ESCENA XVIII. A MI BUEN AMIGO
Reading edition
D. PABLO SAEZ.

Seguidillas.
Verás que seguidillas, Amigo Pablo, Que peor no las canta Ni el mismo Diablo. Vaya pues una, Como esta serán todas, Buena ninguna. Cuando miro los ojos De mi morena, De tanto que me gustan Me causan pena; Porque quisiera Tan de cerca mirarlos Que no los viera. Me gustan las morenas Por el salero, Y tambien por las blancas, De amor me muero. Si son bonitas, Lo mismo me da rubias Que morenitas. Porque un beso la pido Se irrita Clara, Y en un mes no me mira Con buena cara. Será preciso Besarla cuando pueda Sin su permiso. Si quieres que te engorden Las pantorrillas, Baila chica á menudo Las seguidillas. Y aun mas subiera; Pero temo que alguno Me grite: ¡Fuera! Tiene Paca unos dientes De tal blancura, Que á su lado la nieve Parece oscura. ¡Jesus que hechizo! Dios bendiga al dentista Que se los hizo. Un médico y un cura Pasean juntos Repasando la lista De sus difuntos. Y el boticario Les sigue de bracete Con el notario. Me dijo un guapo mozo De Andalucía Que en Cádiz las estrellas Salen de dia. Y no me admira, Que quien dijo andaluces, Dijo mentira. Basta de seguidillas, Pablo querido; Tú siempre sigues gordo, Yo consumido. Y ande la danza, Yo seré Don Quijote, Tú Sancho Panza.


