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The Spanish American Reader

PART ONE (continued 2)

Reading edition

—Por procedimientos diferentes. En algunos países es menester[22] poseer el terreno en propiedad[23]; en otros las denuncias se hacen sobre una zona de mil hectáreas, o sea unos 2500 acres, pagándose cierto impuesto por hectárea. Algunos gobiernos conceden libre entrada por sus aduanas a la maquinaria para las minas.

Chapter Footnotes:

XIV.—EL CARBÓN,[1] EL PETRÓLEO[2] Y EL GAS NATURAL (to the vocabulary section)

—¿Está Ud. con los que opinan que la América latina es pobre en carbón?

—¿Cómo había de estar[3]? El carbón no abundará[4] en ella como en Europa, Estados Unidos y otras partes; pero es innegable que en esa parte del mundo hay importantes yacimientos carboníferos que aguardan su explotación.

—¿Está el carbón muy diseminado?

—Al contrario; se le halla solamente en ciertos distritos, como en los estados de Sonora, Coahuila y Veracruz en Méjico, parte del Brasil en el Atlántico y algunas regiones del Perú y Chile en el Pacífico. Estas últimas vetas tal vez se extienden a la Argentina. También se han descubierto extensos depósitos de carbón en Colombia. Venezuela explota varias minas; América Central y las Antillas están perfeccionando el procedimiento de las concesiones en las suyas.

—Me dicen que[5] Chile explota minas submarinas de carbón.

—Sí; y ocupan cerca de cien millas en los distritos de Lota y Coronel.

—¿Hállase muy diseminado el petróleo?

—Desde Méjico hasta Magallanes. Se sabe que un vastísimo depósito se extiende desde el Orinoco hasta la Argentina. De este depósito beneficia Bolivia en la región de Calacoto. Pero Méjico es el productor de petróleo, por excelencia. Solamente en Tampico hay más de cien pozos petrolíferos cuya producción anual es de muchos millones de barriles. Más de cien compañías se han organizado, la mitad de las cuales funcionan con capitales norteamericanos.

—¿Sabe Ud. cuánto dinero hay invertido en esa industria?

—Vamos a ver[6]; déjeme pensar.[7] Se han invertido ya alrededor de doscientos millones de dólares, según opinión que[8] merece plena fé.

—Y en el resto de la América latina, ¿qué oportunidades ofrece la explotación del petróleo?

—Buenas, porque ese producto está poco explotado todavía. Sin embargo, en Venezuela hay más de cincuenta pozos; en el Ecuador trabajan varias compañías inglesas; y en el Perú, en que predomina el capital inglés, las perforaciones aumentan cada día.

—Recientemente se ha hablado del petróleo argentino en los círculos financieros de Nueva York.

—Últimamente[9] se descubrió por acaso ese producto en el territorio argentino del Chubut mientras se hacían perforaciones en busca de agua. Se calcula que algunos pozos dan cerca de ochocientos metros cúbicos por día.[10] El producto es algo pesado, y la proporción de petróleo liviano es pequeña; pero tal como sale, constituye un buen combustible que ya se usa en la industria.

—¿Quedan todavía[11] zonas de petróleo inexplotadas en la América latina?

—Muchísimas, y gran parte de ellas están en la América Central y Antillas. En Cuba la producción no guarda proporción con la extensión de los depósitos. Y eso que el petróleo de Cuba es excepcionalmente puro y de calidad superior: he ahí[12] otra oportunidad industrial.

—¿Hay gas natural en la América latina?

—Se le encuentra asociado al petróleo. Se sabe que existe en el Brasil, cerca del río Negro. En la Argentina, antes de llegar a la napa de petróleo se descubrió una zona que produce enormes cantidades de gas.

Chapter Footnotes:

XV.—CAUCHO[1] Y CHICLE (to the vocabulary section)

—Me dicen que hace poco tiempo se descubrió en Méjico una nueva variedad de caucho.

—Suele encontrarse nuevas especies de cuando en cuando.[2]

—¿Son muchas las ya conocidas[3]?

—Centenares; pero no todas son igualmente provechosas, hablando comercialmente. Los árboles más buscados[4] son los que pueden ser sangrados muchas veces, dando en cada sangría la misma cantidad de látex. Los árboles que se agotan sangrándolos pocas veces,[5] no tienen valor comercial.

—¿Forma el árbol del caucho selvas naturales?

—El árbol de la goma o hule, como se le llama en la América española, crece, juntamente con otras especies vegetales, en las selvas tropicales que cubren las llanuras fértiles, los valles bajos y laderas de las regiones cálidas. Pero la goma recogida en esos cauchales o hulares naturales no tiene tanta fama en los mercados como la procedente de árboles que se han cultivado en plantaciones artificiales. Los nativos de las zonas del caucho emplean métodos destructivos. Extraen el jugo hiriendo el tronco del árbol con sus machetes, sin tener en cuenta el número de veces que la planta ha sido sangrada previamente, ni la estación del año en que lo hacen. Gran parte de la goma recogida en Méjico, la América Central, Colombia, Perú y Ecuador tiene este origen, aunque el cultivo científico del caucho se generaliza en esos países. En los cargamentos de goma que Perú exporta desde Iquitos por vía[6] del Amazonas, se ven[7] hoy algunos ejemplares de muy buena calidad, aunque mezclados todavía con muchas ‘cabezas de negros.’

—¡Cabezas de negros!

—Así se llaman en el Brasil, en jerga comercial,[8] las masas de caucho que proceden de los látex sucios.

—¿Son ésos los ‘Ceará scraps’?

—No; los ‘Ceará scraps’ son trozos de caucho desecados en los árboles y que los nativos recogen y venden a bajo precio. Y a propósito de nombres extraños, hay que mencionar la achuca y el chamote, como se llaman dos plantas que en América Central y Perú respectivamente sirven para coagular el látex.

—¿Están ya exploradas todas las regiones que producen caucho?

—La zona del caucho es demasiado extensa[9] para ser[10] bien conocida. Comprende desde el norte de Méjico hasta el sur del Brasil, con la excepción de las laderas occidentales de los Andes. En esta inmensa extensión, la región explotada es unicamente la contigua a los ríos. Todo lo demás es suelo virgen.

—Siempre he oído mencionar el caucho de Pará como el más puro.

—El Brasil produce la mitad de la cosecha mundial de caucho, y Pará es uno de sus grandes centros productores. Los «discos y frascos»[11] de Pará se han afamado en el mercado de la goma.

—¿Qué otras suertes[12] comerciales se conocen?

—El caucho de Cartagena que se exporta en panes grandes de cincuenta kilogramos; el de las Antillas (que comprende el de la América Central) que se exporta igualmente en panes; el de Guayaquil, que es de tipo poco uniforme y cuyo color varía entre el blanquecino de las clases superiores, y el oscuro pardo de las más impuras. El caucho boliviano que se extrae de los territorios nacionales de ese país se cotiza a buenos precios.

—El caucho es una de las substancias más maravillosas del siglo XX.

—No debemos olvidar que la extensión de su uso en la vida ordinaria se debe al descubrimiento casual de que en combinación con el azufre, la goma se convierte en una substancia dura que puede reemplazar con ventaja y económicamente a la madera, los metales y el papier maché.

—Ud. se refiere a la goma vulcanizada. Pero recuerdo que la goma, mezclada a su vez con cierta clase de papel forma la «fibra», substancia que está destinada a un uso ilimitado como sucedánea del cuero. Y a propósito, ¿el chicle de mascar se obtiene de los mismos árboles de donde se extrae el caucho?

—No, de ninguna manera. El chicle se saca del zapote y del chicozapote, árboles de Méjico y América Central.

—Se dice que el negocio del chicle está expuesto a fraudes debido a la introducción de piedras que, a escondidas,[13] agregan los productores a sus remesas.

—Esas prácticas cesaron desde que los manufactureros introdujeron en sus contratos cláusulas que determinan el grado de pureza que habrá de tener el producto.

—¿Son altos los derechos de importación del chicle?

—Alrededor de diez centavos por libra. Para disminuir este recargo, se le suele introducir por el Canadá, donde el chicle se refina. Como en este estado su peso se reduce a la mitad, la economía es considerable.

—Si la diminución de peso debida al refinado alcanza, como Ud. dice, al 50%, habría conveniencia en establecer refinerías de chicle en Méjico a fin de economizar los gastos de flete.

—Ciertamente. Se ahorraría así lo que hoy se paga por transportar tres mil toneladas anuales de desperdicio.

Chapter Footnotes:

XVI.—TRIGO Vocabulary relating to Agriculture (to the vocabulary section)

—¿Se cultiva el trigo en toda la América latina?

—No en toda, porque ese cereal requiere un clima fresco, habiéndose comprobado que toda elevación brusca de temperatura, a no ir acompañada[1] de humedad, acelera la terminación de la vida de la planta, que sólo da entonces cosechas incompletas.

—¿Cuál es la región del trigo en la América latina?

—Las zonas templadas y frías de Sud América, especialmente las pampas argentinas en una extensión de cien millones de hectáreas. El suelo es fértil, el clima templado, la precipitación de lluvia suficiente y oportuna para el crecimiento gradual de los cultivos; los cambios de tiempo no son raros, pero su intensidad es limitada; los ríos, arroyos y lagos no escasean; y, además, el agricultor está seguro de encontrar, siempre una napa subterránea de agua apropiada para el regadío.

—¿Es muy grande la extensión en Argentina ya cultivada con trigo?

—Tanto como la de ambas Dakotas, Minnesota e Illinois juntos.[2]

—¿Qué rendimiento da el trigo en la Argentina?

—De trece hectolitros por hectárea arriba,[3] según los métodos de cultivo.

—¿Se usa el bushel norte americano en la medida del trigo?

—No; la unidad de volumen usada en las transacciones es el hectolitro; el peso de un hectolitro de trigo puede decirse que determina su calidad; y así, un trigo que pesa ochenta kilogramos por hectolitro puede considerarse[4] excelente.

—¿Cuántas labores reciben los campos?

—Generalmente una sola en mayo, junio o julio, seguida de operaciones complementarias con la rastra y el rodillo cuando el trigo ha sido sembrado.

—¿Úsase todavía en el Río de la Plata el arado de madera, tirado por bueyes?

—Hace un cuarto de siglo ese instrumento de labranza fué substituido por el arado de acero, tirado por caballos, a fin de obtener un trabajo más rápido. Hoy día ese medio no basta, y la magnitud de las operaciones agrícolas ha hecho necesario el uso de arados de tracción mecánica, con más de veinte rejas, que llevan a cabo un trabajo que hace poco habría parecido un sueño poder realizar.

—¿Se siembra a mano?

—Las razones ya dadas hacen indispensable el empleo de máquinas sembradoras, con las cuales se abrevia la operación.

—¿Por qué[5] tiempo se cosecha?

—Hacia diciembre o enero, empleándose máquinas segadoras-agavilladoras, así llamadas porque siegan las mieses y atan las gavillas las que, recogidas luego en grandes carros, se amontonan en parvas. También se usan esas maravillosas máquinas modernas que cortan las espigas, trillan el trigo y lo embolsan.

—¿Qué sistema se sigue para trillar el trigo?

—No necesitaré decirle que en la región a que me refiero la trilla no se hace ya por medio de caballos que pisan las mieses después de segadas.[6]

—Me han dicho, sin embargo, que ese procedimiento subsiste todavía en Sud América.

—Tal vez en regiones donde se cultivan reducidas cantidades de grano para el consumo local. En la Argentina se usa la máquina trilladora. Estas máquinas van de hacienda en hacienda,[7] alquilando sus servicios. A veces los agricultores de un distrito, no pudiendo tener cada uno su propia[8] trilladora, se asocian entre sí,[9] formando sociedades agrícolas cooperativas para comprar una máquina en común.[10]

—¿Se conoce en esas comarcas lo que aquí se llaman options?

—¿Qué es éso?[11]

—En Estados Unidos se juega el curso del trigo, operando sobre mercancías a librar[12] y al descubierto[13]; es decir, sin que en realidad se transfiera mercadería alguna, sino que se está sólo a[14] las diferencias entre los precios que existan el día fijo y aquéllos a que se compró y vendió.

—No se hacen esas especulaciones en la Argentina y le diré por qué: El agricultor no retiene su trigo para venderlo cuando mejor le parezca, como se hace en Estados Unidos. En el Río de la Plata el agricultor suele vender su trigo antes de cosechado.

—¿A quién lo vende?

—A los agentes de las grandes casas exportadoras, las cuales guardan el trigo en depósito y lo venden de acuerdo con la demanda del mercado universal.

—¿No procuran los agricultores imponer sus precios de acuerdo con las condiciones de las plazas importadoras?

—Eso han comenzado a hacer las sociedades cooperativas, construyendo silos donde el trigo pueda guardarse en depósito, elevadores de granos para uniformar los tipos del cereal, bancos agrícolas que hagan préstamos al agricultor con un interés moderado, complementando todo esto con el aseguro de sus cosechas contra el granizo, la langosta y otros muchos contratiempos.

—¿Se exporta la mayor parte de la cosecha del trigo?

—Sí; y ésa es la razón, dicho sea de paso,[15] por qué los trigales se encuentran próximos a los puertos de embarque o en las zonas servidas por los ferrocarriles que comunican fácilmente con esos puertos.

Chapter Footnotes:

XVII.—MAÍZ (to the vocabulary section)

—¿Se cultiva el maíz en las mismas regiones que el trigo?

—El maíz es poco exigente[1] en cuanto a clima y localidad. Se le cultiva en laderas, hondonadas, mesetas, valles, umbrías y tierras llanas y abiertas.

—¿Prospera, pues, el maíz en toda la América latina?

—En América, el maizal es cosa muy común desde el Canadá a la Tierra del Fuego. La América contribuye con tres cuartas partes a la producción mundial de maíz.

—¿No cree Ud. que en el futuro, más o menos lejano,[2] el cultivo del maíz se vea amenazado por una crisis de superproducción?

—¡Oh, no hay probabilidad[3] de que éso suceda! Tenga Ud. en cuenta que los Estados Unidos están disminuyendo gradualmente los cultivos de este cereal. Como por otra parte el consumo del maíz debe necesariamente ir en aumento,[4] se sigue[5] que siempre habrá demanda por ese grano.

—Parece, sin embargo, que los métodos de cultivo no son del todo perfectos[6] en la América latina. En algunos países se dice que se le cultiva[7] sólo para usarlo como maloja, o sea como forraje; es decir, que únicamente se utilizan las hojas y el tallo.

Es verdad que en una gran zona del continente la cosecha es deficiente en cantidad y pobre en calidad, razón por la cual hay que importar gran parte del maíz que consume la población; pero esto mismo es un aliciente para iniciar en los países menos adelantados el cultivo perfeccionado de ese cereal.

—Tal vez ciertas tierras no se prestan para el cultivo de las especies comestibles.

—Se engaña Ud. Los experimentos[8] han demostrado que en el mismísimo[9] suelo, donde tan deficiente es por ahora la cosecha, pueden obtenerse resultados excepcionalmente satisfactorios.

—¿Qué rendimiento da el maíz en la América latina?

—De tres a siete mil kilogramos por hectárea; pero si el agricultor emplease métodos más perfeccionados, es indudable que con un aumento insignificante en los gastos doblaría la suma de sus productos.

—Indudablemente el maíz es un producto nutritivo de inmenso valor.

—Tiene Ud. razón. Esa planta proporciona al natural de América un alimento barato, sano y fácil de preparar.

—En la América sajona las rosetas de maíz que Uds. llaman pop-corn podrían ser el emblema de las multitudes alegres y bulliciosas. Y esa modesta golosina no es menos popular en las otras Américas con los nombres de palomitas, esquites en miel, alborotos, pororó y otros muchos.

—¿Las gachas hechas con maíz fragmentado son tan caras al[10] pueblo hispano-americano como el hominy lo es al nativo de la Nueva Inglaterra o de Virginia?

—Tanto o más[11]; y el modesto plato de mazamorra ha tenido también sus Whittiers,[12] que han cantado, como él,[13] aunque en otra lengua, los méritos del clásico tazón familiar.

—La fama de las tortillas de Méjico y el resto de la América tropical ha llegado a este país. ¿De qué modo se preparan?

—La tortilla es el Proteo de los manjares[14] a que el maíz da origen. Es enchilada cuando se la adereza con chile o ají pimiento; admite rellenos variadísimos, y la simple adición del queso le da centenares de nombres.

—¿Qué es el tamal?

—Un manjar hecho con maíz tierno rallado, pimientos, tomates, grasa y azúcar que se cuece en agua o en el baño maría,[15] calentándolo al rescoldo.[16] Este plato, más o menos modificado, se consume en toda la América española y se llama humita en Chile y el Río de la Plata y chigüil en otras partes. Antes de cocer se la envuelve por lo general en chala seca, como se llama la espata que rodea la mazorca del maíz. Hácense, además, sabrosos guisos con el maíz, al que acompañan numerosos complementos que le sirven de aderezo, desde el charqui o carne seca con que se prepara el locro en el sur del continente, hasta el pescado y la carne de cerdo con que se hace en Méjico el chilatole.

No hablemos de[17] golosinas hechas con maíz, pues son infinitas. El chipá de los paraguayos es, en realidad, una especie de pan; pero las roscas y rosquetas de maíz son bollos muy agradables en cuya preparación entra la manteca, huevos, leche y azúcar. Con leche de coco y melaza, la harina tostada del maíz constituye un dulce exquisito que llaman tequiche y chancaca. En la región del Mar Caribe, gusta mucho la hayaca, torta de maíz con que se reemplaza la clásica torta de Navidad, y que se condimenta con pasas, almendras, aceitunas, y otras muchas cosas sabrosas.

—¿Dígame, que es la chicha?

—Es la famosa bebida que los primitivos incas preparaban fermentando el maíz. Todavía se la consume en las poblaciones rurales de Bolivia, Perú, Argentina y Chile, aunque en este último se aplica el nombre más bien a un riquísimo vino, muy poco fermentado, de uva blanca del país. Pero hay otras bebidas suaves y agradables a base de[18] harina tostada y aromatizadas de distintas maneras, tales como el guarrús de Colombia, el tiste de la América Central y el ulpo de Chile. Para la fiesta de Corpus, los habitantes de Quito beben el champús, hecho con gachas de harina de maíz, mezcladas con jugo de naranjilla.

Chapter Footnotes:

XVIII.—CACAO (to the vocabulary section)

—«Cacao rojo,» «Cacao blanco»: ¿qué significan esos nombres?

—Son designaciones comerciales del cacao. Esas bolsas que Ud. ve ahí[1] son de «Cacao guayana» y de «Cacao del río.»

—¡Qué nombre más extraño[2] este último!

—Es el que se da al cacao de las Antillas.

—¿Cuál es el mejor cacao?

—Su pregunta no es de fácil contestación.[3] Los cacaos que pasan por ser[4] de mejor calidad son los que se cultivan en Venezuela, en Méjico (particularmente el de Soconusco), en Colombia (sobre todo el del Cauca) y en el Ecuador, Guatemala y Costa Rica. Pero como Ud. sabe, va mucho en gustos.[5] Yo, de mí, sé decir[6] que prefiero el cacao de Bolivia, especialmente el que se cultiva en las faldas de La Paz y Cochabamba; otros se quedan con el del Espíritu Santo o Bahía, en el Brasil. También mucho depende de los cambios que la iniciativa de los plantadores introduce en el veredicto comercial; y no sería extraño que el Perú—donde recientemente se han hecho inmensas plantaciones sobre una base científica—viera los mercados del mundo disputándose[7] su cacao.

—Y dada la situación de los mercados consumidores y el clima y el suelo de los países productores, ¿dónde cree Ud. que el cultivo del cacao ofrecería mayores alicientes?

—¡Hum! La cosa no es fácil de resolver a dos tirones.[8] Pero, dejando de lado toda consideración basada en las condiciones actuales del mercado, me inclinaría a creer que el cacao de Santo Domingo puede tener una ventaja sobre los otros.

—¿Qué le hace[9] a Ud. suponer éso?

—El hecho de que Santo Domingo queda más cerca de Nueva York que cualquiera de los demás países productores. Por lo demás,[10] la cosecha que ahora se recoge y exporta desde Santo Domingo aumenta de año en año,[11] y ha dado ya a ese país un puesto importante entre los productores de cacao.

—Buen negocio sería, pues, explotar ese cultivo en la isla dominicana; pero a estar a lo que Ud. dice,[12] será a la fecha[13] imposible encontrar ya buenas tierras por poco dinero; ¿No es así?

—¡Oh, no! Todavía quedan terrenos fértiles, húmedos y densos, muchos de ellos con la proporción de arena que conviene al cacao; tierras que se venden a bajo precio y que podrían colonizarse con provecho.

—Por mi parte temo que los caminos de Santo Domingo no sean muy buenos.

—Advertiré a Ud. que el cacao es de fácil conducción y que para su transporte no es absolutamente indispensable contar con buenas carreteras. Después que la cosecha se recoje y se seca, cuesta poco trabajo conducirla a lomo de mula por los senderos menos transitables en apariencia.[14]

—¿Y qué beneficio deja el negocio ése?[15]

—Considerable; pues debe Ud. tener en cuenta que transcurridos los cuatro o cinco primeros años,[16] las utilidades que da el cacao aumentan progresivamente. Si al principio se hacen los esfuerzos requeridos y se consagra atención a la empresa, prestando ayuda[17] al suelo y al clima, haciendo crecer los árboles a la distancia que recomienda la experiencia, podando las plantas para evitar el desperdicio de la savia, y haciendo, en fin, otras cosas que por ahora se descuidan, no creo exagerado esperar un interés de treinta y tres por ciento a los pocos años de establecida la plantación.

Chapter Footnotes:

XIX.—AZÚCAR (to the vocabulary section)

—Pues, como íbamos diciendo,[1] cuando la caña está madura se corta con machetes a poca distancia del suelo, y después de pelada se lleva al molino o trapiche, cuyos cilindros estrujan las cañas haciéndolas soltar el jugo que contienen. La caña aplastada y exprimida se llama gabazo, y se usa como combustible. Al jugo extraído se da el nombre de guarapo. Este guarapo o zumo contiene substancias que producirían su fermentación si quedaran en él,[2] y por esta razón se las elimina por medio de una operación que se llama defecación, y tiene lugar en[3] calderas grandes de cobre.

—Me dicen que en Cuba se obtiene el azúcar evaporando el líquido en calderas abiertas.

—Esas son cosas de antes,[4] y no creo que ahora haya un solo ingenio que siga ese procedimiento anticuado. En el día[5] los ingenios están bien montados con la maquinaria más moderna[6] y la evaporación se lleva a cabo[7] en recipientes cerrados llamados tachos al vacío, en los cuales se concentra el guarapo, después de pasar por los clarificadores y de haberlo filtrado en filtros-prensas de múltiples capas filtrantes de carbón animal.[8]

—Tal es el procedimiento que se sigue en los ingenios de la Luisiana.[9] ¿Y qué se hace con el jarabe concentrado?

—Se le pasa a las turbinas, o recipientes que giran con gran velocidad y cuyas paredes obran a manera de cedazo, reteniendo el azúcar cristalizada, y dejando pasar la melaza despedida por la fuerza centrífuga.

—Entre los productores importantes de azúcar de caña, sólo se oye hablar de Cuba, Méjico, Perú, Santo Domingo, Brasil, Guayanas, Venezuela, Ecuador y Argentina. ¿No se da la caña en los demás países de la América?

—La caña prospera en todos los países de este continente, aun cuando algunos de ellos, como el Paraguay y otros, la cultivan principalmente para extraer de ella el alcohol, que se llama también aguardiente de caña, ron, chinguirito o simplemente caña. Debo advertir, sin embargo, que casi todos los ingenios tienen destilerías anexas para la fabricación de alcohol mediante la fermentación de las mieles. Esta industria secundaria perjudica a veces la principal, como ocurre en Venezuela donde la industria azucarera decae, debido al monopolio que el Estado mantiene sobre el ron. En otros países, en cambio, como los de Centro América, no tendrían por qué[10] ocupar un lugar secundario en la lista y no llegar[11] con el tiempo[12] a ser productores tan importantes como Cuba misma.

—¿Cree Ud. según eso, que el suelo de la América Central es apropiado al cultivo de la caña?

—Sí; pues hay allí una tierra porosa y fácil de labrar. En ciertas partes de Honduras donde el suelo retiene la humedad, la caña prospera admirablemente.

—Me hace Ud. recordar que en Panamá hay muy buenos ingenios y que el gobierno de esa república estimula la industria.

—En cuanto a producir,[13] todas las repúblicas centroamericanas lo hacen. Nicaragua exporta ya azúcar por valor de varios millones de dólares, lo mismo que San Salvador y Guatemala. Pero la capacidad productiva de la América Central es enorme, y mucho hay que esperar de ella todavía.

—Quizás falta el combustible.[14]

—¡Oh no! Toda la fuerza motriz que se necesitase se obtendría poniendo diques a las corrientes de agua.

—¿Son muy abundantes?

—Las hay de sobra[15] en las montañas.

—¿Qué nombres llevan en castellano las variedades comerciales de azúcar?

—Tenemos el azúcar blanco o de flor; el azúcar de lustre (que ha sido molido y pasado por un cedazo); el azúcar moreno, negro o prieto, que está mezclado con melaza; el azúcar piedra en cristales grandes; el azúcar refinado; y el azúcar terciado, de color intermedio entre el azúcar moreno y el blanco.

—¿Qué es el azúcar rubio?

—Comprende todas las variedades de azúcares pardos. Se le llama también mascabado y no es otra cosa que[16] azúcar no sometido a la filtración por el carbón animal. En estos azúcares se distinguen las variedades de «primer chorro,» de «segundo chorro» y de tercero, según el orden en que se les obtiene de las turbinas. Los azúcares pardos se consumen en toda la América española con los nombres de chancaca, mazacote, empanizado, rapadura y panela.

Chapter Footnotes:

XX.—CAFÉ (to the vocabulary section)

—¿Cómo se hacen los negocios de café en los países productores?

—Comerciantes al por mayor compran el café a los plantadores, adelantando a éstos dinero sobre la cosecha próxima. Entregado el café, es seleccionado y almacenado. A estos comerciantes se dirigen los comisionistas para pedirles muestras del grano. Los comisionistas hacen ofertas luego a los exportadores, quienes, teniendo en cuenta los pedidos que han recibido, compran y envían la mercadería a su destino.

—¿Y si el café entregado resultase[1] de calidad inferior?

—Se apela a Cámaras Arbitrales, las cuales fallan, solicitando previamente el veredicto de peritos.

—He oído decir que en el Brasil la tierra cafetera se cultiva hasta que, hallándose agotada, no produce más, y que entonces se abandona la plantación para esquilmar de la misma manera las tierras inmediatas.

—Eso pudo hacerse mientras la tierra era[2] barata; y debo decir a Ud. que esos métodos convirtieron el suelo en una estepa, pues los plantadores no se cuidaban de reponer los árboles que habían abatido. Pero hoy día el precio elevado de los campos requiere que las mismas tierras se cultiven indefinidamente.

—¿Se abona el suelo?

—Sí; hoy en día hay plantaciones en el Brasil que pueden servir de modelo, provistas, como se hallan,[3] de las máquinas e implementos agrícolas más perfeccionados.

—¿Contribuyó la abolición de la esclavitud a trastornar los negocios en café?

—Ese hecho produjo una crisis económica profunda en tales labores; pero dió al gobierno la oportunidad de poner en práctica un plan de colonización agrícola para atraer al inmigrante europeo.

—¿Ha visitado Ud. alguna vez una[4] hacienda?

—Tuve la suerte de[5] visitar un cafetal en el mes de octubre, cuando los cafetos están en pleno florecimiento.[6] Las plantas cubrían las colinas y los llanos, y el aire llevaba a todas partes el delicado perfume de sus flores. También he visitado el puerto de Santos, por donde sale la mayor parte de los veinte millones de sacos que el Brasil exporta.

—¿Llama Ud. saco al costal?

—Sí; son términos sinónimos. Le llaman también bolsa en algunos países.

—¿Cuántas libras pesa un saco?

—Cada saco pesa sesenta kilos; es decir unas ciento treinta y dos libras.

—Ya se ve, por lo tanto, que el Brasil es el productor más importante de café.

—Contribuye con las cuatro quintas partes a la producción mundial. Le sigue Guatemala, viniendo luego Colombia. Pero en este último país las dificultades en el transporte limitan la extensión de los cultivos. En Haití los derechos elevados de exportación tienen el mismo efecto. En el Perú y en Honduras el negocio sufre por la falta de braceros. En cambio en el Salvador la prosperidad en el negocio de café es señalada.

—A propósito de la América Central, ¿sabía Ud. que el café de Costa Rica se ha cotizado en el mercado de Londres a precios más altos que el de los demás países de la América Central, lo que no es poco decir?[7]

—¡A quién se lo dice Ud.![8] Yo he sido vendedor de café centroamericano, y puedo afirmar además que en los últimos años la producción de café costarricense se ha mantenido firme, a pesar de que en otros países la superproducción trajo una baja general en los valores. Pero no olvidemos que los cafés de Nicaragua y Panamá están siendo favorablemente acogidos.

—¿Se conocen muchos tipos comerciales de café americano?

—Tiene Ud. el que se llama en el comercio[9] café de Santos, caracterizado por su película rojiza; el de Méjico que se parece al moka, pero que tiene granos más grandes y su color menos claro[10]; el café yungas de Bolivia, de semillas grandes; el de Martinica; el de Cayena, de semillas alargadas e irregulares; los de Puerto Rico y de la Habana, de color verde azulado. Naturalmente estos colores son los del grano crudo, que no ha sido tostado. La torrefacción se lleva a cabo en los centros importadores.

Chapter Footnotes:

XXI.—TABACO (to the vocabulary section)

—He leído en el periódico, que en Cuba el tabaco da, a menudo, una utilidad de quinientos a mil dólares por acre.

—Eso será en[1] el distrito de Vuelta Abajo, donde se hallan las vegas más afamadas. No quiero decir con esto que[2] los plantadores de tabaco no hacen buenas ganancias en todo el país, a pesar de que los gastos de cultivo son más elevados que los de la caña.

—¿Está muy explotado el tabaco en Cuba?

—Sólo una parte pequeña de la zona apropiada se halla bajo cultivo.

—Siendo así, me imagino que los otros países de la América latina no habrán iniciado aún la plantación del tabaco.

—Sin embargo el Brasil, Argentina, Paraguay, Bolivia, Chile, Perú y Ecuador están obteniendo resultados satisfactorios de esa planta. Argentina consume su propio tabaco; el Brasil, Paraguay y Chile lo exportan a sus vecinos y a Alemania. En el Perú se ha establecido el estanco del tabaco que reglamenta la venta del que se produce en el país y el que se importa de Méjico, Honduras, Ecuador y Cuba.

—He oído decir que el intercambio de tabacos entre las repúblicas del sur disminuye poco a poco.

—Ese es un buen signo, pues indica que los centros productores mejoran día a día la industria de elaboración de sus propios tabacos. Además, esas repúblicas han perfeccionado los métodos de cultivo y ya se aprecia en ellos la acción de los plantadores inteligentes, quienes hacen una elección prolija de las semillas y atienden a las condiciones del suelo y del clima.

—He oído decir que el tabaco se da muy bien en la América Central.

—Esa ha sido mi opinión siempre. Los experimentos hechos en Honduras demuestran que el tabaco sembrado en tierras que han sido cultivadas con otras plantas da cosechas muy buenas.

—¿No produce tabaco el resto de las Islas Antillas?

—Poco; aunque no habría razón para que la producción fuera allí tan escasa como es. En Haití, por ejemplo, el suelo es muy apropiado para el cultivo del tabaco, porque en ciertas regiones es arenoso, pedregoso y poco húmedo. También hay allí tierras vírgenes, las cuales, cuando recién desmontadas,[3] se prestan muy especialmente al cultivo del tabaco.

—¿Sabe Ud. cómo se clasifica el tabaco, según su empleo en cigarros y cigarrillos?

—Los cigarros o puros se fabrican con la hoja de calidad superior. Las hojas pequeñas, las defectuosas y los recortes se destinan a la fabricación de tabacos cortados que reciben el nombre de picaduras, y se destinan a la fabricación de cigarrillos o para quemarlos en pipa. De la primera clase, los hay de tres tipos: fuerte, entrefuerte y suave.

—¿De qué depende la fuerza del tabaco?

—Del modo como se ha curado.

—¿Cuál es el tabaco hebra?

—El que resulta de cortar la hoja en filamentos. Otra variedad es la de picadura al grano.

—¿Fabrícanse los puros con hojas enteras?

—Solamente las cubiertas, que son dos y que se llaman capas. El interior se denomina tripa, y está hecho con hojas de calidad inferior. En Cuba, la operación de escogido y separación de hojas para capa y tripa se llama liga.

Chapter Footnotes:

XXII.—PRODUCCIÓN Y COMERCIO DE PESCADO (to the vocabulary section)

—¿Cómo explica Ud. el que se importe el pescado salado y en conserva a los países latino-americanos en las cantidades que indica esta lista? ¿Que no existen[1] peces en sus mares y ríos?

—Los hay y muy buenos, así de mar, como de agua dulce. Pero los capitales temen abandonar los caminos trillados.[2] No obstante la probabilidad[3] de que los negocios de pesquería serían lucrativos en la América latina, los sistemas de pesca son aún muy primitivos, se carece de aparejos modernos, y no se cuida de conservar el pescado, como no sea[4] salándolo y secándolo al sol. El pescado es, por otra parte, un producto caro, debido precisamente a la deficiencia de los medios que se emplean para pescarlo y conservarlo. Otro hecho, tal vez consecuencia de los anteriores, es que el pescado no constituye en la América latina un artículo de alimentación tan corriente como en los Estados Unidos.

—Yo no veo en ello sino razones, y muy poderosas,[5] para establecer pesquerías en esos países, a menos que haya[6] motivo para que el pescado sea allí menos aceptable que en el resto del mundo.

—Ningún motivo hay, que yo sepa.[7] Por el contrario, en los grandes centros, como en Río de Janeiro, Montevideo, Buenos Aires, Santiago, la Habana, Veracruz y otros muchos, existe demanda considerable y sostenida de pescado. El pejerrey, que es una especie de trucha, gusta mucho en el Plata y en Chile, lo mismo que el dorado y el surubí; mientras el huachinango es plato clásico en las Antillas y los puertos del Golfo de Méjico. En Chile son muy aceptados, además, el arenque, el escombro y la merluza del Pacífico, y quizás aun más los peces de agua dulce. El picarú es tan apreciado en el Perú como el bonito y el pez sol en Venezuela. Por otra parte, toda iniciativa, por pequeña que sea, encaminada a fomentar esa industria, es recompensada con crecientes salidas. Así ha ocurrido con el establecimiento de estaciones pesqueras en las costas de San Paulo y Santa Catalina en el Brasil, con los trabajos de propagación de especies comestibles en los ríos de la Argentina austral y Chile, y con la instalación de flotillas pesqueras en Maracaibo.

—No habiendo, pues, prejuicios contra el pescado como alimento, yo creo que esa industria abre un horizonte nuevo a la iniciativa de los capitalistas de este país.

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XXIII.—EL RIEGO Y LA HULLA BLANCA[1] (to the vocabulary section)

—Me dicen que los gobiernos de la América latina conceden atención especial al problema de la distribución del agua. Supongo que allí hay ciertas zonas sujetas a períodos regulares de lluvia y de sequía.

—Tiene Ud. razón, y hay además lugares donde no llueve jamás, mientras en otros ocurren inundaciones frecuentes.

—¿Se utiliza el agua subterránea para remediar la falta de agua en la superficie?

—En algunas partes se la usa en ciertas industrias, como en la fabricación de cerveza; en otras se la destina al consumo de las poblaciones. También se la emplea en el regadío; pero a excepción de algunos lugares en Chile, Argentina, Uruguay y Brasil, las comarcas que reciben poca lluvia y que por consiguiente carecen de riego natural se encuentran en sitios montañosos donde no siempre es posible obtener agua subterránea en condiciones económicas. Por esta causa deben utilizarse con la mayor ventaja posible los ríos y arroyos de la superficie.

—¿Qué grado de adelanto han alcanzado los sistemas de riego en la América latina?

—Un grado bastante elevado y casi todos los gobiernos tratan de extenderlos y perfeccionarlos. En algunos, el estudio del problema del regadío está a cargo de comisiones permanentes y en ellos se han levantado empréstitos de muchos millones de dólares para llevar a cabo trabajos de largo aliento.[2] Obras para regar una extensión de dos millones de hectáreas han dejado ya de ser[3] una novedad.

—¿Se utilizan en la industria los saltos de agua?

—Sí, mucho, para la producción de luz, de tracción y de fuerza motriz industrial, y tengo profunda fe[4] en el progreso de estas empresas en la América latina; en primer lugar porque no hay región en el mundo donde sean más copiosas las lluvias ni más numerosos los lagos elevados y los saltos de agua susceptibles de ser[5] utilizados; en segundo lugar, por la escasez de combustibles, que llega a veces a[6] hacer necesario el empleo de la leña para mover las locomotoras, sobre todo en los sitios alejados de los puertos. En tercer lugar, preveo que las exigencias de la vida civilizada harán cada vez más necesario el transporte rápido y frecuente de las personas en tranvías y ferrocarriles eléctricos. En todas las grandes ciudades, el movimiento de expansión característico de estos tiempos extiende cada vez más los rieles del tranvía hacia los suburbios, que van convirtiéndose allí también en lugar preferido de residencia.

—No olvidemos que la extensión del alumbrado público ha abierto ilimitadas oportunidades al empleo de la corriente eléctrica. Y me refiero especialmente a la electricidad, porque el gas debe ser caro en esos países....

—Naturalmente; pues es un derivado del carbón. Por eso, muchas ciudades han pasado de la era del petróleo a la edad de la electricidad. En la Argentina, más de cien ciudades están alumbradas a luz eléctrica, y la de Buenos Aires tiene alrededor de diez mil lámparas de arco. En esta ciudad los dínamos se mueven a vapor, y por lo tanto, la electricidad es cara; lo que no obsta para[7] que Buenos Aires tenga una de las instalaciones eléctricas más grandes del mundo.

—¿Hay instalaciones hidroeléctricas de importancia en la América latina?

—En el Brasil no es raro ver[8] exclusas de doscientos millones de metros cúbicos de agua, e instalaciones hidráulicas que envían la electricidad por más de cien kilómetros de cable.

—¿Se emplea la energía eléctrica solamente como potencia motriz industrial?

—También se la aplica a levantar, por medio de bombas, el agua de los terrenos bajos para regar tierras altas.

—En tal caso esas obras producirán un alza en el precio de las tierras beneficiadas.

—Ud. lo ha dicho.[9] En ciertos lugares de Chile especialmente favorecidos por esas obras, el precio de la hectárea subió de cien a mil quinientos pesos.

—¿Son muchas las empresas norteamericanas que han adquirido concesiones en las varias repúblicas latino-americanas?

—No muchas; pero la maquinaria procede en general de los Estados Unidos.

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XXIV.—OPORTUNIDADES COMERCIALES EN LA AMÉRICA LATINA (to the vocabulary section)

—En verdad,—dijo el señor Jiménez—para la actividad comercial norteamericana no hay campo más apropiado que el continente mismo[1] en que vivimos.

—Juntamente con la Rusia y la China—agregó mister Smith, banquero yanqui.[2]

—Pero Rusia está demasiado lejos y las condiciones en que ha quedado después de la guerra no permiten hacer vaticinios fundados,—replicó el señor Jiménez.—En cuanto a la China, tarde o temprano[3] caerá bajo la dominación japonesa. En cambio nuestros mercados latinoamericanos están menos expuestos a sufrir trastornos.

—Tal vez tenga Ud. razón,[4] después de todo—asintió el banquero;—pues la verdad es que la América latina nos permite hacer dos cosas importantes: Primero, concentrar en ella inversiones de dinero mediante la adquisición de títulos y la colocación de capitales en sus industrias; y segundo, comerciar con ella.

—Importando y exportando,—observó Jiménez.

—Eso es; importaríamos materias primas de que carecemos[5] y aún manufacturas que no producimos en la Unión o que conviniera mejor importar, en vez de fabricarlas aquí. En cuanto a nuestras exportaciones, claro está que consistirían en el producto variadísimo de nuestras fábricas.

—Tocamos aquí un tema interesante,—dijo a esta altura del diálogo[6] el brasileño, señor Souza.—Tengo para mí que[7] la doctrina de Monroe ha de llegar alguna vez a complementarse con una organización comercial, económica y hasta militar, que permita al continente abastecerse a sí mismo, dándole al mismo tiempo los medios necesarios para ampliar y defender sus rutas comerciales.

—Esa es una magnífica idea,—dijo mister Smith.—Pero—agregó con un sí es no es de[8] melancolía—difícil será que mi país desaloje a la Europa de los mercados de América. Las viejas naciones se han ejercitado por décadas en un arte que apenas comenzamos[9] a ensayar nosotros. Los plazos comerciales que conceden los comerciantes europeos son mucho más largos que los nuestros. Aquí no se ve nunca un papel comercial a 180 días, y mucho menos a un año, desde fecha de factura. El pago al contado o dentro de 30 días impera en este país hasta en el mercado internacional, al punto de que muchas casas en Filipinas, Cuba y Centro y Sud América se ven en la necesidad de mantener depósitos en bancos de este país para atender a sus compras. Es difícil competir, por otra parte, con naciones que tienen sobre nosotros la ventaja de haber arraigado ya en esos países, mediante los capitales que han invertido en multitud de industrias y empresas, las cuales, naturalmente, se proveen en Europa de los materiales, utensilios y maquinaria que necesitan. Las relaciones comerciales sólo adquieren incremento entre dos naciones cuando entrambas mantienen lazos de una interdependencia económica. El pago de servicios, dividendos y cupones sobre los capitales de un país invertidos en los otros, estimula una corriente de mercaderías en los dos sentidos, ya sea como valor de abono o como valor de cobro.

—Todo eso está muy bueno, mister Smith,—replicó el señor Souza;—pero Ud. no ha dejado de observar, sin duda, que a consecuencia de la guerra, gran parte de los títulos de esas mismas empresas han cruzado el océano. Los grandes saldos favorables de la balanza financiera de los Estados Unidos se están satisfaciendo con papeles de industrias[10] sud y centro americanas. ¿Quién nos dice que,[11] a consecuencia de esta emigración de valores, la Unión no se ha[12] convertido, a la vuelta de algunos años,[13] en el acreedor principal de los otros países del continente?

—Hace Ud. un raciocinio perfectamente lógico—contestó mister Smith.—Si tal cosa ocurriera,[14] es seguro que el intercambio comercial se produciría casi espontáneamente, como consecuencia ineludible.

—Pero hay títulos y títulos,[15]—observó el señor Jiménez.—Sería conveniente que los norteamericanos invirtieran sus capitales en nuestros ferrocarriles, ante todo[16]; luego en empréstitos nacionales; en servicios urbanos; en instalaciones hidroeléctricas y en fábricas para la manufactura de artículos para el mercado de los Estados Unidos.

—Muestra Ud. su buen juicio al nombrar en primera línea nuestros ferrocarriles,—dijo el doctor Mendoza, abogado argentino.—Entre nosotros,[17] las concesiones ferrocarrileras están garantizadas en cierto modo[18] por la nación, pues aquéllas se fundan en contratos mediante los cuales tanto el gobierno como las compañías definen sus derechos y obligaciones: el uno, defendiendo los intereses públicos; las otras en salvaguardia de sus capitales.

—Esa provisión es digna de todo elogio,[19]—dijo mister Smith—En los Estados Unidos no procedemos así, pues los ferrocarriles se han acogido a las oportunidades ofrecidas por los diferentes estados, pero no se han firmado contratos, y en consecuencia el gobierno no se halla facultado para indagar la situación financiera de los ferrocarriles, salvo en los casos en que los tribunales declaran no existir relación equitativa entre los ingresos procedentes de la explotación de un ferrocarril y el capital invertido.

—Por mi parte,[20] preveo un enorme campo de acción para los capitales que hayan de emplearse en instalaciones hidroeléctricas,—dijo el señor Souza.—En la América latina la substitución del vapor por la electricidad[21] en la generación de fuerza trae una economía mucho mayor que en los Estados Unidos.

—¿Por qué razón?—preguntó uno de los circunstantes.

—Pues, porque[22] los Estados Unidos consumen su propio carbón, mientras que en los países de la América latina lo importan, razón por la cual les resulta más caro.

—No olvide que en Sud América flotamos sobre un mar subterráneo de petróleo,—observó sonriendo el señor Jiménez.—Pero con todo,—añadió, cambiando de tono,—admito que la producción de la fuerza eléctrica siempre representará una economía.

—Analicemos ahora—interrumpió mister Smith—la parte relativa al intercambio. ¿Qué productos nos enviaría la América latina?

—¿Sabía Ud.—exclamó el señor Souza a manera de[23] respuesta—que el Brasil tiene los mayores depósitos de mineral de hierro que se conocen; un hierro casi libre de todo rastro de[24] fósforo, y al que se calcula un rendimiento de setenta por ciento?

—Pero ese depósito pronto se agotará,—dijo Jiménez, haciendo una guiñada de inteligencia[25] a sus amigos.

—Sólo en el estado de Minas Geraes tenemos cerca de dos mil millones de toneladas,—replicó el brasileño con viveza, tomando la broma en serio.[26]—Y no cuento los yacimientos de hierro que hay en otros estados.

—¿Quedan esas minas muy alejadas de los puertos de embarque?—preguntó mister Smith con interés.

—A menos de cuatrocientas millas de la costa—le contestó Souza.

—Si eso es así—repuso mister Smith,—nuestras fundiciones podrían llegar a ser clientes exclusivos de esas minas, porque dentro de poco la producción de acero en los Estados Unidos va a alcanzar cifras estupendas. También la Europa necesitará ese mineral para mezclarlo con los suyos, menos puros.

—Mi país,—continuó el señor Souza—es el que produce más manganeso, después de la India. Ya sabe Ud. cuán enorme es la demanda de manganeso para la industria del acero.

—Por nuestra parte—intervino Enríquez, ingeniero chileno,—poseemos los mayores depósitos de nitrato que existen en el mundo y, como Ud. no lo ignora, ese producto, además de ser un abono excelente, es un elemento indispensable[27] para la fabricación de la pólvora.

—¡Hum, hum!—murmuró mister Smith, rascándose la cabeza[28]—eso me gusta menos.[29] Ud. comprenderá, sin duda, señor Enríquez, que nuestro país tendría reparos en depender del extranjero para la provisión de una substancia tan preciosa[30] para la defensa nacional en caso de guerra. Yo estoy por la fabricación artificial de los nitratos y creo que mi país debiera instalar en el Niágara una planta eléctrica para su elaboración.

—¿Por qué en el Niágara?—preguntaron varios a la vez.

—Porque para la fabricación del nitrato es indispensable el alto calor de los inmensos hornos eléctricos—contestó mister Smith.—Sin embargo, no creo que esta forma costosa de fabricación se usara en la preparación de nitrato para abonos, de los cuales, por otra parte, no podemos prescindir. Es ocioso pensar en[31] aumentar nuestra producción agrícola si no acrecentamos la productividad del suelo, toda vez que[32] carecemos ya de tierras baldías que pudieran utilizarse para satisfacer la creciente demanda de productos agrícolas.

—Tratándose de productos que sería posible importar en los Estados Unidos—dijo a este punto el señor Bustamente, comerciante boliviano,—no debe Ud. olvidar nuestro estaño. Bolivia concurre con el diez y ocho por ciento de la producción mundial de ese metal, y que los Estados Unidos reciben ahora de Oriente....

—... corriendo el riesgo de que su paso por el canal de Suez se vea dificultado en tiempo de guerra—agregó mister Smith, completando la frase.

—Lo mismo digo de nuestro cobre y de nuestra plata,—continuó el señor Bustamente—aunque esos metales existen asimismo en Chile y el Perú. Han de saber Uds. que la meseta boliviana es una de las regiones más ricas en minerales que existen en el planeta, y que, atendiendo a la situación incierta de Méjico, ofrece una buena oportunidad a los capitalistas y mineros norteamericanos.

—A propósito del Oriente,—dijo el señor Souza—¿no le parece a Ud. que los Estados Unidos que ahora importan algún caucho de África, podrían abastecerse de ese producto exclusivamente en el Brazil?

—Pero entiendo que la goma del Brasil es más cara que la de África....

—Es verdad que hasta hace poco nuestro caucho se cotizaba a precios casi prohibitivos; pero esa alza fué pasajera. Reconoció diversas causas como son los métodos inadecuados, jornales y sueldos demasiado elevados y utilización incompleta del producto. Pero, gracias a la aplicación de métodos científicos y al empleo de obreros de Ceará y Rio Grande do Norte, la situación se ha normalizado.

—¿Queda mucha goma aún?—preguntó Jiménez.

—¡Que si queda![33]—exclamó el brasileño, levantando las manos en alto.[34]—¡Con decir a Uds.[35] que en la actualidad el comercio se hace por los ríos y sólo se explotan los bosques contiguos! Tierra adentro[36] las selvas de borracha están intactas.

—¡Excelente oportunidad!—observó mister Smith. Si bien se mira,[37] la región del Amazonas está más cerca de los Estados Unidos que el África.... ¿Viene también de su país, señor Souza, esa madera tan útil que se llama quebracho?

—Tenemos ese árbol y, además, inmensos bosques de otros árboles que contienen mucho tanino en la corteza y en las hojas; pero el comercio de quebracho está especialmente desarrollado en una zona de la Argentina más próxima a los puertos,—agregó el señor Souza.—¿No es así, doctor Mendoza?

—Es exacto lo que Ud. dice,—replicó éste.—Y he de observar que esa planta crece en una área limitada. Los europeos tienen casi monopolizada la industria de la extracción del tanino, el cual se emplea en el curtido del cuero; pero todavía quedan grandes superficies forestales que podrían abastecer con tanino a todas las curtidurías de los Estados Unidos.

—A propósito de la Argentina, cuyo nombre trae a la mente la idea de ganados numerosos—dijo mister Smith,—han de saber Uds. que las tierras adecuadas para apacentar rebaños en nuestro país son más escasas cada día, a causa de las exigencias de la agricultura. La merma en nuestra riqueza ganadera ha adquirido proporciones tales, que ya la demanda de carne supera a la oferta. Ya importamos carne, cosa que hace veinte años habría parecido ridículo predecir. Solamente en la América latina quedan todavía tierras baldías que pueden destinarse al pastoreo.

—¿Y en el Canadá y Siberia?—preguntó el boliviano.

—El clima es allí demasiado frío,—contestó Smith.—Y en Australia y el Sur de África la lluvia es insuficiente para mantener los prados donde se apacenta el ganado.

—Por ese motivo, las regiones que Ud. acaba de mencionar[38] no comenzarían a explotarse sino después que los fértiles prados sudamericanos hubieran sido ocupados,—observó el señor Mendoza.

—¡Ya va largo![39]—exclamó el señor Souza.—La América del Sur puede ofrecer una superficie inmensa, que comprende no solamente la Argentina sino también el Brasil, la parte este de Bolivia y todo el Paraguay.

—¿Y el Uruguay?—preguntó mister Smith.

—Puede decirse que[40] ha alcanzado ya la máxima cifra de ganado que puede soportar.

—Todo eso está muy bueno,[41]—dijo sonriendo el señor Matienzo, que hasta entonces no había hablado;—pero de nada valdría[42] el que los Estados Unidos poseyeran las fuentes de abastecimiento de sus mercados si al mismo tiempo no dispusieran de una marina mercante para el transporte de los productos.

—Estoy con Ud.—dijo mister Smith. Y luego agregó en tono grave:—Y si las relaciones internacionales no se organizan[43] de acuerdo con el ideal universal de paz, mucho me temo[44] que la América toda, y no sólo la del norte, necesite una marina de guerra bastante poderosa para defender su independencia económica.

—Pero con marina de guerra y todo,[45]—dijo el boliviano,—yo preveo una dificultad, y es[46] la desproporción entre las importaciones y las exportaciones de los Estados Unidos.

—Tiene razón el señor[47] Bustamente,—asintió mister Smith.—Nuestras importaciones han sido siempre de menor peso y volumen que las exportaciones. Hemos importado cacao, café y goma, que requieren poco tonelaje, y en cambio hemos exportado trigo, maíz y, hasta hace poco, carne, que ocupan mayor espacio. Pero el equilibrio se establecería si Uds. nos mandasen el mineral de hierro y manganeso del Brasil....

—Y la carne, el quebracho, la lana y el lino de la Argentina,—agregó el señor Mendoza.

—Y nuestro nitrato y nuestro cobre...—añadió por su parte[48] el señor Enríquez.

—Y nuestro estaño y nuestra plata,...—apuntó el boliviano.

—¡Pero, señores![49]—exclamó riendo el norteamericano,—¡a ese paso[50] los papeles se trocarán[51] y el déficit en el tonelaje estará en contra de nuestras exportaciones para Sud América!

Todos rieron de buena gana,[52] pero el señor Martínez, calmando a sus amigos con un gesto, dijo:

—Para llenar ese déficit está el carbón.[53] El carbón ha suministrado las tres quintas partes de las exportaciones de la Gran Bretaña para la América latina. Ese producto ha sido el compensador de los fletes marítimos de esa nación, y le ha permitido conservar la preponderancia comercial en el mundo entero. ¿Por qué no habría de[54] asegurar ahora la de los Estados Unidos en el continente?

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XXV.—FRUTAS (to the vocabulary section)

—Don Enrique, que acaba de regresar[1] de su gira, me cuenta que en los comercios de frutas de Sud América vió manzanas y duraznos de California. ¿Qué me dices de esto?[2]

—Tiene razón don Enrique. Los agricultores de la América latina han dado siempre la preferencia a los cultivos de más inmediato beneficio.[3] Por esa razón se han preocupado poco de mejorar la calidad de las frutas.

—Yo suponía que el clima de esos países no era favorable al cultivo de las especies frutales comunes a Europa y Estados Unidos.

—¿Has olvidado ya tu geografía? En Sud América, en la parte austral sobre todo, el clima es favorable al crecimiento del manzano, del peral y otros árboles frutales de la zona templada. El naranjo prospera en todo el continente. Las naranjas de Bahía en el Brasil, las del Paraguay y las de Corrientes y la Rioja en la Argentina son justamente famosas. Las primeras, como tú sabes, son de tamaño más que mediano[4] y no tienen semillas. Otra fruta aclimatada de antiguo[5] en Sud América es la uva. Chile, Argentina, el Uruguay, el sur del Brasil y el Perú tienen grandes viñedos.

—¿Uva para vino o para la mesa?

—De ambas clases. La de Chile da un vino superior al argentino; pero como fruta de mesa es inferior a la del país vecino.

—Confieso que ignoraba se produjese vino en el continente, fuera de California.

—Pero te sorprenderás mucho más al saber que la producción de vino de California es casi tres veces menor que la de Argentina, y apenas excede a la de Chile.

—Está visto que[6] en tratándose de Sud América nunca se está a cubierto de[7] sorpresas.

—Volviendo a las frutas de mesa, sabrás que el melocotón, que llaman comunmente durazno, se produce bien en el centro del Brasil, en el sur del Paraguay, en el Uruguay, la Argentina y Chile. En estos dos últimos países, hacia el sur y a ambos lados de los Andes, hay espléndidos huertos de manzanos; pero la explotación de esa fruta se hace en muy pequeña escala, a pesar de las excelentes condiciones del suelo y del clima.

—Probablemente el cultivo de la fruta satisface sólo las necesidades del consumo local y todavía no responde a un vasto plan de exportación.

—Te engañas.[8] El comercio de naranjas es muy activo, así por los ríos como por las costas del Atlántico; la mandarina, que se produce en la zona del Plata, se disemina en una región considerable. A orillas del Tigre, en la Argentina, y en las cercanías de Rancagua y de Santiago, en Chile, hay grandes establecimientos para la preparación de frutas en conserva. El tráfico de uva es asimismo muy intenso, y en la época de la vendimia corren trenes especiales entre Buenos Aires y los centros productores de esa fruta en los Andes. En el invierno, puedes comer esa misma uva, tan fresca como si acabara de ser cogida,[9] en los grandes hoteles de Nueva York... si te hallas dispuesto a pagar algunos dólares por cada racimo. Tú ves, por este solo dato, cuán generosas son las recompensas que recibe la iniciativa comercial, y cuán inesperadas oportunidades tiene el intercambio continental de los productos del suelo. He aquí una, gracias a la cual en un hemisferio fuera de estación se puede consumir la fruta fresca del otro.

—Me sorprendes. Yo creía que todo el tráfico internacional de fruta se reducía a la importación de plátanos o bananas y toronjas, y a la exportación de manzanas.

—Ya ves como estabas en error. Y a propósito de la banana, ¿no te has percatado de que esa fruta es un factor eficaz de panamericanismo?

—¿De panamericanismo, dices?

—Y lo repito. No te rías.[10] La banana representa en el intercambio continental americano lo que las especias representaron en un tiempo en el tráfico entre Europa y Asia: un vínculo de amistad y de recíproco entendimiento, que facilitó la compenetración de dos civilizaciones.

—Don Enrique expresaba una idea semejante, y me decía que, viajando por Centro América, se descubren por todas partes signos de actividad relacionada con el comercio de banana, en el cual los norteamericanos han invertido enormes capitales.

—Y esas actividades económicas llevan necesariamente aparejadas[11] otras de orden social: manifestaciones de la civilización de un pueblo superior. Por una parte las plantaciones científicamente administradas, las poblaciones rurales saneadas, constituyen un ejemplo altamente sugerente, y el orden que reina en esas comarcas ha ejercido una influencia saludable en la administración pública. Por la otra, en lo que se refiere a las personas, el desahogo económico, la salud y el bienestar que son el resultado de una transformación inteligente del medio social, no pueden menos de ganar adeptos cada día.

Ya ves qué de[12] consecuencias se desprenden de un fenómeno, al parecer trivial.[13] Y no paran aquéllas aquí, pues el extranjero, por su parte, aprende en esas tierras que explota a apreciar las cualidades del nativo educado, su alto idealismo y su entusiasmo por las cosas que interesan a la inteligencia y al sentimiento.

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XXVI.—CARNE Y LANA (to the vocabulary section)

—Le explicaré a Ud. la historia del comercio de carnes en dos palabras. Antes de inventarse los procedimientos de congelación que permiten el embarque de carne fresca, los países de la zona templada—que es donde prosperan los ganados—enviaban a los distritos tropicales la carne seca en forma de tasajo. Brasil y Cuba consumían este producto en cantidades considerables para alimentar a los obreros negros de sus haciendas.

—¿De cuáles países se remitía el tasajo?

—De los saladeros del Uruguay y de la Argentina; y se obtenía del beneficio de animales bovinos de calidad inferior, conocidos con el nombre de «criollos,» de que se componía la mayor parte del ganado de las haciendas. Cuando la remisión de carnes frescas fué posible, se presentó el problema de refinar las razas a fin de producir carnes de calidad superior, y con ese objeto los «cabañeros» o criadores del Río de la Plata compraron en Inglaterra toros de pura sangre. (Llegó el caso de venderse, hace poco, un solo animal[1] por treinta mil libras esterlinas, o sean 150,000 pesos oro.) Desde ese tiempo las razas bovinas han evolucionado notablemente.

—¿Se exporta tasajo todavía?

—Sí; pero en cantidad decreciente. Por suerte la demanda de carne para tasajo no ha cesado nunca, y este hecho ha impedido se produjera[2] una crisis en el negocio de ganado, como habría sucedido si la raza criolla se hubiera depreciado por falta de mercado al comenzar la demanda de animales de razas superiores.

—El Río de la Plata produce también mucha carne de oveja. ¿Cuál es la situación de esa industria con respecto a la de la lana?

—Ud. sabe que la lana fina procede por lo general de ovejas de cuerpo endeble y liviano.

—De la raza merino, por ejemplo.

—Justamente. Las ovejas corpulentas y que por lo tanto son productoras de carne dan, en cambio, lanas gruesas y ordinarias. Por eso, hace algunos años, los criadores ingleses lograron imponer en el mercado de lanas las procedentes de las ovejas cheviot, que se crían en Escocia desde tiempo inmemorial,[3] con el objeto de beneficiar su carne.

—¿No había ovejas de esta raza en Sud América?

—Ahora verá Ud.[4] Antes de que se inventaran los procedimientos de refrigeración que hace posible la exportación de carne helada y congelada, los criadores sudamericanos sólo se interesaban en la producción de lana, y a fin de mejorar gradualmente la calidad de ésta, cruzaban sus ovejas criollas con reproductores merinos.

—Debido a lo cual[5] la corpulencia de las ovejas sudamericanas tal vez fué haciéndose[6] inferior a la requerida para el comercio de carnes.

—Precisamente. El problema fué entonces, y sigue siendo todavía,[7] el de combinar la producción de lana con la de carne, de tal modo que[8] el mismo animal ofrezca un buen rendimiento de ambas.

—¿No se importaron moruecos ingleses?

—En exceso, al punto que[9] hoy día el setenta y cinco por ciento de las lanas en la Argentina procede de lincolns y leicesters, puros o cruzados con merinos. Pero aunque el rendimiento de carne ha mejorado, no ha ocurrido lo mismo[10] con la calidad de la lana, razón por la cual los criadores o cabañeros inteligentes procuran crear un tipo nativo que, a la abundancia de carne, reuna la buena calidad de la lana.

—¿Cómo se procede a la venta de las lanas en el Río de la Plata?

—Los vellones se remiten a los mercados de frutos. Allí reciben la lana consignatarios o comisionistas, quienes, de acuerdo con sus clientes, procuran obtener por ellas el precio más alto.

—¿Y quiénes son los compradores?

—Los agentes de las fábricas de tejidos de Europa y Estados Unidos. Del mercado de frutos pasa la lana a los almacenes, donde se la clasifica y embala o empaqueta en fardos para ser exportada a Francia, Bélgica, Alemania y Estados Unidos.

—¿Se vende la lana en bruto, o lavada?

—En bruto, o sucia, para emplear el término corriente; esto es, con la grasa o jubre. Por consiguiente, los compradores deben tener suficiente práctica para apreciar el rendimiento de la lana que compran; es decir, el peso a que quedará reducida una vez lavada. Este rendimiento oscila entre el treinta y el setenta por ciento, según la clase del textil y las condiciones en que el animal ha vivido.

—¿No se teje la lana en la Argentina?

—En parte solamente. Se hila la lana para fabricar prendas de calidad inferior, aunque también se tejen géneros finos; pero para este objeto se importa la lana hilada. Es esa otra de las oportunidades que ofrece Sud América, pues ha de saber Ud. que en la actualidad[11] se introduce anualmente lana hilada y tejida por valor de muchos millones de dólares.

Chapter Footnotes:

XXVII.—POR TELÉFONO (to the vocabulary section)

Vocabulary relating to the Use of the Telephone

—¡Hola![1]

—¿Número?

—Dos—tres—uno—seis (2316) Libertad.[2]

—Ese aparato ha sido retirado.

—Perdone, señorita. Me había equivocado. Déme el dos—tres—seis—uno[3] (2361) Libertad.

—Está ocupada la línea....

—¿Quiere Ud. llamar de nuevo?

—Ahí lo tiene[4] ahora....

—¡Hola! ¿Con quién hablo?

—Con Nicolás Encina.

—¡Hola Nicolás! ¿Cómo te va?[5] Soy Arturo.[6]

—¡Hola Arturo! ¡Al fin se te ve,[7] o por lo menos se te oye! ¿Dónde estabas?

—Anduve de viaje por la costa.

—Hasta se te ha pegado[8] la tonada.[9] Traes el acento cambiado. ¿De dónde me hablas?

—De casa de Jacinto.[10]

—¿Qué es de[11] Jacinto? Hace siglos que no le veo.

—Está a mi lado y me encarga te salude. ¿Cómo está tu gente?[12]

—Buena.[13] ¿Y don Alberto y misia Carolina[14]?

—Muy buenos, gracias. ¿Y por casa de ciertos lienzos?[15]

—Vengo ahora mismo[16] de allí; quedaban todos buenos ¿Cómo van esos[17] proyectos?

—Así no más.[18] Precisamente te llamaba para pedirte ciertos datos con el objeto de transmitirlos adonde tú sabes[19] en la esperanza de constituir la compañía telefónica de que te hablé hace algunos meses.

—Estoy a tus órdenes. ¿Qué datos deseas conocer?

—¿Sabes tú[20] si en algún país o por lo menos en alguna ciudad de la América latina el gobierno administra los teléfonos?

—En este momento sólo recuerdo el caso de Río de Janeiro. Pero es la excepción, pues como tú sabes, casi todas las líneas telefónicas de estos países están en manos de compañías particulares.

—Inglesas todas, me imagino....

—Las hay francesas, también; en Bolivia por ejemplo. En Centro América y Antillas hay compañías norteamericanas.

—¿Tienes tú algún otro[21] dato sobre las utilidades que dan los capitales aplicados a estas empresas?

—Ninguno importante que yo recuerde. ¡Ah, sí! Hace poco se publicó la memoria de la Compañía de Teléfonos del Río de la Plata, y en ella se declara una ganancia neta de novecientos mil pesos oro.

—¡Caramba![22] ¿Sobre qué capital?

—De diez millones. Conviene saber que las acciones ordinarias de esa empresa están dando ocho por ciento desde hace algunos años.

—¡Bravo![23] Pero mis capitalistas[24] son un poco escépticos, y tanto que estoy por mandarlos a paseo.[25] Manifiestan dudas sobre los beneficios de una línea telefónica tan larga como la que yo les propongo.

—Recuérdales[26] que Río de Janeiro está comunicado con Petrópolis, Teresópolis y Nictheroy; que en el Perú hay una línea de doscientos kilómetros y en Chile una casi tan larga; y que desde Buenos Aires pueden ya hablar a puntos casi a mil kilómetros distantes. Creen también que el teléfono... (no corte,[27] señorita)... que el teléfono está muy explotado; que ya ha ocupado las principales posiciones, como si dijéramos.

—Convengo en que sería difícil para una compañía completamente extraña reunir un núcleo de abonados suficientemente grande e importante como para inducir a los abonados de otras compañías a abandonar el servicio que de ellas reciben. Pero mucho puede hacer una propaganda inteligente, basada en métodos liberales.

—Sí; recuerdo haberte oído decir que en una ciudad de Estados Unidos, cierta compañía, deseando suplantar a otra ya establecida, instaló gratuitamente sus aparatos—que eran más perfeccionados que los de la empresa competidora—en los domicilios de los abonados de éstas, concediéndoles un servicio gratis por tres meses, a título de prueba[28]....

—Ya recuerdo. Y al cabo de esos tres meses, los abonados se encontraron con que el muy astuto[29] del[30] intruso contaba con la clientela del rival, aumentada con algunos miles de nuevos abonados. Yo no aconsejaría esos procedimientos que, por otra parte, no podrían implantarse sin estudiar la forma en que están hechas las concesiones en estos países. Pero aparte de eso, hay otros campos inexplotados todavía en el servicio de teléfonos. Tú podrías llamar la atención a esos caballeros hacia el hecho que en la América latina el servicio público telefónico de las casas de comercio no puede decirse que responda a un plan económico inteligente. Las compañías no han entrado en arreglos con los comerciantes a fin de interesarlos en que el público use sus aparatos. A consecuencia de esta deficiencia no se han multiplicado, ni mucho menos,[31] las estaciones telefónicas privadas en las casas de comercio, ni el comerciante mira con buenos ojos[32] el que sus aparatos sean usados por extraños.

—¡Hombre![33] Ese es un buen aliciente. Completaré mi propuesta acompañándola con nuevos argumentos y datos. Gracias por tus observaciones.

—No hay de qué.[34] Recuerdos a[35] la familia.

—Serán apreciados.[36] Hasta la vista.[37]

—Adiós. No te pierdas.[38]

Chapter Footnotes:

XXVIII.—TEATRO (to the vocabulary section)

—Lima, enero 9 de....

Señores Jones & Company, Empresarios, Nueva York. Muy señores míos[1]:

En contestación a su carta en que piden informes sobre el estado del teatro en la América latina, me es agradable dar a Uds. los datos que siguen.

Todas las capitales latino-americanas se distinguen por el número y calidad de sus teatros y lugares de diversión. Acabo de saber que en Buenos Aires los concurrentes a los teatros pasaron de cinco millones en un año. En esa ciudad el Teatro Colón, administrado por la Municipalidad, es uno de los coliseos más grandes del mundo, pues tiene capacidad para unos 3500 espectadores. Se adapta a grandes espectáculos porque su escenario es vasto y está muy bien aparejado de la maquinaria para obtener una mise en scène[2] irreprochable.

En la América latina el espectáculo teatral por excelencia es la ópera. Los elencos o cuadros de las compañías son siempre discretos y a veces notables y en sus primeras partes[3] suelen figurar nombres de cantatrices,[4] tenores, barítonos o bajos famosos. La primera representación[5] atrae siempre una concurrencia numerosa y muy selecta. La temporada dura tres o más meses, durante el invierno, alternándose las funciones de abono con las ordinarias. Es costumbre destinar un día de la semana como día de moda, en que se dan funciones también llamadas de moda. En días especiales, como son los aniversarios patrióticos, se dan espectáculos extraordinarios o de gala. El repertorio de estas compañías consiste en las obras más sobresalientes del teatro lírico antiguo y moderno. Los precios de las localidades varían según los países y los teatros. El palco avant-scène es la localidad más cara, siguiéndole luego el palco bajo, el palco alto, las butacas o tertulias de orquesta, las plateas, las tertulias altas y el paraíso, el cual puede ser numerado o consistir en lo que se llama gradas, dispuestas en anfiteatros. En Chile y Argentina se llama cazuela y en Méjico galería a una localidad especialmente destinada a las señoras. Es interesante saber que en Cuba se da el nombre de cazuela al paraíso o galería superior, donde, precisamente, no concurren mujeres. Los precios para un estreno son generalmente más altos que para una réprise o repetición.

Los grandes teatros líricos del continente, después del Colón, son la Gran Opera de Río de Janeiro, construida según el modelo de la de París, el Teatro Municipal de San Pablo (Brasil), cuyo costo pasa de siete millones de pesos, el teatro de San José de Costa Rica, que es uno de los más hermosos del continente, el Teatro Municipal de Santiago de Chile, el Solís de Montevideo, el Nacional de la Habana y muchos otros.

Hay teatros destinados a otra clase de espectáculos, como zarzuelas, óperas cómicas o bufas, operetas y vaudevilles. Algunos de estos juguetes líricos, se mantienen largo tiempo en el cartel y son de gran espectáculo por su juego escénico, sus ballets y la brillante indumentaria de sus masas corales. Los teatros que para tales representaciones están construidos suelen tener orquestas de más de cien músicos.

Son comunes en la América latina las obras dramáticas en prosa y verso, aunque más las primeras que las segundas. A este género de producción pertenece la comedia y el drama, ya sea antiguo o moderno. La comedia de enredo y de costumbres es más popular que la alta comedia, el drama de época, o las piezas dramáticas modernas,—sobre todo los llamados dramas de tesis. Se prefiere el teatro moderno al clásico. El melodrama ha pasado de moda.

—Algunos teatros dan funciones por secciones o por tandas, como se las llaman en Chile, Perú y Méjico, y una de tales secciones, que tiene lugar en la tarde, se llama sección vermut, por ser esa la hora a que generalmente se toma un aperitivo. Estas representaciones consisten en el género chico o sea comedias, juguetes cómicos, proverbios, sainetes, petipiezas, cuadros y bocetos cómicos, apropósitos en prosa y verso, variedades y revistas cómicas, parodias, etc. No dejan de figurar actores y actrices de nota[6] en los repartos de tales espectáculos. El primer actor, la primera dama, la característica, el galán joven y otros repartos suelen ser extraordinariamente populares.

Hay otros teatros adaptados especialmente a espectáculos de diferente género. En los circos trabajan compañías que hacen giras por varias ciudades. El espectáculo consiste casi siempre en ejercicios acrobáticos y ecuestres en el picadero. Hay también salas para conciertos sinfónicos, que atraen un público selecto.

Los artistas de primer orden reciben altos salarios en la América latina. El Colón de Buenos Aires ha pagado hasta 7500 pesos por noche[7] a un artista de fama universal; lo que bastará a Uds. para comprender que el público latino-americano paga buenos precios cuando se le ofrecen espectáculos escogidos.

Dejando contestadas sus preguntas, me repito de Uds.

—Muy atto. y S. S., CARLOS RODRÍGUEZ.

Chapter Footnotes:

XXIX.—TRANVÍAS ELÉCTRICOS (to the vocabulary section)

—¿Se construirán alguna vez tranvías eléctricos subterráneos en las ciudades latino-americanas como los tienen Nueva York, Londres, París, Berlín y Viena?

—¡Qué atrasado de noticias está Ud.![1] En Buenos Aires funciona ya un subterráneo y hay dos más en construcción, aparte de uno especial para carga.

—Me sorprende Ud., por cierto. ¿Fué construido ese subterráneo con capitales americanos?

—No, señor. La compañía que lo hizo y lo administra es inglesa, la misma que con el nombre de Anglo-Argentina y desde hace muchos años explota una de las líneas de tranvías más poderosas de Sud América.

—¿Qué extensión tiene aquel subterráneo?

—Cuando estén terminados todos los ramales que se encuentran en construcción (porque hasta ahora no están en servicio ni aun la mitad), tendrá una longitud total de quince millas, más o menos.

—Ya que[2] habla Ud. de tranvías ¿subsiste aún el sistema de tracción de sangre?[3]

—En las grandes ciudades del Atlántico y del Pacífico impera el sistema de tracción eléctrica. En algunas ciudades interiores del Brasil y en los países del norte subsisten algunas líneas que utilizan todavía el caballo y la mula.

—¿Hay campo para[4] la instalación de nuevas líneas eléctricas?

—Ciertamente. El tramway[5] eléctrico invade constantemente nuevas zonas en los suburbios de las ciudades. Aunque Buenos Aires tiene ya cuatrocientas millas de tranvías eléctricos, constantemente se extiende el recorrido.

—¿Qué tal[6] está el Brasil a este respectó?

—Admirablemente bien servido. Río de Janeiro, Belén, San Pablo, Manaos y algunas otras ciudades tienen buenas líneas de tranvías eléctricos.

—¿Es fácil obtener subvenciones o primas para las empresas que se establecen?

—Pudiera ocurrir en alguna región donde el tráfico no puede sostener por sí solo los gastos de la empresa; pero en ciudades como Buenos Aires, en la que sólo una compañía transporta al año más de cuatrocientos millones de pasajeros y donde ya se han invertido más de cien millones de pesos en la instalación de esos servicios, no son necesarios los incentivos artificiales para atraer los capitales. Al contrario, la prosperidad de las empresas permíteles soportar contribuciones que en otros tiempos habrían sido consideradas gravosas. Tienen que contribuir a las rentas municipales con el seis por ciento de las entradas brutas y con un impuesto de cincuenta pesos por cada cuadra de línea sencilla[7] en las calles pavimentadas. Además, las compañías deben pagar la cuarta parte del costo del repavimento y de la reparación de las calles por donde pasan las líneas. Aparte de todo esto, se les impone una contribución de 5% por milla sobre la propiedad.

—Es sorprendente la previsión que revelan esas cláusulas y el sentido económico de que con ellas dan prueba las autoridades edilicias.

Chapter Footnotes:

XXX.—DEPORTES Y DIVERSIONES (to the vocabulary section)

—Supongo que las corridas de toros y las riñas de gallos están en boga[1] en toda la América española.

—Unas y otras se han prohibido en algunas repúblicas. Aunque las corridas de toros alcanzaron mucha popularidad en Méjico, América Central, Perú, Uruguay y otros países, no se han generalizado en el continente. Las riñas o peleas de gallos se consideran también como un espectáculo salvaje[2] en los países más adelantados de la América española.

—¿No tienen Uds. algún deporte típico, como lo es entre nosotros el baseball?

—No; el que más se aproxima a la idea que Ud. expresa es el juego de pelota, que en un tiempo fué más popular en Hispano-América que en España misma, de donde sin embargo procede, después de haber sido introducido por los vascos. Se construyeron excelentes frontones; pero de algún tiempo a esta parte[3] el football viene suplantando a la pelota como deporte.

—¿Según eso el football va en camino de llegar a ser popular?

—Lo es ya, y mucho, sobre todo en las repúblicas australes, en Centro América y en las Antillas. Hay magníficas canchas en los alrededores de las grandes ciudades, con muy buenas tribunas de mampostería desde las cuales un público numeroso y entusiasta presencia las partidas. En la ciudad de Buenos Aires hay cerca de mil asociaciones de jugadores de football.

—¿Se juega el football según las reglas que imperan en los Estados Unidos?

—Eso sucede únicamente donde lo juegan norteamericanos. Pero tal cosa es la excepción en las repúblicas del sur, en las cuales se le juega al estilo de Inglaterra.

—¿Es el baseball un juego popular?

—No se le conoce[4] sino en las repúblicas próximas a los Estados Unidos.

—Me sorprende Ud. ¿No hay norteamericanos en esos países?

—No tantos como ingleses o alemanes, para no mencionar a los españoles, franceses e italianos. Por esta causa, en punto a[5] deportes de origen anglosajón, los ingleses predominan e imponen sus usos. Estos juegan mucho al cricket y han logrado introducir este juego, el golf y el polo en la sociedad de los países donde viven. En el Brasil, Argentina y Chile hay buenos campos de golf, y algunas estancias prestan atención a la cría de jacas para el juego del polo, que ha hecho ya muchos adeptos[6] entre los criollos.

—¿Son frecuentes las partidas de football, o los concursos atléticos entre los estudiantes?

—Mucho; y se juegan no sólo entre las universidades de un país, o entre las facultades o escuelas de una misma universidad, sino también entre teams o equipos de distintos países. Ciertos torneos entre argentinos, uruguayos, brasileños y chilenos han hecho época en los anales deportivos.

—¿Hay buenos campos para exhibiciones públicas de juegos atléticos?

—Las principales ciudades cuentan con ellos. Los sostienen asociaciones especiales, las cuales reciben a veces subvenciones del estado, donaciones de terreno, y otros elementos valiosos. Hay amplios hipódromos municipales, o mantenidos por clubs hípicos o jockey clubs, como asimismo se les llama. Estos hipódromos tienen pistas muy bien cuidadas para carreras de caballos, de automóviles o de a pie, aunque estas últimas se llevan a cabo en campos atléticos que mantienen las sociedades deportivas y de gimnasia. Además de las carreras de saltos con obstáculos, de velocidad o de resistencia, se corren en esas pistas carreras de motocicletas y bicicletas, si bien para este objeto especial algunas ciudades poseen velódromos.

—¿Ha hecho progresos la aviación?

—Sí; particularmente en las cuatro repúblicas del sur, cuyas capitales mantienen espléndidos aeródromos. Dada la naturaleza de este deporte, los que lo practican son más numerosos entre los militares que entre los civiles; aunque en realidad los aviadores que actualmente poseen el grado o cédula de pilotos en el ejército son aficionados que aprendieron el deporte en las escuelas militares de aviación en esos países, y luego fueron asimilados como clases u oficiales.

—¿Y los deportes acuáticos?

—Se han generalizado en Chile, Brasil, Argentina, Uruguay y parte de Centro América. En Chile, el centro de esos deportes es Valparaíso que cuenta con muchos clubs de natación y de regatas, aunque los hay también en Santiago, en Concepción y Lota. En el Brasil se han fundado clubs remeros en Río de Janeiro y en Nictheroy, al otro lado de la bahía. En cuanto a la Argentina, como las aguas del Plata contienen mucho fango, el centro de las regatas está algo distante de Buenos Aires, en una región sumamente pintoresca, cruzada por canales cuyas orillas están sombreadas por sauces y otros árboles.

—¿Cuáles son los deportes de la gente de los campos?

—Las carreras de caballos, las cuales han estimulado mucho la mejora del ganado equino; la corrida de la sortija; el pato: juego en el cual varios ginetes se persiguen para arrebatar de las manos de uno de ellos un pato muerto o un objeto que represente este animal. La cinchada se juega entre dos ginetes que atan los caballos entre sí con un lazo, tirando en opuestas direcciones para hacer retroceder al contrario. El juego de bolos, llamado boliche en Méjico, palitoque en Chile y bochas en el Plata, es popular entre la gente de los campos en todas las repúblicas latino-americanas. La taba es un juego de azar que consiste en arrojar el hueso que lleva ese nombre de modo que caiga sobre determinado lado.

—¿Han conservado esos pueblos días especiales de holgorio?

—El carnaval dura allí tres días; es decir el domingo, lunes y martes que preceden al miércoles de Ceniza. El domingo que sigue se destina a enterrar el carnaval como allí se dice. En Chile estos regocijos se llaman chalilones. Para Corpus las poblaciones del Pacífico celebran todavía aquellas procesiones que en la antigüedad tenían por objeto propiciar antes de la cosecha la voluntad de los dioses. En estas fiestas es notable el catimbao o máscara que sale de la procesión para asustar a los tímidos.

—¿Tienen bailes propios esas poblaciones?

—Sí, muchos. La zamacueca se baila en Chile, Perú y Colombia. En este último país los nativos danzan el bambuco; en Méjico el jarabe tapatío; en Cuba se bailan el zapateo, que es una derivación del zapateado andaluz y el danzón, que es una contradanza transformada en su música y en su cadencia, y la calinda; en el Río de la Plata los bailes nativos típicos son el pericón, el gato, el tango y el cielito, siendo este último un baile cantado.

—A propósito: ¿Cómo se expresan los sentimientos musicales de esos pueblos?

—En el canto, cuya característica es la de ser de una sola voz. Además, todos los cantos tienen expresión parecida: tanto la milonga y la vidalita que, en la guitarra, cantan los paisanos en el Río de la Plata, como el yaraví que, acompañándose de la quena, cantan los indios y criollos serranos de Bolivia, Perú, Colombia y Chile,... todos son cantares dulces y melancólicos; y aun cuando expresen el amor, están impregnados de una profunda tristeza.

Chapter Footnotes:

XXXI.—SOMBRERERÍA CARA Y BARATA (to the vocabulary section)

—O mucho me engaño, o[1] aquel sombrero está marcado con el precio de mil dólares.

—No se engaña Ud. Algo carillo es el sombrero; pero sabrá Ud. que se trata de un montecristo, el sombrero más famoso entre todos los llamados «panamás».

—¿Hechos en Panamá?

—No; y por eso el nombre de panamá es impropio, tratándose de sombreros que no proceden de allí, sino de tránsito. La gran mayoría de los llamados «panamás» son hechos en el Ecuador y también en ciertas partes de Colombia, denominándose suazas, los que de este último país proceden; pero los principales centros de producción están en la primera república nombrada, siendo los más famosos los de Montecristo y Jipijapa. De allí procede el nombre jipijapa, o jipis, con que todos ellos son conocidos en el mundo entero.

—¡Pero mil dólares!

—Sí, nada menos. Ese sombrero sin duda es fabricado con paja toquilla, y ha de haber sido hecho de encargo.[2] Y sin embargo ¡pensar que las mismas manos que han tejido ese finísimo jipijapa, quizás han hecho sombreros que se venden a cuatro pesos la docena[3]!

—Como aquéllos de clase ordinaria que veo allí.

—Esos no están hechos de paja, sino de palma. Se llaman jíbaros y los llevan los labradores de Cuba y Puerto Rico. En aquella percha hay sombreros de fieltro que son típicos de la América española. Ese oscuro es el callampa, muy usado en Chile; el que está al lado, de alas anchas, es el chambergo, popular en el Río de la Plata; y aquel blanco de copa baja es el sombrero jarano que a veces se ornamenta con cordones y borlas.

—Más allá veo sombreros mejicanos.

—Son inconfundibles. En cambio, he aquí un sombrero cuyo nombre podría desconcertar al más listo.

—¿Cuál? ¿Ese de copa?

—Sí, pues cada república hispano-americana le ha dado un nombre distinto: le llaman sombrero de pelo en la Argentina, colero en Chile, cubeta en Méjico, buche en el Ecuador, y en otras partes chistera, galera, sorbete, bolero, y qué sé yo cuántos[4] nombres más.

Chapter Footnotes:

XXXII.—BANCOS[1] (to the vocabulary section)

—He oído decir a Ud. que en la América latina hay bancos de préstamos para construcciones.

—Los hay, oficiales y privados. De la primera clase pueden servir de tipo los bancos hipotecarios, que hacen préstamos[2] sobre bienes raíces,[3] sean éstos terrenos o edificios, entregando cédulas o bonos en lugar de dinero en efectivo.

—¿Qué se hace con esas cédulas?

—Se venden en la Bolsa,[4] donde se cotizan como cualesquiera otros[5] títulos.

—¿Y qué relación hay entre el valor de la propiedad hipotecada y la suma prestada por el banco?

—Esos bancos prestan más o menos hasta la mitad del valor que arroja la tasación y por un tiempo breve, que generalmente no pasa de cinco años, lo cual quiere decir que la amortización que fijan es por lo menos de veinte por ciento al año. Esos bancos prestan también sobre ciertos cultivos, y suelen adelantar dinero con hipoteca a industriales para el fomento de sus negocios.

—Dice Ud. que estos bancos oficiales prestan al público para la construcción de casas de familia. ¿A qué interés se hacen esas operaciones, y con qué amortización?

—Al seis por ciento de interés anual y tres de amortización.

—He oído decir que en algunos países latino-americanos el estado administra un banco oficial.

—Es verdad. Los bancos del estado se llaman bancos nacionales o federales, y a veces tienen sucursales en las ciudades y pueblos más importantes del país.

—¿Emiten billetes[6] esos bancos?

—En algunos países son ellos los únicos que tienen ese privilegio. En otros, cualquier banco está autorizado para emitir billetes siempre que garantice sus emisiones, depositando oro, bonos del tesoro u otros títulos en la Tesorería nacional. A este propósito es sorprendente la actividad desarrollada por las principales naciones latino-americanas en sus esfuerzos por redimir el papel moneda y establecer el patrón de oro. Algunas han dictado leyes de conversión señalando un plazo para que los bancos retiren sus emisiones y asegurando en el futuro emisiones garantizadas por los bancos de estado y las cajas de conversión o de emisión.

—¿Qué instituciones son esas cajas de conversión?

—Oficinas de cambio destinadas a dar ejecución a las leyes de conversión, dando oro al que trae papel y papel al que trae oro, en ambos casos al tipo fijado por la ley. La Argentina, el Brasil y Chile han dado estabilidad a la moneda por ese medio, habiendo hecho cesar el agio del oro en la Bolsa. La Argentina, que inició el sistema en la América latina, cuenta ya con un fondo de conversión, de cientos de millones de pesos oro, los cuales sirven de garantía metálica al papel moneda en circulación. La proporción entre ese encaje y la moneda circulante es en ese país más elevada que en ningún otro del mundo.

—Volviendo a[7] los bancos de Estado, ¿qué clase de operaciones realizan?

—Las operaciones propias de[8] una institución oficial financiera: intervienen en todo pago en que es parte el gobierno federal, y guardan en depósito los dineros de todas las reparticiones públicas dependientes de ese gobierno.

—¿Hacen además esos bancos las operaciones mercantiles usuales de depósito, cambio, cheques, cartas de crédito, descuentos de pagarés y operaciones de giros y letras de cambio?

—Como otro banco cualquiera con la ventaja de que[9] sus operaciones están garantizadas por la nación misma.

—¿Cuánto se paga en las plazas de la América latina sobre los depósitos?

—Según la forma en que se hagan. Si el depósito es a plazo fijo,[10] se le acuerda el interés más alto, cuyo tipo depende del tiempo convenido. En caja de ahorros, a sesenta días se paga cuatro por ciento al año. En cuenta corriente no se paga nada, o un interés muy bajo.

—¿Abren los bancos créditos para girar al descubierto?

—Algunas veces, a firmas de reconocida solvencia, pero entonces la cancelación[11] de las cuentas se hace al fin de cada trimestre.

—¿A qué interés?

—Al ocho por ciento, por lo general.

—¿Se descuentan documentos referentes a ventas de mercaderías?

—Corrientemente. Un documento relativo a una venta de géneros, que lleve las firmas del aceptante o de su inmediato deudor y el endoso de la persona que lo negocie, se considera como un pagaré y se descuenta a un plazo variable, cuyo límite es seis meses.

—¿Cómo se efectúan las transacciones en los negocios de exportación?

—En esos casos los banqueros y casas exportadoras giran sus letras sobre plazas del exterior y las ofrecen a los bancos por conducto de los corredores.

—¿A qué clase de géneros se refieren esas operaciones?

—A embarques de productos, como cereales, lanas y otros frutos.

—¿Qué garantía exigen los bancos en este caso?

—Los documentos deben ir acompañados de las facturas y conocimientos de embarque. Es evidente que a los bancos les conviene realizar esas operaciones, porque de ese modo colocan en el exterior los fondos que necesitan para las operaciones de cambio.

—Infórmeme Ud. ahora acerca de cual es el mecanismo de las operaciones cuando se trata de la importación en esos países de artículos europeos. Se ha hablado tanto de la resistencia que ponen los exportadores norteamericanos para imitar los procedimientos comerciales europeos, que me interesa sobremanera saber en qué consisten estos últimos.

—En toda la América latina, el método seguido en sus ventas por los agentes de firmas europeas es el que sigue: El precio se entiende libre de gastos a bordo (f.o.b.) en el puerto de origen. El agente europeo, después de haber reunido y envasado sus respectivas compras, las entrega abordo del vapor, habiendo pedido con anticipación el espacio necesario; entonces agrega a la factura comercial el importe del flete a destino (el cual se paga por anticipado), el de aseguro marítimo y derechos consulares, y luego esta factura, acompañada de la consular y el original del conocimiento de embarque, juntamente con una letra de cambio a noventa días en contra del comprador, se envía directamente al consignatario por el mismo vapor que lleva las mercancías. El vendedor europeo descuenta la letra en su banco, pagando ocho meses de interés por el descuento.

—¿Por qué ocho meses?

—Porque ese es el tiempo que dura la transacción. El negociante latino-americano acepta el documento a su recibo, un mes después que el vendedor lo ha cobrado, y a su vencimiento, es decir, después de tres meses, paga con otra letra a noventa días vista sobre un banco de Europa. Los noventa días de la primera letra, el mes para que el comprador reciba el documento, el otro mes para que la letra enviada por el comprador llegue a Europa, y los tres meses para su maduración, hacen los ocho meses.

—Según ese ejemplo, veo que los efectos del crédito a largos plazos que dan al exportador europeo una gran ventaja sobre nosotros, los de los Estados Unidos, no recaen sobre el exportador sino sobre el banco.

—¡Bravo! Ha puesto Ud. el dedo en la llaga.[12] Eso es lo que no comprenden los que hasta hace poco han venido censurando a los exportadores norteamericanos el no conceder créditos a largos plazos como lo hacen los europeos. Ud. lo ha dicho muy bien: En Europa los efectos de la operación a descubierto no recaen sobre el comerciante vendedor. Este es responsable sólo en segundo término. En los Estados Unidos la organización comercial y bancaria no permite (o más exactamente, no permitía, mientras no se promulgó la ley de reserva federal) imitar los procedimientos europeos descriptos. El exportador que en los Estados Unidos hubiera deseado abrir crédito a los importadores latino-americanos, habría carecido de un mecanismo bancario que le permitiera negociar sus créditos. No pudiendo reembolsar el importe de sus ventas a la presentación de los documentos de aceptación de la mercadería, como lo hace el europeo con los suyos, habría debido aumentar su capital para llenar el vacío causado por las ventas a plazo. Por lo tanto, para realizar el mismo volumen de negocios que un fabricante europeo, el norteamericano necesitaría un capital mayor. Sus utilidades serían relativamente menores y por lo tanto la competencia habría sido ruinosa para él.

—Ya veo que la posibilidad de conceder créditos requiere una organización bancaria especial que permita al exportador negociar sus créditos.

—De esa organización han gozado durante mucho tiempo los exportadores europeos. Han podido transferir directamente a sus propios bancos las deudas de los comerciantes de Río de Janeiro o Buenos Aires, por medio de las letras de aceptación remitidas por estos últimos.

—Lo veo bien claro. Al recibir sus documentos, el exportador europeo cobra su dinero en moneda contante y sonante, cosa que no podía hacer el norteamericano.

—Y precisamente los bancos más fuertes de Europa se han organizado con el objeto de operar sobre tales créditos. Y, correlativamente, una gran parte de los bancos de las repúblicas americanas no son sino sucursales de las instituciones europeas.

—¿La ley de reserva federal no ha modificado ese estado de cosas?

—Sí, radicalmente; pues ella permite descontar los avisos de aceptación.

—¿De modo que hoy nada se opone a la práctica en los Estados Unidos de los métodos europeos en las transacciones bancarias con la América latina?

—Nada, como no sea[13] la resistencia que ofrece el comercio a generalizar un procedimiento con el cual los hombres de negocios de este país no están suficientemente familiarizados todavía.

Chapter Footnotes:

XXXIII.—ENTRANDO AL MERCADO LATINO-AMERICANO (to the vocabulary section)

—Entusiasmado por la pintura que hace Ud. de la América latina, deseo tentar mi suerte en esos nuevos mercados. Pero ignoro, me avergüenzo de decirlo, los detalles más elementales de tal tentativa; y en verdad no sabría ni siquiera cómo empezar mi nueva empresa.

—En cuanto a eso, todo depende del vuelo que Ud. piense dar a los negocios. No sería malo[1] que Ud. hiciera un primer ensayo por medio de alguna de las casas comisionistas de exportación establecidas en este país.

—¿Qué clase de negocios hacen esas casas?

—Algunas sirven de agentes a ciertas empresas importadoras de la América latina, realizando los pedidos y cobrando una comisión por este servicio. Otras son establecimientos mercantiles extensamente ramificados, con sucursales en los principales países del mundo. Por último, algunas de esas casas comisionistas son representantes exclusivos de fuertes firmas importadoras establecidas en el extranjero.

—Dice Ud. bien:[2] este procedimiento sería muy conveniente, sobre todo al principio, pues me evitaría el desagrado de tratar directamente con personas que operan en mercados que no conozco.

—Ciertamente. Se desentendería Ud. de[3] créditos, de los detalles y minuciosidades de la remisión, de atender reclamos, etc., y además recibiría su dinero inmediatamente.

—¿Qué me cuenta Ud.?[4] ¿Toman sobre sí[5] esas casas la responsabilidad exclusiva de cobrar el importe de las ventas?

—Sí tal. Para eso se han informado de antemano acerca de la solvencia, o como también se dice, la responsabilidad o el crédito de sus corresponsales. Como lo ve Ud., este procedimiento es el más expeditivo para quien, como Ud.,[6] considera que sus negocios de exportación son asunto incidental[7]; pero si Ud. desease fundar desde luego[8] un negocio importante, el mejor medio sería ponerse en relaciones directas con el mercado.

—¿Y para ello ...?

—El procedimiento más recomendable sería, a mi juicio, establecer una sucursal en cada centro comercial importante, a cuyo frente pondría Ud. un gerente, auxiliado por un cuerpo de empleados, alquilando un local que pudiera servir de almacén para el depósito de las mercancías.

—Las mías son máquinas, como Ud. sabe.

—En ese caso sería indispensable una buena reserva de piezas de repuesto. Su representante podría ir observando las condiciones del mercado, estudiando las fuentes de la concurrencia, y lo que es más importante, poniéndose en relaciones con quienes pudieran ser compradores.

—Un inconveniente veo en el procedimiento, y es el gasto considerable que implica.

—Sin duda hay que gastar mucho en establecer y mantener un plantel semejante; por eso, sólo pueden costear esta representación las empresas más poderosas, quienes, precisamente debido a ello, han llevado a cabo negocios importantes monopolizando a veces ciertas actividades comerciales.

—¿Qué tal sería[9] mandar a esos países un agente viajero?

—Es un procedimiento muy en boga; pero en ese caso deberá Ud. elegir una persona que hable el castellano, y sobre todo que sea de una cultura y experiencia algo mayor de la que usualmente se requiere para tales trabajos en los Estados Unidos. Ya sabe Ud. lo que nos recomiendan los que entienden de estas cosas[10]: «¡guiaos[11] por una política ilustrada, mandad comerciantes, no buhoneros y baratilleros!» En otras palabras, Ud. deberá enviar un agente que sea capaz de apreciar otros elementos fuera de los que se refieren a la utilidad que dejan las ventas. Su representante debe ser persona educada, capaz de[12] comportarse como caballero; deberá llevar cartas de presentación que le abran las puertas de los negociantes más conocidos, de los clubs y bancos, de las cámaras de comercio y otras organizaciones e instituciones mercantiles.

Notes in this chapter

Note 1 · es menester, it is necessary. VARIANTS: Es necesario; se precisa; hay que.Note 2 · en propiedad, to own.Note 3 · Carbón, Coal. Related Words: Carbón de piedra, anthracite coal; carbón inglés, soft coal; hulla, bituminous coal; alquitrán de hulla, coal-tNote 4 · petróleo, petroleum (or mineral oil). Related Words: Petróleo refinado, kerosene oil; encontrar una capa de petróleo, to strike oil; pozo peNote 5 · ¿Cómo había de estar [con los que opinan]? Why [how] should I?Note 6 · no abundará, is not so abundant. Note use of future tense. VARIANT: Tal vez no abunda tanto como.Note 7 · Me dicen, They tell me. VARIANTS: Se me dice, I am told (or informed).Note 8 · Vamos a ver, Let us see. VARIANT: Veamos.Note 9 · déjeme pensar, let me think. Note the use of the subjunctive in the imperative form.Note 10 · opinión que merece. Compare this expression with 3.Note 11 · Últimamente, Recently, lately. VARIANTS: Hace algún tiempo; hace poco; recientemente.Note 12 · metros cúbicos por día, cubic meters a day (daily).Note 13 · ¿Quedan todavía ...? Are there still some ...? VARIANT: ¿Hay aún (or todavía)?Note 14 · he ahí otra ..., there you have another ...; there is another ....Note 15 · Caucho, goma elástica, hule, Rubber. Related Words: Árbol de caucho, de la goma, de hule, tree which produces the latex from which rubber isNote 16 · de cuando en cuando, from time to time. VARIANT: De vez en cuando.Note 17 · las [variedades] ya conocidas, the varieties already known.Note 18 · Los árboles más buscados, The trees most sought for.Note 19 · se agotan sangrándolos pocas veces, tapping too seldom or too little. Note the use of the gerund. VARIANT: Cuando se les sangra.Note 20 · por vía, by way of; via. VARIANT: Por el Amazonas.Note 21 · se ven, are to be seen; may be seen.Note 22 · en jerga comercial, in commercial parlance (or jargon).Note 23 · La zona ... es demasiado extensa, the rubber zone is too vast. Note that the ending of the adverb demasiado is invariable.Note 24 · demasiado ... para ser, too vast to be. VARIANT: No está bien conocida por ser demasiado grande.Note 25 · «discos y frascos» .... Two commercial names given to cakes of rubber on account of their shape.Note 26 · Compare with IV, 43.Note 27 · a escondidas, secretly; in a secret manner.Note 28 · a no ir acompañada, if not accompanied.Note 29 · Dakotas ... e Illinois juntos, Dakotas ... and Illinois put together.Note 30 · De trece hectolitros ... arriba, From thirteen hectoliters up. VARIANT: Trece hectolitros y más. Note: A hectoliter is equivalent to 2.85 buNote 31 · puede considerarse, may be considered.Note 32 · ¿Por qué tiempo ...? By what time (when) ...?Note 33 · después de ..., after having been (after being) ....Note 34 · de hacienda en hacienda, from farm to farm.Note 35 · su propia trilladora, his own thrashing machine. VARIANT: Tiene la suya.Note 36 · se asocian entre sí, combine among themselves.Note 37 · en común, in common; in partnership.Note 38 · ¿Qué es éso? What is that? What may that be?Note 39 · mercancías a librar, goods (wheat) to be delivered.Note 40 · al descubierto, uncovered; on account.Note 41 · se está ... a, they (operations) being based entirely upon. From estar a, to stand by.Note 42 · dicho sea de paso, it may be said in passing. VARIANTS: Dicho sea entre paréntesis; al pasar.Note 43 · El maíz es poco exigente. Poco is the opposite of muy. VARIANT: El maíz requiere poca atención en cuanto a ....Note 44 · el futuro, más o menos lejano, in the more or less distant future. VARIANT: Dentro de un tiempo más o menos largo.Note 45 · no hay probabilidad, there is no probability. VARIANTS: No hay peligro, no haya temor.Note 46 · ir en aumento, to go on increasing.Note 47 · se sigue, it follows.Note 48 · no ... del todo perfectos, not wholly (altogether) perfect. VARIANT: No son muy perfeccionados.Note 49 · En algunos países se dice que se le cultiva, In some countries they say that it (maize) is cultivated. VARIANT: Se dice que en algunos paíseNote 50 · Los experimentos, Experiments; experience. Note that in Spanish the article is not omitted as in English.Note 51 · mismísimo, the very same.Note 52 · tan caras al ..., so dear to .... VARIANT: De que tanto gusta ....Note 53 · Tanto o más ..., As much or more .... VARIANT: Si no más, if not more.Note 54 · sus Whittiers. Note plural. VARIANT: Sus poetas que, como Whittier ....Note 55 · que han cantado, como él ..., who have sung, like him .... VARIANT: Cómo él lo hizo.Note 56 · el Proteo de los manjares, the Proteus of dishes (tit-bits). VARIANT: El manjar que más diferentes aspectos ofrece.Note 57 · cuece ... baño maría, boiled ... or steamed.Note 58 · al rescoldo, in hot ashes.Note 59 · No hablemos de ..., We would better not speak of .... VARIANT: Hablar de ... sería cosa de nunca acabar.Note 60 · a base de, based upon.Note 61 · que Ud. ve ahí, that you see yonder.Note 62 · ¡Qué nombre más extraño! What a strange (or queer) name! Note use of más. VARIANT: ¡Qué nombre tan extraño (or raro)!Note 63 · de fácil contestación, easy to answer. VARIANT: Fácil de contestar.Note 64 · pasan por ser, pass as; are considered by general consent. VARIANTS: Se consideran generalmente como; se les tiene por.Note 65 · va mucho en gustos, much depends upon individual tastes. VARIANTS: Mucho depende de los gustos; «de gustos no hay nada escrito.»Note 66 · Yo de mí sé decir, As for myself, I can say.Note 67 · disputándose, fighting for it; clamoring for it. Note the use of the reflexive particle with the gerund.Note 68 · La cosa ... a dos tirones, That question ... is not easily answered (“in two shakes of a lamb’s tail”). VARIANT: La cosa no es como «soplar Note 69 · ¿Qué le hace a Ud....? What makes you ...?Note 70 · Por lo demás, For the rest; on the other hand. VARIANT: Además.Note 71 · de año en año, year by year. VARIANT: Cada vez más.Note 72 · a estar a lo que Ud. dice, according to what you say. VARIANTS: De acuerdo con lo que Ud. dice; según lo que Ud. dice.Note 73 · a la fecha, now. VARIANT: En este momento.Note 74 · menos transitables en apariencia, those apparently least passable.Note 75 · el negocio ése, that business. VARIANT: Ese negocio.Note 76 · los cuatro o cinco primeros años, the first four or five years.Note 77 · prestando ayuda, giving attention. VARIANT: Ayudando.Note 78 · como íbamos diciendo, as I was saying. VARIANTS: Como decía; como le decía.Note 79 · él, refers here to an inanimate thing.Note 80 · tiene lugar en, takes place in. VARIANTS: Realízase, verifícase, llévase a cabo.Note 81 · cosas de antes, things of long ago. VARIANTS: Del tiempo de Maricastaña; del tiempo del rey que rabió, from the days of Methuselah.Note 82 · En el día, To-day.Note 83 · la maquinaria más moderna, the most up-to-date machinery.Note 84 · llevar a cabo. See preceding note 3.Note 85 · carbón animal, animal charcoal.Note 86 · la Luisiana. Note the article which is correctly used in la California, la Alaska, la Florida, las Carolinas, la Nueva Inglaterra, but is elNote 87 · no tendrían por qué, there would be no reason why.Note 88 · y no llegar ... a ser, and not become.Note 89 · con el tiempo, in time; sometime. VARIANT: Alguna vez; algún día.Note 90 · En cuanto a producir, So far as production is concerned.Note 91 · Quizás falta (allí) el combustible, Perhaps there is a shortage (or lack) of fuel. VARIANT: Quizás allí se carece de combustible.Note 92 · de sobra, more than are needed; an abundance. VARIANTS: En abundancia; en profusión; en grandes cantidades.Note 93 · no es otra cosa que, it is nothing but. VARIANTS: No es más que; no es sino.Note 94 · resultase (resultare), if it should turn out. The second form is given here for the sake of illustration, but it is used only in legal and cNote 95 · Eso pudo hacerse mientras la tierra era..., That could be done while land was.... Note use of preterite and imperfect.Note 96 · provistas, como se hallan, equipped as they are. VARIANTS: Provistas como están; toda vez que están provistas de.Note 97 · ¿Ha visitado Ud. alguna vez una...? Have you ever visited a...?Note 98 · Tuve la suerte de, I had the good luck to; I was lucky enough to.Note 99 · en pleno florecimiento, in full flower. VARIANTS: En flor; en el período de su florecimiento.Note 100 · ¿... lo que no es poco decir? which is saying a good deal.Note 101 · ¡A quién se lo dice Ud.! And you tell this to me! Of course I know it! That is no news to me! VARIANTS: ¿Y me lo dice Ud. a mí que he sido..Note 102 · en el comercio, in the trade. VARIANT: En círculos comerciales; entre los entendidos.Note 103 · menos claro, less bright. VARIANT: Más obscuro.Note 104 · Eso será en, That may be the case in. VARIANTS: Eso puede suceder (or ocurrir); eso puede que ocurra.Note 105 · No quiero decir con esto que..., By this I do not mean to say that....Note 106 · cuando recién desmontadas, when recently cleared. That is: Cuando (están) recién desmontadas. VARIANT: Cuando acaban de ser desmontadas.Note 107 · ¿Que no existen...? that is: (¿Quiere decir) que no...? Why! Are there not...? VARIANT: ¡Pues qué! ¿no existen...?Note 108 · caminos trillados, the beaten path.Note 109 · No obstante la probabilidad..., Notwithstanding the probability....Note 110 · como no sea, unless it be that; other than. VARIANT: Por otros medios que no sean....Note 111 · razones, y muy poderosas, reasons, and very strong ones; nothing but additional reasons.Note 112 · a menos que haya, unless there be. VARIANT: Siempre que no haya.Note 113 · que yo sepa, to my knowledge, at least; that I know of.Note 114 · Note that waterfalls (waterpower) are popularly called hulla blanca (white coal) when referred to as substitutes for coal in the production Note 115 · trabajos de largo aliento, works requiring a long time for their completion. VARIANT: De mucho aliento.Note 116 · han dejado ya de ser, have ceased to be. VARIANT: No son ya.Note 117 · tengo profunda fe, I have great faith. VARIANTS: Estoy seguro (or plenamente seguro); tengo entera confianza en; espero mucho de.Note 118 · susceptibles de, susceptible of, capable of. VARIANT: Capaz de.Note 119 · llega a veces a, makes it necessary sometimes.Note 120 · lo que no obsta para..., a fact which does not prevent (Buenos Aires) from being....Note 121 · no es raro ver ... e.... VARIANT: No es raro ver ... ni....Note 122 · Ud. lo ha dicho, Exactly so. VARIANTS: Así es, exactamente; como Ud. dice (or lo dice).Note 123 · el continente mismo. Note difference between el continente mismo and el mismo continente.Note 124 · banquero yanqui. Note the omission of the indefinite article. In Latin America the term yanqui is applied to all natives of the United StateNote 125 · tarde o temprano, sooner or later. VARIANT: Más tarde o más temprano.Note 126 · Tal vez tenga Ud. razón. Note subjunctive, You may be right. VARIANT: Tal vez tiene Ud. razón.Note 127 · materias primas de que carecemos, raw materials which we lack. VARIANT: Materias primas que no tenemos.Note 128 · a esta altura del diálogo, at this point in the conversation; at this juncture.Note 129 · Tengo para mí que, I am convinced that.Note 130 · un sí es no es de, a suspicion of; a little; a touch of. VARIANTS: Un poco de; un tanto de; un poquito, un tantico de.Note 131 · que apenas comenzamos, which we have scarcely begun (attempted); in which we are beginners.Note 132 · papeles de industrias, securities; industrial stocks and shares.Note 133 · ¿Quién nos dice que...? Who shall say that; Who can tell whether...?Note 134 · la Unión no se ha..., the United States will not have become.... VARIANT: Nadie tendría motivos para negar que ... la Unión no se ha convertNote 135 · a la vuelta de algunos años, in the course of a few years. VARIANTS: Dentro de algunos años; antes de muchos años.Note 136 · Si tal cosa ocurriera, If this should happen (come to pass). Future subjunctive is also permissible here.Note 137 · hay títulos y títulos, there are securities and securities.Note 138 · ante todo, above everything; first and foremost. VARIANTS: Primeramente; en primer lugar.Note 139 · Entre nosotros, With us.Note 140 · en cierto modo, in such a way. VARIANT: Hasta cierto punto.Note 141 · digno de todo elogio, worthy of all praise; worthy of commendation. VARIANTS: Encomiable; plausible; digno de aplauso.Note 142 · Por mi parte, As for myself; for my part. VARIANTS: En cuanto a mí; en lo que a mí toca (or respecta).Note 143 · la substitución del vapor por la electricidad, the substitution of electricity for steam. Note transposition of terms.Note 144 · Pues, porque..., Well, because....Note 145 · a manera de..., by way of (reply).Note 146 · casi libre de todo rastro de, almost free from any trace of.Note 147 · guiñada de inteligencia, a knowing wink.Note 148 · tomando la broma en serio, taking the joke seriously.Note 149 · además de ser un abono excelente, es un elemento indispensable..., besides being an excellent fertilizer, is an indispensable element (constNote 150 · rascándose la cabeza, scratching his head. Note the article instead of the possessive.Note 151 · eso me gusta menos, I don’t like that so well.Note 152 · de una substancia tan preciosa, of so precious (valuable) a substance.Note 153 · Es ocioso pensar en, It is useless (idle) to think of.Note 154 · toda vez que, especially as. VARIANTS: Puesto, desde que.Note 155 · ¡Que si queda! Any left!Note 156 · en alto, up; on high; in the air. levantando las manos al cielo, raising his hands to Heaven.Note 157 · ¡Con decir a Uds....! When I tell you...!Note 158 · Tierra adentro, Inland; in the hinterland.Note 159 · Si bien se mira..., If you will observe.... VARIANTS: Bien visto; bien considerado; bien mirado.Note 160 · que Ud. acaba de mencionar, which you have just mentioned.Note 161 · ¡Ya va largo! That will take a long time! It is a far cry to that! VARIANTS: Hay que esperar para eso; falta mucho.Note 162 · Puede decirse que, It may be said that.Note 163 · Todo eso está muy bueno, That’s all very well.Note 164 · de nada valdría, it wouldn’t do any good to.Note 165 · si las relaciones internacionales no se organizan (en el futuro), ... are not organized; are not adjusted. VARIANTS: No se organizasen; no sNote 166 · mucho me temo, I greatly fear. VARIANTS: Temo; tengo (or abrigo) el temor; tengo miedo que.Note 167 · con marina de guerra y todo, with navy and all; even granting the navy.Note 168 · preveo una dificultad, y es, I foresee a difficulty, and that is.Note 169 · Tiene razón el señor..., Mr.... is right. The gentleman is right.Note 170 · por su parte, in his turn. VARIANTS: A su vez; a su turno.Note 171 · ¡Pero señores! But, gentlemen!Note 172 · ¡a ese paso...! at that rate...!Note 173 · los papeles se trocarán, the tables will be turned.Note 174 · Todos rieron de buena gana, All laughed heartily. VARIANTS: Todos rieron a carcajadas; lanzaron una carcajada.Note 175 · Para... está el carbón, To... there is coal.Note 176 · ¿Por qué no habría de...? Why should not...?Note 177 · acaba de regresar, has just returned.Note 178 · ¿Qué me dices de esto? What have you to say about that? VARIANTS: ¿Qué me cuentas? (¿qué te parece?)Note 179 · cultivos de más inmediato beneficio. Note the omission of the indefinite article before más, which is needed in English.Note 180 · tamaño más que mediano, more than medium size; unusually large. VARIANT: De tamaño mayor que el general.Note 181 · de antiguo, long ago; long since. VARIANTS: Hace mucho tiempo; ha mucho.Note 182 · Está visto que, It is clear that. VARIANTS: Debemos convenir en que; debemos confesar que; ya se ve que.Note 183 · a cubierto de, free from. VARIANT: Libre de.Note 184 · Te engañas, You are mistaken (literally, you deceive yourself). VARIANTS: Estás equivocado (or engañado); estás en un error.Note 185 · acabara de ser cogida, just been picked. VARIANT: Recién cogida.Note 186 · No te rías, Don’t laugh; do not smile.Note 187 · llevan... aparejadas, are... linked.Note 188 · qué de..., what (how many) results.... VARIANTS: Cuántos; qué gran número de.Note 189 · un fenómeno, al parecer trivial, a seemingly trivial circumstance. VARIANT: Un... que podría (or pudiera) parecer trivial; un... trivial en Note 190 · un solo animal..., a single animal. Note that according to the position of the word solo the sentence may have different meanings.Note 191 · ha impedido se produjera. Note the omission of the relative que.Note 192 · desde tiempo inmemorial, from time immemorial. VARIANT: Desde hace mucho tiempo.Note 193 · Ahora verá Ud., You will soon see. VARIANT: Dentro de un momento lo verá Ud.Note 194 · Debido a lo cual, And as a consequence of that. VARIANT: Por lo cual; y por esa razón (motivo).Note 195 · fué haciéndose, was becoming; was beginning to be.Note 196 · fué... y sigue siendo todavía, was... and continues to be.Note 197 · de tal modo que, in such a manner that. VARIANT: A fin de que.Note 198 · al punto que, to the point where. VARIANT: A tal punto que.Note 199 · no ha ocurrido lo mismo, the same thing has not happened with; it has not been the same with (in the case of).Note 200 · en la actualidad, at present; to-day. VARIANTS: En este momento; hoy; hoy día.Note 201 · ¡Hola! Hello! An expression of greeting, used also to secure attention when entering a house. In the latter case, ¡Upe! is sometimes used inNote 202 · Libertad is here the name of the exchange station.Note 203 · Déme el (número) dos—tres—seis—uno.Note 204 · Ahí lo tiene, i.e., ahí lo tiene Ud., There’s your party (number). The expressions ¡velay! (River Plate) and ¡elé! (Ecuador) are used insteaNote 205 · ¿Cómo te va? How are you? In certain parts of the River Plate region the colloquial forms of verbs in the second person familiar are usuallyNote 206 · Soy Arturo, It is I, Arthur (speaking). VARIANT: Soy yo, It is I.Note 207 · ¡Al fin se te ve...! At last you are to be seen! Note use of reflexive pronoun. VARIANTS: Al fin te veo, or te vemos.Note 208 · se te ha pegado, you have caught (as if referring to a contagious disease).Note 209 · tonada, the sing-song inflection. Refers to the inflection of the voice peculiar to each Spanish American country. In the northern part of SNote 210 · De casa de Jacinto, From Jacinto’s house. The forms lo de—and de donde—are extensively used on both the Atlantic and Pacific coasts of SouthNote 211 · ¿Qué es de...? What has become of...?Note 212 · ¿Cómo está tu gente? How are your people (folks, family)? VARIANTS: ¿Cómo está tu familia? ¿Cómo están por tu casa? ¿Cómo están (or siguen) Note 213 · Buena, i.e., mi gente está buena, They are well. VARIANTS: Están bien; están todos buenos.Note 214 · misia Carolina (mi sea, short for mi señora. A familiar, affectionate form employed in addressing old ladies in Spanish America).Note 215 · ciertos lienzos, certain personages. A phrase used in certain parts of Latin America in referring to a person or persons without actually naNote 216 · ahora mismo, just now; this moment. VARIANTS: Throughout Spanish America the expression ahorita is used to denote the present moment and alsNote 217 · ¿Cómo van esos...? How are those (plans) getting on?Note 218 · Así no más, So so, only. VARIANT: Así así.Note 219 · adonde tú sabes, you know where. VARIANTS: Al punto que tú conoces; adonde te dije.Note 220 · ¿Sabes tú? Note: Verbs of the second person singular in the present Indicative, as well as in the Infinitive, show a peculiar tendency in ArNote 221 · ¿Tienes tú algún otro...? Have you any other (data)?Note 222 · ¡Caramba! Is it possible! Equivalent to our “Great Scott!” VARIANTS: ¡Caracoles! ¡diablo! In Colombia they say ¡carrizo!Note 223 · ¡Bravo! Fine! good! VARIANT: ¡Bien!Note 224 · mis capitalistas. Note colloquial use of possessive pronoun.Note 225 · mandarlos a paseo..., equivalent to to send them to “Jericho”....Note 226 · Recuérdales, Remind them (of the fact). VARIANTS: Hazles recordar que; hazles presente que; diles que.Note 227 · no corte. A warning to the telephone operator not to cut off.Note 228 · a título de prueba, by way of trial. VARIANTS: Como prueba; por probar.Note 229 · el muy astuto, the very shrewd.Note 230 · el muy... del.... Note peculiar use of de.Note 231 · no se han multiplicado, ni mucho menos, not only have not increased (multiplied).Note 232 · ni... mira con buenos ojos, does not look kindly upon; does not regard with friendly eyes. VARIANTS: No mira (or no ve) con gusto, con placeNote 233 · ¡Hombre! Well, well!Note 234 · No hay de qué, You are welcome.Note 235 · Recuerdos a, Remember me to; regards to.Note 236 · Serán apreciados. A general form to acknowledge the desire to be remembered to absent friends.Note 237 · Hasta la vista, So long; good-by.Note 238 · No te pierdas, Don’t be such a stranger; don’t get lost.Note 239 · Muy señores míos, My dear Sirs; Dear Sirs. A customary form used in commercial correspondence. Compare with Muy señor mío, Muy señor nuestroNote 240 · mise en scène. French for stage setting.Note 241 · primeras partes, the leading characters.Note 242 · cantatrices. The expression prima donna is also current, as well as soprano, mezzo soprano, and contralto.Note 243 · primera representación, first performance of the season of an opera or play.Note 244 · actores... de nota, actors of the highest class.Note 245 · por noche, a night.Note 246 · ¡Qué atrasado de noticias está Ud.! Equivalent to What a “back number” you are! Said of a person who is not conversant with what is generallNote 247 · Ya que, Since. VARIANTS: Ahora que Ud. habla de...; a propósito de....Note 248 · de sangre, horse or mule power. This applies to machinery and vehicles moved by animals.Note 249 · ¿Hay campo para...? Is there a field for...? VARIANT: Hay oportunidades (lugar) para.Note 250 · tramway. This word is extensively used in Latin America for tranvía.Note 251 · ¿Qué tal...? How...? VARIANT: ¿Cómo está...?Note 252 · línea sencilla, one-track line.Note 253 · en boga, in vogue.Note 254 · se consideran ... espectáculo salvaje. Note omission of indefinite article.Note 255 · de algún tiempo a esta parte, for some time past. VARIANTS: Desde hace algún tiempo; algún tiempo ha.Note 256 · No se le conoce, It is entirely unknown.Note 257 · en punto a, with regard to. VARIANT: En lo que toca a (or concierne a).Note 258 · ha hecho ya muchos adeptos, has gained many followers; has gained many adepts (players).Note 259 · O mucho me engaño, o ..., I am very much mistaken if.... VARIANTS: Puede ser que me engañe; pero me parece ver.Note 260 · hecho de encargo, made to order. VARIANT: A la medida.Note 261 · la docena, a dozen; by the dozen.Note 262 · y qué sé yo cuántos, and I don’t know how many others. VARIANTS: Y no sé cuántos; y quién sabe cuántos.Note 263 · Banco, Bank. Related Words: Tesorería, Treasury; Banca, casa de banca (banking establishment), Caja de Ahorros, Savings Bank; Caja de PréstaNote 264 · préstamo, prestar en hipoteca, to loan on security. Related Words: fianza, seguridad, garantía, bond, security, guaranty, guarantee; dar fiaNote 265 · bienes raíces, real estate. Related Words: Propiedad raíz o inmueble, bienes inmobiliarios.Note 266 · Bolsa, Stock Exchange. Related Words: Cotizaciones, quotations; alza, baja, rising and falling (prices, market); operaciones bursátiles, StoNote 267 · cualesquiera otros. Note that cualesquiera is the plural form of cualquiera. Activo, assets. Related Expressions: Capital; —— suscrito, paidNote 268 · Emitir billetes, To issue bills (money). Related Expressions: Papel moneda en circulación, curso forzoso (emisión sin garantía); papel monedNote 269 · Volviendo a, Returning to.Note 270 · propias de, peculiar to.Note 271 · con la ventaja de que ..., with the advantage that ....Note 272 · plazo fijo, time deposit accounts. Related Words: A la vista, at sight; al portador, to the bearer; a treinta días vista, at thirty days aftNote 273 · cancelación, liquidation; payment. Related Expressions: Satisfacción de una deuda, pago, descargo, liquidación, saldo de cuentas, pago de laNote 274 · Ha puesto Ud. el dedo en la llaga, You have touched the heart of the matter.Note 275 · como no sea, unless it be. VARIANTS: Salvo, excepto.Note 276 · No sería malo, It wouldn’t be a bad thing. VARIANTS: Sería bueno, convendría.Note 277 · Dice Ud. bien, You are right. VARIANTS: Tiene Ud. razón; dice Ud. la verdad.Note 278 · Se desentendería Ud. de, You wouldn’t have to bother with.Note 279 · ¿Qué me cuenta Ud.? You don’t say? VARIANT: ¡No diga Ud.!Note 280 · ¿Toman sobre sí ...? Are such firms responsible ...?Note 281 · para quien, como Ud., for one who, like yourself.Note 282 · considera que sus negocios de exportación son asunto incidental. Note omission of indefinite article.Note 283 · desde luego, from the start; from the beginning. VARIANT: Desde un principio.Note 284 · ¿Qué tal sería ...? How would it do ...?Note 285 · los que entienden de estas cosas, those who understand these things. Note preposition de which may be omitted.Note 286 · guiaos, guia(d)os. Note omission of d.Note 287 · capaz de, who is capable of.
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