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Reina Valera New Testament of the Bible 1865

CAPITULO 10.

Casiodoro de Reina translation

Y LEVANTÁNDOSE de allí, vino á los términos de Judea por la otra parte del Jordan; y volvió la multitud á juntarse á él; y volviólos á enseñar, como acostumbraba.

2 Y llegándose los Fariseos, le preguntaron: )Es lícito al marido despedir á [su] mujer? tentándole.

3 Mas él respondiendo, les dijo: )Qué os mandó Moises?

4 Y ellos dijeron: Moises permitió escribir carta de divorcio, y despedir[la].

5 Y respondiendo Jesus, les dijo: Por la dureza de vuestro corazon os escribió este mandamiento.

6 Que al principio de la creacion, macho y hembra los hizo Dios.

7 Por esto dejará el hombre á su padre y á la madre, y se juntará á su mujer.

8 Y los que [eran] dos, serán hechos una carne: así que no son más dos, sino una carne.

9 Pues lo que Dios juntó, no [lo] aparte el hombre.

10 Y en casa volvieron los discípulos á preguntarle de lo mismo.

11 Y les dice: Cualquiera que despidiere á su mujer, y se casare con otra, comete adulterio contra ella.

12 Y si la mujer despidiere á su marido, y se casare con otro, adultera.

13 & Y le presentaban niños para que les tocase; y los discípulos reñian á los que [los] presentaban.

14 Y viéndo[lo] Jesus, se enojó, y les dijo: Dejád los niños venir, y no se lo vedéis; porque de los tales es el reino de Dios.

15 De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él.

16 Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecia.

17 & Y saliendo él para ir su camino, llegóse uno corriendo, é hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, )qué haré para poseer la vida eterna?

18 Y Jesus le dijo: )Por qué me dices bueno? Ninguno [hay] bueno, sino uno, Dios.

19 Sabes los mandamientos: No adulteres: No mates: No hurtes: No digas falso testimonio: No defraudes: Honra á tu padre, y á tu madre.

20 El entónces respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto he guardado desde mi mocedad.

21 Entónces Jesus mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: vé, todo lo que tienes vende, y dá á los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, toma tu cruz, y sígueme.

22 Mas él, entristecido por esta palabra, se fué triste, porque tenia muchas posesiones.

23 Entónces Jesus mirando al derredor, dice á sus discípulos: (Cuán dificilmente entrarán en el reino dé Dios los que tienen riquezas!

24 Y los discípulos se espantaron de sus palabras mas Jesus respondiendo, les volvió á decir: (Hijos, cuán difícil es entrar en el reino de Dios, los que confian en las riquezas!

25 Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios.

26 Y ellos se espantaban más y más, diciendo dentro de sí: )Y quién podrá salvarse?

27 Entónces Jesus mirándolos, dice: Acerca de los hombres, [es] imposible; mas acerca de Dios, no; porque todas cosas son posibles acerca de Dios.

28 & Entónces Pedro comenzó á decirle: He aquí, nosotros hemos dejado todas las cosas, y te hemos seguido.

29 Y respondiendo Jesus, dijo: De cierto os digo, que ninguno hay que haya dejado casa, ó hermanos, ó hermanas, ó padre, ó madre, ó mujer, ó hijos, ó heredades por causa de mí y del evangelio^,

30 Que no reciba cien tantos, ahora en este tiempo, casa, y hermanos, y hermanas, y madres, é hijos y heredades con persecuciones; y en el siglo venidero, vida eterna.

31 Empero muchos primeros serán postreros, y postreros primeros.

32 & Y estaban en el camino subiendo á Jerusalem; y Jesus iba delante de ellos, y se espantaban, y le seguian con miedo: entónces volviendo á tomar á los doce [aparte] les comenzó á decir las cosas que le habian de acontecer:

33 He aquí, subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte, y le entregarán á los Gentiles;

34 [Los cuales] le escarnecerán, y le azotarán, y escupirán en el, y le matarán; mas ál tercero dia resucitará.

35 & Entónces Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, se llegaron á él, diciendo: Maestro, querriamos que nos hagas lo que pidiéremos^.

36 Y él les dijo: )Qué queréis que os haga?

37 Y ellos le dijeron: Dános que en tu gloria nos sentemos el uno á tu diestra, y el otro á tu siniestra.

38 Entónces Jesus les dijo: No sabéis lo que pedís: )Podéis beber la copa que yo bebo, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado?

39 Y ellos le dijeron: Podemos. Y Jesus les dijo: A la verdad la copa que yo bebo, beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados;

40 Mas que os sentéis á mi diestra, y á mi siniestra, no es mio darlo, sino á los que está aparejado [por mi Padre.]

41 Y como [lo] oyeron los diez, comenzaron á enojarse de Santiago y de Juan.

42 Mas Jesus llamándolos, les dice: Sabéis que los que se ven ser príncipes en las naciones, se enseñorean de ellas, y los que entre ellas son grandes, tienen sobre ellas potestad.

43 Mas no será así entre vosotros, ántes cualquiera que quisiere hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor.

44 Y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será siervo de todos.

45 Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida en rescate por muchos.

46 & Entónces vienen á Jericó; y saliendo él de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.

47 Y oyendo que era Jesus el Nazareno, comenzó á dar voces, y decir: Jesus, Hijo de David, ten misericordia de mí.

48 Y muchos le reñian, para que callase; mas él daba mayores voces: Hijo de David, ten misericordia de mí.

49 Entónces Jesus parándose, mandó llamarle; y llaman al ciego, diciéndole: Ten confianza: levántate, que te llama.

50 El entónces echando á un lado su capa, se levantó, y vino á Jesus.

51 Y respondiendo Jesus, le dice: )Qué quieres que te haga? El ciego le dice: Señor, que vea yo.

52 Y Jesus le dijo: Vé: tu fé te ha sanado. Y luego vió, y seguia á Jesus en el camino.

CAPITULO 11.

Y COMO llegaron cerca de Jerusalem, de Betfage, y de Betania, al monte de las Olivas, envia dos de sus discípulos,

2 Y les dice: Id al lugar que está delante de vosotros, y luego entrados en él, hallaréis un pollino atado, sobre el cual ningun hombre ha subido: desatádle, y traéd[le].

3 Y si alguien os dijere: )Por qué hacéis eso? Decíd que el Señor lo ha menester; y luego le enviará acá.

4 Y fueron, y hallaron el pollino atado á la puerta fuera, entre dos caminos; y le desatan.

5 Y unos de los que estaban allí, les dijeron: )Qué hacéis desatando el pollino?

6 Ellos entónces les dijeron como Jesus habia mandado; y los dejaron.

7 Y trajeron el pollino á Jesus, y echaron sobre él sus vestidos, y [él] se sentó sobre él.

8 Y muchos tendian sus vestidos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y [las] tendian por el camino.

9 Y los que iban delante, y los que iban detras aclamaban, diciendo: (Hosanna! (Bendito el que viene en el nombre del Señor!

10 Bendito [sea] el reino de nuestro padre David, que viene en el nombre del Señor: (Hosanna en las alturas!

11 Y entró Jesus en Jerusalem, y en el templo, y habiendo mirado al derredor todas las cosas, y siendo ya tarde, se salió á Betania con los doce.

12 & Y el dia siguiente, como salieron de Betania, tuvo hambre.

13 Y viendo de léjos una higuera, que tenian hojas, vino [á ver] si quizá hallaria en ella algo, y como vino á ella, nada halló sino hojas, porque [aun] no era tiempo de higos.

14 Entónces Jesus respondiendo, dijo á la higuera: Nunca más nadie coma de tí fruto para siempre. Y [esto lo] oyeron sus discípulos.

15 Vienen pues a Jerusalem; y entrando Jesus en el templo, comenzó á echar fuera á los que vendian y compraban en el templo; y trastornó las mesas de los cambiadores, y las sillas de los que vendian palomas.

16 Y no consentia que alguien llevase vaso por el templo.

17 Y les enseñaba, diciendo: )No está escrito, que mi casa, casa de oracion será llamada de todas las naciones? mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.

18 Y oyéron[lo] los escribas y los príncipes de los sacerdotes, y procuraban cómo le matarian; porque le tenian miedo, por cuanto toda la multitud estaba fuera de sí por su doctrina.

19 Mas como fué tarde, Jesus salió de la ciudad.

20 Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se habia secado desde las raices.

21 Entónces Pedro acordándose, le dice: Maestro, he aquí, la higuera que maldijiste se ha secado.

22 Y respondiendo Jesus, les dice: Tenéd fé de Dios.

23 Porque de cierto os digo, que cualquiera que dijere á este monte: Quítate, y échate en la mar; y no dudare en su corazon, mas creyere que será hecho lo que dice, lo que dijere le será hecho.

24 Por tanto os digo, que todo lo que orando pidiereis, creéd que [lo] recibiréis, y os vendrá.

25 Y cuando estuviereis orando, perdonád, si tenéis algo contra alguno, para que vuestro Padre que [está] en los cielos, os perdone á vosotros vuestras ofensas.

26 Porque si vosotros no perdonareis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos, os perdonará vuestras ofensas.

27 & Y volvieron á Jerusalem; y andando él por el templo, vienen á él los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos,

28 Y le dicen: )Con qué facultad haces estas cosas, y quién te ha dado esta facultad para hacer estas cosas?

29 Y Jesus entónces respondiendo, les dice: Preguntaros he tambien yo una palabra, y respondédme, y os diré con qué facultad hago estas cosas.

30 )El bautismo de Juan, era del cielo, ó de los hombres? Respondédme.

31 Entónces ellos pensaron dentro de sí, diciendo: Si dijéremos: Del cielo, dirá: )Por qué pues no le creisteis?

32 Y si dijéremos: De los hombres, tememos al pueblo; porque todos tenian de Juan, que verdaderamente era profeta.

33 Y respondiendo, dicen á Jesus: No sabemos. Entónces respondiendo Jesus, les dice: tampoco yo os diré con qué facultad hago estas cosas.

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