ACTO SEGUNDO
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Salón en el palacio del Buen Retiro. Puerta en el fondo que por la derecha conduce a las habitaciones de Olivares, y por la izquierda, a la capilla. A la derecha, en primer término, puerta que conduce a la escalera y corredores de palacio; a la izquierda, en primer término, la cámara de la reina; en segundo, la del rey. Es de noche. La escena está iluminada por un candelabro de cinco ramales colocado sobre un mueble de la época.
ESCENA PRIMERA La Reina, Doña Inés REINA Doña Inés, todo es inútil: no hay en el mundo consuelo para mí; padezco mucho, porque inocente padezco. 630 ¡Infeliz! Otras que sufren, en su desventura, al menos, viven ¡ay! con esperanzas... Yo sin esperanzas muero. INÉS Mas... REINA Con esperanzas locas,635 es verdad, soñé algún tiempo; se han desvanecido todas por mi mal, y ya no sueño. El dolor vela... ¡Mis horas son tan largas!... Yo las cuento 640 por los ahogados latidos de este corazón enfermo. INÉS No os aflijáis... REINA ¡Tantos días, tantas noches de tormento, siempre lo mismo!... INÉS Señora...645 REINA Ni un instante de sosiego. Viene el día y no reposo, viene la noche y no duermo... Si he de descansar... ¡Dios mío, dame tu descanso eterno! 650 INÉS ¡Cómo! ¿Lloráis? REINA No, no lloro... INÉS No me lo neguéis... No... Veo húmedos ya vuestros ojos... REINA Pronto los verás bien secos. INÉS ¡Oh, qué horror! REINA Padezco mucho,655 porque inocente padezco. INÉS Inocente... ¿Y quién lo duda?... REINA Felipe... mi esposo... miento: ya no es mi esposo... el rey... ¡Rey para mí bien severo! 660 INÉS Si él vuestro amor comprendiera... REINA Nunca podrá comprenderlo. Negras sospechas le turban; y aunque es generoso y bueno, para mí tan solo tiene 665 rencor y amargo desprecio. Y es que ve sobre mi frente ese imaginario sello del crimen... INÉS ¿No ve ese llanto? REINA Sus dudas le tienen ciego. 670 INÉS Pues bien, habladle. REINA Es inútil: sordo le tienen sus celos. INÉS Tal vez sus negras sospechas se disipen con el tiempo. REINA Imposible: cada día 675 toman, Doña Inés, más cuerpo; y es natural: Olivares, por odios que no comprendo, le habla siempre de ese crimen. INÉS Pura invención del infierno. 680 Vos sois la virtud, señora. REINA Mi virtud... es un misterio; tú solamente lo sabes. INÉS No, también lo sabe el cielo; esperad en él. REINA Es tarde:685 para mi mal no hay remedio. INÉS Si al rey llegara ese escrito... REINA ¿Cuál? INÉS El del conde. REINA ¡Silencio! No pronuncies ese nombre... ¡Villamediana!... Su espectro 690 me persigue noche y día, cual tenaz remordimiento. INÉS Sois inocente. REINA Inocente... mas di causa, sin saberlo, a que el buen Villamediana 695 fuese a puñaladas muerto. INÉS Celos del rey le mataron. REINA ¿Quién dió pábulo a esos celos? INÉS Dicen que el conde os amaba... REINA Pues calló prudente y cuerdo; 700 y si ese amor desdichado fué, como suponen, cierto, jamás la reina lo supo, y en la tumba está el secreto. INÉS No, que el conde moribundo 705 se arrancó el puñal del pecho... REINA ¡Calla! INÉS Y con su propia sangre pudo escribir... REINA ¡Tal recuerdo!... INÉS Puede salvaros... El conde dicen que escribió un momento 710 con su sangre, y ese escrito se encontró sobre su cuerpo. REINA ¡Desdichado! INÉS Vos, señora, sois pura, y lo sabe el cielo. REINA ¿Cómo hacer que el rey lo sepa? 715 INÉS Con ese escrito sangriento. REINA ¡Ay! En manos de Olivares cayó, según dicen... Cierto... ese papel ya no existe... le habrá consumido el fuego. 720 INÉS ¿Eso teméis? REINA Olivares goza en mis padecimientos... ¿Por qué me aborrece ese hombre? INÉS (mirando al fondo) Viene por aquí. REINA Retirémonos. ESCENA II Dichas y Olivares, que entra por el fondo OLIVARES Si mi presencia importuna... 725 REINA No, Conde-duque... (Con violencia) OLIVARES Sospecho que Su Majestad se aleja sólo porque yo me acerco. REINA Yo... INÉS La reina está indispuesta. OLIVARES Sabe Dios cuánto lo siento. 730 REINA Gracias. OLIVARES (¿Sabrá la venida de la duquesa? Indaguemos.) REINA ¿Cómo está el rey? OLIVARES Siempre triste. REINA ¡No le he visto en tanto tiempo! OLIVARES (mirando fijamente a la Reina) La duquesa Margarita... 735 REINA ¡Aun sola en Ocaña! OLIVARES Cierto. REINA Haced que vuelva a la corte; dadme ese dulce consuelo: que vuelva... ¡Me quiere tanto!... ¡Tanto como yo la quiero! 740 Prima del alma... ¡Es tan buena!... Sí, sí, que vuelva al momento.... ¡Oh! ¿Lo haréis? OLIVARES Si no os enoja, de conversación mudemos. (Pausa) REINA Yo de otra os hablara... 745 ¿Me comprendéis? OLIVARES Os comprendo. REINA Pues ese sangriento escrito... OLIVARES Sangriento, es verdad, sangriento. REINA ¿Conque existe pues? OLIVARES Existe. REINA ¿Lo tenéis vos? OLIVARES Yo lo tengo;750 ya os lo repetí mil veces. REINA Entregádmelo. OLIVARES No puedo. REINA Prueba la inocencia mía.... OLIVARES No del todo, según pienso. REINA (con altivez) ¡Conde-duque! OLIVARES (con hipocresía) Para mí755 sois de virtudes modelo; mas el rey... REINA Dadle ese escrito. OLIVARES Ya se lo daré a su tiempo. Para darle la triaca, dejad que apure el veneno: 760 hoy las sospechas le acosan... ya se irán desvaneciendo, y entonces verá ese escrito ya sin prevención, y espero... REINA Es que van ya muchos años 765 desde que vivo muriendo despreciada de mi esposo, que escucha vuestros consejos; y en palacio, viuda y sola, sufro su amargo desprecio, 770 porque aduladores viles le han trastornado el cerebro. OLIVARES ¡Qué exaltación!... Ved, señora, que está débil en extremo vuestra salud... REINA Conde-duque,775 no insultéis mi sufrimiento. OLIVARES Vamos a otra cosa: el príncipe niño, sucesor del reino, por su edad... REINA ¡Hijo del alma! OLIVARES Ya del regazo materno 780 debe separarse. REINA ¡Oh, nunca! OLIVARES Es el príncipe heredero, y ha resuelto el rey, su padre... ¿lo oís?... el rey lo ha resuelto, darle servidumbre propia, 785 libros, armas y maestros, y, por fin, cámara digna de su carácter excelso. REINA ¡Me arrancáis el hijo mio! OLIVARES Elegid el aposento 790 que más le cuadre en palacio. REINA ¡Gran Dios! OLIVARES Yo os iré diciendo: el del jardín... el de Osorio... el de Ripalda... el de Lemus... el de Borja... el de la infanta...795 Elegid... REINA Elijo... ¡el vuestro! OLIVARES ¡Cómo! REINA Ocupáis en palacio el más ostentoso y regio; y entre príncipe y vasallo lo primero es lo primero. 800 (La Reina se retira por la puerta de su cámara; Doña Inés la sigue después) INÉS ¡Oh, respetadla! OLIVARES ¡Me arroja de aquí!... ¡Por Dios la prometo!... INÉS ¡No!... ¿Qué intentáis? OLIVARES (reprimiéndose) Nada, nada... buscar otro alojamiento. ESCENA III OLIVARES «Entre príncipe y vasallo 805 lo primero es lo primero», me dijo, y callé... Sí; pero yo para obrar siempre callo. ¡Vasallo quien da la ley!... Reina, me hiciste un ultraje; 810 que no rinde vasallaje quien hizo vasallo al rey. ¿Qué genio malo te acosa? ¿Cómo no te dice el alma que quien destruyó tu calma 815 aun puede hacerte dichosa? Débil, incauta mujer... en tu desamparo triste nunca tan altiva fuiste... ni lo volverás a ser. 820 Yo tu dicha tengo aquí: sí, se encierra en esta carta sangrienta que no se aparta un solo instante de mí. (Pausa) El rey te abrirá sus brazos 825 si a ver llega tal escrito; mas primero el favorito se lo comerá en pedazos. Te amaba el rey con pasión; mas roto el lazo nupcial 830 por mi astucia, sin rival reino yo en su corazón. Nadie mi secreto sabe: muerto Medina, segura guardará en la sepultura 835 de este secreto la llave. ¡Medina!... ¡Fatal recuerdo!... El papel que me arrancó ¿dónde ese hombre lo guardó? Sí alguien da con él, me pierdo. 840 La incertidumbre me abrasa.... No; lo que pensé es verdad: para más seguridad lo guardó en aquella casa.... Sí; mi presunción es cierta: 845 el papel oculto está dentro de la casa... y ya sellé yo mismo la puerta. Y no sé por qué me apuro.... Mañana busco el papel 850 en la casa, y doy con él.... Sí, doy con él, de seguro. Todo va bien: la duquesa se halla, pues, a buen recaudo, y yo por el fin me aplaudo 855 de tan arriesgada empresa. (Mirando a la derecha) Pero allí viene Mendaña con el marqués y don Juan de Castilla; siempre van juntos en buena compaña. 860 Y por Dios que el tal Castilla tiene lengua de escorpión, y hacia mí poca afición, según cuentos de la villa. ESCENA IV Olivares, Mendaña y Castilla por la derecha. Al entrar, Mendaña se dirige a Olivares con solicitud exagerada; Grana le saluda afectuoso, y Castilla hace una leve inclinación y se queda algo separado del grupo OLIVARES Buenas noches, caballeros. 865 MENDAÑA Que el cielo os guarde, señor. OLIVARES Solo me encontráis. MENDAÑA Mejor. OLIVARES Mucho me contenta el veros. GRANA Gracias. MENDAÑA Honor singular. OLIVARES Triste anduve todo el día. 870 MENDAÑA Mejor... GRANA (interrumpiéndole) ¿Qué? MENDAÑA Mejor sería que os fueseis a descansar. OLIVARES No, son tristezas... CASTILLA (¡Historia!) OLIVARES Y de divertirlas trato. Conque... hablemos, pues, un rato.875 MENDAÑA Rato mejor... ni en la gloria. CASTILLA (Tanta humillación ya es mengua.) OLIVARES Contadme algo de la villa los tres... los dos, pues Castilla se ha venido sin la lengua. 880 (Castilla se encoge de hombros desdeñosamente) ¿Nada respondéis? MENDAÑA ¡Don Juan!... OLIVARES ¿No me habláis?... Ved que yo os hablo. CASTILLA (Lleve tu palabra el diablo.) GRANA (aparte a Mendaña) Mucho me temo un desmán. MENDAÑA Al ministro... CASTILLA (Fuera mengua.)885 OLIVARES Responded. GRANA (Mal humor gasta.) CASTILLA Vos lo dijisteis, y basta: me he venido sin la lengua. OLIVARES Ligero anduve en decir, y mi error he conocido. 890 Con lengua os habéis venido... (Con cólera) ¡Sin lengua os debierais ir! (Olivares se retira por el fondo con aire sombrío, seguido de Grana y Mendaña) ESCENA V Castilla; después Quevedo CASTILLA ¡Vive Dios, me la arrancara yo mismo, juro a mi nombre, porque no ha lanzado a ese hombre 895 cien insultos a la cara! (Quevedo entra por la derecha en el mayor desorden y pasa junto a Castilla sin reparar en él, yendo a quedarse en medio de la escena como abismado en sus pensamientos) ¡Por Cristo en la cruz, Quevedo!... A ocasión dichosa viene. Quiero hablarle... mas ¿qué tiene? Su rostro me infunde miedo. 900 Desde aquí le he de observar. ¡Qué temblor! QUEVEDO ¡Pesquisa vana! (Después de una pausa) ¡Ruin inteligencia humana, no sabes adivinar! (Pausa) ¡Oh, me pierdo en el abismo 905 de mi propia confusión, y vacila mi razón! CASTILLA (¿Qué hablará consigo mismo?) QUEVEDO Ni en la calle ni en su casa dar he podido con ella.... 910 ¡Si... nació con mala estrella... tal vez... mi frente se abrasa! La libré de un asesino, y otro quizás tan cruel la mató... ¡Mísero de él 915 si le encuentro en mi camino! ¡Muerta!... No.... ¿Presa?... Quizás.... Olivares... Él la esconde.... Sí, sí... pero ¿en dónde, en dónde? Mas... razón, discurre más. 920 Tú, de tan altas ideas creadora... ¡Oh, mente mía, si hallas luz, alumbra y guía!... Y si no... ¡maldita seas! ESCENA VI Dichos, Mendaña y Grana que salen por el fondo derecha. Castilla, al verlos, les hace señas para que guarden silencio GRANA Calla... Quevedo... MENDAÑA Mejor...925 Nos dirá alguna letrilla. GRANA Señas nos hace Castilla. MENDAÑA Chist... al buen entendedor... (Mendaña y Grana durante esta escena hablan como si quisieran no ser oídos) GRANA Entendido. MENDAÑA Claro está: Don Francisco en este instante 930 busca un feroz consonante. Mejor. GRANA Pues lo encontrará. No le interrumpamos, pues. MENDAÑA Eso es lo mejor. CASTILLA ¡Ahí quietos! MEDAÑA Lo menos quince sonetos 935 nos guarda para después. QUEVEDO Nada: o salvarla o morir. CASTILLA (Es ya mucho meditar.) QUEVEDO ¡Sí... sí, sí! CASTILLA (Me hace temblar.) MENDAÑA Mucho nos hará reír. 940 QUEVEDO ¡Gran Dios, un rayo de luz entre en esta oscuridad! MENDAÑA Pero ¿qué miro?... Es verdad: brilla en su capa una cruz. GRANA Y es la de Santiago... Pero 945 ¿cuándo el hábito alcanzó? QUEVEDO Mis sienes estallan... ¡Oh!... MENDAÑA Hoy, sin duda, caballero le hizo Olivares y... Ved: ya con la cruz de Santiago, 950 versos le dedica en pago de tan cumplida merced. QUEVEDO ¡Terrible será la lucha! Bien; me sobra corazón. (Quevedo, al decir esto, se vuelve y se encuentra entre Mendaña, Grana y Castilla, que han ido acercándose lentamente, aquéllos por la izquierda y éste por la derecha) ¿Quién es? MENDAÑA (con grito de júbilo) ¡Letrilla... Atención!955 ¿Tendrá gracia? (A Quevedo) QUEVEDO ¡Mucha, mucha! Tiene tanta... que yo mismo crujo de risa... MENDAÑA Al instante recitádnosla. ¿Picante será? QUEVEDO Más que un sinapismo.960 MENDAÑA ¿La acabasteis? QUEVEDO Falta poco. MENDAÑA ¿Sátira? QUEVEDO Contra los necios. ¡Qué golpes les doy tan recios! MENDAÑA ¡Siempre alegre! CASTILLA (O siempre loco.) QUEVEDO (¡Cuánto sufro!) MENDAÑA Nadie triste965 puede estar donde estéis vos. Hacednos reír... QUEVEDO (¡Ay, Dios!) MENDAÑA Con un chiste. QUEVEDO Con un chiste quisiera haceros reír, y reír hasta rabiar, 970 y de risa reventar, y a risotadas morir. GRANA ¡Qué ocurrencia! MENDAÑA Me enamora; nadie las tiene mejores. QUEVEDO (¡Necios!) INÉS (saliendo) La reina, señores.975 ESCENA VII Dichos, la Reina y Doña Inés, que salen de su cámara; después Olivares GRANA ¿Dónde irá la reina ahora? QUEVEDO (¡Pobre mártir!) REINA (a INÉS) Pon mi silla. (Doña Inés se dirige a la capilla. Los cuatro hacen una reverencia a la Reina) (Saludándoles) Adiós. Orando un momento, voy a ver el monumento que hoy adorna mi capilla. (Dirígese a ella) 980 CASTILLA (a Quevedo) Siempre triste. QUEVEDO A Dios le plugo. (¡Pobre víctima!) (Reparando en Olivares, que sale por el fondo derecha y se dirige a la Reina) (¿Esto más?) OLIVARES Señora. (Saludando) QUEVEDO (¡Siempre detrás de la víctima el verdugo!) OLIVARES ¿Vais a orar? REINA ¿Es cosa extraña?985 La oración presta consuelo. OLIVARES ¿Iréis a pedir al cielo?... REINA (interrumpiendo) La felicidad de España. OLIVARES Que eso le pidáis es llano, y eso le pedimos todos. 990 REINA Sí, de diferentes modos. QUEVEDO (Téngame Dios de su mano.) (La Reina se halla en el fondo, Olivares a su izquierda, y los demás a su derecha, siendo Mendaña el más próximo) OLIVARES Si oye Dios vuestra plegaria cuando oráis en la capilla; ¡lástima que vuestra silla 995 esté allí tan solitaria! REINA (con exaltación y dolor) Otra tuvo de igual porte en esa mansión bendita... OLIVARES ¿Quién? REINA (mirando a su alrededor y como sintiendo haber dicho demasiado) La infanta Margarita... QUEVEDO (Aparte a la Reina y por detrás de Mendaña, volviendo a quedarse en su puesto inmediatamente) (Dicen que se halla en la corte.)1000 (La Reina, al oir a Quevedo, vuelve la cabeza y se fija en Mendaña) MENDAÑA ¡Cómo me mira!... ¡Mejor! REINA (¿Será cierto lo que oí?) (Agitada) ¿Es cierto, es cierto? QUEVEDO (con énfasis e intención) ¡Sí! (Con indiferencia)¡Sí!... silla tuvo... OLIVARES Es un error. REINA (Mirando a Quevedo, el cual se ha quedado inmóvil, aparentando la mayor frialdad) (Comprendo... Quevedo ha sido 1005 quien en voz baja...) OLIVARES La tuvo el rey.... REINA (A mi lado estuvo... él fué quien me habló al oído.) (La Reina se dirige hacia la capilla con los ojos fijos en Quevedo. Olivares hace un movimiento como para detenerla) OLIVARES Yo una súplica he de haceros. REINA Decid. (¿Cómo hablar a ese hombre?) 1010 OLIVARES Os la dirijo en mi nombre y en el de estos caballeros: pues sola vais a marcharos hacia la capilla ahora, ¿nos concederéis, señora, 1015 el honor de acompañaros? REINA Pláceme la cortesía; y acepto. (Hablaré con él.) OLIVARES Pues todos hasta el cancel os haremos compañía. 1020 (Mendaña, Grana y Castilla se inclinan en señal de asentimiento. Quevedo se va apartando poco a poco, hasta quedarse junto a la puerta de la derecha) REINA Gracias... OLIVARES Es nuestro el honor. REINA (Me colocaré a su lado.) OLIVARES Para hacer más señalado tan eminente favor un caballero escoged... 1025 su mano hasta allí aceptad. REINA (con visibles muestras de alegría) Sí, sí.... OLIVARES Dichoso en verdad el que obtenga tal merced. (Todos se inclinan, menos Quevedo) QUEVEDO (Ya están de orgullo beodos.) OLIVARES (mirando a la Reina con aire de triunfo) (Hoy mi mano has de tocar.) 1030 (A la Reina) A esa distinción sin par todos aspiramos... todos... (Inclínanse de nuevo) REINA (mirando alrededor) Todos... ¿menos vos, Quevedo? QUEVEDO Yo, incapaz de merecerla, nunca osara pretenderla. 1035 REINA Pues a vos os la concedo. (Quevedo se adelanta hacia la Reina y todos le abren paso. Al llegar a ella, que le alarga la mano, dobla una rodilla y besa) QUEVEDO (con emoción) Pues tal honra merecí, (Levantándose y mudando de tono repentinamente) gracias, Olivares. ¡Oh, brava idea os ocurrió!... mas otra me ocurre a mí: 1040 sin pajes la reina está, sola viene... y es costumbre que su camino se alumbre cuando a la capilla va... OLIVARES Esa observación... (Con disgusto) CASTILLA Es cierta.1045 QUEVEDO Pues cual buenos servidores, justo es que todos, señores, la alumbréis hasta la puerta. Luces... (Señalando al candelabro) MENDAÑA Ocurrencia sabia. (Tomando una luz de las cinco que habrá en el candelabro, acción que imitan los demás, menos Olivares, que mira a Quevedo con asombro) QUEVEDO (con frialdad a Olivares) Otra queda para vos; 1050 y si os place, aun quedan dos.... OLIVARES Bien contáis. (Tomando furioso y con mano trémula una de las dos luces que quedan, como dominado por la mirada de Quevedo) QUEVEDO (Tiembla de rabia.) REINA Gracias, gracias. (A Olivares, Mendaña, Castilla y Grana que la rodean con las luces, pero sin dejar de mirar a Quevedo) QUEVEDO ¡Bien, por Dios! Alumbrad... Sois, caballeros, excelentes... (Inclínanse Mendaña, Grana y Castilla) candeleros....1055 (A Olivares) Y el más excelente... vos. (Olivares se inclina también con despecho. Quevedo, que ha dado la mano a la Reina, se dirige a la capilla entre los cuatro alumbradores, que se colocan a la puerta para darles paso, entrando también después. Al desaparecer la comitiva se presenta el Capitán por la derecha haciéndose cruces) ESCENA VIII Capitán; luego los mismos, menos la Reina CAPITÁN (después de seguirlos con la vista) ¿Qué es esto? ¡Vaya un retablo! Todos van en procesión... Cosas de Quevedo son.... Si es el mismísimo diablo. 1060 Cuando empieza... ¡Qué pedrisco! Cada letra es una pulla. Y Olivares... pues... de bulla: le divierte don Francisco. (Viendo salir a Olivares que vuelve; después aparecen Grana, Mendaña y Castilla, que traen en medio a Quevedo) Hola, bien; me haré presente. 1065 OLIVARES Capitán, estad alerta a mi voz, junto a esa puerta. (Señalando la derecha) CAPITÁN ¿Solo? OLIVARES No, con vuestra gente.(Vase el Capitán) Caro pagará el desmán. GRANA (a Quevedo) Recibid mi parabién. 1070 MENDAÑA (id.) De Santiago... Bien, muy bien. QUEVEDO (preocupado) ¿Qué habrá dicho al capitán? OLIVARES (a Quevedo) Bien tocáis vuestros registros. QUEVEDO Nunca me voy por las ramas. OLIVARES Muy bien os va con las damas. 1075 QUEVEDO Y mejor con los ministros. MENDAÑA (yendo a señalar la cruz que lleva Quevedo en la capa) Dígalo si no... GRANA (a Quevedo) Contento estaréis.... Os da valía. QUEVEDO (No los comprendo, a fe mía.) (Mira alternativamente a los dos) MENDAÑA Os la columbré al momento. 1080 GRANA La merecéis. MENDAÑA ¿Quién lo ignora? QUEVEDO (Maldito si entiendo nada.) MENDAÑA Y os está que ni pintada. QUEVEDO (Menos los entiendo ahora.) GRANA El talento es una mina. 1085 (Poniendo en el hombro la mano a Quevedo, que le mira con asombro) MENDAÑA (a Olivares) Mirad... Ya puesta la tiene. OLIVARES ¡Cómo! (Esa cruz... ¡Oh, se viene con la capa de Medina!) QUEVEDO (¡Me ahogo!) (Adelantándose del grupo con marcado fastidio) OLIVARES (aparte a Grana, que se dirige a hablar a Quevedo) ¡Callad! (Id. a Mendaña) ¡Silencio! QUEVEDO (Pues a nacer hallas prontos 1090 con tal perfección los tontos, yo, gran Dios, te reverencio.) MENDAÑA (a Olivares) Ya le tendréis que pedir versos por tan gran favor.... OLIVARES Tengo que hablarle.... MENDAÑA Mejor, 1095 mejor... Os hará reír. OLIVARES Pronto acabamos, a fe. QUEVEDO (Esperanzas... y temores.) OLIVARES A mi habitación, señores; yo mismo os conduciré. 1100 (Dirígense mirando a Quevedo al marchar) (No saldrás bien de este apuro.) QUEVEDO A solas tengo que hablaros. (Con tono brusco) OLIVARES Ya pensaba yo en buscaros. QUEVEDO (Yo saldré a puerto seguro... si no muero entre las olas....) 1105 (A Olivares que aun permanece observándole desde la puerta) Os aguardo aquí. OLIVARES Está bien; vuelvo al punto; yo también tengo que hablaros a solas. (Entra en su cámara) ESCENA IX QUEVEDO Dios nos clava frente a frente; para leer en lo escondido 1110 de ese corazón podrido, Dios alumbrará mi mente. Valedor de la duquesa, debo salvarla o morir... Lo primero es inquirir 1115 en dónde la tiene presa. ¡Presa! ¿Quién sabe?... Es verdad; en su vengativa saña tal vez la condujo a Ocaña... ¡O la hundió en la eternidad! 1120 No, no... tan negro delito deja helado el corazón... ¿Cabe en la ruin ambición de ese torpe favorito? La dió muerte... ¡Ah, de los dos 1125 uno también morirá! Él... y muy pronto será... ¡Mísero de él! ¡Si, gran Dios, si he de morir a las penas de tu infierno condenado, 1130 muera rojo y remojado con la sangre de sus venas! (Apóyase convulsivamente en el mueble donde se halla el candelabro, en el cual habrá ya una luz solamente, y aparece Olivares) ESCENA X Quevedo, Olivares OLIVARES (Hoy me le entrega esa cruz.) (Se acerca lentamente) QUEVEDO ¡Oh! OLIVARES (Pero le siento hablar.) QUEVEDO ¡Es necesario matar!... 1135 OLIVARES ¡Matar! (A Quevedo con extrañeza) QUEVEDO Sí, matar la luz. (Soplando inmediatamente la luz y con acento de indiferencia. La escena queda en tinieblas) OLIVARES ¡Luces! QUEVEDO (Bien, me importa poco; ya mi rostro está sereno.... Oíste y no viste.... Bueno.) (Entran luces) OLIVARES (O es muy hábil o muy loco.) 1140 Ya con luces... QUEVEDO Sí... se ve; (pero no mi turbación.) OLIVARES Ocurrencias vuestras son; ¿matar la luz... para qué? QUEVEDO Según las reglas seguras 1145 de un autor que de eso trata, siempre que la luz se mata es... para quedarse a oscuras. OLIVARES Esta noche estáis de humor. QUEVEDO Sí, porque volcó mi coche. 1150 OLIVARES Noto además que esta noche, Quevedo, estáis matador. QUEVEDO (Sí; lo dice por Medina.) ¿Ya sabéis? OLIVARES ¿Qué duda cabe? Todo en el mundo se sabe. 1155 QUEVEDO Pues... y si no, se adivina. OLIVARES Vos, según llego a saber, sois de un hombre el asesino. QUEVEDO Y por lo que yo adivino, vos lo sois de una mujer. 1160 OLIVARES Vuestras pruebas ¿dónde están? QUEVEDO ¿Y las vuestras? OLIVARES Quedo, quedo; dadme las vuestras, Quevedo. QUEVEDO Dadme las vuestras, Guzmán. OLIVARES ¿Y Medina? QUEVEDO ¿Y la duquesa?1165 OLIVARES No nos entendemos pues. QUEVEDO Lástima, lástima es. OLIVARES Mucho, por cierto, me pesa. QUEVEDO Tengo pruebas, y no en vano. OLIVARES Pues las tendremos los dos. 1170 QUEVEDO ¿Y dónde tenéislas vos? OLIVARES ¿Yo? Las tengo ya en mi mano. (Poniéndola sobre la cruz de Quevedo) QUEVEDO La conserváis tan cerrada... OLIVARES Vaya, al seguir una pista, como sois corto de vista, 1175 nunca reparáis en nada. QUEVEDO ¿Qué queréis decir? OLIVARES Os digo que un hombre por vos fué muerto. QUEVEDO ¿Me dais pruebas? OLIVARES Os lo advierto; pruebas os daré y castigo. 1180 (Quevedo se encoge de hombros) Escuchad con atención: siempre que es muerto un cristiano al golpe de ajena mano, sin hacer su confesión, los vivos que en la infinita 1185 bondad esperan con fe, donde el hombre muerto fué clavan una cruz bendita. QUEVEDO Si no halláis mejores modos de probar... OLIVARES Y esa cruz santa1190 lúgubre allí se levanta para repetir a todos, por tragedia tan cruel, del cielo invocando el nombre: «¡Aquí mataron a un hombre... 1195 rogad al cielo por él!» QUEVEDO A mi comprensión se escapa vuestra idea, y... dadme luz, porque esa cruz... OLIVARES Esa cruz... (Pónesele delante de los ojos) la lleváis en vuestra capa. 1200 QUEVEDO (asiendo la capa con ambas manos) ¿Qué miro? ¡Gran Dios! OLIVARES El dedo de Dios sigue al que asesina. QUEVEDO ¡Es la capa de Medina! OLIVARES ¡Hoy le asesinó Quevedo! (Pausa) Pues ya mis pruebas os di, 1205 a dar mis órdenes voy. ¡Capitán! QUEVEDO ¡Perdido estoy! ESCENA XI Dichos y Castilla, Mendaña; Grana por el fondo; después Capitán con guardia por la derecha CASTILLA (entrando) ¿Qué diablos sucede aquí? OLIVARES Llegáis a tiempo, señores. (Dirígese a la puerta de la derecha con impaciencia. Los otros tres se miran con extrañeza y encogiéndose de hombros) QUEVEDO (¡Su capa!... ¡Cambio funesto!...1210 Me ha perdido.... Mas ¿qué es esto? En sus pliegues interiores... (Palpándola con afán) tiene un bolsillo... un papel. Veamos...) (Le saca y lee) OLIVARES Mucha atención: Capitán, sin dilación 1215 prended a Quevedo. QUEVEDO (Volviéndose de improviso y señalando a Olivares con la mano derecha, mientras lee en voz alta el papel que tiene en la izquierda) ¡A él!...(Lee) «A la infanta Margarita darás hoy mismo...» OLIVARES (lanzándose a él) ¡Oh, callad! QUEVEDO (a Olivares completando la oración) «La muerte.» OLIVARES (al Capitán) Vos, apartad. QUEVEDO ¡Y firmáis! (Señalando el papel) OLIVARES (¡Carta maldita!)1220 GRANA (Cosas se ven singulares.) CASTILLA (abalanzándose a Quevedo) ¡Quevedo!... MENDAÑA (id. a Olivares) ¡Señor!... QUEVEDO (deteniéndole) Templanza. ¿Suponéis?... Todo fué chanza... chanza del buen Olivares.... (A los demás) Vos... ya lo veis... tiene días... 1225 (Llegándose de nuevo a Olivares y aparte, como lastimándose) Casualidades siniestras... por buscar las pruebas vuestras fuisteis a dar con las mías. (Mendaña, Castilla y Grana en el fondo hablan acaloradamente) OLIVARES ¿Qué intentáis? QUEVEDO Soy temerario. ¿Y la infanta? OLIVARES Vive. QUEVEDO ¡Oh!1230 ¿Vive? (Señal afirmativa de Olivares) A tiempo maté yo a vuestro infernal sicario; mas otro tal vez... OLIVARES Lo juro: vive en palacio y está presa y oculta... No, ya 1235 según mandé... de seguro se la habrán llevado... QUEVEDO ¿A dónde? OLIVARES A Ocaña... No, no... de cierto sabrá el capitán... QUEVEDO Si ha muerto, de ella este papel responde. 1240 Mañana... ¡Ahora! (Volviéndose a los demás) ¡Escuchad! OLIVARES (deteniendo a Quevedo con terror) (¡Vive, sí!) CASTILLA (¿Qué podrá ser?) OLIVARES (¡Vive!) MENDAÑA ¿Nos vais a leer?... OLIVARES Nada... un soneto... QUEVEDO Es verdad. MENDAÑA Mejor, me place la idea. 1245 CASTILLA (aparte a Grana) Yo me pierdo en conjeturas; ¿qué es esto? GRANA (id.) Yo estoy a oscuras. MENDAÑA Que se lea, que se lea. QUEVEDO Lo que me pedís negué a Olivares ya, y por eso 1250 trató de ponerme preso... OLIVARES Chanza... QUEVEDO Muy pesada, a fe. Y yo, por tomar venganza, mi soneto he de guardar. MENDAÑA No nos deis ese pesar. 1255 QUEVEDO Es que me asustó la chanza. OLIVARES Por ella os pido perdón. MENDAÑA Pues dad principio, Quevedo; vamos, conceded... QUEVEDO Concedo... mas con una condición: 1260 pues que a prenderme ha venido, aunque en chanza, el capitán, con los que a su mando van, chanza también, muy erguido marchará luego ante mí, 1265 dándome guardia de honor. MENDAÑA Brava ocurrencia. CAPITÁN (a Olivares) ¿Señor...? OLIVARES Capitán, hacedlo así. QUEVEDO (al Capitán) ¿Lo entendéis?... Y con buen modo que me obedezcáis espero 1270 en todo y por todo... OLIVARES Pero... QUEVEDO (desdoblando el papel con aire amenazante) Conde-duque... OLIVARES (al Capitán) En todo, en todo. CAPITÁN (a Quevedo) Fiel obediencia os prometo. QUEVEDO Pues oíd. MENDAÑA Al punto, al punto. QUEVEDO (leyendo) «A... una... nariz.» MENDAÑA Bravo asunto.1275 QUEVEDO (aparte a Olivares) Y escuchadme bien. (A todos, leyendo) «Soneto.» (Quevedo se acerca a la luz al lado de Olivares; los demás permanecen a cierta distancia. Quevedo leerá con lentitud y voz sonora los ocho versos del conocido soneto A Una Nariz, que están subrayados, diciendo a Olivares aparte y con el tono conveniente los intercalados en los dos cuartetos. Los otros, y en particular Mendaña, escuchan la lectura con gran contentamiento) Érase un hombre a una nariz pegado; Como al rey el privado que aquí priva. Érase una nariz superlativa; Como la audacia loca del privado.1280 Érase una nariz sayón y escriba; Estáis verde... amarillo... jaspeado. Érase un peje-espada muy barbado; Os veis como un ratón en una criba. Era un reloj de sol mal encarado; 1285 Como vos al tragar tanta saliva. Érase una alquitara pensativa; De ver a un favorito... alquitarado. Érase un elefante boca arriba; Como están hoy las cosas del estado. 1290 Era Ovidio Nasón más narizado. (En tono amenazante) (¡Rogad al cielo que la infanta viva!) OLIVARES (¡Vive!) QUEVEDO (Si ha muerto, ¡ay de vos!) MENDAÑA Proseguid... QUEVEDO (volviéndose a los demás de improviso) Torpe y confusa mi cabeza, estoy sin musa. 1295 (En actitud y tono militar) ¡Capitán, en marcha!... ¡Adiós! (A los demás con majestad grotesca al retirarse. Vase por la derecha con la guardia) ESCENA XII Olivares, Mendaña, Castilla y Grana MENDAÑA Siempre alegre don Francisco. OLIVARES (¡Maldito de Dios su nombre!) MENDAÑA Y al fin no acabó el soneto... voto a Polimnia y Caliope... 1300 GRANA (mirando a la derecha) Ya atraviesa con su guardia los últimos corredores. MENDAÑA ¡Dejarnos así... por vida!... Si es un torbellino ese hombre. OLIVARES (No me burlará mañana 1305 como me burló esta noche.) GRANA Sólo ocho versos nos dijo. MENDAÑA Y un soneto... da catorce. GRANA (a CASTILLA) Vos... ¿nada habláis? CASTILLA Nada, nada. No quiero que me la corten. 1310 (Señalando la lengua) GRANA Callad... prudencia. MENDAÑA A Olivares quizás la musa le sople también, y... mejor; miradle, por su actitud se conoce: quiere dar fin al soneto, 1315 y discurre el estrambote. OLIVARES (¡Mañana será otro día!) MENDAÑA Silencio, atención, señores. GRANA Hacia aquí la reina sale. OLIVARES (Largas son sus oraciones.) 1320 ESCENA XIII Dichos y la Reina, que sale de la capilla apoyándose en Doña Inés REINA Es verdad, me siento débil, débil, cual nunca, esta noche. (Reparando en ellos) ¿Aun estáis aquí? OLIVARES Señora, nuestro deber nos lo impone. Antes con luces servimos 1325 a la reina, y como entonces, bien que sin luces, estamos prontos a cumplir sus órdenes. (Todos se inclinan. La Reina escucha con distracción) Como veis, solo, señora, de entre tantos servidores 1330 falta vuestro caballero... y, por Dios, que anduvo torpe, que el honor de dar la mano a una reina hermosa y joven ni un galán lo cede nunca, 1335 ni jamás lo olvida un noble. REINA Basta ya... basta, Olivares. INÉS Es hora de que repose vuesa Majestad. OLIVARES Pues disteis fin a vuestras devociones 1340 debéis descansar.... REINA Es cierto. OLIVARES ¡Tristes serán vuestras noches! REINA (sin oírle) (¡Oh, la infanta Margarita dicen que vino a la corte!...) (Dirigiéndose a su cámara) OLIVARES Permitidnos... REINA No, quedaos.1345 (Todos se inclinan. Mendaña, Castilla y Grana hablan para sí; Olivares contempla con una sonrisa a la Reina, que se encaminalentamente a su cámara) (¿Quién la detiene y en dónde? ¡Cuánto consuelo hallarían juntos nuestros corazones!... Margarita... ¡alma sublime!... ¡Cuál mis acerbos dolores 1350 calmaría! Él nos separa... ¡Dios su maldad le perdone!) ESCENA ÚLTIMA Dichos y Quevedo; después Margarita y guardia QUEVEDO Hoy de vuesa Majestad una audiencia solicita... REINA ¿Quién? QUEVEDO La infanta Margarita.1355 (Introduciéndola de la mano seguida de la guardia) REINA ¡Gran Dios! (Precipitándose en sus brazos) MARGARITA (id.) ¡Qué felicidad! OLIVARES (¡Ella!... ¡Aun estaba en palacio!) REINA ¡Soy feliz! MARGARITA ¡Te he vuelto a ver!... REINA Pero ¿cómo, cómo? MARGARITA Ayer... (Reparando en Olivares) Todo lo sabrás despacio. 1360 (La Reina conducida por Margarita se dirige a su cámara por entre los guardias, que les abren paso, y seguidas de Mendaña, Castilla y Grana, que las acompañan hasta la puerta) QUEVEDO (a Olivares con sarcasmo) Prevenidla con afán flores, festejos y galas... OLIVARES (Yo le cortaré las alas.) (¡Oh, su prisión!...) ¡Capitán! QUEVEDO Pajes prevenidla y coches. 1365 OLIVARES (al Capitán) ¡Llevad!... QUEVEDO Soneto. (Desdoblando un papel y con el aire más natural) OLIVARES (¡Oh, me espanta!) QUEVEDO (al Capitán) Guardia de honor a la infanta. Conde-duque, buenas noches. Fin del Acto Segundo