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Obras

CANCIÓN QUINTA

Reading edition

Si de mi baja lira[320]

tanto pudiese el son, que un momento

aplacase la ira

del animoso viento,

y la furia del mar y el movimiento;[321]5

y en ásperas montañas

con el suave canto enterneciese

las fieras alimañas,

los árboles moviese,

y al son confusamente los trajese;[322]10

no pienses que cantado

sería de mí, hermosa flor de Nido,[323]

el fiero Marte airado,

a muerte convertido,

de polvo y sangre y de sudor teñido;15

ni aquellos capitanes

en las sublimes ruedas colocados,[324]

por quien los alemanes

el fiero cuello atados,

y los franceses van domesticados.[325]20

Mas solamente aquella

fuerza de tu beldad sería cantada,

y alguna vez con ella

también sería notada

el aspereza de que estás armada;25

y cómo por ti sola,

y por tu gran valor y hermosura,

convertida en viola,[326]

llora su desventura

el miserable amante en su figura.30

Hablo de aquel cativo,

de quien tener se debe más cuidado,

que está muriendo vivo,

al remo condenado,

en la concha de Venus amarrado.[327]35

Por ti, como solía,

del áspero caballo no corrige

la furia y gallardía,

ni con freno le rige,

ni con vivas espuelas ya le aflige.40

Por ti, con diestra mano

no revuelve la espada presurosa,

y en el dudoso llano

huye la polvorosa

palestra como sierpe ponzoñosa.[328]45

Por ti, su blanda musa,

en lugar de la cítara sonante,

tristes querellas usa,[329]

que con llanto abundante

hacen bañar el rostro del amante.50

Por ti, el mayor amigo

le es importuno, grave y enojoso;

yo puedo ser testigo,

que ya del peligroso

naufragio fui su puerto y su reposo.55

Y agora en tal manera

vence el dolor a la razón perdida,

que ponzoñosa fiera

nunca fue aborrecida

tanto como yo dél, ni tan temida.60

No fuiste tú engendrada

ni producida de la dura tierra;

no debe ser notada

que ingratamente yerra

quien todo el otro error de sí destierra.[330]65

Hágate temerosa

el caso de Anajerete, y cobarde,

que de ser desdeñosa

se arrepintió muy tarde;

y así, su alma con su mármol arde.[331]70

Estábase alegrando

del mal ajeno el pecho empedernido,

cuando abajo mirando,

el cuerpo muerto vido

del miserable amante, allí tendido.75

Y al cuello el lazo atado,

con que desenlazó de la cadena

el corazón cuitado,

que con su breve pena

compró la eterna punición ajena.80

Sintió allí convertirse

en piedad amorosa el aspereza.

¡Oh tarde arrepentirse!

¡Oh última terneza!

¿Cómo te sucedió mayor dureza?85

Los ojos se enclavaron

en el tendido cuerpo que allí vieron,

los huesos se tornaron

más duros y crecieron,

y en sí toda la carne convirtieron;90

las entrañas heladas

tornaron poco a poco en piedra dura;

por las venas cuitadas

la sangre su figura

iba desconociendo y su natura;[332]95

hasta que, finalmente,

en duro mármol vuelta y trasformada,

hizo de sí la gente

no tan maravillada

cuanto de aquella ingratitud vengada.100

No quieras tú, señora,

de Némesis airada las saetas[333]

probar, por Dios, agora;

baste que tus perfetas

obras y hermosura a los poetas105

den inmortal materia,

sin que también en verso lamentable

celebren la miseria

de algún caso notable

que por ti pase triste y miserable.110

Notes in this chapter

Note 1 · Escribió Garcilaso esta Canción a la Flor de Gnido —D.ª Catalina San Severino, hermana del Príncipe de Bisignano y viuda del Duque de TraggeNote 2 · Este género de estrofas que Garcilaso trajo al castellano han quedado en nuestra poética con el nombre de liras por aparecer esta palabra enNote 3 · Tal fue el maravilloso prodigio que obró el infortunado Orfeo en los montes de Tracia lamentando la pérdida de su bella esposa Eurídice. (V.Note 4 · «En Nápoles hay un barrio que se dice Il Seggio di Gnido, que es como una parte donde se ayuntan los caballeros. Allí había muchas damas, enNote 5 · En lo de sublimes ruedas se debe entender carros triunfales. (Herrera, pág. 268.) Si aludiese a la rueda de Fortuna sería superfluo el pluraNote 6 · Aquellos capitanes que domesticaron a los alemanes y a los franceses fueron los romanos, domesticadores también de España.Note 7 · Dice bien Herrera, pág. 266, que lo de ver una alusión al nombre de Violante, en convertido en viola, y negar por ello que esta Canción fuesNote 8 · Venus apareció en el mar flotando en una concha. A la concha de Venus amarrado, es alusión al apellido Galeota, como si dijera galeote, forzNote 9 · Palestra: «En la habla griega significa lucha. Halló la palestra Mercurio, y su invención dice Filostrato que fue en Arcadia; y por ser el aNote 10 · De estos versos se deduce que el cortejante de la Flor de Gnido era poeta; y, al efecto, dice el Brocense, nota 43, que «entre las rimas de Note 11 · «Este lugar muchos le han querido enmendar por no entenderle; quiere decir: No debe ser notada una dama de ingrata, pues no tiene otra faltaNote 12 · «Esta fábula cuenta largamente — Ovidio, Metam., lib. XIV, fáb. XIII. En suma es que Ifis andaba muy enamorado de Anaxárite, y no pudiéndolaNote 13 · Por las venas la sangre iba... Los comentadores de Garcilaso han creído hallar en estos versos una noticia de la circulación de la sangre, aNote 14 · «Es Némesis la venganza divina que castiga los soberbios y sus arrogancias.» (Herrera, 273.)
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