NAVFRAGIOS (continued 3)
Reading edition
Defpues que hovimos embiado à los Indios en paz, i regraciadoles el trabajo, que con nofotros havian pafado, los Chriftianos nos embiaron (debaxo de cautela) à vn Cebreros, Alcalde, i con èl otros dos. Los quales nos llevaron por los Montes, i defpoblados, por apartarnos de la converfacion de los Indios, i porque no viefemos, ni entendiefemos lo que de hecho hicieron: donde parefce quanto fe engañan los penfamientos de los Hombres, que nofotros andabamos à les bufcar libertad, i quando penfabamos que la teniamos, fucediò tan al contrario, porque tenian acordado de ir à dàr en los Indios que embiabamos, afegurados, i de paz; i anfi como lo penfaron, lo hicieron: llevaronnos por aquellos Montes dos dias, fin Agua, perdidos, i fin camino, i todos penfamos perefcer de fed, i de ella fe nos ahogaron fiete Hombres, i muchos Amigos, que los Chriftianos traìan configo, no pudieron llegar hafta otro dia à medio dia, adonde aquella noche hallamos nofotros el Agua: i caminamos con ellos veinte i cinco Leguas, poco mas, ò menos; i al fin de ellas llegamos à vn Pueblo de Indios de Paz; i el Alcalde que nos llevaba nos dexò alli, i el pasò adelante otras tres Leguas à vn Pueblo, que fe llamaba Culiaçàn, adonde eftaba Melchior Diaz, Alcalde Maior, i Capitan de aquella Provincia.
CAP. XXXV. De como el Alcalde Maior nos refcibiò bien la noche que llegamos.
Como el Alcalde Maior fue avifado de nueftra falida, i venida, luego aquella noche partiò, i vino adonde nofotros eftabamos, i llorò mucho con nofotros, dando loores à Dios Nueftro Señor, por haver vfado de tanta mifericordia con nofotros, i nos hablò, i tratò mui bien; i de parte del Governador Nuño de Guzmàn, i fuia, nos ofrefciò todo lo que tenia, i podia: i moftrò mucho fentimiento de la mala acogida, i tratamiento, que en Alcaràz, i los otros haviamos hallado; i tuvimos por cierto, que fi èl fe hallàra alli, fe efcufara lo que con nofotros, i con los Indios fe hiço; i pafada aquella noche, otro dia nos partimos, i el Alcalde Maior nos rogò mucho, que nos detuviefemos alli, i que en efto hariamos mui gran fervicio à Dios, i á V. Mag. porque la Tierra eftaba defpoblada, fin labrarfe, i toda mui deftruìda, i los Indios andaban efcondidos, i huìdos por los Montes, fin querer venir à hacer afiento en fus Pueblos, i que los embiafemos à llamar, i les mandafemos, de parte de Dios, i de V. Mag. que viniefen, i poblafen en lo llano, i labrafen la Tierra. A nofotros nos parefciò efto mui dificultofo de poner en efecto, porque no traìmos Indio ninguno de los nueftros, ni de los que nos folian acompañar, i entender en eftas cofas. En fin, aventuramos à efto dos Indios de los que traìan alli captivos, que eran de los mifmos de la Tierra, i eftos fe havian hallado con los Chriftianos, quando primero llegamos à ellos, i vieron la Gente que nos acompañaba, i fupieron de ellos la mucha autoridad, i dominio, que por todas aquellas Tierras haviamos traìdo, i tenido, i las maravillas, que haviamos hecho, i los enfermos que haviamos curado, i otras muchas cofas; i con eftos Indios mandamos à otros del Pueblo, que juntamente fuefen, i llamafen los Indios, que eftaban por las Sierras alçados, i los del Rio de Petaan, donde haviamos hallado à los Chriftianos, i que les dixefen, que viniefen à nofotros, porque les queriamos hablar; i para que fuefen feguros, i los otros viniefen, les dimos vn Calabaçon de los que nofotros traìamos en las manos (que era nueftra principal infignia, i mueftra de gran eftado) i con efte ellos fueron, i anduvieron por alli fiete dias, i al fin de ellos vinieron, i truxeron configo tres Señores de los que eftaban alçados por las Sierras, que traìan quince Hombres, i nos truxeron Cuentas, i Turquefas, i Plumas; i los Menfageros nos dixeron, que no havian hallado à los Naturales del Rio donde haviamos falido, porque los Chriftianos los havian hecho otra vez huir à los Montes; i el Melchior Diaz dixo à la Lengua, que de nueftra parte les hablafe à aquellos Indios, i les dixefe, como venia de parte de Dios, que eftà en el Cielo, i que haviamos andado por el Mundo muchos Años, diciendo à toda la Gente, que haviamos hallado, que creiefen en Dios, i lo firviefen, porque era Señor de todas quantas cofas havia en el Mundo, i que èl daba galardon, i pagaba à los buenos, i pena perpetua de fuego à los malos; i que quando los buenos morian, los llevaba al Cielo, donde nunca nadie moria, ni tenian hambre, ni frio, ni fed, ni otra necefidad ninguna, fino la maior gloria, que fe podria penfar; i que los que no le querian creer, ni obedefcer fus Mandamientos, los echaba debaxo la Tierra, en compañia de los Demonios, i en gran fuego, el qual nunca fe havia de acabar, fino atormentarlos para fiempre; i que allende de efto, fi ellos quifiefen fer Chriftianos, i fervir à Dios, de la manera que les mandafemos, que los Chriftianos les ternian por Hermanos, i los tratarian mui bien, i nofotros les mandariamos, que no les hiciefen ningun enojo, ni los facafen de fus Tierras, fino que fuefen grandes Amigos fuios: mas que fi efto no quifiefen hacer, los Chriftianos les tratarian mui mal, i fe los llevarian por Efclavos à otras Tierras. A efto refpondieron à la Lengua, que ellos ferian mui buenos Chriftianos, i fervirian à Dios; i preguntados en què adoraban, i facrificaban, i à quien pedian el Agua para fus Maìçales, i la falud para ellos? Refpondieron, que à vn Hombre que eftaba en el Cielo. Preguntamosles, como fe llamaba? Y dixeron, que Aguar, i que creìan, que èl havia criado todo el Mundo, i las cofas de èl. Tornamosles à preguntar, como fabian efto? Y refpondieron, que fus Padres, i Abuelos fe lo havian dicho, que de muchos tiempos tenian noticia de efto, i fabian, que el Agua, i todas las buenas cofas las embiaba aquel. Nofotros les diximos, que aquel que ellos decian, nofotros lo llamabamos Dios, i que anfi lo llamafen ellos, i lo firviefen, i adorafen como mandabamos, i ellos fe hallarian mui bien de ello. Refpondieron, que todo lo tenian mui bien entendido, i que afi lo harian; i mandamosles, que baxafen de las Sierras, i viniefen feguros, i en paz, i poblafen toda la Tierra, i hiciefen fus Cafas, i que entre ellas hiciefen vna para Dios, i pufiefen à la entrada vna Cruz, como la que alli teniamos, i que quando viniefen alli los Chriftianos, los faliefen à refcebir con las Cruces en las manos, fin los Arcos, i fin Armas, i los llevafen à fus Cafas, i les diefen de comer de lo que tenian, i por efta manera no les harian mal, antes ferian fus Amigos; i ellos dixeron, que anfi lo harian como nofotros lo mandabamos: i el Capitan les diò Mantas, i los tratò mui bien; i afi fe bolvieron, llevando los dos, que eftaban captivos, i havian ido por Menfageros. Efto pasò en prefencia del Efcrivano, que alli tenian, i otros muchos Teftigos.
CAP. XXXVI. De como hecimos hacer Iglefias en aquella Tierra.
Como los Indios fe bolvieron, todos los de aquella Provincia, que eran Amigos de los Chriftianos, como tuvieron noticia de nofotros, nos vinieron à vèr, i nos truxeron Cuentas, i Plumas; i nofotros les mandamos, que hiciefen Iglefias, i pufiefen Cruces en ellas, porque hafta entonces no las havian hecho; i hecimos traer los Hijos de los Principales Señores, i baptiçarlos; i luego el Capitan hiço Pleito omenage à Dios, de no hacer, ni confentir hacer entrada ninguna, ni tomar Efclavo por la Tierra, i Gente, que nofotros haviamos afegurado; i que efto guardaria, i cumpliria, hafta que fu Mageftad, i el Governador Nuño de Guzmàn, ò el Viforrei en fu nombre proveiefen en lo que mas fuefe fervicio de Dios; i de fu Mag. i defpues de bautiçados los Niños, nos partimos para la Villa de Sant Miguèl, donde como fuimos llegados vinieron Indios, que nos dijeron, como mucha Gente bajaba de las Sierras, i poblaban en lo llano, i hacian Iglefias, i Cruces, i todo lo que les haviamos mandado: i cada Dia teniamos nuevas de como efto fe iba haciendo, i cumpliendo mas enteramente; i pafados quince Dias, que alli aviamos eftado, llegò Alcaraz con los Chriftianos que havian ido en aquella entrada, i contaron al Capitan, como eran bajados de las Sierras los Indios, i havian poblado en lo llano, i havian hallado Pueblos con mucha Gente, que de primero eftaban defpoblados, i defiertos, i que los Indios les falieron à recibir con Cruces en las manos, i los llevaron à fus Cafas, i les dieron de lo que tenian, i durmieron con ellos alli aquella noche. Efpantados de tal novedad, i de que los Indios les dixeron, como eftaban ià afegurados, mandò que no les hiciefen mal, i anfi fe defpidieron. Dios Nueftro Señor por fu infinita mifericordia quiera, que en los dias de V. Mageftad, i debajo de vueftro Poder, i Señorìo, eftas Gentes vengan à fer verdaderamente, i con entera voluntad fujetas al verdadero Señor que las criò, i redimiò. Lo qual tenemos por cierto que afi ferà, i que V. Mageftad ha de Ser el que lo ha de poner en efecto (que no ferà tan dificil de hacer) porque dos mil Leguas que anduvimos por Tierra, i por la Mar en las Barcas, i otros diez Mefes que defpues de falidos de Captivos, fin parar anduvimos por la Tierra, no hallamos Sacrificios, ni Idolatria. En efte tiempo travefamos de vna Mar à otra; i por la noticia que con mucha diligencia alcançamos à entender de vna Cofta à la otra, por lo mas ancho, puede haver docientas Leguas: i alcançamos à entender, que en la Cofta del Sur, ai Perlas, i mucha riqueça, i que todo lo mejor, i mas rico eftà cerca della. En la Villa de Sant Miguèl eftuvimos hafta quince Dias del Mes de Maio; i la caufa de detenernos alli tanto, fue porque de alli hafta la Ciudad de Compoftela, donde el Governador Nuño de Guzman refidia, ai cien Leguas, i todas fon defpobladas, i de enemigos: i ovieron de ir con nofotros Gente, con que iban veinte de Caballo, que nos acompañaron hafta quarenta Leguas: i de alli adelante vinieron con nofotros feis Chriftianos, que traìan quinientos Indios hechos Efclavos; i llegados en Compoftela, el Governador nos refcibiò mui bien, i de lo que tenia nos diò de veftir: lo qual Yo por muchos Dias no pude traer, ni podiamos dormir fino en el fuelo: i pafados diez, ò doce Dias, partimos para Mexico, i por todo el camino fuimos bien tratados de los Chriftianos, i muchos nos falian à vèr por los Caminos, i daban gracias à Dios de avernos librado de tantos peligros. Llegamos à Mexico Domingo, vn Dia antes de la Vifpera de Santiago, donde del Viforei, i del Marquès de el Valle fuimos mui bien tratados, i con mucho placer refcibidos, i nos dieron de veftir, i ofrefcieron todo lo que tenian, i el Dia de Santiago ovo Fiefta, i juego de Cañas, i Toros.
CAP. XXXVII. De lo que acontefciò quando me quife venir.
Defpues que defcanfamos en Mexico dos Mefes, Yo me quife venir en eftos Reinos: i iendo à embarcar en el Mes de Octubre, vino vna tormenta que diò con el Navio al travès, i fe perdiò: i vifto efto, acorde de dejar pafar el Invierno, porque en aquellas partes es mui recio tiempo para navegar en èl: i defpues de pafado el Invierno por Quarefma, nos partimos de Mexico Andrès Dorantes, i Yo para la Vera-Cruz para nos embarcar, i alli eftuvimos efperando tiempo hafta Domingo de Ramos que nos embarcamos,, i eftuvimos embarcados mas de quince Dias por falta de tiempo; i el Navio en que eftabamos, hacia mucha Agua. Yo me fali de èl, i me pasè à otros de los que eftaban para venir, i Dorantes fe quedò en aquel: i à diez Dias de el Mes de Abril partimos del Puerto tres Navios, i navegamos juntos ciento i cinquenta Leguas: i por el camino los dos Navios hacian mucha Agua, i vna noche nos perdimos de fu conferva; porque los Pilotos, i Maeftros, fegun defpues parefciò, no ofaron pafar adelante con fus Navios, i bolvieron otra vez al Puerto do havian partido, fin darnos cuenta de ello, ni faber mas de ellos, i nofotros feguimos nueftro viage; i à quatro Dias de Maio llegamos al Puerto de la Havana, que es en la Isla de Cuba, adonde eftuvimos efperando los otros dos Navios, creiendo que vernian hafta dos Dias de Junio, que partimos de alli con mucho temor de topar con Francefes, que havia pocos Dias que havian tomado alli tres Navios nueftros: i llegados fobre la Isla de la Belmuda, nos tomò vna tormenta, que fuele tomar à todos los que por alli pafan, la qual es conforme à la Gente, que dicen que en ella anda, i toda vna noche nos tuvimos por perdidos, i plugò à Dios, que venida la mañana cesó la tormenta, i feguimos nueftro camino. A cabo de veinte i nueve Dias que partimos de la Habana, haviamos andado mil i cien Leguas, que dicen que ai de alli hafta el Pueblo de los Açores: i pafando otro Dia por la Isla, que dicen del Cuervo, dimos con vn Navio de Francefes, à hora de medio dia nos començò à feguir, con vna Carabela que traìa, tomada de Portuguefes, i nos dieron caça, i aquella tarde vimos otras nueve Velas, i eftaban tan lejos, que no podimos conocer fi eran Portuguefes, ò de aquellos mifmos que nos feguian: i quando anocheciò, eftaba el Francès à tiro de Lombarda de nueftro Navio; i defque fue obfcuro, hurtamos la derrota, por defviarnos de èl; i como iba tan junto de nofotros, nos viò, i tirò la via de nofotros, i efto hecimos tres, ò quatro veces: i èl nos pudiera tomar fi quifiera, fino que lo dejaba para la mañana. Plugò à Dios, que quando amaneciò, nos hallamos el Francefes, i nofotros juntos, i cercados de las nueve Velas que he dicho, que à la tarde antes aviamos vifto, las quales conofciamos fer de la Armada de Portugal, i dì gracias à Nueftro Señor, por averme efcapado de los trabajos de la Tierra, i peligros de la Mar: i el Francès como conofció fer el Armada de Portugal, foltò la Caravela que traìa tomada, que venia cargada de Negros, la qual traìan configo, para que creiefemos que eran Portuguefes, i la efperafemos; i quando la foltò, dijo al Maeftre, i Piloto de ella, que nofotros eramos Francefes, i de fu conferva: i como dijo efto, metió fesenta remos en fu Navio, i anfi à remo, i à vela fe començò à ir; i andaba tanto, que no fe puede creer; i la Caravela que foltò, fe fue al Galeon, i dijo al Capitan, que el nueftro Navio, i el otro eran de Francefes: i como nueftro Navio arribó al Galeon, i como toda la Armada via que ibamos fobre ellos, teniendo por cierto que eramos Francefes, fe pufieron à punto de Guerra, i vinieron fobre nofotros: i llegados cerca les falvamos. Conofciò que eramos Amigos, fe hallaron burlados por averfeles efcapado aquel Cofario, con aver dicho que eramos Francefes, i de fu compañia, i afi fueron quatro Caravelas tras èl: i llegado à nofotros el Galeon defpues de averles faludado, nos preguntò el Capitan Diego de Silveira, que de donde veniamos, i que Mercaderia traìamos: i le refpondimos, que veniamos de la Nueva-Efpaña, i que traìamos Plata, i Oro: i preguntónos que tanto feria, el Maeftro le dixo que traeria trecientos mil Caftellanos. Refpondió el Capitan: Boa fee, que venis muito ricos, pero tracedes mui ruin Navio, i muito ruin Artilleria, ò fide puta can à renegado Frances, i que bon bocado perdeo, vota Deus. Ora fus pois vos avedes efcapado, feguime, i non vos apartedes de mi, que con aiuda de Deus eu vos porne en Caftela. Y dende à poco bolvieron las Caravelas que havian feguido tras el Francès, porque les parefció que andaba mucho, i por no dejar el Armada que iba en guarda de tres Naos que venian cargadas de Efpeceria; i afi llegamos à la Isla Tercera, donde eftuvimos repofando quince Dias tomando refrefco, i efperando otra Nao, que venia cargada de la India, que era de la conferva de las tres Naos que traìa el Armada: i pafados los quince Dias nos partimos de alli con el Armada, i llegamos al Puerto de Lisbona à nueve de Agofto, Vifpera de Señor Sant Laurencio, Año de mil i quinientos i treinta i fiete Años. Y porque es afi la verdad, como arriba en efta Relacion digo, lo firmè de mi nombre. Cabeça de Vaca. Eftaba firmado de fu nombre, i con el Efcudo de fus Armas, la Relacion donde efte fe facò.
CAP. XXXVIII. De lo que fufcediò à los demàs que entraron en las Indias.
Pues he hecho relacion de todo lo fufodicho en el viage, i entrada, i falida de la Tierra hafta bolver à eftos Reinos, quiero afimifmo hacer memoria, i Relacion de lo que hicieron los Navios, i la Gente que en ellos quedò, de lo qual no he hecho memoria en lo dicho atras; porque nunca tuvimos noticia de ellos hafta defpues de falidos, que hallamos mucha Gente de ellos en la Nueva-Efpaña, i otros acà en Caftilla, de quien fupimos el fucefo, i todo el fin de ello de que manera pasò. Defpues que dejamos los tres Navios, porque el otro era ià perdido en la Cofta Braba, los quales quedaban à mucho peligro, i quedaban en ellos hafta cien perfonas con pocos mantenimientos, entre los quales quedaban diez Mugeres cafadas, i vna de ellas havia dicho al Governador muchas cofas que le acaecieron en el viage antes que le fufcediefen: i efta le dijo, quando entraba por la Tierra, que no entrafe, porque ella creìa, que èl, ni ninguno de los que con èl iban, no faldrian de la Tierra: i que fi alguno faliefe, que haria Dios por èl mui grandes milagros; pero creìa, que fuefen pocos los que efcapafen, ò no ningunos; i el Governador entonces le refpondiò, que èl, i todos los que con èl entraban iban à pelear, i conquiftar muchas, i mui eftrañas Gentes, i Tierras: i que tenia por mui cierto, que conquiftandolas havian de morir muchos; pero aquellos que quedafen, ferian de buena ventura, i quedarian mui ricos, por la noticia que èl tenia de la riqueça que en aquella Tierra havia: i dijole mas, que le rogaba que ella le dijefe las cofas que havia dicho pafadas, i prefentes, quien fe las havia dicho. Ella le refpondiò, i dijo, que en Caftilla, vna Mora de Hornachos fe lo havia dicho, lo qual antes que partiefemos de Caftilla, nos lo havia à nofotros dicho, i nos havia fufcedido todo el viage de la mifma manera que ella nos havia dicho. Y defpues de aver dejado el Governador por fu Teniente, i Capitan de todos los Navios, i Gente, que alli dejaba à Carvallo, natural de Cuenca de Huete, nofotros nos partimos de ellos, dejandoles el Governador mandado, que luego en todas maneras fe recogiefen todos à los Navios, i figuiefen fu viage derecho la via del Panuco, i iendo fiempre cofteando la Cofta, i bufcando lo mejor que ellos pudiefen el Puerto, para que en hallandolo parafen en èl, i nos efperafen. En aquel tiempo que ellos fe recogian en los Navios, dicen que aquellas perfonas que alli eftaban, vieron, i oieron todos mui claramente, como aquella Muger dijo à las otras, que pues fus Maridos entraban por la Tierra adentro, i ponian fus perfonas en tan gran peligro, no hiciefen en ninguna manera cuenta de ellos: i que luego mirafen con quien fe havian de cafar, porque ella afi lo havia de hacer, i afi lo hiço, que ella, i las demàs fe cafaron, i amancebaron con los que quedaron en los Navios; i defpues de partidos de alli los Navios hicieron vela, i figuieron fu viage, i no hallaron el Puerto adelante, i bolvieron atras: i cinco Leguas mas abajo de donde aviamos defembarcado, hallaron el Puerto, que entraba fiete, ó ocho Leguas la Tierra adentro, i era el mifmo que nofotros aviamos defcubierto, adonde hallamos las Cajas de Caftilla, que atras fe ha dicho, à do eftaban los cuerpos de los Hombres muertos, los quales eran Chriftianos: i en efte Puerto, i efta Cofta anduvieron los tres Navios, i el otro que vino de la Habana, i el Vergantin bufcandonos cerca de vn Año, i como no nos hallaron fueronfe à la Nueva-Efpaña. Efte Puerto que decimos, es el mejor de el Mundo, i entra la Tierra adentro fiete, ò ocho Leguas, i tiene feis braças à la entrada, i cerca de Tierra tiene cinco, i es Lama el fuelo de èl, i no ai Mar dentro, ni tormenta brava, que como los Navios que cabràn en èl fon muchos, tiene mui gran cantidad de Pefcado. Eftà cien Leguas de la Habana, que es vn Pueblo de Chriftianos en Cuba, i eftà à Norte Sùr, con efte Pueblo, i aqui reinan las Brifas fiempre, i vàn, i vienen de vna parte à otra en quatro Dias, porque los Navios van, i vienen à Quartèl.
Y pues he dado relacion de los Navios, ferà bien que diga quien fon, i de que Lugar de eftos Reinos, los que Nueftro Señor fue fervido de efcapar de eftos trabajos. El primero, es Alonfo del Caftillo Maldonado, natural de Salamanca, hijo del Doctor Caftillo, i de Doña Aldonça Maldonado. El fegundo, es Andrès Dorantes, hijo de Pablo Dorantes, natural de Bejar, i Vecino de Gibraleon. El tercero, es Alvar Nuñez Cabeça de Vaca, hijo de Francifco de Vera, i nieto de Pedro de Vera el que ganò à Canaria, i fu Madre fe llamaba Doña Terefa Cabeça de Vaca, natural de Xerez de la Frontera. El quarto, fe llama Eftevanicò, es Negro Alarabe, natural de Açamor.