ESCENA VIII. UNA PELEA DE GALLOS.
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Tribusio Lopes ey manco Y Chano Peres ey tueyto, Dambos á dos señalaos, Y nenguno pol sey bueno; Platicando diban juntos, Y de siguro mintiendo. Cuando e repente toparon Con un compae dey primero, Que, montao en una yegua, A escape benia dey pueblo. —Compae, le grito Tribusio, Aonde se ba tan ligero —Sujetó ey otro la bestia, Y le ijo: —Boy ar infierno A entregalme á Barrabás, Que de rabial ya me quemo. —Asosiéguese, compae; Y si es que aygun majaero Le ha jecho mala paltía, O le ha tocao ni en un pelo, En cuanto me iga quien es, Con er naranjo que yebo, Berá como boy ayá Y le machuco los güesos. —Grasias poy la boluntá, Su mucho aquey le agraesco; Pero ya too se acabó, Y lo jecho ya está jecho. —Pero ¿qué es lo que ha pasao? Si es que aquí poamos sabeyo. —Si siñol: lo contaré A los dos toito en un creo. Salí yo esta mardugaa De mi casa muy contento, Montao en mi yegua gacha, Que se aguaytaba ey lusero. Era espesa la ñublina, Ey bientesito muy fresco, Y menudeaban los gayos Caa uno en su duymiero. Mi poyo giro gayina, Con su cantío, respondiendo Les diba dende mi farda Ar pasay á caa uno de eyos. Yo traia en mi fardiquera, Pa jugayo, cuatro pesos; Y si la biera tenío, A sus patas biera puesto Cuarenta biajes mas plata Que la que tiene un platero. Yegué á este pueblo e Gurabo, (Que mar rayo palta ey pueblo); Ejé mi gayo y mi yegua, Y me fuy á misa corriendo. Salí que serian las once, Menutos de mas ó menos, Y ajilé pa la gayera Pol bey como diba aqueyo. Sinco ú seis peleas casaas Tenian barios gayeros; Que como era desafío Los habia de muchos pueblos. Me dieron en la primera, Y gané, un beinte á dos pesos; Y no quise apostay mas Pa gualday suelte y dinero Jasta que echara mi poyo: Y ya me diba aburriendo, Cuando jayé un tres y dos Que en pata, cabesa y peso Igualaba con er mio; Er negocio queó jecho, Y casamos la pelea Con cuatro pesos y medio. Ay fin yegó la ocasion Que asperamos mucho tiempo: Cojimos los dos los gayos, Y metiéndonos con eyos A entro de la talanquera Los sortamos en ey medio. Ey coleaol mi contrario Era mas arto que un ceiro, Carireondo, jipato, Y bisco der ojo isquieydo. Su gayo era canaguey, Coliblanco y patinegro, Y mas trabao que er mio; Manque no era tan ligero. Too ey mundo apostaba á ey Polque era gayo dey pueblo; Daban cresías gabelas Gritando:—Bente á dos pesos. —Sinco á cuatro.—Tres á dos. Y asin diban repitiendo. Yo aposté á mi poyo giro Jasta er cobre mas secreto, Sin reseybay ni los cuaytos Que pa casne truje ay pueblo. Pasaon los tiros bolaos, Y los gritos antes que eyos, Polque ey gayo canaguey Peldió un ojo á los primeros. Dambos á dos se moydian Y barajaban tan resio, Que mas de un biaje pensé Que se abrian de medio á medio. Ey mio, que era e carrera, A poco salió corriendo; Pero ey otro condenao Se supo jasel ey sueco: Aleteó, hechó un cantío, Y á escalbay se puso luego; Jasta que ey giro boybió, Y se pegaron de nuebo: Lo prebó dos ó tres beses, Y siempre jiso lo mesmo. Mi poyo le dió ay contrario Cuatro ú sinco tiros buenos, Otros tantos resebió De aquey á cuenta de aqueyos, Y no se pasó gran rato Sin que los dos quearan siegos. Entonses fue menestey Que diéramos un careo; Y bí que ar sortay los gayos, En lugay de ejayo quieto, Arrempujó contra er mio Ar suyo ey bisco peybeyso. —Camaráa, le ije ajorao, Juégueme de bueno á bueno, Y no me arrempuje ey gayo, Que esa no es la ley dey juego. —A osté lo arrempujaré Si me bueybe á disil eso. —Pues ni oste ni toa su casta Son capases de jaseyo. —Buélbame á isil lo de enantes Y en siguía le prometo Poneye la mano aonde Su mae le puso los pechos. Ar sentil mental mi mae Peldí ey juisio poy completo, Y oyviándome dey sitio, De la gente y de mí mesmo, Cogí ey gayo pol las patas Y se lo espeté en los besos; Nos agarramos, y muchos Que se metieron pol medio Nos lograron separay Despues de luchal buen tiempo. Ey siñol Tiniente á guerra Nos queria metel presos; Pero ay fin nos dejó libres, Jasiéndome que primero Pagara toitas las puestas Que con barios habia jecho. Las pagué, y me boy pa casa Sin mi gayo, sin un medio, Sin casne y sin mascaúra De tabaco malo ó bueno. Aquí arremató ey compae, Se espidió, y se fué corriendo; Y los otros dos dentraron Cuar si tay cosa en ey pueblo.


