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History of Spanish Literature, vol. 3 (of 3)

Volume 3 — APPENDIX. (continued 3)

Reading edition

Delante del Rei su padre lo fue a llebar,

E luego la sanna se le fue a quitar,

E tambien la fuerza le fue a faltar.

E fue a buscar a sus ermanos e non de bido cosa;

“En mi alma me a tocado esta criazon donosa;

Entiendo que es criazon de Jacob esta barba canosa;”

E fuelos a buscar por la cibdad donosa.

E quando los fallo dijo, “Ermanos, quien me a tocado?”

Ellos le dijeron, “No nos a la fe, ermano.”

Dijo, “Cierto sois segun mi cuidado

De la crianza de Jacob anda por el mercado.”

Alli fablo Jahuda a todos sus ermanos,

“Este es el consejo de los ombres malos;

Quando io bos decia no seiamos ierrados,

E no me quisisteis creier, caimos en los lazos.

“Quando io dezia algun bien, no me queriais escuchar;

De mi padre me pesa quanto me puede pesar;

Roguemos al Criador que nos aia piedad,

E tambien al noble Rei que nos quiera perdonar.”

Alli fué a ablar Judas el maior;

“Bamos delante del Rei con mui fermosa razon,

E de qualquiera manera demandemosle perdon,

Querria que fuesemos fuera del Reino del Leon.”

E fueronse al Rei e dijeronle esta razon;

“Quieres acatar primero al Criador,

I a nueso padre Jacob, de Allah es conocedor.”

Dijoles el Rei, “Guerra me izistes e error.

“Io quiseos mostrar mi fuerza i mi bentura,

E porque todos entendiesedes con seso i cordura

Que la nuestra fuerza sobra por natura;”

E perdonolos el Rei i asentose la mesura.

I ellos estaban alegres porque el Rei los abia perdonado;

E dijoles el Rei, “Amigos, la mesura me a fablado,

E dize que ad aquel bueso ermano en un pozo lo abeis echado,

Io creo que lo fizistes e eso mas de grado.

“E quando lo sacastes por mal precio fue bendido,

Distes lo por beinte dineros como abatido.”

“Rogamoste, Sennor, que seamos creidos,

No creia tales malezas, de tal parte no benimos.”

E saco el Rei una carta que tenia en alzado,

Escripta en Ebraico del tiempo pasado,

De como lo bendieron e lo ubieron mercado,

E tubola guardada el balido fasta de aquel estado.

Judas tomo la carta e leio dictados,

Llorando de sus olhos todos marabillados,

Disiendo, “Quien dio esta carta al Rei en sus manos?”

Dijoles el Rei, “No seiades dudados.”

Dijeron, “Sennor, aquesta es carta

Del catibo que teniamos i dimosla por falta.”

Judas leio toda aquella carta;

Dijoles el Rei, “Sois de mui mala barta.”

E firio el Rei en la mesa como de primero

I el son escuitaba el buen Rei berdadero,

Disendoles el Rei, “Dice este son certero,

Que aquel bueso ermano es bibo e caballero.

“E que sinifica, que el cierto no es muerto,

E que aun bendra con mui gran conpuerto,

E dira a todas las gentes los que le abian buelto,

I a todos los de la tierra los que le an fecho tuerto.

“E dira aqueste son que todos sois pecadores,

E que a bueso padre izisteis malas labores,

I que es la su tristeza por los buesos ierrores,

Cada dia le entristecedes como fazen traidores.”

I el Rei quando bido aquesto llamo a sus pribados,

Que llamasen a los ferreros e les cortasen las manos;

I ellos, de que los bieron con cuchillos i mazos,

Dijeron, “Somos perdidos por nuesos pecados.”

E dijeron al Rei, “Si nosotros lo biesemos,

La tierra que él pisara todos la besariamos;

Mas conbiene nos que nos remediemos,

E mejoremos bentura e todos escaparemos.”

E perdonolos el Rei puesque conocieron

Que andaban ierrados, e se arrepintieron,

E fizieron buenas obras e ansi lo prometieron,

E fueron a su padre, e grande alegria fizieron.

Alli se fue a quedar Judas i Simeon,

I no fueron a su padre mas de ocho, non;

I el padre, quando los bido, dijo aquesta razon,

“No abedes berguenza de muger ni de baron.

“Que son de buesos ermanos el chico e maior e menor,

Candela de mis olhos que por él soi con dolor?”

Dijeronle, “Padre, la mesura furto al Emperador;

El Rei lo abria muerto sino por tu amor.

“I quedan por tu berguenza Judas i Simon,

No quisieron benir por ninguna razon.”

E dijoles el Padre, “Benides con traicion,

De guisa faredes que non de quedara morgon.

“Cada dia menguades e crece mi tristura,

I aun testiguades firmemente en locura,

Que mi filho furto al Rei la mesura.”

I dijeronle, “Padre, lo que bimos es cierto todabia.”

E fizoles una carta para daquel Rei onrrado,

Mas le enbiaba a dezir que buscasen a su ermano,

A Jusuf el chico, el mal abenturado,

Por do quiera que pasasen siempre abenturando.

I dijeronle, “Padre, bolbes en buesa cordura;

Agora nos i mentades de muertos sin figura.”

Dijoles, “Fared lo que io mando, que io sé de la altura

Lo que bosotros no sabeis, de buen Sennor de natura.”

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There is little, as it seems to me, in the early narrative poetry of any modern nation better worth reading, than this old Morisco version of the story of Joseph. Parts of it overflow with the tenderest natural affection; other parts are deeply pathetic; and everywhere it bears the impress of the extraordinary state of manners and society that gave it birth. From several passages, it may be inferred that it was publicly recited; and even now, as we read it, we fall unconsciously into a long-drawn chant, and seem to hear the voices of Arabian camel-drivers, or of Spanish muleteers, as the Oriental or the romantic tone happens to prevail. I am acquainted with nothing in the form of the old metrical romance that is more attractive,—nothing that is so peculiar, original, and separate from every thing else of the same class.

No. II.

LA DANÇA GENERAL DE LOS MUERTOS.

The next of the Inedita is the “Danza General,” which I have noticed, (Vol. I. pp. 89-91,) and which is found in the Library of San Lorenzo del Escorial, MSS., Cas. IV., Let. b, No. 21. In note 27 on the passage referred to I have suggested a reason for conjecturing that the Spanish poem may be taken from an earlier French one; but I ought to add, that, so far as I am aware, this ghastly fiction is not known to exist in any earlier form, than that in which it appears in this Manuscript.

Aqui comienza la danza general, en la qual tracta como la muerte dice abisa á todas las criaturas, que pare mientes en la brevedad de su vida, é que della mayor cabdal non sea fecho que ella meresce. E asy mesmo les dice é requiere que bean é oyan bien lo que los sabios pedricadores les disen é amonestan de cada dia, dandoles bueno é sano consejo, que puguen en fazer buenas obras por que ayan conplido perdon de sus pecados. E luego syguiente, mostrando por espiriençia lo que dise, llama e requiere á todos los estados del mundo, que vengan de su buen grado ó contra su boluntad. Comenzando, dise ansy.

DICE LA MUERTE.

Yo so la muerte cierta á todas criaturas

Que son é seran en el mundo durante;

Demando y digo, o orbe, porque curas

De vida tan breve en punto pasante;

Pues non ay tan fuerte nin rescio gigante,

Que deste mi arco se puede amparar;

Conviene que mueras quando lo tirar

Con esta mi frecha cruel traspasante.

Que locura es esta tan magniesta,

Que piensas tu, ome, que el otro morirá

Et tu quedaras por ser bien compuesta

La tu complysion, é que durará?

Non eres cierto, sy en punto verná

Sobre ty á desora alguna corrupcion

De jandre ó carbonco ó tal ynphyçyon,

Porque el tu vil cuerpo se desatará.

O piensas, por ser mancebo valiente

O niño de dias, que á lueñe estaré,

O fasta que llegues á viejo impotente

La mi venida me detardaré.

Abisate bien que yo llegaré

A ty á desora, que non he cuydado

Que tu seas mancebo ó viejo cansado,

Que qual te fallare tal te levaré.

La plática muestra ser pura berdad;

Aquesto que digo, syn otra fallencia,

La santa escriptura con çertinidad

Da sobre todo su firme sentencia,

A todos disciendo, fasced penitencia,

Que a morir avedes non savedes quando;

Sy non ved el frayre que esta predicando,

Mirad lo que disce de su grand sabiençia.

DICE EL PEDRICADOR.

Señores honrados, la santa escriptura

Demuestra e disce, que todo ome nascido

Gostara la muerte, maguer sea dura,

Ca truxo al mundo un solo bocado,

Ca Papa ó rey ó obispo sagrado,

Cardenal ó duque ó conde excelente,

O emperador con toda su gente,

Que son en el mundo de morir han forçado.

BUENO E SANO CONSEJO.

Señores, punad en fascer buenas obras;

Non vos confiedes en altos estados,

Que non vos valdran thesoros nin doblas

A la muerte que tiene sus lasos parados;

Gemid vuestras culpas, descid los pecados,

En cuanto podades con satisfaçion,

Sy queredes aver complido perdon

De aquel que perdona los yerros pasados.

Fasced lo que digo, non vos detardedes,

Que ya la muerte encomienza á hordenar

Una dança esquiva de que non podedes

Por cosa ninguna que sea escapar;

A la cual disce, que quiere levar

A todos nosotros lançando sus redes;

Abrid las orejas que agora oyredes

De su charambela un triste cantar.

DICE LA MUERTE.

A la dança mortal venit los nascidos,

Que en el mundo sois, de qualquiera estado;

El que no quisiere, a fuerça é amidos

Fascer le he venir muy toste privado,

Pues que ya el frayre vos ha predicado,

Que todos vayais á fascer penitencia;

El que non quisiere poner diligencia

Por mi non puede ser mas esperado.

PRIMERAMENTE LLAMA A SU DANÇA A DOS DONCELLAS.

Esta mi dança traye de presente

Estas dos donçellas que vedes fermosas;

Ellas vinieron de muy mala mente

A oyr mis canciones que son dolorosas;

Mas non les valdran flores ny rosas,

Nin las composturas que poner solian;

De mi si pudiesen partir se querrian,

Mas non puede ser, que son mis esposas.

A estas y á todos, por las aposturas,

Daré fealdad la vida partida,

E desnudedad por las vestiduras,

Por siempre jamas muy triste aborrida.

O, por los palacios, daré por medida

Sepulcros escuros de dentro fedientes;

E, por los manjares, gusanos royentes

Que coman de dentro su carne podrida.

E porque el santo padre es muy alto señor

E que en todo el mundo non ay su par,

E desta mi dança será guiador;

Desnude su capa, comiençe á sotar,

Non es ya tiempo de perdones dar,

Nin de celebrar en grande aparato,

Que yo le daré en breve mal rato;

Dançad, padre santo, sin mas detardar.

DICE EL PADRE SANTO.

¡Ay de mi triste! que cosa tan fuerte

A yo, que tractaba tan grand preslacia,

Aber de pasar agora la muerte,

E non me valer lo que dar solia;

Beneficios é honrras é gran señoria

Tobe en el mundo, pensando vevir;

Pues de ty, muerte, non puedo fuyr,

Valme Jesuchristo e la virgen Maria.

DICE LA MUERTE.

Non vos enojedes, señor padre santo,

De andar en mi dança que tengo ordenada

Non vos valdrá el vermejo manto;

De lo que fuistes abredes soldada;

Non vos aprovecha echar la cruzada,

Proveer de obispados, nin dar beneficios;

Aqui moriredes syn ser mas bollicios.

Dançad, imperante, con cara pagada.

DICE EL EMPERADOR.

Que cosa es esta que á tan syn pauor

Me lleva á su dança, á fuerça, sin grado?

Creo, que es la muerte, que non ha dolor

De ome que sea, grande ó cuytado.

No hay ningund rey nin duque esforçado,

Que della me pueda agora defender;

Acorredme todos; mas non puede ser,

Que ya tengo della todo el seso turbado.

DICE LA MUERTE.

Emperador muy grande, en el mundo potente,

Non vos cuitedes, ca non es tiempo tal

Que librar vos pueda imperio nin gente,

Oro, nin plata, nin otro metal;

Aqui perderedes el vuestro cabdal,

Que athesorastes con grand tyrania,

Faciendo batallas de noche e de dia.

Morid, non curedes. Venga el cardenal.

DICE EL CARDENAL.

Ay, madre de Dios, nunca pensé ver

Tal dança como esta á que me fasen yr;

Querría, si pudiese, la muerte estorcer,

Non sé donde vaya, comienço á thremer.

Siempre trabajé noctar y escrevir

Por dar beneficios á los mis criados;

Agora mis miembros son todos torvados,

Que pierdo la vista e non puedo oyr.

DICE LA MUERTE.

Reverendo padre, bien vos abisé,

Que aqui avriades por fuerça allegar

En esta mi dança en que vos faré

Agora ayna un poco sudar;

Pensastes el mundo por vos trastornar

Por llegar á papa e ser soberano;

Mas non lo seredes aqueste verano.

Vos, rey poderoso, venit á dançar.

DICE EL REY.

Valia, valia, los mis caballeros,

Yo non querria yr á tan baxa dança;

Llegad, vos con los ballesteros,

Hamparadme todos, por fuerça de lança;

Mas, que es aquesto que veo en balança

Acortarse mi vida é perder los sentidos?

El coraçon se me quiebra con grandes gemidos;

Adios, mis vasallos, que muerte me trança.

DICE LA MUERTE.

Ay, fuerte tirano, que siempre robastes

Todo vuestro reyno ó fenchistes el arca;

De fazer justicia muy poco curastes,

Segunt es notorio por vuestra comarca;

Venit para mi, que yo so monarca,

Que prenderé á vos é á otro mas alto;

Llegat á la dança cortés en un salto;

En pos de vos venga luego el patriarca.

DICE EL PATRIARCA.

Yo nunca pensé venir á tal punto,

Nin estar en dança tan sin piedad;

Ya me van privando, segunt que barrunto,

De beneficios e de dignidad.

O home mesquino! que en grand ceguedad

Andove en el mundo non parando mientes,

Como la Muerte, con sus duros dientes,

Roba á todo home de qualquier edad.

DICE LA MUERTE.

Señor Patriarca, yo nunca robé

En alguna parte cosa que non deva;

De matar á todos costumbre lo he;

De escapar alguno de mi non se atreva.

Esto vos ganó vuestra madre Eva

Por querer gostar fruta derredada.

Poned en recabdo vuestra cruz dorada;

Sygase con vos el Duque antes que mas veva.

DICE EL DUQUE.

O, que malas nuevas son estas syn falla,

Que agora me trahen, que vaya á tal juego!

Yo tenia pensado de faser batalla;

Esperame un poco, Muerte, yo te ruego.

Sy non te detienes, miedo he, que luego

Me prendas ó me mates; abré de dexar

Todos mis deleytes, ca non puede estar,

Que mi alma escape de aquel duro fuego.

DICE LA MUERTE.

Duque poderoso, ardit e valiente,

Non es ya tiempo de dar dilaciones;

Andad en la dança con buen continente!

Dexad á los otros vuestras guarniciones!

Jamas non podredes cebar los alcones,

Hordenar las justas, nin faser torneos;

Aqui avran fin los vuestros deseos.

Venit, Arçobispo, dexat los sermones!

DICE EL ARÇOBISPO.

Ay, Muerte cruel, que te merescí!

O porque me llebas tan arrebatado?

Viviendo en deleytes nunca te temí;

Fiando en la vida, quedé engañado.

Mas sy yo bien rrijera mi arçobispado,

De ti non oviera tan fuerte temor,

Mas siempre del mundo fuy amador;

Bien se que el infierno tengo aparejado.

DICE LA MUERTE.

Senor Arçobispo, pues tan mal registres

Vuestros súbditos é cleresçia,

Gostad amargura por lo que comistes

Manjares diversos con grand golosya.

Estar non podredes en Santa María

Con palo Romano en pontifical;

Venit á mi dança pues soes mortal!

Pare el Condestable por otra tal vía!

DICE EL CONDESTABLE.

Yo vi muchas danças de lindas doncellas,

De dueñas fermosas de alto linaje,

Mas, segunt me paresce, no es esta dellas,

Ca el thañedor trahe feo visaje.

Venit, camarero! desid á mi paje,

Que trayga el caballo, que quiero fuir,

Que esta es la dança que disen morir;

Sy della escapo, thener me han por saje.

DICE LA MUERTE.

Fuyr non conviene al que ha de estar quedo;

Estad, Condestable, dexat el caballo!

Andad en la dança alegre muy ledo,

Syn faser rruydo, ca yo bien me callo.

Mas verdad vos digo que, al cantar del gallo,

Seredes tornado de otra figura;

Alli perderedes vuestra fermosura.

Venit vos, Obispo, á ser mi vasallo!

DICE EL OBISPO.

Mis manos aprieto, de mis ojos lloro,

Porque soi venido á tanta tristura;

Yo era abastado de plata y de oro,

De nobles palacios é mucha folgura:

Agora la Muerte, con su mano dura,

Traheme en su dança medrosa sobejo;

Parientes, amigos, ponedme consejo,

Que pueda salir de tal angostura!

DICE LA MUERTE.

Obispo sagrado, que fuestes pastor

De animas muchas, por vuestro pecado

A juicio yredes ante el Redentor,

E daredes cuenta de vuestro obispado.

Syempre anduvistes de gentes cargado,

En corte de rey é fuera de ygreja,

Mas yo gorsiré la vuestra pelleja.

Venit, Caballero, que estades armado!

DICE EL CABALLERO.

A mi non paresce ser cosa guisada,

Que dexe mis armas e vaya dançar

A tal dança negra, de llanto poblada,

Que contra los vivos quesiste hordenar.

Segunt estas conviene dexar

Mercedes e tierras que gané del rrey;

Pero, á la fyn, sin dubda non sey

Qual es la carrera que abré de levar.

DICE LA MUERTE.

Caballero noble, ardit, é lijero,

Fased buen semblante en vuestra persona!

Non es aqui tiempo de contar dinero;

Oyd mi cancion, por que modo entona!

Aqui vos faré mover la athaona,

E despues veredes como pone freno

A los de la banda que roban lo ageno.

Dançad, Abad gordo, con vuestra corona!

DICE EL ABAD.

Maguer provechoso só á los religiosos,

De tal dança, amigos, yo non me contento;

En mi celda avia manjares sabrosos,

De ir non curava comer a convento.

Darme hedes sygnado como non consyento

De andar en ella, ca he grand rescelo,

E, sy tengo tiempo, provoco y apelo;

Mas non puede ser que ya desatiento.

DICE LA MUERTE.

Don Abad bendicto, folgado, vicioso.

Que poco curastes de vestir çelicio,

Abraçadme agora, seredes mi esposo,

Pues que deseades placeres é vicio;

Ca yo so bien presta á vuestro servicio,

Avedme por vuestra, quitad de vos saña,

Que mucho me plaze en vuestra compaña.

E vos, Escudero, venit al oficio!

DICE EL ESCUDERO.

Dueñas é doncellas, aved de mi duelo!

Que fasenme por fuerça dexar los amores,

Echome la muerte su sotil ansuelo,

Fasenme dançar dança de dolores;

Non trahen por cierto firmalles nin flores

Los que en ella dançan, mas grand fealdad;

Ay de mi cuytado! que en grand vanidad

Andove en el mundo sirviendo señores.

DICE LA MUERTE.

Escudero polido, de amor sirviente,

Dejad los amores de toda persona!

Venit! ved mi dança é como se adona!

E á los que dançan acompañaredes.

Mirad su figura! tal vos tornaredes,

Que vuestras amadas non vos querran ver.

Abed buen conorte que ay ha de ser.

Venit vos, Dean, non vos corrçedes!

DICE EL DEAN.

Que es aquesto que yo de mi seso salgo?

Pensé de fuyr é non fallo carrera;

Grand venta tenia é buen deanasgo

E mucho trigo en la mi panera.

Allende de aquesto estava en espera

De ser proveido de algund obispado;

Agora la Muerte enbiome mandado,

Mala señal veo, pues fasen la sera.

DICE LA MUERTE.

Don rico avariento, Dean muy ufano,

Que vuestros dineros trocastes en oro,

A pobres é á viudas cerrastes la mano

E mal despendistes el vuestro tesoro;

Non quiero que estedes ya mas en el coro;

Salid luego fuera sin otra peresa!

Yo vos mostraré venir á pobresa.

Venit, Mercadero, á la dança del lloro!

DICE EL MERCADERO.

A quien dexaré todas mis riquesas

E mercadurias que traygo en la mar?

Con muchos traspasos é mas sotilesas

Gané lo que tengo en cada lugar;

Agora la Muerte vinome llamar:

Que será de mi? Non se que me faga.

O Muerte, tu sierra á mi es grand plaga!

Adios, mercaderos, que voyme á finar!

DICE LA MUERTE.

De oy mas non curedes de pasar en Flandes;

Estad aqui quedo e iredes ver

La tienda que traygo de buvas y landres;

De gracia las do, non las quiero vender;

Una sola dellas vos fará caer

De palmas en tierra dentro en mi botica,

E en ella entraredes, maguer sea chica.

E vos, Arcediano, venid al tañer!

DICE EL ARCEDIANO.

O, mundo vil, malo, é fallescedero!

Como me engañaste con tu promision;

Prometisteme vida, de ty non la espero,

Siempre mentiste en toda sason.

Faga quien quisiere la vesytacion

De mi arcedianasgo por que trabajé!

Ay de mi cuytado! grand cargo tomé;

Agora lo siento, que fasta aqui non.

DICE LA MUERTE.

Arcediano, amigo, quitad el bonete!

Venit á la dança suave e onesto!

Ca quien en el mundo sus amores mete,

El mesmo le faré venir a todo esto.

Vuestra dignidad, segund dice el testo,

Es cura de animas, é daredes cuenta;

Sy mal las registes, abredes afruenta.

Dançad, Abogado; dexad el digesto.

DICE EL ABOGADO.

Que fue ora, mesquino, de quanto aprendy,

De mi saber todo é mi libelar!

Quando estar pensé, entonçe cay;

Çegome la muerte; non puedo estudiar;

Resçelo he grande de yr al lugar,

Do non me valdrá libelo nin fuero,

Peores amigos que syn lengua muero;

Abarcome la Muerte, non puedo fablar.

DICE LA MUERTE.

Don falso Abogado, prevalicador,

Que de amas las partes levastes salario,

Venga se vos miente como syn temor

Volvistes la foja por otro contrario;

El chino é el Bartolo é el coletario

Non vos libraran de mi poder mero;

Aqui pagaredes, como buen romero.

E vos, Canónigo, dexad el breviario.

DICE EL CANÓNIGO.

Vete agora, Muerte, non quiero yr contigo;

Dexame yr al coro ganar la rracion;

Non quiero tu dança, nin ser tu amigo;

En folgura vivo, non he turbacion.

Aun este otro dia obe provysion

Desta calongya, que me dio el perlado;

Desto que tengo soy bien pagado;

Vaya quien quisiere á tu vocacion.

DICE LA MUERTE.

Canonigo, amigo, non es el camino

Ese que pensades. Dad aca la mano;

El sobrepeliz delgado de lino

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Darvos he un consejo que vos sera sano;

Tornad vos á Dios, e fased penitencia,

Ca sobre vos cierto es dada sentencia.

Llegad acá, Fisico, que estades ufano.

DICE EL FISICO.

Myntiome, sin duda, el fin de Abicenna,

Que me prometio muy luengo vevir,

Rygiendome me bien á yantar é cena,

Dexando el bever despues de dorrmir.

Con esta esperança pensé conquerir

Dineros é plata, enfermos curando;

Mas agora veo que me va llevando

La Muerte consygo; conviene sofrir.

DICE LA MUERTE.

Pensaste vos, Fisico, que, por Galeno

O Don Ypocras con sus inforismos,

Seriades librado de comer del teno

Que otros gastaron de mas sologismos?

Non vos valdrá faser gargarismos,

Componer xaropes, nin tener dieta;

Non só sy lo oystes, yo só la que aprieta.

Venid vos, Don Cura, dexad los bautismos.

DICE EL CURA.

Non quiero exebçiones, ni conjugaciones;

Con mis perrochianos quiero yr folgar;

Ellos me dan pollos é lechones

E muchas obladas con el pié de altar.

Locura seria mis diesmos dexar,

E ir a tu dança de que non se parte;

Pero, á la fin, non se por qual arte

Desta tu dança pudiese escapar.

DICE LA MUERTE.

Ya non es tiempo de yaser al sol

Con los perrochianos beviendo del vino;

Yo vos mostraré un semifasol

Que agora compuse de canto muy fino;

Tal como á vos quiero aver por vecino,

Que muchas animas tovistes en gremio;

Segunt los registes, abredes el premio.

Dance el Labrador, que viene del molino.

DICE EL LABRADOR.

Como conviene dançar al villano

Que nunca la mano sacó de la reja?

Busca, si te place, quien danse liviano.

Deja, Muerte, con otro treveja,

Ca yo como toçino é á veces oveja,

E es mi oficio trabajo é afan,

Arando la tierra para sembrar pan;

Por ende non curo de oyr tu conseja.

DICE LA MUERTE.

Si vuestro trabajo fue syempre sin arte,

Non fasiendo furto en la tierra agena,

En la gloria eternal abredes grand parte,

E por el contrario sufriredes pena.

Pero con todo eso poned la melena;

Allegad vos á me, yo vos buire,

Lo que á otros fise, á vos lo faré.

E vos, Monje negro, tomad buen estrena.

DICE EL MONJE.

Loor é alabança sea para siempre

Al alto Señor, que con piedad me lieva

A su santo reyno, á donde contemplo

Por siempre jamás la su magestad;

De carcel escura vengo á claridad,

Donde abré alegria syn otra tristura;

Por poco trabajo abré grand folgura;

Muerte, non me espanto de tu fealdad.

DICE LA MUERTE.

Sy la regla santa del Monje Bendicto

Guardastes del todo syn otro deseo,

Sin duda temed que soes escripto

En libro de vida, segunt que yo creo;

Pero, si fesistes lo que faser veo

A otros, que andan fuera de la regla,

Vida vos daran que sea mas negra.

Dançad, Usurero, dexad el correo!

DICE EL USURERO.

Non quiero tu dança nin tu canto negro,

Mas quiero prestando doblar mi moneda;

Con pocos dineros, que me dió mi suegro,

Otras obras fago que non fiso Beda.

Cada año los doblo, demas está queda

La prenda en mi casa que está por el todo;

Allego rriquezas y hyariendo de cobdo;

Por ende tu danza á mi non es leda.

DICE LA MUERTE.

Traydor Usurario, de mala concencia,

Agora veredes lo que faser suelo;

En fuego ynfernal sin mas detenencia

Porné la vuestra alma cubierta de duelo;

Allá estaredes, do está vuestro abuelo,

Que quiso usar segund vos usastes;

Por poca ganancia mal syglo ganastes.

E vos, Frayre Menor, venit á señuelo!

DICE EL FRAYRE.

Dançar non conviene á maestro famoso,

Segunt que yo so en religion;

Maguer mendigante vivo vicioso,

E muchos desean oyr mi sermon,

Desidesme agora que vaya á tal son;

Dançar non querria sy me das lugar;

Ay de mi cuydado! que abré á dexar

Las honrras e grado, que quiera ó que non.

DICE LA MUERTE.

Maestro famoso, sotil, é capaz,

Que en todas las artes fuistes sabidor,

Non vos acuytedes, limpiad vuestra faz,

Que á pasar abredes por este dolor;

Yo vos levaré ante un sabidor

Que sabe las artes syn ningunt defecto,

Sabredes leer por otro decrepto.

Portero de Maça, venid al tenor!

DICE EL PORTERO.

Ay, del rey barones, acorredme agora!

Llevame syn grado esta muerte brava;

Non me guarde della, tornome á dessora,

A puerta del Rey guardando estava;

Oy en este dia al Conde esperava,

Que me diese algo por que le dy la puerta;

Guarde quien quisyere ó fynquese abierta,

Que ya la mi guarda non vale una fava.

DICE LA MUERTE.

Dexad esas vozes, llegad vos corriendo,

Que non es ya tiempo de estar en la vela;

Las vuestras baratas yo bien las entiendo

A vuestra cobdicia por que modo suena;

Cerrades la puerta de mas quando yela

Al ome mesquino que vien á librar;

Lo que del levastes abres á pagar.

E vos, Hermitaño, salid de la celda!

DICE EL HERMITAÑO.

La Muerte reçelo, maguer que so viejo,

Señor Jesu Christo, a ty me encomiendo;

De los que te sirven, tu eres espejo;

Pues yo te servi, la tu gloria atiendo;

Sabes, que sufri lazeria viviendo

En este desierto en contemplacion,

De noche é de dia faziendo oracion,

E por mas abstinencia las yerbas comiendo.

DICE LA MUERTE.

Fazes grand cordura; llamarte ha el Señor,

Que con diligencia pugnastes servir;

Sy bien le servistes abredes honor

En su santo reyno, do abes á venir;

Pero con todo esto abredes á yr

En esta mi dança con vuestra barvaça;

De matar á todos aquesta es mi caça.

Dançad, Contador, despues de dormir!

DICE EL CONTADOR.

Quien podria pensar que tan syn disanto

Abia á dexar mi contaduría?

Llegué á la Muerte, e vi desbarato

Que faria en los omes con grand osadia;

Alli perderé toda mi valía,

Averes, é joyas, y mi grand poder;

Faza libramientos de oy mas quien quisiere,

Ca cercan dolores el anima mia.

DICE LA MUERTE.

Contador, amigo, ssy bien vos catades,

Como por favor é averes por don;

Librastes las cuentas, razon es que ayades

Dolor é quebranto por tal ocasyon.

Cuento de alguarismo nin su division

Non vos ternan pró, e yredes comigo;

Andad aca luego asy vos lo digo.

E vos, Diacono, venid á leccion!

DICE EL DIACONO.

Non veo que tienes gesto de lector

Tu que me convidas que vaya á leer;

Non vy en Salamanca maestro nin doctor

Que tal gesto tenga nin tal paresçer.

Bien sé que con arte me quieres fazer,

Que vaya á tu dança para me matar;

Sy esto asy es, venga administrar

Otro por mi, que yo vome á caer.

DICE LA MUERTE.

Maravillome mucho de vos, Diacon,

Pues que bien sabedes, que es mi doctrina

Matar á todos por justa rraçon,

E vos esquivades oyr mi bocina;

Yo vos vestiré almatica fina,

Labrada de pino en que miniestredes,

Fasta que vos llamen en ella yredes.

Venga el que rrecabda, é dance ayna!

DICE EL RECABDADOR.

Asaz he que faga en recabdar

Lo que por el rey me fue encomendado;

Por ende non puedo nin devo dançar

En esta tu dança que non he acostumbrado.

Quiero yr agora apriessa priado

Por unos dineros que me han prometido;

Ca he esperado é el plazo es venido,

Mas veo el camino del todo cerrado.

DICE LA MUERTE.

Andad acá luego syn mas tardar,

Pagad los cohechos que avedes levado,

Pues que vuestra vida fue en trabajar

Como robariedes al ome cuytado;

Dar vos he un pago en que esteys asentado,

E fagades las rentas que tenga dos pasos;

Alli dares cuenta de vuestros traspasos.

Venid, Subdiacono, alegre é pagado!

DICE EL SUBDIACONO.

Non he menester de yr á trocar

Como fazen esos que traes á tu mando;

Antes de evangelio me quiero tornar

Estas quatro témporas, que aun seran llegando.

En lugar de tanto, veo que llorando

Andan todos essos, no fallan abrigo;

Non quiero tu dança, asy te lo digo,

Mas quiero pasar el salterio reszando.

DICE LA MUERTE.

Mucho es superfluo el vuestro alegar;

Por ende dexad aquesos sermones;

Non tenes maña de andar á dançar,

Nin comer obladas cérca los tizones;

Non yredes mas en las proçysiones

Do davades vozes muy altas en grito,

Como por enero fazia el cabrito.

Venid, Sacristan, dexad las rraçones.

DICE EL SACRISTAN.

Muerte, yo te rruego, que ayas piadad

De mi que so moço de pocos dias;

Non conosci á Dios con mi mocedad,

Nin quise tomar nin seguir sus vias.

Fia de mi, amiga, como de otro fias,

Porque satisfaga del mal que he fecho.

A ty non se pierde jamas tu derecho,

Ca yo yre, sy tu por mi envias.

DICE LA MUERTE.

Don Sacristanejo, de mala picaña,

Ya non tienes tiempo de saltar paredes,

Nin andar de noche con los de la caña,

Faziendo las obras que vos bien sabedes.

Andar á rondar vos ya non podredes,

Nin presentar joyas á vuestra señora;

Sy bien vos quiere, quinte vos agora.

Venit vos, Rrabi, acá meldaredes.

DICE EL RRABI.

Heloim e Dios de Habrahan,

Que prometiste la redepçion!

Non sé que me faga con tan grant afan;

Mandadme que dançe, non entiendo el son.

Non ha ome en el mundo de quantos y sson

Que pueda fuyr de su mandamiento.

Veladme, dayanes, que mi entendimiento

Se pierde del todo con grand afliccion.

DICE LA MUERTE.

Don Rrabi, Rrabi barbudo, que siempre estudiastes

En el talmud é en sus doctores,

E de la verdad jamas non curastes,

Por lo cual abredes penas é dolores,

Llegad vos acá con los dançadores,

E diredes por canto vuestra beraha,

Dar vos han possada con Rrabi aça.

Venit, Alfaqui, dexad los sabores.

DICE EL ALFAQUI.

Sy Allaha me vala, es fuerte cosa

Esto que me mandas agora facer;

Yo tengo muger discreta, graciosa,

De que he garajado é ausar plazer;

Todo quanto tengo quiero perder,

Dexame con ella solamente estar;

De que fuere viejo mandame levar,

E á ella conmigo, sy a ty pluguiere.

DICE LA MUERTE.

Venit vos, amigo, dexar el zalá,

Ca el gameño pedricaredes

A los veinte é siete: vuestro capellá

Nin vuestra camisa non la vestiredes

En Meca ni en layda, y non estaredes

Comiendo buñuelos en alegría;

Busque otro alfaquí vuestra moreria.

Passad vos, Santero, veré que diredes.

DICE EL SANTERO.

Por cierto mas quiero mi hermita vivir

Que non yr allá do tu me dizes;

Tengo buena vida aunque ando á pedir,

E como á las veces pollos é perdices;

Sé tomar al tiempo bien las codornices,

E tengo en mi huerto asaz de repollos.

Vete, que non quiero tu gato com pollos;

Adios, me encomiendo y á señor San Helices.

DICE LA MUERTE.

Non vos vale-nada vuestro recelar;

Andad acá luego vos, Don Taleguero,

Que non quisistes la hermita adobar;

Fezistes alcuza de vuestro garguero;

Non visitaredes la bota de cuero

Con que á menudo soliades beber;

Çurron nin talega non podres traer,

Nin pedir gallofas como de primero.

LO QUE DICE LA MUERTE Á LOS QUE NON NOMBRO.

A todos los que aqui no he nombrado,

De qualquier ley e estado ó condicion,

Les mando que vengan muy toste priado

A entrar en mi dança sin escusaçion;

Non rescebiré jamas exebcion,

Nin otro libelo, nin declinatoria;

Los que bien fizieron abran syempre gloria;

Los que al contrario abran dapnacion.

DICEN LOS QUE HAN DE PASAR POR LA MUERTE.

Pues que asy es que á morir avemos

De necesidad syn otro remedio,

Con pura conciencia todos trabajemos

En servir á Dios sin otro comedio;

Ca el es Principe, fin, é el medio,

Por do, sy le place, abremos folgura;

Aunque la Muerte, con dança muy dura,

Nos meta en su corro en qualquier comedio.

No. III.

EL LIBRO DEL RABI SANTOB.

The poetry of the Rabbi de Santob, whose name and title are spelt in different ways, is here printed from the manuscript in the National Library at Madrid, marked B. b. 82, folio, beginning at f. lxi. I have spoken of it, (Vol. I. pp. 86, 87,) and would repeat the wish there expressed, that the present copy should be collated with the one in the Library of the Escurial.

Como quiera que dize Salomon, e dize verdat, en el libro de los proverbios, “quien acrecienta ciencia, acrescienta dolor,” pero que yo entiendo que a esto que el llama dolor que es trabajo del coraçon e del entendimiento. E asi no lo devemos tener al tal dolor por malo, ca el non lo dixo mal dolor, nin por que ome deue causa escusarse de la ciencia e de la buena arte en la ciencia es causa al entendido, poned le en folgura corporal e espiritual, e aun digo que Salomon antes cual e despues que escrivio e dixo en los dicho proverbios e el que acreçienta çiençia acresçienta dolor al acresçento ciencia amos del ade oy vista en la biblia que le e ... el dicho libro de proverbios e el libro de los cantares o canticores e el libro de vanidades o clesiasticas, e fiso el libro de sapiençia, amad justiçia los que judgades la tierra, e sea asy que se entiende que no lo dixo por mal dolor, casy lo el syntiera por dolor no se trabajara de acresçentar çiençia, pero este dolor es asemejado al trabajo de bien faser, que trabaja ome en yr luengo camino por alcançar conplimiento de su deseo, e es aquel trabajo folgura, gloria, e no dolor, aunque pasa por el por lo mucho del bien fase ninguno aquelo dolor, e asi que dixo, acreçienta dolor, por que quien mucho lee mucho trabaja, e mientra mas acresçienta el estudio mas acrescienta trabajo para el fruto que el entendides ssaca del tal trabajo para el fruto o dolor es de tamaña gloria que el trabajo e dolor con que se alcanço es ninguno e cosa olvidada e non sentyda, non enpecible mas antes fue, e es causa de bien e es afigurado, como sy disen a omen contar doblas para el ciento es que trabaja en el contar, pero mas pro saca myentra mas contare asi que non lo dixo por dolor es pecible ni malo, ca dolor ay que ome desea á las veses que con el avrie grant folgura e non syn el asi que es muchas veses deseado dolor et commo la tanger mañera que todavia cobdiçia aquel dolor mas que todas las folguras e viçios del mundo porque es causa de todo su deseo asi que es dolor nesçesario o provechoso, e por esto non deve çesar de fablar çiençia el que sabe por cuyta de sofrir trabajos o dolor, mayor mente que es notorio, que vyene por devyna influyda de Dios en el omen que la asi que non la da Dios para que la calle nin para quel influydo solo salvo para faser bien commo la sacra ley que dio a Muyssen non sollamente para el mas para ssu pueblo de generaçion e aun para todos los nasçidos que a su ley sse allegaron, como dise Ysayas en el cº.

El linaje que lo serviere sera contado a el por publico suyo asi que el sseñor da sabiduria a uno para enseñarla a muchos, e puede aqui desir que qvien quisyere pues el señor Dios commo da la sabiduria a uno para enseñarla a muchos, tan bien la podria dar á los muchos e en verdat para que o porque es esto diria yo a el respondote que tan bien podria dar Dios la ley syn que se enseñase por escritura a cada nasçido pero no se le entendia ni seria sabido que bynya de Dios, nin por acarreamiento del Espiritu Sancto asy que non seria Dios tan conoscido, e por esto es en el secreto de Dios vien lo que a nos non se entyende, ca el Señor todas las cosas que el fiso e son con sabiduria acabada que es en el asi que devemos creer que es bien aprender que quien pretende e entender del que entyende e punar en el tal trabajo que naçe dello gloria e folgura asi que non es dolor doloroso, mas es dolor provechoso. Pues asi es, plaziendo a Dios, declarare algo en las trobas de Rabisantob el Judio de Carrion en algunas partes que parescen escritas aunque no son escritas salvo por quanto son trobas e todas escritura rymada paresçe entrepatada e non lo es que por guardar los consonantes disce algunas veses lo que ha de desir despues disce lo antes. E esto quiero yo trabajar en declarar con el ayuda de Dios para algunos que pueden ser que leeran e non entenderan syn que otro gelas declare commo algunas veses la he ya visto esto por cuanto syn dubda las dichas trobas son muy notable escritura, que todo omen la deviera de curar, ca esta fue la entençion del sabio Raby que las fiso, por que escritura rimada es mejor decorada que non la que va por testo llano, e dise asy el prologo de sus rymas es veynte e tres coplas fasta de quiero desir del mundo.

Señor Rey, noble, alto,

Oy este sermon,

Que vyene desyr Santob,

Judio de Carrion,

Comunalmente trobado

De glosas moralmente,

De la filosofia sacado

Segunt que va syguiente.

Quando el Rey Don Alfonso

Fyno, fynco la gente,

Como quando el pulso

Fallesçe al doliente.

Que luego non ayudaua,

Que tan grant mejoria

A ellos fyncaua,

Nin omen lo entendia.

Quando la rosa seca

En su tiempo sale,

El agua della fynca

Rosada que mas vale.

Asi vos fyncastes del

Para mucho turar,

E faser lo que el

Cobdiciava librar.

Como la debda mia

Que a vos muy poco monta

Con la qual yo podria

Bevyr syn toda onta,

Estando con cuyta

De miedos de pecados,

Que muchos fis syn cuyta,

Menudos e granados.

Teniame por muerto,

Mas vyno me el talante

Un cornote muy cierto,

Que me fiso vien andante.

Omen torpe, syn seso,

Seria a Dios baldon

La tu maldat en peso

Poner con su perdon.

El te fiso nascer,

Byves en merced suya;

Como podria vencer

A su obra la tuya?

Pecar es la tu maña,

E la suya perdonar,

El alongar la saña,

Los yerros oluidar.

Bien commo es mas alto

El cielo que la tierra,

El su perdon es tanto

Mayor que la tu yerra.

Segunt el poder suyo

Tanto es la su obra suya,

Segunt el poder tuyo

Tal es la obra tuya.

Obrar de omen que nada

Es todo el su fecho,

Es su vyda penada,

Es a muy poco trecho.

Como seria tan grande

Como la del Criador,

Que todo el mundo anda

E fas en derredor

Andar aquella rueda

El sol e las estrellas,

E jamas nunca queda,

E sabe cuenta dellas.

Quanto el tu estado

Es ante la tu gloria,

Monta el tu pecado

A su mysiricordia.

Seria cosa estraña

Muy fuera de natura,

La tu yerra tamaña

Ser como su mesura.

Et desto non temas

Que ser non podria,

En que non tornes jamas

En la tu rebeldia,

Mas en te arrepentyr

E fazer oraçion,

Et merced le pedyr

Con magnifestaçion

De todo lo pasado,

E partyr de lo mano,

Con tanto perdonado

Seras bien de lyviano.

Et non sabe la persona

Torpe que non se baldona

Por las priesas del mundo

Que nos da a menudo.

I non sabe que la manera

Del mundo esta era,

Tener syempre viciosos

A los onbres astrosos,

Et ser [de] guerreados

Los omes onrrados,

Alça los ojos a cata

E veras la mar alta,

Et sobre las sus cuestas

Anda cosas muertas,

E yazen çafondadas

En el piedras presciadas.

Et el peso asi

Avaga otro si,

La mas llena balança

E la mas vasya alça.

Et en el çielo estrellas

E sabe cuenta dellas,

Non escuresçen dellas una,

Sy non el sol e la luna.

Las mys canas teñilas,

Non por las auorrescer,

Ni por desdesyrlas,

Nin mançebo parescer,

Mas con miedo sobejo

De omes que bastarian

En mi seso de viejo,

E non lo fallarian.

Pues trabajo me mengua,

Donde puede auer,

Prodire de mi lengua

Algo de mi saber.

Quando no es lo que quiero,

Quiero yo lo que es;

Si pesar he primero,

Plaser avré despues.

Mas pues aquella rueda

Del cielo una ora

Jamas non esta queda,

Peora et mejora,

Aun aqueste laso

Renovara el escripto,

Este pandero manso

Aun el su rretynto;

Sonara vernaadia,

Avra su libertad,

Paresçio como solia

Valer el su quintal.

Yo proue lo pesado,

Prouare lo lyviano,

Quiça mudare fado

Quando mudare la mano.

Resçele si fablase

Que enojo faria,

Por si me callase

Por torpe fyncaria.

Quel que no se muda,

Non falla lo que plas;

Disen que ave muda

Aguero nunca fas.

Porque pisan poquella,

Saron tierra perlando;

Omes que pisan ella

Para siempre callando.

Entendi que en callar

Avri grant mejoria,

Avorresçi fablar

E fueme peoria.

Que non so para menos

Que otros de mi ley,

Que ovieron buenos

Donadios del Rey.

Syn mi rrason ser buena

Non sea despreçiada

Por que la dis presona

Rafez que mucha espada.

De fyno azero sano

Sale de rrota vayna;

Salir e del gusano

Se fare la seda fyna.

E astroso garrote

Fare muy ciertos trechos,

E algunt astroso pellote

Cubre blancos pechos.

Et muy sotil trotero

Aduze buenas nuevas,

E muy vil vezerro

Presenta ciertas prueuas.

Por nascer en el espino

No val la rosa cierto

Menos, nin el buen vyno

Por nascer en el sarmyento.

Non val el açor menos

Por nascer de mal nido,

Ni los enxemplos buenos

Por los dezir Judio.

Non me desdeñen por corto,

Que mucho Judio largo

Non entraria a coto

A fazer lo que yo fago.

Bien se que nunca tanto

Quatro tyros de lança

Alcançaria quanto

La saeta alcança;

Et rrazon muy granada

Se diz en pocos versos,

E cinta muy delgada

Suffre costados gruesos.

Et mucho ome entendido,

Por ser vergonçoso,

Es por torpe tenido

E llamado astroso.

Et sy viese sazon

Mejor e mas apuesta,

Diria su razon

Aquel que lo denuesta.

Quiero dezir del mundo

E de las sus maneras,

E commo del dubdo

Palabras muy certeras.

Que non se tomar tiento,

Nin fazer pleytesia,

De acuerdos mas de çiento

Me torno cada dia.

Lo que uno demuestra

Veo a otro loallo,

Lo que este apuesta

Veo a otro afeallo.

La vara que menguada

La diz el comprador,

Esta mesma sobrada

La diz el vendedor.

El que lança la lança

Semejale vaguarosa,

Pero al que alcança

Semejale presurosa.

Dize, sy quier no diese

Pan nin vyno al suelo

En tal que ome viese

Ya la color del çielo.

Olvidado amenos

Su color con nublados,

Con lodos non podemos

Andar por los mercados.

Lo mucho non es nunca

Vueno nin de espeçia fyna,

Mas vale contrilla poca

Que mucha melezyna.

Non puede cosa ninguna

Syn fyn mucho cresçer,

Desque fynche la luna

Torrne a fallesçer

A todo ome castigo

De sy mesmo se guarde

Mas que de enemigo

Con tanto seguro ande.

Guardese de su envidia,

Guardese de su saña,

Guardese de su cobdiçia,

Que es la peor maña.

Non puede ome tomar

En la cobdiçia tyento;

Es profundo mar,

Syn orilla e syn puerto.

De alcançar una cosa

Nasce cobdiçia de otra;

Mayor e mas sabrosa

Que mengua bien de sobra.

Quien buena piel tenia

Que el amplia para el frio,

Tabardo non pidiria

Jamas, sy non por vrio.

Por quel su veryno

Buen tabardo tenia,

Con zelo el mesquino

En cuydado venia.

Fue buscar tabardo,

E fallolo a otir acuesta

Por otro mas onrrado

Para de fyesta en fiesta.

Et sy este primero

Tabardo non fallara,

Del otro di santero

Jamas non se membrara.

Quando lo poco vyene

Cobdiçia de mas cresçe;

Quanto mas ome tyene

Tanto mas le fallesçe.

Et quanto mas alcança

Mas cobdiçia dos tanto,

Alfyn desque calça

Calças tyene por quebranto.

De andar de pye camino

E va buscar rroçyn;

De calçar calças vyno

A cobdiçia syn fyn.

Para el rrocyn quier ome

Quel piense e çeuada,

Establo e buen pesebre

E desto todo nada.

No te menguava nada,

Las calças non tenia;

Los çapatos solados

Su jornada conplia.

Yo fallo en el mundo

Dos omes e non mas,

E fallar nunca puedo

El terçero jamas;

Un buscador que cata

E non alcança nunca,

E otro que nunca se farta

Fallando quanto busca;

Quien falle e se farte

Yo non puedo fallarlo;

Que pobre bien andante

E rrico omen llamarlo.

Que non ya omen pobre

Synon el cobdiçioso,

Nin rrico synon ome

Con lo que tiene gozoso.

Que en lo quel cumple quiere

Poco le abondara,

E quen sobras quesyere

El mundo non le cabra.

Quanto cumple a omen de su,

De su algo sy syrve;

De lo demas es syenpre

Syervo a quanto vyve,

Todo el dia lazrado,

Corrido por traello;

A la noche cuytado

Por miedo de perdello.

El tanto non le plaze

Del algo que averlo,

Quanto pesar le faze

El miedo de perderlo.

Non se farta non le carbiendo

En afan nin en talega;

Et lazra non sabiendo

Para quien lo allega.

Syenpre las almas grandes,

Queriendose honrrar,

Fazen en sus demandas

A los cuerpos lazrar.

Por conplir sus talantes

Non les dexan folgar;

Fazen los viandantes

De logar en logar.

La alma granada vyene

A perderse con el çelo,

Quanto que demas tyene

Su vesyno un pelo.

Tyende grant miedo fuerte

Que le aventajaria,

E non le membraria de la muerte

Que los ygualaria.

Por buscar lo demas

Es quanto mal auemos;

Por lo necessario jamas

Mucho non le lazraremos.

Sy non que te mengue quieres

Dexa la tu cobdiçia;

Lo que auer podieres

Solo eso cobdiçia

Tanto es un debdo fuera

De la rraya asignada,

Commo si lueñe tierra fuera

Dende una jornada.

Quanto mas que auia

Pesar el omen loco,

En lo queste perdia

Por mucho que por poco.

Quando por poco estoruo

Perdio lo que buscaua,

Del grant pesar que ovo

Nunca se conortava.

Non sabe que por cobrirse

Del ojo cunple tanto

Un lienço, como si fuese

Muro de cal i canto.

Tanto se lo que yaze

Detras del destajo,

Quanto se lo que faze

El de allende tajo.

Lo que suyo non era,

Tanto, con dos pasadas,

Lueñe, como sy fuera

Dende veynte jornadas.

Tan lueñe es de ayer

Commo el año pasado,

Es quien ha de ser

De feridas guardado.

Tanto val un escudo

Entre el e la saeta,

Como sy todo el mundo

Entre el e ella meta.

Ca pues non lo firio,

Tal es un dedo cerca

Del, commo la que dio

Allende la çerca.

El dia de ayer tanto

Alcançar podemos,

Nin mas nin menos quanto

Oy null años faremos.

Tu por mucho andar

Alyñar lo pasado,

Nin pierde por quedar

Lo que non es llegado.

Tan fea nin fermosa,

En el mundo ya ves,

Se puede alcançar cosa

Sinon por su reves.

Quien ante non esparze

Trigo, non allega,

Sy con tierra non ayaze

A espiga nunca llega.

Non se puede coger rosa

Syn pisar las espynas,

La miel es dulce cosa

Mas tyen agras vezyna.

La pas non se alcança

Synon con guerrear;

Non se gana folgança

Synon con el lazrar.

Por la grant mansedat

A ome fallaran;

E por grant crueldat

Todos lo aborresçeran.

Por la grant escaseza

Tener lo ha por poco;

Por mucha franqueza

Rrazonar lo ha por loco.

Sy tacha non oviese

En el mundo pobreza,

Non aunque valiese

Tanto como la flaqueza.

Mas ha en ella una

Tacha que le enpesce

Mucho, que commo la luna

Mengua e despues cresce.

La franqueza sosobra

Es de toda costunbre,

Que por usar la cobra

Saber las cosas onbre.

Lo que omen mas usa,

Eso mejor aprenda,

Sy non es esta cosa

Que por usar la mas pierde.

Usando la franqueza,

No se puede escusar

De venir a pobreza,

Que en mucho la usar.

Que todavia dando

Non fyncaria que dar,

Asi que franqueando

Menguara al franquear.

Commo la candela mesma,

Tal cosa es al ome

Franco, que ella se quema

Por dar a otro lunbre.

Al rey solo conviene

De usar la franqueza,

E sigurança tyene

De non venyr a pobreza.

A otro non es bien

Sy non lo comunal;

Dar e tener convien;

E lo demas es mal.

Sy omen dulce fuere

Commo agua lo veneran,

E sy agro sopiere

Todos lo escopiran.

Sy quier por se guardar

De los astreros omes

A menudo mudar

Deve las costunbres.

Que tal es ciertamente

El come commo el viso,

Rrecelando la gente

Ante que lo han pasado.

Uno dando vozes

Donde entrades,

Fondo es cient braças

Que vos aventurades;

Desque a la orilla pasa

Diz que dubdades;

No dan a la rodilla,

Pasad e non temades.

Et bien tal es el ome,

Desque es barruntado

En alguna costunbre,

Por ella es entrado.

Por esto los omes,

Por se guardar de dampno,

Deven mudar costunbres

Como quien muda damno.

Oy bravo, cras manso;

Oy sinple, cras lozano;

Oy largo, cras escaso;

Oy en cerro, cras en llano.

Una vez umildança,

E otra vez baldon;

E un tienpo vengança,

E en otro tienpo perdon.

Bien esta el perdon

Al que se puede vengar,

E soffrir el baldon

Quando se puede negar.

Con todos non convienen

Usar por un ygual,

Mas a los unos con bien,

A los otros con mal.

Pagado e sanudo

Vez dexa e vez tien,

Que non ha mal en el mundo

En que non ay bien.

Tomar del mal lo menos

E lo demas del bien;

A malos e a buenos,

A todos estos convien.

Honrrar por su bondat,

Al bueno es prouado;

Al malo de maldat

Suya por ser nunca dado.

Lo peor del buen ome

Que non vos faga bien,

Que dano de costunbre

Del bueno nunca vyen.

Et lo mejor del malo

Que mas del non ayades,

Ca nunca bien fallarlo

En el non entendades.

Pues ser ome manso

Con todos non convien;

Mas oy priesa, eras paso;

Vezes mal, vezes bien.

El que quisiere folgar

Ha de lazrir primero,

Sy quiere a paz llegar

Sea antes guerrero.

Al que torrna al robo

Fuelga maguer le agrado,

Plazer al ojo del lobo

Con el polvo del ganado.

Sienbra cordura tanto

Que non nasca paresa,

E verguença, en quanto

Non la llamen torpeza.

Fizo para lacerio

Dios al ome nascer,

Por yr de feria en feria

A buscar do guarescer.

Por rruas e por feria

A buscar su ventura,

Ca es muy grant soberuia

Quere pro con folgura.

Non ha tal folgura

Commo lazeria conpró,

E quien por su cordura

Su entencion cunplio.

Quien por su seso cierto

Quiere acabar su fecho,

Una vez entre ciento

No sacaria provecho.

Ca en las aventuras

Yaze la pro colgada,

E es con las locuras

La ganancia conprada.

Quien las cosas dubdadere,

Todas non se meseran;

De lo que cobdiciare

Poco acavara.

Por la mucha cordura

Es la pro estoruada,

Pues en la aventura

Esta la pro colgada.

Pues por rregla derecha,

Derecha el mundo non se guia;

El mucho dubdar echan

A ome en astrosia.

Mal seso manifiesto

Non digo yo usar,

Quel peligro presto

Deuelo escusar.

Mas ygual uno de otro

El menguar e el sobrar,

A lazrar o encuentro

Deuese aventurar.

Quien vestyr non quiere

Sy non piel syn yjada,

De frio que fizyere

Avra rraçon doblada.

Quien de la pro quiere mucha

A de perder e vrio;

Quien quiere tomar trucha

Aventurese al rrio.

Quien los vientos guardare

Todos non se abraran,

E quien las trunes guardare

Jamas non segara.

Non syn noche dia,

Nin segar syn senbrar,

Nī ha fumo syn fuego,

Nī reyr syn llorar.

Nō ay syn corro luēgo,

Nī syn tarde ayna,

Nī ha fumo syn fuego,

Nī syn comas faryna.

Nī ganar syn perder,

Nī syn luxar altera,

Saluo en Dios poder

Quel y a syn flaqueza.

Nī ha syn tacha cosa,

Nī cosa syn soçobra,

Nī syn fea fermosa,

Nī sol nō ha syn sonbra.

La vondat de la cosa

Saben por su rreues;

Por agra la sabrosa,

La faz por el reues.

Syn noche nō ouiesemos,

Ninguna mejoria

Conoscer lo sabriamos

A la lunbre del dia.

Nō ha piel syn yjadas,

Nī luēgo syn despues,

Nī viētre syn espaldas,

Nī cabeça syn pies.

Demas q son muy pocos

Los q saben el seso,

Tā poco como de los locos

Los cuerdos por un peso.

Uno nō sabe el quanto

Buscar de lo q deue,

E el otro dos tanto

Del derecho se atreue.

El uno por allēde

Buscar de su derecho,

E otro por aquende

Nō ovieron provecho.

Et los q trabajaron

De los en paz meter,

Por muy torpes fyncaron

Solo en lo cometer.

De sy dan cuēta cyerta,

Qēn orgullo mantyē,

Que poco en su tyesta

De meollo nō tyē.

Que sy nō fuere loco

Nō usaria asy,

Si conosciese un poco

Al mūdo e a sy.

Sy esta paz fysiera

Ligero fuera luego

De creer que boluiera

Al agua con el fuego.

Usa el omē noble

A los altos alçarse,

Synple e cōuenible

A los baxos mostrarse.

Muestra la su grandeza

A los desconoscidos,

E muestra grant synpleza

A los baxos caydos.

Es en la su pobreza

Alegre e pagado,

E en la su riqueza

Muy synple mesurado.

Su pobreza encubre,

Dase por viē andante;

E la su pries a sufre

Mostrādo buē talāte.

Reues usa el vyllano

Abaxādose a los mayores;

Alto e loçano

Se muestra á los menores.

Mas de quantas es dos tanta

Muestra su mal ādança,

E el mundo espāta

En la su buena andāça.

En la su mala andança

Et mas baxos q tierra,

E en su buena andança

Al cielo quere dar guerra.

Al que oyr q syere

Las trueuas del villano,

Por que quādo lo vyere

Lo conosca de plano.

Nō far nada por rruego,

E la pena cōsyente;

Que brantadlo e luego

Vos sera obendiēte.

Corno el arco lo cuento

Yo en todo su fecho,

Que fasta q el fare tuerto

Nunca fare derecho.

Peor es leuantarse

Un malo en la gēte,

Mucho mas q perderse

Diez buenos ciertamente.

Ca perderse los buenos,

Cierto el bien fallesçe;

Pero el daño menos

Es el ql mal cresçe.

Quando el alto cae

El baxo se leuāta,

Uida al fumo trae

El fuego q amata.

El caer del rroçio

Faz leuantar yeruas,

Onrraste con el ofeçio

Del señor las syeruas.

Omē que la paz qēres,

E nō semer merino,

Qual para ty quisyeres

Quieras para tu vezyno.

Fijo de omē q te querellas,

Quando lo q te aplaze

Nō se cunple e rrebellas

En Dios porque nō faze.

Todo lo q tu queres

E andas muy yrado,

Nō te miēbras q eres

De vil cosa criado?

De una gota suzya

Podrida e dañada,

E tyenes te por luzya

Estrella, muy presçiada.

Pues dos vezes paresciste,

Camino muy abiltado,

Locura es preciarte,

Daste por mēguado.

E mas q un moxquito

El tu cuerpo nō ual;

Desque aquel espryto

Q el mesçe del cal.

Nō se te mīetra tu cima

E andas de galope,

Pisando sobre la syma

Do las muestra dō lope.

Que tu señor seria

Mill vezes, et gusanos

Comē de noche e de dia

Su rrostro e sus manos.

Mucho te maravillas,

Tyenes te por mēguado,

Por q todas las villas

Nō mandas del rregnado.

Eres rrico, nō te fartas,

E tyenes te por pobre,

Cō codicia q as, nō catas

Si ganas para otre.

E de tu algo pocas,

Para envolver tus huesos

Abras varas pocas

De algunos lienços gruessos

Lo al heredara

Alguno q nō te ama,

Para ty nō fyncara

Sola la mala fama,

Del mal q en tus dias

E la mala verdat

En las plaças fazyas

E en tu poridat,

Quando las tus cobdicias

Ganar para ser mītroso,

Por muy sabio te presçias

E antes por astroso.

Et los enxemplos buenos

Nō murieron jamas,

E quanto es lo de menos

Tanto es lo demas.

El seso, certero

Al q da Dios ventura

Acierta de ligero

E non por su cordura.

Fazere lo que plaze

A Dios en toda plīto,

Omē nada nō faze

Por su entendymiento.

Sy fas por ventura

Lo q a el plazya,

Tyeñ que por su cordura

E su sabiduria.

E faze del escarnio

Dios, por q quiere creer

Q puede alongar daño

E provecho traer.

Por nō errar

Este seso çierto,

Trabaja por lazrar,

Sy quier ladra de riebto.

Que las gentes nō digan

Del que es perezoso,

Nī del escarnio fagan,

Nī lo tengan por astroso.

Trabaje, asy como

Sy en poder

Del omē fuere mismo

El ganar e el perder.

Et por conortarse,

Sy lazrarē vano,

Deue bien acordarse

Q nō es en su mano.

Lazre por guaresçer

Omē e la pro cuelgue.

En Dios que lo fyzo nascer

Fyzo por q nō fuelgue.

Darle ha su gualardon

Bueno e syn destajo,

Nō qrra que syn don

Sea el su trabajo.

Nō puede cosa nascida

Syn afan guarescer,

E nō avra guarida

Menos por hollesçer.

Nō quedan las estrellas

Punto en un lugar,

Seria mal lazrar ellas

E los omes folgar.

Nō se mesçen las estrellas

Por fazer a si vicio,

Es el merçed dellas

Fazer a Dios seruiçio.

Et el merced del ome

Es para mejoria

A si e non á otre

Lo mandaros lazrar.

Diole Dios entēdymiento

Por q busque guarida,

Por q fallescimiento

Nō aya en su vyda.

Sy cobro nō fallo

For el bolleçer,

Nō deziā que valio

Menos por sollesçer.

Por su trabajo quito

De culpa fyncaria,

E qçaria evito

Alguno faltaria.

Es por andar la rrueda

Del molyno presdada,

E por estar queda

La tierra es follada.

Establo es de huerta

En q fruto nō nasce,

Nō vale mas q muerta

El omē que nō se mesçe.

Nō cumple q non gana,

Mas lo ganado pierde,

Fazyendo vyda penada

El su cabdal espiende.

Nō ha mayor afan

Q la mucha folgura,

Que pone a omē en grant

Valdon e desmesura.

Faze el cuerpo folgado

El coraçon lazrar

Con mucho mal cuydado,

Q lo trae a errar.

Demas el q qsiere

Estar syempre folgado,

De lo que mas ovyere

Menester sera mēguado.

El qle desearia,

Quando le nō toviese a ojo,

Veyēdo lo cada dia

Toma con el enojo.

Sacan por pedyr lluuia

Las rrequilias e cruzes,

Quando el tpo nō uvia,

Dan por ella vozes.

Et sy viene a menudo,

Enojase con ella,

E maldizen al mūdo

E la pro q vyen della.

Farian dos amigos

Cinta de un anillo,

En q dos enemigos

Nō meteriā un dedillo.

Aun lo q Lope gana,

Domīgo enpobresce,

Con lo q Sancho sana,

Pedro adoleçe.

Qudo vyento se leuanta,

Ya apelo, ya auriego,

La candela amata,

Ençiende el grāt fuego.

Do luego por my sentēçia

Que es biē del cresçer,

E tomar grāt acuçia

Por yr bollesçer.

Que por la su flaquesça

La candela muriô,

E por su fortaleza

El grāt fuego byuio.

Mas apelo a poco

Rato deste juysyo,

Q veo escapar el flaco

E puresçer el rrezyo.

Q ese mesmo viēto

Q a esos dos fazia,

Fizo çoçobra desto

En este mesmo dia.

El mesmo menuzo

El arbol muy granado,

E non se el peruze

Del la yerua del plado.

Q en sus casas se qma,

Grant pesar ha del viento,

Qñdo sus eras auienta

Con el ha grāt pagamiento.

Por ende nō se jamas

Tener me a una estaca,

Nī se qual me val mas

Sy preta nī sy blanca.

Qñdo caydo, ql derecho

En toda cosa presta,

Fallo a poco trecho

Q no es cosa çierta.

Sy uno pro ha

A otro caro cuesta,

Si el pero lo loa

Al arco lo denuesta;

Ca el derecho del arco

Es ser tuerto fecho,

E su plazer del maestro

Auer pesar derecho.

Por ende nō puedo cosa

Loar nī denostalla,

Nī desyr la fermosa

Sol, nī feo llamalla.

Segūt es el lugar

E la cosa qual es,

Sy faz priesa o vagor

E faz llama en vez.

Yo nunca he querella

Del mūdo, de q muchos

La han, q por muchos

Se tienē por mal trechos.

Que faz bien a menudo

Al torpe e al sabio,

Mas el entendido

Esto ha por agrauio.

Et visto como omē

Saluese grande o chico,

Faz al acuçioso pobre

E al q se duerme chico.

E aquesto Dios usa,

Por q uno de ciēto

Nō cuyda, q faz cosa

Por su entendimiento.

Unos vi por locura

Al cançar grāt prouecho,

E otros que por cordura

Pierdē todo su fecho.

Nō es buena locura,

La q a su dueño baldona,

Nin es mala locura

La q lo apresona.

Yo vi muchos tornar

Sanos de la fazyenda,

E otros ocasionar

Dentro en la su tyenda.

Et muere el doctor

Que la fisique reza,

E por guaresce[r] el pastor

Con la su grāt torpeza.

Nō cumple grāt saber

A los q a Dios nō temen,

Nin acunple el auer

De que pobres nō comen.

Quādo yo meto miētes,

Mucho alegre seria

Con lo q otros tristes

Veo de cada dia.

Pues si certero bien

Es aql q cobdiçio,

Por ql q lo tien

Nō toma coñl viçio

Mas esta es señal

Q nō ha biē terçero

En el mūdo e nō ha mal

Q sea verdadero.

Bien cierto el seruiçio

De Dios es ciertamente,

Mas por quitar el viçio

Oluidanlo la gente.

Et otro bien a par deste

El seruiçio del rey,

Q mantyene la gente

A derecho e ley.

Suma de la razō

Es grande torpedat,

Leuar toda sazon

Por una egualdat.

Mas tornasse a menudo,

Como el mūdo se torna,

A las vezes estudo,

A las vezes esbona.

Toda buena costunbre

Ha cierta medida,

E, si la pasa onbre,

Su bondat es perdida.

De las cobdiçias syēpre

Los sabores dexando,

E de toda costumbre

Lo de medio tomando.

De las muchas querellas

Q en coraçon tengo,

Una la mayor dellas

Es la contar uengo.

Dar la ventura pro

Al q faria malicia,

E se echariā pro

E otros cobdiçia.

De poco algo ganar

Faria grāt astrosia,

E de qrer perdonar

Esto nō lo podria.

Q la ventura tyene

Por guisado de le dar,

Mucho mas ql vyene

Por boca de mandar.

Et faze le bien andante

De la honrra e valia,

Lo qual por talāte

Buscar nō le pesaria.

Ventura qere usar

Subir de tal subyda,

Ql nō lo treueria buscar

Cobdiçiar en su vyda.

El syenpre trabajado

E meter se a quāto

Baldon tyene el hōrrado,

Por honrrar e por qbrāto.

Tenerse ya por vano

Syn sol cuydase en ella

E vienele a la mano

Syn trabajar por ella.

Al sabio pregūtaua

Su deçiplo un dia,

Porque trauajava

De alguna merchandia;

Et yr bollesçer

De lugar en lugar

Para enrriqier

E algo ganar.

Et rrespondiole el sabio

Que, por algo cobrar,

Non tomaria agrauio

De un punto lazrar.

Diz por que buscare

Cosa de que jamas

Nunca me fartare,

Fallandolo e mas.

Acuçia nin cordura

Non ganan aver;

Ganase por ventura

Non por sy, nin por saber.

Pierde por flaqueza

Fazer e mucho bien,

Guardanlo escazesa,

Vileza non mantyen.

Et, por esta rrazon,

Faria locura granada

El sabio que sazon

Pediese en tal demanda.

Con todo eso convyen

Al que algo ouiere,

Fazer del mucho vien

Quanto el mas pudiere.

Non lo pierde franqueza

Quando es devenida,

Nin lo guarda escaseza

Quando es de yda.

Non ha tan buen thesoro

Como el bien fazer,

Nin aver tan seguro,

Nin con tanto plazer.

Como el que tomara

Aquel que lo fizyere,

En la vida lo honrrara

E despues que muriere.

El que bien fecho non teme,

Que lo furtaran ladrones,

Nin que fuego lo queme,

Nin otras ocasiones;

Nin ha por guardarlo

Conde fijo menester,

Nin en arca cerrarlo,

Nin so llaue meter.

Fynarle ha buena fama,

Quando fueren perdidos,

Los algos e la cama

E los buenos vestidos.

Por el seria onrrado

El linaje que fyncare,

Quando fuere acabado

Lo que del heredare.

Jamas el su buen onbre

Non se oluidara,

Que el tenga de todo onbre

Syempre lo nombrara.

Por ende bel bien fazer

Tu poder mostraras,

En al do tu plazer

Lo demas dexaras.

De toda cobdiçia

Dexa la mayor parte,

E de fazer maliçia

Los omes han talante.

Quien de mala ganancia

Quiere sus talegas llenas,

De buena segurança

Vazyara sus venas.

Non ha tan dulce cosa

Como la segurança,

Nin ha miel mas sabrosa

Que por omildança.

Nin ha cosa tan quista

Como la humildança,

Nin tan sabrosa vista

Como la buena andança.

Nin ha tal locura

Como la obedencia,

Nin tal baragania

Como la buena sufrençia.

Non puede aver tal maña

Omen como en sofrir,

Nin faga con la saña

Que le faga rrepentyr.

El que por que sufrio

Se touo por abiltado,

A la syma salio

Por mas aventurado.

Non ha tan atreguada

Cosa como la pobreza,

Nin cosa guerreada

Tanto como la riqueza.

Digo que omen pobre

Es pryncipe desonrrado,

Asy el rico omen

Es lazrido, onrrado.

Quien se enloçanescio

Con honrra que le crescia,

A entender bien dio,

Que no lo meresçia.

Tyene la loçania

El seso tan desfecho,

Que entrar non podrya

Con ella so un lecho.

Nunca omen nasció

Que quanto le pluguiese,

Segunt lo cobdició,

Tal se le cumpliese.

Quien quiere fazer pesar,

Convienle apercebyr;

Que non se puede escusar

De a tal rrescebyr.

Si quieres fazer mal,

Pues farlo a tal pleito,

De rrescebyr a tal

Qual tu fysyeres çierto.

Non puede estar paz

Sy una mala obra,

Fyzyere a topar

En rresçebyr tu otra.

Quien sabe que non nasciste

Por venir apartado,

Al mundo non veniste

Por ser auentajado.

En el rrey mete mientes,

Toma enxemplo del,

Mas lazro por las gentes

Que las gentes por el.

Por sus mañas el onbre

Se pyerde o se gana,

E por su costunbre

Adoleçe o sana.

Cosa que tanto le cunple

Para amigos ganar,

Non ha como ser synple;

Viensse razon.

Syn que este pressente,

Conosceras de ligero

Al omen, en su absente,

En el su mensajero.

Por su carta sera

Conoscido en cierto,

Por ella parescera

El su entēdymiento.

En el mundo tal cabdal

Non ha como el saber,

Nin heredat, nin al,

Nin alguno otro aver.

El saber es la glorya

De Dios e la su gracia,

Non ha tan noble joya,

Nin tan buena ganancia;

Nin mejor compasion

Quel libro, nin tal,

E tomar entençion

Con el mas que paz val.

Los sabios que querrian

Uer lo fallara

Con el, e toda vya

Con ellos fablara.

Los sabios muy granados

Que omen deseaua,

Filosofos honrrados

E ver cobdiciava.

Lo que de aquellos sabyos

El cobdiçiaua, auia;

Eran sus petafios,

E su sabyduria.

Ally lo fallara

En el libro sygnado,

Respuesta avra

Dellos por su dyctado.

Aprendera nueva cosa

De muy buen çierto,

De mucha buena glossa

Que fyzieron al testo.

Non querria synon leer

Sus letras e sus versos

Mas, que non ver

Sus carnes e sus huessos.

La su sabencia pura

Escryta la dexaron;

Sin ninguna voltura

Coporal la asumaron.

Si buelta terrenal

De ningun elemento

Saber celestial

Claro entendimiento;

Por esto solo quier

Todo ome de cordura

A los sabios ver,

E non por la fygura.

Por ende tal amigo

Non ha como el libro

Para los sabios digo,

Que con cortes non lidio,

Ser syeruo del sabio

E syeruo del omen nesçio,

Destos dos me agrauio,

Que andan por un presçio.

El omen torpe es

La peor animalia

Que en el mundo es,

Cierto e syn falia.

Non entyende fazer

Synon deslealtad;

No es su plazer

Synon fazer maldad.

Lo que es mas entyende

Que bestia en acuçia,

En engaños lo espiende

E en fazer malyçia;

Non puede otro aver

En el mundo tal amigo,

Como el buen saber

Nin peor enemigo

Que la su torpedat,

Que del torpe su saña

Mas pesa en verdat

Que arena e maña.

Non ha tan peligrosa

Nin ocasion tamaña,

Como en tierra dobdosa

Camino sin conpaña.

Nin tan esforçada cosa

Como la verdat,

Nin cosa mas dobdosa

Que la deslealtad.

El sabio coronada

Leona semeja;

La verdat es formada

La materia gulpeja.

Dizyr sienpre verdat

Maguer que daño tenga,

E non la falsedat

Maguer pro della venga.

Non ha cosa mas larga

Que la lengua del mintroso,

Nin aura mas amarga

De comienço sabroso.

Faze rrycos los omes

Con sus prometymientos

Despues fallanse pobres

Omes llenos de vyentos.

Las orejas tiene faltas

El coraçon fanbriento

El que las oye tantas

Cosas dize cimiento.

Non ha fuerte cosa castillo

Mas que la lealtad,

Nin tan ancho portyllo

Como la mala verdat.

Non ha ome tan cobardo

Como el que mal ha fecho,

Ni baragan tan fuerte grande,

Como el que trae derecho.

Non ha tan syn verguença

Como es el derecho,

Que faze esa fuerça

Del daño que del prouecho.

Tan syn piedat meta

Al pobre e al rrico,

E con un ojo cata

Al grande e al chico.

Al señor non lisonja

Mas que al serviçial;

El rrey non aventaja

Sobre su officyal.

Para el juez malo

Fazese del muy franco;

Al que no lo tyendalo

Faze vara del arco.

El mundo, en verdat,

De tres cosas se mantyen,

De juyzio, e de verdat,

E paz, que dellos vyen.

El juyzio es

La piedra ametal;

De todas estas tres

Es la que mas val.

Ca el juysio fas

Descobryr la verdat,

E con la verdat

Viene e amistad.

Et pues por el juyzio

El mundo se mantyene,

Tan honrrado ofyçio

Baldonar non conuiene.

Deuiase catar antes

De dar tal petycion

Al omen que byen cate,

Que le es su entyncion.

Tal omen que nō mude

La entynçion del oficio

Ualdonar non convyene

· · · · · ·

Ni entyenda nin cuyde,

Que fue dado por vicio.

Ca por perro del ganado

Es puesto el pastor,

Non pone el ganado

Por la pro del pastor.

Non cuyde que fue fecho

Por que por presente

Del ageno derecho

Faga al su paryente.

Nin por que de por suelto

Al que fue su amigo,

E syn derecho tuerto

Faga al su enemygo.

Ca non se puede ayunar

Jamas este pecado,

Al sano perdonar

Feridas del llagado.

Al pagado soltar

Demanda del forçado;

Al entrego tostar

La voz del tortyçiado.

Por amor nin presçio

Maldizelo la ley,

Ca de Dios el juyzio

Es solo e del rrey.

De las vezes tenyente

Es de Dios et del rrey,

Por que judguen lo gento

A derecho e a la ley.

Mensajero lo fysieron

De una cosa sygnada,

En poder no le dieron

Cresçer nin menguar nada.

Para sy non entyenda

Leuar sy non las vozes;

Su salario a tyenda

De aquel quel da las vozes.

Et quel obra fysyere

Tal gualardon avra,

E que en esto entendyere

Jamas non errara.

Al juez syn maliçia

Es afan e enbargo,

E juez syn codiçia

Valele un obrado.

Cobdiçia e derecho,

Esto es cosa cierta,

Non entraran en un techo

Nin so una cubyerta.

Nunca de una camisa

Amas se vistieron;

Jamas de una deuisa

Señores nunca fueron.

Quando cobdicia vyene

Derecho luego sale;

Do este poder tyene,

Este otro poco vale.

El oficio al omen

Es enpresentada cosa,

E la buena costunbre

Es joya muy presçiada.

Quien de Dios tyene

Fuerça, non faga del anillo;

Guarde Dios la cabeça

Que non le manguara el capillo.

Lo que es suyo pierde

Omen por su maldat,

E lo ageno puede

Ganarlo por bondat.

Perdezsea un consejo

Por tres cosas priuado,

Saber el buen consejo

Que non es escuchado,

E las armas tener

El que no las defyende,

E algo aver

El que non lo despyende.

Fallo tres dolencias,

Que non puede guaresçer,

Nin ha tales especias

Que las puedan vencer.

El pobre peresoso

Non puede aver consejo,

Mal querençia de envidioso

E dolencia de onbre viejo.

Ssi de los pies guaresçe,

Duele luego la mano;

Del baço adoleçe,

Quando del ffigado es sano.

Et mal querençia que vyen

De çelo non se puede

Partyr syn aquel byen;

El que lo ha non pyerde.

A los omes el celo

Mata e la cobdicia;

Pocos haze el çielo

Sanos desta dolençia.

Hacelo uno de otro,

El alto e el symple;

E el que tyene quatro

Tanto de lo que l’ cumple.

Quanto quier que mas algo

Ha el su vezino,

Tyene todo su algo

Por nado el mesquino.

Tan bien grant mal le faz,

Non le teniendo tuerto,

Por venyr tu en paz

Sse tyene el por muerto.

Que mas que sie venga quisiste

Aver del enbidioso,

Que estar el triste

Quando tu estas gozoso.

Tres son los que vienen

Cuytados syn cuydado,

E de los que mas deuen

Dolerse todo el mundo.

Fijo dalgo que menester

Ha al ome villano,

E con mengua a meter

Se vyene en su mano.

E fidalgo de natura,

Usado de franqueza,

Traxolo la ventura

A mano de vyleza.

E justo, ser mandado

De senor tortyçiero

Ha de fazer fuerçado,

E el otro tercero.

Sabio que ha por premia

De seruir señor nesçio,

Toda la otra lazerya

Ante esta es grant viçio.

De dos panes se gouierna,

E de fuera se farta,

E en cada tauerna

Beue hasta que se farta.

Este solo en el mundo

Byue sabrosa uyda,

E otro ha segundo

De otra mayor medida.

El torpe bien andante,

Que con su grant torpeza

Non le pasa en talante,

Que puede aver pobreza?

Fazyendo lo quel’ plaze

Non entyende el mundo,

Nin los cambios que faze

Su rrueda a menudo.

Cuyda que estara

Syenpre de una color,

E que non abaxara

El de aquel valor.

Como el pesce en el rrio

Vicioso e rryendo,

Non sabe el sandio

La red que l va texendo.

Mas omen entendido

Sabio por byen que l vaya,

Non le puede fazer el mundo

Bien con que plazer aya.

Rescelando del mundo

E de sus cambiamientos,

E de como a menudo

Se cambia los sus vientos.

Sabe que la ryqueza

Pobreza es su cima,

E sola alteza

Yaze fonda cima.

Ca el mundo conosce,

E que su buena obra

Muy ayna fallesçe

E se pasa como sonbra.

Quanto es el estado

Mayor de su medyda

Ha omen mas cuydado

Teniendo la cuyda.

Quanto mas cae de alto

Tanto peor se fiere,

Quanto mas bien ha, tanto

Mas teme, sy se pyerde.

Al que por llano anda

Non tyene que se desçender;

El que non tyene nada

Non recela perder.

Erfuerço en dos cosas

Non puede omen tomar,

Tanto son dubdosas

El mundo e la mar.

El bien non es seguro,

Tan ciertos son sus cambios;

Non es su plazer puro

Con sus malos rresabios.

Torrna su detenencia

La mar mansa muy braua;

E el mundo oy despreçia

Al que ayer honrraua.

Por ende el grant estado

Ha omen de saber;

Fazelo beuyr cuytado

E tristeza auer.

El omen que es onbre

Syempre byue cuytado;

De rryco es pobre,

Nunca le mengua cuydado.

El afan del fidalgo

Sufre en sus cuydados,

E el uyllano largo

Afan en su costados.

El omen presçiado

Non es mas quel muerto,

E el rryco es guerreado

Non teniendo tuerto.

Del omen uyuo dizen

Las gentes sus maldades,

E desque muerte fazen

Cuenta de sus bondades.

Quando pro non le terrna

Loanlo vien la gente,

De lo que le non verna

Bien danle largamente.

Et quando es byuo callan

Con çelo todos quantos

Byenes ha en el, e fallan

Desque mueren dos tantos.

Que myentra byuo fuere

Syenpre le cresçeran celosos,

E mengua desque mueren

E cresçen mintrosos.

Quien de sus mānas quiere

Ser enderesçado

E guardado quesyere

Ser bien de pecado,

Nunca jamas faga

Escondydamente

Cosa que l’pesara,

Que lo sepan la gente.

Poridat, que querria

Encobrir de enemigo,

Non la descubra

Tan poco al amigo;

Que puede ocasionar,

Fyando de amigo,

Que se podra tornar

Con saña enemigo.

Que por poca contyenda

Se canbian los talantes,

E sabran su fasyenda

Omens que querria antes.

Moryr quebrantado

Oviese el su fecho,

E rrepentyr sea quando

Non le tterna prouecho.

Si esto que a el

Otro amigo suyo,

E el, fyando del,

Descobrir sea lo tuyo.

Et el amor del tuyo

No le aprouecha[ra],

Pues quel amygo suyo

Tu fasyenda sabra;

Ca, puesto que non venga

Daño por el prymero,

Non se que pro te tenga,

Pues lo sabe el terçero.

Enxemplo es tercero

Que lo que saben tres

Es ya pleyto plazero

Sabelo toda rey. [sic]

Demas es grant denuesto

E fealdat e mengua;

Su corazon angosto,

E larga la su lengua.

Son las buenas costunbres

Ligeras de nonbrar,

Mas son pocos los omens

Que las saben obrar.

Seria muy buen omen

El que sopiese obrar

Tanto buena costunbre,

Que sabria yo non obrar.

Todo omen non es

Para dezyr e fazer;

E asi como alguna vez

En las contar plazer

Pesar tomo despues,

Por que las se nonbrar

Tan byen que cunple pues

Non las se obrar.

Entregome en nonbrallas,

Como sy las sopiese

Obrar, e encontrallas

Como sy las sopiese;

Syn las obrar dezyrlas,

Sy a my pro non tyen,

Algunos en oyrlas

Aprenderan algunt byen.

Non dezyr nin fazer,

Non es cosa loada;

Quanto quier de plazer

Mas vale algo que nada.

Non tengas por vil omen

Por que pequenno quel veas,

Nin escryuas tu nonbre

En carta que non leas.

De lo que tu querras

Ffazer al tu enemygo,

Deso te guardaras

Mas que del te castyllo.

Ca por le enpesçer

Te torrnas en mal, quanto

Non te podra nasçer

Del enemigo tanto.

Todo el tu cuydar

Prymero e mediano

Sea en byen guardar

Luego a ty de mano.

Et desque ya pusyeres

Byen en saluo lo tuyo,

Entonçes sy quisyeres

Piensa en daño suyo.

Fasta que puesto aya

En saluo su rreyno,

El rrey cuerdo non vaya

Guerrear el ageno.

Lo que ayna quisyeres

Fazer, faz de vagar;

Ca sy priesa tu dyeres

Convyene enbargar.

Por enderesçar errança

Nascera del quexarte,

E sera tu tardança

Mas por apresurarte.

Quien rrebato senbro

Cojo rrepetymiento,

Quien con sosyego obro

Acabo su talento.

Nunca omen perdio

Cosa por la sufrençia,

E quien priesa se dio

Rrescebio rrepentençia.

De peligro e mengua

Sy quisyeres ser quito,

Guardate de tu lengua

E mas de tu espirito.

De una fabla conquista

Puede nasçer e muerte;

E de una sola vista

Cresçer grant amor fuerte.

Pero lo que fablares

Sy en escrito no des,

Sy tu pro fallares,

Negar lo has despues.

Negar lo que se dize,

Han vezes, han lugar;

Mas sy escryto yaze

Non se puede negar.

La palabra a poca

Sazon es oluidada,

E la escritura fynca

Para syenpre guardada.

E la rraçon que, puesta

Non yaçe en escryto,

Tal es como saeta,

Que non llega al tyro.

Los unos de una guisa

Dizen, los otros de otra,

Nunca de su pesquisa

Vyene cierta obra.

De los que y estouyeron

Pocos se acordaran;

De como lo oyeron

Non concertaran.

Sy quier braua sy pransa,

La palabra es tal

Como sombra que pasa,

E non dexa señal.

Non ha lança que pase

Todas las armaduras,

Nin que tanto traspase

Como las escrituras.

Que la saeta lança

Fasta un çierto fyto,

E la letra alcança

De Burgos a Egibto.

Que la saeta fyere

Al byuo, que se syente,

E la letra conquiere

En vida e en muerte.

La saeta non llega

Sy non al que es presente,

E la escrytura llega

Al de allende Oryente.

De saeta defyende

A omen el escudo,

E de letra non puede

Defender todo el mundo.

A cada plazer ponen

Los sabios un sygnado

Tienpo, e desde ende vyenen

Todauia menguado.

Plazer de nueuo paño

Quanto un mes despues;

Toda via han daño,

Fasta que rroto es.

Un año cosa nueva

En quanto la llauilla,

Es flor blanca fasta que llueua

E torrna amarylla.

Demas que es natura

Del omen enojarse,

De lo que mucho tura

E con ello quexarse

Por tal demudar cosa

Nueua de cada dia,

Por poco la fermosura

Por fea canbiaria.

Plazer que toma omen

Con quien byen lo entyende,

Mejor plazer omen

Tomar nunca puede.

Pues la cosa non sabe

Con que a mi plaze,

Que ture o que acabe,

Dello fuera non faze;

Mas la que entendyere

Que dello aplazer

Fara quanto podyere

Por la fazer cresçer.

Por aquesto fallesce

El plazer corporal,

E el que syempre cresce

Es el espirytual.

Tristeza ya non syento

Que mas me faz quemar,

Que plazer que so cierto

Que se ha de acabar.

Turable plazer puedo

Dezyr del buen amygo;

Lo que me dyz entyendo

E el lo que yo digo.

Muy grant plazer en que

Me entyende me faz,

E mas por que ese que

Del my bien le plaz.

Aprendo toda via

Del buen entendimiento,

E el de mi cada dia

Nuevo departimiento.

El sabio, que de glosas

Ciertas fazer non queda,

Dize, que, de las cosas

Que son de una manera

Et en el mundo, non auia;

Nin sobre fyerro, oro;

E en grande mejorya

Commo ha un omen sobre otro?

Ca el mejor cauallo

En el mundo non val cierto,

E un omen diz fallo

Que vale de otros un ciento.

Onça de mejoria

Del oro espiritual

Comptar non se podria

Con quanto el mundo val.

Todos los corporales

Syn entendimiento,

Mayormente metales,

Que non ha sentymiento;

Todas sus mejorias

Podrian poco montar,

E en muy pocos dias

Non se puede descontar.

Las cosas de syn lengua

E syn entendymiento,

Su plazer va á mengua

E a fallescimiento.

Desque a desdezyr

Su conpustura venga,

Non sabe dezyr

Cosa que la mantenga.

Por esto el plazer

Del omen crescer deue

En dezyr e en fazer

Cosa que lo rremueue.

El omen de metales

Dos es confaçionado,

Metales desyguales

Uno vyl e otro honrrado.

El uno terenal,

E el bestia semeja,

E el otro celestial,

Angeles le apareja.

Et en que come e beue

Semeja alymalia;

Asi byue et muere

Commo bestia syn falla.

Et en el mundo entendimiento

Commo el angel es;

Non ha deprymento

Sy por cuerpo non fues.

Que, en preso de un dinero,

Ha mas de un entendimiento;

Por aquello señero

Vale un omen por cierto.

Ca, de aquel cabo tyene

Todo su byen el omen;

De aquella parte le vyene

Todo buena costunbre,

Mesura e franqueza,

Bueno seso e saber,

Cordura e sympleza,

E las cosas saber.

Del otro cabo nasçe

Toda la mala maña,

E por ally cresçe

La cobdiçia e saña.

De ally le vyene malicia

E la mala verdat,

Forrniçio e dolencia

E toda enfermedat.

Et engaños en arte

E mala entynçio,

Que trunca Dios a parte

En la mala cobdiçia.

Por ende non fallesçe

Plazer de compañia,

E de omens sabios creçe

E va a mejoria.

Plaze a omen con ellos

E a ellos con el;

Entyende el a ellos

E ellos tan byen a el.

Porque aquesta conpaña

De omen entendido,

Alegria tamaña

Non ha en el mundo.

Pero amigo claro,

Leal, e verdadero,

Es de fallar muy caro;

Non se falla a dynero.

Omen es grande de topar

En conplision egual,

De fallar en su par

Buen amigo leal.

Amigo de la buena

Andança quando cresçe

Luego asy se torna,

Quando ella fallesçe.

Amigo quanto loar

De bien que no fezyste,

Non deues del fiar

El mal que tu obraste.

Afeartelo han

En pos ty çierto seas,

Pues tu costunbre han

De lysonjar byen creas.

Por lysonjar te quien

Te dixere de otry mal,

A otros atan byen

Dira de ty al.

El omen lysonjero

Miente a cada uno,

Ca amor verdadera

Non ha con ninguno.

Anda joyas faziendo

De mal deste a este,

Mal de uno dezyendo

Fara al otro presente.

Tal omen nunca acojas

Jamas en tu conpañia,

Que con las sus lysonjas

A los omens engañan.

Quien una hermandat

Aprenderla quisyera,

E una amistad,

Usar sabor oviera,

Syempre mientes deuia

Meter en las tyseras;

Dellas aprenderian

Muchas buenas maneras.

Et quando meto mientes

Cosas tan derechas,

Non fallo entre las gentes

Como son las tyseras.

Paren al que las parten

Et non por se vengar,

Synon con grant talante

Que ha de se juntar.

Como en rio quedo

El que metyo entrellas

Dentro el su dedo,

Metio entre dos muelas.

Quien mal trahe dellas

El mesmo ge lo busca,

Que de grado dellas

Non lo buscaran nunca.

Desque de entre ellas sal

Tanto son pagadas;

Que nunca fazen mal

En quanto son juntadas.

Yaze boca con boca

E manos sobre manos;

Tan semejados nunca

Yo vy dos hermanos.

Tan grande amor ovieron

Leal e verdadero,

Que amas se ouyeron

En un solo çintero.

Por amor de estar en uno

Syempre aman á dos;

Por fazer de dos uno

Fazen de uno dos.

Non ha mejor rriqueza

Que buena hermandat,

Nin tan mala pobreza

Commo la soledat.

La soledat aduce

Mal pensamiento fuerte;

Por ende el sabio dize,

Conpañia o muerte;

Porque tal podria

Ser la soledat,

Que mas que ella valdria

Esta es la verdat.

Mal es la soledat;

Mas peor es conpaña

De omen syn verdat,

Que a omen engaña.

Peor conpañia destas

Es omen torpe pesado;

Querria traer a cuestas

Albarda mal de su grado.

Mueuo pleytesia

Por tal que me dexase;

Digol que non querria,

Que por mi se estoruasse.

Yd uos en ora buena

A ubrar vuestra fazyenda,

Quiça que pro alguna

Vos verna a la tienda.

El diz, por bien non tenga

Dios que solo fynquedes,

Fasta que alguno venga

Otro con quien fabledes.

El cuyda que plazer

Me faze su conpaña,

E yo querria mas yazer

Solo en la montaña;

Yazer en la montaña

A peligro de syerpes,

Que non entre conpañas

De omens pesados torpes.

El cuydaua que yrse

Seria demesurado,

E yon temo caerse

Con nusco el sobrado.

Ca de los sus enojos

Esto ya tan cargado,

Que, fasta en mis ojos,

Son mas que el pesado.

El medio mal seria

Sy el callar quisyera;

Yon del cuenta faria

Como sy un poste fuese.

Non dexaria nunca

Lo que me plaze aydar,

Mas el razones busca

Para nunca quedar.

No le cumple dezyr juntas

Quantas vanidades cuyda,

Mas el fare preguntas

Nesçias aquel rrecuyda;

E querria ser muerto

Ante que le rresponder,

E querria ser sordo

Antes que lo entender.

Cierto es par de muerte

La soledat; mas tal

Conpañia como esta,

Estar solo mas val.

Sy mal es estar solo,

Peor es tal conpañia;

E bien cumplido dolo

Fallar quien lo podria.

Non ha del todo cosa

Mala nin toda una,

Mas que sayan fermosura

Que en fea agena.

Omen non cobdiciaua

Synon lo que tyene,

E luego lo despreçia

Desque a mano le vyene.

Ssuma de la rrazon

Non ha en el mundo cosa,

Que non l’ aya ssazon,

Quier fea o fermosa.

Peor lo que es omens

Todos en general,

Lo que de las costunbres

Es lo comunal.

Mal es mucho fablar

Mas peor es ser mudo;

Ca non fue por callar

La lengua, segunt cuydo.

Pero la mejoria

Del callar non podemos

Negar de todavia;

Convien que la tomemos.

Por que la myatad de

Quando oyamos fablemos,

Una lenga (sic) por ende

E dos orejas auemos.

Que en mucho que en fablar

Syn grant sabiduria,

Cierto en se callar

Mejor baratarya.

El sabio que loar

El callar byen querria

E el fablar afear,

Esta razon dezya:

Ssi fuese el fablar

De plata figurado,

Seria el callar

De oro debuxado.

De byenes del callar

La pas una de ciento,

De males de fablar

El mejor es el riebto.

E dize mas, a buelta

De mucha mejoria,

E el callar syn esta

Sobre el fablar auia;

Sus orejas faryan

Pro solamente a el,

De su lengua auyan

Pro los otros, e non el.

Contesce al que escuchan,

Aun quando yo fablo,

Del byen se aprouechan

E rreutamelo malo.

El sabio, por aquesta

Razon, callar querria,

Por que su fabla presta

Solo al que lo oya;

Et querria castigarse

En otro el callando,

Mas que castigarse

Otro, en el fablando.

Las bestias han afan

E mal por nō fablar;

E los omēs lo han

Los mas por nō callar.

El callar tiempo nō pierde,

E pierdelo ē fablar;

Por ende omē nō puede

Perder por el callar.

El calla razon,

Que le cūpliera fablar;

Nō mēgua sazon

Que perdio por callar.

Mas quien fabla rrazon

Que deueria callar,

Perdio ya la sazon

Que nō podra cobrar.

Lo que oy se callare

Puedese cras fablar,

E lo que oy se fablare,

Nō se puede callar.

Lo dicho dicho es,

Lo que dicho nō es

Dezyr lo has despues,

Si oy nō, sera cras.

De fabla, que podemos

Nīgunt mal afear,

Es la que despendemos

En loar el callar.

Por que sepamos

Que nō ha mal syn byen,

E byen que mal digamos;

A par dello convyen.

Pues que tanto denostado

El fablar ya abemos,

Semejante guisado

De oy mas que lo leemos.

E pues tanto avemos

Loado el callar,

Sus males cōtaremos,

Loando el fablar.

Con el fablar dezymos

Mucho bien del callar,

Callando nō podemos

Dezyr byen del fablar.

Por ende es derecho

Que sus byenes contemos,

Ca byenes ha de fecho,

Por que nō lo denostemos.

Porque todo omē vea,

Que en el mundo cosa

Non ha del todo fea,

Nī del todo fermosa.

Et el callar jamas

Del todo nō leemos,

Sy nō fablemos, mas

Que vestias nō valemos.

Sy los sabios callaran,

El saber se perderya;

Sy ellos nō fablaran,

Disçiplo no ovyeran.

Del fablar escryvamos,

Por ser el muy noble,

Aun que pocos fallamos

Que lo sepan comō cūple.

Mas el que sabe byen

Fablar, nō ha tal cosa,

Que diz lo que cōvyen,

E lo demas es cosa.

Por bien fablar, hōrrado

Era en toda plaça;

Por el sera nōbrado,

E ganara andança.

Por razonarse bien

Sera omē amado;

E sy salario tyen,

Los omēs a mandado.

Cosa que menos cuesta

E que tanto pro tenga,

Nō como rrespuesta

Cōtra o lengua

Nō han tan fuerte gigante

Como la luengua (sic) tyerra,

Aunque asy qbrante

A la saña la pierna.

Ablanda la palabra

Buena la dura cosa,

A la voluntad agra

Far dulçe e sabrosa

Sy termyno obyese

El fablar mesurado,

Que dezyr nō podiese,

Sy nō lo guysado?

En el mundo nō avria

Cosa tan presçiada,

La su grant mejoria

Nō podrya ser conplida.

Mas porque ha poder

De mal se rrazonar,

Por eso el su perder

Es mas que el ganar.

Que los torpes, mill tantos

Son los que los entendidos,

E nō saben en qntos

Peligros son caydos.

Por el fablar por ēde

Es el callar loado,

Mas por el q entyēde

Mucho es denostado.

Ca el q aperçebyr

Se sabe en fablar,

Sus byenes escreuir

En tablas nō podran.

El fablar es clareza,

E el callar escureza;

E el fablar es frāqueza,

Et el callar escuseza.

Et el fablar ligereza,

E el callar pereza;

Et el fablar es franqueza,

El callar pobreza.

Et el callar torpedat,

El fablar saber;

El callar ceguedat,

E el fablar vista aver.

Cuerpo es de callar,

E el saber su alma;

Omē es fablar

Et el callar su cama.

El callar es tardada,

E el fablar ayna;

El saber es espada,

Et el callar su vayna.

Talega es el callar,

Et algo que yaze

En ella es el fablar,

E prouecho nō faze.

En quanto encerrado

En ella estudiere,

Non sera mas hōrrado

Por ello cuyo fuere.

El callar es nīguno

Que nō meresçe nōbre,

E el fablar es algo

Et por el es omē hōbre.

Figura es el fablar

Al callar, e asy

Nō sabe el callar

De otro, nī de ssy.

El fablar sabe byen

El callar razonar,

Que mal guisado tyen

De lo gualardonar.

Tal es en toda costūbre,

Sy byen parares miētes,

Fallaras en todo onbre

Que loes et que denuestes.

Segunt que el rayz tyen,

El arbon asy cresçe;

Qual es el omē e quien,

En sus obras paresçe.

Qual talante ovyere

Tal rrostro mostrara,

E como sesudo fuere

Tal palabra oyra.

Syn tacha son falladas

Dos costūbres cruētas,

A mas son ygualadas

Que nō han cōprimentas.

La una es el saber,

E la otra es el bien fazer;

Qualquier destas aver

Es cōplido plazer.

De todo quanto fase

El ome se arrepiente,

Con lo que oy le plase

Cras toma mal talāte.

El plaçer de la sciencia

Es complido plaçer,

Obra sin rependencia

Es la del bien facer.

Quanto mas aprendio

Tanto mas plaçer tiene,

Nunca se arrepintio

Ome de plaçer bien.

Ome que cuerdo fuere,

Siempre se resçelara;

Del gran bien que oviere

Mucho nol fincara.

Ca el grant bien se puede

Perder por culpa de hombre,

E el saber nol defiende

De al fī non [de] ser pobre.

Ca el bien que dello

Fisiere, le fincara,

E para siempre aquello

Guardado estara.

E fucia non ponga

Jamas en su algo,

Por mucho que lo tenga

Bien parado e largo.

Por rason que en el mundo

Han las cosas zozobras,

Fase mucho amenudo

Contrarias cosas de otras.

Cambiase como el mar

De abrego á cierzo,

Non puede ome tomar

En cosa del esfuerzo.

Non deve fiar sol

Un punto de su obra,

Veses lo pon al sol

E veses a la sombra.

Todavia, por cuanto

La rueda se trastorna

El su bien, el zapato

Fas igual de corona.

De la sierra al val,

De la nube al abismo,

Segunt lo pone val

Como letra de guarismo.

Sol claro e plasentero

Las nubes façen escuro;

De un dia entero

Non es ome seguro.

El ome mas non bal,

Nin monta su persona

De bien e asi de al,

Como la espera trastorna.

El ome que abiltado

Es en su descendida,

Asi mesmo honrrado

Es en la subida.

Por eso amenudo

El ome entendido

A los cambios del mundo

Es a bien apercebido.

Non temer apellido

Los omes apercebidos,

Mas val un apercebido

Que muchos anchalidos.

Ome cuerdo non puede

Cuando entronpezare

Otre que tome alegria

De su pesar pues ome.

Seguro non ha que tal

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