EL CANTO DEL CISNE (continued 2)
Reading edition
—Creo que tú vas a ganar la apuesta... Te casarás con Vázquez... Me alegro y te felicito... Si la coquetería y la mentira triunfan a veces, también triunfan otras veces la buena fe y la bondad... Lo reconozco.
Quiso hacerle callar Laura... Pero ella prosiguió, después de una pausa:
—Pues si ganas la apuesta, cumplirás lo prometido... ¡Acuérdate!... La que casara con Vázquez debía dotar a su hermana... Pérez no tiene con qué casarse... Tú y Vázquez, ya casados, para que también me case yo, me regalarán una casita en Buenos-Aires... Adolfo me la amueblará... ¡Y todos seremos muy felices!... ¡Acuérdate!...
...En efecto, en la próxima visita de Adolfo y Laura a la estancia de Vázquez, dijo Vázquez a Laura:
—Tengo todavía un servicio que pedirle...
Laura guardó silencio...
—Tengo que pedirle me acepte un nuevo regalo que he recibido de Buenos-Aires...
Laura hizo un ademán significando que, si era un objeto de valor, estaba ya decidida a no aceptarlo...
Comprendiéndola, el estanciero manifestó, con un rápido ademán, que no se trataba ya de nada valioso... Y dijo, simplemente:
—Es un anillo de compromiso.
FIN