escaparates de las librerías santiaguinas.

Rodó es un psicólogo y observador de primer orden; es al mismo tiempo un moralista y un poeta. De la combinación de tan valiosos y variados elementos nace una filosofía muy humana y escrita en estilo humanísimo. Marsilio Ticino y los platónicos del Renacimiento hallarían en el escritor uruguayo más que un discípulo, uno de sus iguales: un humanista eximio.

—Omer Emeth (Chileno)

Sarmiento, Domingo F. (1811-1889)

«Facundo o Civilización y Barbarie», que escribió don Domingo F. Sarmiento,[61] es el libro argentino por excelencia; la nota poética y pictórica más alta que haya dado la literatura americana; sus capítulos vibran de entusiasmo épico y de unción patriótica; pasan de la anécdota aparentemente pueril al concepto sociológico y filosófico; de la descripción del medio a la psicología de los hombres que de ese medio derivan; es el libro de un pensador y de un poeta, del más grande poeta que hayamos tenido.

—Enrique García Velloso (Argentino)

Varona, Enrique José (1855-)

Atesoran ciertos hombres un caudal tan vasto de actividades, y suelen ejercitarlas tan útil y sabiamente, que el ánimo, perplejo ante la obra multiforme por ellos realizada, no acierta a comprender de qué manera, en el estrecho marco que significa una vida humana,[62] pueda caber un programa tan vasto y tan vario. Tal ocurre[63] con la personalidad de Enrique José Varona,[64] cuya significación en el desenvolvimiento intelectual de Cuba es de notoria trascendencia en tan diversos como importantes aspectos. Literato, periodista, orador, poeta, filósofo, profesor, hombre público, Enrique José Varona ha dejado por doquier,[65] en la vida de su país, la firme huella de su paso. Es imposible recorrer la historia de Cuba durante casi medio siglo, o, cuando menos, desde 1880 hasta los días que corren, sin encontrar el nombre de Enrique José Varona asociado, de un modo u otro, a los acontecimientos más salientes que se sucedieron en tan agitado y tormentoso período.

—Carlos de Velasco (Cubano)

Villaverde, Cirilo

Antes, mucho antes que Pereda desplegase el estandarte del realismo en novelas como «El Sabor de la Tierruca,» Cirilo Villaverde,[66] procediendo por iluminaciones de su temperamento de artista, siguiendo a secas[67] sus intuiciones, creaba en un rincón de América una novela en que ponía a contribución[68] los mismos elementos que luego utilizó el arcaico y cervantesco paisajista montañés «Cecilia Valdés». Fué más lejos aún que Pereda, pues no se limitó su innovación a reproducir, tal como era en el mundo real, la psicología de cada personaje, sino que llegó, subordinando las partes al todo, a una síntesis profunda y suprema en que pone de relieve,[69] como un filósofo que de análisis en disección[70] ha llegado a la meta[71] de una hipótesis compendiosa, las leyes históricas del período más ominoso de la colonización española en Cuba.

—M. de la Cruz (Cubano)

Zorrilla de San Martín, Juan (1857-)

«Tabaré,» el poema de Juan Zorrilla de San Martín,[72] el escritor uruguayo, parece inspirado por el medio ambiente, por la naturaleza magnífica de la América del Sud, y por sentimientos, pasiones y formas de pensar[73] que no son sencillamente españoles, sino que a más de serlo,[74] se combinan con el sentir, el discurrir y el imaginar del indio bravo, concebidos, no ya por mera observación externa, sino por atavismo del sentido íntimo, y controversión en su profundidad, donde quien sabe penetrar lo suficiente, ya descubre al ángel, aunque él esté empecatado, ya descubre a la alimaña montaraz, aunque él sea suave y culto. Ello es que en «Tabaré» se siente y se conoce que los salvajes son de verdad,[75] y no de convención y amañados y contrahechos, como, por ejemplo en «Atala».

—Juan Valera (Español)

Chapter Footnotes:

V.—EL IDEAL AMERICANO (to the vocabulary section)

1.—AMBAS AMÉRICAS (to the vocabulary section)

Cuando se echó sobre el torrentoso y ancho Niágara el puente colgante[1] que es hoy asombro de los ingenieros, la gran dificultad estaba sólo en pasar una maroma de la una a la otra orilla. Después de ensayados todos los medios, cohetes, globos, balas, etc., logróse pasar al fin un hilo. El puente estaba con esto echado. El hilo llevó una cuerda, la cuerda un cable, el cable una cadena. Así intentamos ahora echar un hilo sobre el ancho abismo que separa a ambas Américas, y si una mano solícita del bien[2] recoge y fija allá el otro cabo, habremos comenzado a construir el robusto cable que debe unir la actividad intelectual de ambos continentes. Establecida la comunicación, nuestros mensajes irán adquiriendo mayores dimensiones y variedad, y llegaremos a tener, como los Estados Unidos, órganos que satisfagan a todas las necesidades de la vida intelectual y material, tal como nos la imponen[3] los progresos modernos. Seguiríales entonces, como un desenvolvimiento necesario, la trasmisión, por los libros que esos conocimientos encierran, traduciéndolos al castellano, de las ideas que forman hoy, por decirlo así, el caudal común de la humanidad, y que no por todas partes penetran en la América del Sur, por falta de caminos y agencias adecuadas.

—Domingo F. Sarmiento (Argentino)

2.—NUESTRA AMÉRICA (to the vocabulary section)

Rivadavia, el de la[1] corbata siempre blanca, dijo que estos países se salvarían: y estos países se han salvado. No se ha arado en la mar.[2] También nuestra América levanta palacios, y congrega el sobrante útil del universo oprimido; también doma la selva, y le lleva el libro y el periódico, el municipio y el ferrocarril; también nuestra América, con el sol en la frente, surge sobre los desiertos coronada de ciudades. Y al reaparecer en esta crisis de elaboración de nuestros pueblos los elementos que lo constituyeron, el criollo independiente es el que domina y se asegura, no el indio de espuela,[3] marcado de la fusta,[4] que sujeta el estribo, y le pone adentro el pie, para que se vea más alto[5] a su señor.

Pero por eso vivimos aquí, orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla. No vivimos, no,[6] como siervos futuros ni como aldeanos deslumbrados, sino con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos, y se la respete por sus sacrificios: porque las mismas guerras que de pura ignorancia[7] le echan en cara[8] los que no la conocen, son el timbre de honor[9] de nuestros pueblos, que no han vacilado en acelerar con el abono de su sangre el camino del progreso, y pueden ostentar en la frente sus guerras como una corona.

—José Martí (Cubano)

Chapter Footnotes:

3.—AMÉRICA (to the vocabulary section)

Cuando se estudian de cerca[1] y sin pasión pueril los hechos, se reconoce que no hay razón, que no hay justicia alguna en exigir de los Americanos del Sur lo que no han podido conseguir en igual tiempo sus propios padres,[2] en ninguno de los pueblos meridionales de la misma Europa.

Los americanos del Sur no pueden haber adquirido en menos tiempo, mejores costumbres que sus maestros. Ellos han resuelto en principio todas las dificultades sociales y políticas de nuestro tiempo, y sus gobiernos están basados en las máximas de la verdad y la justicia: les falta práctica, y ésta se adquiere en el ejercicio de la libertad. Las ambiciones turbulentas que agitan de tiempo en tiempo a estos hombres, no son eternas: ellas pasarán en la América del Sur como pasarán en Francia, como pasaron hace ya tiempo en Inglaterra. ¿Qué motivo racional hay para que así no sea? Solamente los hombres que permanecen en la servidumbre son los que no llegarán jamás a ser libres.

Entre tanto no son sus trastornos, como suele pintarlos la pasión de los extraños, ininterrumpidos: ha mucho tiempo que, fuera del campo de batalla, no se derrama en esos pueblos sangre alguna por causas políticas: depuestas las armas, los hombres contienen sus resentimientos de partido, y se guardan entre sí las consideraciones de la amistad.[3] El trabajo, escaso antes de la revolución por las trabas sin cuento[4] que lo agobiaban, se ha desarrollado bajo el amparo de la libertad: lejos de decaer las grandes ciudades, se mejoran y prosperan: los caminos de hierro comienzan, y en algunas repúblicas gozan de importancia.

Sus ríos caudalosos, de origen desconocido y de navegación peligrosa, se exploran en todos sentidos: su suelo fecundo repone con prontitud los males de sus guerrillas pasajeras, y su comercio proporcional a su población, aumenta con rapidez y sin interrupción. Evidentemente, todas sus rentas, bien o mal distribuidas por los Estados, vuelven a la circulación, y el trabajo se sostiene y aumenta.

La América del Sur posee escritores y poetas de primer orden, oradores elocuentes y diplomáticos versados en el derecho de gentes, de una habilidad y de una lucidez incontestables. La deuda de todas las repúblicas juntas no es para imponer miedo a ningún hacendista, y todo el mundo tiene la convicción, tanto en Europa como en América, de que para enjugarla en pocos años, no tanto necesitan los sudamericanos de un largo período de paz completa, como de costumbres morigeradas en todos los ramos de la administración.

La ambición vulgar de mando, los compromisos de una política interior bastarda, y el desorden consiguiente en el manejo y empleo de las rentas son las causas principales del descrédito, exagerado a veces por el interés y por la pasión, que de vez en cuando[5] se une al nombre de algunas de estas repúblicas. Su escasa población relativamente a la extensión de sus vastísimas comarcas, y la índole, los hábitos y la poca instrucción en los ramos más útiles del trabajo, que caracterizan a la gran mayoría de sus inmigrantes, agravan un tanto la situación. Mas todos estos inconvenientes carecen de raíces profundas. La gran crisis de la libertad está consumada; las costumbres de la vida pública penetran en el corazón del pueblo, los soldados indomables de la independencia, abrumados por la edad,[6] bajan al sepulcro[7] o abandonan con las esperanzas de sus ambiciones las riendas del Gobierno.[8] Las nuevas generaciones, más ilustradas y menos avezadas a[9] la vida de los campamentos, buscarán nuevas soluciones a las dificultades de la política, y asentarán el porvenir de la patria americana en la instrucción de las masas, en la actividad del trabajo, en las luchas viriles e inteligentes de la opinión, asegurando así la paz y la prosperidad interior. Acaso a fines del presente siglo, los hechos infecundos y dramáticos de sus guerras intestinas pertenecerán a la leyenda,[10] como los hechos de su gran transformación se inscribirán definitivamente en la historia.

—Román Baldorioty de Castro (Portorriqueño)

Chapter Footnotes:

4.—AUGURIOS (to the vocabulary section)

La isla de Cuba, entre las dos Américas, a la boca del[1] Golfo Mejicano, siendo el centinela avanzado del archipiélago, punto intermediario del comercio en día no lejano[2] en que los pueblos asiáticos y los pueblos americanos y europeos se comuniquen por caminos más breves con sus muchos y bellos puertos, sus innumerables riachuelos, sus campos cubiertos de verdor perenne, sus privilegiados frutos, sus feraces terrenos, su cielo encantador, su benigno clima; no se detendrá sin duda en la marcha que ha emprendido. Mil y mil leguas de ferrocarriles se entretejerán de punta a punta de la isla; las ruedas de los barcos de vapor surcarán día y noche las aguas espumosas del mar, muchos ríos se canalizarán; los terrenos pantanosos se desecarán y sobre ellos crecerán lozanas plantas; no habrá espacio que no esté sembrado de caña, de café o de tabaco; la población se decuplará; al lado de cada puerto se levantará una ciudad elegantemente delineada y construida; se abrirán, donde ahora hay caminos intransitables, largas y bellas calzadas; se echarán sobre los ríos muchedumbre de soberbios puentes; se introducirán todos los días máquinas e instrumentos para sacar de la tierra los frutos que atesora; se mejorarán las razas de todos los animales útiles; las siembras mismas se harán con aquel orden y aquella simetría que son un indicio claro de los adelantos de los pueblos; las groseras chozas de nuestros labradores se convertirán en graciosas habitaciones rodeadas de árboles y de flores; todos los artículos se abaratarán y se pondrán al alcance aun de las clases más pobres. El viajero que descienda a las playas cubanas y visite las poblaciones y las campiñas, así como el que hoy, después de treinta años de ausencia, se admira de cómo camina esta tierra privilegiada, envidiará no haber nacido bajo sus ceibas y sus palmas. Dirá en su patria cuán feliz vive el hombre aquí, y millares de familias cansadas de trabajar en tierras ingratas ya, y ansiosas de paz y de orden, cruzarán los mares, besarán el suelo hospitalario que las recibe con los brazos abiertos, descuajarán unas pocas yugadas de terreno, fabricarán su albergue, arrojarán los granos en los surcos, y, en breve, nunca más les faltará el alimento.

—A. Suárez y Romero (Cubano)

Chapter Footnotes:

5.—EL PORVENIR DE AMÉRICA (to the vocabulary section)

Abierta por la emancipación la clausura de tres siglos,[1] la América proclama la fraternidad y llama a su seno a todas las naciones. La inmigración, que primero afluyó al norte, hoy se dirige a las orillas del Plata,[2] para difundirse luego en el resto del continente.

Ahora bien: una región que en el corto espacio de algunos kilómetros ofrece con frecuencia al viajero que la visita, las temperaturas de todos los climas y todos los accidentes topográficos imaginables; una región tal modifica incesantemente las razas, produciendo infinitos matices, cada uno de los cuales posee aptitudes especiales.

En época no muy remota será, pues, la América morada de hombres de todos los pueblos, que poniendo en la labor común los progresos y aptitudes peculiares de su raza, darán a su civilización un carácter amplio, vario, universal, de que carece la del antiguo mundo.

¿Y no es ya una muestra de ello esa nueva y vigorosa civilización que en el norte se levanta en medio de ciudades que se improvisan por la aglomeración súbita de inmigrantes que hablan todas las lenguas?

Fraternidad de la familia humana, fusión de pueblos, desarrollo amplio, simultáneo a la vez que armónico, de las facultades y aptitudes de todas las razas: he ahí los rasgos principales que caracterizan la civilización americana.

—José María Santibáñez (Boliviano)

Chapter Footnotes:

6.—LA EUROPA EN EL NUEVO MUNDO (to the vocabulary section)

Los países de América tienen motivo para ser petulantes y confiados en su futuro.[1] El pasado les da derecho a serlo con su enseñanza. Su historia nos demuestra que esos países no han cesado de hacer progresos desde sus primeros establecimientos fundados por los europeos. Ellos han adelantado bajo todos sus sistemas, bajo todos sus gobiernos, con las peores instituciones; como colonias lo mismo que como estados independientes. Luego[2] deben su desarrollo natural y espontáneo a una fuerza vital de que están dotados por la naturaleza de sus condiciones de existencia excepcionalmente favorables.

Como su nacimiento y existencia de estados civilizados, deben también su crecimiento y progreso a la acción de la Europa, que los formó en servicio de su propio desarrollo y progreso.

Esa acción vital del viejo mundo en el nuevo, ha obrado sin interrupción antes de ahora por la mano de[3] los gobiernos y de los pueblos europeos, y después de abolida la autoridad de los gobiernos europeos en América, por la acción inmediata y directa de la sociedad europea, que no ha sido sino más grande desde que ha sido libre su juego trasatlántico.

—Juan Bautista Alberdi (Argentino)

Chapter Footnotes:

7.—LA INFLUENCIA FRANCESA EN LA AMÉRICA LATINA (to the vocabulary section)

Si la influencia española fué un punto de partida,[1] la influencia francesa fué un punto de contacto donde se encendió el porvenir.

Se puede decir que Francia realizó la conquista de América con sus libros. Los pueblos impacientes de vida, que se alejaban de la vieja España como una bandada de adolescentes de una reunión de abuelas, encontraron en el espíritu cautivante y primaveral de la nación de Enrique IV la expresión de audacia, de la ironía, de la precisión, de la incredulidad y del fuego que los consumía interiormente. Por una coincidencia difícil de explicar, dado el alejamiento y la falta de intercambio, el pensamiento francés traducía casi todos los matices nacientes del alma latinoamericana y se superponía tan exactamente a sus anhelos, que en determinados casos parecía nacido en la región y elaborado por ella. Francia era la libertad política, religiosa, financiera y hasta gramatical; Francia era la vida triunfante, sin prohibiciones ni cortapisas; Francia era el deseo confuso de avanzar, ganando terreno a la noche[2] hasta las cimas más altas que podía concebir el espíritu humano. La América del Sur se dió intelectualmente a Francia con la ingenuidad de una virgen, se convirtió en su discípulo respetuoso, la imitó hasta en sus errores y, desde lejos, modestamente, consciente de su pequeñez, ató su destino al de aquella nación portentosa que parecía reunir todas las excelencias y realizar todos los sueños....

Los beneficios de la influencia francesa son visibles en la literatura latinoamericana, pues ésta cobró una flexibilidad, una amplitud, una frescura, un atrevimiento, una independencia y sobre todo una atrayente novedad de estilo que, aún en aquellas épocas en que la producción literaria era insuficiente y elemental, anuncia la concisión, la brevedad, el matiz y la fuerza de hoy.

El buen gusto, el sentido de la oportunidad, la elegancia y la sutileza para descubrir círculos concéntricos interiores son características que sólo ofrece la literatura francesa. Transportadas a nuestros países, renovaron la sangre de la literatura española, diluyeron su pesadez, podaron sus floraciones excesivas y transformaron su aspecto, como una mujer delicada metamorfosea en boudoir propicio a la galantería el frío salón vetusto de un castillo con historia.

—Manuel Ugarte (Argentino)

Chapter Footnotes:

8.—MOSAICO DE PUEBLOS (to the vocabulary section)

La América latina no es en buenas cuentas una definida familia étnica que en algún momento de su historia pudo haber formado una sola nación. Ante todo, la disposición geográfica del territorio americano que va desde el Río Grande a la Tierra del Fuego, no permite fácilmente la cohesión de muchos millones de hombres en una misma comunidad de ideales sociales, artísticos, religiosos; el hombre es hijo de las condiciones climatéricas en que vive, y a lo largo de[1] la América latina hay individuos que se tuestan doce meses al sol, y otros que tiritan de frío, y hay recios escaladores de montañas y míseros palúdicos de los pantanos. Todo lo contrario de lo que ocurre en los Estados Unidos donde el territorio es un trapecio casi llano, extendido de mar a mar, con uniformes condiciones de suelo y aire, apenas contradichas débilmente en el termómetro.

La formación étnica es todavía más complicada, alternando el indio y el español—que es por sí solo[2] otro mosaico—en los dos primeros puestos, pero no sin que influyera también en la distribución el negro, presente aquí y allá,[3] sobre todo en las Antillas; dándose el caso de[4] la congregación de tres razas bien determinadas y nada comunes entre sí, con el resultado natural de inmensas diferencias según domine el español como en Chile, el negro como en Haití, o el indio como en Méjico.

Lo común, pues, no es la raza, como tampoco lo es la religión, ya que encontraríamos en los Estados Unidos más católicos que en siete repúblicas latinas juntas. Es más que nada el idioma, vínculo importantísimo, aunque no definitivo, y es además el tipo de la civilización, casi exclusivamente español y calcado en el modelo del madrileño Ministerio de Ultramar.[5] Si es verdad que el indio y el negro han representado numéricamente un gran contingente de fuerza americana, no lo es menos que[6] siempre vivieron supeditados al amo, que era el aventurero español, y luego a su hijo, el criollo de sangre europea, que heredaba la civilización superior y con ella el mando. La población blanca de cultura española ha sido, por consiguiente, la que ha impreso a la América el tipo de ideología con que aparece en los tiempos contemporáneos, sin que el negro ni el indio hayan conseguido más trascendencia en las mezclas que añadir algunos estigmas de superstición, pereza o agresividad, a los que ya trajeron con su sangre de presidio los primeros conquistadores. Pero ¿ha persistido de una manera absoluta esa extensa hegemonía del tipo español de civilización sobre los otros estratos inferiores? Esto es lo que se halla hoy en cien brazas de agua[7] en el Brasil, también en parte de la América latina, empieza a influir el elemento alemán; la Argentina absorbe día tras día media población de la Italia meridional; Colombia y Venezuela buscan en Francia sus orientaciones intelectuales; Méjico recibe los efluvios salutíferos del utilitarismo yankee. La América es un campo abierto a las más heterogéneas razas y actividades. ¿Quién puede asegurar que al correr de medio siglo[8] perdure en estas regiones tropicales y meridionales este exclusivismo de la fisonomía cultural española?

—Jesús Castellanos (Cubano)

Chapter Footnotes:

9.—LOS EXTRANJEROS EN AMÉRICA (to the vocabulary section)

Vengan en hora buena aquéllos que penetran al seno de la República por el pórtico siempre abierto del preámbulo constitucional,[1] dispuestos a labrar su propio bienestar, contribuyendo al engrandecimiento común al amparo de leyes cuya generosidad sólo podría compararse a la del surco dilecto, que retribuye sin usuras el sudor de las frentes; vengan en hora buena esos inmigrantes sanos y buenos, que incorporan nuevos glóbulos rojos a las arterias de la República y de cada uno de los cuales podría decirse, parafraseando un concepto ajeno, que es como una letra en el gran abecedario del progreso nacional; vengan en hora buena esos extranjeros como Burmeister, como Jacques, como Berg, como Gould, como Groussac, que han ilustrado el pensamiento de varias generaciones argentinas, y cuyo paso por los bufetes de la pública enseñanza nos permite afirmar que la República diluída en la triunfal policromía de un potente organismo joven, es americana por el rígido concepto de su propia autonomía; española por su tradición y por su lengua; alemana por su ejército; inglesa por la pujanza de sus grandes capitales; francesa por sus tendencias literarias e italiana por el hondo y permanente amor a las cosas altas y las cosas bellas. ¡Vengan enhorabuena esos extranjeros, cuyos apellidos nos han servido para bautizar todos los accidentes geográficos de la costa patagónica[2] ... y vengan, por último, esos otros cuyas figuras, esculpidas en el bronce o en el mármol, cubren pedazos del caro suelo nativo! Pero esos otros, lívidos, sobre cuya ignorancia ha echado raíces la noción indeterminada y confusa de un superlirismo feroz, esos otros, mala hora aquélla en que rumbean a esta playa, y bien venida la ley[3] que los repudia a nombre de un derecho al bienestar que, si puede ser invocado por ellos, con mil veces más razón ha de poder invocarlo un pueblo entero.

—Belisario Roldán (Argentino)

Chapter Footnotes:

10.—EL CÁNTARO DE LA DONCELLA (to the vocabulary section)

Debemos formular claramente al país lo que ha de ser en esta América de las esperanzas humanas. La unidad de tierra y de raza; la predestinación que comporta, al abrirle, la expansiva facilidad de los vientos marinos, agentes de toda civilización feliz, su situación interoceánica; la riqueza colosal, la ausencia de prejuicios, la democracia y la hospitalidad, señalan a esta América como uno de los futuros imperios universales a cuya formación parece tender la especie. Nuestro país debe ser en ella el justo y el civilizador. Si hay un destino humano que realizar aquí, adelantémonos a cargar con su responsabilidad y su peso. Quien tenga el mérito del esfuerzo inicial, tendrá también la recompensa.

La patria hostil de los riesgos permanentes, no es, por fortuna, la nuestra. En esa misma jactancia de producción ganadera y agrícola, de fortuna fácil, de hartura para los hombres del mundo, está patente el deseo de ser útil. Espiritualicémoslo, y ya tenemos formulado su destino.... La justicia es una sed y la civilización una siembra. Asegure el país al continente la justicia de su derecho y de su espada. Tiéndale el vínculo de sus rieles y de sus aguas transeuntes en nudo fraternal, así como el buen labrador forma para toda la familia el haz de espigas. Viva de hacer el bien por su dicha inherente. Vaya ofertando en noble gratuidad, donde sea menester, el cántaro lleno. La luz de su astro heráldico[1] le da el concepto de la justicia, a la que aspiran por igual el árbol formidable y la brizna encorvada bajo su gota de rocío.

Así sea el espíritu argentino sobre la América. Así le asegure para mañana el sufragio de los justos sedientos que no en vano acudieron a su cántaro.

—Leopoldo Lugones (Argentino)

Chapter Footnotes:

VOCABULARY (to the vocabulary section)

NOTE

No modern language text-book vocabulary, no matter how extensive or complete it may be in its application to the text it covers, can take the place of a dictionary, and the vocabulary which follows is no exception to this rule. Each student using this text-book should provide himself with a good Spanish-English English-Spanish dictionary in a not too abridged edition, and should, in addition, have access in the class-room to the latest authorized edition of the “Diccionario de la Lengua Castellana” published by the Royal Academy of Spain.

In preparing this vocabulary the author has kept clearly in mind the previous preparation and equipment in Spanish of the students for whom this book is intended. Such students will be familiar with the rudimentary principles of Spanish grammatical construction before beginning to read this text, and will have acquired a fairly extensive working vocabulary in that language which should include a considerable proportion of the nouns, adjectives, verbs and adverbs most commonly used in simple everyday speech. Such words have, therefore, been excluded from this vocabulary, except in cases where, because of unusual idiomatic construction or other variation from ordinary usage, it has seemed desirable to include them.

As a rule, only one form of a word has been translated in the vocabulary, and this is particularly true of verbs, in which the infinitive has had preferential attention. Throughout the vocabulary, the English translation is the equivalent in each case of the corresponding term in Spanish in the sense in which it is used in the reading text. Particular care has been taken to avoid altogether, where possible, or to give last, those misleading translations which, because of close resemblance or identity in spelling—not in meaning—are eternal stumbling-blocks in the acquirement of a foreign language. Few synonyms in English are given, since exercise in Spanish variants, rather than in English synonyms, is what the student needs.

It should be noted that no attempt has been made to include in the vocabulary words from the idiomatic phrases and expressions explained in the footnotes throughout the reading text, except in the few cases where the meaning cannot be readily gained from the context. Similarly, many Spanish Americanisms are not included because their meaning is either obvious or has been sufficiently explained in the reading text.

VOCABULARY

A, B, C, CH, D, E, F, G, H, I, J, K, L, LL, M, N, O, P, Q, R, S, T, U, V, W, Y, Z

A abacería, f., grocery. abarcar, to clasp, to include. abarrotes, m. pl., groceries. abastecer, to provide necessaries, to purvey. abatir, to throw down, to cut down, to lower, to descend, to stop; refl., to dishearten. abigarrado, -a, variegated, motley. ablandar, to soften. abogado, m., lawyer, attorney at law. abolladura, f., dent. abonado, -a, holder of a season ticket. abonar, to pay; to subscribe; to fertilize. abono, m., subscription; fertilizer. abrasante, burning, scorching. abrumado, -a, weary, burdened. abundamiento, a mayor ——, moreover. acabar, to finish, to end; —— de, to have just; —— por, to end by. acalorarse, refl., to grow warm, to become excited. acanelado, -a, cinnamon-colored. acariciar, to caress. acarrear, to carry. acaso, m., hazard, chance; si por ——, if by chance. acaudalado, -a, rich, wealthy. accionar, to gesticulate. aceituna, f., olive. acendrado, -a, purified, refined. acendrar, to purify, to refine. acentuar, to emphasize, to accent. aceptante, m., he who accepts. acerca de, about, relating to. acercarse, refl., to get near, to approach. acertar, to hit; to succeed. aciago, -a, unfortunate, sad. aclaración, f., explanation. acoger, to receive; refl., to take refuge, to resort to. acogido, see acoger. acometer, to attack, to undertake. acomodado, -a, well-to-do. acondicionar, to pack. acontecimiento, m., event. acosar, to pursue closely, to vex. acostado, -a, lying down. acrecentar, to increase, to grow. acreedor, m., creditor. acriollarse, refl. (Sp. A.), to become acquainted with the customs of a country in which one is a new-comer. acuarela, f., watercolor. acudir, to have recourse to, to apply to. acurrucado, -a, muffled up. achatado, -a, flattened; see achatar. achatar, to flatten. achura, f. (Sp. A.), intestines, viscera. adelantar, to pay beforehand, to advance, to loan (money); refl., to step forward, to get ahead. adelanto, m., advance, progress. ademán, m., gesture. además, in addition to, moreover. aderezar, to dress. adiós, good-by. adiosito (Sp. A.), an intimate, affectionate form of adiós. admitir, to accept, to receive. adonde, where. aduana, f., custom-house. adular, to flatter. adusto, -a, austere, gloomy, intractable, sullen. advertir, to take notice, to advise, to warn; to discover. afamado, -a, celebrated, noted. afición, f., inclination. aficionado, m., amateur. aflojar, to loosen, to relax. aforrado, lined. aforrar, to line. agarrar, to grasp, to seize, to take. agasajar, to receive well, to treat kindly. agavilladora, f., an agricultural machine which reaps and binds grain in sheaves; steam reaper and binder. agencia, f., office, bureau; —— marítima, office of a steamship company; —— de colocaciones, employment bureau; —— de mensajeros, district messenger office; —— de transportes, express office; —— de mudanzas, moving van office; —— de alquileres, real estate office; —— de cambio, money changer’s office. ágil, nimble, ready, rapid, light. agio, m., speculation. agonizante, a dying person, in the death-throes. agresivo, -a, hostile. agrícola, agricultural. agrimensor, m., surveyor. agua, f., —— dulce, fresh water; ——s servidas, waste waters, sewage. aguacate, m., alligator pear or the tree which bears this fruit. aguantar, to bear, to sustain, to endure, to hold out. aguará, m., a. species of fox found in S. A. aguardar, to await, to look for. aguardiente, m., brandy; —— de caña, rum. agudeza, f., witty saying; shrewdness; subtlety. agudo, -a, witty. aguileño, -a, aquiline. aguinaldo, m., a Cuban vine which blooms about Christmas time. agutí, m., agouti, a species of small rodent. aguzado, -a, pointed, keen, sharpened, stimulated, excited. ahinco, m., ardor, earnestness, zeal. ahondar, to sound, to penetrate, to dip into, to become acquainted with. ahora, now; —— bien, well, granted, nevertheless; —— mismo, just now; por ——, for the present; desde ——, from now on; hasta ——, until now. ahorrar, to save. ahuehuetl or ahuehuete, a giant tree of Mexico. aire, m., air; —— libre, fresh air. ají, m., the dwarf red pepper of the West Indies. ajo, m., garlic. ala, f., wing; —— de sombrero, hat-brim. alabar, to praise. alambicado, -a, said of a line of business subjected to keen competition; in sharp competition. alar, pertaining to wings. alargado, -a, elongated, lengthened. alarido, m., shout, howl. albaricoque, m., apricot. albergue, m., lodging, shelter. albor, m., dawn. alborotar, to disturb. alborotos, m. pl. (Sp. A.), popcorn; noisy demonstrations. alcance, m., scope, reach; al ——, within reach. alcantarilla, f., culvert, drain, underground sewer. alcanzar, to attain, to reach, to overtake, to comprehend. alcoba, f., alcove, bedroom. aleación, f., alloy. alegato, m., allegation, complaint; statement by the plaintiff of his grievance. alejamiento, m., aloofness, distance, strangeness. alejandrino, m., Alexandrine, a classic form of verse. alentar, to encourage. aletargado, -a, in a state of lethargy. aletargarse, refl., to fall into a state of lethargy. aleteo, m., clapping of the wings. alfiler, m., pin; —— de corbata, scarf-pin. algarrobo, m., a tree belonging to the leguminous family. algazara, f., shouting, a noisy expression of joy. algo, something; somewhat; m., a something. algodonero, m., cotton-plant. alguno, -a, some, any; pl., some, certain (ones), a few; no ... ——, not any ...; ni ... ——, no ... whatever. alicates, m., fine-pointed pincers. aliciente, m., inducement. aliento, m., breath, spirit, vigor; de largo ——, requiring much time to accomplish; long-winded. alimaña, f., insect or animal pests. aliviar, to lighten, to mitigate, to relieve. aljibe, m., cistern, reservoir. almacén, m., warehouse; (Sp. A.) grocery. almendra, f., almond. alondra, f., lark. alpaca, f., a ruminant of South America, bearing a certain kind of wool. alrededor, around, roundabout. alteroso, -a (Obs.), high, tall. altiplanicie, f. (Sp. A.), plateau, high tableland. altisonante, high-sounding. altivo, -a, haughty, proud. alto, m., a piece of high ground. altozano, m., a height of land, a hill. altura, f., height, top (of a hill). alusivo, -a, suggestive, making allusion to, alluding to. alza, f., rise. alzada, f., height (of horse). allá, there. allasito (Sp. A.), dim. from allá. ama, f., mistress of the house; —— de casa, housewife, housekeeper. amagamiento, m., suggestion. amalgamar, to mix, to put together; to construe. amañado, -a, possessed (of an evil spirit). amargura, f., bitterness, sorrow. amarrar, to tie, to bind. amasado, -a, kneaded. amasar, to knead. amén de, besides. americano, -a, belonging to the western hemisphere; —— del norte, North American, referring particularly to the United States. amistades, f. pl., friends, acquaintances; friendships; friendly relations. amoldar, to mold. amordazar, to gag, to deprive of liberty of speech. ampararse, refl., to claim or enjoy protection. amparo, m., favor, aid, protection. ampuloso, -a, pompous. ánade, m. and f., duck. analfabeto, m., one unable to read or write. angarilla, f., a kind of pack-saddle. anhelar, to desire earnestly. animal, m., applied to any kind of live stock; —— fino or de raza or de pura sangre, thoroughbred. antes, before, beforehand; —— de, before; —— de que, before; —— que, rather than; cuanto ——, as soon as possible; de ——, formerly, in olden times. antiguo, -a, ancient, de ——; from long ago. antiparras, f. pl., spectacles with colored lenses, closed at the sides by wire gauze. antorcha, f., torch. anudar, to tie. añadir, to add. añicos, m. pl., bits, small pieces. año, m., year; ahora ——s, years ago. añoso, -a, old. apacentar, to graze, to pasture. apacible, affable, gentle, quiet, placid, pleasant, calm. aparador, m., sideboard. aparcero, -a (River Plate), friend. aparejado, -a, equipped. aparejar, to equip. aparejo, m., harness; apparatus, equipment in any trade; fish-hooks and tackle. aparta, f., the act of dividing herds into groups. apasionarse, refl., to become excessively fond of a person or thing. apearse, refl., to alight. apego, m., attachment, fondness. apio, m., celery. aplastar, to flatten, to crush. apodo, m., nickname; name. aporrear, to beat, to knock about. aportar, to contribute, to bring in; to set aside. aposento, m., bedroom. apoyar, to approve, to second, to back. apreciar, to estimate, to value, to appreciate. apremio, m., pressure, strain, insistence, constriction, constraint. aprendiz, m., apprentice. apropósito, m., a one-act play which alludes to current events; a “curtain-raiser.” aprovechar, to profit, to take advantage. apuntar, to point out, to mark, to take note of. apurar, to consume; to clear up; (Sp. A.) to press, to hasten. arado, -a, plowed; m., plow. araguato, m., a species of monkey. araguida, m., a bird with brilliant red plumage. arambel, m., rag. araña, f., spider; chandelier. arar, to plow. arbitral, arbitral; cámara ——, board of arbitration. arcilla, f., clay; —— refractaria, fire-clay. archivo, m., filing cabinet. arder, to burn. ardimiento, m., courage, ardor. arduo, -a, arduous, difficult. arenga, f., harangue. arenque, m., herring. argentado, -a, covered with silver; silvery. argentar, to cover with silver. argentinismo, m., word or idiom peculiar to the Argentine Republic. argolla, f., a large metal ring. arhuaco, -a, pertaining to the Arhuacos, an Indian tribe. arisco, -a, wild, churlish, intractable. arista, f., edge, groin, rib. armador, m., ship-owner, ship-builder. armar, to arm, to adjust, to frame, to put together; refl. (Sp. A.), to balk. armario, m., cabinet, closet. armazón, f., framework. armiño, m., ermine. arqueado, -a, arched. arquear, to form an arch. arraigar, to take root; to found, to institute. arrancar, to pull up by the roots; to start (off). arrapiezo, m., street urchin. arrebatar, to take away by violence. arredrarse, refl., to become terrified. arreglillo, m., an amorous adventure or episode. arremetida, f., attack, assault. arrendar, to bridle a horse. arriate, m., border in garden beds. arriero, m., driver of mules or cattle. arrinconar, to put a thing in a corner. arrojar, to throw, to total, to sum up. arrojo, m., a spurt of bravery. arrostrar, to face. arruga, f., a wrinkle. artificio, m., artifice, ruse. asado, m., roast (meat). asaltar, to assault, to assail; to occur to one. asamblea, f., assembly, meeting. ascensor, m., elevator; —— doméstico, dumbwaiter. ascua, f., red-hot coal. aseado, -a, clean, neat. asear, to clean. asegurar, to secure, to insure; to assure. aseguro, m. (Sp. A.), see seguro. asentar, to affirm, to assure, to set forth, to set as a basis. asentir, to acquiesce, to assent. así, so, thus; —— como, in the same way as; —— como ——, any way; —— que, so that; ¿cómo ——? how so? asistencia, f., attendance. asolar, to devastate, to pillage. áspero, -a, rough, rugged, harsh. astillero, m., shipyard, navy-yard. asustarse, refl., to shy (a horse). atajar, to stop, to intercept. atambor (Obs.), drum. atar, to tie, to bind. atenacear, to tear off with pincers. atender, to attend. atenerse, refl., to abide. aterciopelado, -a, smooth, velvety. atesorar, to hoard, to save. atestado, packed full. atestar, to pack full. atezado, -a, black. atiplado, -a, sharp, acute, out of tune. atisbar, to watch. atrapar, to overtake, to catch. atraso, m., backwardness. atrio, m., the open space before a church. aturdido, -a, stupefied with a blow. aturdir, to stupefy with a blow. aura, f., gentle breeze (Poetical). aureo, -a, golden, gilt. auto, m., judicial decree or sentence. autóctono, native to the country. avalúo, m., appraisal, valuation. avanzado, m., outpost, advance guard. avellano, m., hazelnut tree. aventajado, -a, surpassing the ordinary or common. aventajar, to surpass. aventar, to move the air, to toss in the wind, to winnow grain. avergonzarse, refl., to be ashamed. averiado, -a, damaged. averiar, to damage. averiguar, to verify, to inquire into. avestruz, m., ostrich. avezado, -a, accustomed. avistar, to descry at a distance. avivar, to quicken, to enliven. avizor, -a, watchful. avo, m., termination of words indicating the denomination of fractions. ayuda, help; —— propia, self-help. azabache, m., jet. azahar, m., blossom of the orange or lemon tree. azogado, -a, agitated, surprised, dumfounded. azogar, to coat with quicksilver; to agitate; to bewilder, to amaze. azotea, f., flat roof of a house. azúcar, f., sugar; —— de lustre, fine powdered sugar; —— mascabada, unclarified sugar; —— morena or terciada, brown sugar; —— negra or prieta, coarse brown sugar; —— piedra or cande, crystallized sugar; —— parda, clayed sugar. azufre, m., sulphur. azulejo, m., glazed tile. B bagaje, m., baggage; beast of burden. baja, f., fall in price. bajío, m., shoal, sand-bank, shallow or flat. bajito, -a, dim. of bajo. bajo, low, short (referring to stature). balandra, f., small one-masted vessel. balanza, f., scale, balance. balazo, m., shot; also, the wound from a shot. balcón, m., balcony. baldío, -a, untilled, uncultivated, vacant (land). baldosa, f., square tile. bambuco, m. (Sp. A.), a popular dance in Colombia. bancario, -a, pertaining to banks and banking. bandada, f., flock. banderola, f. (Sp. A.), fanlight, transom. bando, m., edict or law solemnly published by superior authority. bandola, f., a small musical instrument resembling a tambourine. banqueta, f., footstool, seat. bañado, m. (Sp. A.), also bañadero, water-hole, swamp. baño, m., bath; —— maría, steam cooker, double boiler. barajar, to shuffle cards; to catch on the wing. baratillero, m., peddler. barbudo, -a, bearded, having a long beard. barca, f., boat; —— de pesca, fishing boat. barco, m., boat (this word applies to all kinds of floating craft); —— de vapor, steamer. bardo, m., bard. barquero, m., boatman. barra, f., bar, reef, or sand-bank at the mouth of a harbor; —— de fango, mud-bank. barranca, f., ravine, precipice, cliff. barrio, m., city ward or district. barro, m., clay; loza de ——, earthenware. bastardo, -a, spurious, illegitimate. basura, f., sweepings; withered leaves in a forest. basurero, m., dust or garbage collector; dungyard. batata, f. (Sp. A.), sweet potato. batey, m., machinery and other appurtenances of a sugar-mill; (Cuba) the factory itself. batir, to beat, to stir briskly. baúl-cómoda, m., wardrobe trunk. bautismo, m., baptism. bazar, m. (Sp. A.), store where household goods are sold. becerro, m., yearling calf. beduino, -a, Bedouin, Arab of the desert. begona, f., a S. A. fish. bejucos, m., creeping plants which climb on trees. beneficiar, to work and improve a mine; (Sp. A.) to quarter cattle or sheep. benteveo, m., South American bird, so named because of its curious cry. berenjena, f., egg-plant. bergantín, m., brig, brigantine. bermejo, -a, of a bright reddish color. berrear, to bleat like a calf. berza, f., cabbage. biblioteca, f., library; bookcase; —— giratoria, revolving bookcase. bienes raíces, m. pl., real estate. billete, m., ticket. bisagra, f., hinge. bisoñería, f. (Sp. A.), lack of experience in the habits of a country. bizcochuelo, m. (Sp. A.), sponge-cake. blanquear, to whitewash. blanquecino, -a, whitish. bocado, m., bit of a bridle. boceto, m., sketch; —— cómico, a short comedy. bocha, f., wooden ball; the game of bowls. bodega, f., storehouse; wine vault, hence, the establishment where wine is made; (Sp. A.), grocery. bodegón, m., a squalid eating-house. bofetada, f., slap, box, blow in the face with the open hand. boga, f., a fish. bohío, m., palm-thatched hut (West Indies). boina, f., flat, round woolen cap; cap originally worn by the Carlists. boldo, m., a medicinal plant found in Chile, used also to color wine. boleadora, f. (Sp. A.), bifurcated ropes, with weights at the extremities of the bifurcated sections, thrown about the legs of cattle to be caught. boliche, m. (Sp. A.), the game of ten-pins. bolos, the game of ten-pins. bolsa, f., bag, purse; —— de comercio, stock exchange. bollo, m., small roll made of fine flour. bomba, f., pump. bombilla, f., narrow metal tube ending in a spoon-shaped covered, but perforated, bowl used in drinking mate. bonetería, f., department in dry-goods stores where knitted goods are sold. bonito, m., South American fish of fine flavor. bordado, m., embroidery. borde, m., strip. borla, f., tassel. borracha, f., name applied in Brazil to the rubber tree, sometimes used in Spanish America also. borrar, to erase, to obliterate, to rub out. boscaje, m., cluster of trees, grove. bostezo, m., yawn, yawning. bota, f., boot; —— de potro, a crude kind of boot made from the hide covering the joints of the horse’s hind legs; —— granadera, boot with a stiff cuff, worn by Napoleon’s grenadiers. botafuego, m., a very highly seasoned dish. botica, f., drug-store. boudoir, m. (French), small parlor. The resulting neologism budoar is now in current use. bóveda, f., vault, arch; —— celeste, sky. bovino, -a, relating to cattle. boyero, m., ox-driver; a South American bird. bozal, m., muzzle; head-stall for a horse. bracero, m., day laborer. bramido, m., roar of wild beasts; bellowing. brasileño, -a, Brazilian. bravío, -a, ferocious, savage, wild, untamed. bravo, -a, brave; savage, wild; also applied to beasts; indio ——, savage Indian. brazo, m., arm; bracket. breva, f., name applied to the first yearly crop of fruit from a fig-tree. brida, f., bridle, reins. brinco, m., leap, jump. brindar, to drink one’s health, to toast. brío, m., strength, force, vigor; manliness, spirit, resolution, courage. brizna, f., blade of grass. brocal, m., curbstone of a well. broma, f., joke. bronceado, -a, brass-paved, brazen. brotar, to gush, to flow or rush out; to bud. brusco, -a, rude, peevish, brusque. bruto, -a, coarse, rough, crude; en ——, in a crude state. bufete, m., desk or writing-table; lawyer’s office. buhonero, m., peddler. buitre, m., vulture. bullicioso, -a, noisy, lively, restless, clamorous. buque, m., vessel, ship; —— mercante, merchant ship. burgués, -esa, common, not refined. burla, f., mockery, abuse, sneer. burlón, m., mocking-bird. busca, f., search. butaca, f., armchair; proscenium seat in a theater. C cabalgadura, f., the horse or mule one is riding. cabalgar, to ride on horse-back. caballeriza, f., stable. caballero, m., knight, gentleman; —— andante, knight-errant. caballerosidad, f., the condition or quality of being a gentleman. cabaña, f., shepherd’s hut; (Sp. A.) stock-breeding establishment. cabañero, m. (Sp. A.), stock-breeder. cabecera, f., railroad terminal; head waters, source of a river. cabeza, f., head; (Sp. A.) pommel of a saddle. cabezada, f., head-stall of a bridle. cabo, m., extreme, extremity, end; —— de tabaco, stub of a cigar or cigarette; al ——, at last. cabotaje, m., coasting trade. cabrería, f., place where goat’s milk is sold. cacao, m., the tree, also the fruit from which the cocoa-bean is obtained. cacerola, f., stewpan, saucepan. cacharro, m., coarse earthen pot. cachupín, also gachupín, m., formerly, a Spaniard who settled in Spanish America. cada, each, every; —— uno (-a), each, each one; —— día, each or every day; —— vez que, every time that. cafetal, m., plantation of coffee-trees. cafeto, m., coffee-tree. caimito, m., a fruit-tree of tropical America. caja, f., box, cashier’s desk; —— de ahorros, savings bank; —— registradora, cash register. cal, f., slaked lime; a la ——, white-washed, kalsomined. calabaza, f., pumpkin, squash. calabozo, m., dungeon, cell. calado, m., draught, the depth of water a vessel draws; poco ——, shallow draught. calandria, f., a species of lark found in S. A. and elsewhere. calaverada, f., foolish or unwise action. calcar, to trace. cálido, -a, hot; piquant. calinda, f. (Sp. A.), a kind of dance. calzada, f., road, causeway, paved highway. calzarse, refl., to put on one’s boots or shoes; to shoe. calzonera, f. (Sp. A.), trousers which open at both outer leg-seams, these openings being closed by numerous buttons and buttonholes. callampa, f. (Sp. A.), mushroom; derby hat. callejero, -a, relating to the street. camarero, m., waiter, steward. camarote, m., cabin, stateroom, berth. caminar, to walk; to march, to proceed. camino, m., road. camote, m. (Sp. A.), an unusually large sweet potato found in S. A. campánula, f., bell-flower. campaña, f., campaign; (Sp. A.), the country, as opposed to the city. campeón, m., champion. campero, -a (Sp. A.), rural. campiña, f., field, country, land. campo, m., country, field. cana, f., gray hair. canaca, f. (Sp. A.), relating to the yellow race. canapé, m., couch, settee, lounge. cancha, f. (Sp. A.), field for sports, patio, corral; open space. candado, m., padlock. canelo, m., cinnamon tree. canelón, m., South American tree. cangrina, f., carbuncle. cano, -a, gray-haired. canónico, canonical. cantar, m., song set to music; to sing. cántaro, m., large, narrow-mouthed pitcher. cantero, m. (Sp. A.), a plot of cultivated ground. canto, m., song; poetry, verse; edge, border, side. cantor, m., poet, singer. caña, f., sugar-cane; a hollow-stemmed reed; (Sp. A.) rum. cañada, f. (Sp. A.), rivulet, brook, canyon, gully. cañagua, f., South American plant. cañaveral, also cañal (Mex.), m., sugarcane plantation. cañería, f., drain-pipes, water-pipes, piping. caoba, f., mahogany-tree. capa, f., cloak, mantle; layer or stratum; wrapper-leaf (tobacco). capataz, m., overseer, superintendent, warden, foreman. capaz, capable. capear, to challenge a bull with cloak or flag. capellán, m., chaplain; clergyman on a large plantation who has charge of the religious welfare of the family and laborers. capital, m., money invested or drawing interest; adj., principal, leading, capital, essential. capote, m., cloak; —— para lluvia, raincoat. caracol, m., snail; escalera de ——, winding stairs. característica, f., actress who takes character parts in plays and comedies. caramba, int., hah! strange! caramelo, m. (Sp. A.), caramel, candy. carancho, m., small South American bird of prey. carbón, m., coal, charcoal. cardenal, m., cardinal; a South American bird with brilliant red plumage. careo, m., the act of confronting the accuser and accused. cargamento, m., load. cargar, to load, to charge, to attack. cariacontecido, sad, mournful. carne, f., flesh, pulp of fruit. carnoso, -a, fleshy, pulpy. caro, -a, expensive; dear, beloved. carrera, f., race; —— con obstáculos, hurdle race. carretera, f., roadway. carrillo, m., cheek, the fleshy part of the face. carta, f., letter; —— de recomendación, a letter recommending the bearer; —— de presentación, letter of introduction; —— de crédito, letter of credit; chart; —— de naturaleza, naturalization papers. cartel, m., (theater) bill, announcement. cartón, m., cardboard, pasteboard. cartucho, m. (Sp. A.), paper cone in which grocers wrap purchases. cartulina, f., bristol board, cardboard. casa, f., house; firm; —— de compra y venta, buyers and venders; —— de empeño, pawnshop; —— de remate, auctioneer’s. casaisaco, m. (Sp. A.), a parasitic plant. casamiento, m., marriage. cáscara, f., shell. caserío, m., village or small town. casero, -a, domestic. casi, almost; —— nunca, very seldom. castillo, m., castle; —— de pólvora, fireworks. castizo, -a, pure (referring to literary style). casualidad, f., hazard, contingency, chance, accident. cátedra, f., seat or chair of a professor, head professorship in the Faculty of a university school. categoría, f., degree, rank. catimbao, m. (Sp. A.), name applied to a person wearing a mask in a Corpus Christi procession. cauce, m., bed of a river. cauchal, m., part of a forest where rubber-trees are abundant. cauchera, f., see cauchal. caucho, m., rubber in a raw state. caudal, m., amount; (Sp. A.) the amount of water carried by a river. cauteloso, -a, cautious. cavado, -a, excavated. cavar, to dig. caza, f., hunting. cazador, m., hunter. cazuela, f., earthen pot, also the meat cooked in it; in Sp. A. theaters, the gallery reserved for women (in Cuba, the uppermost gallery). cebado, -a, fattened. cebar, to feed animals, to fatten; —— mate (Sp. A.), to brew and serve “mate.” cebo, m., bait. cebón, m., fat bullock or hog. cedazo, m., sieve; (Sp. A.) kind of dance. ceder, to grant, to cede, to yield. cédula, f., bond, security; license, such as is granted to properly qualified chauffeurs and aviators. ceiba, f., cottonwood tree. ceja, f., eyebrow; summit of a mountain. celebrar, to celebrate, to praise, to commend. celeste, sky-blue. celosía, f., lattice of a window or door; Venetian blind. cemento, m., cement, concrete; —— armado, reinforced concrete. cenefa, f., trimming, band on the edge of a stuff. ceniciento, -a, ash-colored. ceniza, f., ashes, cinders. cenizoso, -a, see ceniciento. centelleante, sparkling, flashing. centenar, m., a hundred. centinela, m., sentry. cercanía, f., proximity, neighborhood, vicinity. cerda, f., coarse hair in a horse’s tail or mane; bristle. cerner, to soar. cerrajero, m., locksmith. cerramiento, m., the action of locking or closing. cerril, rough, mountainous, wild; untamed. certificado, m., voucher; —— de depósito, deposit voucher. cibelina, f., marten. cielito, m. (Sp. A.), a folk-dance. cielo, m., sky, heaven; —— raso, ceiling. cierne, see cerner. cima, f., top, summit. cimarrón, m., formerly a runaway slave; a runaway. cimbrador, -a, flexible. cincelado, -a, engraved, carved. cincelar, to chisel. cincha, f., cinch, girth. cinchada, f. (Sp. A.), tug-of-war between opposing groups on horseback. circundado, -a, surrounded. circundar, to surround. circunstantes, m. pl., bystanders, persons present. circunvecino, -a, neighboring, adjacent, contiguous. cirio, m., long, thick wax candle. ciruela, f., plum. cita, f., appointment, summons; quotation. claraboya, f., skylight; transom. clarificador, m., a machine in sugar mills which clarifies and purifies sugar. claro, m., lacune, gap, skylight, void. clase, m., class, rank; (Mil.) petty officer. clausura, f., closure, confinement, retirement. clave, f., key. clerical, relating to clergymen or religion. cloaca, f., sewer. coartar, to limit, to restrain. cobrar, to collect, to acquire. cobrizo, -a, coppery, copper-colored. coca, f., the dried leaves of coca, coca. cocer, to boil, to cook. cocotero, m., cocoanut tree. cocuyo, m., firefly. coche, m., coach; (Sp. A.) railroad or street car. cochino, m., hog, pig. codear, to elbow. cohete, m., rocket, firecracker. coliseo, m., theater, coliseum. colmado, -a, filled, heaped. colmar, to fill, to crown, to heap. colocación, f., position, job, employment. coloniaje, m., colonial period in Spanish American history. colono, m., colonist, planter, agricultural worker. colorido, m., coloring. collado, m., foothill; fell, a small eminence. comadreja, f. (Sp. A.), weasel. comarca, f., district, territory, countryside. comedia, f., comedy; —— de enredo, a comedy, the merit of which consists principally in the complexity of the plot and the ingenuity shown in its development as contrasted with the comedia de costumbres, the object of which is to portray the life and customs of a country. comedido, -a, civil, polite, obliging. comedimiento, m., kindness, willingness to oblige. comercio, m., commerce; shop. comité, m., committee. cómoda, f., bureau, a chest of drawers. compás, m., pair of compasses, callipers. competir, to compete with, to vie, to contest, to rival. componer, to compose or write; to mend, to repair. comportar, to carry, to bring together; refl., to behave or conduct one’s self. compostura, f., mending, repairing; composure. comprometer, to expose, to endanger. compuerta, f., lock or sluice-gate. con, with, toward; para ——, toward; —— tal que, provided that; —— que, so then; —— todo or todo eso, nevertheless, notwithstanding. conciliábulo, m., secret meeting or confab. concurrencia, f., competition (in business); attendance; audience. concurrente, m., attendant; competitor. concurrir, to concur, to contribute, to coincide. conferencia, f., lecture. confiar, to trust in, to depend upon, to hope. confinado, -a, confined, imprisoned; aire ——, foul air. confinar, to confine or shut in. confite, m., candy, pl. goodies. confitería, f., candy-store. confuso, -a, obscure, confused, confounded. congelación, f., freezing. congelado, -a, frozen; carne ——, frozen meat. congelar, to freeze, to congeal. congénere, of like kind. congojoso, -a, afflicting, causing grief. conmover, to affect, to disturb, to move. conocimiento, m., bill of lading. consagrar, to consecrate, to hallow, to devote. conseja, f., tradition, legend, fable. consejo, m., counsel, advice; council. conserva, f., preserve, jam; pescado en ——, pickled fish. conservar, to keep, to preserve, to pickle. consignatario, m., consignee. consola, f., consol, side-table, shelf. constar, to vouch for, to be sure of. contado, -a, scarce, rare; de ——, instantly; al ——, for cash; por de ——, of course. contador, m., auditor, accountant. contaduría, f., accounting department, auditor’s office. contaminado, corrupted, polluted. contaminar, to corrupt, to pollute. contar, to count; to depend upon; to refer, to tell. contemplación, f., complaisance; meditation. contener, to contain, to refrain, to repress. contiguo, -a, close by, adjacent. continuo, -a, constant; de ——, continually. contorno, m., neighborhood. contrabando, m., smuggling. contrahacer, to imitate, to mimic, to counterfeit. contramaestre, m., boatswain. contraponer, to compare, to contrast, to oppose. contrapuesto, -a, compared, contrasted, opposed. contratiempo, m., disappointment, setback. contravención, f., violation of the law. controversión, f., conversion, equivalence. conuco, m. (Sp. A.), a very small piece of land, formerly given to slaves by their masters to cultivate for themselves. convenio, m., pact, agreement. convenir, to agree, to be of the same opinion; to fit, to suit, to be convenient. conversador, m., he who is conversing. Commonly used as an adjective, meaning one who talks too much. conversión, f., to change the currency from one kind of legal tender to another; caja de ——, conversion fund. convoy, m., cruet stand. copa, f., cup; —— de árbol, foliage of a tree; pl. the bosses of a bridle. copete, m., crest, tuft, aigret. copihue, m., a very rare vine found only in Chile. copioso, -a, abundant. copo, m., flake. coral, m., choral. corcel, m. (Poet.), a horse. corcovo, m., the action of a horse in bucking. corcho, m., cork. cordón, m., cord, string. corillo, -a, diminutive of coro. coro, m., choir. corona, f., wreath; part of a sugar-mill. coronar, to reach the goal, to crown an effort with success. corral, m., corral, barn or poultry-yard. corralón, m. (Sp. A.), a large corral; timber-yard. correa, f., leather strap. corredor, m., corridor, gallery; —— de bolsa, stockbroker. correr, to run; —— con, to take charge of. corretaje, m., brokerage. corrida, f., race, course; —— de la sortija, ring race; —— de toros, bullfight. corriente, common, ordinary. corrillo, m., a circle, a set (of persons). cortapisa, f., obstacle, hindrance, stumbling-block. corte, f. (Sp. A.), the capital city. corteza, f., bark of a tree. cortinado, m., portière, screen, curtain. cosecha, f., harvest. cosechar, to reap. costal, m., sack or large bag. costanero, -a, coastwise. costarricense or costarriqueño, -a, a Costa Rican; relating to Costa Rica. costear, to defray the cost; to skirt the coast. costurera, f., seamstress. cotidiano, m., daily. cotizar, to quote prices. coulisse (French), side scene, wing. covacha, f. (Sp. A.), place for the baggage in stage coaches, called the boot. coz, f., kick. crecida, f., freshet. crepuscular, m., a Mexican bird. cría, f., breeding; brood. criador, m., breeder. criandera, f. (Sp. A.), wet-nurse. criollaje, m., criollos referred to collectively. criollo, -a, the Spanish American born with the exception of the full-blooded Indian; adj., indigenous, national, American in spirit. cristianar, to baptize. crudo, -a, raw, crude, savage. crujido, m., crack, noise made by an arrow, creak. cruzar, to cross the strain in breeding. cuadra, f., stable; (Sp. A.) a city block. cuadrilla, f., pack of dogs; gang of laborers; shift of men. cuadro, m., frame, picture, description, episode; square body of troops; division of the acts in a play or drama; —— de flores, flower bed; —— de cafetos, a plantation of 10,000 coffee plants. cual, which; el (la) cual, who, which, whom; tal ——, a few, so so; —— más, —— menos, much alike; cada ——, each one. cuando, when, in case that, though, although, even; de —— en ——, from time to time; —— más or —— mucho, at most; —— menos, at least. cuanto, -a, how much, as much, all the, all that; todo ——, all that; —— antes, as soon as possible; -os, -as, pl., how many, as many, all the; en —— a, as to; —— más, besides; por ——, inasmuch. cuarta, f., palm (an old linear measure). cuartel, m., quarter; ward of a city. cubanismo, m., words or idioms peculiar to Cuba. cubierto, -a, covered, protected; a —— de, safe from. cubrir, to cover, to protect, to shelter. cuenta, f., computation, account, bill; bead; darse ——, to realize. cuentas, f. pl., accounts; en buenas ——, in fact, in short. cuento, m., see chisme. cuerno, m., horn. cuesta, f., the slope of a mountain; a cuestas, on one’s shoulders or back. culminante, highest, overtopping, culminating. cultor, m., one who professes a cult, an admirer or adherent of an idea or art. cumbre, f., top, topmost. cumpleaños, m. pl., birthday. cumplido, -a, civil, talented, estimable, faultlessly polished. cupón, m., coupon, an interest-bearing stub attached to a bond. cura, m., priest. curato, m., parish. curioso, -a, inquisitive. curso, m., course, direction, career. curtido, -a, tanned; hardened. curtir, to tan leather; to harden, to inure to hardship. CH chacra, f. (Sp. A.), small farm, market garden. cháchara, f., trinket. chaflán, m., bevel; obtuse angle; chamfer; a dealer in horses; a young laborer. chala, f. (Sp. A.), corn husk. chalet, m. (French), country-house. chalilones, m. pl. (Sp. A.), carnival celebrations. chambergo, m. (Sp. A.), soft hat. chambón, m. (Sp. A.), a blunderer; an unskilled person. champus, m. (Sp. A.), a pudding made with corn flour, sugar and orange juice. chancaca, f. (Sp. A.), raw sugar; a sweet dish with corn or wheat. chancho, m. (Sp. A.), pig. chapear (Sp. A.), to clear ground of undergrowth with the machete. chapetón, -a, formerly a Spaniard lately arrived in America. chapetonada, f., a disease incident to newly arrived Europeans in Spanish America before they become acclimated; hence, new, unskilled, unversed. charabón, m., ostrich chicken. charanga, f. (Sp. A.), a band; a dance. charca, f., or charco, m., pool of water. charlar, to chat, to converse. charol, m., patent leather. charqui, m., jerked beef. Charrúa, m. (Sp. A.), name of an Indian tribe; a bird. chascarrillo, m., spicy anecdote. chasquear, to crack with a whip or lash. chata, f., a flat-bottomed boat; pug-nosed. chaucha, f. (Sp. A.), string bean. See ejote. Cheviot, m., name given to a variety of sheep. chicle, m., the crude product from which chewing gum is made. chicozapote, m., tree from which chicle is made. chicha, f. (Sp. A.), a little fermented wine; a beverage made from fermented corn. chiflar, to whistle. chiguil, m. (Sp. A.), a kind of tamal. chilatole, m. (Sp. A.), a dish of corn, red pepper and pork. chile, m. (Sp. A.), American red pepper. chilenismo, m., word or idiom peculiar to Chile. chimango, m. (Sp. A.), a small bird of prey. chimenea, f., fireplace, hearth. chinchilla, f., a small quadruped of South America well known for its fur. chinerío, m., a term applied to a group of Chinese including both sexes. chinguirito, m. (Sp. A.), rum made from sugar-cane. chino, -a (Sp. A.), applied to the off- spring from the union of a mulatto or negro and an Indian; zambo. chipa, m. (Sp. A.), a kind of bread made of corn-flour. chipio, m., South American tree. chirimoya, f., a delicious fruit of tropical America; custard-apple. chiripa, m. (Sp. A.), a kind of trousers. chisme, m., trifle, a maliciously false statement. chismear, to tattle, to carry tales, to retail scandal. chismoso, -a, tattler, tale-bearer. chispa, f., spark. chiste, m., joke, a funny or witty saying. chocarrero, -a, rough, coarse, gross. choclo, m. (Sp. A.), green ear of corn. chorro, m., a jet, a gush. choza, f., hut. chucho, m., a musical instrument made of a hollow cylinder of guadua covered with parchment at both ends, and containing grains of corn. chupar, to suck. chupe, m. (Sp. A.), a dish made of boiled potatoes and green corn. D dable, possible, feasible, practicable. dactilógrafo, -a, typist. dado, -a, given. dama, f., lady, dame; primera ——, leading lady in a play. damasco, m., apricot. danzón, m. (Sp. A.), a Cuban dance derived from the contradanza. daño, m., mischief, hurt, damage. dar, to give, to hit, to impart; —— en cara, to reproach; —— con, to meet with, to find out; —— fiado, or fianza, to give credit or security; refl., to yield, to give in, to give one’s self up. decaer, to fail, to retrogress. decidor, -a, one who speaks with fluency and elegance. decir, m., discourse, style; vb., to say, to tell. decomisar, to confiscate, to seize, to cause to forfeit. decoración, f. (and pl.), scenery and curtain of a theater. decreto, m., decree, decision. decuplar, to increase ten-fold. defecación, f., to free a liquid from lees or sediment. dehesa, f., pasture ground. dejar, to leave; —— de lado, to leave aside; déjeme pensar, let me think. dejo, m., a lingering taste after eating or drinking. delantero, -a, foremost. delicia, f., delight, satisfaction. demanda, f., complaint, claim. demoledora, f., a crushing machine used in making wine. demora, f., delay. dependiente, m. (Sp. A.), clerk; —— principal, chief clerk. deponer, to lay by, to put aside, to depose. deporte, m., sport. depositar, to deposit, to lay down. depósito, m., depository, repository. deprimir, to depress, to humble, to reduce. depuesto, -a, p. p. of deponer. derechito (Colloq.), straight ahead. derecho, m., law, tax, duty, import, toll, due, fee; —— de gentes, fundamental rights of a people; libre de ——, duty free. derretir, to liquefy, to melt; refl., to become sentimental or tender. derribar, to demolish, to throw down. derrochar, to scatter, to waste. derroche, m., waste, destruction, dissipation. desagrado, m., displeasure. desagüe, m., outlet, drain, channel. desahogo, m., relief, ease, alleviation, domestic convenience. desalojar, to dislodge, to oust. desarbolado, -a, unmasted; (Agr.), without trees. desarbolar, to dismast. desatar, to loosen; to lose all control or restraint. descarga, f., volley. descendencia, f., descent, extraction; offspring, family. descollar, to overtop, to excel. descomedido, -a, rude, impudent, insolent. descompasadamente, out of measure or proportion. descomunal, monstrous, enormous, colossal. desconocido, -a, unknown; ungrateful. descontar, to discount; to allow for. descuajar, to weed. descubierto, m., unpaid balance; al ——, in blank. descuento, m., discount. descuidar, to neglect, to overlook. desde, from, since; —— ... hasta, from ... to; —— que, since; —— luego, therefore, to begin with; —— entonces, ever since. desdicha, f., misfortune, calamity, unhappiness. desecado, -a, dried up, desiccated. desembarazar, to free, to disengage, to remove an encumbrance, to unburden. desembocar, to empty, to flow into (as a river). desempeñar, to acquit, to discharge an obligation, to fulfill. desempeño, m., performance, fulfillment. desencajado, -a, out of joint, out of gear; changed countenance. desencajar, to disfigure, to change in expression. desenfado, m., freedom, ease, calmness. desenterarse de, refl., to pass by a thing. desenterrar, to dig up, to unearth, to bring to light. desenvoltura, f., sprightliness, cheerfulness, a graceful and easy manner or delivery. desfilar, to defile, to march in files. desfondar, to injure the bottom of a vessel by grounding. desfruncir, to loosen the strings of a bag. desgajar, to lop off the branches of trees. desgano, m., disgust, aversion, reluctance. desgreñado, -a, disheveled, disturbed. desgreñar, to dishevel, to disturb. designación, f., name. desleir, to dissolve. deslizar, to glide, to slip by. deslumbrado, -a, dazzled, confused. deslumbrante, dazzling. deslumbrar, to dazzle; to confuse the sight or mind. deslustrar, to tarnish or sully. desmesuradamente, immeasurably. desmochar, to lop or cut off. desmontado, -a, unmounted, dismounted. desmontar, to take anything to pieces, hence, to put a thing out of joint. desollar, to skin. despachar, to pack, to send, to ship goods or merchandise. despacho, m., cabinet, office; shop or place where things are sold by retail. desparramar, to scatter, to spread over. despectivo, -a, contemptuous. despegar, to undo, to take apart. despejar, to clear; to remove obstacles. despensa, f., pantry. desperdicio, m., waste. desplazamiento, m., displacement of a vessel. desplegar, to unfold, to display, to open. desplomarse, refl., to fall to the ground. despoblado, m., uninhabited, in contrast to cities and towns. despojado, -a, despoiled, deprived. despojar, to despoil, to strip of property. despreciar, to despise, to lay aside, to belittle. desprenderse, refl., to free one’s self from; to branch out. desproveer, to deprive of. desprovisto, -a, unprovided, unprepared. después, afterward; —— de, after; —— que, after which. destacar, to detach, to stand out in relief. destemplado, -a, out of tune. desterrado, -a, exiled, sent away. desterrar, to exile, to send away. destrozar, to destroy, to break into pieces. desvelarse, refl., to be zealous, careful. desventurado, -a, unhappy, unfortunate. deudo, m., relative. devotísimo, -a, from devoto, said of a saint inspiring devotion. día, m., day; en el ——, see hoy; —— de moda, “society night” or performance. dictado, m., title of honor; dictation. díctamo, m., dittany (a plant). dicterio, m., keen reproach, insult. dicho, m., saying, expression, sentence. diestro, -a, right (as opposed to left). diezmado, -a, decimated. diezmar, to decimate. difundir, to divulge, to publish, to spread. digno, -a, dignified. dilatado, -a, large, spacious, extensive, vast. dilecto, -a, loved, beloved. diligencia, f., stagecoach; affair, business, obligation. diluvio, m., deluge. dique, m., dike, dam, dock; —— de carena, dry-dock. discurrir, to wander about. discutido, -a, argued, debated. discutir, to discuss. disecado, -a, stuffed, dissected. disecar, to dissect; to stuff dead animals. disfrutar, to enjoy. disimular, to conceal one’s real intentions, to hide, to color, to misrepresent. dislocamiento, m., the act of taking things apart. disolver, to dissolve, to dismember. disparar, to shoot; (Sp. A.) to run away. disputar, to contend, to contest. diván, m., low cushioned sofa. dolencia, f., disease, affliction, pain. domiciliarse, refl., to establish one’s self in a residence. domicilio, m., residence; a ——, to the house. dominar, to control. dominico, m., friar of the order of St. Dominic; a South American bird. doncel, m.. (Poet.), young man. doncella, f., maid, virgin. donde, where, in which; en ——, where, in which; a ——, to where; ¿por ——? by what way? by what reason? by which reason? dorado, m., a fish. dormilón, -a, one who sleeps much; a South American bird. dosel, m., canopy. dotado, -a, dowered, portioned; —— de, endowed with. dotar, to endow, to give. draga, f., dredge, dredger. dragar, to dredge, to deepen a channel. drama de tesis, a “problem play.” duelo, m., sorrow; duel. durazno, m., peach. E ebanista, m., cabinetmaker. ébano, m., ebony. edible, eatable, edible. edilicio, -a, pertaining to a municipal officer. educando, m., student. efluvio, m., exhalation. efusión, f., effusion, efflux. egida, f., shield. egresar (Sp. A.), to leave school after graduation. eje, m., axis. ejercer, to perform. ejercitarse, refl., to practice. ejote, m. (Sp. A.), string bean. elaborar, to manufacture, to work out. elenco, m., the actors and actresses who make up a theatrical company; list, catalogue, index. elote, m. (Sp. A.), tender ear of corn. embalar, to pack, to bale. embarazado, -a, entangled, embarrassed. embarazar, to embarrass, to perplex. embarcación, f., any vessel or ship. embarque, m., loading a ship, shipment. embate, m., the dashing of the sea. embestir, to assail, to attack, to offend. embocadura, f., mouthpiece (of an instrument); mouth of a river. embolsar, to pack in bags or sacks. embozarse, refl., to muffle one’s self up. embudo, m., funnel. embutir, to inlay, to chase, to mix confusedly. emitir, to issue. empalme, m., railway junction; splicing; connection. empanizado, m. (Sp. A.), applied to brown sugar in irregular broken pieces. empapado, -a, soaked. empapar, to soak. empaquetar, to pack. emparrado, m., arbor or bower. empecatado, -a, wily, evil minded. empedrado, m., pavement. empellón, m., push, heavy blow. empeño, m., earnest desire or purpose; a favor asked of another. empeorar, to impair, to grow worse. empinado, -a, steep. empleado, m., employee. empleo, m., occupation, business, employment. emporio, m., emporium, center. emprendedor, m., an enterprising person. empréstito, m., loan. enaltecer, to extol, to exalt. enaltecido, -a, aggrandized, praised, exalted. encaje, m., Gallicism, used in certain parts of South America meaning gold reserve which guarantees the paper currency in circulation. encaminado, -a, guided, directed, forwarded. encaminar, to guide, to put on the right road. encasquetar, to put on one’s hat. enceguecer, to blind. encender, to kindle; to light; to heat. encendido, -a, inflamed, glowing, redhot. encerrarse, refl., to closet one’s self. encierro, m., enclosure, confinement. encomendar, to commend, to order (work). encomiar, to extol, to praise. encordar, to string a musical instrument. encurtidos, m. pl., pickles. enchilada, f. (Sp. A..), a kind of griddle cake made of grated corn, served with highly seasoned chopped meat and peppers. endeble, feeble, weak, flimsy. enderezar, to erect; to rectify. endoso, m., indorsement. energúmeno, -a, possessed of a devil. enganchar, to hook, to attach, to harness the horses to the carriage. engañarse, refl., to be deceived. engaño, m., deceit, fraud, falsehood. engendrar, to produce, to bear fruit. englobar, to reunite, to consider several things in one. enhestar, to erect, to place upright. enhiesto, -a, upright. enhorabuena, f., congratulation, felicitation. enjalma, f., kind of packsaddle. enjaular, to cage. enjugar, to wipe off moisture. enlazado, -a, joined, connected. enlazar, to join, to connect. enredado, -a, entangled, perplexed; abashed. enredar, to entangle, to confound, to perplex, to abash, to annoy. enrejado, m., trellis, lattice, grating, grill-work. enriquecerse, refl., to grow rich. enrizarse, refl., to bristle, to curl. enroscado, -a, coiled, twisted. enroscarse, refl., to coil itself. ensanchar, to widen, to extend, to enlarge. ensayar, to try, to rehearse. enseres, m. pl., chattels, fixtures. ensopado, -a, soaked, wet. ensopar, to soak. ensueño, m., sleep, fantasy. entablar, to cover with boards; to initiate, to begin. entable, m., sown field. entapizar, to adorn with tapestry, to cover. entenderse, refl., to understand (each other). entereza, f., integrity, rectitude, fortitude, firmness. enterrar, to bury. entiempado, -a, p. p. of entiempar; (Sp. A.) to be in heat. entortar, to bend, to make crooked. entrada, f., income, receipts. entrambos, -bas, pr. pl., both. entrañas, f. pl., entrails, bowels. entreacto, m., between the acts; interlude. entrefuerte, middling strong. entregar, to deliver, to give. entretejer, to interweave, to knit. entuerto, m., offence, harm, grievance, mischief. envase, m., packing; el ——, the container (as wrapper, box, case, etc.). envejecer, to grow old. enyugar, to yoke cattle. época, f.; hacer ——, epoch-making, to make or break the record. epopeya, f., a series of heroic deeds; an epic. equino, -a, equine. equipo, m., equipment, accoutrements, trappings; athletic team. equivocarse, refl., to be mistaken. era, f., wheat field. erguido, -a, raised up straight. erguir, to erect, to raise. erizar, to stand on end. errar, to miss a blow or a shot. escabel, m., footstool. escala, f., ladder; scale; (sing. and pl.) route or itinerary of a river, coastwise or ocean going steamship. escalar, m., to climb. escamas, f. pl., fish-scales. escaparate, m., show window. escarcha, f., hoar frost. escarpado, -a, craggy, rugged, crabbed. escasez, f., scantiness, want, lack. escenario, m., stage. esclusa, f., lock, sluice, floodgate, milldam. escoger, to select, to choose, to pick out. escogido, -a, chosen, picked out, selected. escolar, m., scholar, student. escombro, m. (Sp. A.), mackerel. esconderse, refl., to hide one’s self. escondidas, a ——, in a secret manner. escondido, -a, hidden, concealed. escondite, m., hide and seek; hiding place. escopeta, f., gun, firelock. escribanía, f., office of a notary public. escribano, m., notary. escribiente, m., clerk. escritorio, m., office; writing-desk. escuadra, f., fleet; square, an instrument for measuring right angles. escuela, f., school. escurrirse, refl., to slip away, to slip out. esmalte, m., enamel. espaldera, f., trellis work for the support of climbing plants. espantar, to frighten, to horrify. espata, f. (Bot.), spathe. especia, f., spice. especiería, f., grocery store. específico, m., patent medicine. espeso, -a, dense, thick. espiga, f., stalk (of wheat or corn). espigar, to glean. espina, f., thorn. espuela, f., spur. espuma, f., froth, foam. esquife, m., skiff, small boat. esquilmar, to impoverish, to reduce. esquites, m. pl. (Sp. A.), popcorn. estabulación, f., the keeping of farm animals in the stable. estaca, f., stake, picket, post. estación, f., season; railway depot; one of the stations in the Via Crucis (R. C. Ch.). Estado, m., State, the commonwealth; each of the States of a country. estallar, to explode, to burst, to crack. estancia, f. (Sp. A.), large farm. estanciero, m., farmer, rancher. estanco, m., a government monopoly; place where goods under a monopoly are sold. estandarte, m., banner, standard, flag. estante, m., shelf; —— giratorio, revolving bookcase. estaño, m., tin. estar, to be; —— con, to be of the same opinion; —— por, to be about to, to prefer; a —— a lo que, according to. estero, m., lake near the sea; salt marsh; (Sp. A.) swamp; creek; dry river; pool. estigma, m., stigma, brand, mark. estirpe, m., race, origin, stock. esto, en ——, at this moment. estola, f., stole, a fur garment worn by women. estrado, m., formerly a dais or raised platform in a drawing room. estrecho, -a, narrow, close. estregar, to rub one thing against another. estrellado, -a, broken, shattered; starry. estrellar, to break by collision; to be filled with stars. In the latter sense it is also used metaphorically. estreno, m., “first night” performance. estrépito, m., noise, clamor, bustle. estribar, to build upon, to support. estribo, m., stirrup; step (in vehicles). estridor, m., noise, crack, screech, stridor. estro, m. (Poet.), ardor, inspiration. estrujar, to press out, to squeeze. estudio, m., study; —— de abogado, lawyer’s office. estufa, f., stove. estupefacto, -a, motionless, petrified, astonished, bewildered. etapa, f., stage; station; stop. evitar, to avoid. examen, m., examination, trial, inquiry, search; —— de reválida, examination required of graduates from foreign colleges and universities before they are permitted to practice in their adopted country. excusado, -a, exempted, superfluous, useless; ser ——, to be out of the question. exigir, to exact, to demand, to require, to urge. existencia, f., stock in hand, goods. éxito, m., success. expediente, m., file of papers bearing on a case; collection of all the papers belonging to a business matter. exprimir, to squeeze. exterior, m., the outside; el ——, the outside world. extranjero, -a, stranger, foreigner; el ——, foreign countries. extrañar, to wonder at; (Sp. A.) to miss. extraño, -a, strange, odd; stranger; foreign. F fábrica, f., factory. fabricar, to manufacture. facón, m. (Sp. A.), large pointed jackknife used by seamen. factura, f., invoice. facultad, f. (Sp. A.), each of the colleges of a university. faena, f., work, labor; (Sp. A.) a season’s work at the agricultural establishments, rural factories, etc. faja, f., band, belt, border. falda, f., skirt, lap; brow of a hill, slope. faldellín, m., baby’s skirt or petticoat. faldón, m., long flowing skirt, flap. faltar, to need, to lack; ¡no faltaría más!, it needed only that! fallar, to pass sentence, to judge, to render judgment. falleba, f., iron bar for fastening doors and windows. famélico, -a, hungry, ravenous. familiar, domestic, familiar, tame. fango, m., mire, mud, slime. fantasioso, -a (Sp. A.), proud, boastful. fardo, m., bale of goods. farol, m., lantern, street lamp. fastidio, m., weariness, lassitude, ennui. fatalmente, ominously; fatally, helplessly. feraz, fertile, fruitful. ferretería, f., hardware store. fiambre, m., cold meat (as food). fianza, f., caution, guaranty, security, bail. ficha, f., library card. fieltro, m., felt. fiero, -a, fierce, ugly, rough, huge, awe-inspiring. figura, f., figure, shape, statue, image, ill-shaped person. figurar, to be conspicuous, to rank, to represent; refl., to imagine, to fancy. fila, f., line (of soldiers). filón, m., vein, lode, mineral layer. fin, m., end; al ——, at last; a —— de, in order that; en —— or por ——, finally, lastly. finca, f., real estate; land or house property. fingir, to feign, to pretend, to fancy, to imagine what does not really exist. fino, -a, fine, perfect, high grade. firmado, signed, subscribed. firmar, to sign, to subscribe. fisonomía, f., features, and by extension, figure, persons. flaquear, to weaken, to lose vigor, to slacken. flete, m., freight; —— a destino, “through freight” (to destination). flor, f., flower, blossom; —— de calentura, wild plant of the Antilles. florecimiento, m., blooming; thriving; prosperity. florero, m., flower-pot. florón, m., ornament resembling a large flower, rosette. flota, f., fleet, squadron. flotilla, f., a small fleet. fogonero, m., fireman, stoker. fogoso, -a, fiery, vehement, ardent, fervent; lively. foguista, m. (Sp. A.), see fogonero. follón, m., rogue, villain; mean, despicable fellow. fomento, m., patronage, protection, support, encouragement; improvement. fondo, m., depth; fund; (Sp. A.) back yard. foramen, m., hole in the nether millstone. forjado, -a, forged, framed. forjar, to frame, to make, to invent; to work out in a foundry; to counterfeit. forraje, m., fodder. fortaleza, f., fortitude, firmness; fortress. fraile, m., friar, monk. franquear, to exempt, to grant immunity from; to pay the postage. frecuentado, -a, frequented, visited often. frecuentar, to visit often, to frequent. frenesí, m., frenzy, madness, distraction. freno, m., bridle or bit of the bridle. frente, f., forehead; m., front. fresco, m., cool temperature; pintar al ——, to fresco. frescura, f., coolness. frigio, -a, Phrygian, pertaining to Phrygia. frigorífico, m. (Sp. A.), packing house; refrigerating plant. fríjol, m. (Sp. A.), bean. friso, m., frieze. frondoso, -a, leafy, luxuriant. fronterizo, -a, frontier; on the border. frontón, m., main wall of a hand-ball court. fructuoso, -a, fruitful, useful, profitable, fecund. fruta, f., fruit; —— de conde, a South American fruit. fruticultura, f., fruit-growing. frutilla, f. (Sp. A.), strawberry. frutos, m. pl., vegetable products in general. fuente, f., source; fountain, spring. fuera, out, outside; —— de, out of; —— de eso, besides, moreover; —— de esto, short of this; —— de que, beside this. fuereño, -a (Sp. A.), an outsider, a person from the provinces. fuerza, f., power; —— motriz, horse, steam or electric power. función, f., performance; —— de abono, subscription performance; —— ordinaria, popular performance; —— de moda, society performance; —— por secciones or por tandas, continuous performance. fundición, f., foundry. fundo, m.,., rural property; (Sp. A.) large estate. fusión, f., fusion, amalgamation, union. fuste, m., saddle-tree, wooden framework of a saddle. G gabazo, m. (also bagazo), sugar cane from which the juice has been extracted, refuse from a sugar mill. gachas, f. pl., any sort of soft pap or porridge. galán, m., gentleman; —— joven, actor who takes the part of a lover. galante, courtly, particularly toward ladies. gallardía, f., graceful air and deportment; manly grace. galleta, f., biscuit, hardtack. galletita, f. (Sp. A.), small biscuit or cracker. gallina, f., hen; —— ciega, f., blindman’s buff. gana, f., appetite; inclination; de buena ——, with pleasure, willingly. ganadería, f., cattle-raising, breeding of cattle and sheep. ganadero, -a, stock-raiser, stock-breeder. ganado, m., live-stock, cattle; herd. ganar (Sp. A.), to reach, to arrive; to win, to earn; refl. (S. A.), to take refuge. ganga, f., bargain; anything valuable acquired with little labor. garbo, m., grace, elegance of manner and deportment. garboso, -a, graceful, elegant; generous. garduña, f., marten. garibaldina, f., a red shirt worn by Garibaldi’s volunteers from South America. garra, f., claw, talon. garrotazo, m., blow with a cudgel or blackjack. garza, f., heron. gasa, f., gauze. gato, -a, cat; —— montés, wildcat. gauche (French), awkward, unskillful. gaucho, m., the half-breed native of Argentina or Uruguay, who in character is akin to our Western cowboy. gaveta, f., drawer (Carp.). gavilla, f., sheaf of wheat, corn, etc. género, m., manner, kind; —— chico, playlet, short comedy. genio, m., genius, spirit. gente, f. (Sp. A.), the personnel of a farm; people. gerente, m., manager. gesto, m., attitude, gesture; a commendable act. ginebra, f., gin. gira, f., or jira, outing, trip. glaciar, m., Gallicism for helero, ventisquero; glacier. glorieta, f., summer-house, bower, arbor. goleta, f., schooner. golosina, f., dainty, tid-bit. goma, f., rubber. gorgorito, m., effervescent bubble. grabado, m., engraving, etching. grada, f., seat in an amphitheater. grama, f., grass. granizo, m., hail. granja, f., farm, country house; grange (in the old-fashioned sense). granjear, to gain the favor or goodwill of another; to get, to obtain. grato, -a, pleasant, agreeable. gravamen, m., charge, obligation, burden. gravoso, -a, grievous, offensive, onerous, burdensome. graznido, m., croaking noise. gresca, f., quarrel, wrangle. gringo, m., nickname applied to foreigners, especially English and Americans. gritado, -a, shouted, shrieked. gritar, to shout, to cry out, to shriek. grosezuelo, -a, affectionate diminutive of grueso. grueso, -a, fat, stout. grumete, m., cabin-boy. gruñido, m., growl. gruñir, to growl, to grumble, to grunt; to creak. guacamaya, f., macaw. guáimaro, m., small shot. guajiro, m. (Sp. A., esp. Cuba), field laborer, rustic. guanábana, f., variety of chirimoya or custard-apple. guanajo, m. (in Cuba), turkey. guano, m. (Sp. A.), indigenous name applied to palm-trees in general. guapetón, m., one who boasts of his daring; brave, daring. guapo, -a (Sp. A.), brave, daring. guaraní, m. (Sp. A.), Indian tribe. guarapo, m., juice of the sugar cane. guardaagujas, m., switchman. guardabarreras, m., watchman in charge of a railway crossing. guardatrén, m., railway conductor. guarecerse, refl., to take refuge, to hide from danger. guarnecer, to garnish. guarrús, m. (Sp. A.), beverage made of corn or rice and sugar. guayaba, f., fruit of the guava-tree. guedeja, f., lock of hair. guerrilla, f., guerrilla, irregular partisan warfare. guinchar, to prick. guinche, m., machine for raising heavy articles; winch. guinda, f., cherry. guiñada, f., knowing wink. guirindola, f., shirt-front or frill. guisa, f., guise; a —— de, in the form or manner of. H habilidoso, -a (Sp. A.), accomplished, clever. habitador, -a, inhabitant, dweller. habla, f., speech, idiom, language. hablantín, -ina, a talkative person; chatterbox. hacia, toward(s); —— adelante, forward; —— acá, hither, hitherward; ¿—— dónde? whither? hacienda, f., landed estate; estate, fortune, wealth; public treasury, finances; Ministerio de ——, Treasury Department; (Sp. A.) cattle and sheep taken collectively. hacha, f., torch. hall, m. This word has become naturalized in Uruguay and Argentina where it means a large assembly room, or a vestibule or lobby. hartura, f., satiety; enough and to spare. hayaca, f. (Sp. A.), sweet cake made of corn-flour, spices and sugar. haz, m., bundle, sheaf. hectárea, f., a measure of surface equivalent to about 2½ acres. hectolitro, m., 100 litres. An hectoliter is a little less than 3 bushels. helada, f., frost. helado, -a, chilled, frozen. helar, to chill, to freeze. henchido, -a, increased, swollen. henchir, to increase, to swell. hender, to crack, to split. henequén, m., maguey, American agave, hemp. herencia, f., inheritance, heritage. herir, to strike, to offend; to wound. hervir, to boil; to be crowded with people. hervoroso, -a, in a state of ebullition, fiery, ardent, impetuous. herramienta, f., tool, instrument. hico, m., cord or leather thong. hielo, m., ice; —— flotante, iceberg. hienden, from hender. hierro, m., iron; —— en lingotes, pig iron; —— forjado or batido, wrought iron; —— colado, cast iron. higo, m., fig. higuera, f., fig-tree. hijo, m., son; —— del país, see criollo. hilar, to spin. hilera, f., row, line. hipódromo, m., an enclosure devoted to horseracing; race-track. hipoteca, f., mortgage. hiriendo, from herir. hocico, m., snout or muzzle of a beast. hogar, m., home; the fireside, the hearth. hojalatero, m., tinsmith. holganza, f., diversion, recreation, amusement, ease. holgorio, m., mirth, jollity, noisy merriment. hollar, to tread upon. hondonada, f., canyon, ravine, bottom of a steep place. hora, f., hour, time; a la ——, on time, in the nick of time; en —— mala, fatal moment; en —— buena, the propitious moment. horcón, m., a forked stick or branch. horizonte, m., cardinal points; horizon. hormiguero, m., ant-hill. hornero, m., baker; oven-bird. hostigado, -a, harassed, galled, pursued; bored. hostigar, to lash, to scourge, to harass. hoy, to-day; —— día or —— en día or —— en el día, nowadays; —— por ——, to-day at least. huachinango, m. (Sp. A.), red snapper, a sea-fish abundant in West Indian waters and the Gulf of Mexico. huaso, m. (Sp. A.), Chilian peasant. hueso, m., bone; pit or stone (of a fruit). hular, m. (Sp. A.), a forest or plantation of rubber trees. hule, m. (Sp. A.), rubber, rubber tree. ¡hum! an exclamation of surprise or doubt. humear, to emit smoke or steam. humita, f. (Sp. A.), small cake or croquette of grated sweet corn and sugar. hurtadillas, a ——, slyly, artfully, in a furtive manner. husmear, to scent, to inspect curiously; to pry. huso, m., spindle. I ijar, m., flank (of an animal). iluminado, -a, enlightened, inspired. ilustración, f., illustration; education. impartir, to grant, to give, to impart. impecable, impeccable, faultless. impericia, f., lack of knowledge or experience. imponderable, inexpressible, unutterable. imponerse, refl., to prevail, to become dominant, to impose. impreso, -a, printed, stamped; movimiento ——, transmitted motion. imprimir, to print, to stamp. improviso, de ——, unexpectedly, suddenly. impuesto, m., tax, impost, duty. impuesto, -a, imposed, informed. Inca, m., a race of Indians dominant in Perú in the 15th and 16th centuries. incólume, unharmed, safe, sound. incómodo, -a, uncomfortable. inconfundible, unmistakable. incorporar, to embody. indagar, to investigate, to ascertain the facts. indeciso, -a, irresolute, hesitating. indiano, -a, native or resident of the Spanish West Indies. indicio, m., mark, sign, token, indication. indómito, -a, untamed, ungovernable, wild. indumentaria, f., relating to wearing apparel in general. ineludible, unavoidable, inevitable. infamar, to defame, to besmirch. ingenio, m., genius, mental power; —— de azúcar, sugar-mill. ingenioso, -a, endowed with genius; clever, inventive. ingénitamente, instinctively. ingente, large, huge, numerous. ingrato, -a, unpleasant, ungrateful; ingrate. ingresar, to enter. inhabilitar, to render unfit, to disqualify. iniciador, -a, initiator, founder, original. innegable, undeniable, indisputable. inofensivo, -a, inoffensive, harmless. inolvidable, unforgetable. insólito, -a, unusual, unaccustomed. inspirar, to inspire, to arouse; —— confianza, to inspire confidence. inspiratriz, f., one who inspires. insulso, -a, insipid, tasteless; dull. intachable, spotless, blameless. inteligente, m., talented, skillful, intelligent, clever. intemperie, f., rough weather; a la ——, open air. intentar, to try, to attempt, to endeavor. intento, m., purpose; de ——, on purpose. intercambio, m., foreign commerce; exchange. intermedio, m., interval; intervention, good offices of, through; por —— de, through. interponerse, refl., to go between, to interpose one’s self. intimidad, f., intimacy; familiarity or close connection. íntimo, -a, intimate, familiar, near. intrépido, -a, brave, intrepid, daring. intruso, -a, intrusive; pushing, intruder. inundación, f., flood, inundation. inusitado, -a, unusual. invendible, unsalable. inversa, inverse; a la ——, on the contrary, conversely. investir, to invest, to lay out money. invierno, m., winter; (Sp. A.) rainy season (really the summer). inyectado, -a, bloodshot. J jaca, f., nag, pony. jactancia, f., boastfulness; ostentation. jadear, to pant. jarabe, m., sirup, sugar-cane juice after boiling; —— tapatío, a popular Mexican dance. jarano, m., a wide-brimmed hat. jarrazo, m., blow given with a pitcher. jarro, m., pitcher, jug. jazmín, m., jasmine. jebe, m. (Sp. A.), rubber. jefe, m., chief; —— de cuadrilla, foreman of a gang; —— de estación, station master; —— de oficina, manageror chief clerk. jerga, f., jargon, vernacular. jíbaro, m., palm hat worn by laborers in the Antilles. jilguero, m., linnet. jinete, -a, rider. jipi, f., short for jipijapa; see jipijapa. jipijapa, f., a kind of Panama hat; a weaving pattern. jornal, m., work by the day, a day’s work. jubre, f., grease in wool in its natural state; lanolin. Judío, -a, Jew; Jewess. juego, m., set, game; gambling. juez, m., judge. jugar, to play; to gamble. jugo, m., juice. juguete, m., plaything; —— cómico, a short comedy; —— lírico, a short musical extravaganza. junco, m., rush, reed. juntura, f., joint; juncture, junction. jurídico, -a, judicial. justicia, f., justice; —— ordinaria, the lower court. K kilo, kilogramo, m., a metric unit of weight, equivalent to about 2-1⁄5 lbs. L labor, f., task, toil, tillage. laborear, to work; to ornament. labranza, f., working, tillage, plowing. labrar, to work out. lacho, m., a bold, enterprising young man. ladera, f., declivity, slope, hillside. ladrido, m., barking. lagarto, m., lizard. laguna, f., lacuna; pond, lagoon. laico, -a, pertaining to the laity. lámina, f., sheet (of metal). lance, m., chance, casualty, occurrence; quarrel. lancha, f., launch. lancheta, f., small launch. lanchón, m., lighter, barge, scow. langosta, f., locust. langostín, m., lobster. lanzada, f., blow with a lance. lanzadera, f., shuttle. largo, long; ¡va ——! there is plenty of time. látex, m., sap from the rubber-tree. latón, m., brass. laúd, m., lute. lazo, m., lasso; loop; tie. leche, f., milk; —— de coco, cocoanut milk. legua, f., league. lento, -a, slow, lingering. leña, f., firewood. leñero, m., dealer in wood; a South American woodpecker. lépero, -a (Sp. A.), of the lowest class, one of the rabble; outcast. lerdo, -a, slow, dull, obtuse. letra, f., letter; —— de cambio, bill of exchange; —— de aceptación, letter of acceptance. levadura, f., leaven, yeast. levantamiento, m., upheaval, uprising, revolt. levantar, to raise, to pile up, to make; —— una fortuna, to make a fortune; to raise the quarry (hunting); to catch sight of. levita, f., Prince Albert coat. ley, f., law; act, ordinance, statute. libar, to suck, to sip, to quaff. librado, -a, freed; —— a sí mismo, left to one’s own devices. librar, to free, to extricate, to exempt. libre, free, uncumbered, exempt; —— de gastos a bordo, free on board, f.o.b. libro, m., book; —— de propaganda, advertising matter in general. licitación privada, f., sealed bids; private bid as opposed to public bid. lid, f. (Poet.), battle, strife, struggle. liga, f., alloy, mixture; link, bond. ligar, to link, to tie, to bind. ligero, -a, light; swift. lima, f., file; lime (fruit). limeño, -a, applied to a native of Lima, Perú. límite, m., limit, boundary, border. limítrofe, bounded, as one country by another. limpio, -a clean; —— de, free from. linaje, m., class; line, family, breed. línea, f., line, track; rank, file; primera ——, first rank. lírico, -a, lyric, musical; (Sp. A.) visionary. lisa, f., a smooth-skinned fresh-water fish common in S. A. streams; a polishing stone. liso, -a, plain, even, flat. lisonja, f., flattery, compliment; high esteem. listo, -a, ready, prompt, active, clever. litre, m., a Chilean tree. lo, the, it, him, you, so; —— que, that, which, what; —— cual, which. loado, -a, praised, eulogized. loar, to praise, to eulogize. lobo, m., wolf; —— marino, seal. locoto, m. (Sp. A.), a kind of red pepper. locro, m. (Sp. A.), a kind of hash or stew composed of squash, potatoes, tender corn, meat or fish, etc. loma, f., rising ground; a hillock; slope. lona, f., canvas. lonja, f., grocery; leather strap. loza, f., china; —— -piedra, a kind of earthenware. lozanía, f., exuberant growth; elegance; bloom. lozano, -a, luxuriant, fresh; sprightly. luciérnaga, f., firefly. lucir, to glitter, to shine; to display. luego, presently, immediately, forthwith, instantly; desde ——, from the present moment; at the outset; conj., then, therefore. lugarejo, m., hamlet, small village. luto, m., mourning; —— riguroso, deep mourning. LL llaga, f., ulcer, sore, wound. llanero, m., a plainsman, a prairieman. llaneza, f., straightforwardness, simplicity. llanura, f., plain, prairie. llorar, to weep; to deplore. llucta, f., a limy substance which, mixed with coca leaves, is chewed by the Indians of Bolivia and Perú. M maceración, f., act or state of bruising, crushing or cutting into pieces. machetazo, m., blow or stroke with a machete. machete, m., a sort of cutlass used in cutting cane. madeja, f., skein; lock of hair. madrastra, f., stepmother. madreselva, f., honeysuckle. madrigalizar, to compose madrigals. madrina, f., godmother. madroño, m., madrone, a tree used for firewood and to make charcoal; a tree, the fruit of which resembles strawberries. maduración, f., maturity; completion. madurar, to mature, to ripen. maduro, -a, ripe, mature, perfect. maestría, f., mastery; mastership, complete knowledge. magisterio, m., the profession of teaching. magno, -a, great; grandiose. maguey, m., American agave. maizal, m., corn-field. majada, f. (Sp. A.), flock of sheep. maldad, f., wickedness; (Sp. A.) practical joke. maldito, -a, damned, cursed, confounded. maleza, f., undergrowth, thicket; weeds. malilla, f., a game of cards resembling whist. maloja, f. (Sp. A.), the leaves and stalks of corn used as fodder. malla, f., mesh, network. mamey, m. (Sp. A.), mammee-tree; its sweet, melon-like fruit. mampostería, f., masonry. manada, f., flock, herd. mancarrón, m. (Sp. A.), a worn-out old horse. mandadero, m., porter, messenger, errand-boy. mandar, to send, to command; —— a paseo, to send “to Jericho.” mandarina, f. mandarin orange. mando, m., command, government. manejo, m., handling, management; measure, time in music. manga, f., hurricane, whirlwind, waterspout. mango, m., mango-tree, or its fruit. manguito, m., muff. manija, f., handle; ring or brace. manipulado, -a, manipulated, handled. manipular, to work, to handle. mano, f., hand; —— de, coat or coating of. manojo, m., bundle; handful, bunch. manotear, to gesticulate. manso, -a, tame; gentle. manta, f., blanket; cover. manto, m., mantle, veil, cloak. manzano, m., apple-tree. mañoso, -a, clever; possessed by a mania; obstinate; cunning. mapurito, m. (Sp. A.), skunk. máquina de escribir, f., typewriter, writing machine. maraña, f., an impassable bramble patch. marco, m., frame; doorcase, windowcase. marchante, m. (Sp. A.), customer, buyer. marchar, to depart, to leave; to walk. marchitar, to fade, to wither, to die. marchito, -a, withered, faded, decayed. marea, f., tide. maroma, f., thick cord, rope, cable. marrullero, -a (Sp. A.), crooked, swindling; wheedler. marta, f., marten. martín pescador, m., kingfisher. más, more, most, plus; no —— que, only; a lo ——, at most; ni —— ni menos, exactly, neither more nor less; a —— tardar, at latest; a —— y mayor, greatly, highly, at best. masa, f., dough; mortar; volume; (Sp. A.) cake. mascabado, -a, a raw, unrefined muscovado. máscara, f., mask, disguise; masquerader. mascullar, to mumble, to falter in speaking. mata, f., small bush, dump of shrubs; underbrush. matadero, m., slaughterhouse. matanza, f., slaughtering. matarife, m., slaughterman; butcher. mate, m. (Sp. A.), a beverage made with leaves from the yerba mate tree; the dried gourd in which the beverage is served. See bombilla. materia, f., matter, subject; —— primera, raw material. matero, -a, a confirmed drinker of mate. matungo, m., an old discarded horse. maturrango, -a, a poor horseman. mayor, m., elder, elderly; —— de edad, of age; al por ——, by wholesale. mayoral, m., overseer; car conductor. mayorista, m., wholesale dealer. mazacote, m. (Sp. A.), brown sugar. mazamorra, f., porridge. mazorca, f., ear of corn. mecanógrafo, m., typist. mecedora, f., rocking-chair; swinging. mecedura, f., act of rocking. medida, f., measure; a —— de or que, by degrees, in proportion to, at the same time as. medidor, m., meter (gas, water or electric). medio, m., middle, center; medium. medrar, to thrive, to prosper. mejicanismo, m., word or phrase peculiar to Mexico. mejor, better; —— que ——, much better still; a lo ——, when least expected, unexpectedly; a cual ——, to a wish; tanto ——, so much the better. mejorar, to improve, to cultivate, to mend. melaza, f., molasses. melena, f., long hair spread over the shoulders; mane. melocotón, m., peach. membrudo, -a, muscular, strong. memoria, f., report; memory, recollection. menaje, m., ménage, furniture, household goods. menester, m., necessity, need, want; ser ——, to be necessary, to be needed. menos, less, least; a —— que, unless; a lo —— or por lo ——, at least, however; mucho ——, much less; tener en ——, to underrate. For other forms with más, see más. menudeo, m., retail. menudo, m., intestines, viscera; small, of little value. mercería, f., haberdasher who deals in small furnishings. merecimiento, m., merit, desert. merino, m., breed of sheep. merluza, f., a fish of the cod family, hake. merma, f., waste, leakage, shortage, diminution. meseta, f., plateau. mestizo, -a, the offspring of a white man and an Indian woman. mesura, f., civility, politeness, moderation, measure. meta, f., boundary, limit, goal. metal (de voz), quality of the voice; timbre. meterse, refl., to intrude. metralla, f., shrapnel. métrica, f., metrical; measured. metro, m., meter, the unit of length in the decimal system; —— poético, meter, versification. mezcolanza, f. (Coll.), bad mixture. micho, m., pussy. miel, f., honey; —— de caña, molasses. Miércoles de Ceniza, m., Ash Wednesday. mies, f., wheat or other grain from which bread is made. milonga, f. (Sp. A.), folk-song. mimado, -a, spoiled, humored. mimar, to pet, to spoil. mimbre, m., willow, wicker. mimus, m., mocking-bird. mineral, m., ore; mineral. ministro, m., minister, a member of the President’s Cabinet. minorar, to lessen, to reduce. minuciosidad, f., minuteness of detail; exactitude. minucioso, -a, minutely or over exact; nice, scrupulous. mira, f., look, glance; object, goal, purpose. mirasol, m., sunflower; (Sp. A.) heron. mirlo, m., blackbird. misia, from mi sea, a short and affectionate form used instead of mi señora in addressing elderly ladies. misionero, -a, belonging to the Territory of Misiones, Argentina. mismísimo, -a, an emphatic form of mismo, -a. mixto, -a, of both sexes; mixed. moblaje, m., furniture. mocedad, f., youth, boyhood. mochila, f., knapsack; (Sp. A.) saddlebag. modales, m. pl., manners. modalidad, f., manner, way. módico, -a, moderate in price. modista, f., dressmaker. mofeta, f., polecat. mohino, -a, fretful, peevish; sad, mournful. Moka, m., Mocha, a famous Arabian coffee. moldura, f., molding. mole, f., an object of great size; a great quantity. molestar, to vex, to disturb, to trouble. molino, m., mill. molle, m., a tree. molleja, f., gizzard. mondongo, m., viscera; “innards” of an animal. monja, f., nun. monta, f., amount; importance. montaña, f. (Sp. A.), the heavily wooded section of a country. montañés, m., mountaineer. montañoso, -a, hilly, mountainous. montaraz, wild. montecristo, m., a grade of Panama hat. Monte de Piedad, m., government-owned pawnshop, pawnshop. montepío, m., see Monte de Piedad. montero mayor, m., the M. F. H. (Master of Field Hunt). monto, m., total, sum. montuoso, -a, hilly, wooded. morado, -a, mulberry color, purple. moreno, -a, brown, tawny, brunette. morigerado, -a, frugal, simple; temperate, abstemious. moro, -a, applied to black horses with four white feet; in Spanish America: black with white spot (Argentina); chestnut with white spots (Colombia); sorrel and white (Ecuador); white with chestnut spots (Venezuela). mortero, m., mortar. morueco, m., male sheep, ram. mostaza, f., mustard. mosto, m., must, the unfermented juice of the grape. mostrador, m., showcase, counter. mote, m., a dish made of boiled hulled com; whole hominy. motivo, m., cause; dar —— a, to give cause. mozalbete, m., lad, youth. mozo, m., waiter, man-servant. muchedumbre, f., multitude, crowd. mudanza, f., removal; change, alteration. muestrario, m., sample display; sample. mugido, m., lowing. mugir, to low. mugroso, -a, dirty, filthy. mula, f., mule; lomo de ——, on muleback. municipio, m., city, municipality. muralla, f., wall, rampart. murciélago, m., bat. muro, m., wall. musgo, m., moss. N nabo, m., turnip. nácar, m., nacre, mother-of-pearl. naciente, dawning, nascent. nada, nothing, anything; in no respect, in no degree, by no means; no ... ——, nothing; —— menos, nothing less; —— de eso, by no means, not at all. nadie, no one, nobody; any one, anybody. naipe, m., playing-card. napa, f., layer. naranjero, m., a South American bird of brilliant plumage. naranjilla, f., small green orange. natación, f., swimming. natural, native. nave, f., nave. Navidad, f., Christmas. naviero, -a, pertaining to ships. neblina, f., mist, fog. neceser, m., a. case of toilet articles, dressing-case. negar, to deny. negociado, m., a division in government offices; bureau. nevado, m. (Sp. A.), a. snow-covered mountain. ni, nor, or; —— ... ——, neither ... nor; —— ... tampoco, not ... either, nor ... either. níspero, m., medlar tree. nivel, m., level. níveo, -a, white as snow. no, not, no; —— poder menos de, not to be able to help; —— ... nunca, never, not ever; —— ... nada, nothing; —— ... nadie, nobody; —— por eso, that does not mean that; —— por cierto, certainly not. nogal, m., walnut-tree; walnut. nostálgico, -a, homesick. nota, f., news; official communication. novia, f., bride, betrothed. nuez, f., nut. nunca, never, ever; no ... ——, not ever, never. nutria, f., otter. O obispo, m., bishop. obligatorio, -a, compulsory. obraje, m. (Sp. A.), forests where timber is being cut. observar, to observe, to examine, to note. obstar, to hinder, to obstruct. ocioso, -a, useless, idle, lazy. ocuparse (de), to be occupied with. oferta, f., offer; supply; proposition (com.). oficial, m., officer; a higher clerk; —— mayor, chief clerk. oficina, f., bureau, office, headquarters. oficio, m., occupation, trade, business. oficiosidad, f., application, diligence. ofrenda, f., offering, oblation, gift. oidor, m. (in Colonial times), judge of the audiencia. ojalera, f., ring, loop. ojo de buey, m., loophole. óleo, m., oil; al ——, in oils, oil painting. olla, f., saucepan, pot; —— podrida, dish composed of different sorts of meats and vegetables boiled together. ombú, m., South American tree of dense foliage. ondear, to undulate, to wave. opera bufa, f., light opera. operario, m., operator, factory hand. optar, to choose, to select. ora, at present; whether. oración, f., prayer, vespers, the Angelus. ordenanza, m., orderly (mil.); porter, bell-boy. órdenes, f. pl., ordination, the assumption of Holy Orders. ordeñar, to milk. órgano, m., hand organ or street piano. orillero, -a, suburbanite. oro, m., gold; —— en tejos, gold in bullion. oruga, f., caterpillar. orujo, m., bagasse of grapes, skin and seeds of crushed grapes; refuse. ostentar, to show off, to boast, to brag. oveja, f., female sheep. P paca, f., a South American rodent; a bale or pack. padecer, to suffer, to endure. padres, m. pl., forefathers, ancestors; parents. padrón, m., standard; census or tax-list. pagaré, m., promissory note. paila, f., pail, pan, casserole. paisano, m., countryman. palco, m., box; —— avant scène, stage box; —— bajo, lower tier box; —— alto, parterre tier box. palidecer, to become pale; to lose brilliancy. palitoque, m. (Sp. A.), the game of bowls; nine-pins. palomitas, f. pl. (Sp. A.), pop-corn. palúdico, -a, a sufferer from malaria. pampa, f. (Sp. A.), an extensive grass-covered plain. pan, m., bread, loaf, cake. pandereta, f., tambourine. panela, f. (Sp. A.), brown sugar in cone-shaped molds. pantano, m., pool of stagnant water, marsh, morass. pantorrilla, f., calf of the leg. papa, f. (Sp. A.), potato. papaíto, m., an affectionate diminutive of papá. papaya, f., the fruit of the papaw tree. paquebote, m., packet boat, mail steamer; —— fluvial, river ferry-boat. paquete, m., bundle, parcel; (Sp. A.) elegant, well dressed, dandy. par, m., pair; al —— de, nearly alike; al —— que, as well as. para, for, to, in order to, toward, wherefore, to the end that; —— con, toward; —— que, in order that, that; —— sí, to or for one’s self. paracaída, f., parachute. parada, f., stop-over, a stay, halt, halting place. paraíso, m., paradise; (Sp. A.) the topmost gallery in the theater. páramo, m., an extremely cold, desolate place; barren land. parapeto, m., parapet, breastwork. parar, to stop, to halt. pardejón, m. (Sp. A.), brownish skinned. pardo, -a, dark-skinned. parecer, to seem, to appear; al ——, seemingly; refl., to be like. pareja, f., pair, couple, matched team of horses. parir, to give birth to. particular, odd, queer. partida, f., departure; item in an account. partido, m., game, match. partir, to part, to divide, to share; to depart. parva, f., stack of hay or wheat. parroquia, f., clientèle, patronage; parish; (Sp. A.) the church itself. parroquiano, -a, customer, client. pasa, f., raisin. pasadizo, m., a narrow passage or covered way; corridor. pasador, m., bolt of a lock; leather strap or thong. pasaje, m., ticket, fare; passage, voyage. pascua, f., Easter. pasear, to take a walk, to promenade; —— la mirada, to glance about. paseo, m., walk, promenade. paso, m., step; —— a paso, step by step; a ese ——, at that rate; al —— que, while; de ——, in passing, by the way, lightly, briefly. pastel, m., pie, pastry; al ——, a crayon drawing. pastilla, f., pastille, tablet. pasto, m., pasture; grass, fodder; food. pastoreo, m., pasturing, grazing. patagua, m., a Chilean tree. pataleo, m., frantic kicking. patear, to kick. patente, manifest, evident, unmistakable. patín, m., skate. pato, -a, drake, duck. patriota, m. and f. (Sp. A.), native soldier who took part in the War of Independence. patriotero, -a, a militarist, a jingo. patrón, m., master of a trading vessel; (Sp. A.) boss. patrono, m., patron saint of a church or city. paují, m. (Sp. A.), a species of wild turkey. pavo, -a, turkey; —— real, peacock. pecarí, m., peccary. pechada, f., good “collar work” on the part of a horse. pechera, f., shirt-front. pedícuro, m., chiropodist. pedido, m., order (Com.); request. pedrada, f., the act of throwing stones; stoning. pedregoso, -a, stony. pedrería, f., a collection of precious stones; pl., jewels. pedrero, m., stonecutter; a South American bird. peinador, -a, hairdresser. pejerrey, m., South American trout. pelado, -a, plucked, hairless. pelafustán, m., tramp, vagabond. pelando, agua ——, scalding water. pelar, to cut the hair; to pluck feathers; to peel; to shell; agua para ——, scalding water. pelea, f., fight, combat. peletería, f., fur or leather store. película, f., skin, rind. pelo, m., hair; en ——, bareback. pelota, f., ball; juego de ——, ball games in general. peluca, f., wig. pellizcar, to pinch. pena, f., grief, pain. penacho, m., topknot of birds; plumes worn as an ornament. pender, to hang. pendiente, f., slope, declivity, grade. peón, m., day laborer. percatarse, refl., to bethink one’s self, to realize. percibir, to receive, to collect; to realize (value). percha, f., clothesrack, hatstand. perdurar, to last for a long time. peregrino, -a, pilgrim, wayfarer. perfil, m., profile, outline; biographical sketch. pericón, m. (Sp. A.), a folk-dance. peripuesto, -a, very gay, very fine, very spruce in dress. perito, m., skilled, expert. perol, m., boiler, kettle, pot. perorar, to make a speech, to declaim. persignarse, to cross one’s self. perspectiva, f., possibility, prospect, likelihood. perspicacia, f., perspicacity. pertenecer, to belong to; to concern. pertrechar, to supply with ammunition; to lay out, to arrange, to prepare. peruanismo, m., word or phrase peculiar to Perú. pescado, m., a fish when caught; in the water, uncaptured, it is a pez; —— de agua de mar, salt-water fish; —— de agua dulce, fresh-water fish. pescador, m., fisherman. pescante, m., front part of a carriage including the box; crane (Mach.). pesebre, m., manger; stall. peso, m., monetary unit in some of the Spanish American countries. pespunte, m., back stitching, a back-stitched seam. pesquera, f., fishing banks. pesquería, f., fishery. pesquero, m. (Sp. A.), see pesquera. pestillo, m., bolt of a lock, door latch. petimetre, m., beau, dandy. petipieza, f., comedy. petit hôtel, m. (French), a residence more than one story high, built in the French style. pez-sol, m., a South American fish; sunfish. piano, m., —— de cola, grand piano; —— vertical, upright piano; —— mecánico, piano player. picadero, m., circus ring. picante, highly seasoned; piquant. picantería, f. (Sp. A.), a cheap eating place; “hashery.” picarú, m. (Sp. A.), a South American fish. pieza, f., piece, fragment; room; bird or animal of the chase, quarry; —— de moneda, coin; —— de autos, records or pleadings of a lawsuit stitched together. pila eléctrica, f., battery. pilcha, f. (Sp. A.), any piece of wearing apparel; saddle trappings. pileta, f., pool; trough, vat, basin. pillo, -a, rascally. pimentón, m., ground red pepper. pimiento, m., capsicum, pepper (fruit of the capsicum). pincelada, f., brush stroke. pingo, m. (Sp. A.), a fine saddle-horse. pingüe, plentiful, abundant. pino-limón, m., a South American fruit tree. pintada, f. (Sp. A.), Guinea-fowl. pintor, m., painter, artist, delineator. pintorrear, to daub, to paint without skill. pira, f., pyre; bonfire. pisar, to trample, to crush, to tread. piso, m., floor, pavement; story or floor; loft, flat. pisoteado, -a, trampled. pisotear, to tread under foot. pista, f., track, footprint; scent, clue. pistonudo, -a (Sp. A.), fine, big, great, admirable. pito, m., pipe, small flute, whistle. placar, to placate; to mitigate. plafonnier, m., ceiling electric light. plan, m., plan, design, scheme. planada, f., plain, level ground. planilla, f., list, account sheet. planta, f., sole of the foot, foot; plan of a building, its site or plant. plantel, m., nursery garden; (Sp. A.) herd of highly bred animals; establishment. plañidero, -a, plaintive, wailing, sobbing. plata, f., silver; —— en barras, silver bullion. plátano, m., banana. platea, f., that section of the theater called “pit” in England and “orchestra” in the U. S. platillos, m. pl., bosses (metal work). plaza, f., square; market. plazo, m., credit, term, time; a ——, on credit. pleito, m., litigation, lawsuit. pleno, -a, full, ample. pliegue, m., fold or pleat; gathers. poblado, m., town, village or other inhabited place. poco, -a, little; —— a ——, gently, softly, little by little; de —— tiempo acá, latterly; a ——, in a short time; por ——, en ——, almost, nearly; un ——, a little. podar, to prune, to clip. poder, m., power; en —— de, in the possession of, in the hands of. podrido, -a, rotten, putrid. podrir, to rot, to become putrid. polaco, -a, a Pole; a Polish dance. polemista, m., polemic; a controversialist. polícromo, -a, many-colored. polvo, m., dust; toilet powder. pólvora, f., gunpowder. ponchera, f., punchbowl. poncho, m., oblong piece of woolen or cotton cloth with a slit in the middle to put the head through, used as an outer wrap by workingmen in certain countries of S. A. ponderar, to heighten, to extol, to exaggerate. poner, to put; to display; to take (time); refl., to become. por, for, through, between, to, by, along, on account of, per, for the sake of, in behalf, by means of; about; —— tanto or —— ende, for that, for so much; —— más que or —— mucho que, in vain; —— acá or —— allá, here or there; —— si acaso, if by chance; —— entre, through; —— cuanto, whereas; —— tanto, wherefore; —— sí, by himself (herself or itself); —— cierto, indeed; —— qué, why. porfiar, to insist, to persist, to be stubborn. pororó, m. (Sp. A.), pop-corn. poroto, m. (Sp. A.), bean. porque, because, for; see por qué. porte, m., deportment; manner, air. porteño, -a (Sp. A.), applied to the native of a port, such as Buenos Aires or Valparaiso. portero, m., gatekeeper; usher. portón, m., a large door; (Sp. A.) carriage and automobile entrance in private residences. posar, to perch, to alight upon. poseer, to hold, to possess, to own. postigo, m., the division of a double door or the sash of a window and the wooden shutter which covers it. pote, m., see olla podrida. Also, a nickname applied to a pot-bellied person. potencia, f., power; potency. potrero, m., paddock; pasture ground. pozo, m., well. práctico, m., marine or river pilot. prado, m., lawn, field, meadow; a piece of pasture ground. praticultura, f., the scientific application of agricultural principles to the cultivation of pasture grounds and the breeding of cattle. precioso, -a, beautiful, dainty; precious. preciso, -a, necessary, requisite, needful. predecir, to foretell. predilecto, -a, the preferred one; the best loved. pregón, m., advertisement by the town crier; cry. prenda, f., a garment or ornament. prender, to catch, to take hold of. presa, f., a captive or prisoner; what has been seized; dike, dam. prescripción, f., order, command, disposition. presentación, f., introduction, presentation; appearance. presidio, m., place of confinement; jail, prison. prestar, to lend; —— declaración, to declare under oath; refl., to lend one’s self; to agree to anything. presumir de, to presume, to boast. presunto, -a, presumptive. pretender, to pretend, to claim, to solicit; to attempt. pretil, m. (Sp. A.), open space before a church; stone seat; railing of a bridge. preveo, see prever. prever, to foresee, to foreknow. previsión, f., foresight. prima, f., government obligation whereby it guarantees the payment of a certain rate per cent on capital invested. primaveral, young, fresh, springlike. primor, m., beauty, dexterity, nicety, neatness of workmanship. principio, m., beginning; principle; al ——, at or in the beginning. privado, -a, own, personal, particular. procaz, impudent, bold, saucy, insolent. proceder, to come from, to issue forth; m., method of procedure. procedimiento, m., proceedings, action. proceso, m., process, action; —— jurídico, legal action. procurado, -a, here, specially obtained. procurador, m., attorney. procurar, to try, to adopt measures for attaining an end. producir, to produce, to bear; refl., to explain one’s self. productor, m., producer. produjo, from producir. profesión, f., declaration, statement; profession. proficuo, -a, profitable, useful, advantageous. profundidad, f., great depth; complexity. profundo, -a, deep, profound. prolongar, to extend, to continue, to prolong. prontitud, f., promptness, celerity, dispatch. pronto, -a, quick; ready. propicio, -a, propitious, kind, favorable. propiedad, f., property, possession; right or rights. propietario, m., owner, proprietor. propio, m., one’s own; those belonging to one’s own family, friends or country. propio, -a, own, personal; proper, appropriate; original, genuine, precise; con sus propias manos, with his (or her) own hands. proponerse, refl., to resolve, to determine, to mean. proporcionar, to afford, to furnish, to supply. propósito, m., purpose, design, intention; a ——, for the purpose, fit for, by-the-bye. proseguir, to proceed. prosista, m., author who writes in prose. prosternarse, refl., to prostrate or abase one’s self. proteger, to protect, to favor, to foment, to back. protegido, -a, favorite, protégé. protervo, -a, stubborn, perverse. provecho, m., profit; con ——, profitably. provechoso, -a, profitable, improving. proveedor, m., purveyor. proveer, to provide, to procure beforehand, to supply; refl., to provide one’s self, to store up. proverbio, m., saying, old saw, proverb. providencia, f., good judgment, foresightedness. provincia, f., state, province; one of the divisions of a country. provincial, pertaining to the province; rustic, countrified. provisionalmente, temporarily, meanwhile, provisionally. provisto, -a, supplied, provided. prudentemente, discreetly. prueba, f., proof, test; sign; experiment; a —— de incendio, fire-proof. puchero, m. (Sp. A.), see olla podrida. pueblano, m. (Sp. A.), one coming from the city. pueblero, m. (Sp. A.), see pueblano. pueblo, m., population, inhabitants, people; —— bajo, populace. puerta-cancela, f., front-door grating or screen, in Spanish houses. puerto, m., port, entrance. pues, then, therefore, inasmuch as, since, sure, surely, certainly, well, then; ¿y ——? well, and what of that? —— sí (iron.), yes indeed! ¿—— y que? why not? what else? what then? ¡—— qué! why! —— bien, well; acérquese ——, come nearer then, or well, come nearer. puesto, m., shop or place where anything is exposed for sale at retail department; market. ¡puf! an exclamation expressing the unpleasant sensation of a bad smell. pujanza, f., power, might, strength, push. pulpería, f. (Sp. A.), a country grocery store and bar. pulular, to swarm, to be alive with. puma, m. (Sp. A.), mountain lion, a species of wildcat or panther. puntilla, f., a narrow lace edging. punto, m., point; a —— de, on the point of; —— menos, a trifle smaller; a buen ——, opportunely; al ——, at once; al —— que, at the time; por —— general, as a rule; a —— fijo, exactly; estar en su —— (Culinary), done; stitch; de ——, knitted or crocheted. puntualidad, f., promptness, punctuality; precision. punzante, pricking, sharp. punzar, to prick, to puncture, to grieve. purificar, to refine, to clear, to purify. puro, m., a cigar. purpúreo, -a, purple. Q que, which, that, who; lo ——, that which, what; for, than, as; tener ——, to have to, must; de ——, of the fact that. quebracho, m., a South American hardwood tree. quebrada, f., ravine, a deep pass. quebradón, m. (Sp. A.), see quebrada. quedar, to remain; quedarse con, to prefer. quejarse, refl., to complain of, to grumble. quemar, to burn; to clear. quemazón, f. (Sp. A.), sale at which goods are sold very cheap. quena, f., a musical instrument used by the Bolivian and Peruvian Indians. querer, to love. quetzal, m., a trogon of Mexico and Guatemala having golden green plumage. quevedos, m. pl., pince-nez. quiebra (Sp. A.), possessed of all the qualities a gaucho admires. quien, who, whom, he who, him who; —— ... ——, some ... some, (the) one ... (the) other. quina, f., cinchona, quinine. quincallería, f., hardware store and trade. quincha, m. (Sp. A.), humming-bird. quinoa, f., a South American plant. quintuplicar, to multiply by five. quizás, perhaps, possibly, in case of. R rábano, m., radish. rabia, f., anger, rage. rabioso, -a, furious, choleric, raging, fierce. racimo, m., bunch of grapes. ración, f., ration, food for one meal. ráfaga, f., a violent gust of wind. ralo, -a, thin, tenuous, not compact. rallado, -a, grated, powdered. rallar, to grate, to reduce to a paste or to powder. ramal, m., anything springing from another; branch, division; offset. ramificado, -a, branched, divided. ramificar, to branch, to divide. rancho, m. (Sp. A.), farm, ranch; native hut. rango, m., rank, quality. rapadura, f. (raspadura) (Sp. A.), brown sugar. rápsode, m., rhapsodist; poet. raro, -a, unusual, rare; widely apart or separated. raso, -a, smooth; bala ——, smooth-bore bullet. rascar, to scratch, to scrape. rasgar, to tear or cut asunder. rasgo, m., magnanimous deed; trait. rasguear, to strum on the guitar. rastacuerismo, m., parade, vain show: from rastaquouère, a nickname given in France to the ostentatious newly rich. rastra, f., harrow, an agricultural instrument. rastreador, m., expert in trailing the footprints of another. rastro, m., trace, vestige. raudal, m., plenty, abundance; a torrent. real, m., a Spanish coin originally worth 12½ cents, equivalent to the old Californian “bit”; a name given in some S. A. countries to the ten-cent piece; real; royal, grand. rebajar, to rebate. rebaño, m., flock of sheep. rebotar, to rebound. recado, m., regards, friendly greeting; (Sp. A.), saddle used in country districts. recaer, to devolve upon. recargo, m., a surcharge, an increase in cost. receta, f., recipe; prescription. recibir, to receive; to welcome. recibo, m., receipt; signed bill; acusar ——, to acknowledge receipt. recién, recently, lately; used before participles instead of reciente; ——llegado, —— venido, newly arrived. recinto, m., enclosure. recipiente, m., receptacle; recipient. recitar, to recite, to declaim. reclamar, to claim. reclamo, m., call, allurement, enticement. recodo, m., a turn in a road or street. recoger, to gather together, to collect; to receive; —— un vale, to take up a note; refl., to gather one’s forces together. recogimiento, m., retirement; removed from worldly concerns. recolección, f., compilation, summary; gathering, crop, harvest; the collecting of money or taxes; retirement. recomendable, commendable, laudable. recompensa, f., reward, compensation. reconocer, to scan, to inspect, to recognize; to comprehend; to own, to admit, to sanction. recontar, to recount; to relate. recorrer, to renew, to examine, to survey. recorrido, m., line, distance or space run over or through. recto, -a, just, upright. recuerdito, m., dim. of recuerdo. recuerdo, m., remembrance; keepsake, token. rechazar, to repel, to repulse, to drive back, to impel in opposite direction. rechinar, to crack, to hurtle; to grind; —— los dientes, to grate. red, f., net; network. redactor, m., one of the editorial staff of a newspaper or journal. rededor, m., environs. redoble, m., a double drum-beat, “ruffle.” reducirse, refl., to revolve upon; to be reduced. reembolsar, to reimburse, to recover money advanced. refacción, f., refreshment, refection. refinería, f., refinery. reflexionar, to reconsider, to scan closely, to judge; to reflect upon. refrán, m., proverb, well-known saying. refrendar, to legalize, to counter-sign, to visé, to authorize. refresco, m., a refreshing beverage or drink. refriega, f., skirmish, encounter, scuffle. refrigerante, cooling, refrigerative; m. (Chem.), refrigerator. regadío, m., irrigation. regalo, m., convenience, repose, comfort, luxury; a gift. regatear, to bargain, to haggle over prices. regente, m., manager, director. registrar, to inspect, to search. registro civil, m., a government office in certain Latin American countries where civil marriage is performed; Bureau of Vital Statistics. regla, f., rule, custom, usage; ruler; ferule. regocijo, m., joy, pleasure, satisfaction, mirth, merriment. regordete, -a, a short and stout person. regresar, to return, to go back. rehusar, to refuse, to reject, to spurn. reja, f., grating; railing; grillwork; —— de arado, plowshare. relacionado, -a, connected with, related to. relincho, m., whinnying of a horse. reluciente, shining. relleno, -a, filled, stuffed; refilled; m., fillings. remate, m., auction sale. remedar, to mock, to imitate, to mimic. remendar, to patch, to mend; to correct. remero, -a, rower, paddler; club ——, rowing club. remesa, f., a shipment of goods; a remittance of money. remolcador, m., a steam tugboat. remolinear, to whirl about, to gyrate. remontar, to navigate up stream. rendido, -a, worn out. rendimiento, m., yield. rendir culto, to revere, to worship. renta, f., rent, profit, income. reparaciones, f. pl., critical observations or remarks; notes; adverse criticism. reparo, m., doubt, objection, difficulty. repartición, f., distribution, allotment. reparto, m., the list of persons in a play; dramatis personæ. repasar, to review, to retrace, to repass. repavimento, m., paving in general; the paving between street-car tracks. repente, de ——, suddenly. repertorio, m., repertoire; stock in trade; program. repisa, f., bracket; —— de la chimenea, mantelpiece. replicar, to duplicate; to repeat. repliegue, m., the act of falling back (Mil.). repollo, m., cabbage. reponer, to redress, to restore; to replace; refl., to recover; to rehabilitate. reportaje, m., interview. reposado, -a, quiet, peaceful. repostería, f., confectioner’s or pastry cook’s shop. representar, to perform, to play, to take the part of (Theat.). reprise, f. (French), repetition. repuesto, m., de ——, supply for replenishment purposes. requerir, to require, to demand; to insist. res, f., a cow or a bull. resabios, m. pl., old vices; deeply-rooted habits. resaltar, to be clearly evident, to stand out in relief. resbalar, to slip, to slide. rescoldo, m., embers, hot ashes, cinders. reserva, f., reserve funds; —— federal, gold reserve in the Federal Treasury; stock, supply. resfriadera, f., receptacles for cooling used in sugar mills. resguardar, to preserve, to defend. resignación, f., submission. resina, f., rosin. resolver, to solve. resonar, to resound, to ring, to echo. resorte, m., spring; a resilient object; cause, medium, means. responsabilidad, f., liability. retemblar, to tremble, to shake repeatedly, to vibrate. retemplarse, refl., to acquire fresh vigor. retrete, m., water-closet. revestido, -a, covered, coated, dressed. revestir, to reclothe, to cover, to coat. revista, f., review; extravaganza. revocar, to plaster, to whitewash; to revoke. revolar, see revolotear. revolotear, to flutter, to fly hither and thither. riachuelo, m., small river. ribete, m., ribbon or tape sewed to the edge of cloth; reinforcement; pretensions; hence ribete de filarmónico, pretensions toward artistry. riego, m., see regadío. riel, m., railroad track. riesgo, m., danger, risk. riña, f., quarrel, fight; —— de gallos, cockfight. riqueza, f., wealth. risotada, f., loud laugh. rizado, -a, curled, crimped. rizar, to curl, to crimp; to flute. rocalloso, -a, rocky. rocío, m., dew; a sprinkling. rodillo, m., roller. roldana, f., pulley, wheel. rollo, m., roll; —— de alambre, roll of wire for fencing. romper, to break, to shatter; to dash against. roncar, to snore. ronco, -a, hoarse. ronda, f., rounds; hacer la ——, to go the rounds. ropero, m., wardrobe. rosca, f., anything shaped like a screw; —— de maíz, a round twisted corn-cake. roseta, f., anything shaped like a rose; (Sp. A.) pop-corn ball. rosicler, m., a bright rose-color. rosqueta, f., see rosca. roto, -a, broken, shattered, torn; m., a ragged man; ”roto chileno," a term applied to a man of the laboring class in Chile in memory of the ragged Chilian troops who were victorious in the war with Perú. rozar, to brush against, to touch. roznar, to grind hard things with the teeth (said of animals); to bray. rueda, f., the pit in the Buenos Aires Stock Exchange. rugiente, roaring. rumbear (Sp. A.), to head for, to steer for. rumbo, m., direction, route, way. ruso, -a, Russian. ruta, f., route, itinerary. S saber, to know; a ——, viz., to wit, that is, namely. sabido, -a, known, learned. sable, m., sabre, cutlass. sacaritecnia, f., the scientific study of sugar production. sacerdocio, m., priesthood, ministry. saco, m. (Sp. A.), coat. sacudida, f., shaking; the act of shaking off. sainete, m., a farce, a short dramatic composition. saladero, m. (Sp. A.), a meat-packing house. salchichonería, f., shop where sausages are sold or made. saldo, m., balance. salida, f., departure; expenditure, outlay; género de mucha ——, merchandise which sells well. salpicado, -a, bespattered. salpicar, to bespatter, to daub. salsifí, m., oyster plant. salto, m., leap, bound; —— de agua, waterfall. salvar, to cover distance, to reach; to save. sanear, to drain, to make sanitary; to heal. sangrar, to tap (a tree), to bleed. sangre, f., blood; tapping, bleeding. sangriento, -a, bloody, cruel. sanidad, f., health, hygiene; oficina de la ——, Board of Health. sanitario, sanitary; departamento ——, the place where bath-room and sanitary fixtures are sold. sano, -a, healthy, wholesome. santiaguino, -a, native or resident of Santiago de Chile; relating to Santiago. santiamén, en un ——, very quickly, in a jiffy. santo, día del —— (Sp. A.), birthday or Saint’s day. sañudo, -a, furious, enraged. sartal, m., a string of flowers, beads or other decorative object. satisfacer, to pay in full. sauce, m., willow-tree. secretaría, f., secretary’s office. seda, f., silk. sedentario, -a, native, indigenous (Zoöl.). segadora, f., a reaper or harvesting-machine. seguir, to follow, to pursue. según, according to, as. seguro, -a, secure, free from danger, easy, assumed, confident; firm; estar —— de, to be sure of, to depend upon a thing; m., insurance; póliza de ——, insurance policy; —— sobre la vida, life insurance; —— contra incendios, fire insurance; —— contra accidentes, accident insurance. seleccionar, to select, to choose. selva, f., forest. selvático, -a, from selva; pertaining to a forest. sello, m., seal; —— de correo, postage stamp. sembrado, m., ground sown with grain. sembradora, f., seeder, a machine for sowing seeds. sencillo, -a, plain, single; línea ——, one-track line. sendero, m., path, footpath. seno, m., bosom, breast; security, support, asylum, refuge. sentar, to plant a blow. señalado, -a, famous, celebrated, distinguished. señorona, f. (Coll.), great lady. sequía, f., dryness, drought. séquito, m., retinue, suite. sereno, m., night policeman or watchman. serio, solemn, serious; rude, cold. servicio, m., servants taken collectively; entrada para el ——, delivery entrance. servidor, m., servant, waiter. servidumbre, f., servitude, slavery; servants of a house. serrano, m., mountaineer, highlander. sesos, m. pl., brain. sí, yes; —— por cierto, certainly; por —— o por no, by chance; un —— es no es, something. sí, himself, herself, itself, yourself, one’s self, themselves, yourselves; de por ——, apart, separated. si, if, whether; —— acaso, by chance; —— bien, although. siembra, f., seedtime, planting time. sierra, f., the mountain region in some of the Spanish American countries. siesta, f., the hottest part of the day; a noonday nap. siga, from seguir. silbido, m., whistling. silenciar, to impose silence. silla de hamaca, f. (Sp. A.), rocking-chair. sillón, m., a large armchair. sima, f., abyss, gulf. simón, m., name applied to cabs and cab drivers. simpático, -a, attractive, lovable, showing a fellow-feeling; sympathetic. simple, simple, single, plain; mere. sin, without; —— qué ni para qué, without cause; —— embargo, notwithstanding, however. sincerarse, refl., to excuse, vindicate or justify one’s self. siniestro, -a, left (as opposed to right). sinnúmero, innumerable. sino, but; no ... ——, only. siquiera, at least, though, although, or; scarcely; otherwise. sitio, m. (Sp. A.), farm, lot, location. sobra, de ——, over and above; superfluously. sobradamente, abundantly, excessively. sobrar, over and above, to be more than enough. sobre, on, upon, over; above; besides; m., envelope. sobrentendido, m., what is understood though not expressed. sobrepujar, to excel, to surpass, to exceed. sobresalir, to exceed in height, to overtop, to surpass. sobresaltado, -a, startled, scared, terrified. sobresaltar, to terrify, to frighten, to startle. sobreviviente, m., survivor. ¡socorro! Help! solar, m., city lot. soltar, to yield, to give up, to render; to release, to set free. solterón, -ona, old bachelor; old maid. sollozante, sobbing. sollozar, to sob. somero, -a, superficial, shallow. someter, to be subject to, to submit. sopanda, f., brace, one of the leather thongs which support the body of a coach. soplo, m., advice given secretly; suggestion, reminiscence; gentle breeze. sopor, m., drowsiness, sleepiness. soportar, to withstand, to bear. sortija, f., a finger-ring; corrida de ——, a game on horseback in which each player tries to secure on his lance the greatest number of metal rings (suspended from a bar) as he rides by at full speed. soslayar (Sp. A.), to move obliquely aside. soslayo, de ——, sideways. sostener, to maintain, to support; to affirm. sostenido, -a, sustained, maintained, supported. sota, under; —— cochero, under coachman; f., jack, knave; deputy; a subordinate worker. sotreta, m. (Sp. A.), an old or vicious horse; an idle, good-for-nothing person. suave, smooth; soft; delicate, mellow. suaza, m., grade of Panama hat. suba, f., rise; lift. subasta, f., auction. súbito, sudden. subsistir, to exist; to live. subterráneo, m., subway; underground; cellar. sucedáneo, -a, applied to an object or substance which can be substituted for another. sucio, -a, dirty, nasty, filthy. sucursal, f., branch; agency. sueldo, m., wages, salary. suerte, f., chance, lot, luck; fate; kind, sort, species; manner, mode, way. sugerente, suggesting. suizo, -a, Swiss. sujetar, to subdue, to reduce to submission; to fasten. sujeto, -a, subdued; fastened. supeditado, -a, oppressed, overpowered. supeditar, to subdue, to control; to oppress. superar, to surpass, to excel. superlirismo, m., see lírico. superponer, to superimpose; to put over. surcar, to surge, to pass through a liquid; to plow, to furrow. surgir, to come forth, to appear, to rise. surtido, m., assortment, stock. surtidor, m., jet of water; hydrant, tap. surtirse, to supply one’s self. surubí, m., a species of fish. suspender, to hang, to stop, to delay. suspendido, -a, hung; stopped, delayed. T taba, f., ankle bone; astragalus. tabaco, m., tobacco; —— de hoja, leaf tobacco; —— cortado, shredded tobacco; —— picadura al grano, grain tobacco; —— hebra, tobacco in fiber. taburete, m., footstool, small bench. taco, m. (Sp. A.), heel-piece of a shoe. tacha, f., fault, defect, imperfection, blemish. tacho, m., caldron; —— al vacío, vacuum pan. tajada, f., slice, cut. tal, such, such a; un ——, a certain; con —— que, provided that; —— vez, perhaps; ¿qué ——? how?; sí, ——, yes, indeed. talega, f., a wide, short sack. taleguita, f., dim. of talega. taller, m., workshop, office, laboratory. tallo, m., stem which bears leaves, sprout, shoot. tamal, m. (Sp. A.), a small flat cake or croquette made of grated corn, filled with minced meat or other eatables, and either boiled or baked in the husk of corn. tambo, m. (Sp. A.), dairy, cow-stable; inn. tamboril, m., tambourine. tampoco, as little, neither, nor ... either; ni ... ——, not ... either, nor ... either. tan, so, so much, as well, as much; —— así es, it is so much so. tango, m., a dance which originated in the River Plate region. tanque, m. (Sp. A.), vat, large trough, tank. tanto, -a, as much, so much; —— que, as much as; —— como, as much as; en —— que, while; —— uno como otro, both one and the other; algún ——, a little; en ——, entre ——, in the meanwhile; por lo ——, for the same reason, therefore; —— cuanto, as much as; —— por ciento, percentage. tañido, m., a clinking or metallic sound. tapete, m., a small carpet or rug. tapicero, m., one who makes tapestry or works with it; a paper hanger; an upholsterer. tapiz, m., tapestry; covering. taquígrafo, m., stenographer. tarea, f., task, work. tarima, f., movable platform. tartamudo, -a, stammerer. tasación, f., valuation, appraisement. tasajo, m., jerked beef. taura, m., gaucho word meaning accomplished in manly sports. tazón, m., a large bowl or basin. tejer, to weave cloth or other substance. tejido, m., textile, woven goods. telar, m., loom. temperamento, m. (Sp. A.), climate; temperament. templa, f. (Sp. A.), boiled down juice of the sugar cane. temple, m., temper given to metals; temperature. temporada, f., the opera or play season; season. tenazas, f., tongs; large pincers. tenca, f. (Sp. A.), Chilean bird; tench. tender, to spread or stretch, to make up (the bed); to hang; to tend. tenedor, m., holder; bookkeeper; fork. tenoriada, f., amorous adventure or escapade. (The allusion is to the amorous hero of the play “Don Juan Tenorio.”) tenso, -a, stretched. tentar, to tempt; to attempt, to try: to prove, to sound. teñir, to dye. tequiche, m., a very popular sweet in the Spanish West Indies. tererere, m. (Sp. A.), an infusion of yerba mate in cold water. terneza, f., tenderness, softness, affection. tero, m., see terutero. terrestre, relating to land, terrestrial. terriblez, f., terribleness; asperity, cruelty. terruño, m., piece of ground; (Coll.) one’s native land. tertulia, f., circle of friends, coterie, set; seat in a theater. terutero, m. (Sp. A.), a river bird whose cry resembles its name. tesorería, f., treasury, exchequer, treasurer’s office. testarudo, -a, obstinate, stubborn. testigo, m. and f., witness. tétrico, -a, gloomy, sullen. tez, f., skin. tibio, -a, lukewarm, tepid. tiempo, m., time; en un ——, once upon a time. tierra, f., land, the earth; —— caliente (in tropical Sp. A.), lowlands; —— adentro, inland. tijeras, f. pl., scissors; —— de rizar, curling irons or tongs. timbre, m., seal, bell provided with a spring; tone-color of the voice or instruments; crest of a coat of arms; hence, any glorious deed or achievement. tina, f., bathtub. tinaja, f., a large earthen jar. tino, m., skill, knack, dexterity; common sense. tintorería, f., dye shop, dyer’s. tiple, m., treble, the highest musical register of instruments or voices; a musical instrument. tirar, to throw; to tend toward, to approach. tiritar, to shiver, to shake. tiro, m., a span of coach horses or mules; (Sp. A.) a shot. tirón, m., de un ——, at a stroke. tironear, to pull, to haul, to tug. tiroteo, m., irregular discharge of firearms. tiste, m. (Sp. A.), a beverage resembling chocolate made of corn, cocoa and sugar; also made with corn flour, achiote and sugar. titilante, sparkling, flashing. título, m., title (of a book), deed (of property); pl., securities. tizón, m., half burnt or charred wood. toca, f., a hood, toque. tocador, m., a lady’s dressing table. tocante, as to, in reference to. todo, -a, all, every; all, everything; —— el día, all day; con ——eso, notwithstanding, however; en un ——, together, in all its parts; del ——, entirely, quite; sobre ——, principally, specially; —— el mundo, everybody. toldo, m., awning. toma-corriente, m., plug, used in connecting and breaking an electric current. tonada, f. (Sp. A.), a popular tune or song; singsong inflection or accent. tonelada, f., ton; —— métrica, one thousand kilograms. tonelería, f., cooperage. tono, m., deportment, manner; social category. toqueres, m. pl. (Sp. A.), sweet made from corn. toquilla, f., the plant which produces the fiber from which Panama hats are made. torbellino, m., whirlwind, cyclone. torcaz, f., a species of wild pigeon. tormentoso, -a, stormy. tornasolado, -a, changing colors or hue. torneo, m., tournament, contest. torno, en —— de, roundabout. toronja, f., grape-fruit. torpe, dull, stupid, rude. torrefacción, f., act of roasting. torta, f., a round cake. tortilla, f. (Sp. A.), a baked cake made of grated corn. tórtola, f., turtle-dove. tostado, -a, tanned; of a light-brown color. tostar, to roast (coffee beans), to toast. totora, f. (Sp. A.), cat-tail, bulrush. tournée, f. (French), trip; theatrical tour. tragar, to swallow. trago, m., draught of liquor, a swallow. tramway, m., street-car tracks (an Anglicism much used in Sp. A.). transcurrir, to elapse, to pass (time). transeunte, transient, temporary, changing from place to place; m., a passer-by. transferir, to transfer, to carry over, to shift. transitable, that which may be passed; relating to transit. tranvía, m., street-car. trapecio, m., trapezium, trapeze. trapiche, m., place where sugar-cane is crushed, sugar mill. traqueteo, m., shaking, jolting. trasbordar, to transship. trasiego, m., the decanting of liquors. trasijado, -a, lank, meager; thin flanked. trasladar, to move, to remove, to transport. trasquilar, to shear sheep. trastornar, to overthrow, to upset; to confuse. tratarse, refl., to become acquainted, to have social intercourse. trato, m., manner, address; dealing, intercourse; trade, traffic. travesía, f., road, journey, voyage; (Sp. A.) journey by land, especially over a desert. travesura, f., practical joke, prank, mischief, trick. trazado, m., plan of the railroad or street-car lines. trecho, m., distance; gap. trenzarse, refl., to grasp each other when fighting, to clinch. trepador, -a, climbing. tribuna f., stand, platform. tricromía, f., three-color work, printing in three colors. trigal, m., wheat-field. trillado, -a, thrashed. trilladora, f., threshing machine. trillar, to thrash (Agri.). trinchera, f., trench. tripa, f., the inside part, filling; —— de cigarro, cigar filler. tripulación, f., crew. triste, m., a gaucho folk-song. tristeza, f., sadness. trocar, to exchange; ——se los papeles, to turn the tables, to exchange rôles. trova, f., verse, ballad, metrical composition. trozo, m., piece or part of a thing; excerpt. trucha, f., trout. tualeta, f. (from French, toilette), the outer garments, as a whole, of a girl or woman; costume, dress; hacer la ——, to dress. tuesta, from tostar. tul, m., tulle. turba, f., crowd, confused multitude. turbar, to disturb, to roil; to alarm, to confuse. turbión, m., hurricane; violent concussion. tazado, -a, clipped; shorn. tuzar (Sp. A.), to clip the horse’s mane. U ubre, f., udder. ufano, -a, proud, haughty, arrogant. ulpo, m. (Sp. A.), porridge made of ground parched corn mixed with water. umbrío, m., a shady place; shade. umbroso, -a, shady, umbrageous. Unión, f., la ——, the United States. uno, -a, one; —— a ——, —— por ——, one by one; —— a otro, one another, reciprocally; —— que otro, a few; —— tras otro, one after the other. usanza, f., usage, custom. usina, f. (Sp. A.), (from the French usine), power house. útil, useful; m., utensil. utilidad, f., benefit, profit. uva, f., grape. V vacío, -a, empty; void. vagar, to wander or loiter about; to range; to be idle. vaho, m., vapor; light fog. vajilla, f., porcelain or china table service. valentía, f., “spunk,” energy; imagination, uncommon dexterity. valor, m., worth, value; —— en prenda, the amount for which an article is pledged or pawned. valla, f., barrier. vaquería, f., dairy. vaquero, m. (Sp. A.), cowboy, cowherd; dairyman. váquira, f. (Sp. A.), peccary. vara, f., a non-metric linear measure equivalent to three feet or about 34 inches. varar, to run aground. vasco, -a, Basque. vástago, m., stem, bud, offshoot; descendant, offspring. vecino, -a, neighbor; inhabitant. vega, f., an open plain; a tract level, fruitful ground; (Sp. A.) a tobacco field. vegetar, to live in inertness or obscurity. vela, f., vigil, watch. velador, m., night table, bedside stand. velay (Sp. A.), behold! look! here it is! velorio, m. (Sp. A.), the old custom of “watching” by the body of a decedent; wake. vellón, m., fleece, one sheep’s wool. venal, mercenary; venal. vendar, to blindfold; to hoodwink. vendimia, f., vintage. venia, f., salutation with the head. venir, to come, to draw near. ventisquero, m., glacier. ver, to see; no tener que ——, to have nothing to do with. verbigracia, for example, for instance. verbo, m., word; verb. verde, m., unripe, green, immature. verdura, f., green groceries, fresh vegetables. vereda, f. (Sp. A.), sidewalk; footpath. verja, f., grating, railing. vermut, m., vermuth, a liquor distilled from white wine and absinthe. versado, -a, versed, conversant, skilled. versatilidad, f., variability; adaptability; inconstancy. vertiente, f., spring, source. vestimenta, f., clothes, garments, vestments. veta, f., vein of ore. vetustez, f., antiquity. vez, f., time; a la ——, at the same time; a la —— que, as well as; en ——, instead of; tal ——, perhaps; tal cual ——, seldom; de —— en cuando, from time to time; a su ——, on his or her or its turn; a veces, sometimes; pocas veces, seldom. viable, livable; transmissible. vía férrea, f., railroad. viajero, m., traveler; wayfarer. vicuña, f., a South American mammal and ruminant animal, allied to the llama. vid, f., grapevine. vidalita, f. (Sp. A.), folk-song. vidente, m., visionary, prophet. vidrios de color, m. pl., stained glass. vientos alisios, m. pl., trade winds. vigilia, f., the act of being wide awake, or on the watch. vilmente, vilely. villorrio, m., small village. vínculo, m., tie, link, chain. vinicultura, f., the scientific study of wine-making. viniendo, coming, becoming, approaching. viñedo, m., vineyard. virrey, m., viceroy. visado, countersigned. visar, to scan, to look closely; to approve, to O. K. visillo, m., a small window or peep-hole. visto bueno, m., approved, correct; in manuscript Vº Bº set after a draft, order, permit, license, account, etc. in public offices means, “The preceding document has been examined and found to be correct.” vistoso, -a, beautiful, delightful; tasteful. vitrina, f., glass showcase. viuda, f., widow; a South American bird. vivaz, lively, active. vivienda, f., dwelling, house, apartment, lodging. vivo, -a, lively, alert, wide awake. vocerío, m., clamor, outcry. vocero, m., one who advocates or is the sponsor for an idea; backer. volanta, f. (Sp. A.), any light carriage well hung on good springs. votar, to vote (as, an appropriation by Congress). voz, f., word, part of speech. vuelo, m., flight; elevation of style, discourse or workmanship. W warrant, m., English word used in Sp. A. to mean duplicate copy of a certificate covering the deposit of goods in certain custom-houses or in bond. Y ya, already, now; —— no, no longer, no more; —— que, since, seeing that. yacimiento, m., vein of ore, deposit. yanqui, m., pertaining to a native of or to the United States of America. yaravi, m. (Sp. A.), folk-song native to Chile, Perú, Bolivia and Colombia. yedra, f., ivy. yegua, f., mare. yerba, f., grass, weed; (Sp. A.) —— mate, Paraguayan tea. yeso, m., plaster of Paris. yuca, f., yucca (Bot.), sometimes called Spanish bayonet. yugada, f., amount of ground which a yoke of oxen can plow in a day. yugo, m., yoke; oppression; authority. yunga, f., name given in Bolivia to the hot region of the northeast where the famous yungas coffee is grown. Z zafra, f. (Sp. A.), the amount of sugar-cane ground from any one crop; by extension, the result of any industrial effort covering an entire season. zaga, f., the back of a carriage or a diligence, the rumble. zagalejo, m. (Sp. A.), a fine red cloth petticoat embroidered with spangles. zaguán, m., porch, entrance, hall. zamacueca, f., a popular dance in Chile and Perú. zambito, m., dim. of zambo. zambo, m., a. species of monkey. zambullir, to dive. zapallo, m. (Sp. A.), pumpkin, squash. zapateo, m. (Sp. A.), a dance in which the measure is kept by beating or shuffling the feet on the floor (Spanish, zapateado). zapote, m. (Sp. A.), sapote tree, sapodilla and its fruit. zarandeado, -a, stirred. zarandear, to stir, to move nimbly. zarigüeya, f., weasel. zarzuela, f., a dramatic performance of alternate declamation and singing. zócalo, m., socle (Arch.); plaza or square. zorrino, m. (Sp. A.), skunk. zorro, m., fox. zótano, m., basement; cave. zumbar, to buzz, to hum. zumbido, m., humming, a continued buzzing sound. zumo, m., sap, juice, liquor. zum-zum, m., a species of colibrí or humming-bird. zurubí or surubí, m., a South American fish. zutano, m., what’s-his-name, so-and-so; a word which, like fulano, is used to designate a person whose name is not known to the speaker or which he does not care to mention.

Notes in this chapter

Note 1 · tierras cálidas or calientes. Name given in tropical America to the low coast lands, river plains, and valleys.Note 2 · brazo en jarras, arms akimbo.Note 3 · una media vuelta, a half turn.Note 4 · El día de Muertos or de Difuntos, All Souls’ Day. In Catholic and Anglican churches, November second is devoted to honoring the memory of thNote 5 · misa de difuntos, the special Mass on All Souls’ Day.Note 6 · que han menester, which they need; needed. VARIANT: Que necesitan.Note 7 · Las noches del [teatro] «Colón».Note 8 · los Huret, los Baudin, los Clemenceau. The article here suggests the plurality implied by the existence of many other authors of the type ofNote 9 · días de lleno, the days when the theatre is crowded.Note 10 · níveas pecheras, immaculate shirt-fronts. Refers to the men in the audience.Note 11 · vano alarde de, useless boasting of; idle boasting of.Note 12 · a épater, astound. From the French. VARIANTS: Sorprender; encandilar.Note 13 · todos los oros, all the gold. VARIANT: Todo el oro.Note 14 · de gusto dudoso, of doubtful taste.Note 15 · nunca, pero nunca, never,—no never.Note 16 · corbeilles. From the French. A clever play upon the words corbel, the architectural term for the supports of the various tiers of seats, andNote 17 · de todo un, of a whole.Note 18 · se habían puesto de acuerdo para, they had agreed to.Note 19 · un redoble de cascos, resounding hoofbeats.Note 20 · a manos llenas, by handfuls.Note 21 · Quena, reed flute used by the Peruvian Indians.Note 22 · del Santo Sacramento, the Holy Sacrament; the Host carried in the procession. VARIANT: El Santísimo.Note 23 · castillo de pólvora, fireworks.Note 24 · puchero. A classic dish in Spanish-speaking countries, composed of meat and vegetables boiled together; the equivalent of a New England “boiNote 25 · sin escrúpulo, without stint; heartily.Note 26 · Sin que nos metamos a, Without presuming to criticize.Note 27 · la cocina sabia, good cooking; wholesome food or diet.Note 28 · muy buscado de, very much sought for; very much liked by. VARIANT: Buscado por.Note 29 · no dejan de, are not without.Note 30 · a su guisa, to their heart’s content.Note 31 · es de regla, it is customary.Note 32 · enderezar entuertos. This expression is usually employed in a figurative sense: entuerto, grievance, wrong, affront.Note 33 · siempre que, always provided. VARIANT: Con tal que.Note 34 · venderlas por nuevas, sell them as new.Note 35 · lo cierto es que, it is clear that. VARIANT: La verdad es que.Note 36 · no se permite [a sí mismo]. Note the use of reflexive.Note 37 · No quiere esto decir que, This does not mean to say that. VARIANT: Esto no significa que.Note 38 · mal criado, ill bred. VARIANT: Mal educado.Note 39 · fumar un tabaco, to smoke a cigar.Note 40 · tomar una copa, to take a drink. VARIANT: Echar un trago.Note 41 · al fin, nevertheless.Note 42 · me pasaba. Note reflexive form. VARIANT: Pasaba.Note 43 · en vela, without sleeping. VARIANT: Sin dormir.Note 44 · para hacerlos de una pieza, to make them a part of.Note 45 · que no me faltaba ya sino, that I lacked only the pronunciation.Note 46 · que hasta hoy he, which to this day I have (not). Note that the phrase is affirmative in form although negative in meaning: hasta hoy [no] hNote 47 · mayordomo indigno de la Colorada. The latter was the name of the mine in which Sarmiento served as foreman or manager.Note 48 · a volumen por día, a volume a day. VARIANT: A razón de un volumen por día.Note 49 · Dr. Guillermo Rawson, who later became one of Argentine’s greatest statesmen.Note 50 · comenzaban desde entonces, were then just beginning.Note 51 · «El Mercurio», this was, and is still, one of the great dailies in Chile.Note 52 · a satisfacción de, satisfactory to; to the satisfaction of.Note 53 · Llanero. Name given to the inhabitant of the plains, particularly in Venezuela.Note 54 · si bien, even although.Note 55 · Pobres en extremo, Extremely poor. VARIANT: Extremadamente pobres.Note 56 · en pelo, without saddle; bareback.Note 57 · a usanza española, after the Spanish fashion.Note 58 · todo linaje de, every kind of.Note 59 · Cierta filosofía, A certain (school of) philosophy; certain philosophers.Note 60 · según Rousseau, according to Rousseau.Note 61 · la Candelaria, Candlemas (2d of February). VARIANT: Fiesta de la Purificación.Note 62 · los asuntos del día, every-day matters; every-day happenings.Note 63 · Gaucho, the half-breed native of Argentina and Uruguay, who in character corresponds somewhat to our western cowboy. This type is almost extNote 64 · por más pobre que, no matter how poor.Note 65 · prendas de vestir, articles of clothing and personal adornment.Note 66 · y ... aquel, and ... that. VARIANT: Y ... ese.Note 67 · deje en ridículo, make him seem ridiculous.Note 68 · no da a conocer su juego, does not show “his hand” (of cards); reserved; taciturn.Note 69 · abrir juicio, to pass judgment upon. VARIANT: Expresar una opinión.Note 70 · “es como las armas,” he is like the trusty steel.Note 71 · “es como la luz,” he is as quick as a flash (of light).Note 72 · “es como cuadro,” as firm as a squadron (of troops).Note 73 · chino, -na, in the River Plate region a half-breed, white and Indian.Note 74 · un ginete bien montado, rider mounted upon a good horse; well mounted.Note 75 · soslayó el pingo, to rein the horse in obliquely to avoid a blow or an obstacle. pingo, a fine saddle-horse.Note 76 · el verde, referring to the color of an infusion of mate.Note 77 · el chismoso, the tattler, the tale-bearer.Note 78 · el bárbaro, bold, daring.Note 79 · aseadito para andar, from aseado, ‘clean,’ ‘neat.’ A horse which is ready to be taken to any public concourse without fear of its soiling thNote 80 · el peón de la casa, alluding to the general usefulness of the horse.Note 81 · liberal por donde lo busquen, referring to the willingness of the horse to make extra trips on any kind of road. Por donde lo busquen, to reNote 82 · a donde quiera endereza, from enderezar, to start walking or running.Note 83 · de valor personal, physically brave.Note 84 · viejito quiebra, “old tried and true.” Quiebra is an adjective which embodies all the positive qualities of a gaucho.Note 85 · que para poco en su casa, who is very seldom at home.Note 86 · fulano, para servir a usted, so-and-so, to serve you. A polite response to “Who are you?” or “What’s your name?”Note 87 · para servir a Dios, to serve God (not me).Note 88 · a pagar lo que guste, provided I pay for what we drink.Note 89 · como peludo en la cueva. Peludo means here armadillo, alluding to this animal’s habit of hiding in its hole.Note 90 · de su cosecha, of his own making; original with him.Note 91 · chimango, a small bird of prey.Note 92 · armas solas, with no “man behind the gun.”Note 93 · la siesta del burro, alluding to the fact that donkeys sleep most of the time, awaking only to eat. VARIANT: La siesta del perro.Note 94 · el recado con todas sus pilchas, rustic saddle with all its trappings.Note 95 · lacho guapetón, a sort of cowboy who goes about with “a chip on his shoulder.” This type is common throughout the entire Spanish speaking woNote 96 · la viva encarnación, the exact image.Note 97 · botas arrieras, high cowhide boots worn by cattle-drivers going through the mountain passes.Note 98 · primero faltaría el sol que ..., the sun would fail (in his orbit) before ....Note 99 · muchachas que enamorar, girls to make love to. Note use of relative que.Note 100 · aunque no fuese por otro motivo que por haber, were there no other reason than that of having. Note the use of por before an infinitive.Note 101 · Simón Bolívar: General and statesman, born in Caracas, later President of Venezuela, and founder of Greater Colombia (Colombia, Venezuela anNote 102 · los hombres de la Gironda, the Girondists. A famous political party during the French Revolution.Note 103 · ponen de relieve, reveal. VARIANTS: Destacan; vuelan.Note 104 · que apenas si, that he hardly; that he scarcely. VARIANT: Que no le daban tiempo sino para.Note 105 · sin dejar de ser, but not lacking. VARIANT: Sin ser, por eso (inhumano).Note 106 · con sólo clavar los ojos, with but a single glance.Note 107 · de la roca Tarpeya al Capitolio, metaphorically, from death to life. Note the inversion of “from the Capitoline Hill to the Tarpeian Rock.”Note 108 · José de San Martín: Argentine general and statesman, liberator of Chile and Perú, 1778-1850.Note 109 · Había nacido soldado, He was a born soldier. VARIANT: Era un soldado nato.Note 110 · la sala del gobierno, the Audience Hall or the Executive Room in the Government House.Note 111 · la célebre sociedad de Jesús, the Society of Jesus; the Jesuit Order.Note 112 · al apetito de las novedades, the appetite (keen desire) for news (knowledge).Note 113 · a esfuerzos de, by sheer force of. VARIANT: A fuerza de.Note 114 · José F. Rivera: A famous Uruguayan general who distinguished himself in the Revolutionary War and who afterwards became a powerful politicalNote 115 · al calor del hogar, by the warm fireside.Note 116 · la anécdota picante, the spicy (pointed) anecdote.Note 117 · Pardejón. A term applied to one whose skin is almost brown. VARIANT: Pardo, dark skinned.Note 118 · Francisco Bilbao: A famous Chilean writer (1823-65).Note 119 · que ha pasado a la historia, which has become a part of history.Note 120 · a todos los horizontes, to the four winds of heaven. VARIANT: A los cuatro puntos cardinales (or del cuadrante).Note 121 · ya que no, since (they could) not.Note 122 · Domingo F. Sarmiento (1811-1888): An Argentine statesman, writer and educator, who was president of Argentina.Note 123 · la cosa pública, public affairs.Note 124 · Antonio Maceo: A noted Cuban soldier and patriot, who was killed during the Revolutionary War of 1898.Note 125 · nublado los cielos ... en humo convertidos, the skies darkened ... converted into smoke. Note reversion of regular order. This refers to theNote 126 · Bartolomé Mitre, a noted Argentine general, statesman, historian and poet (1821-1906), who became president of Argentina.Note 127 · en gira de placer, on a pleasure trip.Note 128 · casa-quinta, country-house; country place.Note 129 · una bala dejó la estampa ..., a bullet had left its mark. A reference to the scar left in his forehead by a shot received in the war with PaNote 130 · carruaje de alquiler, rented or hired carriage. VARIANTS: simón; coche de punto.Note 131 · José Pedro Varela, a noted Uruguayan educational reformer, who died in 1879.Note 132 · o si se quiere, that is to say, or, if you prefer (the term).Note 133 · consejo general de educación, general council of education. This and similar names are given in Spanish America to the National or State BoaNote 134 · el cuerpo docente, the teachers; the teaching force. VARIANT: El magisterio.Note 135 · lecciones ... sobre objetos, object lessons. VARIANT: Lecciones de cosas (a Gallicism).Note 136 · ciclos escolares, school grades.Note 137 · hombre de ciencia, a scientist, a man of understanding.Note 138 · hombre de bien, a good man; a man of integrity.Note 139 · los fríos de la noche sin fin, the chill of endless night; death.Note 140 · Bernardino Rivadavia. An Argentine statesman (1780-1875) who, while president of the Republic, founded the first public primary schools in SNote 141 · el carro del progreso, the wheels of progress.Note 142 · más de veras, more truly; more sincerely. VARIANTS: Con más sinceridad (or verdad); más sinceramente.Note 143 · Tuvo la conciencia de, He felt; he was conscious of; he comprehended fully. VARIANT: Sintió nuestras necesidades.Note 144 · Juan Montalvo, a philosopher, reformer and writer of Ecuador (1833-1889).Note 145 · en tiempos de, in the time of. VARIANTS: En los días de; en la época de.Note 146 · no dió descanso, gave no rest; (his pen) did not cease. VARIANTS: No dejó en paz; no dió paz a.Note 147 · pluma volteriana. Writings inspired by Voltaire’s ironic scoffing at religious hypocrisy.Note 148 · dueño y señor, lord and master.Note 149 · el gran perseguido, the most persecuted man. VARIANT: El hombre más perseguido.Note 150 · Pero el genio triunfa ... de los protervos, But ... genius triumphed over vicious ignorance. VARIANTS: Al fin; al fin y al cabo.Note 151 · José M. Martí, the “Apostle” of the Cuban revolution, who, dying in 1895, did not live to see the fruit of his labors.Note 152 · entre los brazos, in the arms.Note 153 · pequeño de cuerpo, small of stature (body).Note 154 · la mesa directiva. In this case, the platform reserved for the speakers.Note 155 · me dí cuenta, I became aware; I noted. VARIANT: Caí en la cuenta.Note 156 · tenía ... que, had to; was obliged to. VARIANT: Se veía en la necesidad de ....Note 157 · no tengo presente, I do not recall.Note 158 · Es el caso, que, The fact was (however it may have occurred).Note 159 · al poeta, who knew me as a poet. Note the author’s reference to himself in the third person.Note 160 · No bien, Hardly; scarcely.Note 161 · este recuerdito. Diminutives are often used to convey an idea of affection.Note 162 · se dan cuenta de, take into account; bear in mind; comprehend.Note 163 · a casa de una su amiga. Sometimes the possessives suyo, suya take the above form. VARIANT: A casa de una amiga suya.Note 164 · pronto para la cita, quick and ready to quote; with an apt quotation.Note 165 · me despedí, I took my leave. Note reflexive form.Note 166 · no sé qué, I don’t know what.Note 167 · en aquellos tiempos, in those days. VARIANTS: En esos días; por aquellos años.Note 168 · recibió las órdenes, was ordained. VARIANTS: Entró a ejercer el sacerdocio; abrazó la carrera eclesiástica.Note 169 · el ... grito de ... Dolores. The proclamation of Mexican independence which started the War of Independence.Note 170 · no pudo dejar de, he could not fail (to find). VARIANTS: Tenía que; había de.Note 171 · así fué que, (and) this is why. VARIANTS: De modo que; por lo que.Note 172 · Por entonces, At that time. VARIANT: Por ese tiempo; entonces; por aquel entonces.Note 173 · hilo de agua, the tiny stream.Note 174 · dejar huella, leaving a trace or sign.Note 175 · El Romanticismo. The Romantic School of writers which started in France at the beginning of the nineteenth century as a revolt against the tNote 176 · soltando las bridas, giving free rein.Note 177 · a sus anchas, at pleasure; at will. VARIANTS: A su placer; a su albedrío; a su antojo.Note 178 · no, not at all; not by any means.Note 179 · Tebaida, hermitage; a place of seclusion; retreat. From Thebes, to which place the first Christian anchorites went in quest of solitude.Note 180 · las fuentes de la inspiración, the sources of inspiration.Note 181 · Blas Gil, nom de plume of José M. Marroquín.Note 182 · Alluding to the fact that José M. Marroquín, the noted Colombian writer, statesman and philologist, was president of his country from 1900 tNote 183 · «La Gloria de don Ramiro,» a work which, although written by an Argentine, depicts the life and people of Spain in the sixteenth century.Note 184 · siguiendo las huellas, following in the footsteps.Note 185 · For the benefit of those who desire to know more about the Spanish American writers who have excelled in the description of national life anNote 186 · These pen-portraits of a few of the many notable Spanish-American writers are presented here not only as models of expression, but with the Note 187 · Olegario V. Andrade. An Argentine poet and journalist.Note 188 · «El Nido de Cóndores,» The Condors’ Nest, is a poem in which is related «la epopeya andina»: The crossing of the Andes under the leadership Note 189 · «Prometeo» and «Atlántida» are two of Andrade’s poems. The latter is an ode to the future of the Latin race in America.Note 190 · Ignacio M. Altamirano. A Mexican writer, politician and statesman.Note 191 · artista de la palabra, an artist in words; a master in the use of words.Note 192 · A reference to the fact that Altamirano was of Indian parentage.Note 193 · Miguel Luis Amunátegui. A noted Chilean writer and statesman.Note 194 · del ayer, of yesterday. VARIANT: Del pasado.Note 195 · Diego Barros Arana. A Chilean writer and historian, who was for many years the Rector of the University of Chile.Note 196 · ad narrandum. A Latin phrase meaning in narrative style.Note 197 · Andrés Bello. A Venezuelan philologist and lexicographer.Note 198 · todo un continente, a (the) whole continent; an entire continent.Note 199 · la inteligencia más cumplida, a well-balanced mind of high order.Note 200 · derecho de gentes, the fundamental rights of the people.Note 201 · Alberto Blest Gana. A noted and versatile novelist and poet.Note 202 · de nuestra buena capital. Buena here has an affectionate meaning: our ‘good old’ capital.Note 203 · que frecuentas, tú, lector. The second person is used by the author in addressing the reader.Note 204 · a la orden del día, the fashion.Note 205 · sólo sí, only. VARIANT: Aunque.Note 206 · pasiones en lucha, conflicting passions.Note 207 · que hacen todo el gasto, which are set forth.Note 208 · de no pocas extranjeras, of not a few foreign ones.Note 209 · José Eusebio Caro. A Colombian general, statesman and poet. (1817-1853).Note 210 · a un tiempo, at once; at the same time. VARIANT: A la vez.Note 211 · Miguel Antonio Caro. A Colombian writer and statesman.Note 212 · digno hijo del, a worthy son of.Note 213 · caído en desuso, fallen into disuse.Note 214 · 20 de julio. Colombia’s national Independence Day.Note 215 · Academias americanas. In most of the Spanish American republics, Academies have been established, corresponding to the Royal Academy of SpaiNote 216 · Aquiles J. Echeverría. A contemporary Costa Rican poet and novelist.Note 217 · de Martín Fierro ... Santos Vega. The two most popular heroes in the gaucho romances by Argentine writers.Note 218 · ¡ah, tener eso.... Dios mío! would to God we had that! Ah, if we only had that!Note 219 · Gregorio Gutiérrez González. A Colombian poet and statesman.Note 220 · andan en boca, pass from mouth to mouth; by word of mouth.Note 221 · vagado en alas de, wandering on the wings of. VARIANT: Flotando en alas de.Note 222 · José Hernández. An Argentine poet, author of «Martín Fierro.»Note 223 · posee el cetro de la poesía criolla, he wields the sceptre in creole [indigenous, national, gaucho, native], poetry.Note 224 · los tiempos que corren, the present time; nowadays.Note 225 · fué poeta a su manera, he was a poet after his own fashion.Note 226 · ese «gay decir» or gaya ciencia. The art of poetry.Note 227 · dichos populares, common sayings; proverbial sayings.Note 228 · Jorge Isaacs. A well-known Colombian poet and novelist.Note 229 · con tal de, provided that. VARIANT: Siempre que sea.Note 230 · la «María.» Note the article before a Christian name when the latter is used as a title.Note 231 · Eusebio Lillo. A Chilian poet.Note 232 · obra maestra, masterpiece.Note 233 · José Mármol. An Argentine poet and novelist.Note 234 · los preceptos de escuela, academic precepts.Note 235 · no sería difícil que, it would not be surprising if. VARIANT: Sería posible.Note 236 · superabunda de, superabundance of; to abound in excess.Note 237 · En resumen, Recapitulating; finally. VARIANTS: Para terminar; finalmente; en resolución.Note 238 · José Joaquín Olmedo. An Ecuadorian poet.Note 239 · Desde el principio hasta el fin, From beginning to end. VARIANT: De punta a cabo.Note 240 · Son de notarse, Should be noted.Note 241 · a torrentes, in torrents. VARIANTS: Arroyos de sangre; ríos de sangre.Note 242 · Ricardo Palma. A Peruvian literary critic, historian and philologist.Note 243 · la ciudad de los Reyes, Lima.Note 244 · volver tarumba, to drive one crazy. VARIANT: Sorber el seso; derretir.Note 245 · José Enrique Rodó. A Uruguayan writer born in 1872.Note 246 · de todos modos, in any case; anyway. VARIANT: Sea lo que fuera (or como fuere); con todo.Note 247 · Domingo Faustino Sarmiento. An Argentine writer and statesman.Note 248 · en el estrecho marco que significa una vida humana, within the narrow limits which mark a single lifetime.Note 249 · Tal ocurre, Such is the case; this happens. VARIANT: Eso ocurre (or pasa, or sucede).Note 250 · Enrique José Varona. A well-known Cuban writer and educator.Note 251 · por doquier, everywhere. VARIANTS: Por todas partes; doquiera.Note 252 · Cirilo Villaverde. A Cuban novelist.Note 253 · a secas, dryly; without enthusiasm.Note 254 · a contribución, utilized.Note 255 · pone de relieve, places in high relief; emphasizes.Note 256 · de análisis en disección, analysis by dissection.Note 257 · llegar a la meta, to reach the goal.Note 258 · Juan Zorrilla de San Martín. A Uruguayan poet.Note 259 · formas de pensar, ways or methods of thinking.Note 260 · que no son sencillamente españoles, sino que a más de serlo..., which are not only Spanish, but are, in addition.... VARIANT: Que no sólo soNote 261 · de verdad, really, truly (savages).Note 262 · puente colgante, suspension bridge.Note 263 · una mano solícita del bien, a hand solicitous for the general good; a friendly hand.Note 264 · la vida ... tal como nos la imponen los progresos modernos, life ... as shaped (as thrust upon us) by modern progress.Note 265 · Rivadavia, el de la..., that is, el [hombre] de la.Note 266 · arado en la mar, applied to any fruitless task or enterprise.Note 267 · el indio de espuela, the oppressed, downtrodden Indian.Note 268 · marcado de la fusta, bearing the marks of the whip. VARIANT: Marcado por.Note 269 · para que se vea más alto a su señor, so that his master may be seen the greater (even greater).Note 270 · No vivimos, no. Note repetition for the sake of emphasis.Note 271 · que de pura ignorancia, which from pure ignorance (of the circumstances or causes).Note 272 · echan en cara, cast in their teeth; for which they are blamed.Note 273 · timbre de honor, a patent of honor or nobility.Note 274 · de cerca, at first hand.Note 275 · sus propios padres, their own forefathers, ancestors.Note 276 · las consideraciones de la amistad, friendly considerations; friendly relations.Note 277 · trabas sin cuento, innumerable obstacles. VARIANT: Incontables.Note 278 · de vez en cuando, every once in a while; from time to time.Note 279 · abrumados por la edad, bowed or burdened with years.Note 280 · bajan al sepulcro, go down to the (their) grave.Note 281 · las riendas del Gobierno, the directing of the government; the helm of the “Ship of State.” VARIANT: El timón del Estado.Note 282 · menos avezadas a, less accustomed to.Note 283 · pertenecerán a la leyenda, will become legendary (rather than historical).Note 284 · a la boca del, at the entrance (mouth).Note 285 · en día no lejano, at no distant day; before long. VARIANT: Antes de mucho.Note 286 · la clausura (que duró) de tres siglos.Note 287 · orillas del Plata, the shores of the River Plata. VARIANT: El Río de la Plata.Note 288 · confiados en su futuro, sure of their future; with confidence in their future.Note 289 · Luego, Therefore.Note 290 · por la mano de, through the agency of. VARIANT: Por conducto de; por intermedio de.Note 291 · punto de partida, the starting point.Note 292 · ganando terreno a la noche..., gaining ground from (or dissipating) the darkness of night (ignorance)....Note 293 · a lo largo de, throughout the length of.Note 294 · que (el español) es por sí solo, who (the Spaniard) is himself. VARIANT: Que es en sí ....Note 295 · aquí y allá, here and there.Note 296 · dándose el caso de, resulting in; the resulting fact being.Note 297 · Ministerio de Ultramar, The Colonial Office. The Ministry or Department in Spain which had charge of the administration of the Spanish colonNote 298 · no lo es menos que, it is no less (true) that; it is equally (true) that.Note 299 · en cien brazas de agua, buried a hundred fathoms deep; very deeply rooted. Note the mixed metaphor.Note 300 · al correr de medio siglo, in half a century from now. VARIANT: Al cabo de medio siglo; cuando vaya corrido medio siglo.Note 301 · A reference to the closing words of the introduction to the Argentine Constitution, which provides that the rights therein sanctioned shall Note 302 · Southern Argentina, although it is made up of five National Territories, is still called Patagonia, in much the same way that a certain grouNote 303 · A reference to the law barring undesirable immigrants from the Argentine ports.Note 304 · An allusion to the full-rayed sun in the Argentine flag and coat of arms.
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