CAPITULO 18.
Casiodoro de Reina translation
EN aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesus, diciendo: )Quién es el mayor en el reino de los cielos?
2 Y llamando Jesus á un niño, le puso en medio de ellos,
3 Y dijo: De cierto os digo, que sino os convirtiereis, y os hiciereis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.
4 Así que cualquiera que se humillare como este niño, este es el mayor en el reino de los cielos.
5 Y cualquiera que recibiere á un tal niño en mi nombre, á mí recibe.
6 & Y cualquiera que ofendiere á alguno de estos pequeños, que creen en mí, mejor le seria que le fuera colgada del cuello una piedra de molino de asno, y [que] fuese anegado en el profundo de la mar.
7 (Ay del mundo por los escándalos! porque necesario es que vengan escándalos; mas; (ay de aquel hombre, por el cual viene el escándalo!
8 Por tanto, si tu mano ó tu pié te fuere ocasion de caer, córtalos y écha[los] de tí: mejor te es entrar cojo ó manco á la vida, que teniendo dos manos ó dos piés ser echado al fuego eterno.
9 Y si tu ojo te es ocasion de caer, sácale, y écha[le] de tí; que mejor te es entrar con un ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado al fuego del infierno.
10 Mirád no tengáis en poco á alguno de estos pequeños; porque [yo] os digo que sus angeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre, que está en los cielos.
11 Porque el Hijo del hombre es venido para salvar lo que se habia perdido.
12 )Qué os parece? Si tuviese algun hombre cien ovejas, y se perdiese una de ellas, )no iria por los montes, dejadas las noventa y nueve, á buscar la que se habia perdido?
13 Y si aconteciese hallarla, de cierto os digo, que más se goza de aquella, que de las noventa y nueve que no se perdieron.
14 Así no es la voluntad de vuestro Padre, que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.
15 & Por tanto si tu hermano pecare contra tí, vé y redargúyele entre tí y él solo: si te oyere, ganado has á tu hermano.
16 Mas, si no te oyere, toma aun contigo uno ó dos, para que en boca de dos ó de tres testigos conste toda palabra.
17 Y si no oyere á ellos, dílo á la iglesia; y si no oyere á la iglesia ténle por un gentil, y un publicano.
18 De cierto os digo, [que] todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo: y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo.
19 Dígoos ademas, que si dos de vosotros convinieren sobre la tierra, tocante á cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre, que está en los cielos.
20 Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
21 & Entónces Pedro llegándose á él, dijo: Señor, )cuántas veces perdonaré á mi hermano que pecare contra mí? )hasta siete?
22 Jesus le dice: No te digo hasta siete, mas aun hasta setenta veces siete.
23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante á un hombre rey, que quiso hacer cuentas con sus siervos.
24 Y comenzando á hacer cuentas, le fué presentado uno que le debia diez mil talentos.
25 Mas á este, no pudiendo pagar, mandó su señor vender á él, y á su mujer, é hijos, con todo lo que tenia, y pagar.
26 Entónces aquel siervo postrado le rogaba, diciendo: Señor, deten la ira para conmigo, y todo te lo pagaré.
27 El señor de aquel siervo movido á misericordia le soltó, y le perdonó la deuda.
28 Y saliendo aquel siervo, halló á uno de sus compañeros, que le debia cien denarios; y trabándo de él, le ahogaba, diciendo: Paga lo que debes.
29 Entónces su compañero postrándose á sus piés, le rogaba, diciendo: Deten la ira para conmigo, y todo te lo pagaré.
30 Mas él no quiso, sino fué, le echó en la cárcel hasta que pagase la deuda.
31 Y viendo sus compañeros lo que pasaba, se entristecieron mucho, y viniendo declararon á su señor todo lo que habia pasado.
32 Entónces llamándole su señor, le dice: Mal siervo, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste:
33 )No te convenia tambien á tí tener misericordia de tu compañero, como tambien yo tuve misericordia de tí?
34 Entónces su señor enojado le entregó á los verdugos hasta que pagase todo lo que le debia.
35 Así tambien hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonareis de vuestros corazones cada uno á su hermano sus ofensas.