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Catálogo Monumental de España; Provincia de Álava

VITORIA (continued 2)

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Su iglesia, de categoría rural de segunda clase, está dedicada a la Asunción, y tiene una riquísima portada, muy parecida a las de Estíbaliz y Argandoña, por la riqueza de sus capiteles, labrados con entrelazos y figuras del mejor románico alavés. (Lám. 46.)

BELUNZA

EL LUGAR.

Lugar con 27 casas y 136 almas, situado en un repecho fértil del término municipal de Urcabustaiz.

LA IGLESIA.

Su iglesia parroquial, de pintoresco aspecto, rural de segunda clase, pertenece al arciprestazgo de Ayala, y es de las más notables por el buen gusto que preside las labores de su portada, por las elegantísimas fenestras de su ábside, por la severidad de su pórtico, y por todo el conjunto señoril, rico y fastuoso de este templo románicoojival. (Lám. 47.)

Lámina 46. ARZUBIAGA Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 46. ARZUBIAGA Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 46. ARZUBIAGA Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)

El pórtico, formando un cuerpo añadido, se apoya sobre el cuerpo de la torre y sobre el ábside; es bajo, recubierto por un tejado moderno, y ofrece una bonita arcada del más puro románico.

La portada del templo, donde se inicia ya la ojiva, es de finas labores, acaudaladas primorosamente por la riquísima archivolta, de notable resolución y elegantes curvas, y por sus catorce columnas, de capiteles sorprendentemente calados por hojas, flores, animales y figuras extrañas. (Láminas 48 y 49.)

Las columnas, finas, esbeltas, ágiles, son lisas y de extraordinaria distinción. Los capiteles, en sus calados admirables, nos ofrecen las flores cuatrifolias, características de la transición románicoojival.

Cuanto al ábside, acaso es, con los de Estíbaliz y Armentia, el más notable de cuantos figuran en este Catálogo. Su primera particularidad es que no cierra, sino que prolonga el templo. La primitiva construcción debió ser, como todas las de esta índole, un cuerpo auxiliar con sus tres fenestras: la del centro y las de ambos lados o fachadas. Más tarde, y con el fin sin duda de agrandar el templo, unieron a este primer cuerpo del ábside otro segundo, como se prueba por las cimbras del tejado, por las fenestras y por los lienzos interiores.

De todas suertes, este ábside de Belunza es notabilísimo, y la pureza de sus arcos fenestrales, románicos sin detrimento ni corrupción alguna, de lo más notable del templo. (Lám. 50.)

BERNEDO

EL PUEBLO ACTUAL.

Está emplazado en una altura, dominando el valle del Ega, y su comarca es rica en pastos, por lo que sus vecinos se dedican a la ganadería principalmente.

Lámina 47. BELUNZA Vista general de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 47. BELUNZA Vista general de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 47. BELUNZA Vista general de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 48. BELUNZA Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 48. BELUNZA Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 48. BELUNZA Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 49. BELUNZA Detalle de la portada de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 49. BELUNZA Detalle de la portada de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 49. BELUNZA Detalle de la portada de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 50. BELUNZA Ventana del sur de la iglesia. (Fotografías L. E.)

Lámina 50. BELUNZA Ventana del sur de la iglesia.
Lámina 50. BELUNZA Ventana del sur de la iglesia.

Ventana del ábside de la iglesia. (Fotografías L. E.)

Ventana del ábside de la iglesia.
Ventana del ábside de la iglesia.

Dista unos 38 kilómetros de Vitoria y tiene 156 edificios con 300 almas.

HISTORIA

Se ha dicho que esta villa es de origen griego; pero el Sr. Carreras Candi, en su tantas veces citada obra Obispado y fueros de Álava, lo niega, así como el que se llamase Veleia y la fundaran los mismos griegos focenses establecidos en Marsella.

Los datos más antiguos se refieren al fuero que le concedió don Sancho, el Sabio, de Navarra, casi igual al que había concedido a las villas de Antoñana y de Laguardia, por los años de 1182.

Este fuero de Bernedo se conserva en la Cámara de los Comptos, de Pamplona, y en él se prohibe el empleo de las pruebas del hierro caliente y del agua hirviendo, como también los desafíos y los juicios de Dios. El Rey manda que los agravios y pleitos se diriman con la presencia de testigos traídos por las partes que se querellen.

Bernedo, como se atestigua aún por su castillo en ruinas y por sus lienzos de muralla en pie, fué plaza fuerte de importancia. El gobernador de Navarra Alfonso de Novelay concedió al vecindario en 1306 la exención de pagar por cuanto sacasen del reino. A consecuencia de haber mandado Carlos II de Navarra que volviesen los habitantes a pagar portazgo, acudió la villa al rey D. Pedro de Castilla, el cual respondió así al pliego que le enviaron a Valladolid, donde se encontraba a la sazón:

«A lo que me pidieron por merced en razón de portazgo que el Rey de Navarra dicen que puso en Bernedo... a eso respondo que yo enviaré mi carta al Rey de Navarra sobre esto e le enviaré rogar que si nuevamente fué puesto el dicho portazgo que lo faga tirar, e creo que lo fará...»

En los pactos hechos en Burgos, entre los Embajadores de Carlos, el Malo, de Navarra, y el rey D. Enrique II de Castilla, Bernedo fué entregada en rehenes al Monarca castellano y hasta 1476 no se incorporó definitivamente a la Corona de Castilla.

Lámina 51. BERNEDO Portada de la Iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 51. BERNEDO Portada de la Iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 51. BERNEDO Portada de la Iglesia. (Fot. L. E.)

Autorizado por la villa, Diego Martínez de Álava pidió que se la concediese el fuero, ordenanzas y privilegios que gozaba Vitoria, a lo cual accedieron los Reyes Católicos por los años de 1491.

En 1521 era gobernador de la fortaleza el dicho Martínez Álava, quien en la guerra de Comunidades permaneció fiel al Emperador. Poco después se nombró castellano perpetuo a D. José Tomás de Rivas y Berástegui, y, por fin, al mediar el siglo XVI, pasó al marquesado de Legarda.

MONUMENTOS.

Hasta hace dos siglos, y en uno de los cerros inmediatos, se alzaba la iglesia de San Esteban, en la que, con arreglo al fuero local, se prestaban los juramentos en juicios civiles y criminales.

Actualmente, no hay más monumento digno de mención que la iglesia parroquial, de entrada, perteneciente al arciprestazgo de Campezo, y que está dedicada a la Natividad de la Virgen.

Esta iglesia es tan semejante a la de Belunza, que se diría una reproducción. Su portada es más fastuosa, y la riqueza de sus arcos y capiteles, cuajados de figuras apostólicas, de grifos, de flores y de vástagos, acusa, más que en la de Belunza, la magnífica influencia ojival. (Lám. 51.)

BETOÑO

EL LUGAR.

Se halla a dos kilómetros de Vitoria, cruzado por la carretera de Vergara, en un paraje llano de tierras labrantías, con abundancia de aguas y árboles.

Es una aldea de 28 viviendas y unas 150 almas, famosa en nuestros días por la caza de codornices y aves de invierno.

HISTORIA

Betoño es una de las llamadas «aldeas viejas» y figura en el Catálogo de San Millán con el nombre de Betonín.

Durante toda la Edad Media sigue la suerte de la Cofradía de Arriaga, y por fin los Reyes Católicos la incorporan definitivamente a Vitoria.

MONUMENTOS.

Existen en Betoño la ermita de Santa Eufemia, que debió ser construída a comienzos del siglo XIII y que hoy, por sus retoques y desmembramientos, apenas tiene otra importancia que la histórica, y la iglesia parroquial, adscrita al arciprestazgo de Armentia, que perteneció al patronato de las monjas dominicas de San Juan, y que hoy está bajo la advocación de San Esteban. Es de ornamentación más pobre que las anteriores, pero de un estilo románico más puro. Su portada, donde los capiteles apenas tienen otro adorno que unas hojas, nos ofrece unos arcos más acentuados y una severidad más característica. (Lámina 52.)

OBJETOS ARTÍSTICOS.

En la iglesia de San Esteban hay dos arcones de curiosas tallas y relieves, y en la de San Andrés, de la inmediata aldea de Bolivar, se guardan en otra arca, no menos primorosamente tallada, los restos de San Segismundo, rey de Borgoña.

Lámina 52. BETOÑO Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 52. BETOÑO Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 52. BETOÑO Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

CATADIANO

EL LUGAR.

Situado a la izquierda del río Bayas, en un paraje pintoresco del término municipal de Cuartango, es una pobre aldea de 16 viviendas y de unas 60 almas.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro, es pequeña, desnuda de ornamentación, y caracterizada únicamente por el ábside, el cual ofrece una fenestra románicoojival, cuyas columnas esbeltísimas rematan en labrados capiteles con jimias, canecillos y monstruos primorosamente labrados.

CICUJANO

EL LUGAR.

Hállase en un paraje agreste, de montañosas lejanías, y se compone de 23 casas y 80 almas. Es cabecera del Ayuntamiento de su nombre.

MONUMENTOS.

La iglesia, dedicada a la Degollación del Bautista, es rural, de segunda clase, y pertenece al arciprestazgo de Maestu.

Adosado al cuerpo de la torre hay un pórtico de construcción bastante más moderna. La única particularidad notable del templo es su portada, tan pobre de ornamentación como rica por su severidad y sencillez, de carácter románico.

CICUJANO Iglesia.

CICUJANO Iglesia.
CICUJANO Iglesia.

CONTRASTA

LA VILLA.

En las estribaciones de sierra Andía, casi lindando con Navarra, en tierras montañosas y de labor pobre, está la villa de Contrasta, que tiene actualmente 78 edificios y más de 300 almas.

HISTORIA

Es, como villa fronteriza, de un historial interesante y agitado. Poblada por Alfonso, el Sabio, que la otorgó fuero, confirmado más tarde por Alfonso XI en carta dirigida desde Toro al merino mayor de Álava, Juan Ruiz Gauna, en 1344, y por Enrique II en las Cortes de Toro, sostiene años y años pleito con San Vicente de Arana, a la que considera aldea suya, que, de orden del rey Alfonso XI, es ya considerada como independiente.

Don Enrique, el de las Mercedes, para premiar servicios que en la batalla de Nájera hubo de prestarle Rui Fernández de Gauna, le dió a Contrasta en señorío. Luego pasó la villa al marquesado de Campovillar.

MONUMENTOS.

Fué riquísima en monumentos la villa de Contrasta. Palacios, templos, fortalezas y ermitas tuvo en número y calidad, y hoy las ruinas de los más y el testimonio de alguno en pie, publican la memoria de su poderío.

Lo que ahora, a la entrada de la villa, son las eras, no ha más de un siglo eran palacios ostentosos.

Lo que ahora, en el cerro de Elizmendi, es la ermita de Nuestra Señora, fué, según el Sr. Carreras Candi, construcción romana, que consistía en un cuadrilátero de piedra labrada.

Para hacer la actual ermita, se cortó el cuadrilátero en semicírculo, a fin de colocar en él el altar mayor y adosarlo a la nueva obra.

Cuando se hacía esto, pudo notarse, tanto por la argamasa con que estaban unidas las piedras, como por algunos relieves y lápidas sepulcrales, que la construcción se había levantado con materiales procedentes de obras de época romana. Las paredes estaban llenas de inscripciones tan borrosas, que apenas se han podido descifrar cuatro de veinte.

La ermita, además del altar mayor, tenía otros dos altares: los de San Salvador y San Adrián, traídos de las ermitas que con dichos nombres existieron, la primera hasta el siglo XVIII, y la segunda hasta el año 1827. Uno de ellos está formado por un notabilísimo tríptico. (Lám. 53.)

Lámina 53. CONTRASTA Ábside de Ntra. Sra. de Elizmendi.

Lámina 53. CONTRASTA Ábside de Ntra. Sra. de Elizmendi.
Lámina 53. CONTRASTA Ábside de Ntra. Sra. de Elizmendi.

Tríptico del altar. (Fotografías L. E.)

Tríptico del altar. (Fotografías L. E.)
Tríptico del altar. (Fotografías L. E.)

Hay además en los alrededores de Contrasta vestigios y ruinas de otras ermitas, dedicadas a San Esteban, San Martín, San Salvador, San Vicente, San Cristóbal y Ostia.

Lo único subsistente de tanto y tanto monumento es la iglesia, situada en el centro de la villa, con sus restos de fortaleza y sus bastiones.

El ábside es de poca altura, y tiene un tejaroz de imposta ajedrezada, con canecillos toscos, de un admirable y raro primitivismo.

El interior del templo-fortaleza es rígido, sombrío, amenazador y lóbrego. La escasa luz que entra por las aspilleras del ábside y por algunos ventanales de la nave, apenas si permite ver los cuatro altares de la Concepción, Virgen del Rosario, Ánimas y San Sebastián.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

En el altar mayor hay un retablo verdaderamente notable. Trátase de un soberbio díptico del siglo XIV, con remates mordidos y tres pisos en cada lado, representando, junto a escenas bíblicas, los más extraños y confusos simbolismos. Por la soltura del tallado, el pulimento de las peanas y arquillos, la rara perfección de las figuras y la elegante asimetría de los huecos, se diría este hermoso díptico obra probablemente de Miguel Zitoz o de Antonio del Rincón.

DONÁS

RUINAS Y CAPITELES.

DONÁS Capiteles de la desaparecida iglesia.

DONÁS Capiteles de la desaparecida iglesia.
DONÁS Capiteles de la desaparecida iglesia.

El pueblo ya no existe, pero aun no hace diez años, en una meseta de los montes de Encía, cerca del Puerto de San Juan, entre Salvatierra y Onraita, a la cual meseta se llega por una senda temerosa, cuya pendiente disimulan bojes, enebros y madroños, subsistían los muros del derruído templo y el dovelaje de la puerta del Mediodía, con sus tres capiteles sobre fustes cilíndricos.

Estos curiosos capiteles, bellísimos ejemplares románicos, se conservan y guardan en el Museo de Vitoria.

DURANA

EL LUGAR.

Al pie del cerro de Urcagacha, en la confluencia del río Zadorra con el Urquiola, muy cerca de la vía férrea de Vitoria a Salinas de Léniz, está Durana, pintoresco y fértil lugar de unas 30 viviendas y 120 almas.

HISTORIA

Incorporada a la Hermandad de Mendoza, formó en una de sus cuadrillas, uniéndose y desmembrándose de aquel señorío en las contiendas de Castilla y de Navarra.

A comienzos del siglo XVI pasa a poder de los Condes de Salvatierra, uno de los cuales, que tomó el partido de los Comuneros, fué derrotado por las tropas imperiales al mando de D. Juan Manrique de Lara, en 1521, a la entrada del soberbio puente de siete arcos de piedra que hay sobre el Zadorra.

Lámina 54. DURANA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 54. DURANA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 54. DURANA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

MONUMENTOS.

Además de este puente histórico, tiene Durana el templo parroquial, edificado en una altura que domina el caserío y que, bajo la advocación de San Esteban, pertenece al arciprestazgo de Armentia.

Lo más notable de esta construcción, cuyo carácter románicoojival subsiste en toda su pureza, es la portada, de elegante severidad, con los capiteles llenos de pájaros y flores y una arcada riquísima de ornamentos. (Lám. 54.)

EL BURGO

LA VILLA.

A diez kilómetros de Vitoria, en la carretera de Alegría y en un paraje abundantísimo en árboles y fuentes, está El Burgo, villa de 24 casas y unas 100 almas.

HISTORIA

Figura El Burgo en las «aldeas viejas» de la famosa Reja de San Millán con el nombre de Burgella y perteneció a la Hermandad de Hiraszaeza. Alfonso XI, para engrandecerla, le otorgó el título de villa y títulos jurisdiccionales sobre varios pueblos inmediatos, por Real privilegio fechado en Sevilla a 20 de octubre de 1337.

Los Reyes Católicos, a 8 de enero de 1483, la incorporaron a Vitoria, que tuvo desde entonces señorío y jurisdicción sobre El Burgo, hasta en los nombramientos de sus alcaldes.

MONUMENTOS.

Su capilla del cementerio, como casi todas las rurales de Álava, es digna de mención por su carácter románico. Está bajo la advocación de San Pedro, y en la capilla de la Virgen, que corresponde al ábside, se inicia ya la influencia ojival en la bóveda de cascarón, que aun cuando de pequeñas dimensiones es muy característica.

El ábside, notabilísimo, tiene bajo una severa imposta que sigue todo el tejaroz, canecillos y mascarones, de algún mérito. (Lám. 55.)

EL CIEGO

LA VILLA.

A 43 kilómetros de Vitoria, casi lindando con Logroño, en la comarca más feraz del antiguo condado de Treviño, está El Ciego, villa industriosa y rica que tiene cerca de 300 viviendas y más de 1.500 almas.

HISTORIA

El Ciego perteneció a Navarra, y en el apeo o censo de 1366 se le llamaba Il-Ciego y tenía 15 fuegos de pecheros, seis de hijosdalgo y uno de clérigos. Felipe II le concedió el título de villa, permitiéndola separarse de la jurisdicción de La Guardia a la que perteneció hasta entonces.

En El Ciego nació el famoso cronista, obispo de Mondoñedo, don Manuel Navarrete Ladrón de Guevara, tan ponderado en el prólogo del Quijote.

Lámina 55. EL BURGO Ábside de la capilla del cementerio.

Lámina 55. Ábside de la capilla del cementerio.
Lámina 55. Ábside de la capilla del cementerio.

Interior de la capilla del cementerio. (Fotografías L. E.)

Interior de la capilla del cementerio.
Interior de la capilla del cementerio.

EL CIEGO Iglesia parroquial.

EL CIEGO Iglesia parroquial.
EL CIEGO Iglesia parroquial.

MONUMENTOS.

Las ermitas de Nuestra Señora de la Plaza, de San Roque y de San Vicente, distribuídas por el término, carecen de importancia artística, y únicamente puede mencionarse por su categoría histórica la de San Vicente, situada a orillas del Ebro, que antiguamente fué parroquia y cuyo estilo es también románicoojival, aunque insignificante de ornamentación.

La iglesia parroquial, perteneciente al arciprestazgo de La Guardia, es un amplio edificio, flanqueado por dos airosas torres de tres cuerpos, y de bastante elevación.

El templo, propiamente dicho, consta de otros tres cuerpos, donde se mezclan los estilos grecorromano y dórico-jónico, característicos del siglo XVIII. La portada, severa y dura, está exornada por dos órdenes de columnas gruesas y lisas, con sus correspondientes estatuas colocadas en hornacinas a uno y otro lado.

El interior no ofrece más cosas notables que la prolijidad de sus retablos churriguerescos, alguno de los cuales llena un lienzo mural de arriba a abajo.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

En la ermita de San Vicente hay un Cristo tallado en madera, que parece del siglo XV, y en la parroquia de San Andrés, un viril con las aureolas de plata, algunas de las cuales rematan en miniaturas representando escenas de la Pasión.

EGUILETA

EL LUGAR.

Está situado entre bosques de hayas, a cinco kilómetros de Vitoria, con la cual comunica por la carretera de Campezo. Es un lugar de 16 viviendas y unas 60 almas. Pertenece al Ayuntamiento de Alegría.

MONUMENTOS.

En los despoblados de Ayala, Henayo, Holga, Ilárraza y Larrara, contiguos todos a Eguileta, hay cuatro ermitas insignificantes.

El solo monumento digno de mención es la parroquia, dedicada a San Ramón Nonnato, verdaderamente admirable por la pureza de su estilo románico, que a través de los siglos se ha conservado intacto, así en la portada como en el interior.

Lámina 56. EGUILETA Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 56. EGUILETA Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 56. EGUILETA Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)

La nave, baja y lóbrega, tiene un crucero ejemplarísimo, y en el altar mayor luce un notable tríptico que por su ejecución y la limpieza de sus tallas parece de la escuela flamenca. (Lám. 56.)

ERENCHUN

LA VILLA.

A unos 20 kilómetros de Vitoria, en la antigua Hermandad de Iruraiz, enclavada en parajes montañosos, está la villa de Erenchun, con 30 casas y unas 150 almas de población.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, dedicada a San Andrés, y las ermitas de la Asunción y de San Juan Bautista.

Las ermitas son insignificantes, aun cuando tienen cierto mérito artístico por conservar intactas sus fachadas románicas, sobre todo la de la Asunción.

La iglesia de San Andrés tiene derecho a figurar en este CATÁLOGO, aun cuando sólo fuera por su pórtico, que, descontando los relieves del apostolado, ya descritos en el de Armentia, es tan característicamente románico como aquél y más rico y fastuoso en sus arcadas. (Lámina 57.)

ESTABILLO

LA VILLA.

Situada en las cercanías del Zadorra, junto a la carretera de Vitoria a Miranda; es una villa con 53 edificios y 120 almas de población. Su término es feraz y el paisaje risueño y pintoresco.

Lámina 57. ERENCHUN Pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 57. ERENCHUN Pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 57. ERENCHUN Pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)

ESTABILLO Portada de la iglesia parroquial.

ESTABILLO Portada de la iglesia parroquial.
ESTABILLO Portada de la iglesia parroquial.

HISTORIA

Estabillo formó Hermandad con Armiñón y es una de las villas más antiguas de Álava.

En la Reja de San Millán se cita una escritura del año 871, por la cual se cedía al monasterio de San Vicente de Ocoizta—hoy Acosta—las iglesias de Santa Engracia y de San Martín, que existían en Estabillo.

En el año de 1270 era una aldea del condado de Treviño, que gozaba fuero de villa.

La Hermandad de Estabillo perteneció al señorío del Duque de Frías, el cual no tenía sobre ella más derecho que el de percibir anualmente 25 fanegas y ocho celemines de trigo y 205 reales de vellón con 30 maravedises.

La Hermandad se gobernaba por dos alcaldes ordinarios, dos regidores y dos procuradores generales, elegidos por los respectivos Cuerpos.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial del arciprestazgo de la Ribera, puesta bajo la advocación de San Martín, es uno de los pocos ejemplares que con los de Oyon, Salvatierra y algún otro, representa en Álava el soberbio arte plateresco.

Cierto es que carece de la suntuosidad y magnificencia que en los grandes templos de este sin par estilo siembra en portadas, tímpanos y archivoltas la rica sementera de sus filigranas.

Pero aun cuando no tiene rosetones, ni doseletes, ni franjas, ni piñones, ni agujas de crestería, ni riqueza de estatuas, ni calados, la gracia fina y delicada de sus hacecillos de columnas; el primor de los arcos concéntricos de su fachada, los dos mediorrelieves de su tímpano y la elegante sencillez de su archivolta, avaloran notablemente esta modulación del Renacimiento, en su forma menos suntuosa, pero también menos decadente.

El interior del templo no responde al estilo ni a la expresión de su fachada. Las naves, el crucero y los retablos son de una abrumadora vulgaridad, donde se mezclan abigarradamente los estilos en una especie de aquelarre de revocos, desmembraciones y alteraciones que producen triste impresión.

EZQUERECOCHA

EL LUGAR.

Situado a 20 kilómetros de Vitoria, en la fértil llanura del Municipio de Iruraiz; se compone de 18 casas y tiene 80 almas de población.

EZQUERECOCHA Ventana del abside.

EZQUERECOCHA Ventana del abside.
EZQUERECOCHA Ventana del abside.

MONUMENTOS.

La iglesia, dedicada a San Román, es rural, de segunda clase, y pertenece al arciprestazgo de Salvatierra.

Como tantas de la provincia, es románica, del siglo XIII, y aun cuando su portada no ofrece grandes particularidades, su ábside, en cambio, es verdaderamente notable, por la riqueza de sus fenestras.

Las fenestras son dos, y están labradas con tan exuberante fantasía, que cada uno de sus cuatro arcos tienen exorno variado, y las ocho columnas de esta admirable arquería rematan cada una en sus capiteles con un motivo diferente. De entre tanta y tanta fenestra románica como hemos visto en la provincia, ninguna supera, y pocas se pudiera decir que igualan, a las dos del templo de Ezquerecocha, verdaderas y raras joyas de un estilo.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

El retablo del altar mayor de esta iglesia ofrece la rarísima novedad de ser tallado en piedra, aunque la talla es tosca y las figuras, que representan pasajes de la vida y muerte de Jesús, no presentan gran mérito ni mucho gusto.

GACEO

EL LUGAR.

Lindante con el anterior, forma parte del mismo término municipal y tiene aproximadamente el mismo número de casas y de vecinos.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial de Gaceo, perteneciente como la anterior al arciprestazgo de Salvatierra, está bajo la advocación de San Martín, y también es románica, aunque más pobre de ornamentación. (Lám. 58.)

Lámina 58. GACEO Iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 58. GACEO Iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 58. GACEO Iglesia. (Fot. L. E.)

OBJETOS ARTÍSTICOS.

GÁCETA Detalle de la portada de la iglesia.

GÁCETA Detalle de la portada de la iglesia.
GÁCETA Detalle de la portada de la iglesia.

Se guarda en esta iglesia un tríptico de cierto mérito por la limpieza de su talla y una capa encarnada con broches de oro, representando a San Miguel y al dragón.

GÁCETA

EL LUGAR.

Está en tierras fragosas, inmediatas a los robledales de Gacetabaso, y se compone de unas 15 viviendas con 60 almas de población.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, del arciprestazgo de Alegría, está dedicada a San Martín, y pertenece al período de transición entre el románico y el ojival.

Su portada, de severas columnas rematadas en capiteles con entrelazos, es notable por los adornos de su arquería, que acusan ya la influencia del nuevo estilo.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

Merecen anotarse unos juegos de revestir, con las casullas bordadas al realce en oro y plata, y un arcón vestido de tapicería, con extrañas escenas campestres.

Particularmente el arcón, por cierto muy bien conservado, se hace notar por el contraste de sus asuntos con el lugar y aun con el uso de cajonería que, desde largos años, probablemente desde siglos, viene prestando en dicha iglesia.

GAMARRA-MAYOR

EL LUGAR.

A unos cuatro kilómetros de Vitoria, en la hermosa y feraz llanura que riega el Zadorra, está la aldea de Gamarra-Mayor, con 37 viviendas y unas 100 almas de poblado.

MONUMENTOS.

Su iglesia parroquial, del arciprestazgo de Alegría, está dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, y es también de carácter y estilo románicos.

En esta iglesia es de notar una capilla fundada y dotada por el hijo de la aldea D. Francisco de Gamarra, cuyo sepulcro, con una estatua de tamaño natural, de rodillas y en actitud de orar, tiene una lápida que dice:

Aquí yace el señor don Francisco de Gamarra, natural de este lugar, capellán del rey don Felipe III, cura de su real palacio, obispo de Cartagena y después de Ávila.

GAMARRA-MENOR

EL LUGAR.

A un kilómetro de la anterior está la aldea de Gamarra-Menor, con siete viviendas y unas 28 almas de población.

Lámina 59. GAMARRA-MENOR Puerta de la ermita. (Fot. L. E.)

Lámina 59. GAMARRA-MENOR Puerta de la ermita. (Fot. L. E.)
Lámina 59. GAMARRA-MENOR Puerta de la ermita. (Fot. L. E.)

MONUMENTOS.

Tiene un puente moderno, magnífico, de siete ojos y macizos pilares sobre el Zadorra. En él tuvo lugar uno de los más sangrientos episodios de la batalla de Vitoria.

La ermita de San Juan, adscrita a la iglesia parroquial de Gamarra-Mayor, es notable por su portada, severa, sin adornos, de una gran pureza románica. (Lám. 59.)

GARDELEGUI

EL LUGAR.

En la llanura de Vitoria, a kilómetro y medio de la capital, en terreno abundante de aguas y árboles, está el caserío de Gardelegui, con nueve viviendas y unas 50 almas de población.

MONUMENTOS.

Incluímos en este Catálogo su iglesia parroquial, del arciprestazgo de Armentia, y dedicada a San Pedro, no ciertamente por los méritos artísticos de tan pobre fábrica, sino por su historial arqueológico.

Gardelegui, en efecto, es una de las «aldeas viejas» incluídas en la Reja de San Millán con el nombre de Gardelihi. Su iglesia, pues, tiene lo menos una antigüedad de once siglos, antigüedad atestiguada por los documentos y refrendada por la sencillez de su construcción.

Nada, por cierto, más sencillo que este templo, con apariencias de mesón, cuyas bardas terrosas, mal cubiertas por tejadillos sin cornisa, nada tienen que ver con el arte, y en cuyo portalón de posada nadie puede ni remotamente sospechar que el pórtico estrecho y mezquino alberga en la puerta de entrada una decoración de piedra, tan característicamente románica, que acaso pueda disputarse, con la de Tuesta, por el más memorable testimonio del arte y del espíritu de la Reconquista. (Lám. 60.)

GAUNA

LA VILLA.

A 14 kilómetros de la capital, forma, con la ya descrita villa de Erenchun, el Municipio de Gauna, abundantísimo en aguas y alamedas. Gauna se compone de 23 viviendas y unas 130 almas de población.

GAUNA Palacio de los Condes de Salvatierra e iglesia parroquial.

GAUNA Palacio de los Condes de Salvatierra e iglesia parroquial.
GAUNA Palacio de los Condes de Salvatierra e iglesia parroquial.

Lámina 60. GARDELEGUI Iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 60. GARDELEGUI Iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 60. GARDELEGUI Iglesia. (Fot. L. E.)

MONUMENTOS.

Perteneció al antiguo señorío de los Condes de Salvatierra, uno de cuyos palacios, reconstruído y transformado en Ayuntamiento, ostenta aún su escudo en piedra, enfrente de la iglesia, en la plaza pública.

La iglesia, de construcción antiquísima, pues debe remontarse al siglo X, tiene también todo el carácter de sencillez y de primitivismo pobre que hemos registrado en la de Gardelegui.

Sin embargo, la de Gauna, más posterior, sin duda, en un siglo, ofrece en los dos arcos de su pórtico mayores amplitudes decorativas, y en la elevación de su nave más grandeza.

Es un monumento estimable por su venerable antigüedad y por testimoniar en su construcción el carácter de aquel estilo románico tan sobrio, tan hidalgo y tan español.

GOJAIN

EL LUGAR.

Tan insignificante, que sólo tiene cinco casas y unos 20 vecinos; está a dos kilómetros de Villarreal, en las estribaciones del puerto de Arlabán, entre matorrales y barrancos.

MONUMENTOS.

Incluímos en el Catálogo su iglesia, dedicada a Santa Ana y adscrita a la parroquia de Urbina, porque, como las de Gardelegui y Gauna, la de Gojain es vieja, de once o doce siglos.

Gojain es otra de las «aldeas viejas» incluída en la Reja de San Millán con el nombre de Gohiain, y la portada de su iglesia, que no tiene el menor adorno ni el relieve más ligero, es otro gloriosísimo testimonio del arte arquitectónico español. (Lám. 61.)

Lámina 61. GOJAIN Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 61. GOJAIN Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 61. GOJAIN Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

GUILLERNA

EL LUGAR.

A unos 20 kilómetros de Vitoria, en las vertientes de la sierra de Maracalde, está el lugar de Guillerna, compuesto de unas 18 viviendas y 70 almas de población.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial del arciprestazgo de Cigoitia, dedicada a Santiago Apóstol, es del período románico avanzado y tiene en los adornos de sus fenestras la influencia ojival de los primeros tiempos. (Lámina 62.)

GUEVARA

LA VILLA.

Célebre villa histórica, en otro tiempo pobladísima e influyente, y hoy reducida a un caserío de 16 viviendas, diseminadas en la llanura de Ozaeta, con 70 vecinos y una iglesia pobre y mezquina.

RUINAS DEL CASTILLO.

Guevara, de antiquísimo abolengo, fué cuna de los Ladrón de Guevara, y dió nombre a su marquesado, vinculado desde hace muchos años en la casa de Oñate, cuyos primogénitos son Marqueses natos de Guevara.

No quedan testimonios arqueológicos ni artísticos de esta villa histórica, más que las ruinas del que fué célebre castillo, descrito así en el Semanario Pintoresco, como una copia del famoso castillo de Sant’Angelo, en Roma:

«En el macizo de los muros y torreones exteriores corren galerías embovedadas que reciben claridad por las saeteras destinadas a la defensa, abiertas hacia el interior.

»En la cortina del frente, a la derecha, se ve el arco que forma la entrada principal, donde existió sin duda una rampa levadiza que reforzaba la puerta. Otro portillo, de cinco pies de altura y tres de ancho, abierto al Norte, servía de puerta de socorro.

»El gran torreón central es imponente por su masa. Tiene una sola entrada y a la altura de 14 pies se halla en la pared interior un boquete al que se subía por una escalera de madera.

»Desde este portillo hasta la mayor elevación, que alcanza 130 pies, se ascendía por una cómoda escalera de piedra, dispuesta en caracol, que daba entrada a varias estancias abovedadas, en las que se reconocía su destino para cuerpo de guardia, cocina y habitaciones del gobernador del castillo.

»Había dentro del recinto magníficos aljibes para abundante repuesto de agua, que, a pesar de la gran altura, alimentaba un manantial.

»Allí vi abandonado en la pradera de la que fué plaza de armas, un cañón hecho de chapas de hierro batido, reforzado con aros; tenía seis pies de largo y 11 pulgadas de diámetro igual en toda su longitud cilíndrica; monumento curioso de los primeros ensayos de la artillería y digno, por esta circunstancia, de figurar en un museo.»

Las ruinas, todavía en pie, redúcense a unos lienzos de muralla que, de trecho en trecho, se alzan en el cerrete donde el castillo se asentó, hasta comienzos del pasado siglo en que, cuando la guerra de la Independencia, fué acabado de derruir por los franceses.

RUINAS DEL PALACIO.

También hay, mejor conservadas dentro de su extinción parcial, ruinas del que fué palacio de los Marqueses de Guevara, las cuales dan idea por su extensión de la magnificencia del edificio primitivo.

GUEVARA Ruinas del Palacio de los Marqueses del mismo título.

GUEVARA Ruinas del Palacio de los Marqueses del mismo título.
GUEVARA Ruinas del Palacio de los Marqueses del mismo título.

GÚJULI

EL LUGAR.

Situado entre encinares y monte bajo, este lugar de 17 casas, diseminadas una a una por el llanete, se compone de 60 vecinos.

MONUMENTOS.

Además de una ermita dedicada a San Antonio Abad, pequeña e insignificante en todos sus aspectos, Gújuli tiene digna de mención su iglesia parroquial, puesta bajo la advocación de Santiago, y adscrita al arciprestazgo de Ayala.

Lámina 62.

Lámina 62. GUILLERNA Ventana de la iglesia.
Lámina 62. GUILLERNA Ventana de la iglesia.

GÚJULI Ventana de la iglesia." (Fotografías L. E.)

Lámina 62. GÚJULI Ventana de la iglesia.
Lámina 62. GÚJULI Ventana de la iglesia.

Esta iglesia es románicaojival y su ábside ofrece en el característico ornato de las fenestras los más precisos e inconfundibles elementos de transición. (Lám. 62.)

HUETO DE ABAJO Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)

HUETO DE ABAJO Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)
HUETO DE ABAJO Portada de la iglesia. (Fot. L. E.)

HUETO DE ABATO

EL LUGAR.

A la derecha de la carretera de Vitoria a Zuazo, en tierras labrantías muy feraces, está el lugar de Hueto de Abajo, que con el de Hueto de Arriba y la villa de Mártioda forma Municipio.

Hueto de Abajo, cabeza de este Municipio, se compone de 20 viviendas y tiene unos 75 vecinos.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, del arciprestazgo de Armentia, está puesta bajo la advocación de San Vicente, y data de principios del siglo IX, puesto que en el Catálogo de San Millán, Hueto figura con el nombre de Oto y forma parte de la merindad llamada «Divina» del señorío de la Casa de Mártioda.

La iglesia es, pues, románica y así lo dicen su portada y su interior que tienen, como las fenestras de su ábside, todos los elementos característicos de las primeras construcciones de aquel arte. (Lám. 63.)

HUETO DE ARRIBA

EL LUGAR.

A menos de un kilómetro del anterior, ofrece el mismo aspecto pobre y rústico, aun cuando tiene más viviendas—25—y casi el doble número de habitantes, que pasan de 100.

MONUMENTOS.

Su iglesia parroquial, perteneciente, como la anterior, al arciprestazgo de Armentia, y dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, es también de la misma antigüedad, aun cuando más pobre de ornamentación en sus portadas y en las fenestras de su ábside. (Lám. 64.)

OBJETOS ARTÍSTICOS.

En la iglesia de Hueto de Arriba hay una pila bautismal de gran mérito artístico. Figura una gran copa de mármol blanco, que tiene más de un metro de altura y parece por las labores que la adornan obra del siglo XII o XIII.

Lámina 63. HUETO DE ABAJO Ábside. (Fot. L. E.)

Lámina 63. HUETO DE ABAJO Ábside. (Fot. L. E.)
Lámina 63. HUETO DE ABAJO Ábside. (Fot. L. E.)

Lámina 64. HUETO DE ARRIBA Ábside de la iglesia. (Fotografías L. E.)

Lámina 64. HUETO DE ARRIBA Ábside de la iglesia. (Fotografías L. E.)
Lámina 64. HUETO DE ARRIBA Ábside de la iglesia. (Fotografías L. E.)

Pila bautismal.

Pila bautismal.
Pila bautismal.

El hemisferio o recipiente aparece dividido en tres zonas; la superior ostenta, separadas por finas columnitas, numerosas figuras apostólicas, unas en pie y otras arrodilladas, todas en oración y labradas muy toscamente.

En la franja central hay ocho cuadros, separados también por columnitas, cada uno con un dibujo diferente, a cuál más delicado y fino, representando hojas, flores y animales, de una gracia de ejecución que contrasta notablemente con la tosquedad primitiva de la franja anterior.

La última franja asentada sobre el pie de la copa, es de bastante menos mérito, pues sólo tiene algún relieve insignificante.

De todos modos, la pila bautismal de Hueto de Arriba es positivamente una verdadera joya artística. (Lám. 64.)

IGOROIN

EL LUGAR.

Forma parte del Ayuntamiento de Laminoria y se compone de seis viviendas diseminadas en un paraje quebrado, seco y pobre.

MONUMENTOS.

La iglesia, del arciprestazgo de Maestu, dedicada a San Miguel, es digna de mención únicamente por su portada, de un estilo románico característico, que se acusa en la sobriedad de su arquería, desnuda de ornamentación y en la ausencia de todo miembro decorativo de su fachada, adusta y solemne en su pobreza. (Lám. 65.)

Lámina 65. IGOROIN Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 65. IGOROIN Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 65. IGOROIN Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

LA BASTIDA

EL LUGAR.

A 41 kilómetros de Vitoria, y al pie de la sierra de Toloño, en paraje agreste, vecino de montes y encinares, está La Bastida, villa de cerca de 400 casas y más de 2.000 vecinos.

HISTORIA

Fué antiguamente plaza de armas importante, como puede advertirse en nuestros días examinando en los vecinos riscos de Toloño las ruinas del castillo de su nombre.

Hasta el año 1200 perteneció La Bastida al reino de Navarra, y en dicha fecha es incorporada al de Castilla. Por privilegio de Fernando, el Santo, en 1242, se concede a sus habitantes «que hayedes aquellos montes para cortar y para facer como soliades haber en días del rey don Sancho y en días de mi abuelo el rey don Alonso».

Otro privilegio del mismo Rey, dice: «Sean de la villa de La Bastida no sólo los términos que poseyó en tiempo del rey de Navarra don Sancho, sino es también los que obtuvo en vida del de Castilla don Alonso.»

Cuando en 1288 fué D. Alonso de la Cerda proclamado Rey de Castilla, siguió su partido la villa, y Sancho IV la recuperó castigando cruelmente a sus principales caudillos.

En el Congreso de Olerón de 1388 el rey Carlos II de Navarra pidió que La Bastida volviese nuevamente a su corona. En 1370 don Enrique II de Castilla la donó a su repostero mayor D. Diego Gómez Sarmiento, juntamente con su castillo, vecinos y moradores, ventas, aldeas, alcabalas pertenecientes al Rey, con el señorío y jurisdicción criminal y civil, donación que fué confirmada por D. Juan I en 1379.

Del señorío de Diego Pérez Sarmiento pasó la villa al condado de Salinas, pero como el Conde, en 1554, nombrase un corregidor contra el deseo del vecindario y éste acudiese a la Chancillería de Valladolid, ocurrió que la Chancillería condenó al Conde a no poner nunca en la villa Alcalde mayor que conociese en previa instancia; y aunque le autorizaba a enviar jueces de residencia por espacio de treinta días, ordenaba que no se molestase en nada al Alcalde mayor elegido por el vecindario. Del Conde de Salinas pasó al señorío de Híjar, última Casa solariega que la dominó.

MONUMENTOS.

Una excursión por La Bastida y sus alrededores, paseando la villa histórica, el cementerio antropoideo de San Martín de los Monjes, las ruinas del castillo de Toloño, el claustro derruído del que fué convento de San Francisco, y a dos kilómetros de las ruinas del convento, los restos de algún arco de los diez que formaban el acueducto por donde se traían al convento las aguas de la sierra, nos refrendó la sensación de riqueza arqueológica que la lectura de historias y cronicones nos había dado.

La Bastida es, con Armentia, Estíbaliz, La Guardia y Salvatierra, lugar propicio a la investigación del arqueólogo y a las evocaciones del poeta, y uno de los florones artísticos de Álava.

RUINAS DEL CONVENTO Y DEL ACUEDUCTO.

Como a un kilómetro hacia el Sur de la villa, en parajes tan solitarios como melancólicos, están las ruinas del antiguo convento de San Francisco, llamado de San Andrés de Murga por haberse construído en el mismo lugar donde se alzaba la ermita de este nombre, cedida en 1477 por el obispo de Calahorra D. Pedro de Castro.

En pie no quedan más que los lienzos del claustro y el esqueleto de su arquería; alguna torre que sonríe por sus ventanas derruídas, como una calavera por su desdentada boca; tal cual machón robusto, afianzado a la eternidad como el brazo de un titán al suelo; aquí un muro, donde las claraboyas desoladas producen el dolor de pupilas ciegas; allá un ara de altar por donde, como en la oda de Rodrigo Caro a Itálica, crece y se extiende el jaramago...

Las crónicas nos hablan de que el convento fué uno de los más grandes que tenían los franciscanos en la provincia de Cantabria; de que llegó a reunir 50 religiosos y a ser famosa escuela de Teología y Artes; de que el edificio tenía un templo muy capaz, y, en fin, de la riqueza artística de este monumento fenecido.

Hasta bien entrado el siglo XIX, por los años de 1835, el convento de San Andrés de Murga estuvo regido por franciscanos; después, cuando la primera matanza de frailes, los del convento de San Andrés huyeron y quedó abandonada la hermosa fábrica al furor y a la tea de las guerras civiles, que dejaron en pie las ruinas que hoy visita melancólica y desoladamente todo viajero evocador...

Del acueducto restan, como dijimos, uno solo de los diez puentes que lo componían y varios pilares de sillería, que denotan la consistencia y solidez de construcción tan interesante, por ser tal vez la única de este género en toda la provincia de Álava.

ERMITA DEL CRISTO.

En lo alto de un cerrete que domina la población, está la interesante ermita del Cristo, que fué durante mucho tiempo la iglesia parroquial.

Lámina 66. LA BASTIDA Puerta de la ermita de El Cristo. (Fot. L. E.)

Lámina 66. LA BASTIDA Puerta de la ermita de El Cristo. (Fot. L. E.)
Lámina 66. LA BASTIDA Puerta de la ermita de El Cristo. (Fot. L. E.)

Por su situación; por el espesor de sus bóvedas; por los machones que de trecho en trecho sostienen el terreno donde la fábrica se asienta; por el carácter agrio, seco, realmente militar de la fachada; por las aspilleras que sustituyendo a los ventanales hay en sus muros, es indudable que esta ermita del Cristo fué uno de los templos-fortalezas que, como Santa María de Suso, de Vitoria, y alguno más, fundara el rey D. Sancho, el Sabio, de Navarra.

Da cierta autoridad a estas conjeturas el examen de la portada, magnífico, soberbio ejemplar románico, donde el viejo estilo español se manifiesta en toda su elegante severidad. Las columnas son bajas—seis a cada lado—y descansan sobre cenefas de sillería, y los capiteles, que forman como un tercio de los fustes, están labrados de hojas, vástagos, canes y baquetones de rara y característica labor.

Los arcos desenvuelven severamente su curva románica, en toda su pureza española, sin el menor adorno ni el más ligero rastro de ajeno estilo. (Lám. 66.)

La portada, por consiguiente, es un rarísimo y purísimo ejemplar románico. El interior del templo no es menos característico, con su bóveda baja, sus machones recios, su aspecto lóbrego y sombrío de calabozo o de catacumba. En la sacristía se atesoraban numerosos y valiosos objetos artísticos, que desaparecieron cuando la ermita fué saqueada en la primera guerra civil.

IGLESIA PARROQUIAL.

Está situada en el centro de la villa, en uno de los frentes de la plaza Mayor.

Su fábrica es de piedra de sillería y su estilo característico de fines del siglo XVII y principios del XVIII, mezcla el grecorromano con el dórico en forma de agradable ornamentación.

La portada, flanqueada por dos columnas embutidas que se elevan hasta el tejado, forma un arco de altísima cimbra que deja tres zonas o cuerpos. La del piso bajo o entrada al templo, tiene dos puertas divididas por un machón, completamente desprovistas de adorno. Sobre las puertas corre una barandilla que separa a este cuerpo bajo del piso principal, donde se ostenta una estatua de Nuestra Señora, encuadrada por columnitas dóricas.

El tercer cuerpo, rematado por el arco, no tiene más adorno que una ventana, guarnecida de un frontis liso.

El interior del templo es de una sola nave amplísima y tiene algún adorno de relativo mérito. La torre, baja, pero airosa, forma una especie de templete a la italiana, rematado en una terraza octogonal verdaderamente curiosa.

SAN MARTÍN DE LOS MONJES.

De la antigua ermita de este nombre, situada en las afueras de la villa, queda en pie solamente un lienzo de dos arcos románicos, separados por un machón lleno de aspilleras, que denotan el templo-fortaleza de los tiempos del rey D. Sancho, el Sabio, de Navarra. (Lám. 67.)

Delante de esta arcada en pie, extiéndese el notable y raro cementerio antropoide, cuyos sillares, levantados por la excavación, dejan al descubierto numerosas sepulturas, de carácter aborigen. (Lám. 68.)

OBJETOS ARTÍSTICOS.

Como la villa fué saqueada por los franceses en la guerra de la Independencia y por los carlistas en la primera y segunda guerra civil, los tesoros artísticos que en sus iglesias y ermitas se guardaban fueron llevados por los saqueadores en términos que ni el arcipreste de La Bastida, D. Guillermo Corcuera; ni el de Zambrana, D. Eugenio Olarte; ni el de Mijancas, D. Ignacio Fernández; ni el de Ocio, D. Ramón Corcuera; ni el de Peñacerrada, D. Braulio Beltrán; ni, en fin, ninguno de los adscritos a la parroquia han podido mostrarnos objetos artísticos dignos de mención.

Lámina 67. LA BASTIDA Puerta de la ermita de San Martín de los Monjes (interior). (Fot. L. E.)

Lámina 67. LA BASTIDA Puerta de la ermita de San Martín de los Monjes (interior). (Fot. L. E.)
Lámina 67. LA BASTIDA Puerta de la ermita de San Martín de los Monjes (interior). (Fot. L. E.)

Lámina 68. LA BASTIDA Cementerio antropoide de San Martín de los Monjes. (Fot. L. E.)

Lámina 68. LA BASTIDA Cementerio antropoide de San Martín de los Monjes. (Fot. L. E.)
Lámina 68. LA BASTIDA Cementerio antropoide de San Martín de los Monjes. (Fot. L. E.)

LA GUARDIA

LA VILLA.

A 30 kilómetros de Vitoria, en una altura que domina la Rioja alavesa, está situada la histórica villa de La Guardia, célebre por su fuero, por sus murallas y por su Hermandad. Actualmente tiene unas 400 casas y más de 2.500 habitantes.

HISTORIA

Fué Hermandad de la cuadrilla de su nombre, la cuarta de las seis en que estuvo dividida Álava.

Ya en el siglo IX, antes de la creación del obispado de Vitoria, dependía de la diócesis de Calahorra, formando un vicariato.

El primitivo origen de La Guardia fué una fortaleza mandada edificar por los Reyes de Navarra, en la cordillera de Sonsierra. Desde mediados del siglo XII se la consideró como plaza fuerte.

El rey D. Sancho, el Sabio, la aumentó dándola el célebre Fuero (25 de mayo de 1165) y nombrando gobernador de la villa a D. Rodrigo Martínez.

A pesar del fuero de que gozaba durante los reinados de los Teobaldos, los habitantes de La Guardia sufrieron muchos atropellos, según consta en la escritura de privilegio otorgada por D. Enrique II de Castilla, confirmando a La Guardia en sus fueros y exenciones.

El rey D. Juan I conservó la villa en rehenes hasta el año 1386, en que la devolvió a su cuñado D. Carlos II, y tras de largas y cruentas guerras entre Navarra y Castilla, y después del famoso sitio de La Guardia, por D. Diego de Estúñiga, sobrino del Obispo de Calahorra, pasó la villa a ser de Navarra.

Nuevamente, por D. Enrique IV volvieron a ser rotas las treguas y La Guardia rindióse a D. Rodrigo de Mendoza, fecha en que la reina D.^a María, mujer de D. Enrique, se la mandó entregar al Conde de Tendilla, D. Íñigo López de Mendoza, y quedó incorporada al principado de Viana.

LA GUARDIA Restos de las murallas.

LA GUARDIA Restos de las murallas.
LA GUARDIA Restos de las murallas.

Por fin el Rey Católico, D. Fernando V, tras las luchas habidas entre agramonteses y beaumonteses, ordenó en su famosa carta de 4 de Enero de 1486, escrita a D. Rodrigo de Mendoza, que La Guardia «entrase en hermandad con la dicha provyncia de bitoria et hermandades de Álava ó con otra provyncia que más en comarca vos quepa.» Desde entonces La Guardia pertenece a Álava.

RUINAS DEL CASTILLO Y DE LAS MURALLAS.

Quedan en pie gran parte de las murallas, fabricadas de recia y sólida sillería, flanqueadas por II torreones y un castillo pequeño, y adornadas de trecho en trecho por cubos y castilletes con almenas y saeteras.

La muralla tenía cinco puertas, llamadas: de San Juan, de Santa Engracia, de Páganos, de las Carnicerías y del Mercadar.

La altura de esta vieja fortaleza, su situación casi inexpugnable, pues desde ella se domina una gran extensión de terreno, y los pactos y guerras a que su posesión dió lugar, confirman plenamente su importancia histórica.

MONUMENTOS.

Tiene La Guardia, a más de sus murallas y castillo, iglesias y palacios de una notable antigüedad y de gran valor arqueológico y artístico.

La iglesia de Santa María de los Reyes, la de San Juan Bautista o del Pilar, los palacios y casas solariegas de los Mendozas y Zurbanos, la casa en que nació el afamado fabulista D. Félix María Samaniego, el notable edificio que es hoy la residencia municipal, atestiguan el abolengo nobilísimo de esta villa y justifican el largo espacio que en el CATÁLOGO le concedemos.

SANTA MARÍA DE LOS REYES.

La iglesia parroquial de Santa María de los Reyes comenzó a construirse en el siglo XII, conforme al estilo ojival florido.

Lámina 69. LA GUARDIA Portada de Santa María de los Reyes.

Lámina 69. LA GUARDIA Portada de Santa María de los Reyes.
Lámina 69. LA GUARDIA Portada de Santa María de los Reyes.

En el siglo XVIII sufrió grandes reformas y transformaciones, agregándosele una nave muy grande con varias capillas.

Su portada, magnífica, exuberante, forma una quíntuple arquería, con 12 estatuas laterales bajo doseletes labrados, representando los apóstoles y atribuídas a Gregorio Hernández.

Los arcos asimismo están llenos de estatuas, puestas bajo doseletes, éstos y aquéllas mucho más pequeños que las laterales.

El tímpano tiene tres zonas, exornadas profusamente de relieves elegantísimos, con escenas bíblicas. (Lám. 69)

El interior, como se ha dicho, mezcla el estilo puro ojival con adornos grecorromanos de poco gusto. En el altar mayor hay un retablo gigantesco, que se llama de los tres Juanes, porque lo construyeron por los años de 1632 Juan de Arizmendi, Juan de Iralzu y Juan Vascardo, y tiene algunas tallas apreciables. La torre o campanario es un castillete abacial muy elegante.

SAN JUAN BAUTISTA O CAPILLA DEL PILAR.

Se ignora cuándo fué construído el templo de San Juan Bautista, aun cuando «ciertos rasgos bizantinos de su interior» le asignan una antigüedad de doce o catorce siglos, según el sorprendente juicio del Sr. Carreras Candi, y probablemente de algunos siglos menos, a juzgar por los capiteles y esculturas de su atrio, que está hoy convertido en capilla del Pilar.

La portada, de acentuado carácter dórico-jónico, tiene una puerta flanqueada por dos columnas de basamento y capiteles característicos, y un frontón liso, sobre el cual hay un bajo relieve entre adornos de piedra inconfundibles.

Sobre este bajo relieve, que está ceñido por un arco, se mira una hornacina, entre dos columnitas con adornos, en donde hay una bella estatua de la Virgen. A uno y otro lado de la hornacina vense dos claraboyas elipsoideas y toda la decoración de la portada está, como es frecuente en las obras del siglo XVIII, guarnecida de un gigantesco arco superpuesto. (Lám. 70.)

Lámina 70. LA GUARDIA Portada de la capilla del Pilar.

Lámina 70. LA GUARDIA Portada de la capilla del Pilar.
Lámina 70. LA GUARDIA Portada de la capilla del Pilar.

La portada da entrada al antiguo pórtico, que hoy es capilla de la Virgen. La transformación se hizo de 1731 a 1741. La capilla, de forma octogonal, muy semejante a la que Azpeitia dedicó a San Ignacio de Loyola, es verdaderamente hermosa y notable.

Ocho airosas columnas sostienen los arcos del primer cuerpo, y sobre ellos se alzan otros ocho iguales que dejan en su parte posterior un amplio coro rodeando toda la capilla.

Toda la obra es de un gusto y distinción admirables.

LANDA

EL LUGAR.

Se alza sobre una altura que domina un llano. Tiene 25 casas; su población, que hace un siglo era de 200 almas, ha descendido a 50 que tiene hoy.

MONUMENTOS.

Son notables la ermita de San Miguel, en la actualidad medio derruída, y de la cual se conserva gran parte del ábside, con fenestras románicas características, y la iglesia parroquial, del arciprestazgo de Gamboa, que tiene una bellísima portada románicoojival y está bajo la advocación de San Bartolomé. (Láminas 71 y 72.)

Lámina 71. LANDA Ermita de San Miguel. (Fot. L. E.)

Lámina 71. LANDA Ermita de San Miguel. (Fot. L. E.)
Lámina 71. LANDA Ermita de San Miguel. (Fot. L. E.)

Lámina 72. LANDA Puerta de la iglesia parroquial. (Fot. L. E.)

Lámina 72. LANDA Puerta de la iglesia parroquial. (Fot. L. E.)
Lámina 72. LANDA Puerta de la iglesia parroquial. (Fot. L. E.)

LASARTE

EL LUGAR.

A tres kilómetros de Vitoria, en terreno montuoso, rico en ganadería, está la aldea de Lasarte, con 20 casas y unos 100 vecinos.

MONUMENTOS.

Es digna de catalogarse la iglesia parroquial, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora y adscrita al arciprestazgo de Armentia.

En la iglesia de la Asunción, de cuya antigüedad nos habla el privilegio otorgado en Burgos por D. Sancho IV, en los años de 1286, ofrece una portada románica en donde apunta ya la ojiva, y un ábside tan singularmente exornado, sobre todo en sus ventanas del centro, que acaso es el más interesante de los muchos interesantes de la provincia, y sin duda el más bello entre los más bellos.

Es de sillería de piedra, recio, fuerte, macizo, y sus ventanas laterales presentan un triple arco románico, de finísimas labores, y seis suntuosas columnas, en cuyos capiteles ricos parece que el artífice agotó los primores del estilo. (Lám. 73.)

Las ventanas centrales son aún más notables y de más extraña labor. En ellas, las columnas están sustituídas por estatuas que descansan sus pies en labrados basamentos y sostienen con sus cabezas capiteles de magnificencia extraordinaria. (Lám. 74.)

LEZA

LA VILLA.

Al pie de la sierra de Cantabria, entre frondosas arboledas surcadas de arroyos, está Leza, villa con cerca de 300 viviendas y unos 500 habitantes.

Lámina 73. LASARTE Puerta de la iglesia.

Lámina 73. Puerta de la iglesia.
Lámina 73. Puerta de la iglesia.

Ventana lateral del ábside. (Fotografías L. E.)

Ventana lateral del ábside. (Fotografías L. E.)
Ventana lateral del ábside. (Fotografías L. E.)

Lámina 74. LASARTE Ventana central del ábside. (Fot. L. E.)

Lámina 74. LASARTE Ventana central del ábside. (Fot. L. E.)
Lámina 74. LASARTE Ventana central del ábside. (Fot. L. E.)

MONUMENTOS.

Además de la ermita de San Esteban, situada en las afueras, y en la que no se celebra culto ni hay nada interesante que anotar, está la iglesia parroquial adscrita al arciprestazgo de La Guardia, bajo la advocación de San Martín.

LEZA Iglesia parroquial.

LEZA Iglesia parroquial.
LEZA Iglesia parroquial.

Tiene esta iglesia una portada ojival de la primera época, notable por la arcada, llena de adornos muy sencillos; y por la torre, cuyo cuerpo, de época posterior, es elegante y de bastante altura.

LEZAMA

EL LUGAR.

Situado a dos kilómetros de la vía férrea de Miranda a Bilbao, en la extensa comarca que riega el río Altube, tiene 92 viviendas y cerca de 500 vecinos.

LEZAMA Palacio de Larraco.

LEZAMA Palacio de Larraco.
LEZAMA Palacio de Larraco.

MONUMENTOS.

A más de las ermitas de San Sebastián, Santa Marina y Santa María Magdalena, ninguna de las cuales ofrece nada digno de mención, tiene Lezama una iglesia parroquial que, por la portada y el ábside, es ingenuamente románica; pero que en su interior, innoblemente mutilado y modernizado, no presenta los caracteres de ningún estilo definido.

La portada, con un bonito arco apuntado, tiene seis elegantes columnas típicas, y el ábside, cuyos capiteles y ventanas están caprichosamente labrados de grotescos, entre los que se destacan perros y enanos limpia y graciosamente esculpidos, es sumamente extraño y curioso. (Lám. 75.)

También hay en Lezama un palacio, el de Larraco, que tiene un bello pórtico de cinco arcos frontales y dos laterales, separados por machones de sillería.

LEGARDA

LA VILLA.

Situada en la falda del puerto de Arrato, es de origen antiquísimo, pues figuraba ya en el Catálogo de San Millán como perteneciente a la merindad de Divina. Tiene no más de doce casas y cuarenta vecinos.

MONUMENTOS.

A más de la famosa ermita de San Antonio, en donde se celebra una tradicional romería, y que nada ostenta de artístico, tiene Legarda una interesantísima iglesia parroquial adscrita al arciprestazgo de Armentia, bajo la advocación de San Andrés, notable por ser uno de los más puros ejemplares románicos, y por la rara elevación de su esbelta y airosa torre, con aspilleras y una imposta almenada verdaderamente curiosa. (Lám. 76.)

Lámina 75. LEZAMA Puerta de la iglesia.

Lámina 75. Puerta de la iglesia.
Lámina 75. Puerta de la iglesia.

Ventana. (Fotografías L. E.)

Ventana. (Fotografías L. E.)
Ventana. (Fotografías L. E.)

LEORZA

EL LUGAR.

Enclavado en un territorio de las minas de asfalto de Maestu, a orillas del río Ega, se compone de 20 viviendas y unos 80 vecinos.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial del arciprestazgo de Maestu está dedicada a Santa Eugenia, y solamente ofrece de particular su portada, de estilo románicoojival, con adornos ajedrezados de mucha sencillez y gusto.

LOPIDANA

EL LUGAR.

Está situado en una meseta que domina el valle, regado por el Zadorra. Tiene 10 casas y 60 vecinos.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, adscrita a Armentia, bajo la advocación de la Purificación de la Virgen, también es románicoojival, muy bella y muy interesante.

Su portada tiene un triple arco, que ofrece la notable particularidad de no estar exornada más que en sus líneas del centro, con labradas hojas. Las tres columnas de estos tres arcos son labradas con entrelazos delicadísimos, distintos los de la central e iguales los de las columnas de ambos lados.

Los capiteles, por el mismo orden, tienen hojas iguales en los extremos y distintas el capitel del centro. (Lám. 77.)

Lámina 76. LEGARDA Iglesia parroquial. (Fot. L. E.)

Lámina 76. LEGARDA Iglesia parroquial. (Fot. L. E.)
Lámina 76. LEGARDA Iglesia parroquial. (Fot. L. E.)

El interior también es muy notable, aun cuando ya en las bóvedas se acusa, mucho más que en la portada, el estilo ojival. El retablo del altar mayor parece obra más moderna, y se compone de tres cuerpos o zonas. La inferior, donde está el Sagrario, entre dos columnas lisas, tiene a uno y otro lado dos relieves representando escenas del apostolado. La zona media, que ostenta en su parte central una hornacina con la estatua de Nuestra Señora, tiene a un lado la Anunciación y al otro el Descendimiento. Y la tercera zona remata en solo un cuadro, que corresponde a las hornacinas centrales, ya descritas, y representa la resurrección de Cristo.

El retablo, que es mixto de relieve y talla, está preciosamente trabajado y sus figuras son de elegancia y finura admirables. (Lám. 78.)

LOPIDANA Ventana de la iglesia.

LOPIDANA Ventana de la iglesia.
LOPIDANA Ventana de la iglesia.

También debemos mencionar el ábside, cuyas ventanas ojivales ostentan capiteles con preciosos grotescos y arquería ojival de la primera época.

La iglesia de Lopidana, pues, aun cuando pertenece al período románicoojival, que fabrica, como hemos visto, la mayoría de los templos alaveses, puede decirse que es más ojival que románica.

Lámina 77. LOPIDANA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 77. LOPIDANA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 77. LOPIDANA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 78. LOPIDANA Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 78. LOPIDANA Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 78. LOPIDANA Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)

De románica tiene poco; la portada apenas, pues ya hemos visto que aun cuando sus arcos son románicos propiamente, sus columnas labradas y sus capiteles suntuosos delatan claramente la preponderancia ojival.

En cambio, desde el interior al ábside, desde las bóvedas a las ventanas, el estilo a que diera nombre la ojiva se acusa en términos inconfundibles. Por tanto, aun cuando propiamente no se pueda decir que la iglesia de Lopidana sea ojival enteramente, menos puede afirmarse que sea románica, como quieren algunos alaveses del linaje fanático, que tanto molestara un tiempo al Sr. Amador de los Ríos.

MAESTU

LA VILLA.

A 25 kilómetros de Vitoria, hacia el sudeste, está la villa de Maestu, que tiene cerca de 100 casas y unos 500 habitantes.

MONUMENTOS.

Hasta el siglo pasado se conservaban las ermitas de Santa Eufemia, San Juan, San Vicente, San Anastasio, San Martín y Nuestra Señora del Campo.

Actualmente, de la ermita de San Martín no queda en pie más que la portada, que ofrece una arquería ojival de arcos labrados muy sencillamente y de columnas lisas y delgadas, muy propias de la primera época del estilo. (Lám. 79.)

La ermita de Nuestra Señora del Campo parece más antigua. Para el Sr. Carreras Candi se fundó por los siglos VI o VII; pero el no tener rastros bizantinos, ni siquiera un carácter románico puro, sino del tiempo en que se mezclaba con la ojiva, hace lógicamente sospechar que la supuesta antigüedad del siglo VI es, más que un documento irrefutable, una ilusión plausible, y que la ermita de Nuestra Señora del Campo, como la mayoría de los templos alaveses, es románicoojival, esto es, de fines del siglo XII y comienzos del XIII.

Lámina 79. MAESTU Portada de la ermita de San Martín. (Fot. L. E.)

Lámina 79. MAESTU Portada de la ermita de San Martín. (Fot. L. E.)
Lámina 79. MAESTU Portada de la ermita de San Martín. (Fot. L. E.)

OBJETOS ARTÍSTICOS.

En la iglesia parroquial de Maestu, que no tiene importancia ni monumental ni artística, nos mostró el arcipreste D. Niceto de Ajuria, un bellísimo cáliz, con su juego, todo ello de oro macizo y guardado en un estuche muy caprichoso; un terno blanco, con su capa y sobrehombros, admirablemente bordado en oro y plata, y una rejilla secular, larga de treinta y seis centímetros y ancha de treinta y uno y medio, que se cree sea obra del siglo VIII.

MANURGA

EL LUGAR.

En las faldas del monte Gorbea, y en un terreno feracísimo, regado por varios arroyuelos, está el lugar de Manurga, patria de aquel insigne poeta, historiador, capitán, diplomático y cortesano que se llamó don Diego Hurtado de Mendoza.

MONUMENTOS.

Hay que anotar, como una curiosidad artística, el palacio de Berástegui, con sus cuatro grandes fachadas de sillería pequeña y un magnífico escudo con relieves en piedra.

MAROÑO

EL LUGAR.

Lugar del Municipio de Ayala, está situado en una eminencia muy poblada de árboles. Se compone de 25 viviendas diseminadas por la cumbre, y tiene unos 60 vecinos.

MONUMENTOS.

Notabilísima es su iglesia, de un románico donde apenas se inició la ojiva, ornando su portada, elegantísima, con una arcada sobria y unas columnas de capiteles suntuosamente labrados. En el resto de la fachada el templo es de apariencia mucho mayor que suelen serlo los rurales, y sus ventanas, caprichosamente decoradas con arcos y columnas con grotescos, son realmente notabilísimas.

MARQUÍNEZ

LA VILLA.

A 28 kilómetros de Vitoria, en las riberas del Ayuda, está la villa de Marquínez, una de las más antiguas de Álava, puesto que se la cita en el Catálogo de San Millán.

Perteneció al señorío de los Condes de Salinas, quienes la vendieron al obispo D. Diego de Álava. Actualmente se compone de 74 viviendas y de unos 250 vecinos.

MONUMENTOS.

Hay en Marquínez y su término: la iglesia parroquial, bajo la advocación de Santa Eulalia, y las ermitas de Nuestra Señora de Violarra y de San Roque, ninguna de las cuales es digna de especial mención.

MARQUÍNEZ. Ventana de la ermita de San Juan. (Fot. L. E.)

MARQUÍNEZ. Ventana de la ermita de San Juan. (Fot. L. E.)
MARQUÍNEZ. Ventana de la ermita de San Juan. (Fot. L. E.)

Pero además hay una ermita, la de San Juan, que merece párrafo aparte. En esta ermita de San Juan, que, según el Sr. Apraiz en sus estudios sobre El Románico en Álava, se puede comparar con las de Argandoña y Estíbaliz, se nos muestra la construcción románica en su ingenuidad primitiva. (Láminas 80 y 81.)

La portada, compuesta de seis arcos labrados primorosamente, con hojas, entrelazos y escamitas, ostenta en sus columnas lisas, de capiteles con acantos, la severa elegancia característica de este estilo.

MARQUÍNEZ Inscripción latina de la ermita de San Juan.

MARQUÍNEZ Inscripción latina de la ermita de San Juan.
MARQUÍNEZ Inscripción latina de la ermita de San Juan.

La fachada, desnuda de ornamentación, tiene varias fenestras ricamente exornadas y características. Debajo de una de ellas hay una lápida muy curiosa, con una inscripción latina, donde se dice que la ermita fué construída el año de 1226, siendo José obispo de Calahorra y reinando en Castilla el rey D. Fernando, con los nombres del Archidiácono de Armentia y del Archipresbítero de Treviño.

MENDIZÁBAL

EL LUGAR.

Está situado en un cerrete, a la izquierda del río Zadorra, dominando un paisaje muy pintoresco. Es de tal insignificancia, que sólo tiene siete casas y 20 vecinos.

Lámina 80. MARQUÍNEZ Ermita de San Juan. (Fot. L. E.)

Lámina 80. MARQUÍNEZ Ermita de San Juan. (Fot. L. E.)
Lámina 80. MARQUÍNEZ Ermita de San Juan. (Fot. L. E.)

Lámina 81. MARQUÍNEZ Puerta de la ermita de San Juan. (Fot. M. Ugarte.)

Lámina 81. MARQUÍNEZ Puerta de la ermita de San Juan. (Fot. M. Ugarte.)
Lámina 81. MARQUÍNEZ Puerta de la ermita de San Juan. (Fot. M. Ugarte.)

MONUMENTOS.

La iglesia, dedicada a San Pedro, adscrita a la parroquia de Landa, tiene una puerta tapiada que es digna de mención, por la pureza de su estilo románico y por los caprichosos grotescos de sus capiteles, donde se admiran leones, grifos, enanos, mascarillas, etc., con un alarde de fantasía y de graciosa ejecución. (Lám. 82.)

MENDOZA

LA VILLA.

Enclavada en las faldas de la sierra de Badaya; es de las villas más antiguas de la provincia. En otro tiempo, más rica, populosa y pudiente, hoy tiene apenas 40 casas y unos 200 habitantes.

HISTORIA

Mendoza dió su nombre a una de las seis cuadrillas en que estaba dividida la provincia de Álava. Se componía de dos barrios, Mendoza y Mendívil, que eran dos lugares diferentes, según se lee en el Catálogo de San Millán, llamándoles Mendioza, que en vascuence significa cuesta o monte frío, y Mendívil, monte comunal.

Dichos lugares se fundieron en uno solo por los años de 1332. El señorío de Mendoza se lo disputaron el Duque del Infantado y don Álvaro Hurtado de Mendoza; pero la Chancillería de Valladolid, por sentencia de 2 de octubre de 1567, condenó a entrambos «a perpetuo silencio».

Lámina 82. MENDIZÁBAL Puerta cegada de la Iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 82. MENDIZÁBAL Puerta cegada de la Iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 82. MENDIZÁBAL Puerta cegada de la Iglesia. (Fot. L. E.)

MONUMENTOS.

De su pasado gloriosísimo conserva Mendoza el artístico «rollo» levantado en la plaza de la villa, testimonio sombrío y lúgubre de su poder señorial, notable por sus tres escudos, cada uno con dos leones y castillos en el medio y además dos casas fuertes con sus torreones, una, perteneciente al Conde de Orgaz, y otra, al Duque del Infantado. Esta última conserva aún restos de las antiguas fortificaciones que la rodean, y todavía están bien acusados los cubos, cortinas y baluartes.

MEZQUÍA

EL LUGAR.

Dista un kilómetro de Eguílaz, y tiene 17 casas y unos 60 vecinos.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, del arciprestazgo de Salvatierra, está consagrada a la Asunción de Nuestra Señora y es muy notable por su antigüedad y por su estilo genuinamente románico, muy característico en todo el templo y singularmente en la puerta y en su torre, cuadrada y recia, con cuatro arcos redondos en sus cuatro lienzos y una portada, de maciza sillería, con arcada y columnas lisas muy de la época. (Lámina 83.)

MIÑANO-MENOR

LA ALDEA.

A unos siete kilómetros de Vitoria, en la llanura de este nombre, está la aldea de Miñano-Menor, con siete viviendas y cerca de 20 vecinos.

MIÑANO-MENOR Bóveda de la iglesia. (Fot. L. E.)

MIÑANO-MENOR Bóveda de la iglesia.(Fot. L. E.)
MIÑANO-MENOR Bóveda de la iglesia.(Fot. L. E.)

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, dedicada a San Vicente, es un admirable y bellísimo ejemplar románico, aun cuando su portada, donde los arcos se apuntan ya ligeramente, testimonia la influencia ojival.

Lámina 83. MEZQUÍA Puerta de la iglesia parroquial.

Lámina 83. MEZQUÍA Puerta de la iglesia parroquial.
Lámina 83. MEZQUÍA Puerta de la iglesia parroquial.

MIÑANO-MAYOR Detalle de la puerta de la iglesia. (Fotografías L. E.)

MIÑANO-MAYOR Detalle de la puerta de la iglesia. (Fotografías L. E.)
MIÑANO-MAYOR Detalle de la puerta de la iglesia. (Fotografías L. E.)

Lámina 84. MONASTERIOGUREN La iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 84. MONASTERIOGUREN La iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 84. MONASTERIOGUREN La iglesia. (Fot. L. E.)

El templo es grande y espacioso, y en el crucero de sus bóvedas—bajas, macizas y de gesto de mazmorra ó de catacumba—está, más que en su portada el inconfundible testimonio románico.

MIÑANO-MENOR Ventana del sur. (Fot. L. E.)

MIÑANO-MENOR Ventana del sur. (Fot. L. E.)
MIÑANO-MENOR Ventana del sur. (Fot. L. E.)

Otro tanto cabe decir de sus fenestras, de arcos redondos y perfectos, exornados con elegante suntuosidad de joyas, ajedrezados, vástagos y escamas, y más aún de sus columnas, donde los capiteles con mascarones y grotescos interpretados con limpieza increíble, pregonan el carácter románico de esta interesantísima iglesia. De Miñano-Mayor merece citarse una portada de transición al gótico. (Lám. 83.)

MONASTERIOGUREN

LA ALDEA.

A cinco kilómetros de Vitoria, en las faldas del monte de Treviño, está la aldea de Monasterioguren, compuesta de unas 20 viviendas y 100 vecinos.

Lámina 85. MONASTERIOGUREN Exterior del pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 85. MONASTERIOGUREN Exterior del pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 85. MONASTERIOGUREN Exterior del pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 86. MONASTERIOGUREN Interior del pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 86. MONASTERIOGUREN Interior del pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 86. MONASTERIOGUREN Interior del pórtico de la iglesia. (Fot. L. E.)

MONUMENTOS.

Su iglesia parroquial, del arciprestazgo de Armentia, está dedicada a San Pedro, y es, como muchas de las anteriores, de purísima construcción románica, teniendo sobre casi todas ellas la notable ventaja de su pórtico, raro y artístico ejemplar de la época, conservado admirablemente. (Lám. 84.)

Este pórtico, bajo, rematado en un tejadillo de tiempo muy posterior, se compone de cinco arcos redondos, formando cuerpo entre la torre y el templo, propiamente dicho.

MONASTERIOGUREN Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)

MONASTERIOGUREN Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)
MONASTERIOGUREN Interior de la iglesia. (Fot. L. E.)

En el interior forma el pórtico un bonito y severo claustro, por uno de cuyos costados se abre una puerta, muy característica. Un zócalo de sillería que corre por los muros como a una altura de dos metros, presta al pórtico gran ambiente de época. (Láminas 85 y 86.)

También la iglesia en su interior, por su severidad y sobriedad, es totalmente románica. En el altar mayor hay un retablo que coge todo el lienzo y se levanta hasta las bóvedas, que por sus tallas y enrevesamientos y recargados parece de la escuela de Churriguera.

MURGA

EL LUGAR.

Está situado a la derecha del río Izoria, en una llanura al pie de los montes de Respaldiza, y tiene 36 viviendas con cerca de 200 vecinos.

MURGA Palacio románico restaurado.

MURGA Palacio románico restaurado.
MURGA Palacio románico restaurado.

MONUMENTOS.

Su iglesia parroquial, dedicada a San Juan Bautista, y su ermita, consagrada a San Martín, carecen de valor arqueológico y artístico. En cambio el palacio—que, por corresponder al señorío de Murga, lleva el nombre de este lugar,—es de gran interés arqueológico, puesto que data de los años de 1270, y de bastante interés artístico por ser tal vez el único palacio románico de la provincia.

La construcción, característica, es baja y achatada, pero maciza y recia, como ciertos palacios de Simancas y de Tordesillas. Se trata de un edificio aislado de dos pisos: el piso bajo tiene un ancho pórtico formado por cinco arcos redondos, separados por elegantes y severas columnas, y el piso principal, en cuya fachada con ventanas y balcones de época muy posterior, se ostenta, labrado en piedra, el escudo solariego de los Murga.

NAFARRATE

EL LUGAR.

Está situado Nafarrate a unos 20 kilómetros de Vitoria, y aun cuando todavía en el siglo pasado manteníase en las 200 almas de población, actualmente apenas tiene 50.

MONUMENTOS.

Su iglesia, del arciprestazgo de Villarreal, consagrada a la Asunción, está incluída, entre las románicas de ornamentación pobre, por el Sr. Apraiz en sus tantas veces citado estudio El románico en Álava.

Ciertamente que su portada, de sencillísimos arcos y columnas lisas, no puede ser más sobria; pero acaso esta sobriedad, acentuada, si es posible, en el interior, le dé el «sabor de época» que tanto admira en este templo. (Lám. 87.)

Lámina 87. NAFARRATE Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 87. NAFARRATE Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 87. NAFARRATE Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

NANCLARES DE GAMBOA

EL LUGAR.

Enclavado a la izquierda del río Zadorra, entre los montes Guipúzcoa y Ullibarri, se compone de 30 casas y unos 120 vecinos.

MONUMENTOS.

Su iglesia, del arciprestazgo de Gamboa, consagrada a San Pedro Apóstol, es de carácter románico de la última época, pues sus arcos apuntan ya la ojiva, y se distingue, sobre todo, por la sobria elegancia de su torre, cuyas ventanas, exornadas de columnas, forman al interior valientes y admirables bóvedas. (Lám. 88.)

NANCLARES DE LA OCA

LA VILLA.

Está al sur de la Sierra de Badaya, como a 13 kilómetros de la capital, y tiene un bonito puente moderno sobre el Zadorra, 88 casas y 400 habitantes.

MONUMENTOS.

Perteneció la villa al señorío del Conde de Orgaz, que tenía derecho a confirmar en sus cargos a los alcaldes y regidores.

Lámina 88. NANCLARES DE GAMBOA Base de la torre de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 88. NANCLARES DE GAMBOA Base de la torre de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 88. NANCLARES DE GAMBOA Base de la torre de la iglesia. (Fot. L. E.)

Tenía antiguamente dos parroquias: la de la Asunción y la de San Martín; esta última, situada en las afueras, está hoy en ruinas.

NANCLARES DE LA OCA Ventana de la parroquia de la Asunción. (Fot. L. E.)

NANCLARES DE LA OCA Ventana de la parroquia de la Asunción. (Fot. L. E.)
NANCLARES DE LA OCA Ventana de la parroquia de la Asunción. (Fot. L. E.)

La parroquia de la Asunción, del arciprestazgo de Cuartango, es románica y tiene un hermoso ábside, con fenestras ricamente adornadas según el gusto del estilo.

OCIO Ruinas del castillo.

OCIO Ruinas del castillo.
OCIO Ruinas del castillo.

OCIO

LA VILLA.

Está situada en un valle rodeado completamente de montañas y atravesado por el río Inglares. Tiene unas 100 viviendas y 220 vecinos.

MONUMENTOS.

Ni la ermita de Santa Marina, ni la parroquia, consagrada a San Andrés y adscrita al arciprestazgo de La Bastida, ofrecen nada singular.

El monumento más considerable, aunque está en mucha parte derruído, es el castillo de Ocio, edificado hace siete siglos en los riscos de Lano, con arenisca unida por argamasa, pero tan sabiamente, que parece construído de una sola pieza.

Este castillo fué asaltado y retenido por Don Sancho, el Bravo, de Castilla, cuando pasó el Ebro para castigar a los que habían seguido la causa de D.^a Juana. Perteneció, como la villa, al señorío de los Duques de Híjar, y a más de su valor arqueológico, le asignan los inteligentes, por la posición y terrenos que domina, un extraordinario valor militar.

OLANO

EL LUGAR.

Está compuesto de unas 15 viviendas y tiene 45 vecinos. Situado cerca de Manurga, en tierra llana, seca y pobre.

MONUMENTOS.

Tiene cierto interés su iglesia, perteneciente al arciprestazgo de Cigoitia, y dedicada a San Bartolomé, principalmente por el ábside, que es de una altura desusada y ofrece en la decoración de sus fenestras la pureza del románico primitivo, con las columnas lisas y los capiteles caprichosamente exornados de grotescos, mascarillas, perros, águilas, etc. (Lámina 89.)

OTAZU

EL LUGAR.

Está a cuatro kilómetros de Vitoria, en la fértil llanura que riega el Zadorra, y tiene 26 viviendas y unos 100 habitantes.

MONUMENTOS.

Su iglesia parroquial, adscrita al arciprestazgo de Armentia y consagrada a San Martín, y la ermita de San Antonio Abad, son dos interesantes construcciones románicas del tercer período, esto es, de su conjunción con el ojival.

Lámina 89. OLANO Hastial del sur de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 89. OLANO Hastial del sur de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 89. OLANO Hastial del sur de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 90. OTAZU Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 90. OTAZU Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 90. OTAZU Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 91. OYARDO La iglesia parroquial. (Fot. L. E.)

Lámina 91. OYARDO La iglesia parroquial. (Fot. L. E.)
Lámina 91. OYARDO La iglesia parroquial. (Fot. L. E.)

La portada de San Martín es curiosa por la finura de su dovelaje, que forma delicadamente la ojiva con precisión magistral, y también porque de sus tres arcos solamente ofrece adornado el central. También son de notar, por lo característicos y repetidos que se ofrecen en numerosos templos, según ya vimos, los capiteles adornados, como los de Olano, con mascarillas, aves, hojas, flores, etc. (Lám. 90.)

OYARDO

EL LUGAR.

Está situado en las faldas del monte Altube y tiene unas 26 casas y 80 habitantes.

MONUMENTOS.

Tiene algún interés artístico su iglesia, dedicada a San Juan Bautista y adscrita al arciprestazgo de Ayala.

Es un templo de construcción indefinida, donde se mezclan absurdamente varios estilos; pero que ofrece en su ábside, de notables fenestras exornadas, los caracteres esenciales del románico. (Lám. 91.)

OYON

LA VILLA.

Está al sudeste de Vitoria, en el punto de cruce de las carreteras a Yécora, Labraza, Moreda y Logroño, y se compone de 300 edificios y unos 1.000 habitantes.

MONUMENTOS.

Es notable su iglesia parroquial por la rareza de su estilo plateresco, del cual existen en la provincia contadísimos ejemplares.

OYON Portada de la iglesia parroquial.

OYON Portada de la iglesia parroquial.
OYON Portada de la iglesia parroquial.

Está la iglesia dedicada a Santa María y pertenece al arciprestazgo de La Guardia. Toda ella es de sillería de piedra, ofreciendo un conjunto de cierta grandiosidad.

La portada, de un plateresco no muy recargado, tiene tres arcos florenzados flanqueados por pirámides de crestería y rematados en la intersección de sus lóbulos por grandes piñones.

En el tímpano hay un curioso relieve, con una escena de la vida del Bautista, y toda la portada se encierra bajo un gran arco altísimo apoyado en dos contrafuertes paralelos a las pirámides de crestería.

El interior del templo corresponde exactamente al estilo plateresco de su portada y lo mismo el interesante retablo del altar mayor.

La torre, esbelta y airosísima, es posterior, de mediados del siglo XVIII.

PÁGANOS

LA VILLA.

Situada al sur de Vitoria, en tierra llana de labor, cuenta 60 casas y unos 230 vecinos.

PÁGANOS Iglesia.

PÁGANOS Iglesia.
PÁGANOS Iglesia.

MONUMENTOS.

Su iglesia, dedicada a Santa María y adscrita al arciprestazgo de La Guardia, es románica y ha sufrido varias transformaciones importantes, entre ellas la de haberle añadido un segundo cuerpo a su torre, que en la actualidad tiene considerable altura y remata en una terraza a la italiana, con adornos grecorromanos.

También es de notar en dicha iglesia el arco que une el cuerpo de la torre al de la iglesia propiamente dicha, y cuya altura alcanza el nivel del segundo cuerpo de la torre.

PEÑACERRADA

LA VILLA.

Está situada al norte de la sierra de Toloño, en una altura rodeada de peñas por todas partes, testimoniando su historial de villa-fortaleza.

En la actualidad se compone de unas 130 casas y 300 vecinos.

MONUMENTOS.

Son notables los restos de las murallas, que todavía conserva intactos algunos cubos y torreones, por cierto de una elevación desusada, y la iglesia parroquial, consagrada a la Asunción de Nuestra Señora, y perteneciente al arciprestazgo de La Bastida.

Esta iglesia, fundada por el obispo de Calahorra, D. Gonzalo de Mena, data del siglo XIII, de la época románica de transición. Pero ha sufrido en diferentes ocasiones grandes reformas y actualmente tiene caracteres románicos y ojivales, grecorromanos y del Renacimiento, en pecadora confusión.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

En la iglesia hay varias capillas con sepulturas muy notables, distinguiéndose la de San Bartolomé, que guarda los restos de mosén Juan Ramírez, llamado el caballero de Montoria, que costeó las obras del templo, y de su mujer, D.^a Ocenda Ruiz.

PEÑACERRADA Restos de las murallas.

PEÑACERRADA Restos de las murallas.
PEÑACERRADA Restos de las murallas.

También tiene retablos de algún mérito, entre ellos el de la Asunción, muy curioso por el estofado y la pintura. Además en el mismo templo se guarda, en un labrado cofre, un hueso de Santa Lucía, sacado del sepulcro que en Roma tiene la santa.

PORTILLA

LA VILLA.

Semejante a Peñacerrada, tiene una situación muy parecida, entre peñascos, delatando también su condición de villa-fortaleza.

Actualmente consta de 34 viviendas y unos 70 vecinos.

MONUMENTOS.

Portilla fué plaza fortificada con dos castillos situados al Este y al Oeste, únicos puntos por los cuales podía ser la villa atacada.

PORTILLA Iglesia.

PORTILLA Iglesia.
PORTILLA Iglesia.

Estos castillos, hoy en ruinas, pregonan la gloriosa antigüedad de «Portiella de Ida», nombre con que la repobló Fernando IV, dándole fuero.

Su iglesia parroquial, perteneciente al arciprestazgo de La Bastida, y consagrada a la Santísima Trinidad, es de origen románico, aun cuando está notablemente transformada, sobre todo en el cuerpo de su torre, y tiene digno de mención el pórtico, cuyos arcos han sido sustituídos irrespetuosamente por una verja deplorable.

QUEJANA

EL LUGAR.

Está situado como a kilómetro y medio de Respaldiza y consta de 30 casas y de unos 115 habitantes.

MONUMENTOS.

Notabilísimo por su fachada, donde aparecen los motivos de fortificación, y por lo extenso de sus cinco cuerpos o edificios, comunicándose entre sí, es el antiguo monasterio de San Juan, ahora iglesia parroquial del arciprestazgo de Arciniega y también convento de las monjas de Santo Domingo.

QUEJANA Ábside del monasterio de San Juan.

QUEJANA Ábside del monasterio de San Juan.
QUEJANA Ábside del monasterio de San Juan.

La iglesia, como algunas de las anteriores, es un compuesto extraño de épocas y estilos, denotando las muchas y hondas reformas que en el transcurso de los siglos experimentó.

A pesar de la pobreza de su fachada, de admirable sencillez románica, el ábside, con sus ventanas ojivales y su torreón almenado, le da cierta prestancia y apariencia de gran templo.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

En la nave hay dos panteones, uno al lado de la Epístola y otro al del Evangelio, que tienen cuatro escudos de armas de los Ayala y de los Sarmiento.

El panteón del lado de la Epístola tiene dos sepulcros labrados, con estatuas yacentes de tamaño natural, representando a los fundadores del monasterio. Una es la de D. Fernán Pérez de Ayala y la otra de su esposa, D.^a María Sarmiento. Estos sepulcros estuvieron antes debajo del coro y al trasladarlos al lugar que ocupan ahora, enterraron y transformaron las inscripciones.

QUEJANA Panteón del canciller López de Ayala y de su mujer.

QUEJANA Panteón del canciller López de Ayala y de su mujer.
QUEJANA Panteón del canciller López de Ayala y de su mujer.

Cerca del altar mayor hay otros dos sepulcros que se cree pertenecen a la familia de los Ceballos y sean de otro Fernán Pérez de Ayala y de D.^a Elvira Álvarez de Ceballos, su mujer, fallecidos en los años de 1385 y de 1378, respectivamente.

En uno de los edificios aislados que forman parte del monasterio y se comunican con la iglesia, edificio que por sus trazas parece una casa-fuerte, existe una capilla, dedicada a Nuestra Señora del Cabello. La imagen de este nombre es de oro, con un peso de 14 marcos, y se la llama así por tener en la coronilla un cabello de la Virgen, regalos de los fundadores.

Al lado del altar mayor hay dos estatuas yacentes de alabastro, que son del célebre canciller D. Pero López de Ayala y de su mujer, doña Leonor de Guzmán, fundadores de la capilla.

El panteón y las estatuas, por las finísimas labores y calados, por los bien tallados leones que rodean ambos sepulcros, y sobre todo por la delicadeza de las figuras y la gracia gentil con que están representados los perros que cada estatua tiene a sus pies—uno, de gran tamaño, la del canciller, y dos la de D.^a Leonor,—es una obra artística de gran mérito.

Debajo del coro de esta capilla hay una inscripción en relieve, con letras primorosamente talladas en oro, donde se lee:

«Esta capilla mandaron facer don Pero Lopez, señor de Ayala é Salvatierra et Chanciller mayor del rey et donna Leonor de Guzmán, su mujer, anno del nacimiento de nuestro salvador Jesucristo, de mil e trescientos noventa e nueve annos.»

Es, por tanto, el monasterio de San Juan de Quejana uno de los templos alaveses de mayor interés arqueológico y artístico; pues aun cuando no sea de un estilo muy definido, sino mezclados y alterados por el tiempo y las restauraciones el románico, el ojival y el grecorromano, el carácter de su ábside-torreón, la amplitud de sus cinco cuerpos, el número de sus labrados panteones y el primor con que se tallaron sus estatuas yacentes, diputan a esta iglesia como una interesante reliquia.

RESPALDIZA

EL LUGAR.

A 46 kilómetros de Vitoria, en la carretera de Valmaseda, está el lugar de Respaldiza, cabecera del Municipio de Ayala, con 85 viviendas y unos 300 habitantes.

MONUMENTOS.

La iglesia parroquial, consagrada a la Asunción de Nuestra Señora, pertenece al arciprestazgo de Ayala, y consta de un cuerpo central flanqueado por las dos torres.

La fachada de este edificio presenta en su parte baja cinco arcos redondos, de un carácter románico inconfundible. Los tres centrales forman el pórtico del templo, y los dos de los extremos pertenecen a cada cuerpo de las torres.

OBJETOS ARTÍSTICOS.

Junto al altar mayor de esta iglesia hay un sepulcro de piedra cubierto por una lápida prismática de más de dos metros de largo por cerca de uno de ancho, con una ya borrosa inscripción, que es como sigue:

ERA M. CC. V HIC CON TINEMT VR ABAS PET? VS

Al lado de esta lápida hay una figura, también borrosa, que parece representar un monje, y se cree que la inscripción se refiere a él.

Según la tradición, en el altar mayor y junto a la lápida, están los restos de D. Vela, primer señor de Ayala, y de un su hijo, llamado Velázquez.

RESPALDIZA Iglesia.

RESPALDIZA Iglesia.
RESPALDIZA Iglesia.

También es muy notable, sobre todo históricamente, el lienzo almenado que, ostentando sobre la puerta de las murallas un hermoso escudo labrado en piedra, señala, en las inmediaciones de Respaldiza, el lugar donde se celebraban las juntas de la famosa Hermandad de Ayala.

SALINILLAS DE BURADÓN

LA VILLA.

Está situada al sur de las peñas de Buradón, en terrenos montuosos de la sierra de Toloño y de los riscos de Bilibio, de los cuales la separa el Ebro.

Actualmente se compone de unas 180 viviendas y cerca de 400 vecinos.

SALINILLAS DE BURADÓN Torre y puerta de las murallas.

SALINILLAS DE BURADÓN Torre y puerta de las murallas.
SALINILLAS DE BURADÓN Torre y puerta de las murallas.

MONUMENTOS.

Lo que más llama la atención son las murallas, de las que todavía a fines del pasado siglo estaban en pie las troneras, almenas y saeteras.

En nuestros días aun subsisten dos hermosos torreones del recinto murado, con sus arcos que fueron puertas, y algunos cubos que flanquean los restos de las cortinas.

Cuanto a la iglesia, consagrada a la Purísima, y las ermitas de San Miguel y de San José, son ejemplares vulgarísimos de un románico desfigurado por imperdonables y arbitrarias reconstrucciones.

SALVATIERRA

LA VILLA.

A 24 kilómetros de Vitoria, en la carretera de Pamplona y cerca del ferrocarril de Madrid a Francia, está la villa, en otro tiempo famosísima, de Salvatierra, que hoy tiene unos 200 edificios y poco más de 1.000 habitantes.

HISTORIA

Salvatierra se llamó originariamente «Hagurahin», que en vasco significa «sitio de adiós ó despedida».

Se hace mención del fuero de esta villa, en el que D. Alfonso, el Batallador, concedió a Salinas de Añana, el cual pasa por ser el más antiguo de la provincia, puesto que se firmó en el año de 1126.

Según dice el Sr. Carreras Candi en su Obispado y fueros de Álava, es probable que Salvatierra sea la antigua «Alba» de los romanos, de la que pudo originarse Álava.

En todo caso es indudable que Salvatierra es una de las villas más antiguas, y que existía ya al comenzar el siglo XI.

El Rey Sabio le concedió el fuero y franquicias de Vitoria, por los años de 1256. Al donar la Cofradía de Arriaga siete pueblos a dicho Rey, éste los cedió a Salvatierra, por privilegio otorgado en Segovia, año de 1258.

Por ser Salvatierra villa realenga, e independiente, por tanto, de la Cofradía de Arriaga, sostuvo un pleito, que falló D. Alfonso XI mandando fuesen de la villa 15 aldeas.

En 1371, estando D. Enrique II en las Cortes de Toro, acordó, según dice la Crónica, «enviar gentes suyas contra la villa de Vitoria e Logroño e Salvatierra que estaban por el Rey de Navarra». Salvatierra capituló, con la condición de que nunca sería incorporada a la Corona, lo que confirmó el Monarca en cédula fechada en Burgos el 22 de octubre de 1371.

Faltando a estas promesas D. Juan I, por privilegio firmado en Zamora en 1382, cedió la villa de Salvatierra, con el título de Condado, a D. Pedro López de Ayala.

Quedó la villa sometida a los Condes de Salvatierra, y cuando uno de ellos abrazó la causa de los Comuneros y pidió a Salvatierra gente, como la villa se negase, la cercó, y el valeroso Martín Martínez Oquérruri rechazó el asalto.

Vencido que fué el Conde en Durana por las tropas del Emperador, éste le despojó de cuanto poseía e incorporó la villa a su Corona. Últimamente, por sentencia de la Chancillería de Valladolid, en 1537, se declaró que Salvatierra no volvería a depender de ningún señor.

En la guerra de la Independencia, y luego en las dos guerras civiles, Salvatierra sufrió varios saqueos, siendo bárbaramente memorable la destrucción que en sus templos, archivos y murallas causó el ejército francés al retirarse, tras de haberla ocupado durante seis años.

También queda como efemérides bárbara la destrucción de las murallas, en la primera guerra carlista. De nueve a diez mil carros de piedra sacaron de las fortificaciones para restaurar el castillo de Guevara, y después el propio Ayuntamiento, sacando piedra para obras municipales, acabó de desmantelar aquellas murallas de tan rara antigüedad y gloriosa historia.

MONUMENTOS.

Aunque por los saqueos y destrucciones a que nos hemos referido, el caudal artístico y arqueológico de Salvatierra mermó bastante, aun quedan testimonios valiosísimos en templos, palacios y monumentos de varia índole.

Son notables y dignos de mención: la Cruz de piedra que se alza a la entrada de la villa, cruz formada de una columna lisa, apoyada en un ancho basamento, también de piedra, y rematado en collarino y ábaco de estilo ojival, que sostienen el trofeo, con hermosos relieves y una labrada cruz del mismo estilo; algunos lienzos de la primitiva fortificación, que era de sillería de piedra blanca, con sus cubos y baluartes; la llamada casa de los Eulates, palacio solariego, de sencilla fábrica de piedra, que ostenta en su fachada un hermoso escudo labrado, donde campean una cruz y un león rampante con corona, y el palacio municipal, que se comenzó a construir en el sitio más alto de la villa, por los años de 1606, junto a la antigua iglesia de San Martín.

SALVATIERRA Cruz de piedra.

SALVATIERRA Cruz de piedra.
SALVATIERRA Cruz de piedra.

Entre los templos de la villa merecen mencionarse los de Santa María y San Juan, y entre las ermitas y monasterios de los alrededores, los conventos de carmelitas descalzas y de las Hijas de María, entrambos dedicados a la enseñanza, y el beaterio de la Magdalena, donde estuvo el Hospital de San Lázaro, que hoy está, desgraciadamente, casi en ruinas.

De las iglesias de Santa María y de San Juan, ambas parroquiales, dice D. Fortunato Grandés en sus Apuntes históricos de Salvatierra:

«Son ambas iglesias de estilo ojival del siglo XV, advirtiéndose en la de Santa María la transición del Renacimiento, y siendo de notar que en ella, desde los cimientos a la veleta, todo es piedra de sillería, traída probablemente de la cantera de Encía.

»Las dos tienen tres naves esbeltas; y si la de San Juan llama la atención por sus grandes y proporcionadas dimensiones en el artístico pórtico y templo, rico en altares y ropero, especialmente las dalmáticas y casullas encarnadas del siglo XVI, la de Santa María nos pone de manifiesto, desde las columnas del coro, frontis de este retablo, toda la exquisitez, paciencia, afiligranada labor y buen gusto de verdadero artista, en la multitud de adornos platerescos, finos, elegantes, airosos, expresivos; en el tamaño, figura y colores del bajo relieve y esculturas que constituyen una verdadera joya del arte.»

OBJETOS ARTÍSTICOS.

Además de las admirables tallas en piedra del bajo relieve del coro, a que hace referencia el Sr. Grandés, las cuales tienen toda la graciosa distinción del Renacimiento, el arcipreste Sr. Fernández de Basterra nos hizo notar las delicadísimas labores de la puerta que da al jardín, en Santa María; una imagen de Santa Ana, sentada, teniendo en brazos a la Virgen, que parece del siglo XIV y está retirada del culto hace más de sesenta años; el retablo del altar mayor, construído en los años últimos del siglo XVI y primeros del XVII, por un escultor natural y vecino de Salvatierra, llamado D. Lope de Larrea, y un notabilísimo frontal de moaré verde, bordado en sedas de colores, representando flores y pájaros, obra del siglo XVIII, que fué, según la tradición, la falda de una dama muy principal, quien tras de algunos años pecadores, arrepentida y contrita de sus culpas, hizo voto de penitencia y alcanzó la gracia especial de que sus ropas, todas de seda y terciopelo, y sus joyas, todas riquísimas, fuesen, en remisión de sus pecados, incorporadas al culto de la parroquia.

En otros templos del arciprestazgo de Salvatierra existen los siguientes objetos artísticos:

En Ilarduya, una pila bautismal, semejante, por la belleza de sus relieves, a la de Hueto de Arriba.

SALVATIERRA Iglesia de Santa María. Iglesia de San Juan.

SALVATIERRA Iglesia de Santa María. Iglesia de San Juan.
SALVATIERRA Iglesia de Santa María. Iglesia de San Juan.

En Eguino, un terno encarnado de estameña y otra casulla de seda de igual color, ambos bordados con singular primor y maestría, representando pájaros y flores.

En Audícana, un tríptico del siglo XVI, con escenas de la Pasión y muerte de Jesús y una capa encarnada, bordada al realce.

En Araya y en la capilla de los Carrillos, un túmulo de mármol blanco, con la estatua yacente de un guerrero esculpida con gran limpieza; un altar del Carmen, con su Purgatorio, cuyas figuras de madera, en bajo relieve, están preciosamente talladas, y una linda caja de concha, con sus cantoneras, asa, cerrajilla, cadenas filigranadas y otros objetos de plata, que servía de urna o sagrario para la Custodia.

SOJOGUTI

EL LUGAR.

Está situado como a dos kilómetros de Arciniega y lo forman diez casas dispersas, con cincuenta y tantos habitantes.

MONUMENTOS.

Su iglesia, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, es insignificante, y lo sólo digno de mención es el torreón, único testimonio en pie del antiguo castillo de Sojoguti.

SOJOGUTI Restos de Torreón.

SOJOGUTI Restos de Torreón.
SOJOGUTI Restos de Torreón.

El torreón, de gran altura, fabricado de piedra sillería, tiene hasta cinco pisos, que interiormente están marcados por su escalera de caracol y exteriormente por las líneas de sus aspilleras y saeteras.

ULLÍBARRI-ARRAZUA

EL LUGAR.

Está enclavado a 10 kilómetros de Vitoria, y tiene 25 viviendas y unos 100 vecinos.

MONUMENTOS.

Es digna de mención su iglesia parroquial, consagrada a San Esteban, de estilo románico de transición, puesto que ya en sus arcos se inicia la ojiva.

La portada representa una ornamentación más rica y suntuosa que la mayoría de los templos de este período, con la notable singularidad—ya señalada por el Sr. Apraiz en sus Estudios del románico en Álava—de que en los adornos de su arcada aparecen motivos realistas, de mascarones, gimias, canes, etc. (Lám. 92.)

UNZÁ

EL LUGAR.

Está al sur de las sierras de Guibijo, junto a la carretera de Vitoria a Orduña, y tiene 20 casas y 127 habitantes.

MONUMENTOS.

Lámina 92. ULLÍBARRI-ARRAZUA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 92. ULLÍBARRI-ARRAZUA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 92. ULLÍBARRI-ARRAZUA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 93. URRÚNAGA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

Lámina 93. URRÚNAGA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)
Lámina 93. URRÚNAGA Puerta de la iglesia. (Fot. L. E.)

La iglesia parroquial, del arciprestazgo de Ayala, está dedicada a San Fausto, y es digna de mención por la pureza de su estilo románico, manifiesto en la severidad de su portada, de grandes dovelas sin el menor ornato, descansando sobre machones bajos y recios, y de columnas lisas, bajas y sólidas, con capiteles muy característicos.

URRIALDO

EL LUGAR.

Es un pequeño caserío, dependiente del Municipio de Mártioda y agregado a él. Tiene cinco viviendas y unos 20 vecinos.

MONUMENTOS.

La ermita de Nuestra Señora de la Asunción es un bellísimo ejemplar románico. Se compone del cuerpo de la nave y del ábside, adosado a él, no circular, sino en prolongación.

Esta ermita, de pobre, de miserable aspecto, esconde en la insignificancia de su fachada uno de los pórticos románicos más elegantemente sobrios de los centenares que en Álava hemos contemplado. (Lám. 94.)

Ventana del sur de la ermita.

Ventana del sur de la ermita.
Ventana del sur de la ermita.

El ábside—que ya hemos dicho se hace notar por no tener la forma circular corriente—ofrece al investigador tres admirables, delicadísimas fenestras, cuyos arcos, orlados de baquetones ajedrezados y conchas, se apoyan en columnas de una elegancia incomparable.

URRÚNAGA

EL LUGAR.

Se encuentra a tres kilómetros de Villarreal y tiene 39 casas y unos 160 vecinos.

MONUMENTOS.

Es notable su iglesia parroquial, perteneciente al arciprestazgo de Villarreal, y dedicada a San Juan Bautista.

Como la mayoría de los templos rurales alaveses, el de Urrúnaga más parece mesón o venta. Sin embargo, la portada llama bastante la atención por su estilo románicoojival; no es, como en tantas otras, sencillo y pobre, sino tan suntuoso y rico, que sorprende.

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