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Descripción Geografica, Histórica y Estadística de Bolivia, Tomo 1

INTRODUCCION (continued 6)

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La nacion de los Movimos ha sido reunida por los Jesuitas en la mision de Santa-Ana: no queda de ella un solo salvage. Segun el padrón del año de 1830, su poblacion ascendia á mil docientos treinta y ocho individuos. Estos indios se egercitan en la caza, la pesca, la navegacion y la agricultura. Su industria, poco mas ó ménos igual á la de los Moxos, aun no ha llegado al mismo grado de adelanto, á escepcion solamente de los tegidos.

Rastro ninguno queda ya hoy en dia de su religion primitiva; no obstante, suelen manifestar de vez en cuando que no han olvidado todas las supersticiones de que estaban imbuidos ántes de su conversion. Su idioma nacional no ha cambiado.

La nacion de los Cayuvavas, convertida totalmente al cristianismo, se halla reunida al presente en la mision de Exaltacion. En 1830 el total de su poblacion llegaba á dosmil sesenta individuos[1].

[Nota 1: El P. Eguiluz calculaba en 1793 que su poblacion no debia bajar de tres mil almas.]

Francos y leales los Cayuvavas, se hacen querer de todos los que se relacionan con ellos. En toda la provincia no hay otros que conozcan la navegacion mejor que estos indios, remeros hábiles y pilotos los mas esperimentados en el rio Mamoré. Respecto de su industria, en nada se dejan aventajar por los Moxos, siendo quizas superiores á estos en el ramo de agricultura.

La nacion de los Itenes aun permanece en el estado salvage, ocupando el mismo territorio que ántes de la entrada de los Jesuitas, á cuyo celo religioso jamas quisieron someterse, y ménos todavía al yugo de los Españoles, prefiriendo verse mas bien diezmados; por manera que son hoy en dia lo mismo que eran en tiempos anteriores al descubrimiento. Por los informes que he recogido de algunos Itenes, prisioneros en Exaltacion, el número de individuos de esta nacion debe ser de mil á mil docientos.

Los Ites ó Itenes son conocidos en la provincia bajo el nombre de Guarayos, denominacion aplicada tan pronto á los Guaraníes, tan pronto á los Chapacuras, y que del mismo modo que la de Guaycurúes, aplicada á todas las naciones del Chaco y á muchos pueblos del Brasil, ha servido vulgarmente entre los Españoles para designar á los indígenas todavía salvages de aquellas comarcas.

La nacion de los Pacaguaras habita hasta hoy en la confluencia de los rios Mamoré y Beni. Por repetidas veces se habia logrado conducirlos á Exaltacion para efectuar su conversion al cristianismo; mas habiéndose visto siempre engañados han vuelto á su asilo primitivo, á excepcion de unos doce que no quisieron abandonar la mision. Su número no pasa de mil. Estos naturales se han manifestado siempre dispuestos á servir á los Españoles y Portugueses, sin jamas tomar parte en los disturbios de entrámbas naciones. Es muy estraño ciertamente que hallándose dispuestos á someterse sin resistencia á las reglas de conducta que se les quiera imponer, permanezcan hasta el presente en el mismo estado que en tiempos anteriores.

Una parte de la nacion de los Chapacuras abrazó el cristianismo en tiempo de los Jesuitas, incorporándose, bajo el nombre de Chapacuras, á la mision del Cármen de Moxos, y bajo el de Quitemocas á la de Concepcion de Chiquitos. Pocos son los individuos, todavía salvages, que se encuentran en los lugares primitivamente ocupados por esta nacion, cuyo número es bastante limitado: en el Cármen de Moxos hay trecientos cuarenta; en Concepcion de Chiquitos, como setecientos; y, si debe darse fé al decir de los naturales, el número de individuos todavía salvages alcanza á trecientos. Resulta pues que el total de la nacion entera es de mil trecientos cincuenta individuos.

Los Chapacuras son bondadosos en estremo, al mismo tiempo que muy sociables y mas que todo hospitalarios para con los estrangeros. Obedientes hasta el servilismo se han sometido fácilmente á la conversion, observando con humildad todas las reglas de las misiones. Estos indios hablan la lengua chapacura, su idioma primitivo; y comparativamente á las otras naciones de Moxos son muy mediocres remeros.

La nacion de los Maropas que consta de mil y un individuos, todos cristianos, compone la mision de Reyes. Esta nacion ha modificado en cierto modo algunas de sus primitivas costumbres, y á mi modo de ver, semejante resultado es debido al régimen de uniformidad, establecido por los Jesuitas en las misiones de Moxos. A las instituciones de estos misioneros deben tambien los Maropas las ventajas industriales de que gozan, y la sustitucion de canoas á esas balsas de que se servian en otro tiempo para la navegacion. Se observan igualmente algunas modificaciones en su manera de vestir.

Los Sirionos, amantes de su independencia primitiva, prefieren el estado salvage, y jamas han querido comunicarse con los cristianos, los que toda vez que se han aproximado á estas tribus, ha sido con las armas en la mano. Se cree que el número de individuos que componen esta nacion, alcanza solamente á mil. El sitio que ocupan hoy en dia es el mismo que ántes de la conquista. Estos altivos salvages, á quienes se les hace la guerra por Bibosi, provincia de Santa-Cruz de la Sierra, nunca malogran la ocasion de atacar al descuido las canoas de Moxos, matando á los remeros para apoderarse de las hachas y demás herramientas que llevan estos consigo.

Recapitulando todos los elementos de la poblacion actual de Moxos, se obtienen los siguientes resultados.

+————————————————————————————————————+ |NOMBRES | NOMBRES DE LAS NACIONES Y NUMERO | | TOTAL | | DE LAS | DE HABITANTES DE CADA MISION | | DE LOS | |MISIONES |===================================| | HABITANTES | | |MOXOS|CAYU-|CHA- |PACA-|ITE-|SIRIO-|BOLIVIA-| POR MISION. | | | |VAVAS|PACU-|GUA- |NES | NOS | NOS |———+————| | | | |RAS |RAS | | |BLANCOS | 1830 | 1831 | |—————-+——-+——-+——-+——-+——+———+————+———+————| |Trinidad | 2604| | | | | | 8 | 2612 | 2645 | |Loreto | 2145| | | | | | 6 | 2156 | 2014 | |San-Xavier | 1515| | | | | | 4 | 1519 | 1389 | |San-Ignacio| 1948| | | | | | 4 | 1830 | 1948 | |Concepcion | 2426| | | | | | 5 | 2431 | 3033 | |San-Joaquin| 690| | | | | | 3 | 693 | 690 | |El Cármen | 592| | 340 | | | | 3 | 935 | 897 | |Exaltacion | | 2060| | 12 | 3| | 5 | 2075 | 3073 | |Indios | | | | | | | | | | | salvages | 1000| | | 1000|1200| 1000 | | 4200 | | | |——-+——-+——-+——-+——+———| | | | | |12920| 2060| 340 |1,012|1203| 1000 | | | | | |—————————————————-| | | | | |===================================| | | | | |ITONAMAS|CANICHANAS|MOVIMAS|MAROPAS| | | | |—————-+————+—————+———-+———-| | | | |Magdalena | 2831 | | | | 5 | 2836 | 2669 | |San-Ramon | 1984 | | | | 3 | 1987 | 1893 | |San-Pedro | | 1939 | | | 4 | 1943 | 1576 | |Santa-Ana | | | 1238 | | 4 | 1242 | 1156 | |Reyes | | | | 1001 | 3 | 1004 | 900 | | |————+—————+———-+———-+————+———+————| | | 4815 | 1939 | 1238 | 1001 | 57 |27513 |23883[1]| +————————————————————————————————————+

[Nota 1: El número de blancos y de indios salvages no está comprendido en este total.]

En resúmen, se ve por la planilla precedente que en el año de 1830 encerraba la provincia de Moxos.

Bolivianos blancos descendientes de Españoles. 57 Bolivianos indígenos cristianos. 23,313[1] Bolivianos indígenos todavía salvages. 4,200

[Nota 1: Segun Viedma, Informe, etc., en 1788 la poblacion de Moxos se componia de veintidos mil almas; de lo cual se deduce que su aumento ha sido casi nulo.]

Movimiento de la poblacion y estadística de la raza americana.

Jamas habian podido obtenerse hasta el presente datos precisos sobre la poblacion puramente americana: ni siquiera una sola de las partes conocidas del nuevo mundo habia ofrecido circunstancias favorables, necesarias para la reunion de los elementos de un buen trabajo sobre la materia. Para hacer debidamente un estudio útil sobre la estadística de los indígenas, era menester que todas las naciones se presentasen por separado y sin mezcla de razas, dependiendo de un gobierno cualquiera, que facilitase la consecucion de datos positivos. Ningun punto me ofrecia á este respecto tantas garantías como las antiguas misiones de los Jesuitas, comprendidas en las provincias de Chiquitos y de Moxos, en donde una poblacion puramente americana se halla sometida á la república; he querido por lo tanto hacer de estas dos provincias el centro de mis observaciones especiales sobre los movimientos de la poblacion, así como sobre todo lo concerniente á la estadística de los aborígenes. Ayudado en mis investigaciones por los curas y gobernadores, creo poder presentar como evidentes los datos que siguen; pues los he tomado con toda exactitud de los registros de cada parroquia. Los empleados actuales mantienen la policía demasiado escrupulosa que instituyeron los Jesuitas, observándola tambien los indios cutre ellos mismos, por manera que no hay allí quien ignore el número y otras circunstancias de todos los que nacen ó mueren.

Los resultados que presento, sin estar basados sobre una poblacion bastante numerosa para fijar definitivamente la opinion sobre el objeto á que se refieren, suministran observaciones interesantes para la estadística comparativa de los lugares; y el antropologista que las consulte, podrá saber quizas con su ayuda, si entre los hombres de razas diferentes y casi salvages, las cosas se pasan del mismo modo, ó sujetas á las mismas leyes que en el seno de las sociedades civilizadas.

Los elementos numéricos de la poblacion cristiana de la provincia de Moxos, sin hacer especial mencion de las diferentes naciones indígenas, daban en 1831 los resultados siguientes.

+——————+———————————+———————————+———+ |NOMBRES |SEXO MASCULINO |SEXO FEMENINO |TOTAL | | |——-+——-+—-+———+——-+——-+—-+———+———| |de las |de 14|Casa |Viu| |de 12|Casa |Viu| |de la | | |años |dos |dos|TOTAL |años |das |das|TOTAL |POBLA | |MISIONES. |para | | | |para | | | |CION | | |abajo| | | |abajo| | | | | |——————+——-+——-+—-+———+——-+——-+—-+———+———| |Loreto | 453| 494| 81| 1,028| 471| 494| 21| 986| 2,014| |Trinidad. | 672| 658| 51| 1,384| 597| 658| 6| 1,261| 2,645| |San-Xavier. | 292| 371| 5| 668| 315| 371| 35| 721| 1,389| |San-Pedro. | 328| 420| 56| 804| 329| 420| 23| 772| 1,576| |San-Ignacio.| 414| 514| 37| 965| 381| 514| 88| 983| 1,948| |Santa-Ana. | 255| 300| 16| 571| 268| 300| 17| 585| 1,156| |Reyes. | 192| 266| 2| 460| 120| 266| 54| 440| 900| |Exaltacion. | 461| 473| 19| 953| 583| 473| 64| 1,120| 2,073| |San-Ramon. | 550| 443| 65| 1,058| 373| 443| 19| 835| 1,893| |San-Joaquin.| 137| 194| 5| 336| 147| 194| 13| 354| 690| |Magdalena. | 672| 658| 54| 1,384| 621| 658| 6| 1,285| 2,669| |Concepcion. | 606| 682| 37| 1,325| 882| 682|144| 1,708| 3,033| |Cármen. | 165| 235| 3| 403| 216| 235| 43| 494| 897| |——————+——-+——-+—-+———+——-+——-+—-+———+———| | TOTALES.|5,197|5,708|434|11,339|5,303|5,708|533|11,544|22,833| +——————+——-+——-+—-+———+——-+——-+—-+———+———+

Antes de establecer comparacion alguna, debo explicar la circunstancia de no haber individuos solteros que pasen, de catorce años entre los hombres, y de doce entre las mugeres. Esta singularidad proviene de la costumbre establecida desde el tiempo de los Jesuitas, de casar regularmente á las muchachas á la edad de diez años, y á los jóvenes á la de trece. Llevan los indios á tal estremo semejante costumbre, que he conocido en Moxos un viudo de doce años y una viuda de diez: es pues muy raro encontrar, en cualquiera de estas misiones, individuos solteros ó viudos que pasen de tal edad.

Por la planilla anterior vemos que existen las siguientes relaciones entre los individuos casados y solteros, comparados con el total de la poblacion.

+—————-+—————-+————————————-+ |INDIVIDUOS |INDIVIDUOS |ESCESO | |SOLTEROS. |CASADOS |en favor de los casados. | |—————-+—————-+————————————-| | 10,500 | 12,383 | 1,883 | +—————-+—————-+————————————-+

Si sobre una poblacion total de veintidos mil ochocientas ochenta y tres almas, el escedente en favor de los casados llega á mil ochocientos ochenta y tres individuos, puede esplicarse este hecho por la circunstancia de que en la provincia de Moxos muere mayor número de varones ántes de llegar á los quince años, como puede verse por la planilla de fallecimientos; esto obliga probablemente á muchas jóvenes á retardar su matrimonio, é impide tambien á las viudas el volver á casarse.

Movimiento de la poblacion durante los años de 1828, 1829 y 1850.

+——-+———+————————-+————————-+————-+ | | | NACIMIENTOS. | FALLECIMIENTOS. |AUMENTO | | | |————————-+————————-+————-| |AÑOS.|MATRI |MASCU|FEME |TOTAL|MASCU|FEME |TOTAL|DE LA | | |MONIOS|LINOS|NINOS| |LINOS|NINOS| |POBLACION| |——-+———+——-+——-+——-+——-+——-+——-+————-| |1828 | | 767| 805|1,572| 590| 500|1,090| 482 | |1829 | | 807| 733|l,540| 574| 501|1,075| 465 | |1850 | 551 | 807| 784|1,591| 562| 560|1,122| 469 | | | |2,381|2,322|4,703|1,726|1,561|3,287| 1,416 | +——-+———+——-+——-+——-+——-+——-+——-+————-+

Esta planilla, que demuestra comparativamente el movimiento de la poblacion durante los años de 1828, 1829 y 1830, es tanto mas importante, cuanto que presenta los resultados obtenidos sobre una poblacion, de la que ningún miembro puede ser incapaz de contribuir al aumento de la sociedad; primeramente, por la circunstancia de hallarse bajo la zona tórrida y en unos lugares donde se encuentran reunidos casi todos los medios mas eficaces para la reproduccion de la especie; en segundo lugar, por cuanto los curas y administradores cuidan de que no haya, á escepcion de los ancianos, una sola persona que deje de vivir en consorcio[1].

[Nota 1: Existe tambien una costumbre singular, instituida por los Jesuitas, que es la de despertar á todos los habitantes una hora ántes de la misa, pero sin forzarlos á dejar la cama. Esta costumbre puede favorecer al sistema indicado.]

La relacion de los elementos anuales de la poblacion es muy curiosa, y no lo seria ménos la pariedad de estos elementos con aquellos que existen en las ciudades europeas, donde, en ciertas esferas de la sociedad, la falta de comodidades, la desigualdad de fortunas y mil otros motivos, impidiendo casarse á muchos individuos de ámbos sexos, dan lugar á un sin número de nacimientos ilegítimos; mientras que en las provincias de Moxos y de Chiquitos, casándose todos los individuos desde que tienen la suficiente edad, no se encuentran hijos naturales.

En razon de la causa misma que acabo de esponer, el número anual de matrimonios, comparado con la poblacion, ofrece resultados bien diferentes á los de las poblaciones europeas. En 1830 hubo en la provincia de Moxos quinientos cincuenta y un matrimonios, que si se comparan con la poblacion de veintidos mil habitantes, darán por resultado

Un matrimonio por cada 41,—053 habitantes.

El Annuaire du Bureau des longitudes para el año de 1835, demuestra (pág. 108), segun las conclusiones del señor Mathieu, que el número de matrimonios celebrados en Francia, comparado con la poblacion de este reino, da por resultado

Un matrimonio por cada 131,—6 habitantes.

ó mas de tres veces el número de habitantes por matrimonios de la provincia de Moxos.

En la isla de Cuba, segun las observaciones del señor de la Sagra, consignadas en su importante obra estadística (Historia económico-política y estadística de la Isla de Cuba, pág. 24) en 1827 se ha registrado un matrimonio por cada ciento noventa y cuatro individuos. Semejante diferencia de resultados proviene evidentemente de las condiciones del estado social.

Estos números son tal vez lo sumo que puede obtenerse de una poblacion cualquiera.

Si comfrontamos ahora el número anual de los matrimonios con los nacimientos, verémos que en 1830, por ejemplo, se han registrado quinientos cincuenta y un matrimonios y mil quinientos noventa y un nacimientos, lo que determina

Hijos por cada matrimonio, 2.—090

El señor Mathieu (loc. cit., pág. 108), dice que hay en Francia

Hijos legítimos por cada matrimonio, 3,777

Número superior á lo que existe en la provincia de Moxos; empero la diferencia parecerá mucho mayor por poco que se trate de compararla con el estado que presenta el señor Benoiston en su Notice sur l'intensité de la fecondité en Europe, etc., An. des cie. nat. (Dic. de 1826, pág. 5.)

En Portugal, hijos por cada matrimonio 5—14 En Bohemia 5—27 En Savoya 5—65

Sin dejar de creer que un calor moderado puede ser favorable para la fecundacion en el matrimonio, como tuve ocasion de notarlo en la frontera del Paraguay, y sin desentenderme de las influencias perturbadoras, me hallo bien distante de ver confirmada en la provincia de Moxos la observacion del señor Benoiston, que la fecundidad es mayor en los paises cálidos.

La fecundacion matrimonial en esta provincia, es pues inferior á la mediana observada en Europa; pero hay muchas causas que esplican este hecho. Primeramente el que la mayor parte de individuos de ámbos sexos se casan mucho ántes de ser aptos para la reproduccion, lo que puede ejercer una influencia negativa sobre la fecundidad de las mugeres. En segundo lugar, en un pueblo donde no existe la desigualdad de condiciones no hay amas de leche que se encarguen de criar los hijos agenos; así es que las mismas madres les dan el pecho; y como los alimentos del pais son bastante groseros, tienen estas que seguir criando por mas de tres años, en cuyo intervalo no se comunican los esposos por temor de que un nuevo embarazo obligue á la madre á destetar su criatura. De todo lo cual resulta que rara vez llega á tener una muger en toda su vida mas de cinco ó seis hijos, número que tampoco es ordinario.

El señor Quetelet ha señalado la primera de estas causas como conducente á la esterilidad ó á la procreacion de hijos que tienen ménos probabilidad de vivir (Sur l'homme, etc., t. I, pág. 65.). La segunda causa es muy evidente en el pais de que me ocupo. Por último, todas las mugeres de Moxos ni son absolutamente estériles, ni tampoco muy fecundas.

Los nacimientos, comparados con la poblacion, presentan poco mas ó ménos los mismos términos que los matrimonios. Para dar una prueba de ello pondré en cotejo los resultados obtenidos en Francia con los que ofrece la provincia de Moxos.

+———————————————————————-+ | | | | 1 NACIMIENTO | | AÑOS. |NACIMIENTOS.|POBLACION.|por HABITANTES | |———-+——————+—————+———————-| | 1828 | 1,572 | 22,883 | 14,050 | | 1829 | 1,540 | 22,883 | 14,070 | | 1850 | 1,591 | 22,883 | 14,045 | |———————————————-+———————-| | Términos medios … | 14,055 | +———————————————————————-+

El señor Mathieu sienta que hay en Francia (loc. cit., pág. 108).

Un nacimiento por cada 32—4 habitantes.

Número doble mayor que el hallado por mí en la provincia de Moxos como término medio.

Segun el señor Quetelet (loc. cit., pág. 84.) hay

En Prusia, un nacimiento por cada 25—1 habitantes.

En Bélgica, 50—0.

El señor de la Sagra dice, en la pág. 21 de su Historia económico-política y estadística de la Isla de Cuba, que la proporcion de los nacimientos en este pais es de

Uno por cada 25, entre los blancos.

22, entre los individuos de color, libres.

22, entre los esclavos.

Todo lo cual está muy distante de ser comparable con lo que presenta Moxos.

Así pues, aunque la fecundacion en los matrimonios sea un poco menor que en Europa, la fecundidad de la poblacion es relativamente doble mayor: resulta esto de que cada individuo concurre á ello necesariamente, no habiendo uno solo que sea inútil como en Europa, donde la insuficiencia de medios de subsistir y algunas otras causas se oponen al matrimonio de todos los individuos. La poblacion de Moxos se acreceria pues rápidamente si los medios de conservacion fuesen proporcionados al número de nacimientos.

El número de nacimientos, comparado con el de los fallecimientos, está muy léjos de presentar siempre resultados satisfactorios; esto es una consecuencia de lo que acabo de esponer. Se ve seguir á la poblacion una progresion bastante rápida durante algunos años consecutivos; pero una peste de viruelas ó alguna fiebre eruptiva destruyen en pocos meses semejantes adelantos. El estado siguiente demostrará estas grandes variaciones.

+—————————————————————————————————+ | | NUMERO | NUMERO | FALLECIMIENTOS | | AÑOS. | de los | de los | por cada 100 | | | NACIMIENTOS.| FALLECIMIENTOS.| NACIMIENTOS. | |—————————+——————-+————————+————————| | | | | | | / 1828 | 1,572 | 1,090 | 69—034 | | Años | | | | | | < 1829 | 1,540 | 1,075 | 69—064 | |regulares | | | | | | \ 1830 | 1,591 | 1,122 | 70—052 | | | | | Término medio de los tres años regulares. | 69—084 | | | | | | | | | | Año / | | | | | < 1831 | 1,385 | 2,798 | 202—02 | |anómalo \ | | | | +—————————————————————————————————+

El señor Mathieu (loc. cit., pág. 108), da por resultado, en Francia

Para cada nacimiento, 0—82 fallecimientos.

Número seguramente mayor que el de los años regulares de Moxos.

El señor de la Sagra (loc. cit., pág. 22) sienta que hay en Cuba.

Un fallecimiento para 1—8 de nacimiento.

Se ve por la anterior planilla, que los años regulares de 1828, 1829 y 1830 han dado, comparativamente á lo que sucede en Francia, una hermosa proporcion; pero las pestes de 1831 destruyeron en gran parte el acrecimiento anual de Moxos; y como estas pestes son por desgracia muy frecuentes, la poblacion, segun mis observaciones, ha disminuido en vez de aumentar, aun desde la época de la espulsion de los Jesuitas (1767). Esta poblacion, que reune en sí todas las ventajas posibles en cuanto á los medios naturales de prosperidad, se halla pues privada por otra parte, de recursos para sanar la enfermedades, y de todos los preservativos que pudieran emplearse contra las pestes.

Los fallecimientos, comparados con el número de habitantes, dan los siguientes resultados.

+————————————————————————————+ | | | | FALLECIMIENTO | | AÑOS. |FALLECIMIENTOS. |POBLACION. | por | | | | | HABITANTES. | |—————-+————————+—————-+———————-| | 1828 | 1,090 | 22,883 | 29—099 | | 1829 | 1,075 | 22,883 | 21—028 | | 1830 | 1,112 | 22,883 | 20—039 | |————————————————————+———————-| | Término medio de los tres años … | 20—086 | +————————————————————————————+

El señor Mathieu demuestra que hay en Francia (loc. cit., pág. 108).

Un fallecimiento por cada 39—0 habitantes.

El señor Quetelet (loc. cit., pág. 84) sienta que hay

En Inglaterra, un fallecimiento por cada 49—0 habitantes. En Prusia. 36—2

Está reconocido, hace mucho tiempo, que tanto en Europa como en otras partes, los lugares pantanosos aumentan el número de fallecimientos, conforme á la poblacion (Véanse las juiciosas investigaciones del señor Villermé, Annales d'Hygiène; y del señor Quetelet, loc. cit., t. I, pág. 150). Es muy notable encontrar una escepcion á este hecho en la provincia de Moxos comparada con la de Chiquitos.

El señor de la Sagra ha notado en la isla de Cuba (loc. cit., pág. 22).

Un fallecimiento por cada 40—8 entre los blancos; — 27—9 entre los individuos de color, libres; — 35—9 entre los esclavos.

Lo cual, aunque inferior al término medio de los resultados obtenidos en Francia, es superior al que presenta la provincia de que trato, situada en un punto cuya temperatura es poco mas ó ménos igual á la de la citada isla.

Si por una parte se ve que el número de los nacimientos, comparado con el número de la poblacion, da resultados estraordinarios, pero siempre en relacion directa con las costumbres locales y los medios de reproduccion; vemos tambien por otra, que la mortandad comparada con la poblacion, presenta términos bien inferiores á los que en Europa se obtienen; lo cual debe atribuirse á la falta de socorros medicales, y de recursos que suministra la civilizacion para reprimir en cierto modo las causas del despoblamiento.

Los fallecimientos masculinos, comparados con los femeninos, se encuentran en las proporciones siguientes.

+———-+—————————————+————————-+ | | FALLECIMIENTOS | FALLECIMIENTOS | | AÑOS. |—————————————| FEMENINOS | | | MASCULINOS. | FEMENINOS. | para cada | | | | | 100 masculinos. | |———-+——————-+——————+————————-| | 1828 | 590 | 500 | 84-074 | | 1829 | 574 | 505 | 87-028 | | 1830 | 562 | 560 | 99-061 | |—————————————————+————————-| |Término medio de los tres años …| 90-044 | +—————————————————+————————-+

El señor Mathieu ha encontrado en Francia las proporciones siguientes entre los

Fallecimientos masculinos 55. Fallecimientos femeninos 54-066.

Las proporciones observadas en Europa son pues bien diferentes de las obtenidas en la provincia de Moxos: pudiera á irse este hecho al trabajo fabril de los Moxeños, y tambien á la circunstancia de estar mas espuestos á las fiebres intermitentes, ó á los muchos accidentes inseparables de su manera de vivir, casi siempre navegando por los rios, ó atravesando á remo las llanuras inundadas.

Nacimientos masculinos comparados con los femeninos.

+————-+—————————————+——————+ | | NACIMIENTOS | VARONES | | AÑOS. |—————————————| por CADA | | | MASCULINOS. | FEMENINOS. |100 MUGERES | |————-+——————-+——————+——————| | 1828 | 767 | 805 | 95-28 | | 1829 | 807 | 755 | 110-10 | | 1830 | 807 | 784 | 102-93 | | 1831 | 695 | 690 | 100-72 | |——————————————————+——————| |Término medio de los cuatro años …| 102-12 | +——————————————————+——————+

Segun los trabajos publicados por el señor Quetelet, en su interesante obra (Sur l' homme et le développement de ses facultés, etc., París, 1835, t. I, pág. 45), se observan las siguientes proporciones;

En Rusia 108-91

En Francia 106-55

En Suecia 104-62

Segun esto, siendo el término medio en Europa de 106-00, es considerablemente mayor que el resultante en la planilla que acabo de presentar.

En la Havana se ha obtenido, segun el señor de la Sagra, (loc. cit., pág. 28) en el periodo de cinco años un término general de 1-0288 varones por cada muger; lo cual, aunque inferior á los resultados obtenidos en Europa, es siempre mayor que lo obtenido por mí en la provincia de Moxos.

No fijándose mas que en los resultados generales, el término medio seria en Moxos solamente de 102-12 varones por cada 100 mugeres; y si es permitido adelantar un juicio sobre estos números, se sacaria por conclusion que en las zonas muy cálidas el número de varones, relativamente al de las mugeres, es menor que en los paises templados y aun en los frios.

Existe un hecho que puede tener una grande influencia sobre el número comparativo de los nacimientos masculinos y femeninos; y es que haciéndose los matrimonios en una edad muy temprana para ámbos sexos, y la diferencia de esta entre los consortes siendo apénas de dos ó tres años, la muger es siempre núbil, por lo ménos este número de años ántes que el varón haya llegado á la pubertad, aunque sea sobre la latitud de que nos ocupamos: por consiguiente, la muger en su primer estado de preñez, se halla mucho mas formada que el hombre; y aun es evidente que debe haber llegado al completo de su crecimiento, cuando el hombre está bien léjos todavía de alcanzar al suyo.

Si trato de indagar la influencia que pueden tener las estaciones sobre los nacimientos, encuentro el resultado en la siguiente planilla.

Estado comparativo de los nacimientos, por mes, de la provincia de Moxos, en los años de 1828, 1829 y 1837.

+—————+——————+——————+——————+———————-+ | | | | | CANTIDADES | | MESES. | 1828. | 1829. | 1830. | reunidas de | | | | | |los tres meses.| | |——————+——————+——————+———————-| | |Mas|Fem| Tot|Mas|Fem| Tot|Mas|Fem| Tot|Mas |Fem | Tot | |—————+—-+—-+——+—-+—-+——+—-+—-+——+——+——+——-| |Enero. | 50| 55| 105| 62| 62| 124| 46| 51| 97 | 158| 168| 326 | |Febrero. | 49| 39| 88| 55| 42| 97| 44| 56| 100| 148| 137| 285 | |Marzo. | 72| 55| 127| 66| 52| 118| 67| 53| 120| 205| 160| 365 | |Abril. | 60| 66| 126| 64| 69| 133| 72| 81| 153| 196| 216| 412 | |Mayo. | 81| 94| 175| 79| 71| 150| 59| 65| 124| 219| 230| 449 | |Junio. | 64| 66| 130| 68| 50| 118| 63| 66| 129| 195| 182| 377 | |Julio. | 69| 70| 139| 93| 79| 172| 76| 67| 143| 238| 216| 454 | |Agosto. | 70| 63| 133| 67| 55| 122| 91| 76| 167| 228| 194| 422 | |Setiembre.| 69| 91| 160| 81| 88| 169| 90| 79| 169| 240| 258| 498 | |Octubre. | 67| 74| 141| 59| 63| 192| 71| 68| 139| 197| 205| 402 | |Noviembre.| 61| 63| 124| 63| 61| 124| 65| 65| 130| 189| 189| 378 | |Diciembre.| 55| 69| 124| 50| 41| 91| 63| 57| 120| 168| 167| 335 | |—————+—-+—-+——+—-+—-+——+—-+—-+——+——+——+——-| | |767|805|1572|807|733|1540|807|784|1591|2381|2322|4703 | +—————+——————+——————+——————+———————-+

Para averiguar cuales son las causas que pueden influir sobre el número de los nacimientos, segun las estaciones, voy á presentar el máximo de cada año de los mencionados.

+—————-+——————————+——————————+ | AÑOS. | MESES del MÁXIMO | MESES del MÍNIMO | | | DE LOS NACIMIENTOS | DE LOS NACIMIENTOS | |—————-+——————————+——————————| | | Mayo 175 | Febrero 88 | | 1828 | Setiembre 160 | Enero 150 | | | Octubre 141 | Diciembre 124 | |—————-+——————————+——————————| | | Julio 172 | Diciembre 91 | | 1829 | Setiembre 169 | Febrero 97 | | | Mayo 150 | Marzo 118 | |—————-+——————————+——————————| | | Setiembre 169 | Enero 97 | | 1830 | Agosto 167 | Febrero 100 | | | Abril 153 | Diciembre 120 | |—————-+——————————+——————————| |Resúmen de | Setiembre 498 | Febrero 285 | | los tres | Julio 454 | Enero. 326 | | años. | Mayo 459 | Diciembre 345 | +—————-+——————————+——————————+

Aunque la temperatura sea relativamente poco variable en el pais de que me ocupo, siéntese en él sin embargo muy vivamente la influencia de las estaciones, que depende del estado meteorológico del lugar. Una de ellas, la estacion de seca, empieza en el otoño, es decir, en el mes de abril y acaba en la primavera, en setiembre: la naturaleza cambia de aspecto; los árboles echan hojas nuevas y flores muy vistosas; una vegetacion la mas activa se ostenta por todas partes sobre aquel suelo poco ántes amortiguado por la sequedad del invierno y al que las lluvias vuelven á fecundar. Cómo pues no ha de sentir el hombre los poderosos efectos de ese instante en que la naturaleza entera sale de su estéril adormecimiento, recobrando una vida nueva? Si buscamos una prueba de esta accion de las estaciones sobre el número de hijos que nacen nueve meses despues, la hallarémos bien terminante, y verémos por el estado precedente, que en Moxos, durante los tres años indicados, los resultados máximos pertenecen á los meses intermedios entre mayo y octubre, es decir, que los hijos han sido concebidos de agosto á noviembre; ó desde la primavera, que es cuando principian las lluvias, hasta el momento en que llegan estas á ser tan abundantes que inundan el pais. El término medio de estos tres años, sobre los que ejercitamos nuestras observaciones, da por resultado máximo, setiembre, julio y mayo, que corresponden, para las concepciones, á enero, noviembre y setiembre (primavera y verano).

La mas ó ménos cantidad ó abundancia de alimentos no parece ejercer siempre una influencia directa sobre el número de nacimientos; pues vemos que los resultados mínimos corresponden á la estacion de las cosechas (febrero, marzo y abril).

La época del resultado máximo en Bélgica, segun el señor Quetelet, (loc. cit., t. II, pág. 319) es en el mes de febrero; así pues, las concepciones deben realizarse en aquel pais por los meses de mayo y junio, precisamente en la primavera, lo mismo que en Moxos.

Por lo tanto, los resultados obtenidos por mi son diferentes de los obtenidos en la Havana por el señor de la Sagra, quien nos dice (loc. cit., pág. 35) que los meses de frio han sido mas favorables para las concepciones que aquellos en que reina un escesivo calor; circunstancia que bien pudiera emanar de causes locales.

La esplicacion que acabo de dar relativamente á los resultados máximos, concuerda en cierto modo con lo que pudiera yo decir respecto de los mínimos; sin embargo, puedo indicar todavía algunas causas especiales. No debe atribuirse influencia alguna á la abundancia de alimentos; pues que el resultado máximo de las concepciones tiene precisamente lugar en la época de las sementeras, y en el momento mas distante de las cosechas; miéntras que los mínimos se verifican siempre por diciembre, enero y febrero, que corresponden, para las concepciones, á los meses de abril, mayo y junio, subsiguientes á las cosechas.

Hay allí entre tanto, á mi modo de ver, dos influencias distintas: la una tal vez resultante del temperamento; pues que las concepciones se han operado en los meses mas frios del año, período en el cual se levantan de las inmensas superficies desecadas emanaciones pútridas: mas ¿no pudieran considerarse tambien como una causa influyente esos ayunos austeros, esas rígidas penitencias que las creencias religiosas llevadas hasta el fanatismo imponen todos los años, por el tiempo de la cuaresma, á los moradores de esta provincia; al propio tiempo que la coincidencia de la época en que todos los indios parten de sus misiones respectivas para conducir á la capital los productos anuales? Siendo poco sensible el cambio de temperatura, me inclino á creer que la cuaresma, y mas que todo las enfermedades que suceden á esta, combinadas con la ausencia de cierto número de hombres, sean las causas positivas de la disminucion en el número de habitantes.

El señor Quetelet dice que en Bélgica el resultado mínimo de los nacimientos tiene lugar en el mes de julio; lo cual correspondiendo, para las concepciones, al principio de los frios del invierno, concuerda tambien con mis observaciones en los lugares que se encuentran bajo la zona tórrida.

El señor Villermé (Annales d'Hygiène, enero de 1831) ha observado que las emanaciones de los pantanos ejercian cierta influencia sobre el número de las concepciones. Esta observacion concuerda igualmente con lo que acontece, en la provincia de Moxos.

Falta averiguar si el estado siguiente, que es un resúmen de mis conocimientos locales, me dará alguna esplicacion sobre la época anual de los resultados máximo y mínimo de los fallecimientos.

ESTADO COMPARATIVO DE LOS FALLECIMIENTOS POR MES EN LA PROVINCIA DE MOXOS, EN LOS AÑOS 1828, 1829 Y 1830.

+—————-+————————-+————————-+——+ | 1828 | MASCULINOS. | FEMENINOS. | | | |————————-+————————-| | | MESES | [A]|[B]|[C]| [D]| [A]|[B]|[C]| [D]| [E]| |—————-+——+—-+—-+——+——+—-+—-+——+——| |Enero. | 33| 7| 6| 46| 31| 9| 3| 43| 89| |Febrero. | 37| 6| 8| 51| 22| 5| 3| 30| 81| |Marzo. | 44| 6| 8| 58| 34| 7| 4| 45| 103| |Abril. | 35| 10| 4| 49| 31| 9| 8| 48| 97| |Mayo. | 39| 6| 7| 52| 34| 6| 2| 42| 94| |Junio. | 51| 22| 8| 81| 43| 12| 10| 65| 146| |Julio. | 34| 12| 11| 57| 37| 7| 6| 50| 107| |Agosto. | 33| 8| 6| 47| 20| 5| 4| 29| 76| |Setiembre. | 34| 1| 4| 39| 24| 12| 10| 46| 85| |Octubre. | 15| 2| 4| 21| 23| 12| 7| 42| 63| |Noviembre | 30| 13| 7| 50| 10| 9| 1| 20| 70| |Diciembre. | 18| 14| 7| 39| 25| 6| 9| 40| 79| |—————-+——+—-+—-+——+——+—-+—-+——+——| |1828 Total | 403|107| 80| 590| 334| 99| 67| 500|1090| +—————-+————————-+————————-+——+

+—————-+————————-+————————-+——+ | 1829 | MASCULINOS. | FEMENINOS. | | | |————————-+————————-| | | MESES | [A]|[B]|[C]| [D]| [A]|[B]|[C]| [D]| [E]| |—————-+——+—-+—-+——+——+—-+—-+——+——| |Enero. | 24| 8| 5| 37| 24| 12| 5| 41| 78| |Febrero. | 37| 11| 6| 54| 28| 9| 4| 41| 95| |Marzo. | 31| 5| 11| 47| 25| 14| 5| 44| 91| |Abril. | 39| 8| 4| 51| 26| 8| 5| 39| 90| |Mayo. | 36| 13| 3| 52| 22| 10| 3| 35| 87| |Junio. | 49| 9| 7| 65| 34| 12| 10| 56| 121| |Julio. | 35| 11| 4| 50| 36| 15| 2| 53| 103| |Agosto. | 21| 5| 6| 32| 19| 8| 10| 37| 69| |Setiembre. | 35| 17| 2| 54| 21| 10| 7| 38| 92| |Octubre. | 29| 16| 2| 47| 31| 6| 4| 41| 88| |Noviembre | 36| 11| 4| 51| 36| 8| 6| 50| 101| |Diciembre. | 23| 3| 8| 34| 19| 5| 2| 26| 60| |—————-+——+—-+—-+——+——+—-+—-+——+——| |1829 Total | 395|117| 62| 574| 321|117| 63| 501|1075| +—————-+————————-+————————-+——+

+—————-+————————-+————————-+——+ | 1830 | MASCULINOS. | FEMENINOS. | | | |————————-+————————-| | | MESES | [A]|[B]|[C]| [D]| [A]|[B]|[C]| [D]| [E]| |—————-+——+—-+—-+——+——+—-+—-+——+——| |Enero. | 25| 4| 2| 31| 14| 17| "| 31| 62| |Febrero. | 31| 5| 6| 42| 23| 10| 3| 36| 78| |Marzo. | 34| 8| 2| 44| 31| 7| 1| 39| 83| |Abril. | 29| 13| 2| 44| 36| 8| 6| 50| 94| |Mayo. | 41| 15| 1| 57| 32| 17| 5| 54| 111| |Junio. | 32| 9| 2| 43| 33| 12| 4| 49| 92| |Julio. | 29| 11| 1| 41| 35| 12| 2| 49| 90| |Agosto. | 47| 6| 2| 55| 38| 6| 7| 51| 106| |Setiembre. | 39| 8| 4| 51| 31| 13| 4| 48| 99| |Octubre. | 40| 13| 3| 56| 30| 15| 1| 46| 102| |Noviembre | 40| 10| 4| 54| 42| 12| 2| 56| 110| |Diciembre. | 30| 9| 5| 44| 39| 8| 4| 51| 95| |—————-+——+—-+—-+——+——+—-+—-+——+——| |1830 Total | 417|111| 34| 562| 384|137| 39| 560|1122| +—————-+————————-+————————-+——+

+—————-+————————-+————————-+——+ | 1828 CANTIDADES REUNIDAS DE LOS TRES AÑOS | | 1829 +—————————————————-+ | | 1830 | MASCULINOS. | FEMENINOS. | | | |————————-+————————-| | | MESES | [A]|[B]|[C]| [D]| [A]|[B]|[C]| [D]| [E]| |—————-+——+—-+—-+——+——+—-+—-+——+——| |Enero. | 82| 19| 13| 114| 69| 38| 8| 115| 229| |Febrero. | 105| 22| 20| 147| 73| 24| 10| 107| 254| |Marzo. | 109| 19| 21| 149| 90| 28| 10| 128| 277| |Abril. | 103| 31| 10| 144| 93| 25| 19| 137| 281| |Mayo. | 116| 34| 11| 161| 88| 33| 10| 131| 292| |Junio. | 132| 40| 17| 189| 110| 36| 24| 170| 359| |Julio. | 98| 34| 16| 148| 108| 34| 10| 152| 300| |Agosto. | 101| 19| 14| 134| 77| 19| 21| 117| 251| |Setiembre. | 108| 26| 10| 144| 76| 35| 21| 132| 276| |Octubre. | 84| 31| 9| 124| 84| 33| 12| 129| 253| |Noviembre | 106| 34| 15| 155| 88| 29| 9| 126| 281| |Diciembre. | 71| 26| 20| 117| 83| 19| 15| 117| 234| |—————-+——+—-+—-+——+——+—-+—-+——+——| | Total |1215|335|176|1726|1039|353|169|1561|3287| +—————-+————————-+————————-+——+

[Nota A: De 15 años para abajo.] [Nota B: De 15 á 50 años.] [Nota C: De 50 años para arriba.] [Nota D: Total.] [Nota E: Total del mes.]

No habiendo encontrado épocas bien distintas, de los fallecimientos segun las edades y los sexos, me limito á presentar aquí, sin distincion entre los resultados máximo y mínimo, los totales estraidos del estado precedente.

+————————————————————————-+ | | FALLECIMIENTOS. | | AÑOS. |———————————————————-| | |RESULTADO MÁXIMO. | RESULTADO MÍNIMO. | |————-|———————————————————-| | |Junio 146 | Octubre 63 | | 1828 |Julio 107 | Noviembre 70 | | |Marzo 183 | Agosto 76 | |————-|———————————————————-| | |Junio 121 | Diciembre 60 | | 1829 |Julio 103 | Agosto 69 | | |Noviembre 101 | Enero 78 | |————-|———————————————————-| | |Mayo 111 | Enero 62 | | 1830 |Noviembre 110 | Febrero 78 | | |Agosto 106 | Marzo 85 | |————-|———————————————————-| | Resúmen |Junio 559 | Enero 229 | | de los |Julio 300 | Diciembre 234 | |tres años|Mayo 292 | Agosto. 251 | +————————————————————————-+

En la provincia de Moxos, los resultados máximos de los fallecimientos han tenido siempre lugar durante los meses de mayo, junio y julio; es decir, en el período de los tres meses mas secos y frios del año, época subsecuente á aquella en que las aguas que cubren la provincia se evaporan dejando superficies inmensas llenas de pantanos y de charcos estancados y fétidos. Bien pudiera por lo tanto atribuirse el resultado máximo de los fallecimientos, durante la estacion de seca; 1° á los vientos del invierno, naturalmente frios para unos hombres acostumbrados á un temperamento tan caluroso y que andan siempre casi desnudos; 2° á las enfermedades (fiebres intermitentes) que determinan los miasmas mortíferos de que se halla entónces recargado el aire.

Es ciertamente curioso que el resultado máximo de los fallecimientos se produzca en Europa, de igual modo que bajo la zona tórrida, en la estacion mas fria del año. (Véase la obra ya citada del señor Quetelet, t. II, pág. 310 y t. I, pág. 188.) Así pues, haciendo abstraccion de las influencias locales que acabo de indicar, acontece en Europa, respecto de los fallecimientos, lo mismo que se observa en América.

En Moxos, la época del resultado mínimo de los fallecimientos concuerda con el momento en que abundan las lluvias; es decir, con el período en el cual las faenas del navegante son ménos penosas, siendo mas cortas las comunicaciones, y en el que cesan tambien las exhalaciones pútridas de los lugares pantanosos.

Salubridad de la provincia.

Si como corolario de lo que acabo de decir relativamente al movimiento de la poblacion y á los fallecimientos, se quiere echar una rápida ojeada sobre la salubridad de la provincia, veremos que su dilatada superficie es mucho mas sana de lo que pudiera suponerse en vista de la gran cantidad de pantanos que por el tiempo de seca exhalan todos los años vapores corrompidos: y efectivamente, no se conoce en la provincia una sola enfermedad especial; y el número de personas atacadas por las fiebres intermitentes, en los meses de marzo y abril, es ciertamente muy reducido, sobre todo en las orillas del Mamoré. Estas fiebres no presentan jamas un carácter maligno y son mucho ménos intensas que en las provincias de Mizqué y de Valle Grande.

Algunas veces el esceso de humedad suele causar disenterias. Esta enfermedad, en otro tiempo muy temida por los indígenas, es hoy en dia mucho ménos frecuente, y pasa fácilmente con los refrescos.

La estraordinaria mortandad que se advierte en Moxos proviene de dos accidentes; ó del frio, tan pernicioso para las criaturas; ó de alguna de las muchas fiebres eruptivas, como las viruelas, el sarampion y la escarlatina que hacen sus estragos entre las personas de todas edades. Todos los indígenas atacados por la fiebres de invasion, sintiendo interiormente un calor que los abrasa, creen hallar algun alivio con ir á tomar un baño; de donde resulta desde luego una repercusion hácia el interior, que ocasiona la muerte. Entre tanto, para hacer cesar semejante mortandad bastaria que los curas y administradores ejerciesen una vigilancia activa.

Una gran parte de las criaturas mueren á los diez dias de haber visto la luz, ya por la falta de cuidados, ya por la accion demasiado fria de los vientos del sud. Las mugeres entregadas sin descanso á las faenas que les imponen los administradores, sea por su propia cuenta, sea por cuenta del gobierno, se ven obligadas á desatender á sus reciennacidos, que mueren por los sufrimientos á que los espone su edad y esta especie de abandono.

Administracion de la provincia.

Hasta 1842, la provincia estubo regida por gobernadores subordinados al prefecto de Santa-Cruz, y que ejercian sus funciones tan despóticamente como se le antojaba. Un gobernador tiene bajo sus órdenes, en la capital, un administrador general que hace las veces de secretario, y en cada poblacion, un administrador particular investido de ciertos poderes de que abusa con tanto mas descaro cuanto que se encuentra apartado de los que pudieran reprender su conducta, no haciendo caso de las órdenes que les transmiten los superiores. Son ellos los jueces y árbitros de los indígenas á quienes hacen castigar algunas veces sin escuchar mas voz que la de sus caprichos. Bajo las órdenes de cada uno de estos administradores hay un cacique indígena y varios otros gefes subalternos que existian en tiempo de los Jesuitas, no habiéndose alterado á este respecto, como ya lo dije, las instituciones de aquellos religiosos.

Tiene la provincia de Moxos un vicario general, nombrado por el obispo de Santa-Cruz; y hay en cada mision uno ó dos curas encargados del gobierno espiritual. Muy á menudo suelen hallarse estos en rivalidad de poderes con los administradores, lo que origina mil disturbios y disputas que escandalizan y sirven de mal ejemplo á las misiones.

Costumbres, usos y estado moral de la provincia.

Si bajo la administracion de los curas se viéron obligados los indios de Concepcion[1] á hacer oficio de caballos, tirando del carruage en que iba el cura de esta mision ; si mas tarde los gobernadores españoles no se sentaban á la mesa sin mandar venir una tropa de músicos que los divirtiesen durante la comida, ó no se dejaban ver de sus súbditos sino sentados bajo un dosel; aun se tributan hoy en dia muchos de estos honores exagerados á los mandatarios de la provincia.

[Nota 1: Segun el testo del Informe de Don Lazaro de Rivera, del 2 de julio de 1787, que tengo en mi poder.]

Cuando el gobernador de la provincia va de viage, los administradores y curas de las misiones hacen adornar con flores las canoas, colocando en ellas un tambor para anunciar la alta categoría del viagero. Así que este avista el puerto suenan las cajas, y los curas y administradores, seguidos de los principales magistrados de la mision, se adelantan á su encuentro. Monta el gobernador á caballo, y se encamina al pueblo con toda esta comitiva, á la que precede un indio que toca la caja yendo á todo galope. Al aproximarse á la mision repican las campanas para dar aviso de la llegada del gefe de la provincia, y salen entónces los jueces y demas empleados á recibirlo con acompañamiento de músicos. Conducido triunfalmente hasta el colegio, se van presentando á él sucesivamente todas las autoridades indígenas, cuyas harengas le son traducidas por un intérprete. En seguida vienen á ofrecerle flores las jóvenes indias. Miéntras dura la comida no cesa la música un solo instante; y cuando llega la noche se organiza un baile en el que muchas veces hacen bailar por fuerza á los indios jóvenes y á las muchachas. Las tambores anuncian con un redoble la llegada de los bailarines que entran por parejas, al compas de la marcha ejecutada por la música que los precede: atravesando luego toda la sala con mesurado andar y afectando una gravedad imperturbable, desfilan por delante del gobernador, y despues de haberlo saludado van sucesivamente á colocarse en línea para bailar la contradanza española. En Trinidad y en Loreto las mugeres bailan descalzas y llevan un vestido de zaraza, ó simplemente el tipoi, de esta misma tela, ceñido á la cintura; su cabello va sostenido por un peine colocado en la parte superior de la cabeza. Los danzarines, mancebos por lo regular de catorce años, visten pantalon y camisa, y llevan un gorro blanco ni mas ni ménos como las mugeres de Normandía. Despues de haber ejecutado su contradanza con mucha seriedad, saludan otra vez al gobernador y toman todos asiento. Los negociantes y los otros blancos que se encuentran por acaso en la mision, suelen tomar parte en estas diversiones, cortejando á las bailarinas, las que se animan un poco cuando llega el ponche, y no se hacen ya de rogar para ejecutar las diversas danzas usadas en Santa-Cruz.

Los Bolivianos blancos que viajan en la provincia van en canoas hechas de un solo tronco ahuecado: estas embarcaciones que tienen generalmente de nueve á doce varas de largo, sobre una ó dos de ancho, son muy bajas de bordo en el medio y rara vez, estando cargadas, sobrepasan de dos ó tres pulgadas á la superficie de las ondas; por manera que al menor choque contra algun árbol flotante, entra en ellas el agua con abundancia. Las canoas de un tamaño regular admiten generalmente cuatro ó cinco baules, y á lo mas tres pasageros que se ponen á cubierto del sol ó de las intemperies bajo un toldo de cuero donde apénas se puede estar sentado. El número de remeros varia segun el largo de la embarcacion; para dirigirla, se mantienen de pié en la parte trasera el capitan de la canoa y su ayudante; otros dos indios van sentados en el estremo opuesto, cuidando de prevenir y evitar los embarazos. Los remeros, colocados en medio de á dos en dos, no dejan de mano en todo el dia los grandes y anchos remos de que se sirven para impulsar la pequeña barca. Todos estos indios principian la jornada dándose un baño, y al rayar el el dia están ya en marcha: hacen alto á cosa de las ocho para almorzar, y ántes de pasar adelante toman un segundo baño. Al medio dia se detienen otra vez por una hora para comer, y navegan en seguida hasta la noche. Cuando el viagero es un personage de distincion, envian los administradores una canoa cargada de comestibles, en la que se prepara la comida á las horas de regla, sin perder tiempo en detensiones. En todo el tránsito desempeñan los indios sus tareas con el mayor celo posible, y no es dado hacerse una idea de los prolijos cuidados con que atienden á los viageros, estando siempre alertas para adivinar y prevenir sus menores deseos.

Cuando se tiene que subir un rio, generalmente se andan de ocho á diez leguas por dia; y cuando se voga rio abajo suele doblarse esta distancia; mas esto depende de la mayor ó menor rápidez de la corriente, variable en cada rio, y tambien de los remeros, cuya destreza y actividad no en todas partes son de igual grado. Cada nacion tiene su manera particular de remar: los Itonamas van sentados y reman con mucha precipitation; los Cayuvavas, tambien sentados, reman pausadamente pero con fuerza, en tanto que los Baures se mantienen de pié como para dar mayor impulsion á los remos. De todas estas naciones los Cayuvavas son los remeros mas afamados, y tratan de conservar su reputacion, esforzándose por sobrepujar en celeridad á todas las embarcaciones estrangeras que encuentran sobre su paso. Tienen la costumbre estos naturales de bañarse tres veces al dia cuando van de viage; para practicarlo, se detienen de pronto, se arrojan al agua, zambullen y vuelven, á vestir su camisa de cortezas, continuando en seguida la marcha. Toda vez que los Moxos entran á bañarse, enseñan sus espaldas cubiertas de cicatrices que parecen quemaduras, y que no son sino el resultado de las flagelaciones de la semana santa. Entre ellos mismos se manifiestan ufanos de llevar sobre sus cuerpos semejantes señales, mofándose con cierta ironía de aquellos que no las tienen.

Cuando el tiempo es hermoso, el calor que reina á eso del medio dia en el estrecho callegon formado por los árboles coposos y antiquísimos, que guarnecen las orillas de los rios, jamas llega á ser templado por la mas leve y pasagera brisa; el viagero echando entónces de ménos el aire vivificador de la pasada mañana, desea la noche con impaciencia; pero tan luego como esta envuelve la tierra, densos vapores se levantan del rio, y se encuentra uno tan mojado por la mañana como si hubiese llovido de recio toda la noche. Cuando en el curso del dia llueve sin que haya tempestad, salen de los bosques millares de mosquitos, y refugiándose en las canoas, torturan á los pobres viageros que demasiado sufren por las noches semejante molestia. Si el tiempo se pone sumamente malo, construyen los indios á toda prisa una choza de cañas, bajo la cual se ponen los viageros á cubierto contra los torrentes de lluvia; si esta continúa, construyen tambien para ellos cabañas espaciosas; de modo que en pocos instantes se transforma el campamento en una aldehuela donde permanecen muchos dias hasta que se apacigua el viento. Las fuertes oleadas que promueven los vientos en los grandes rios no son, como ya lo hemos dicho, los únicos peligros á que está espuesto el viagero que transita por aquellos lugares. Las barrancas arenosas suelen desplomarse derrepente sobre las aguas, arrastrando en su caida alguno de los árboles gigantescos que se alzan en las orillas, y cuyas enormes raices llevan tras sí una inmensa mole de terreno. Si todos estos escombros caen por casualidad sobre la frágil embarcacion, la hacen desaparecer completamente; pero cuando esto no suceda, bastarian para hacerla zozobrar las olas de proyeccion, que tales derrumbamientos exitan en el seno de las ondas.

Algunas veces, subiendo los rios en la estacion lluviosa, se aventuran los indios á pasar por en medio de los brazos que forman las islas, y en los que la corriente se manifiesta ménos rápida; empero, estos brazos suelen hallarse obstruidos en sus remates por gruesos troncos que han amontonado las aguas; si los remeros tratando de salvar el paso se meten por los pequeños estrechos donde la corriente es muy impetuosa, se enreda la canoa entre las ramas, y se llena de agua en un momento: justamente alarmados se echan desde luego al rio, y ya nadando, ya soliviándose sobre las ramas, sostienen la embarcacion sin que se hunda, hasta que llegan en su ausilio las demas canoas. Es en tales ocasiones cuando los superticiosos Cayuvavas echan por tierra una espiga de maiz en accion de gracias á la suprema Providencia por haberlos libertado del peligro.

Si estos viages son penosos para los Españoles, lo son aun mucho mas para los pobres indios, continuamente espuestos á las intemperies, y obligados muchas veces á pasar la noche en las llanuras anegadas, suspendidos sobre el agua en sus hamacas.

Innumerables trozos de vegetacion, ocultos bajo las aguas, hacen zozobrar á menudo las canoas: detiénense entónces los indios sobre algun banco de arena para poner á secar las mercancía. Muy rara vez llega algun indio á perecer en estos trances; pues todos ellos nadan como si las ondas fuesen su elemento natural. Pero hay otros peligros á que está espuesta su vida en estos viages: citaré como uno de los principales el encuentro con los tigres. Cuando descubren sobre las playas los rastros de esta fiera, levantan inmediatamente su campamento, yendo á buscar mas léjos la no muy completa seguridad; y si en medio de la noche oyen sus bramidos, van á recoger inmediatamente toda la leña que pueden, y encienden grande fogatas; pero esto no siempre los pone á cubierto contra los funestos accidentes, sobre todo cuando la espedicion ne se compone mas que de indios. Un administrador de Magdalena habia enviado en cierta ocasion unos cuantos indios, para que fuesen á recoger en los bosques los gajos de un árbol, cuya ceniza suministra una potasa escelente para la fábrica del jabon. Muchas dias habia que estos indios, enteramente desprovistos de armas, se hallaban acampados y contraidos á su trabajo, cuando de improviso se presentó una noche en medio de ellos un tigre hambriento, y arrojándose sobre un indio que yacia dormido en su hamaca, se lo llevaba para devorarlo léjos de allí; empero, asustado con la grita tumultuosa de los otros indios que despertaron á los quejidos de la víctima, echó á correr, dejando en tierra al pobre indio con la cabeza hecha pedazos y con muy pocos instantes de vida. Este hecho es como un reproche á esa medida absurda, que, so pretesto de evitar las pendencias con los blancos, prohibe[1] llevar armas á unos hombres constantemente espuestos á los mayores peligros en medio de esos desiertos, cuyo imperio pertenece todavía á los animales feroces. Es de notar que el tigre jamas enviste á las personas cuya cabeza no alcanza á ver, y no hay un solo ejemplo de que algun viagero, estando bien escondido bajo su mosquitero, haya perecido víctima de su voracidad.

[Nota 1: Esta prohibicion data desde la sublevacion de los indígenas de San-Pedro, cuya relacion puede verse en la pág. 196.]

Las riberas del Mamoré, de ordinario sumamente silenciosas, ven pasar una vez al año infinidad de canoas reunidas que se dirigen de Moxos á Santa-Cruz, y dando eco á la grita tumultuosa y alegre de los navegantes, cobran una animacion que bien puede llamarse deliciosa. Hizo la casualidad que yo me hallase tambien de viage en el momento de una de estas espediciones. Copiaré aquí el punto de mi diario que á este pasage se refiere.

«… Mas de cuarenta canoas se aprestaban á partir á la vez del puerto de Loreto, componiendo una verdadera flota. Los curas y negociantes que iban incorporados á la espedicion, quisieron que yo me encargarse de conducir la marcha, viajando en compañía; y como podia practicarlo tanto mejor, cuanto que mis remeros eran los mas hábiles, acepté desde luego el honor que se me conferia. Al fin de la jornada hicimos alto para pasar la noche sobre un espacioso banco de arena, no léjos de un bosque. Entónces me fué dado gozar de un halagüeño punto de vista, mientras llegaban las canoas poco á poco y sucesivamente, saludadas por los gritos triunfales ó de mofa de los que se hablan anticipado. Todos los indios se dispersaron luego dentro del bosque, y volvieron trayendo leña, algunas cañas con que armaron camas para los viageros, y gruesas estacas que clavaron simétricamente en tierra para suspender, por grupos separados, las hamacas pertenecientes á los remeros de cada canoa: en el centro de estos grupos se encendió una fogata; y en la parle de afuera brillaban ya de trecho en trecho otros fuegos donde se preparaba la cena.»

«Nuestro campamento, que reunia mas de seiscientas personas, presentaba el aspecto mas curioso que pudiera imaginarse. Hablábanse en él casi todas las lenguas de la provincia, sin confundirse unas con otras las diferentes naciones. Todos los blancos nos habiamos congregado en el centro, en tanto que, aquí y acullá, los Baures, los Itonamas, los Movimas, los Cayuvavas, los Canichanas y los Moxos formando diversos grupos, platicaban en sus respectivos dialectos. La playa poco ántes solitaria era el transuto del teatro mas animado. Cada grupo de hamacas blanquecinas, colgadas en derredor de una hoguera encendida, contrastaba con los mosquiteros de los viageros y con la hilera de piraguas que se estendia magestuosamente á lo largo de la orilla[1]: sentados todos sobre la arena cenamos luego en comunidad, suscitando mil alegres conversaciones, á que la estrañeza de los diferentes lenguages daba mas originalidad. Cada individuo, apartándose de Moxos, se hallaba ya escento de temores y dejaba ir libremente su lengua; las indiscreciones de los unos daban pié á las recriminaciones de los otros; así es que me fueron revelados en aquella noche todos los secretos sobre la conducta privada de los empleados, y supe mas cosas en una sola hora, que en algunos meses de permanencia en la provincia.»

[Nota 1: Véase la lám. 11.]

«Acabada la cena, todos los indios se reunieron como de costumbre para orar en comunidad. Estos cánticos religiosos que tantas veces me habian sorprendido agradablemente en medio de aquellas soledades, resonaron á mi oído en aquel momento con tal discordancia, que tuve que retirarme á un lado; y no podia resultar ménos de la confusion de aquellas entonaciones en diferentes dialectos, que se producian todas á la vez en el silencio de la noche. Los indios, sin cubrirse con otra ropa que sus tipois, se acuestan en sus hamacas, y pasan la noche espuestos á las picaduras de los encarnizados mosquitos, y sobre todo al fuerte rocio que cae en las regiones calurosas sobre las orillas de los rios. Apénas raya el dia, se levantan y despues de haber descolgado sus hamacas, entonan en coro y con el mayor recogimiento la súplica de la mañana.»

Cuando se viaja con un séquito compuesto de una sola nacion, y que se hace alto en el bosque de las riberas, estas preces de la noche suelen tener un encanto inexplicable. No puedo prescindir de traer al caso la espresion consignada en mi diario, de las sensaciones que la solemnidad de un acto semejante imprimió una vez en mi espíritu. «La noche era ciertamente una de las mas oscuras, y su lobreguez aun parecia mayor bajo la bóveda formada por el tupido follage. Brillaban de distancia en distancia los fuegos de los indios acampados, esparciendo una claridad incierta sobre los objetos que nos rodeaban y dando un colorido mágico al silvestre recinto. A cosa de las ocho mis setenta indios entonaron en coro sus cánticos religiosos, que en el silencio de la noche y en aquellos lugares tomaron un carácter de tanta magestad que me sentí profundamente conmovido; jamas me habian parecido tan sencillos á la par que imponentes: su duracion fué demasiado corta para mi arrobamiento, y largo tiempo despues que habian cesado, aun buscaba mi oido sus místicos acordes. Apoderóse de mi espíritu una dulce melancolía que se armoniaba con la vaguedad de mi pensamiento y sobre todo con el respeto que me inspiraba la belleza virginal de aquellos lugares. Muy en breve mis compañeros de viage se entregaron al reposo; los fuegos se apagaron; creció la oscuridad, y el silencio magestuoso de la selva era apénas interrumpido por el susurro de las hojas levemente agitadas en la copa de los árboles, ó por el murmullo de las aguas. Solo yo habia quedado despierto sin poder olvidar las felices impresiones de esta velada, cuyo recuerdo ha venido mas de una vez en lo sucesivo á deleitar nuevamente mi espíritu.»

El trage que usan los indios moxeños para viajar, se compone solamente de una camisa muy larga y sin mangas, hecha de la corteza del bibosi que abunda, como ya se dijo, en las riberas del Mamoré, principalmente mas abajo de Exaltacion: la corteza de una especie de moral, que se encuentra sobre las orillas de todos los rios vecinos al pais de los Yuracarees, sirve tambien para lo mismo. Cuando transitan los indios por tales parages, siempre se detienen para proveerse de camisas, haciendo resonar todo un bosque por algunos instantes con el menudeo de los hachazos y con el ruido que hacen los árboles al caer á los forzudos golpes. Elígense de preferencia aquellos mas nuevos y ménos nudosos, cortando primeramente un pedazo para reconocer su calidad. Una vez puesto en tierra el árbol escogido, se le arrancan los gajos, señalando luego sobre el tronco el largo de cada camisa por medio de una incision circular: despues de haber practicado una abertura longitudinal, se introduce por debajo de la corteza un palo pequeño, bien liso y afilado, para desprenderla de la parte leñosa sin desgarrarla. Terminada esta operacion, resulta un corte de camisa, cuyas estremidades es menester doblar para afuera con el objeto de separ la parte esterior, áspera y dura, de la interior, blanca y compacta. Sin embargo, falta todavía el trabajo de la preparacion, nada costoso por cierto, y al que se procede de la manera siguiente. Cada indio trae consigo del bosque un trozo de árbol sobre el cual coloca, en la orilla del rio, la corteza que debe prepar; y provisto de un mazo cuadrado, estriado trasversalmente, golpea sobre ella fuertemente, tan pronto con una mano tan pronto con la otra, para desprender unas de otras todas las fibras: despues de haberla maceado por ámbos lados, la estira, lavándola en seguida en el rio: vuelve luego á macearla todavía por algunos instantes, y finalmente la estiende como una pieza de lienzo, no faltando mas, para que la camisa pueda llenar su oficio, sino coserla por los lados y practicar una abertura para hacer pasar la cabeza.

Hay en el pais de los Yuracarees una planta llamada itira, de la que se sirven los Moxos para teñir de un morado escelente estas camisas. Cuando las cortezas se encuentran ya preparadas, las doblan de un modo particular, para empaparlas luego en aquella tintura, resultando de la disposicion de los dobleces, cuadros cuasi perfectamente iguales. Todos los navegantes indígenos que bajan de aquel pais llevan esta camisa morada, y de léjos se creeria ver en ellos un coro de obispos.

Si en estas correrías llegan á encontrarse dos canoas de la misma nacion, dividen los indios entre sí, con un desprendimiento fraternal, todo cuanto poseen: verdad es que todos ellos se consideran como miembros de una sola familia cuando son oriundos de la misma nacion.

Los infelices indios gozan en Moxos de mucha ménos libertad que en Chiquitos, no teniendo un solo dia del que puedan disponer á su antojo; pues los dias de reposo, como los domingos y otros de festividad, están enteramente consagrados á las prácticas religiosas. El resto del año se les supone ocupados en beneficio del Estado, cuando no hacen realmente sino trabajar sin descanso en provecho de los empleados; guardando estos, en las exigencias del trabajo, todavía ménos consideraciones con las mugeres, que se resienten de ello, esterilizándose desde temprano. Jamas se ha visto mayor esclavitud y despotismo bajo un gobierno liberal. Es de advertir que ántes de 1832 los gefes de la república ignoraban completamente lo que sucedia en las provincias apartadas del centro, consideradas en cierto modo como posesiones particulares de los empleados, á cuyos intereses cuadraba mucho el poco celo manifestado por los supremos gobernantes.

Cada quince dias se distribuye una cantidad de algodon en pepitas, dando á cada india un copo de veinte onzas que á la vuelta de quince dias debe esta presentar hilado. La entrega se efectua del modo siguiente. Colócase el cacique en la puerta del colegio con unas balanzas para verificar si la madeja de hilo, que depone cada india al entrar, tiene el peso exigido de cuatro onzas. A medida que van pasando instálanse las indias bajo los corredores para devanar el hilo: terminada esta operacion, las vuelven á llamar por lista á fin de verificar nuevamente el peso y tambien la finura, dando de chicotazos á la que lo presenta demasiado grueso. Recibe luego cada india, en cambio de su ovillo de hilo, un pedazo de jabon fabricado en la misma mision. En Chiquitos ya no se castiga á las mugeres desde el tiempo en que administró esta provincia el gobernador Don Marcelino de la Peña. En Moxos la codicia de los empleados ha perpetuado y aun multiplicado los rigurosos castigos impuestos á los indígenas, y por la menor falta ó por el mero antojo de un administrador, de un cura ó de un cacique, cuando no los atan á un poste los hacen tenderse de barriga para azotarlos. Hay ejemplos de indios que han sido castigados por haberse distraido y no saludado al cacique.

Como los ganados abundan en Moxos, cada quince dias, en el dia sábado, se hace una distribucion de carne. Se matan regularmente desde quince hasta veinte animales, segun la poblacion de las distintas misiones. Para proceder á esta distribucion, instituida por los Jesuitas, conducen los pastores al matadero el número de animales que es menester; y despues de haberlos degollado, hacen tantas porciones cuantas son las familias, colocando luego en hileras, sobre piebles tendidas por tierra, todas estas porciones. El cacique por un lado y los alferes por otro dan la voz á los intérpretes para que llamen por secciones, primeramente á todas las mugeres casadas, en seguida á las viudas, luego á las solteras y á los niños, que llegan á tomar su racion pasando por entre dos hileras de fiscales armados de un chicote para mantener el órden, el cual es estrictamente observado.

Divierte mucho en estas ocasiones el ver la familiaridad de los gallinasos, estos parásitos del hombre civilizado y del salvage, que se acercan con una audacia increible como si reclamasen tambien su parte, mezclándose con los indios y disputando muchas veces con ellos la pocesion de un pedazo de carne. Uno de estos pájaros, que era el mas atrevido de la banda, y muy conocido por algunas señales, particularmente por que cojeaba, asistia siempre á las distribuciones de Concepcion. Apénas comparecia por el aire, saludábanlo con gritos de alegría todos los indios, para quienes era ya un objeto de diversion; así es que jamas se le hácia el menor daño. Este bien venido huesped no habia faltado una sola vez en el espacio de diez años consecutivos, y estaba ya tan consentido que se llevaba la carne hasta de los canastos de los indios.

El dia en que celebran la fiesta de la mision, se les dobla á los indios la racion ordinaria: los administradores gozan entretanto del privilegio de tener carne fresca cada dos dias. Todo este consumo reunido al estraordinario que se hace para la provision de las canoas, cuando viajan personas de alguna categoría, presenta en cada mision un total poco mas ó ménos de quinientas á novecientas cabezas por año.

En la mision de Baúres y en la del Cármen, todavía se observa una costumbre, ya enteramente olvidada en las otras misiones. Cuando llega algun viagero de distincion, todos los indígenas van á visitarlo el dia domingo despues de la misa, llevándo cada cual un presente, que consiste en cacao, vainilla, pieles de mono, patos, gallinas, ó en cualquier otra cosa que pueda llamar la atencion del forastero, quien á su turno tiene que corresponder con otros regalos; mas si la fama abulta sus liberalidades, el pueblo entero se agolpa á sus puertas, y es menester valerse de un fiscal para poner fin á tal asalto de majaderías.

Las mugeres usan el tipoi[1] sin ningún adorno, pero de un tejido bastante fino; algunas lo suelen llevar pintorreado de negro. Los indios se visten lo mismo que las mugeres para asistir el domingo á los oficios religiosos: unos y otros dejan sueltas sus cabelleras que están empapadas en un aceite, cuyo olor, difundiéndose por toda la iglesia, incomoda á los estrangeros. Uniformados de tal manera hombres y mugeres, difícil es distinguir los sexos, sobros todo siendo estos indios enteramente lampiños. El trage ordinario que usan los jornaleros, se reduce á la camisa de corteza del bibosi, de que no ha mucho hice mencion.

[Nota 1: Véase la lám. 10.]

En las misiones de Moxos, se emplea mucho mas tiempo que en Chiquitos para las prácticas religiosas. Los jóvenes van mañana y tarde á la iglesia, á instruirse sobre la religion: á los ocho de la noche se reza siempre el rosario en comunidad. Segun la costumbre establecida por los Jesuitas, sacan el dia sábado en procesion á la virgen María, y dan una vuelta por la plaza precedidos por un coro de danzantes adornados con plumas, y cuyo aspecto grave forma un singular contraste con sus ridículos atavíos[1].

[Nota 1: Esta costumbre de bailar delante de las procesiones, con la cabeza cubierta de plumas, es general en todo el Perú, y tambien sobre los altos llanos de los Andes.]

Es en la semana santa sobre todo cuando se puede tener una idea mas completa de la exageracion á que han llegado en Moxos los actos esteriores de la religion católica. El domingo de ramos todas las iglesias se encuentran dispuestas para los ejercicios de la semana, y adornadas con varios grupos de estatuas pintadas, representando las escenas de la pasion. La flagelacion, la coronacion de espinas, la via sacra y finalmente la crucifixion, representadas por estos grupos, ocupan el medio de la iglesia; mas, como los Españoles han exagerado siempre todo lo que es ostensible en materias de religion, apénas se descubren formas humanas entre la multiplicidad de llagas y entre la sangre de que se ven cubiertas las imágenes del Redentor.

Despues de las vísperas, una tropa de indios, vestidos como volatines con los colores mas vistosos recorren toda la mision haciendo de judíos que van en busca de Jesus. Divídense para ello en varios grupos, y por donde quiera que pasan, se prosterna el pueblo delante de ellos. Por la noche vuelve á reunirse la tropa y se pone en marcha, acompañada de la música mas triste. Los sonidos lúgubres de las cajas destampladas, y los tonos plañideros de las flautas y de otro instrumento que produce ciertos sonidos de trémolo, forman un acorde musical tristísimo. Este instrumento, que se sopla de una manera particular y que solo se emplea en esta circunstancia, se compone de un tubo largo, cuya estremidad está cubierta por una grande calabaza.

Llegado el miércoles santo, guardan todos los habitantes el ayuno mas riguroso, es decir, que se abstienen absolutamente de tomar un solo bocado; esto es á lo que llaman ayunar al traspaso.

El viérnes santo se agolpan todos á la iglesia para oir el sermon de la agonía que empieza ántes de las tres de la tarde: en el momento de sonar esta hora, llega el cura al punto en que espira el divino Salvador; la iglesia resuena entónces con los golpes de pecho mezclados á los ayes de dolor y á los arrebato de la desesperacion se dan contra el suelo, se tuercen los brazos, se arrancan los cabellos, se hieren el rostro ó se sacan sangre á fuerza de azotes. Por la noche sale la procesion llevando en andas los diferentes grupos de estatuas, y lodos todos los habitantes, sin distincion de edad ni de sexo, van con las espaldas desnudas dándose recios azotes con unas correas de cuero llenas de nudos: segun las penitencias que se les ha prescrito, algunos indios se azotan con disciplinas guarnecidas de pedazos de vidrio ó de clavos aguzados y en forma de gancho, que penetran en las carnes y que es menester arrancar con esfuerzos, haciendo correr la sangre en abundancia. Detras de la procesion, que da una vuelta muy pausada en torno de la plaza, marcha una multitud de penitentes; los unos arrastrando con sumo trabajo enormes y pesados leños por medio de sogas atadas á la cintura, y las que propósito están cubiertas de gruesos nudos que se meten en las carnes; los otros, andan de rodillas, llevando al mismo tiempo sobre los hombros gruesas vigas á las que van amarrados sus brazos abiertos en cruz. Muchos de ellos, en consecuencia de la pérdida de su sangre y de la total abstinencia de alimento, se quedan desmayados sobre el sitio. Los indios de San-Xavier y los de Trinidad son los mas fanáticos de toda la provincia: en esta última mision, un indio anciano se presta voluntariamente para representar á Jesus, y el jueves santo sale atado á una columna, y escoltado por una tropa de judíos armados de lanzas, de azotes y de otros instrumentos de suplicio, con que es torturado sin misericordia en las cuatro esquinas de la plaza. Don Matias Carrasco, gobernador que fué de la provincia, habla en estos términos, en su Descripcion sinóptica de Moxos, pág. 20. «En la época de la cuaresma hacen estos naturales penitencias públicas, y es tanto lo que se azotan, mortifican y maceran, que los mismos faquires de la India quedarian admirados. Las estaciones del jueves santo sigue un anciano que sacan de nazareno desnudo y amarrado á una columna escoltado de un piquete de judíos armados de lanzas, chicotes y otros instrumentes, que le aporrean, escarnian y lo azotan con mano feral.»

Sorprende ciertamente tanta exaltacion religiosa entre los indios de la nacion de los Moxos al paso que en las otras naciones de la provincia se advierte mucho ménos fanatismo. En las misiones de Chiquitos, fundadas igualmente por las Jesuitas, la ceremonias de la semana santa se hacen con la misma simplicidad que en Santa-Cruz; y aun en las otras misiones de la provincia de Moxos, jamas han llegado á tanto semejantes escesos. La antigua religion de los Moxos pudiera tal vez esplicar esta circunstancia. Unos hombres que en su estado salvage hacian voto de castidad y se imponian el mas riguroso ayuno para obtener el cargo de sacerdotes del tigre; unos hombres á quienes la supersticion impulsaba hasta el bárbaro estremo de inmolar á sus hijos y mugeres, debian naturalmente ser fanáticos bajo el régimen de un culto exagerado: debian serlo mucho mas todavía, obedeciendo á unos eclesiásticos interesados en aumentar los abusos para tener sobre ellos mayor ascendiente que los mismos administradores, y para gobernarlos despóticamente por el temor de las rígidas penitencias que les imponian bajo los pretextos mas pueriles. Por desgracia son muy comunes hoy en dia semejantes abusos, y rara vez se encuentra un hombre de conciencia y de buen juicio entre aquellos que ocupan los empleos públicos de la provincia, donde por lo regular, el espíritu de especulacion se antepone al deseo de mejorar la posicion social de los indígenas. El sábado santo, el silencio mas profundo reina en las misiones. Todo cambia de aspecto el domingo de pascua: cada familia saca la chicha fabricada de antemano para celebrar el regocijo de aquel dia: se reparte doble racion de carne á todos los indios, que ántes de la misa, pálidos y estenuados por tanto ayuno y penitencia parecen unos esqueletos ambulantes, arrastrándose apénas en vez de caminar. Acabados los oficios, una alegría sin límites reemplaza á tantas escenas de dudo, y ya no se oyen por todas partes sino risa y voces de contento; empero, tal es el efecto que produce la cincha sobre unos estómagos debilitados por la prolongada abstinencia, que por la noche casi no queda un solo indio sin haber perdido la cabeza. Los funestos resultados de estos abusos de todo género, deben tener indispensablemente una grande influencia sobre la salud de los habitantes; muchos de ellos permanecen largo tiempo enfermos en consecuencia de las penitencias de la semana santa y de los escesos del dia de pascua.

La actual poblacion indígena de la provincia aun se divide en diez naciones diferentes, que han conservado sus respectivos idiomas. La nacion de los Moxos, con sus tribus adherentes (los Baures) no por ser la mas numerosa ha llegado á dar su idioma á la provincia, como han dado el suyo los Chiquitos en la provincia vecina, que lleva tambien su nombre. Los Jesuitas trataron, sin embargo, de confundir las naciones para reducir los dialectos; pero no habiéndolo consiguido, cada nacion conserva todavía su lenguage; de lo cual tambien resulta que á escepcion del cura, del administrador y de algunos indígenas intérpretes, nadie habla el castellano. Los curas y administradores se comunican con los indios por medio de intérpretes, á ménos que los primeros no se sirvan, para los deberes religiosos, de ciertos formularios que dejaron los Jesuitas, en los que las preguntas y respuestas se hacen en las lenguas indígenas.

Un autor[1] ha dicho: «Reducidos los Moxeños hace dos siglos á una vida comun y monacal, sujetos todos á un gobierno, con unos mismos párrocos, una misma religion, casi con iguales hábitos y costumbres, es muy estraño que no se hubiesen identificado en su lenguage. Los esclavos han hablado siempre como sus amos; y los pueblos conquistados, perdiendo su idioma han aprendido el de sus conquistadores…. Casi toda la Europa y la América forman el testimonio de esta verdad, y solamente los Moxeños hacen una escepcion y presentan un fenómeno muy raro en esta parte.»

[Nota 1: Descripcion sinóptica de Moxos.]

El autor sienta en este punto un principio falso, sin embargo de tener á la vista, en su mismo pais, numerosos ejemplos que destruyen su sofisma. Si los pueblos, como él cree, toman siempre el idioma de los conquistadores, cómo es que en el espacio de tres siglos, no han podido los Españoles estirpar las lenguas primitivas que hasta el presente se hablan en algunos puntos de América? Porqué, despues de la conquista y á pesar de una dependencia de trecientos años, los habitantes de Cochabamba, de Chuquisaca y de Potosí, hablan siempre la lengua quichua; así como los indígenas de La-Paz, de Oruro y de los altos llanos el dialecto aymará?—Sucede con las lenguas lo que con la civilizacion: es el número lo que determina su tardía ó mas pronta propagacion. En Chiquitos los dialectos de la minoría han sido reemplazados por la lengua de la nacion mas numerosa; mas para que sucediese otro tanto en Moxos, habria sido menester que una de las naciones se hubiese desparramado mucho mas que las otras, confundiéndose en cierto modo con todas ellas. En general, para que un idioma se pierda, es indispensable que sea doble mayor el número de los individuos que hablan aquel con que se halla mezclado, y que trascurran ademas algunos siglos. La provincia de Moxos no se encuentra en semejante caso respecto del castellano; pues apénas hay en ella de treinta á cincuenta personas que hablen este idioma europeo, entre mas de veintidos mil indígenas que se sirven hasta el presente de varios dialectos americanos.

Debe igualmente equivocarse el mencionado autor en creer que los Jesuitas hayan empleado este medio por que—«era de temer en efecto que pueblos salvages y feroces entendiéndose y comunicándose mutuamente, conociesen sus cadenas, y las rompiesen muy presto:»—al contrario, enseñaron el español estos religiosos en cada una de sus misiones, de lo que dan testimonio los documentos de aquella época; y no solamente esto, sino de que trataron de generalizar una de las lenguas indígenas, como lo practicaron en la provincia de Chiquitos estinguiendo los diversos dialectos que se hablaban en ella. Si no pudieron hacer otro tanto en Moxos no ha sido pues por falta de voluntad y de reiterados esfuerzos.

Halléme por acaso en Trinidad en una de las ocasiones en que bajan á esta capital todos los administradores de la provincia, conduciendo los productos anuales de sus respectivas misiones. Esta reunion fortuita de indígenas de todas las naciones del pais fué la única oportunidad que se me presentó para poder comparar de hecho los rasgos y demás circunstancias físicas que caracterizan á las diferentes naciones establecidas en el territorio de Moxos. El cobarde Itonama parecia mas enjuto al lado del robusto y feroz Canichana, al paso que el Cayuvava se distinguia por su fisonomía dulce y por su grave porte, hasta entre los Moxos y Baures que tienen los mismos rasgos. El lenguage tan diverso de estos indígenas, naturales todos ellos de un territorio bastante limitado, presenta un fenómeno singular y misterioso. ¿Cómo esplicar en efecto el que unos hombres, habitando una misma llanura cruzada en todos sentidos por caudalosas corrientes, vehículos naturales de comunicacion, hayan podido aislarse tan completamente los unos de los otros, para que hablen unos idiomas, no solamente distintos, sino agenos de la mas pequeña analogía hasta en sus palabras? Si esta raza proviene, como es de creer, de las antiguas emigraciones que vinieron de diversos puntos del continente, cómo es que no se encuentran en sus variados dialectos algunas palabras que nazcan de las lenguas mas generalizadas en otra parte? Semejantes reflexiones me han ocupado muy á menudo al oir producirse á la vez los distintos idiomas de estas naciones; el dialecto, duro y lleno de sonidos compuestos de consonantes, que hablan los Movimas, y el lenguage dulce y armonioso de los Baures. Por lo demas, los vocabularios que yo mismo he redactado de cada una de estas lenguas, me han ayudado á conocer mejor sus grandísimas diferencias.

Hay actualmente en cada mision un maestro de escuela que enseña á leer y escribir el castellano; pero bien se calcula cuanto deben ser ineficaces sus esfuerzos, entre gentes que hablan un idioma distinto. Encuéntranse, sin embargo, algunos intérpretes que hablan el castellano con bastante facilidad y aun con cierta correccion, y entre ellos uno que otro que sabe escribirlo.

En general son aptos los indígenas de Moxos para toda clase de adelantos, y tienen muchísima habilidad para imitar las obras manuales, siendo por otra parte muy capaces de alcanzar á la mas alta perfeccion moral. Hoy en dia son poco próvidos; pero las relaciones comerciales y el contacto de la civilizacion no tardarán en hacerles conocer que deben serlo, forzándolos á dar este primer paso hácia la vida social. Todos ellos son por lo demas, activos, industriosos, de costumbres pacíficas, y sumamente dóciles cuando se les trata con bondad.

Muchas personas, no queriendo ó no pudiendo estudiar los idiomas y las costumbres de los Americanos, se han contentado con adoptar, sin discutirlas siquiera, las ideas erróneas y sistemáticas de ciertos escritores. Cuando sepultaban los Españoles, por la mita, millares de indígenas en el seno de la tierra para el laboreo de las minas, despoblando el suelo del nuevo mundo por enriquecer á la península, era menester que de algun modo justificasen este acto de inhumanidad y de avaricia, demasiado ventajoso á la metrópoli para que fuese jamas abolido. En ese entónces publicó Diego de Avalos y Figueroa su Miscelánea austral[1], en la que consideraba á los pobres Americanos como á verdaderos brutos. Antonio Ulloa copia y exagera en sus Noticias americanas[2], siempre con igual objeto, las mismas ideas, y presenta á los indígenas, como unos seres del todo irracionales, moviéndose y ejecutando las cosas maquinalmente. Dos autores europeos del siglo pasado, sin estar al cabo de los motivos que tenia el autor de las Noticias americanas para hablar tan poco lisongeramente de los naturales de América, adoptaron sin exámen sus mentirosos asertos. Pauw (Recherches sur les Américains) y Robertson (Histoire de l'Amérique) no solamente copiaron al pié de la letra las ideas de Don Antonio Ulloa, sirio que las exageraron aun, hasta el estremo de hacer de los Americanos unos entes, tan nulos en lo moral como en lo físico. Si tales ideas han prevalecido en el viejo continente, entre los llamados filosofos sistemáticos, poco solícitos en indagar por si mismos la verdad, debe parecer ciertamente mucho mas estraño verlas caer de la pluma de un Americano, protector el mas celoso de la libertad individual de los habitantes de Moxos. Para juzgar con la debida cordura sobre el estado de un pueblo, es menester vivir con él y seguirlo constante en todos sus pasos, familiarizándose para mayor acierto con sus costumbres y hasta con su lenguage. Esto es por desgracia lo que no ha practicado el autor á que me refiero, dando una prueba de ello en la demasiada facilidad con que adopta el parecer injusto de Robertson.

[Nota 1: Impresa por la primera vez en Lima, 1602.]

[Nota 2: Impresas en Madrid, 1772.]

No solamente se hallan dotados los indígenas de talento natural, sino que se reconocerá en sus lenguas, si se quiere tener el trabajo de estudiarlas, un grado de perfecion, nada inferior á la esfera de sus conocimientos actuales.

Estos indios, escelentes padres de familia, soportan todos los ultrages que se les quiere hacer, y cediendo á la autoridad despótica de los mandatarios que los rigen, se prestan muchas veces á ejercer actos inmorales, no sin escandalizarse y sentir amargamente la triste necesidad á que se ven sujetos. Son por lo regular sumamente sóbrios, pero gustan de reunirse entre ellos para buscar la alegría, bebiendo con algun esceso la chicha de yuca ó de maiz. Reina siempre la mejor armonía en el interior de las familias, que son sumamente hospitalarias para con los estrangeros; poro se han visto ya tantísimas veces correspondidas con procederes inicuos, que hoy en dia desconfian de ellos con sobrada razon. Las mugeres, generalmente bonitas, tienen casi siempre la sonrisa en los labios.

Las viviendas de los indios forman cuerpos de edificio cuadrilongos, llamados cuarteles, donde se alojan muchas familias en cuartos separados por simples tabiques. El maiz, la yuca, los plátanos, los sapallos, algunas frutas silvestres y un poco de pescado componen los alimentos ordinarios de estos naturales, á mas de la racion de carne que se les da cada quince dias. Los hombres se ocupan alternativamente, ó en conducir á los viageros y trasportar de un punto á otro los productos de las misiones, ó en hacer tegidos y labrar los campos del Estado. Las mugeres hilan, tegen las hamacas, preparan el cacao, el algodon y el tamarindo, sin perder de vista sus quehaceres domésticos. Si no tuviesen que temer constantemente estas infelices los castigos y el azote de sus directores, gozarian, á pesar de lo mucho que se les hace trabajar, de una vida mas blanda y llevadera que la de las mugeres de la clase artesana en la Europa civilizada.

En resúmen, los habitantes de Moxos se encuentran regidos hoy en dia, por lo que respecta á la parte religiosa, del minino modo que en tiempo de los Jesuitas; mas por lo tocante al trabajo, léjos de mejorar su condicion, se han aumentado los gravámenes. Todo su tiempo se emplea en servicio del Estado, y apénas tienen quince dias de soltura por año para sembrar y recoger sus frutos, teniendo ademas que procurarse ellos mismos sus vestimentas y otros objetos que les son necesarios, y de que no tenian que ocuparse bajo el gobierno de los Jesuitas. Su existencia es pues al presente la mas menesterosa, y la relajacion ha penetrado en sus costumbres.

Productos industriales.

Los ganados introducidos por los Jesuitas en la provincia de Moxos se han multiplicado considerablemente. En 1830 presentó el administrador general el estado siguiente, muy inferior á la existencia positiva.

+——————————————————————————————————-+ | 1830 | GANADO VACUNO | GANADO CABALLAR | | | | | |MISIONES | Vacas Bueyes Terneros Total|Yeguas Caballos Potros Total| |—————-+——————————————+——————————————| |Loreto | 28050 570 6337 34957| 6161 835 1373 8369 | |Trinidad | 9335 132 2258 11725| 119 69 30 218 | |San-Xavier | 4359 161 591 5111| 95 13 15 123 | |San-Pedro | 5018 69 830 5917| 229 29 27 285 | |San-Ignacio| 2844 57 493 3394| 45 5 15 65 | |Santa-Ana | 10605 96 710 11411| 2995 612 198 3805 | |Exaltacion | 8788 111 2207 11106| 263 177 86 526 | |Reyes | 6957 94 671 7722| 844 304 251 1399 | |San-Ramon | 7000 100 1200 8300| 900 303 200 1403 | |San-Joaquin| 3043 94 671 3808| 206 59 70 335 | |Magdalena | 7040 49 596 7685| 2676 391 153 3220 | |Concepcion | 7491 91 1760 9342| 1814 220 295 2329 | |Cármen | 3201 79 392 3672| 2705 193 394 3292 | |—————-+——————————————+——————————————| | Totales |103731 1703 18716 124150| 19052 3210 3107 25369 | | | | | |En 1825 | 75714 1461 5549 83724| 17722 2159 1061 21242 | +——————————————————————————————————-+

+————————————————————————-+ | 1830 | | |MISIONES | MULAS BURROS CARNEROS CABRAS CERDOS | |—————-+——————————————————-| |Loreto | 34 631 154 10 | |Trinidad | 1 4 | |San-Xavier | 7 77 143 29 | |San-Pedro | 2 4 28 24 | |San-Ignacio| 4 60 29 | |Santa-Ana | | |Exaltacion | 111 24 | |Reyes | 1 5 23 | |San-Ramon | 16 | |San-Joaquin| 29 | |Magdalena | 7 2 24 4 | |Concepcion | | |Cármen | | |—————-+——————————————————-| | Totales | 8 52 774 465 188 | | | | |En 1825 | 61 51 389 212 114 | +————————————————————————-+

Del estado comparativo de 1825 hasta 1830 resulta un aumento considerable en la cantidad de ganados, y por lo tanto un progreso positivo que ha hecho la provincia de Moxos en este ramo; sin embargo de no estar comprendidas, en estas cantidades, como diez mil cabezas de ganados salvages que pueblan las llanuras del Cármen, y otras tantas, poco mas ó ménos, que se pudieran contar en los desiertos vecinos á la mision de Reyes.

Los ramos de beneficiacion agrícola, cuyos productos concurren á aumentar las entradas del crario, son los que siguen.

Los algodonales, que se cultivan en cada mision solamente por cuenta y provecho del Estado. Con la práctica de un método particular de cultura, introducido por los Jesuitas, se ha llegado á obtener un algodon, suave como la seda, lustroso y sumamente fino. En lugar de plantar el algodonal, y de dejarlo crecer naturalmente, como se hace en el Perú, todos los años se renuevan los tallos de la plantas cortándolos á raiz de la tierra; resulta de este proceder que las vainas producidas por los gajos del año, contienen un algodon de escelente calidad. Las mugeres recogen, despepitan, é hilan luego con husos todo el algodon para teger en seguida las hamacas. Los hombres se sirven de bastidores para los tegidos cuya ejecucion les está destinada; estos tegidos consisten en lienzo, cotonia, listadillo, manteles sin costuras, medios manteles, paños de mano, pañuelos de pescuezo, ponchos, sábanas, sobre-mesas, servilletas, cortes de vestidos, medias, etc. Las sobre-mesas llevan por adorno dibujos hechos á la pluma y coloreados con pincel. Estos dibujos, sin embargo de hallarse bien distantes de tener la regularidad del estampado, dan mas valor al artículo por el trabajo de mano, que no deja de ser prolijo : el gusto de ellos es enteramente de principios del siglo pasado, pues basta ahora se copian los diseños de la invencion de los Jesuitas. Como todos estos tegidos son de la propiedad esclusiva del Estado, se ha prohibido absolutamente á los indígenas el hacer su comercio. Entre tanto, los administradores y los curas atienden principalmente á este ramo productivo, por ser el mas considerable de la provincia; y puede asegurarse que sus productos son doble mayores de lo que se indica en los estados anuales; pues como dejo dicho en varios puntos, casi todos los empleados reservan para sí una parte de las rentas del Estado en perjuicio de los infelices indios.

El cacao es el artículo comercial que se beneficia con mas provecho despues del algodon. Cada mision tiene sus plantaciones; y como los cacahuales no crecen sino á la sombra, plantan primero, en los terrenos destinados á su cultivo, una huerta de plátanos: cuando estos han llegado á cierta altura, siembran al pié de cada uno el cacao, que no tarda en brotar, y crece luego con tanto mas prontitud cuanto que se halla protegido por la sombra del plátano, dando frutos á los cinco años de su plantacion. En Guarayos donde la tierra es mas fértil, los cacahuales producen frutos á los tres años. La flor en vez de mostrarse en el remate de las ramas, como en las plantas ordinarias, brota del tronco y de los gajos mas gruesos[1], dando luego un fruto cuya pulpa es gustosísima al paladar. Las mugeros están encargadas de recogerlo para descascararlo y ponerlo á secar; y mas tarde, despues de tostado y molido, lo convierten en pasta. La arroba de cacao, preparado de este modo, vale doce pesos, y seis cuando se vende en pepitas. A mas de los cacahuales del Estado, cultivan los indios para sí algunos plantíos, pero en cantidad muy exigua. Las riveras del rio Ivari producen tambien cacahuales silvestres que rinden abundantes cosechas.

[Nota 1: Véase la lám. 2.]

Los indígenas recorren de tiempo en tiempo los numerosos bosques con el objeto de recoger la cera de abejas (del género melipona), que abunda en aquellas comarcas. Despues de preparada la materia primera con solo esponerla al aire, resulta una cera bastante fina, que despide un aroma muy agradable cuando se echa en el fuego una pequeña cantidad. En 1830 se recogieron veintisiete arrobas.

El tamarindo plantado en las misiones rinde una cosecha abundante, que se lleva á las montañas donde lo emplean como un remedio. En 1830 se cosecharon cincuenta y siete arrobas, vendias luego á razon de diez y ocho pesos por arroba.

La vainilla se cria silvestre en medio de los bosques, á donde van los indios á recogerla algunas veces. En 1828 se vendieron por cuenta del Estado ocho libras al precio de seis pesos la libra.

La caña de azúcar, que da ricos productos, no se beneficia sino para el consumo de los empleados.

El café se cultiva en algunas misiones. En 1830 se recogieron cuarenta y seis arrobas vendidas á seis pesos por arroba.

La grasa de los ganados que se matan anualmente para abastecer á las misiones de la provincia, es tambien un artículo productivo de esportacion. La cantidad espedida en 1830, fué de mil ciento setenta y tres arrobas; y vendióse cada una al precio de tres pesos.

Se estraen de los bosques varias clases de aceite: 1° el aceite de las almendras que produce un árbol gigantesco; este aceite se vende á ocho pesos la libra; 2° el aceite llamado María, de igual precio que el anterior; 3° el aceite de copaiba, que se esporta á razon de seis pesos la libra.

Tambien se curten los cueros para la esportacion. En 1830 se vendieron trecientas cincuenta y tres suelas enteras, á un peso cada una.

El tabaco, que se cosecha algunas veces, produjo en 1828 cuatrocientas libras vendidas al precio de un real por libra.

Fabrícanse ademas infinidad de pequeños objetos de madera con embutidos de nácar, etc., cuyo producto jamas se registra en estos estados, siendo como un privilegio de los empleados el disponer de ellos para regalarlos á sus protectores.

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