ACTO CUARTO
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Salón del Palacio del Buen Retiro. En el fondo una galería de poca altura, a la cual conduce una ancha gradería con dos ramales a derecha e izquierda. Sobre la meseta, a donde parten estas tres escaleras, se abre en el fondo una puerta de dos hojas que conduce a la antecámara y habitaciones del rey, de modo que abiertas las hojas, dejan ver un rompimiento de salones al nivel de la meseta. A la derecha en primer término puerta que guía a la parte exterior del palacio; en segundo la cámara de la Reina; a la izquierda en primer término las habitaciones de Olivares; en segundo una puerta secreta
ESCENA PRIMERA Quevedo, Margarita, Olivares. Al levantarse el telón aparecen Quevedo y Margarita subiendo a la meseta por los ramales de derecha e izquierda con papeles en la mano. Al llegar ellos arriba se abren las dos hojas y sale Olivares, que los detiene al tiempo ya de entrar OLIVARES ¡Cómo!... ¿Adentro?... Pues afuera. Ambos subís a par; volved ambos a bajar.... Son percances de escalera.... 2155 Tres pasos hay expeditos. (Señalando las tres bajadas) Conque... (Comenzando a bajar por la de en medio) QUEVEDO (a Margarita con resignación afectada) Acatemos sus leyes... (Bajan los tres cada cual por su lado) MARGARITA (a Olivares, señalando el centro) Por allí bajan los reyes. OLIVARES Y también los favoritos. A las puertas principales 2160 prefiriendo estos canceles, ibais al rey con papeles... ¿Son, por dicha, memoriales? QUEVEDO Sí; y el que tengo en la mano dice al rey: «Señor, piedad 2165 para España... Del tirano sálvenos su Majestad.» OLIVARES (a Margarita) ¿Y el vuestro? QUEVEDO Con sangre escrito dice al esposo: «Señor, en la virtud no hay delito;... 2170 Castigad al impostor.» OLIVARES ¿Y esperáis? (Señal afirmativo de Quevedo; Margarita aparece pensativa) Mucho me alegro. ¿Lo pintáis de azul? Distintas son de las vuestras mis tintas, yo os lo pintaré de negro. 2175 MARGARITA (¿Qué designios?) OLIVARES Desde ayer os observo sin cesar, y es difícil engañar a la astucia y al poder. QUEVEDO Contra el poder hay poderes... 2180 OLIVARES No los teme mi privanza. MARGARITA Aun nos queda la esperanza... OLIVARES Prendida con alfileres. Ni la astucia ni el ardid os salvan.... Por vuestro mal, 2185 el rey parte al Escorial, y yo me quedo en Madrid... MARGARITA ¡Oh! OLIVARES Tarde dais la batalla. Cuando ayer al rey hablasteis ¿dónde ese escrito dejasteis? 2190 QUEVEDO ¡Es buen cañón de metralla! OLIVARES Pero inútil ya. MARGARITA (¡Gran Dios!) OLIVARES Hoy para mí solo abiertas, ciérranse del rey las puertas para vos... y para vos.... 2195 Como encontrasteis cerrada ya la puerta principal, para la cámara real elegisteis la excusada.... Pues todas, todas lo están. 2200 No entraréis, no. MARGARITA (¡Dios eterno!) QUEVEDO Aunque se oponga el infierno, estas cartas entrarán. OLIVARES Mucho confiáis.... La infanta confía menos.... Sin duda 2205 al ver la verdad desnuda, vuestra situación la espanta. Reparad en su aflicción. Mirad... ella es el espejo donde se ve, por reflejo, 2210 vuestra pobre situación. Vedla... temblando quizás... MARGARITA ¡No!... La infanta Margarita noble ante el crimen se irrita; pero no tiembla jamás. 2215 QUEVEDO (¡Bien, muy bien!) MARGARITA ¡Valor, Quevedo! QUEVEDO Nunca me asustan azares. MARGARITA Yo nunca tiemblo, Olivares. (A Quevedo) ¡Estoy temblando de miedo! Guardadme esta carta.... ¡Ay, Dios! 2220 QUEVEDO (Confiad en vos.) MARGARITA (¡Oh, sí! yo confío mucho en mí; pero más confío en vos.) (Dale el papel y entra en la cámara de la Reina) ESCENA II Olivares, Quevedo QUEVEDO De la corte de Sicilia soy a esta corte enviado... 2225 OLIVARES A tratar cosas de estado y no asuntos de familia. QUEVEDO Pues al rey quiero hablar hoy; conque introducidme al punto. OLIVARES Yo, si es de estado el asunto, 2230 ministro de estado soy. QUEVEDO ¿Queréis jugar un albur?... OLIVARES Sí, somos quién para quién. QUEVEDO Nos conocemos muy bien. OLIVARES Va de tahur a tahur. 2235 Así, pues, hablemos claros. QUEVEDO Es verdad, seamos sinceros. OLIVARES Yo hice voto de perderos. QUEVEDO Voto hice yo de arruinaros. ¡Oh, siempre os quise infinito! 2240 OLIVARES Hoy lo veo.... Y lo ví antes por cien sátiras picantes que contra mí habéis escrito. Yo siempre os tuve afición. QUEVEDO Sí, sí.... Me responden de eso 2245 los años que estuve preso en San Marcos de León: mucho frío, hambre no poca, y con grillos en los pies, sólo me faltaba... OLIVARES Pues2250 una mordaza en la boca. QUEVEDO ¡Vive Dios! OLIVARES Si hoy u otro día volvéis allá, por fortuna, mandaré poneros una, y enmudecerá Talía. 2255 QUEVEDO Es que no pienso volver a San Marcos de León. Pienso, y yo sé la razón, derrocar vuestro poder. OLIVARES Ya... lo pensáis... QUEVEDO Este escrito2260 prueba de un modo fatal que el rey perdió a Portugal por culpa del favorito; y aunque según las razones de éste España en aquel día 2265 por un cetro que perdía ganaba muchos millones, sabido de todos es que el buen monarca lloró cuando Braganza se alzó 2270 con el cetro portugués. Pues bien, tenedlo presente: cuando el rey lea este escrito... OLIVARES Bien, se pierde el favorito, lo confieso llanamente; 2275 pero el rey no lo leerá. QUEVEDO ¿Lo adivináis? OLIVARES Lo adivino. QUEVEDO Ya buscaremos camino... OLIVARES No os queda ninguno ya. El rey saldrá por la puerta 2280 principal.... En este espacio para cruzar el palacio no hallaréis ninguna abierta. Los que entren hasta las salas que por este lado están 2285 ya al otro lado no irán, a no ser que tengan alas. Saldrá el rey... y ni allá fuera podréis hablarle al partir, pues no os dejarán salir 2290 ni a los zaguanes siquiera. QUEVEDO Es decir... OLIVARES Que en mi opinión no derrocáis mi poder; y que, al fin, vais a volver a San Marcos de León. 2295 QUEVEDO No; mi esperanza... OLIVARES Está ya, como dije antes... QUEVEDO ¿Perdida? OLIVARES Con alfileres prendida. ¡Ja... Ja...! (Saluda y vase por el fondo) ESCENA III Quevedo; luego Grana, Mendaña y Castilla QUEVEDO (después de un momento de reflexión) ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Con alfileres.... A ver.... 2300 Sí, Conde-duque... sin duda... vuestra ocurrencia es aguda... como... punta de alfiler. GRANA (por la derecha) Don Francisco de Quevedo... QUEVEDO Señor Marqués de la Grana... 2305 GRANA ¿Cómo, os vais? QUEVEDO De mala gana si os quedáis vos. GRANA Sí, me quedo. QUEVEDO Y hacéis bien. Yo aunque me voy, volveré aquí.... Lo deseo, porque mucho, según creo, 2310 nos divertiremos hoy. MENDAÑA (entrando con Castilla) Hoy en palacio es gran día. QUEVEDO Juntos os dejo a los tres. Contad, Mendaña, al marqués eso de Fuenterrabía. 2315 Conque hasta luego, señores.... MENDAÑA ¿Qué lleváis en el magín? QUEVEDO Nada. MENDAÑA Nequáquam. En fin, ¿qué trazáis? QUEVEDO Varias labores... sí, labores de mujeres... 2320 MENDAÑA ¡Mejor!... Siempre estáis de chanza. QUEVEDO Quiero prender la esperanza, y ando... en busca de alfileres. (Vase por la derecha) ESCENA IV Dichos, menos Quevedo MENDAÑA Siempre zumbón y chancero. CASTILLA Siempre venático y loco. 2325 ¡Vive Dios, que hemos de verle!... MENDAÑA ¿Dónde? CASTILLA En Toledo y muy pronto. Sí, pardiez, esa cabeza tiene ya seco el meollo. GRANA Sí, don Francisco... CASTILLA Por menos2330 están enjaulados otros. GRANA Y ahora recuerdo: me dijo que hoy aquí debemos todos ver... MENDAÑA Una gran ceremonia: sí, la copa de oro. 2335 GRANA ¿Qué copa es ésa? MENDAÑA ¿Ignoráis? Yo os enteraré de todo. Es una gran ceremonia que ha de llenaros de asombro. El consejo de Castilla 2340 en el año treinta y ocho consultó... mejor que nadie sé lo que hubo en el negocio. Es el caso que Olivares, mandando socorrer pronto, 2345 nos salvó a Fuenterrabía, que a no ser por él... ¡demonio! Pues bien; en premio debido a su proceder heroico... CASTILLA Pues, ¿qué? ¿Socorrióla él mismo?2350 MENDAÑA No; pero envió el socorro; y en recompensa y por juro de heredad alcaide propio y perpetuo le nombraron de la ciudad... pero ¿cómo? 2355 con el ítem de que el rey, de su amor en testimonio, siempre al ministro en tal día, por recuerdo tan glorioso, le ha de enviar un presente 2360 digno de su real decoro, para honrar de tal jornada los aniversarios todos. Y hoy, lo mismo que otros años, como es público y notorio, 2365 el rey envía a Olivares un sin par copa de oro; y, además, en un billete, billete de puño propio, colocado en tres dobleces 2370 de la gran copa en el fondo... CASTILLA Pues el rey Felipe Cuarto con exquisitos piropos da las gracias a Olivares de lo que sudaron otros. 2375 MENDAÑA Mejor es callar. El caso es que el rey de puño propio, escribiendo al de Olivares, le dice con mil encomios: «que al aceptar en tal día 2380 de su rey la copa de oro, brinde con ella tres veces por la patria y por el trono.» CASTILLA ¡Por el trono y por la patria!... Él los ha hundido en el polvo... 2385 ¡Vive Dios!... MENDAÑA El rey, Castilla, sabrá mejor que nosotros... GRANA ¿Conque hoy es la ceremonia?... MENDAÑA Ciertamente; si es famoso este gran aniversario. 2390 GRANA Yo, como extranjero, ignoro. MENDAÑA Pues ya veréis... a las cinco por allí... (Señalando al fondo) Si es un asombro: ¡oh, qué pompa, qué aparato!... ¡Ni la procesión del Corpus!... 2395 ESCENA V Dichos y Olivares por el fondo y cerrando las hojas tras de sí OLIVARES Señores, pláceme veros hoy en palacio tan pronto. MENDAÑA Como es la gran ceremonia... OLIVARES Sois muy puntuales. MENDAÑA El gozo... OLIVARES Desde aquí a las cinco hay tiempo. 2400 Hoy me ocupan mil negocios.... ¡Ah! Su majestad hoy mismo parte al Escorial. GRANA Supongo que iréis con él. OLIVARES No, por cierto. MENDAÑA Ya... ¿Conque el rey parte solo?... 2405 OLIVARES Yo con vosotros me quedo. MENDAÑA Pues mejor para nosotros. OLIVARES Pero el rey a su partida sabio dispondrá que como siempre, al sonar hoy las cinco, 2410 se me dé la copa de oro. MENDAÑA Mejor que mejor. GRANA ¿Y cuándo parte el rey? OLIVARES Dentro de pocos momentos. Si su salida queréis presenciar vosotros, 2415 a las puertas de palacio acudid, y acudid pronto. MENDAÑA Es verdad. OLIVARES Para su marcha ya está prevenido todo; conque... GRANA Vamos, pues. MENDAÑA Al punto.2420 OLIVARES (abriendo la puerta secreta con una llave pequeña) Venid, por aquí es más corto. MENDAÑA ¡Vos mismo!... Gracias.... Sois el hombre mejor que conozco. (Pasan los tres) ESCENA VI Olivares, Margarita, la Reina. Ésta, conducida por aquélla de la mano, sale de su cámara al tiempo que Olivares está cerrando la puerta secreta MARGARITA (Pero eres la reina...) (A Olivares con acento imperioso) Oíd, que os habla su majestad. 2425 (Aparte a la Reina) ¡Valor! REINA (Yo tiemblo...) ¿Es verdad que hoy... parte el rey... de Madrid? OLIVARES Verdad, señora. REINA Pues... yo... quisiera... verle un momento, conque así... OLIVARES Mucho lo siento,2430 es imposible. REINA ¡Ay! MARGARITA ¡No, no! REINA Concededme esa demanda... OLIVARES El rey a todos la niega. REINA Sí, sí... la reina os lo ruega. MARGARITA ¡No, no... la reina os lo manda! 2435 OLIVARES (sonriéndose) La obediencia... MARGARITA En vos es ley. OLIVARES (dirigiéndose al fondo) Si el rey lo manda, señora, entraréis luego... MARGARITA ¡No, ahora! OLIVARES Luego que lo mande el rey. (Sube y entra) ESCENA VII Margarita, la Reina; después Quevedo REINA ¿Lo ves? Tan inútil paso... 2440 MARGARITA Veo con grande aflicción que no tienes corazón de reina... REINA ¿Y lo soy acaso? MARGARITA No sabes serlo. Has pedido, y él con razón ha negado; 2445 mas si tú hubieras mandado, él hubiera obedecido. REINA Ese hombre me infunde miedo. MARGARITA ¡Qué pálida estás! REINA ¡Ay, Dios! MARGARITA (mirando a la derecha) Alguien se acerca. ¿Sois vos?... 2450 ¡Ah, venid, venid, Quevedo! QUEVEDO (entrando) Vuesa Majestad... MARGARITA Un modo discurrid vos... QUEVEDO Ni una puerta hay por ese lado abierta. MARGARITA ¡Todo se ha perdido, todo! 2455 QUEVEDO El rey partirá al momento... si es que no ha partido ya.... Y Olivares ¿dónde está? MARGARITA Vedle. (Señalando al fondo, por donde aparece Olivares) ESCENA VIII Dichos y Olivares OLIVARES (a la Reina, bajando) Señora, lo siento. REINA ¿Qué traéis? OLIVARES La despedida2460 del rey traigo; y no os asombre: dice el rey que yo en su nombre de la reina me despida. MARGARITA ¡Sois!... OLIVARES Un súbdito obediente que del rey cumple el mandato. 2465 REINA Mas el rey... OLIVARES Dentro de un rato partirá. QUEVEDO (Perfectamente... no ha partido el rey aún.) REINA Me retiro. OLIVARES Guárdeos Dios. MARGARITA (a la Reina que con ella se dirige a la cámara) ¿Lloras? REINA ¡Ay!(Entra) OLIVARES (a Quevedo) ¡Pobre de vos!...2470 QUEVEDO Eso... conforme y según, como se suele decir. OLIVARES El rey parte. QUEVEDO Bien, que parta. Pienso escribirle una carta. OLIVARES Si os la dejan escribir. 2475 QUEVEDO Pienso... que la tengo escrita. OLIVARES ¿Quién va a llevarla además? QUEVEDO ¿Quién?... El demonio quizás. OLIVARES Bien. La infanta Margarita, (Dirigiendo una mirada a Margarita que después de acompañar a la Reina hasta el umbral, se ha quedado inmóvil a la espalda como dominada por la situación) que ya el desengaño toca, 2480 ved... no acude como vos al demonio.... Acude a Dios, ya con el credo en la boca. MARGARITA (¡Me insulta!) OLIVARES ¿Rezáis? MARGARITA No rezo... no.... Pues al ver que en su abismo 2485 Dios no os confunde... ahora mismo a dudar de Dios empiezo. ¡No, no, Dios mío, perdón! OLIVARES Deliráis... y no lo extraño: víctima de un desengaño... 2490 MARGARITA ¿Os lo dice el corazón? Víctima será la infanta Margarita de Saboya; pero en su valor se apoya como una víctima santa. 2495 OLIVARES Víctima. MARGARITA Firme y enhiesta, capaz, porque a Dios le plugo, de humillar a su verdugo con una risa... ¡Oh, como ésta! (Risa violenta) OLIVARES ¡Vive Dios!... El soberano 2500 va a partir... y yo me quedo.... ¡Ay de vos y de Quevedo!... QUEVEDO Puede que el rey parta en vano. OLIVARES ¿Aun esperáis que el demonio lleve al rey aquel escrito? 2505 QUEVEDO Sí. OLIVARES Pues me alegro infinito, dadme después testimonio. QUEVEDO Puede que lo tenga ya. OLIVARES Pues, aunque al demonio encuentre, temo que el papel no entre. 2510 QUEVEDO Lo ofrecí yo, y entrará. OLIVARES ¿Lo ofrecisteis? QUEVEDO Lo ofrecí. OLIVARES Cumplidlo. QUEVEDO Lo cumpliré. OLIVARES No, a fe, Quevedo. QUEVEDO Sí, a fe. OLIVARES No, por Dios. QUEVEDO ¡Por Dios que sí!2515 OLIVARES La esperanza es en los seres... QUEVEDO Todo; y cual decís en chanza, yo por tener esperanza, la prendí con alfileres. OLIVARES Pues la esperanza guardad, 2520 y el papel también... los dos.... (Hace movimiento para retirarse) MARGARITA (aparte a Quevedo) ¿Quién lleva el papel? QUEVEDO Y adiós. (Olivares se retira haciendo una cortesía irónica) MARGARITA ¿Quién? QUEVEDO ¡El demonio... mirad! (Señalando a Olivares que al volverse y subir la gradería, enseña el papel que Quevedo le ha prendido en la espalda. Entra Olivares) ESCENA IX Quevedo, Margarita MARGARITA ¡Gran Dios!... QUEVEDO A muerte o a vida. Ya no quedaba otro medio. 2525 MARGARITA Nuestra suerte... QUEVEDO Sin remedio, ya está ganada o perdida. MARGARITA Si viese el papel... QUEVEDO Propicios serán los cielos... MARGARITA Mas él... QUEVEDO Lleva a la espalda el papel, 2530 como el saco de sus vicios. Desechad, señora, el miedo. MARGARITA ¡Ay! Esto a nadie lo digo... sino a vos... que sois mi amigo: ¡yo estoy temblando, Quevedo! (Pausa) 2535 Y vos ¿no tembláis? (Asiéndole de una mano como para cerciorarse) QUEVEDO Señora... MARGARITA Sereno... (ahora no...) QUEVEDO (¡Ay de mí!) MARGARITA Tembláis como yo.... QUEVEDO Sí, sí.... Comienzo a temblar ahora... MARGARITA ¡También!... QUEVEDO También... ya lo veis...2540 tiemblo... mas no de terror, de... MARGARITA No lo digáis...(Alejándose) QUEVEDO (De amor.) MARGARITA ¡No me habléis... ni me miréis! QUEVEDO (Tiene razón.) (Quevedo queda a la izquierda; Margarita se ha apartado bastante hacia la derecha) MARGARITA (¡Estoy loca!) (¿Qué hice yo?... Su mano ardía... 2545 tal vez la abrasó la mía...) QUEVEDO (Al fin me estrellé en la roca.) MARGARITA (No le quiero hablar ni aun ver.) Pediré fuerzas al cielo. QUEVEDO (Corazón, si eres de hielo, 2550 ¿cómo es que hoy te siento arder? ¡El amor! Cierto; así empieza... y este afán, esta zozobra... ¡Ay! El corazón me sobra, y me falta la cabeza. 2555 Amor... tú dices que sí... tú has dicho siempre que no. Cierto, yo tengo otro yo que combate contra mí. El corazón y la mente, 2560 el sentimiento y la idea... el espíritu que crea, y el espíritu que siente... si entrambos contrarios son, ¿quién?... Según lo que aquí pienso, 2565 mal sujeta el pensamiento las alas del corazón.) Vos... (¡La tendiera mis brazos!) MARGARITA Vos... OLIVARES (apareciendo en el fondo) Mientras yo, como es ley, voy a despedir al rey... 2570 id uniendo estos pedazos.... (Arroja al pasar varios pedazos de papel y desaparece por la puerta secreta. Margarita da un grito de terror) MARGARITA ¡Todo perdido!... Mirad... QUEVEDO Sí; por mi culpa. Y ahora ¿no me aborrecéis, señora? MARGARITA ¡Callad, Quevedo, callad! 2575 QUEVEDO Yo que soñé en mi delirio la palma del triunfo daros, y al fin logro coronaros con la palma del martirio. MARGARITA Común nos será esa palma. 2580 QUEVEDO Yo soy quien os pierde a vos; yo sí.... Confúndame Dios. MARGARITA Me estáis desgarrando el alma. QUEVEDO Maldecidme, y de ese modo... MARGARITA ¡Nunca! QUEVEDO Mi tormento veis2585 pero no comprendéis... MARGARITA ¡Todo, lo comprendo todo! QUEVEDO ¡Ved mi dolor! MARGARITA ¡Ved mi llanto! (Ya fuera un crimen callar.) QUEVEDO Causa tenéis para odiar 2590 al hombre... que os ama tanto. MARGARITA ¡Odiaros!... Tenéis razón... y para saberlo bien, preguntadlo... QUEVEDO ¿A quién, a quién? MARGARITA ¡A mi pobre corazón! 2595 QUEVEDO Yo... MARGARITA Yo también, ¡ay de mí! yo que no tengo suspiros, yo... no sé cómo deciros... cómo expresaros... ¡oh, así! (Tendiendo una mano a Quevedo) ¡No... no habléis... no, por piedad! 2600 Ya perdidos, un deber santo nos resta: poner en salvo a su majestad. Id, que esa prueba sangrienta guarde ella misma.... QUEVEDO Sí, sí...2605 pero ella viene hacia aquí. ESCENA X Quevedo, Margarita, la Reina; después Olivares, Mendaña, Castilla y Grana por la puerta secreta REINA Ya partió el rey. MARGARITA La tormenta sobre nosotros avanza.... Perdidos Quevedo y yo... REINA Todo se ha perdido... MARGARITA ¡No!2610 ¡Todo menos tu esperanza! QUEVEDO Y pues sólo en vuestra mano estará sin riesgo ahora, vos... guardadla vos, señora.... REINA ¡Sangre! No... vos.... QUEVEDO ¿Y el tirano?2615 Ved que estoy bajo su ley. REINA (a Margarita) Guárdala tú. MARGARITA ¿Cómo, en dónde? QUEVEDO Tomad la carta del conde. OLIVARES (Apareciendo por la puerta secreta con Mendaña, Castilla y Grana) Ésta primero.... Es del rey. (La Reina que iba ya a tomar la carta de Quevedo, toma la que le ofrece Olivares. Quevedo guarda la suya con despecho) Al entrar en la carroza, 2620 «Para la reina», me dijo. REINA (después de leer un momento) No estuvo el rey muy prolijo. (¡Cuánto en mi dolor se goza!) Órdenes son que en su ausencia el rey me encomienda a mí. 2625 OLIVARES Señora, todos aquí os debemos obediencia. Con la puerta principal hice abrir hará un momento la que une vuestro aposento 2630 a la cámara real. REINA Cuanto al dejar su morada mandó el rey... OLIVARES En cierto modo fué para la reina todo. REINA (¡Y para la esposa nada!) 2635 OLIVARES Hoy, humildes servidores, al rey miramos en vos. REINA Basta, Olivares. Adiós. (Despidiéndose) OLIVARES Saludo... a mi rey. Señores, id.... Muy contentos y ufanos 2640 hoy con un rey de ese porte, pienso que le haréis la corte como buenos cortesanos. (La Reina entra en su cámara acompañada de Margarita y seguida de Mendaña, Castilla y Grana) ESCENA XI Quevedo, Olivares OLIVARES Vos, ¿no vais?... QUEVEDO Porque me quedo. OLIVARES (señalando los pedazos de papel) Ved... trocitos de esperanza... 2645 ¿no los unisteis, Quevedo? (Quevedo se siente en un sillón) ¡Cómo! ¿Os sentáis? Yo no puedo permitir... QUEVEDO Parece chanza, y así estoy más descansado. OLIVARES Venzo al fin, y estáis perdido. 2650 QUEVEDO Pues me perderé sentado. Mas si venzo, estoy ganado... OLIVARES ¿Cómo vos ganaréis? QUEVEDO Tendido. OLIVARES ¡Al respeto me faltáis! QUEVEDO Nada temo si perdéis; 2655 nada espero si ganáis; y en mí, ganéis o perdáis, ya no quitáis ni ponéis. OLIVARES Parece que estáis de humor. QUEVEDO ¡Mucho! OLIVARES Os le quiero seguir.2660 QUEVEDO ¡Bravo!... Mejor que mejor, como en placer y en dolor suele Mendaña decir. OLIVARES La esperanza que os rasgué y ahí en trocitos está... 2665 la de la espalda... QUEVEDO Ya sé... OLIVARES Cayó en mis manos... a fe, que el cómo gracia os hará: el buen rey se paseaba, y yo en su mesa escribía; 2670 pero él, que a mi espalda estaba, muy curioso me miraba, y al fin con sorpresa mía, «¿Quién a mi buen favorito pone mazas sin respeto?», 2675 dijo, y me dió el papelito. QUEVEDO ¡Cómo! ¿El rey os dió el escrito? OLIVARES Sí. QUEVEDO Pues... anduvo discreto. OLIVARES ¿Suponéis?... QUEVEDO Que lo leyó. OLIVARES Eso al pronto me temí; 2680 mas conmigo se rió de la gracia y... ví que no. QUEVEDO Pues luego veréis que sí. OLIVARES No; al partir muy lisonjero me habló el rey.... Besé su mano... 2685 QUEVEDO Pues así besa el cordero la mano del carnicero. OLIVARES Deliráis.... El soberano con su real mano después puso una carta en las mías 2690 para la reina... QUEVEDO Eso es... ¿Y no os ha ocurrido, pues, que era la carta de Urías? OLIVARES ¿Eso pensáis? QUEVEDO ¡Sí, por Dios! Todo el rey lo sabe ya. 2695 Ya no sois uno los dos; ya el rey os execra a vos, y en su carta... OLIVARES Claro está: prevendrá el rey, Dios le guarde, a la reina con decoro, 2700 que ella misma en regio alarde a las cinco de esta tarde me ofrezca la copa de oro. QUEVEDO No. OLIVARES Las cinco van a dar. El rey a la reina ha escrito, 2705 y hoy la reina, a su pesar, debe al favorito honrar... QUEVEDO O perder al favorito. Ya no hay copa de oro... no. (Da la primera campanada de las cinco) OLIVARES Escuchad... llegó el momento. 2710 QUEVEDO (Me asesina ese reloj.) (Pausa) Cinco campanadas... OLIVARES ¡Oh! QUEVEDO ¡No hay copa! OLIVARES (¡Estoy sin aliento!) QUEVEDO Dió la postrer campanada... mas no se abre aquella puerta... 2715 ¡No... no se abre... nada... nada... Mirad... cerrada... cerrada!... (La puerta se abre) ¡Oh! OLIVARES ¡Mirad... abierta... abierta!... ESCENA XII Dichos, y al abrirse la hojas del fondo aparece Mendaña trayendo en una bandeja una copa de oro con un billete cerrado en el fondo. Al lado de Mendaña salen Grana y Castilla. Durante los versos que siguen el primero baja la gradería del centro seguido de un Ujier, y los otros dos por los ramales de derecha a izquierda, abriendo la marcha a dos filas de caballeros, pajes, damas y meninas, que se colocan luego en semicírculo, dejando en el centro a Mendaña con un Ujier a la espalda. Al bajar la comitiva la Reina aparece en la galería entre Margarita y Doña Inés QUEVEDO Siempre la loca fortuna mala fué para los buenos... 2720 El cielo... allí está la luna, y ésa no da luz ninguna cuando la noche es de truenos. OLIVARES Mato, al fin, vuestra esperanza. En San Marcos de León 2725 será horrible mi venganza.... QUEVEDO Tenéis... OLIVARES Poder y privanza.... ¡Mirad!... UJIER ¡Silencio, atención! REINA Conde-duque, sentáos y cubríos. (¿Me querrá ver el rey más humillada?) 2730 Gozáis de tan cumplida preeminencia desde que el rey os concedió esa gracia. Hoy al partir el rey a San Lorenzo, para la reina os entregó una carta; me la disteis; en ella me previene 2735 el rey, bajo su firma soberana, que en honor vuestro y en servicio suyo, yo, que la reina soy de las Españas, solemnice también la ceremonia que él dejó a su partida preparada; 2740 y así, con mi presencia enalteciendo una regia merced que es ya tan alta, yo, la reina, a ofreceros he venido, porque el rey, mi señor, así lo manda, ese presente real, que sobre el trono, 2745 bajo el rico dosel, en la real cámara, dejó para este fin el soberano, que os acuerda merced tan señalada. Como todos los años en la copa un pliego para vos puso el monarca.... 2750 Recibid esa copa y ese pliego, y Dios... os dé... (Pausa) MARGARITA ¡Lo que de Dios os falta! OLIVARES Como súbdito fiel, cumplir me toca la voluntad del rey, siempre sagrada. Hoy me prescribe que su copa acepte; 2755 y la acepto a mi vez. Debo aceptarla. (Toma la copa que Mendaña le presenta con una rodilla en tierra. El Ujier toma también la bandeja y se retira, seguido de la gente palaciega, subiendo las escaleras laterales por detrás de la Reina. Entretanto Mendaña y los demás van pasando delante de Olivares para hacerle un saludo de parabién; Quevedo pasa el último, y al llegar a su lado se vuelve a la meseta y saluda a la Reina. Todo esto durante el tiempo que se tarden en decir los versos que siguen) MARGARITA (aparte a la Reina) ¡Lloras... Reina, valor... ojos enjutos y frente real, desprecio y arrogancia! REINA ¡Angustia, humillación! MARGARITA ¡Orgullo, reina, que el orgullo engrandece la desgracia! 2760 OLIVARES Como siempre, en la copa viene un pliego, todo de puño real, con regias armas, en que recuerda los servicios míos, bien escasos, a fe, nuestro monarca. En este pliego, como siempre, ahora 2765 el gran Felipe Cuarto, honor de España, frases de amor sincero me dirige, que yo, sábelo el rey, grabo en el alma. Según uso y costumbre, un caballero, el más ilustre y distinguido que haya 2770 presente a la sazón, debe a su turno abrir el pliego real y en voz bien alta delante de la corte repetirme su contexto, palabra por palabra.... Si Quevedo se digna... QUEVEDO ¡Yo!... Me digno.2775 (Aparte a Olivares) Por respeto a esa reina desgraciada. OLIVARES Pues tomad el papel. (Aparte a Quevedo) Bravo soneto. QUEVEDO (idem) Sonetos hay, pardiez... OLIVARES Sin consonancia. Tales los hay a veces, y ése es uno, que al lector más robusto le atragantan. 2780 Señores, atención. Leed, Quevedo, en voz sonora y halagüeña y clara... QUEVEDO Sonora y halagüeña y clara, como el órgano y el céfiro y el agua. MARGARITA (Su amor consagra el rey a su enemigo.) 2785 REINA (Y a su esposa infeliz ¿qué le consagra?) MARGARITA (¡No llores, por piedad!) QUEVEDO (Cariño imbécil, el de ese imbécil rey.) Dice la carta: (Leyendo) «A nuestro muy querido... el Conde-duque.» OLIVARES Proseguid, proseguid. QUEVEDO (leyendo) «Salud:» (¡Tercianas!)2790 (Olivares se inclina) OLIVARES Sobrescrito feliz.... Romped la nema, pues lo más principal es lo que falta. Las lisonjas del rey... esos elogios que al nivel de su trono me levantan... Hoy el rey, mi señor, me hace dichoso. 2795 QUEVEDO (¡Desgarrando a la reina las entrañas!) (Rompe el sello con cólera) OLIVARES Repetidme esas frases cariñosas. REINA (El corazón del pecho se me arranca.) OLIVARES Señores, atención. Leed, Quevedo, en voz sonora y halagüeña y clara. 2800 QUEVEDO (aparte a Olivares) Conde-duque... OLIVARES Leed. (Mirad mis ojos radiantes de rencor y de venganza.) QUEVEDO (Os desprecio.) (A todos) Escuchad. (¡No, no hay justicia!) MARGARITA (a la Reina) ¡Valor, valor! REINA (Mi espíritu desmaya.) OLIVARES Ya veréis cuánto honor... Al punto... QUEVEDO (preparándose a leer) ¡Al punto!2805 REINA (Ciegan mis ojos.) QUEVEDO (a todos) Escuchad. (¡Oh, rabia!) (Leyendo) «Mi buen Olivares: no he menester encarecerte mi gran cariño, que es superior, y tú lo sabes, a todo encarecimiento. Aunque públicas son en estos reinos las pruebas del amor con que te distingo, hoy he de darte una mayor que todas, y dártela quiero como amigo, que no como monarca. Muy luego daré a Madrid la vuelta, y como cumple a mis designios que tú conozcas antes esa prueba de mi buena amistad, no debo diferirla. Es un aviso cariñoso de mi corazón; ten en cuenta el aviso porque te importa mucho. Olivares... si estuvieses en mi alcázar a mi regreso el amigo te dará sus brazos... el rey... su verdugo.» (Movimiento general de asombro) OLIVARES ¡Ah! REINA ¡Gran Dios! MARGARITA ¡Silencio! QUEVEDO (Poniendo a Olivares el papel delante de los ojos, pero con dignidad) Ved. OLIVARES ¡Mísero de mí! (Quevedo se dirige a la Reina; Mendaña y Grana, separándose de Olivares, le salen al encuentro. Castilla permanece cruzado de brazos cerca de Quevedo) MENDAÑA (a Quevedo) ¡Qué asombro! QUEVEDO ¿Y así le dejáis? ¡Volved!... Si os dió arrimo un pared 2810 y se hunde... arrimadle un hombro. Sombra y nido a vuestro gusto os dió un árbol... ¡cayó allí! Mas si al dejarle con susto, buscáis otro más robusto,... 2815 no le encontraréis en mí... nunca, no. Sobre cascajos, tronco soy de rudas quiebras que, creciendo entre espantajos, ni ofrece nido a los grajos, 2820 ni da sombra a las culebras. Ya en la cortesana grey no hay reyezuelos.... Hay dos reyes... la reina y el rey. (Volviéndose a la Reina) Señora, cambió la ley. 2825 REINA ¡Quevedo, que os oiga Dios! QUEVEDO Hoy que Dios en su bondad la luz del bien nos envía tras de tanta oscuridad, para vuesa Majestad, 2830 grande señora, es el día. Hoy ante el solio español se dilata el horizonte, y entre nubes de arrebol, más claro amanece el sol, 2835 porque se derrumba el monte. (A todos) ¡El rey... la reina después! CASTILLA Si hoy por fin de sus pesares ya la reina reina es, sirva de alfombra a sus pies 2840 el sombrero de Olivares. (Se lo arranca de la cabeza y lo arroja a los pies de la Reina, que baja las gradas con Margarita y Doña Inés) PAJE (entrando) Para la reina este pliego del rey, que en Atocha está. (Quevedo lo presenta a la Reina) REINA (a Quevedo) Yo en vuestras manos lo entrego. (Quevedo lo abre y lee) MARGARITA (Acercándose a Olivares después de tomar el sombrero del suelo) Conde-duque, a vos me llego, 2845 pero sin rencores ya. Contrarios fuimos los dos; pero aquí cesa mi encono. Matarme quisisteis vos... pues bien... que os perdone Dios,2850 lo mismo que yo os perdono. Y pensad en vuestra cuita, que si audaz un caballero hoy hasta el sombrero os quita, yo, la infanta Margarita, 2855 hoy... os devuelvo el sombrero. (Da el sombrero a Olivares) REINA (a Quevedo que ha leído ya el pliego) ¿Órdenes del rey serán? QUEVEDO Que se cumplan sin demora quiere el rey. REINA Se cumplirán. (Quevedo la ofrece el pliego) Bien en vuestra mano están. 2860 Vos... QUEVEDO Obedezco, señora. (A Olivares) Y vos no os hagáis rehacio; por orden del rey, salid sin más término ni espacio ahora mismo de palacio, 2865 y mañana de Madrid. (Olivares se dirige a la puerta como maquinalmente) MENDAÑA (a Quevedo) Bien, mejor. QUEVEDO Vos a su lado; como un perro, y más puntual, seguisteis siempre al privado... seguid, pues, al desterrado 2870 y seréis perro leal. MENDAÑA ¡Para mí tanta dureza! QUEVEDO Comprended, si no sois perro, que uno acaba y otro empieza; os dió sombra en su grandeza... 2875 dadle sombra en su destierro. MENDAÑA ¡Pero... hacerme desterrar!... QUEVEDO Eso según vuestro humor, es mejor. MENDAÑA (con asombro) ¡Mejor! QUEVEDO Mejor que si os hiciesen ahorcar. MENDAÑA ¡Mejor, mejor, por mi vida! OLIVARES ¡Todo convertido en nada! MENDAÑA (dando el brazo a Olivares) Conde-duque, de partida. OLIVARES ¿Dónde? MENDAÑA A buscar la salida, porque se cerró la entrada. 2885 (Los dos se dirigen a la puerta de la derecha) Si el verdugo ha de apretaros... OLIVARES ¡Ay, Mendaña! MENDAÑA Ea, valor. OLIVARES ¡Desterrarme! MENDAÑA ¡Desterrarnos! OLIVARES ¡Nos destierra! MENDAÑA ¡Pudo ahorcarnos! Conque mejor que mejor. (Vanse) 2890 QUEVEDO El rey anuncia además que no ha de haber favoritos ya en su palacio jamás... (Rumor lejano) Pero ese rumor... quizás llega ya el rey. REINA Esos gritos...2895 QUEVEDO De gozo, señora, son: el pueblo con sus clamores celebra su redención... GRANA Pues que el rey llega... REINA Es razón; id a su encuentro, señores. 2900 QUEVEDO (a Castilla) Decid a Mendaña vos que si el destierro le es duro, vuelva a entrar del rey en pos. (Vanse Castilla y Grana por la derecha) MARGARITA ¿Dejará solo ¡gran Dios! a Olivares? QUEVEDO De seguro.2905 MARGARITA ¡Qué barbarie! QUEVEDO No, es piedad.... El dolor, por el contrario, diz que ama la soledad... por eso la humanidad deja al dolor solitario. 2910 ESCENA XIII Quevedo, Margarita, la Reina QUEVEDO (a Margarita sacando la carta del conde) Vos, señora... MARGARITA Dadme luego. QUEVEDO Al paso en cualquiera parte. MARGARITA Sepa el rey que estuvo ciego.... (Dirígese a las gradas rápidamente) REINA ¿Dónde vas? MARGARITA Voy a salvarte.(Entra) QUEVEDO Esa carta salvadora 2915 de vuestra virtud responde: la escribió con sangre el conde, y el rey va a leerla ahora. REINA Será inútil... Tantos días de olvido y separación... 2920 Ya del rey el corazón entre torpes mancebías... QUEVEDO Ya su ángel malo en el cieno no podrá hundirle en el vicio. REINA Le dejó en el precipicio... 2925 QUEVEDO Que le salve su ángel bueno. Sedlo vos... REINA ¿Y su desdén? Del bien le alejaron ya. QUEVEDO Vuestra mano bastará para conducirle al bien. 2930 Ya no hay quien siembre cizaña; amadle y que os ame a vos; y haced, unidos los dos, la felicidad de España. REINA Fuera en ello tan dichosa... 2935 MARGARITA (apareciendo en el fondo) El rey... REINA ¿Quiere ver quizás a la reina? MARGARITA ¡Mucho más! Quiere abrazar a la esposa. (La Reina y Quevedo suben las gradas) REINA El rey... MARGARITA (señalando al fondo por entre las hojas entreabiertas) Mírale... hacia aquí con toda su corte avanza... 2940 REINA El temor y la esperanza... MARGARITA ¡Ven a su encuentro!... QUEVEDO ¡Sí, sí! Y a la clara luz del sol al rey amando leal, dadle tan solo un rival... 2945 (Gritos del pueblo) ese buen pueblo español. (La Reina, conducida por Margarita, entra y se dirige a la izquierda. Al abrirse las hojas, en el fondo aparecen caballeros, y en primera Mendaña, Castilla y Grana; pajes y guardias que van desfilando hacia la izquierda) MARGARITA Ven. REINA (dentro) ¡Mi esposo!... ¡Dicha entera! ¡Que mis brazos te reciban! MENDAÑA ¡Vivan nuestros reyes!... TODOS ¡Vivan! MENDAÑA ¡Todos adentro! QUEVEDO (saliendo y cerrando tras de sí las puertas) Y yo fuera.2950 ESCENA XIV Quevedo, luego Margarita QUEVEDO Todos se van; yo me quedo. Bien; importe que importe, si se restan con el dedo, debe la corte a Quevedo lo que Quevedo a la corte. 2955 Todos en tan fausto día van adonde el viento va en revuelta algarabía... Quevedo, en tanta alegría ¿quién de ti se acuerda ya? 2960 (Margarita aparece, y al ver que Quevedo comienza a bajar por la izquierda, baja por la derecha, mirándole con afán) Con su ayer y sus historias, un recuerdo... está perdido siempre en el hoy de las glorias... que al fin siempre las memorias son merienda del olvido. 2965 Tu presencia en tal morada fuera un recuerdo importuno... y hoy al fin de la jornada, al pensar todos en nada, ya no piensa en ti ninguno. 2970 En ti, ni aun después de todo, si a buena luz lo escudriñas, pensarán... como el beodo piensa, al empinar el codo, en el que plantó las viñas. 2975 ¿Quién se acuerda ya? Lo sé... Ninguno, ninguno... (Viéndola) ¡Ah, sí!... En este momento, a fe, pensaba... MARGARITA Comprendo en qué... y errasteis pensando así. 2980 QUEVEDO Perdonadme... En tal momento... MARGARITA ¡Que así me ofendieseis vos! QUEVEDO Yo siento. MARGARITA También yo siento. QUEVEDO Dulce y común sentimiento que es el alma de los dos. 2985 MARGARITA (señalando el corazón) ¡Siempre aquí! QUEVEDO (ídem) ¡También aquí! inmenso, ideal, profundo... MARGARITA Digno de vos y de mí. QUEVEDO ¡Y eterno, eterno! MARGARITA Sí, sí... pero que lo ignore el mundo. 2990 QUEVEDO A ser nacimos quizás siempre amantes... MARGARITA Siempre buenos... ¡Ay... venturosos... jamás! QUEVEDO ¿Por qué yo no nací más? MARGARITA ¿Por qué yo no nací menos? 2995 Lo hizo Dios... y él nos lo advierte: un loco amor dió por fruto, no siendo común su suerte, a Villamediana muerte y a la reina llanto y luto.... 3000 Tales son sus condiciones... mi sosiego y vuestra vida por fugaces ilusiones... ¡Dense nuestros corazones su postrera despedida! 3005 QUEVEDO ¡Qué desventurado soy! MARGARITA Muerto fué Villamediana... y la reina... QUEVEDO Basta. Hoy mismo a mi villa voy. MARGARITA Bien. Yo a un convento mañana. 3010 QUEVEDO Y allí con honda querella diré a mi suerte cruel: «¿Por qué me separas de ella?» Y vos... MARGARITA Yo diré a mi estrella: «¿Por qué me separas de él?» 3015 QUEVEDO Adiós. MARGARITA Adiós. QUEVEDO (En la orilla morir ahogado... ¡Oh tormento!) MARGARITA (¡Arde el llanto en mi mejilla!) QUEVEDO ¡No os olvidéis de la villa! MARGARITA ¡Pensad vos en el convento! 3020 ESCENA ÚLTIMA Dichos y Mendaña, Castilla, Grana con varios caballeros que en este momento aparecen abriendo las hojas del fondo, y bajan a la escena. Al verlos Quevedo, que ya iba a salir, se detiene notando un movimiento de terror en Margarita, que se esfuerza para ocultar su turbación y sus lágrimas MENDAÑA Su alteza... QUEVEDO Mirad... la infanta llora... de risa. MARGARITA Eso es... chistes de Quevedo... QUEVEDO Pues... MENDAÑA Mejor, ¡cuánta gracia, cuánta! QUEVEDO Pues hoy con gracioso porte 3025 yo que mil gracias ensarto, al fin, de mis gracias harto, dejo, por gracia, la corte. MENDAÑA Y aun muy gracioso al marchar... QUEVEDO Y chiste acerté a decir... MENDAÑA Que hizo a su alteza reír... QUEVEDO Pues, y de risa llorar; que, unidos en un engaste, por lo alegre y por lo triste una lágrima y un chiste 3035 son... un chistoso contraste. GRANA ¡Es verdad! QUEVEDO Si bien lo mira la excelente humanidad, todo en el mundo es verdad... CASTILLA ¡Cómo! QUEVEDO Cuando no es mentira.3040 MENDAÑA Ya que sin vuestra persona en la corte nos quedamos, ¡qué de chistes aguardamos de esa musa juguetona!... Desde allá vos... ya lo sé: 3045 sois en el chiste muy ducho. QUEVEDO ¡Mucho, mucho! (A Margarita) ¡Mucho! (A todos) ¡Mucho! MENDAÑA Escribid. QUEVEDO Escribiré; que al surcar simples y mansos las cortesanos espumas, 3050 me han provisto ya de plumas muchos, muchísimos gansos. Y van dispuestos y prontos en mi alquitara mental... mil sonetos. MENDAÑA ¡Mil! ¿Qué tal?3055 ¿Sobre qué? QUEVEDO Sobre los tontos. Ya os tendré presente a vos.... (A todos) ¡La amistad!... entre los dientes.... Yo os tendré a todos presentes... porque... MARGARITA ¡Ay! (A Quevedo, despidiéndose en la meseta) ¡Adiós! QUEVEDO (íd. besándola la mano) ¡Adiós! (A todos) ¡Adiós!3060 (Quevedo atraviesa la escena, cálase el sombrero, se emboza y vase por la derecha; los cortesanos se miran unos a otros, y cae el telón)