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Los Bombardeos Atomicos de Hiroshima y Nagasaki

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por El Distrito de Ingenieros de Manhattan

Los Bombardeos Atómicos de Hiroshima y Nagasaki

por El Distrito de Ingenieros de Manhattan

29 de junio de 1946

INDICE

PREFACIO

INTRODUCCIÓN

EL GRUPO INVESTIGADOR DEL PROYECTO MANHATTAN

PROPAGANDA

SUMARIO DE DAÑOS Y LESIONES

CONCLUSIONES FUNDAMENTALES

LA SELECCIÓN DEL OBJETIVO

DESCRIPCIÓN DE LAS CIUDADES ANTES DE LOS BOMBARDEOS

LOS ATAQUES

COMPARACIÓN GENERAL DE HIROSHIMA Y NAGASAKI

DESCRIPCIÓN GENERAL DEL DAÑO A CAUSA DE LAS BOMBAS ATÓMICAS

LOS CALCULOS DE PRESIÓN DE CRESTA DE LA ONDA DEL ESTALLIDO

DAÑO DEL ESTALLIDO DE LARGO ALCANCE

CHOQUE DE TIERRA

ESCUDO DE LA EXPLOSIÓN

QUEMADURA DE RÁFAGA

CARACTERÍSTICAS DE HERIDOS A PERSONAS

QUEMADURAS

DAÑOS MECÁNICOS

DAÑOS DEL ESTALLIDO

DAÑOS A CAUSA DE LA RADIACIÓN

ESCUDO DE LA RADIACIÓN

EFECTOS DE LOS BOMBARDEOS ATÓMICOS SOBRE LOS HABITANTES DE LAS CIUDADES

APÉNDICE: cuenta al testigo ocular de Padre Siemes

PREFACIO

Este reporte describe los efectos de las bombas atómicas que bombardearon las ciudades de Hiroshima y Nagasaki el 6 y el 9 de agosto de 1945, respectivamente. Resume toda la información que está disponible sobre daño hecho a estructuras, heridas a personal, consecuencias morales, etcétera, que puede ser dado al público sin perjudicar la seguridad de los Estados Unidos.

Este reporte ha hecho referencia al Distrito de Ingenieros de Manhattan del Ejército de los Estados Unidos bajo la dirección del Mayor General Leslie R. Groves. Reconocimiento especial a ellos cuyo trabajo contribuyó grandemente a este reporte:

El Grupo Investigador Del Distrito Especial de Ingenieros de Manhattan

La Inspección Estratégica De Bombardeo De Los Estados Unidos

La Misión Británica al Japón, y

El Grupo Investigador Unido (Médico) De La Bomba Atómica, y particularmente a los individuos siguientes:

Coronel Stafford L. Warren, Cuerpo Médico, Ejército De Los Estados Unidos, para su evaluación de datos médicos,

Cap. Henry L. Barnett, Cuerpo Médico, Ejército De Los Estados Unidos, para su evaluación de datos médicos,

Dr. R. Serber, por su comentario al sujeto de quemadura de ráfaga,

Dr. Hans Bethe, Cornell University, por su información sobre las características de las explosiones atómicas,

Mayores Noland Varley y Walter C. Youngs, Cuerpo de Ingenieros, Ejercito De Los Estados Unidos, por su evaluación de daño físico a estructuras,

J.O. Hirschfelder, J.L. Magee, M. Hull, y S.T. Cohen, del Laboratorio de los Alamos, por sus datos sobre explosiones nucleares,

Tnte. Coronel David B. Parker, Cuerpo de Ingenieros, Ejército de los Estados Unidos, por repasar este reporte.

INTRODUCCION

Declaración del Presidente de los Estados Unidos: Hace dieciséis horas un avión lanzó una bomba sobre Hiroshima, Japón, y destruyó su utilidad para el enemigo. Esa bomba tuvo más poder que 20.000 toneladas de T.N.T. Tuvo más de dos mil veces el poder de la British Grand Slam, que es la bomba más grande que fue jamás usada en la historia de la guerra.

Estas palabras fatales del Presidente el 6 de agosto de 1945, señaló el primer anuncio público de la realización científica la más grande en historia. La bomba atómica, que fue examinada por la primera vez en Nuevo México el 16 de julio de 1945, acaba de ser usada contra un objetivo militar.

El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 a.m., hora japonés, un B-29 bombardero pesado que volaba a una altitud muy alta lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima. Más de 4 millas cuadradas fueron devastadas instantáneamente y completamente. 66.000 personas fueron asesinadas, y 69.000 fueron lesionadas.

El 9 de agosto, tres días después, a las 11:02 a.m., otro B-29 lanzó la segunda bomba sobre la sección industrial de la ciudad de Nagasaki, que destruyó 1 1/2 millas cuadradas de la ciudad totalmente, mató a 39.000 personas, y lesionó 25.000 otros.

El 10 de agosto, el día después del bombardeo de Nagasaki, el gobierno japonés pidió que Japón fuera autorizado a rendirse bajo las condiciones de la declaración Potsdam del 26 de julio que rechazó previamente.

EL GRUPO INVESTIGADOR DE LA BOMBA ATÓMICA DEL PROYECTO MANHATTAN

El 11 de agosto de 1945, dos días después del bombardeo de Nagasaki, un mensaje fue despachado al general de brigada Thomas F. Farrell, de parte del Mayor Leslie R. Groves que fue su jefe de trabajo de la bomba atómica y que le representó en operaciones en el Pacifico, le indicó que organizara un Grupo Investigador Especial de la Bomba Atómica del Proyecto Manhattan.

Este grupo fue para asegurar información secreta científica, técnica, y médica en el campo de la bomba atómica dentro Japón tan pronto como fue posible, después que pasaron las hostilidades. La misión tuvo que consistir con tres grupos:

1. Grupo para Hiroshima

2. Grupo para Nagasaki

3. Grupo para asegurar información que concierne a actividades generales japonesas en el campo de bombas atómicas.

Los primeros dos grupos fueron organizados para acompañar las primeras tropas americanas a Hiroshima y Nagasaki.

Los propósitos principales de la misión fueron los siguientes:

1. Estar seguro de que no hubiera peligros no comunes en las ciudades bombardeadas.

2. Asegurar toda información posible que concierne los efectos de las bombas, tanto usual como inusual, y particularmente con respecto a efectos radioactivos, si los hay, en los objetivos o en otra parte.

General Groves declaró además que todo personal especialistas que estuvieran disponibles serían enviados de los Estados Unidos, y que el jefe supremo aliado en el Pacífico sería informado sobre la organización de la excursión.

El mismo día, el 11 de agosto, el personal especial que formaron la parte del grupo investigador que sería enviado de los Estados Unidos fueron seleccionados y ordenados a California con instrucciones de cruzar el océano inmediatamente para realizar los propósitos declarados en el mensaje a General Farrell. El grupo principal partió de Campo Hamilton, California, la mañana del 13 de agosto y llegó en las Marianas el 15 de agosto.

El 12 de agosto el jefe del estado mayor envió el mensaje siguiente al Comandante:

PARA MACARTHUR, FIRMADO MARSHALL:

GROVES HA ORDENADO A FARRELL A TINIAN QUE ORGANIZE UN GRUPO CIENTÍFICO DE TRES SECCIONES PARA USO POTENCIAL EN JAPÓN SI TAL USO SERÍA DESEADO. EL PRIMER GRUPO ES PARA HIROSHIMA, SEGUNDO PARA NAGASAKI, Y EL TERCER PARA EL PROPÓSITO DE ASEGURAR INFORMACIÓN QUE CONCIERNE A ACTIVIDADES JAPONESAS GENERALES EN EL CAMPO DE ARMAS ATÓMICAS. LOS GRUPOS PARA HIROSHIMA Y PARA NAGASAKI DEBEN ENTRAR ESAS CIUDADES CON LAS PRIMERAS TROPAS AMERICANAS PARA QUE ESTAS TROPAS NO SEAN SUJETAS A CUALQUIER EFECTO POSIBLE QUE SEA TÓXICO AUNQUE NO TENEMOS CAUSA QUE CREER QUE TAL EFECTO EXISTE VERDADMENTE. FARRELL Y SU ORGANIZACIÓN TIENEN TODA LA INFORMACIÓN DISPONIBLE SOBRE ESTE SUJETO.

General Farrell llegó a Yokohama el 30 de agosto, con el comandante en general del octavo ejército; Coronel Warren, que fue el Jefe de la División Radiologica del Distrito, llegó el 7 de septiembre. El cuerpo principal del grupo investigador llegó más tarde. Inspecciones preliminares de Hiroshima y de Nagasaki fueron hechas los días 8 y 9 de septiembre y los días 13 y 14 de septiembre, respectivamente. Miembros de la prensa fueron autorizados a seguir al General Farrell a Hiroshima.

Los grupos especiales pasaron 16 días en Nagasaki y 4 días en Hiroshima, durante los cuales coleccionaron tanta información que fue posible bajo sus ordenes que demandaban un reporte pronto. Después que General Farrell volvió a los Estados Unidos para hacer su reporte preliminar, los grupos fueron dirigidos por el General de Brigada J.B. Newman, Hijo. Exámenes más extensivos han sido hechos desde ese tiempo por otras agencias que tuvieron más tiempo y personal disponible para el propósito, y mucho de sus datos adicionales revelaron más los efectos de los bombardeos. Estos datos han sido debidamente considerados para hacer este reporte.

PROPAGANDA

El día después del ataque de Hiroshima, General Farrell recibió instrucciones del Ministerio de Guerra que participe en una campaña de propaganda contra el Imperio Japonés en conexión con el nuevo proyectil y su uso contra Hiroshima. La campana tenía que incluir folletos y cualquier otra propaganda considerada apropiada. Con la cooperación completa de CINCPAC de la armada y de las Fuerzas Aéreas Estratégicas de los Estados Unidos, el inició rápidamente una campaña que incluyó la preparación y distribución de folletos, radiando por vía onda corta cada 15 minutos sobre radio Saipan y también usó la imprenta de Saipan para distribuir sobre el Imperio Japonés periódicos con fotografías y descripciones del ataque de Hiroshima.

La campaña propuso:

1. Distribución de 16.000.000 de folletos en un espacio de tiempo de 9 días en 47 ciudades japonesas con una población de más de 100.000. Estas ciudades representaron más de 40% de la población total.

2. Radiodifusión de propaganda a intervalos regulares sobre radio Saipan.

3. Distribución de 500.000 periódicos en japonés incluyendo cuentos y fotografías de los ataques de bombas.

La campana continuó hasta que los japoneses comenzaron sus negociaciones de rendición. Al mismo tiempo 6.000.000 de folletos y un gran número de periódicos se tiraran sobre las ciudades. Las radiodifusiones en japonés estaban realizadas a intervalos regulares de 15 minutos.

RESUMEN DE DAÑOS Y LESIONES

Las dos bombas atómicas de Hiroshima y de Nagasaki mostraron efectos similares.

Los daños a estructuras hechas por el hombre y a otros objetos inanimados en las dos ciudades fueron el resultado de los efectos siguientes de la explosión:

A. Estallido o onda de presión similar con ése de explosiones normales.

B. Incendios primarios, es decir, esos incendios que comenzaron instantáneamente por el calor que la explosión atómica soltó.

C. Incendios secundarios, es decir, esos incendios que resultaron del desplome de edificios, daño a sistemas eléctricos, el vuelco de estufas, y otros efectos primarios del estallido.

D. Difusión de incendios originales (B y C) a otras estructuras. Las casualidades sufridas por los habitantes de las dos ciudades fueron a causa de:

A. Quemaduras de ráfaga, causadas directamente por la radiación casi instantánea de calor y de luz al momento de la explosión.

B. Quemaduras que resultaron de incendios causados por la explosión.

C. Daños mecánicos causados por el vuelco de edificios, escombro volando, y personas tiradas por las ondas de presión.

D. Daños de radiación causados por la radiación instantánea que penetró (en muchos conceptos similar a la exposición excesiva de los rayos X) de la explosión nuclear; todas estas radiaciones efectivas ocurrieron durante el primer minuto después de la iniciación de la explosión, y casi todas ocurrieron durante el primer segundo de la explosión.

Ningunas casualidades fueron sufridas a causa de radioactividad persistente de productos de fisión de la bomba, o cualquiera radioactividad inducida de objetos cercas de la explosión. Las radiaciones gamma emitidas por la explosión nuclear no causaron, por supuesto, ningún daño a las estructuras.

El número de casualidades que resultó solamente por el efecto del estallido (es decir a causa de presión simple) fue probablemente insignificante comparado con lo que fue causado por otros efectos.

Las porciones centrales de las ciudades debajo de las explosiones sufrieron casi destrucción completa. Los únicos objetos que sobrevivieron fueron las estructuras de un pequeño número de edificios fuertes de concreto reforzado que no fueron derrumbadas por el estallido. La mayoría de estos edificios sufrieron daño extensivo a causa de los incendios interiores, y sus ventanas, puertas, y particiones fueron abofeteadas, y todas otras fijaciones que no fueron partes integrales de las estructuras de concreto reforzado fueron consumidas por el incendio o se fueron llevada; las casualidades de tales edificios cercas del centro de la explosión fueron casi 100%. En Hiroshima incendios aparecieron simultáneamente por todo el terreno central vasto y llano de la ciudad; estos incendios combinaron pronto para crear una tormenta de incendio (vientos fuertes que soplan hacia el centro de una conflagración grande) similar con ésas causadas por ataques incendiarios masivos; la conflagración resultante terrífica se quemó por completo casi todo que no fue ya destruido por el estallido en una área aproximadamente circular de 4.4 millas cuadradas a la redonda del punto exactamente bajo la explosión (este punto se asignará como X en lo sucesivo). Incendios similares comenzaron en Nagasaki, pero no resultó una tormenta de incendios como en Hiroshima a causa de la forma irregular de la ciudad.

En las dos ciudades el estallido destruyó todo completamente adentro de un radio de 1 milla del centro de la explosión, aparte de estructuras de concreto reforzado como se nota arriba. La explosión atómica destruyó casi completamente la identidad de Hiroshima como una ciudad. Más de un cuarto de la población fue matada de un solo golpe y un cuarto adicional fue lastimada gravemente, de modo que aun cuando no había daño a estructuras o a instalaciones la vida urbana normal había estado completamente destrozada. Casi todo fue dañado fuertemente hasta un radio de 3 millas a causa del estallido, y más lejos de este daño de distancia, aunque comparativamente ligero, daño extendió para algunas más millas. Vidrio fue roto hasta 12 millas.

En Nagasaki, un terreno más pequeño de la ciudad fue destruido actualmente que en Hiroshima, porque las colinas que cercaron la área del objetivo limitó la extensión del estallido enorme; pero examinación prudente de los efectos de la explosión dieron testimonio de los efectos del estallido más grandemente que en Hiroshima. Destrucción total esparzo por una área de 3 millas cuadradas. Más de un tercio de los 50.000 edificios en la área del objetivo de Nagasaki fueron destruidos o seriamente dañados. La destrucción total de las obras enormes de acero y de la fábrica de torpedos fue especialmente impresionante. Las estructuras de acero de todos los edificios a una milla de la explosión fueron alejadas, como por una mano enorme, del punto de detonación. La área quemada severamente extendió por 3 millas de longitud. Las laderas hasta un radio de 8.000 pies fueron tostadas, dañándolas una apariencia otoñal.

CONCLUSIONES PRINCIPALES

Los siguientes son las conclusiones principales de una examinación acabada de los efectos de las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki:

1. Cantidades peligrosas de radioactividad persistente no fueron presentes después de la explosión así fue determinado por:

A. Medidas de la intensidad de radioactividad al tiempo de la investigación; y

B. Falta de evidencia clínica de personas dañadas por radioactividad persistente.

Los efectos de las bombas atómicas sobre humanos fueron de tres tipos principales:

A. Quemaduras, notables para (1) la gran área de tierra por la que fueron infligidas y (2) la frecuencia de quemaduras de ráfaga causadas por la radiación instantánea de calor.

B. Daños mecánicos, notables también para la vasta área en la que fueron sufridos.

C. Efectos resultantes de radiación gamma penetrante. Los efectos de radiación fueron a causa de descargo instantánea de radiación al momento de la explosión y no fueron a causa de radioactividad persistente (de productos de fisión o otras substancias cuya radioactividad podría estar causada por proximidad a las explosiones).

Los efectos de las bombas atómicas sobre estructuras e instalaciones fueron de dos tipos:

A. Destrucción causada por la grande presión del estallido; y

B. Destrucción causada por los incendios, comenzados directamente por la inmensa radiación de calor, o indirectamente por el derrumbo de edificios, de instalación alambica, etcétera.

4. El tonelaje actual de T.N.T. que habría causado el mismo daño de estallido fue aproximadamente de la clase de 20,000 toneladas.

5. Con respecto a su altura de explosión, las bombas ejecutaron exactamente conforme a su diseño.

6. Las bombas fueron puestas en tales posiciones que no podrían haber hecho más daño en un punto alternativo de explosión a cualquiera de las dos ciudades.

7. Las alturas de explosión fueron seleccionadas correctamente con referencia al tipo de destrucción que fue seleccionada para causar.

8. La información colegida permitiría una predicción razonablemente precisa del daño del estallido que probablemente estará causada en cualquiera ciudad adonde una explosión atómica podría estar ejecutada.

LA SELECCIÓN DEL OBJETIVO

Algunas de las preguntas más frecuentes que conciernen a las bombas atómicas son ésas que se refieren a la selección de los objetivos y la decisión de cuando las bombas serían usadas.

La fecha aproximada para el primer uso de la bomba fue decidida en el otoño de 1942 después que el ejército había asumido la dirección de responsabilidad para el proyecto de la bomba atómica. A ese tiempo, bajo las asunciones científicas que fueron correctas, el verano de 1945 fue citado como la fecha más probable cuando producción suficiente habría estado realizada para hacer lo posible construir y usar una bomba atómica. Fue esencial desarrollar la técnica para construir y detonar la bomba antes de ese tiempo y hacer un número infinito de desarrollos y exámenes científicos y de ingeniería. Entre el otoño de 1942 y junio de 1945, las probabilidades estimadas de suceso habían escalado de cerca de 60% a más de 90%. Sin embargo, no fue hasta el 16 de julio de 1945 (la fecha del primer examen de escala entera que pasó en Nuevo México), cuando fue probado conclusivamente que las teorías, cálculos, e ingeniería fueron correctas y que la bomba sería exitosa.

El examen en Nuevo México fue 6 días después de que llegó el material suficiente para la primera bomba. La bomba para Hiroshima estuvo lista esperando mejor tiempo el 31 de julio, y la bomba de Nagasaki fue usada tan pronto que usaron la de Hiroshima y fue practicable completar la segunda misión.

El trabajo en la selección actual de los objetivos para la bomba atómica comenzó en el otoño de 1945. Esto fue hecho con la cooperación detenida del General Comandante, Fuerzas Aéreas del Ejército, y sus Cuarteles Generales. Un número de expertos de varios terrenos ayudaron en hacer el estudio. Estos incluyeron matemáticos, físicos teoréticos, expertos sobre los efectos del estallido de bombas, consultantes de tiempo, y otros especialistas. Algunas de las consideraciones importantes fueron:

A. El alcance del avión que llevaría la bomba.

B. La calidad deseable de bombardeo visual para asegurar el uso más efectivo de la bomba.

C. Condiciones probables de tiempo en las áreas de objetivo.

D. Importancia de tener un objetivo principal y dos objetivos secundarios para cada excursión, para que si las condiciones del tiempo prohibieran el bombardeo del objetivo habría por lo menos dos substitutos.

E. Selección de objetivos para producir el efecto máximo militar sobre el pueblo japonés y por eso más efectivamente acortando la guerra.

F. El efecto moral del enemigo.

Estas resultaron en las siguientes:

A. Como la bomba atómica fue creada para producir la cantidad más grande de daño por efecto de estallido principal, y próximo más grande por incendios, los objetivos deben contener un porcentaje grande de edificios de estructuras construidos-contiguamente y otra construcción que sería más susceptible a daño por estallido y por incendio.

B. El efecto máximo de estallido de la bomba fue calculado para extenderse sobre un área de aproximadamente 1 milla en radio; por eso, los objetivos seleccionados debían contener una área construida densamente de esta dimensión a menos.

C. Los objetivos seleccionados debían tener un valor estratégico y militar alto.

D. El primer objetivo debía estar relativamente intacto por bombardeo previo, para que el efecto de una única bomba pudiera estar determinado.

Los documentos del tiempo mostraron que por cinco años no habían jamás dos buenos días consecutivos para el bombardeo visual sobre Tokio, indicando lo que podría ser esperado para otros objetivos en las islas. El peor mes del año para bombardeo visual fue creído ser junio, pero el tiempo se mejora un poco durante julio y agosto y entonces se empeora otra vez en septiembre. Como condiciones buenas para bombardear ocurrirían raramente, planos más intensos y preparaciones fueron necesarios para asegurar pronósticos exactos de tiempo y para disponer uso total de cualquier tiempo bueno que podría ocurrir. Fue también muy deseado comenzar ataques antes de septiembre.

DESCRIPCIÓN DE LAS CIUDADES ANTES DE LOS BOMBARDEOS

HIROSHIMA

La ciudad de Hiroshima está sobre la delta amplia y llana del Río Ota, que tiene 7 salidas de cauce que dividen la ciudad en 6 islas y que proyectan en la Bahía Hiroshima. La ciudad está llana casi completamente y solamente un poco sobre el nivel del mar; al noroeste y al nordeste de la ciudad algunas colinas suben a 700 pies. Solo una única colina en la parte oriental de la ciudad que es casi 1/2 milla en longitud y 221 pies en altura interrumpió hasta cierto punto la extensión del daño del estallido; sin embargo la ciudad fue totalmente expuesta a la bomba. De una área de ciudad de más de 26 millas cuadradas, solamente 7 millas fueron completamente desarrolladas. No había una separación pronunciada de zonas comerciales, industriales, y residenciales. 75% de la población fue concentrada en la área densamente desarrollada al centro de la ciudad.

Hiroshima fue una ciudad de considerable importancia militar. Contenía el Cuartel General del Segundo Ejército, que comandaba la defensa de todo el sur de Japón. La ciudad fue un centro de comunicaciones, un punto de almacenamiento, y una área de toque de llamada para tropas. Para citar un reporte japonés, Probablemente más de mil veces desde el comienzo de la guerra los ciudadanos de Hiroshima fueron a despedir a las tropas que salían del puerto con gritos de Banzai.

El centro de la ciudad contenía edificios de concreto reforzado así como estructuras menos pesadas. Afuera del centro, la área fue aglomerada por una colección densa de pequeños obradores y de madera puesta entre casas japonesas; pocas plantas industriales más grandes estaban cerca de los arrabales de la ciudad. Las casas fueron de construcción de madera con techos de teja. Muchos de los edificios industriales fueron también de estructuras de madera. La ciudad en conjunto fue sumamente susceptible a daños por incendio.

Algunos de los edificios de concreto reforzado fueron construidos mucho más fuertemente que se requiere según las normas de los Estados Unidos, por causa del peligro de terremotos en Japón. Esta construcción excepcionalmente fuerte sin duda dio razón para que el armazón de algunos de los edificios que estaban bastante cerca al centro del daño en la ciudad no se derrumbaran.

La población de Hiroshima llegó a un pico de más de 380.000 personas más temprano en la guerra, pero antes del bombardeo atómico la población disminuía por causa de la evacuación sistemática ordenada por el gobierno japonés. Al tiempo del ataque la población fue aproximadamente 255.000. Esta cifra se basa en la población registrada, usada por los japoneses para computar cantidades de ración, y los estimados de trabajadores y tropas adicionales que fueron traídos a la ciudad; puede que no sea muy precisa. Hiroshima, así, tuvo aproximadamente el mismo número de personas que la ciudad de Providence, Rhode Island o de Dallas, Tex.

NAGASAKI

Nagasaki está a la cabeza de una bahía larga que forma el mejor puerto natural en la isla Kyushu al sur de Japón. La área comercial y residencial principal de la ciudad está sobre un pequeño llano cerca del final de la bahía. Los ríos divides por una estribación de montaña forman los dos valles principales en los cuales está la ciudad. Esta estribación de montaña y el arreglo irregular de la ciudad redujo enormemente la área de destrucción, de modo que a primera vista Nagasaki apareció estar menos devastado que Hiroshima.

La área fuertemente desarrollada de la ciudad es confinada por el terreno a menos de 4 millas cuadradas de un total de casi 35 millas cuadradas en la ciudad completa.

La ciudad de Nagasaki fue uno de los puertos marítimos más grandes en el sur de Japón y fue de gran importancia durante la guerra por sus industrias varias, incluyendo la producción de pertrechos militares, barcos, equipo militar, y otros materiales de guerra. La faja angosta y larga que fue atacada era de importancia particular por sus industrias.

Contrario a muchos aspectos modernos de Nagasaki, las residencias casi sin excepción de ninguna fueron construidas débilmente, típico de las construcciones japonesas, consistió en madera o edificios con estructuras de madera, con paredes de madera con o sin emplasto, y techos de teja. Muchas de las industrias y empresas más pequeñas fueron también hechas en edificios de madera o edificios de albañilería construidos débilmente. A Nagasaki se le permitió crecer por muchos años sin estar conforme con ninguna planificación municipal por zonas, y principal misión y por lo tanto las residencias fueron construidas al lado de fábricas tan cerca como fue posible construirlas a través el valle industrial entero.

HIROSHIMA

Hiroshima fue el objetivo primario de la primera excursión de la bomba atómica. La excursión fue exitosa en todo aspecto. El tiempo era bueno, y la tripulación y el equipo funcionaron perfectamente. En cada detalle, el ataque fue llevado a cabo exactamente como fue diseñado, y la bomba ejecutó exactamente como era esperado.

La bomba detonó sobre Hiroshima a las 8:15 de la mañana del 6 de agosto de 1945. Aproximadamente una hora más temprano, la red del radar japonés para aviso cercano notó el acercamiento de algunos vehículos aéreos americanos que se dirigieron a la parte sur de Japón. El aviso fue dado y la radiodifusión se suspendió en muchas ciudades, entre ellas Hiroshima. Los aviones se acercaron a la costa a una altitud muy alta. Cerca de las 8:00 de la mañana, el operador de radar a Hiroshima determinó que el número de aviones que venía fue pequeño - probablemente no más de tres - y el aviso de ataque aéreo fue relevado. El aviso normal de radiodifusión fue dado al pueblo que sería recomendable ir a un refugio si se ven algunos B-29s, pero nadie esperó un ataque más allá que cualquier clase de reconocimiento. A las 8:15 de la mañana, la bomba detonó con una ráfaga deslumbradora en el cielo, y una ráfaga grande de aire y un retumbo fuerte de ruido se extendió por muchas millas a través de la ciudad. La primera explosión fue pronto seguida por los sonidos de edificios que se caían y de incendios que crecían, y una nube enorme de polvo y de humo comenzó a echar un manto de obscuridad que cubrió la ciudad.

A las 8:16 de la mañana, el operador de control de la Corporación de Transmisión de Tokio notó que la estación de Hiroshima no transmitía. Trató de usar otra línea de teléfono para restablecer su programa, pero falló también. Casi veinte minutos más tarde el centro de telegrafía ferroviario notó que la línea principal del telegrafíe paró de funcionar cerca del norte de Hiroshima. De algunas pequeñas paradas férreas a diez millas de la ciudad vinieron reportes extraoficiales y confundidos sobre una explosión terrible en Hiroshima. Todos estos reportes fueron transmitidos al Cuartel General del Estado Mayor Japonés.

Los cuarteles generales trataron repetidamente de llamar la Estación de Control del Ejército en Hiroshima. El silencio completo de esa ciudad confundió los hombres al Cuartel General. Ellos sabían que un ataque por sorpresa del enemigo podía haber ocurrido, y ellos sabían que no había suficiente explosivos en Hiroshima en ese tiempo. Un oficial joven del Estado Mayor Japonés fue instruido que vuele inmediatamente a Hiroshima, que aterrice, que examine el daño, y que vuelva a Tokio con información veraz para el estado. Fue creído generalmente al Cuartel General que nada seroso tuvo lugar, y que todo era un rumor terrible que empezó como chisme.

El oficial de estado mayor fue al aeropuerto y despegó por el sudoeste. Después de volar durante casi tres horas, mientras estando a casi 100 millas de Hiroshima, él y su piloto vieron una nube de humo de la bomba. En la tarde brillante, los residuos de Hiroshima se quemaban.

Su avión pronto llegó a la ciudad, alrededor la que ellos llegaron a la ciudad que circundaban en descreimiento. Una gran cicatriz en la tierra, todavía quemándose, cubierta por una nube densa de humo, fue todo lo que quedó de la grande ciudad. Ellos aterrizaron al sur de la ciudad, y el oficial de estado mayor comenzó a organizar inmediatamente medidas de ayuda, después de relatar lo sucedido a Tokio.

El primer conocimiento que tuvo Tokio de lo que causó el desastre vino de un anuncio público de la Casa Blanca dieciséis horas después que Hiroshima había sido golpeado por la bomba atómica.

Nagasaki no fue jamás expuesto a un bombardeo de tal escala antes de la explosión de esa bomba atómica. El 1 de agosto de 1945, sin embargo, un número de bombas fuertemente explosivas fueron lanzadas sobre la ciudad. Unas cuantas de estas bombas depositaron en los astilleros y áreas de diques en la parte sudoeste de la ciudad. Varias bombas golpearon las Fábricas de Acero y Armas de Mitsubishi y seis bombas cavaron en la Escuela Médica y el Hospital de Nagasaki, con tres golpes directos. El daño de estas pocas bombas fue relativamente insignificante, creó bastante inquietud en Nagasaki y un número de gente, niños de la escuela principalmente, fueron evacuados a las áreas rurales para seguridad y reducir la población de la ciudad durante el tiempo de ataque atómico.

En la mañana del 9 de agosto de 1945, cerca de las 7:50 de la mañana, tiempo japonés, un aviso de ataque aéreo sonó en Nagasaki, pero la señal fuera de peligro fue dada a las 8:30. Cuando solamente dos super fortalezas volantes B-29s fueron vistas a las 10:53 los japoneses asumieron aparentemente que los aviones fueron solamente vuelos de reconocimiento y no dieron más avisos de ataque aéreo. Algunos momentos más tarde, a las 11:00, el B-29 de observación lanzó instrumentos atados a tres paracaídas y a las 11:02 el otro avión lanzó la bomba atómica.

La bomba detonó altamente sobre el valle industrial de Nagasaki, casi equidistante de las Fábricas de Acero y Armas de Mitsubishi en el sur, y los Trabajos de Pertrechos Militares de Mitsubishi-Urakami (Fábricas de Torpedos), en el norte, los dos objetivos principales de la ciudad.

A pesar de la gran importancia de estas bombas, la primera tarea de bombardeo sobre Hiroshima era casi rutina. La segunda tarea no fue tan placida. Otra vez la tripulación fue especialmente entrenada y seleccionada; pero el mal tiempo introdujo algunas complicaciones graves. Estas complicaciones son mejor descritas en la cuenta breve del especialista de armas de la tarea, Comandante, ahora Capitán, F.L. Ashworth, (U.S.N.), que estuvo al mando técnico de la bomba y fue cargado con la responsabilidad de asegurar que la bomba fuera lanzada con éxito al tiempo apropiado y sobre el objetivo designado. Su narrativa va como sigue:

La noche de nuestro despegue fue una de ráfagas de lluvia tropical, y relámpagos apuñalaron la obscuridad con regularidad desconcertante. El pronostico de tiempo nos dijo de tormentas de las Marianas hasta el Imperio. Nuestro lugar de reunión estaba fuera de la costa de Kyushu, algunas 1500 millas de distancia. Allí nos teníamos que juntar con nuestros dos B-29s de compañerismo y de observación que despegaron algunos minutos después de nosotros. Los pilotos hábiles y los expertos navegantes nos trajeron al lugar de reunión sin incidente.

Casi cinco minutos después de nuestra llegada, nuestro primero b-29 se unió. El segundo, sin embargo, no llegó, aparentemente se salió de rumbo por las tormentas de la noche. Esperamos 30 minutos y entonces procedimos sin el segundo avión hacia la área del objetivo.

Durante el acercamiento al objetivo, los instrumentos especiales instalados en el avión nos dijeron que la bomba estaba lista para funcionar. Estabamos preparados para lanzar la segunda bomba atómica sobre Japón. Pero la fortuna fue contra nosotros, porque el objetivo fue completamente cubierto por humo y neblina. Tres veces intentamos bombardear, pero sin éxito. Entonces con fuego antiaéreo explotando alrededor de nosotros y con un número de combatientes del enemigo viniendo en busca de nosotros, nos dirigimos hacia nuestro segundo objetivo, Nagasaki.

La bomba detonó con un golpe deslumbrador y una columna enorme de humo negro remolineó hacia nosotros. Dentro de esta columna de humo un champiñón enorme remolinando hervía de humo gris y luminoso con fuego rojo y llameando, que extendió a 40,000 pies en menos de ocho minutos. Abajo a través de las nubes pudimos ver el manto de humo negro rondado con fuego que cubrió lo que ha sido la área industrial de Nagasaki.

A esta hora nuestro surtido de combustible fue peligrosamente bajo, así que después de un circulo rápido alrededor de Nagasaki, nos dirigimos directamente hacia Okinawa para un aterrizaje forzoso y reabastecer los aviones.

COMPARACIÓN GENERAL DE HIROSHIMA Y NAGASAKI

A primera vista no fue aparente a observadores educados que visitaron las dos ciudades japonesas cual de las dos bombas fue más efectiva.

En algunos aspectos, Hiroshima se vio peor que Nagasaki. El daño de incendio en Hiroshima fue mucho más grande; el centro de la ciudad fue golpeado y todo aparte de los edificios de concreto reforzado había desaparecido virtualmente. Un desierto completo de restos carbonizados, con solo algunas estructuras fuertes que quedaron, fue una vista aterrorizaste.

En Nagasaki no había edificios directamente debajo de la explosión. El daño a la Fábrica de Armas de Mitsubishi y los Trabajos de Torpedos fue terrible, pero no fue abrumador. Había algo que ver, y los contornos principales de algunos edificios fueron ya regular.

Un observador podía estar en pie en el centro de Hiroshima y ver la mayoría de la ciudad; las colinas impidieron una vista total similar en Nagasaki. Hiroshima se fijó en la mente como un espacio vasto de desolación; pero nada tan vivo quedó en la memoria de alguien de Nagasaki.

Cuando los observadores comenzaron a notar los detalles, diferencias sorprendentes entre las dos ciudades aparecieron. Arboles fueron derrumbados en las dos ciudades, pero los arboles grandes que cayeron en Hiroshima fueron desarraigados, mientras que ésos en Nagasaki fueron rotos en dos con un chasquido. Pocos edificios de concreto reforzado fueron destrozados en el centro de Hiroshima, pero en Nagasaki un daño igualmente fuerte podía encontrarse a 2,300 pies de X. En el estudio de objetos que dieron indicios definidos sobre la presión del estallido, como destructores destrozados, letreros cóncavos, postes curvados o rotos en dos, etcétera, fue evidente rápidamente que la bomba de Nagasaki fue mucha más efectiva que la de Hiroshima. En la descripción de daño que sigue, será notado que el radio para la cantidad de daño fue más grande en Nagasaki que en Hiroshima.

Cuando se considera la devastación de las dos ciudades, se debe recordar que las diferencias en la forma y

topografía de las ciudades resultaron en diferencias grandes de los daños. Hiroshima estaba todo sobre tierra baja y llana, y era como circular en forma; Nagasaki estaba construida sobre colinas y espolones, sin regularidad de forma.

En Hiroshima casi todo aproximadamente a una milla de X fue completamente destruido, a excepción de un número pequeño (cerca de 50) de edificios de concreto fuertemente reforzado, la mayoría de los cuales fueron designados especialmente para sufrir el golpe de un terremoto, no fueron deplomados; los interiores de la mayoría de estos edificios fueron destruidos completamente, y todas las ventanas, puertas, bastidores y estructuras fueron arrancadas. En Nagasaki casi todo a 1/2 milla de la explosión fue destruido, incluyendo las estructuras pesadas. Todas las casas japonesas fueron destruidas a 1 1/2 millas de X.

Refugios antiaéreos subterráneos con los techos de tierra inmediatamente debajo de la explosión se les derrumbaron los techos; pero después de 1/2 milla de X no sufrieron daño.

En Nagasaki, 1.500 pies de X edificios con estructuras de acero de alta calidad no fueron derrumbados, pero los edificios enteros sufrieron distorsión en masa y todos los paneles y los techos fueron volados.

En Nagasaki, 2.000 pies de X, edificios de concreto reforzado con paredes de 10 y pisos de 6 fueron derrumbados; edificios de concreto reforzado con paredes y techos de 4 eran parados, pero eran dañados increíblemente. A 2.000 pies algunas paredes concretas de 9 fueron destruidas completamente.

En Nagasaki, 3.500 pies de X, iglesias con paredes de ladrillos de 18 fueron completamente destruidas. Las paredes de ladrillos de 12 fueron rotas severamente tan lejos como 5.000 pies de distancia.

En Hiroshima, 4.400 pies de X, edificios de varios pisos, de ladrillos, fueron completamente demolidos. En Nagasaki, edificios similares fueron destruidos a 5.300 pies de distancia.

En Hiroshima, tejados fueron burbujeados (fundidos) por el calor de ráfaga a una distancia de 4.000 pies de X; en Nagasaki, el mismo efecto fue observado a 6.500 pies de distancia.

En Hiroshima, edificios con estructuras de acero fueron destruidos a 4.200 pies de X, y a 4.800 pies en Nagasaki.

En las dos ciudades, la distorsión pesada de edificios grandes de acero fue observada hasta 4.500 pies de X.

En Nagasaki, las chimeneas de concreto reforzado con paredes de 8 que fueron diseñados especialmente para sufrir sacudidas de terremotos, fueron vuelcas hasta 4.000 pies de X.

En Hiroshima, los edificios con estructuras de acero sufrieron daños estructurales serios hasta 5.700 pies de X, y en Nagasaki el mismo daño fue sufrido tan lejos como 6.000 pies de distancia.

En Nagasaki, paredes de ladrillos de 9 fueron rotas pesadamente a 5.000 pies, fueron rotas moderadamente a 6.000 pies, y rotas ligeramente a 8.000 pies. En las dos ciudades, edificios ligeros de concreto derrumbaron hasta 4.700 pies.

En Hiroshima, edificios de varios pisos de ladrillos sufrieron daños estructurales hasta 6.600 pies, y en Nagasaki hasta 6.500 pies de X.

En las dos ciudades instalaciones eléctricas superiores fueron destruidas hasta 5.500 pies de distancia; y tranvías eléctricos fueron destruidos hasta 5.500 pies de distancia, y dañados hasta 10.500 pies de distancia.

El material seco y combustible se prendía y fue observado tan lejos como 6.400 pies de X en Hiroshima, y en Nagasaki tan lejos como 10.000 pies de X.

Daño serio a gasómetros ocurrió hasta 6.500 pies en las dos ciudades.

Todas las casas japonesas fueron dañadas seriamente hasta 6.500 pies en Hiroshima, y hasta 8.000 pies en Nagasaki. La mayoría de casas japonesas fueron dañadas hasta 8.000 pies en Hiroshima y hasta 10.500 pies en Nagasaki.

Las laderas en Nagasaki fueron abrasadas por la radiación instantánea del calor tan lejos como 8.000 pies de X; esta quemada dio la apariencia de otoño prematuro.

En Nagasaki, daño grave de emplasto fue observado en muchos edificios hasta 9.000 pies; daño moderado fue sustentado tan lejos como 12.000 pies de distancia, y daño ligero hasta 15.000 pies de distancia.

La carbonización de ráfaga de postes telegráficos de madera fue observada hasta 9.500 pies de X en Hiroshima, y a 11.000 pies de distancia en Nagasaki; algunos relatos indican quemaduras de ráfaga tan lejos como 13.000 pies de X en los dos lugares.

Un serio desalojamiento de tejados fue observado hasta 8.000 pies de distancia en Hiroshima y hasta 10.000 pies de distancia en Nagasaki.

En Nagasaki, daño muy grave a cercos de ventanas y a puertas fue observado hasta 8.000 pies de distancia, y daño ligero hasta 12.000 pies de distancia.

Los techos y las cubiertas de las paredes sobre edificios con estructuras de acero fueron destruidos hasta 11.000 pies de distancia.

Aunque las causas de muchos incendios fueron difíciles para reconstruir exactamente, es creído que los incendios se iniciaron por radiación primaria de calor tan lejos como 15.000 pies de X.

El daño de techos se extendió tan lejos como 16.000 pies de X en Hiroshima y en Nagasaki.

La destrucción de edificios fue observado a un alcance extrema de 23.000 pies de X en Nagasaki.

Aunque daño completo de ventanas fue observado solamente hasta 12.000 pies de X, algún daño de ventanas ocurrió en Nagasaki hasta 40.000 pies de distancia, y se observó vidrio roto hasta 60.000 pies de distancia.

Daño grave por incendios fue sustentado en una área circular en Hiroshima con un radio medio cerca de 6.000 pies y un radio máximo cerca de 11.000 pies; daño grave similar ocurrió en Nagasaki al sur de X hasta 10.000 pies de distancia, adonde se detuvo por la corriente de un río.

En Hiroshima más de 60.000 de 90.000 edificios fueron destruidos o dañados severamente por la bomba atómica; esta cifra representa más de 67% de las estructuras de la ciudad.

En Nagasaki 14.000 o 27% de 52.000 residencias fueron destruidas completamente y 5.400 o 10% tuvieron daño parcial. Solamente 12% quedó sin daño. Esta destrucción fue limitada por el diseño de la ciudad. El siguiente es un sumario del daño a edificios en Nagasaki como se determina de un estudio de tierra establecido por los Japoneses:

Destrucción de Edificios y Casas Número Porcentaje

(compilado por la Municipalidad de Nagasaki)

Total a Nagasaki (antes de la explosión atómica) 50.000 100,00

Volado (no quemados) 2.652 5,3

Volado y quemados 11.494 23,0

Volado y/o quemados 14.146 28,3

Parcialmente quemado o volado 5.441 10,9

Total de edificios y casas destruidos 19.587 39,2

Indemne 30.413 60,8

En Hiroshima, todos las utilidades y servicios de transportación fueron interrumpidos por vario tiempo. En general, sin embargo, los servicios fueron restaurados tan rápidamente para poder ser usados por la población disminuida. Servicio de ferrocarril fue reparado en Hiroshima el 8 de agosto, y la electricidad estuvo disponible en la mayoría de las partes sobrevivientes el 7 de agosto, el día después del bombardeo. El tanque de la ciudad no se dañó, estando cerca 2 millas de X. Sin embargo, 70.000 rupturas en tubos de agua en edificios y residencias fueron causadas por el estallido y efectos de incendio. El transporte de tierra sufrió un daño extensivo. El daño al tranvía de los ferrocarriles , y de los caminos fue comparativamente poco. Sin embargo, la transmisión de poder eléctrico y sistemas de distribución fueron arruinados gravemente. El sistema de teléfono fue aproximadamente dañado hasta el 80%, y el servicio no fue restaurado hasta el 15 de agosto.

A pesar de la falta usual de atención japonesa a medidas sanitarias, no estalló ninguna gran epidemia en las ciudades bombardeadas. Este hecho es sorprendente cuando se piensa en las condiciones siguiente el bombardeo, pero la experiencia de otras ciudades bombardeadas en Alemania y Japón muestran que Hiroshima y Nagasaki no son casos aislados.

La explosión atómica sobre Nagasaki afectó una área total de aproximadamente 42,9 millas cuadradas de las que 8,5 millas cuadradas fueron agua y solamente cerca de 9,8 millas cuadradas fueron desarrolladas. El residuo cayó parcialmente. Aproximadamente 36% de las áreas desarrolladas fueron dañadas gravemente. La área que fue más gravemente dañada tuvo un radio de casi una milla, y cubrió cerca 2,9 millas cuadradas de las que 2,4 fueron desarrolladas.

En Nagasaki, edificios con estructuras de acero, principalmente en la Planta Mitsubishi tan lejos como 6.000 pies de X fueron gravemente dañados; estos edificios fueron típicos de la construcción de molinos en la época de guerra de América y Gran Bretaña, solo que algunas de las estructuras fueron en cierto modo menos fuertes. El daño consistió de ventanas rotas, bastidores de acero arrancados o doblados, techos de metal corrugado o de asbesto corrugado y tablas de forro fueron arrancados, techos doblados o destruidos, armazones de techos fueron derrumbados, columnas dobladas y agrietadas, y fundamentos girados de concreto para columnas. El daño a los edificios con estructuras de acero fue más grave donde los edificios recibieron el golpe del estallido en sus lados que donde el estallido golpeó las extremidades de los edificios, porque los edificios tuvieron más tiesura (resistencia a momento negativo a las cimas de columnas) en una dirección longitudinal. Muchos de los edificios con estructuras de acero que fueron construidos ligeramente se derrumbaron completamente mientras que algunos de los que fueron construidos fuertemente (para llevar la pesa de grúas pesadas y cargas) fueron desarmados de techo y de tablas de forro, pero las estructuras fueron solamente parcialmente dañadas.

La área siguiente donde se vio daño en Nagasaki está fuera de las 2,9 millas cuadradas que se acaba de describir, y consiste de aproximadamente 4,2 millas cuadradas de las que 29% fueron desarrolladas. El daño del estallido e incendio fue moderado aquí, pero en algunas secciones (porciones de los centros comerciales principales) muchos incendios secundarios comenzaron y se extendieron rápidamente, lo cual resultó casi en destrucción total así como en las áreas muchas más cerca a X.

Una área de daño parcial por estallido e incendio está allí mismo afuera de la que se acaba de describir y comprende aproximadamente de 35,8 millas cuadradas. De esta área, aproximadamente 1/6 fue desarrollada y 1/4 fue agua. El grado de daño varió de grave (daño severo a techos y ventanas en la sección comercial principal de Nagasaki, 2,5 millas de X), a menor (ventanas rotas o rotas de vez en cuando a una distancia de 7 millas sudoeste de X).

Como fue a propósito, la bomba fue detonada en un sitio casi ideal sobre Nagasaki para hacer el daño máximo a la industria, incluyendo las Fábricas de Acero y Armas de Mitsubishi, los Trabajos de Pertrechos Militares de Mitsubishi-Urakami (Fábricas de Torpedos), y otras fábricas, escuelas de enseñanza de fabricas, y otros establecimientos industriales numerosos, con una destrucción mínima de residencias y en consecuencia la cantidad mínima de casualidades. Si la bomba habría estado lanzada más hacia el sur, los Trabajos de Pertrechos Militares de Mitsubishi-Urakami no habrían estado tan dañado, pero el centro comercial y los distritos residenciales de Nagasaki habrían sustentado casualidades de daños mucho mayores.

Cálculos muestran que el acero estructural y las estructuras de concreto reforzado que sobrevivieron el estallido moderadamente cerca a X no pudieron sufrir las presiones de cresta que fueron estimadas contra áreas totales presentados por los lados y techos de los edificios. La supervivencia de estas estructuras se debe al hecho que ellas no fueron diseñadas para aguantar la presión de cresta porque las ventanas fueron golpeadas rápidamente y techos y tablas de forro fueron desarmados con éste reduciendo el área total y soltando presión. Mientras éste salvó la estructura, causó daño severo al interior y a los ocupantes del edificio. Edificios sin aperturas grandes de tablero por las que la presión pudo disipar fueron destrozados completamente, aun cuando sus estructuras fueron tan fuertes como ésas que sobrevivieron.

El daño que aguantaron los edificios de concreto reforzado dependió de ambos la proximidad a X y el tipo y la fuerza de la construcción del concreto reforzado. Algunos de los edificios con estructuras de concreto reforzado tuvieron también paredes, cielos rasos, y particiones de concreto reforzado, mientras que otros tuvieron paredes de ladrillos o tela de concreto cubierto o por emplaste o por piedra ornamental, con particiones de metal, vidrio, y emplaste. A excepción de la Facultad de Medicina y Grupo del Hospital de Nagasaki, que fue diseñada para sufrir terremotos y por lo tanto fue de construcción más fuerte que la mayoría de estructuras americanas, la mayoría de las estructuras de concreto reforzado pudieron estar clasificadas como adecuadas, con concreto de fuerza y densidad baja, con muchas de las columnas, vigas, y rebanadas gruesas designadas de menos o reforzadas impropiamente. Estos hechos dan razón de algunas de las faltas estructurales que ocurrieron.

Por lo general, la explosión de la bomba atómica dañó la mayoría de los bastidores de acero de ventanas y puertas, arrancó puertas de bisagras, y dañó todos los cielos rasos suspendidos de madera, metal, y emplaste. El choque del estallido causó también un gran daño a equipos por derrumbes y golpes. Incendios generalmente de origen secundario consumieron prácticamente toda el material combustible, causaron roturas en el emplaste, quemaron toda la guarnición de madera, cubiertas de escaleras, estructuras de madera de cielos rasos suspendidos, camas, colchones, alfombras, y vidrio, arruinó toda instalación eléctrica, plomería, y causó astillas de columnas de concreto y de vigas en muchos de los cuartos.

Casi sin excepción, edificios de albañilería, de ladrillos o de piedra adentro de los límites afectados por el estallido fueron dañados severamente de modo que la mayoría de ellos fueron allanados o reducidos a piedra. Los despojos de una iglesia, aproximadamente a 1.800 pies al este de X en Nagasaki, fue uno de los pocos edificios de albañilería todavía reconocible y solamente porciones de las paredes de esta estructura fueron rectas. Estas paredes fueron extremamente gruesas (cerca 2 pies). Los dos domos de la iglesia tuvieron estructuras de concreto reforzado y aunque fueron derribados, se mantuvieron juntos como unidades.

Prácticamente cada edificio de madera o edificio con estructura de maderamen adentro 2,0 millas de X fue o completamente destruido o dañado gravemente, y daño significante en Nagasaki resultó tan lejos como a 3 millas de X. Casi todos los edificios se derrumbaron y un número muy grande fueron consumidos por el incendio.

Una referencia analizó varias fotografías que describieron el daño, y mostró que aunque la mayoría de los edificios adentro de los límites del estallido fueron totalmente destruidos o dañados gravemente, un gran número de chimeneas aun cerca a X quedaron rectas, aparentemente ilesos por el sacudimiento. Una explicación es que chimeneas de concreto son aproximadamente cilíndricas en forma y por siguiente ofrecen menos resistencia al viento que superficies llanas como edificios. Otra explicación es que como las ciudades fueron subordinadas a tifones las chimeneas más modernas fueron probablemente designadas para sufrir vientos de velocidad alta. Es probable que la mayoría de las chimeneas construidas recientemente así como los edificios más modernos fueron construidos para sufrir la aceleración de terremotos rigurosos. Como las bombas fueron detonadas alto en el aire, chimeneas relativamente cercas a X fueron sujetadas a una presión más descendente que lateral, y en consecuencia el momento volcando fue mucho menos que habría estado esperado.

Aunque el estallido dañó muchos puentes hasta cierto punto, daño a puentes fue escaso comparado con ése que sufrieron los edificios. El daño varió de solamente barreras dañadas de destrucción completa de la superestructura. Algunos de los puentes fueron náufragos y las traumas fueron detrasacadas de sus machones y al lecho debajo por la fuerza del estallido. Ningunas de las faltas observadas pudieron estar atribuidas a designo inadecuado o a debilidad estructural.

Los caminos, y red de vías del ferrocarril y del ferrocarril para trafico ligero (o tranvía) no sustentaron daño primario a causa de la explosión. La mayoría del daño a los ferrocarriles ocurrió por causas secundarias, aquellas que incendios y daño a puentes o otras estructuras. Tren rodante, así como automóviles, troles y buces fueron destruidos y incendiaron a una distancia considerable de X. Las calles fueron impasibles por algún tiempo a causa del escombro, pero no fueron dañadas. La altitud de la explosión de la bomba explica probablemente la ausencia del daño directo a ferrocarriles y a caminos.

Una parte grande del suministro eléctrico fue interrumpida por el estallido de la bomba principalmente por daño a substaciones eléctricas y a sistemas superiores de transmisión. Los dos de gas en Nagasaki fueron dañados gravemente por la bomba. Estos trabajos habrían necesitado 6-7 meses para estar en funcionamiento. Por añadidura el daño sustentado por los sistemas eléctricos y de gas, y daño grave al sistema de abastecimiento de agua fue relatado por el gobierno japonés; el daño principal fue un número de rupturas en canarias grandes de acueducto y en casi todos los tubos distributivos en las áreas que fueron afectadas por el estallido Nagasaki sufrió todavía de una insuficiencia de agua dentro de la ciudad seis semanas después del ataque atómico.

El reportaje Prefectural describe vívidamente los efectos de la bomba sobre la ciudad y sus habitantes:

En un radio de 1 kilometro de X, hombres y animales murieron casi instantáneamente del grande estallido y calor pero la grande mayoría fueron heridos gravemente o superficialmente. Casas y otras estructuras fueron completamente destruidas mientras incendios comenzaron por todo. Arboles fueron arrancados y marchitados por el calor.

Fuera de un radio de 2 kilómetros y en un radio de 4 kilómetros de X, hombres y animales sufrieron varios grados de heridos de vidrio de ventanas y otros fragmentos esparcidos por el estallido y muchos fueron quemados por el calor intenso. Residencias y otras estructuras fueron la mitad dañados por el estallido.

Fuera de un radio de 4 kilómetros y adentro un radio de 8 kilómetros seres vivientes fueron heridos por materiales desplazados por el estallido; la mayoría fueron solamente heridos superficialmente. Casas fueron solamente medio o parcialmente dañadas.

Una misión Británica a Japón interpretó sus observaciones de la destrucción de edificios para aplicarlos a construcción similar de que les pertenece como sigue:

Una bomba similar que detonaba en similar modo produciría los efectos siguientes a casas normales británicas:

Hasta 1.000 yardas de X causaría desplome completo.

Hasta 1 milla de X dañaría las casas allende reparación.

Hasta 1,5 millas de X las haría inhabitables hasta sin reparaciones extensivas, particularmente a maderámenes de techos.

Hasta 2,5 millas de X las haría inhabitables hasta que reparaciones de primeros auxilios han estado completas.

El daño de incendio en las dos ciudades fue tremendo, pero fue más completo en Hiroshima que en Nagasaki. El efecto de los incendios fue el cambio profundo de la apariencia de la ciudad. Dejó de la parte central vacía, aparte de algunas estructuras de concreto reforzado o de acero y objetos aquellos que cajas fuertes, humeros de chimeneas, y piezas de lamina metálica torcidas. El daño de incendio resultó más de las propiedades de las ciudades mismas que ésas de las bombas.

La conflagración en Hiroshima causó vientos fuertes como el aire fue succionado hacia el centro de la área que se quemaba, creando una tempestad de incendio. La velocidad del viento en la ciudad fue menos de 5 millas por hora antes del bombardeo, pero el incendio-viento alcanzó una velocidad de 30-40 millas por hora. Estos grandes vientos limitaron el perímetro del incendio pero añadieron mucho al daño de la conflagración adentro el perímetro y causaron las casualidades de mucha gente que habrían escapado. En Nagasaki, daño muy grave fue causado por incendios, pero una tempestad de incendio no sorbió la ciudad. En las dos ciudades, algunos de los incendios cercas a X fueron sin duda comenzados por la ignición de material muy combustible aquellos que papel, paja, y paño seco, por la radiación instantánea de calor de la explosión nuclear. La presencia de cantidades grandes de materiales combustibles no quemadas cerca X, sin embargo, señaló que aunque el calor del estallido fue muy intenso, su duración fue insuficiente para elevar la temperatura de muchos materiales al punto de encendimiento salvo casos donde las condiciones fueron ideales. La mayoría de los incendios fueron de origen secundario comenzando de los cortocircuitos eléctricos regulares, tuberías rotas de gas, estufas vuelcas, fuegos abiertos, braceras de carbón de leña, lámparas, etcétera, siguiente desplome o daño grave del estallido directo.

Unidades de bomberos y de ayuda fueron vaciadas de hombres y equipo. Casi 30 horas pasaron antes que algunas partidas de salvamento fueron observables. En Hiroshima solamente un puñado de ingenieros de incendio fueron disponibles para pelear los incendios resultantes, y ninguno de éstos fue de primera clase. En todo caso, sin embargo, no es probable que algún equipo de bomberos o personal o organización podría efectuar alguna reducción significante de la cantidad de daño causado por la conflagración tremenda.

Un estudio de numerosas fotografías aéreas hechas antes de los bombardeos atómicos señalaron que entre el 10 de junio y el 9 de agosto, 1945, los Japoneses construyeron cortafuegos en áreas específicas de las ciudades para controlar incendios en gran escala. Por lo general estos cortafuegos no fueron efectivos porque incendios comenzaron en lugares numerosos simultáneamente. Aparecen, sin embargo, haber ayudado a impedir incendios que tendían más lejano al este a las secciones comerciales, principales, y residenciales de Nagasaki.

CASUALIDADES TOTALES

Era muy difícil aproximar las casualidades totales en las ciudades japonesas como resultado del bombardeo atómico. La destrucción extensiva de instalaciones civiles (hospitales, jefaturas de policía, servicio de incendios, y agencias gubernamentales), el estado de confusión que siguió la explosión inmediatamente, y la incertidumbre con respecto a la población, contribuyen a la dificultad de hacer estimados de casualidades. Finalmente, los incendios enormes que bramaron en cada ciudad consumieron muchos cuerpos.

El número total de casualidades ha estado estimado a varios tiempos desde los bombardeos con discrepancias extensas. Las mejores cifras que son disponibles del Distrito de Ingenieros de Manhattan son:

TABLA A

Cálculos de Casualidades

Hiroshima Nagasaki

Población antes del ataque inesperado 255.000 195.000

Muertos 66.000 39.000

Dañados 69.000 25.000

Casualidades Totales 135.000 64.000

La relación de casualidades totales a la distancia de X, el centro del daño y punto directamente debajo de la derroche de aire causado por la explosión de la bomba, es de importancia grande para hallar el valor numérico del efecto de producir casualidades de las bombas. Esta correspondencia para la población total de Nagasaki se muestra en la tabla de abajo, basada en las cifras de casualidades del Distrito:

TABLA B

Relación de Casualidades Totales a la Distancia de X

Distancia Total de Asesinados por

de X, pies Asesinados Dañados Desaparecidos Bajas milla cuadrada

0 1.640 7.505 960 1.127 9.592 24.700

1.640 3.300 3.688 1.478 1.799 6.965 4.040

3.300 4.900 8.678 17.137 3.597 29.412 5.710

4.900 6.550 221 11.958 28 12.207 125

6.550 9.850 112 9.460 17 9.598 20

No había una cifra disponible para la población total antes del ataque inesperado a estas distancias diferentes. Tales cifras serían necesarias para computar la mortalidad por ciento. Un cálculo hecho por la Misión Británica al Japón y basado en un análisis preliminar del estudio de La Comisión Investigador de la Bomba Médico-Atómica Junta da las valores calculadas siguientes para mortalidad por ciento a distancias que aumentan de X:

TABLA C

Mortalidad Por Ciento a Distancias Varias

Distancia de X, Mortalidad Por Ciento

en pies

0 - 1000 93,0%

1000 - 2000 92,0

2000 - 3000 86,0

3000 - 4000 69,0

4000 - 5000 49,0

5000 - 6000 31,5

6000 - 7000 12,5

7000 - 8000 1,3

8000 - 9000 0,5

9000 10.000 0,0

Aparece casi seguro según los varios reportes que el número total más grande de casualidades fueron ésas que ocurrieron inmediatamente después del bombardeo. Las causas de muchas de las casualidades pueden ser solamente conjeturadas, y por supuesto muchas personas cercas del centro de la explosión sufrieron daños fatales a causa de más que uno de los efectos de las bombas. El orden propio de importancia para causas posibles de muerte es: quemaduras, daños mecánicos, y radiación gamma. Cálculos tempranos por los Japoneses se muestran en D :

TABLA D

Causa de Casualidades Inmediatas

Ciudad Causa de Muerte Por Ciento del Total

Hiroshima Quemaduras 60%

Escombro cayendo 30

Otro 10

Nagasaki Quemaduras 95%

Escombro cayendo 9

Vidrio volando 7

Otro 7

EL CARÁCTER DE UNA EXPLOSIÓN ATÓMICA

La diferencia más impresionante entre la explosión de una bomba atómica y ésa de una bomba ordinaria de TNT naturalmente, es la magnitud; como el Presidente anunció después del ataque de Hiroshima, la energía explosiva de cada de las bombas atómicas fue equivalente a casi 20,000 toneladas de TNT.

Pero por añadidura a su poder sumamente más grande, una explosión atómica tiene otras varias características especiales. Explosión regular es una reacción química en la que energía es soltada por el reordenamiento de átomos del material explosivo. En una explosión atómica la identidad de los átomos, no simplemente su ordenamiento, es cambiada. Una fracción considerable de la masa de la carga explosiva, que podría ser uranio 235 o plutonio, es transformada a energía. La ecuación de Einstenio, E=mc^2, muestra que materia que es transformada a energía puede producir una energía total equivalente a la masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad de luz. La significación de la ecuación es fácilmente vista cuando alguien recuerda que la velocidad de luz es 186.000 millas por segunda. La energía soltada cuando una libra de TNT detona, si era convertido totalmente a calor, elevaría la temperatura de 36 libras de agua de temperatura congelante (32 grados F) a temperatura hirviente (212 grados F). La fisión nuclear de una libra de uranio produciría una elevación de temperatura igual para más de 200 millones de libras de agua.

El efecto explosivo de un material regular aquellos que T.N.T. es derivado de la conversión rápida de T.N.T. sólido al gas, que ocupa el mismo volumen que el sólido inicialmente; ejerce presiones intensas sobre el volumen circundante. Una onda de presión fuerte mueve hacia afuera del centro de la explosión y es la causa de mayor daño de explosivos altos regulares. Una bomba atómica genera también una onda de presión alta que es de presión mucha más fuerte que la de explosiones regulares; y esta onda es otra vez la causa mayor de daño a edificios y a otras estructuras. Difiere de la onda de presión de una bomba de demolición en el tamaño de área sobre lo que presiones altas son generadas. Difiere también en la duración de la pulsación de presión a cualquier punto dado: la presión de una bomba de demolición dura pocos millisegundos (un millisegundo es un milésimo de un segundo) solamente, ésa de la bomba atómica para casi un segundo. Fue sentido por observadores en Japón y en Nuevo México a la vez como un viento muy fuerte que pasaba.

La segunda diferencia más grande entre la bomba atómica y la explosión de T.N.T. es el hecho que la bomba atómica emite cantidades más grandes de radiación. La mayoría de esta radiación es luz de alguna longitud de onda que deambula de las radiaciones de calor así-llamadas de longitud de onda muy larga a los rayos asi-llamados gamma que tienen longitudes de onda más cortas que los rayos X que se usan en medicina. Todas estas radiaciones viajan a la misma velocidad; ésta, la velocidad de luz, es 186.000 millas por segundo. Las radiaciones son bastante intensas para matar personas adentro de una distancia apreciable de la explosión, y son en facto la causa mayor de casualidades y daños aparte de daños mecánicos. El número más grande de daños de radiación fue probablemente debido a los rayos ultravioletas que tienen una longitud de onda un poco más corta que luz visible y que causaron quemadura de ráfaga comparable a quemadura de sol severa. Después de éstos, los rayos gamma de longitud de onda extracorta son las más importantes; éstas causan daños similares a ésas de dosis excesivas de rayos X.

El origen de los rayos gamma es diferente que ése de la mayor parte de la radiación: Este ultimo es causado por las temperaturas extremamente altas en la bomba, en la misma moda que luz es emitida de la superficie calor del sol o de los alambres de una lámpara incandescente. Los rayos gamma por otra parte son emitidos por los núcleos atómicos ellos mismos cuando ellos son transformados en el proceso de fisión. Los rayos gamma son por siguiente específicos a la bomba atómica y son completamente ausentes de explosiones de T.N.T. La luz de longitud de onda más larga (visible y ultravioleta) es emitida también por una explosión de T.N.T., pero con una intensidad menos que por una bomba atómica, que lo hace insignificante que daño es interesado.

Una grande fracción de rayos gamma es emitida durante las primeras millisegundos (milésimas de segundo) de la explosión atómica, juntos con neutrones que son producidos en la fisión nuclear. Los neutrones tienen un efecto de un daño mucho menos que rayos gamma porque tienen una intensidad menos y también porque son absorbidos en aire y por lo tanto pueden penetrar solamente a distancias relativamente pequeñas de la explosión: a una milla yardas la intensidad del neutrón es insignificante. Después de la emisión nuclear, radiación gamma fuerte continua viniendo de la bomba detonada. Esté genera de los productos de fisión y continua durante casi un minuto hasta que todos los productos de la explosión han elevado a una altitud a la que la intensidad recibida sobre la tierra es insignificante. Un número grande de rayos beta son emitidos también durante este tiempo, pero son poco importantes porque su radio de acción no es muy grande, solamente pocos pies. El radio de acción de partículas alfa de la material activo no usada y material fisionable de la bomba es hasta más pequeño.

Aparte de la radiación gamma, la luz regular es emitida, alguna de la que es visible y alguna de la que son rayos ultravioletas principalmente responsable de quemaduras de ráfaga. La emisión de luz comienza pocos millisegundos después de la explosión nuclear cuando la energía de la explosión extiende al aire que encierra la bomba. El observador entonces ve un globo de fuego que aumenta rápidamente en tamaño. Durante la mayoría del tiempo temprano, el globo de fuego extiende tan lejos como la onda de presión alta. Como el globo de fuego aumenta su temperatura y luminosidad disminuyen. Diversos segundos después de la iniciación de la explosión, la luminosidad del globo pasa por un mínimo, entonces se vuelve un poco más luminosa y queda por orden de unas cuantas veces la luminosidad del sol durante un periodo de 10 a 15 segundos para un observador a seis millas de distancia. La mayoría de la radiación es emitida después de este punto de luminosidad máxima. También después de este máximo, las ondas de presión corren adelante del globo de fuego.

El globo de fuego se extiende rápidamente del tamaño de la bomba a un radio de algunos cientos de pies un segundo después de la explosión. Después de este el aspecto más impresionante es la ascensión del globo de fuego a un rato de cerca 30 yardas por segundo. Entretanto continua también aumentando por mezclar con el aire más frío que lo encierra. Al fin del primer minuto el globo se ha extendido a un radio de algunas cientos yardas y ha ascendido a una altitud de casi una milla. La onda de choque ha alcanzado ahora un radio de 15 millas y su presión bajo a menos de 1/10 de una libra por pulgada cuadrada. El globo ahora pierde su luminosidad y aparece como una nube grande de humo: la material pulverizada de la bomba. Esta nube continua ascendiendo verticalmente y finalmente toma forma de honga a una altitud de casi 25.000 pies dependiente de condiciones meteorológicas. La nube alarga una altitud máxima de entre 50.000 pies y 70.000 pies en un espacio de tiempo de más de 30 minutos.

Es interesante notar que el Dr. Hans Bethe, a ese tiempo un miembro del Distrito de Ingenieros de Manhattan prestado de la Universidad Cornell, precedió la existencia y las características de este globo de fuego meses antes que el primero examen había estado hecho.

Para resumir, la radiación viene en dos estallidos - uno que es extremamente intenso que dura solamente 3 millisegundos y uno menos intenso de una duración mucha más larga que dura algunos segundos. El segundo estallido contiene por mucho la fracción más grande de energía total de luz, mas de 90%. Pero la primera ráfaga es especialmente grande en radiación ultravioleta que es más efectiva biológicamente. Además, porque el calor de esta ráfaga viene durante un tiempo tan corto, no hay tiempo para ningún enfriamiento, y la temperatura de la piel de alguien puede elevarse 50 grados centígrados por la ráfaga de rayos visibles y ultravioletas durante el primer millisegundo a una distancia de 4.000 yardas. Gente pueden ser heridos por quemaduras de ráfaga misma a distancias más largas. El peligro de radiación gamma no extiende cerca tan lejos y radiación de neutrón es aun más limitada.

Las altas temperaturas de piel resultaron de la primera ráfaga de radiación de fuerte intensidad

y son probablemente tan significantes para los heridos como dosises totales que vienen principalmente del segundo estallido más sustentado de radiación. La combinación del aumento de temperatura de piel y flujo ultravioleta adentro 4.000 yardas es dañina en todos casos a personal expuestos. Allende este punto podría existir casos de herido, dependiente en sensibilidad individual. El dosis infrarrojo es probablemente menos importante a causa de su intensidad más pequeño.

CARACTERISTICAS DEL DAÑO CAUSADO POR LAS BOMBAS ATÓMICAS

El daño a las estructuras hechas por hombre causado por las bombas fue debido a dos causas distintas: primero el estallido o onda de presión, que emana del centro de la explosión, y, segundo, los incendios que fueron causados o por el calor de la explosión misma o por el desplome de edificios que contienen estufas, fijaciones eléctricas, o algún otro equipo que puede producir lo que es sabido como un incendio secundario, y la extensión subsecuente de estos incendios.

El estallido producido por la bomba atómica ya fue declarado de ser equivalente a ése de 20.000 tonelajes de T.N.T. Teniendo en cuenta esta cifra, puede calcular las presiones de cresta en el aire, a distancias varias del centro de la explosión, que ocurrieron siguiente la detonación de la bomba. Las presiones de cresta que fueron calculadas antes que las bombas fueron lanzadas estuvieron de acuerdo muy cercanamente con ésas que fueron observadas actualmente en las ciudades durante el ataque como es computado por expertos Aliados en un número de modas ingenias después de la ocupación de Japón.

El estallido de presión de las bombas atómicas difirió de ése de bombas muy explosivas regulares de tres maneras principales:

A. Empuje descendente. Porque las explosiones fueron altas en el aire, mucho del daño resultó de presión descendente. Esta presión naturalmente efectuó más gravemente techos llanos. Postes telegráficos y otros postes inmediatamente debajo de la explosión quedaron rectos mientras éstos a distancias más grandes del centro de daño, que fueron más gravemente expuesto a una empuje horizontal de ondas de presión del estallido, fueron vuelcos o inclinados. Arboles debajo la explosión quedaron rectos pero sus ramas fueron rotas descendente.

B. Distorsión pesada de los edificios. Una bomba regular puede dañar solamente una parte de un edificio grande, que se puede entonces derrumbar más debajo la acción de gravedad. Pero la onda del estallido de una bomba atómica es tan grande que puede consumir edificios completos, no importa cuanto grande está su tamaño, voltearlos como si una mano gigante los ha dado un empujón.

C. La duración larga de pulsación de presión y el efecto pequeño consecuente de la presión negativa, o fase de succión. En cualquiera explosión, la presión positiva aplicada por el estallido dura para un espacio de tiempo (regularmente una fracción pequeña de un segundo) y es entonces seguida por un espacio más largo de tiempo de presión negativa o succión. La presión negativa es siempre mucho mas débil que la positiva, pero en explosiones regulares la duración corta de la pulsación positiva resulta en muchas estructuras que no tienen el tiempo para fallar durante esa fase, mientras fueron capaces de fallar debajo la presión más extendida, pero más débil. Pero la duración de la pulsación positiva es aproximadamente proporcional a 1/3 la fuerza del tamaño de la carga explosiva. Así, si la relación era valida por todo el radio de acción en cuestión, una explosión de 10 tonelajes de T.N.T. tendría una pulsación positiva para casi 1/14 la duración de ésa de una explosión de 20.000 tonelajes. En consecuencia, las explosiones atómicas tuvieron pulsaciones positivas para periodos muchos más largos que ésas de explosiones regulares que casi todas faltas ocurrieron probablemente durante esta fase, y muy poco daño podría estar atribuido a la succión que siguió.

Otra característica interesante fue la combinación de ignición de ráfaga y onda comparativa de presión lenta. Algunos objetos, como tablillas secas y finas de madera, fueron encendidas por la ráfaga radiada de calor, y entonces sus incendios fueron extinguidos algún tiempo más tarde (dependiente en su distancia de X) por el estallido de presión que siguió la ráfaga de radiación.

CÁLCULOS DE PRESIÓN DE CRESTA DE LA ONDA DEL ESTALLIDO

Varios métodos ingeniosos fueron usados por los varios investigadores para determinar, visitando las ciudades destruidas, las que fueron actualmente las presiones de cresta ejercitas por los estallidos atómicos. Estas presiones fueron computadas para varias distancias de X, y entonces curvas fueron marcadas que fueron verificadas contra las predicciones teoréticas de las que podrían ser las presiones. Una verificación más amplia fue dada de las medidas obtenidas por instrumentos para medir que fueron lanzados por paracaídas a cada ataque atómico. Las cifras de presión de cresta dieron un indicio directo al equivalente de tonelaje de T.N.T. de las bombas atómicas, como las presiones desarrolladas por cualquier cantidad dado de T.N.T. pueden ser calculadas fácilmente.

Uno de los métodos más simples de estimar la presión de cresta es apretar bidones de petróleo, vasos de gasolina, o cualquiera otra vasija de metal fin con una apertura pequeña. La suposición hecha es que la onda de presión del estallido viene instantáneamente, la presión resultante sobre la vasija es más que la caja puede sufrir, y las paredes se desploman hacia dentro. El aire adentro es comprimido adiabaticalmente a tal punto que la presión adentro es menos para una cantidad especifica que la presión a fuera; esta cantidad es la diferencia entre la presión a fuera y adentro que las paredes pueden sobrevivir en su condición arrugada. Las incertidumbres implicadas son, primero, que algún aire entra precipitadamente por cualquiera apertura que tiene la vasija, y así ayuda a intensificarse la presión adentro; y segundo, que como la presión a fuera cae, el aire adentro no puede escapar suficientemente rápidamente para evitar que las paredes de la vasija sean voladas otra vez hasta cierto punto. Estas incertidumbres son que estimados de presión basadas en este método son bastantes bajas, es decir, son pocas estimadas.

Un otro método de calcular la presión de cresta es por doblar mástiles banderas de acero o pararrayos, lejos de la explosión. Es posible calcular el marco inferior de una caja de moldear de un polo o vara en una corriente de aire de una densidad y una velocidad ciertas; por conectando este marco inferior de una caja de moldear con la fuerza del polo en cuestión, una determinación de la onda de presión puede ser obtenida.

Ya otro método de estimar la presión de cresta es por el vuelco de piedras memoriales, de las que hay una grande cantidad en Japón. Las dimensiones de las piedras pueden ser usadas conjuntamente con datos conocidos sobre la presión emitida por viento contra superficies llanas, para calcular la cifra deseada.

DAÑO DEL ESTALLIDO DE LARGO ALCANCE

No había consistencia en el daño del estallido de largo alcance. Observadores pensaban frecuentemente que habían encontrado el límite, y entonces 2.000 pies más lejano encontrarían más evidencia de daño.

El daño el más impresionante de largo alcance fue el desplome de algunas barracas de cuartel en Kamigo, 23.000 pies al sur de X en Nagasaki. Fue notable ver algunos edificios intactos a los últimos detalles, incluyendo el techo y hasta las ventanas, y todavía al lado de ellos un edificio similar derrumbado al nivel de la tierra.

El radio limitativo para desalojamiento grave de tejados en Nagasaki fue cerca 10.000 pies aunque casos aislados fueron encontrados hasta 16.000 pies. En Hiroshima el radio general limitativo fue casi 8.000 pies; sin embargo, mismo a una distancia de 26.000 pies de X en Hiroshima, algunos tejados fueron desalojados.

En Mogi, 7 millas de X en Nagasaki, por encima de colinas empinadas más de 600 pies alta, casi 10% del vidrio se cayó. A localidades más cercas y solitarias, no había daño de ningún tipo. Un efecto interesante fue notado en Mogi; testigos oculares dijeron que pensaban que un ataque pasara a un lugar; una ráfaga grande fue vista, entonces un rugido fuerte, siguió a varias intervalos de segundos por la mitad de una docena otros reportajes ruidosos, de todas direcciones. Estos relatos sucesivos fueron obviamente reverberaciones de las colinas que encierran Mogi.

CHOQUE DE TIERRA

El choque de tierra en la mayoría de las ciudades fue muy ligero. Tuberías de agua traían ya agua y donde fugas fueron visibles estuvieron principalmente sobre tierra. Virtualmente todo del daño a utilidades subterráneas fue causado por el derrumbo de edificios más bien que por cualquier empleo directo de la presión del estallido. Este hecho naturalmente resultó porque las bombas fueron detonadas altas en el aire.

ESCUDO O PROTECCIÓN CONTRA EL ESTALLIDO

En cualquier explosión una cantidad cierta de protección del estallido puede ser ganada por tener algún objeto grande y sustancial entre el objeto protegido y el centro de la explosión. Este efecto de escudo fue notable en las explosiones atómicas, lo mismo que en casos regulares, aunque la magnitud de las explosiones y el hecho que ocurrieron a una altitud considerable en el aire causaron diferencias marcadas del escudo que habrían estado caracterizadas explosiones de bombas.

El ejemplo distinguido de escudo fue ése proveído de las colinas en la ciudad de Nagasaki; fue el escudo de estas colinas que resultó en una área más pequeña de devastación en Nagasaki despecho el facto que la bomba usada no fue menos poderosa. Las colinas formaron un escudo efectivo solamente a tales distancias del centro de la explosión a las que la presión del estallido llevó a ser critica - es decir, fue solamente apenas suficiente para causar derrumbo - para la estructura. Las casas construidas dentro de barrancas que punteaban lejos del centro de la explosión sobrevivieron sin daño, pero otras a distancias similares dentro de barrancas puntadas hacia el centro de la explosión fueron dañadas gravemente. En el norte de Nagasaki había una aldehuela pequeña a cerca 8.000 pies del centro de la explosión; alguien podía ver variación distintiva de la intensidad de daño a través de la aldehuela, correspondiente a las sombras que hace una colina muy aguda. El ejemplo mayor de escudo por una colina fue sudoeste del centro de la explosión en Nagasaki. El daño a 8.000 pies de X consistió en daño ligero de emplasto y destrucción de casi la mitad de las ventanas. Estos edificios fueron de tipo europeo y estaban al otro lado de una colina empinada. A la misma distancia al sur-sudoeste el daño fue considerablemente más grave, es decir, todos estructuras y cercos, y puertas, fueron dañados y daño de emplaste muy grave y grietas en la obra de ladrillos aparecieron también. El contraste puede ser ilustrado por el hecho que a 10.800 pies a la oficina Prefectural de Nagasaki el daño no fue bastante malo para que el edificio fuera evacuado, mientras que a la Escuela Normal de Nagasaki a la que la oficina Prefectural ha estado movida, a la misma distancia, el daño fue comparativamente ligero.

A causa de la altitud de los estallidos nadie esperó que el escudo de un edificio por un otro, a menos hasta un radio considerable. Era difícil en hecho esconder alguna evidencia a cualquiera distancia de tal escudo. Aparecía que había poco escudo al edificio detrás del Edificio de Administración de los Trabajos de Torpedos en Nagasaki, pero los beneficios fueron pocos. Había también alguna evidencia que el grupo de edificios comprometedores a la Facultad de Medicina en Nagasaki se ofrecieron protección. En general, sin embargo, escudo de un edificio por un otro no fue notable.

Había un otro tipo peculiar de escudo exhibido mejor por las casas de los trabajadores al norte de la planta de torpedos en Nagasaki. Estos estaban 6.000 a 7.000 pies norte de X. El daño a estas casas no fue tan malo como a ésas más que una milla pies más lejano del centro de la explosión. Pareció como la grande destrucción causada en la planta de torpedos se ha debilitado el estallido un poquito, y la fuerza completa no fue restaurada para 1.000 pies más lejano o más.

QUEMADURA DE RÁFAGA

Como fue ya establecido, una característica distintiva de la bomba atómica, que es considerablemente extraña a los explosivos regulares, es que una fracción apreciable de la energía emitida se transmite en calores y luz radiantes. Para tener una explosión suficientemente grande, la quemadura de ráfaga producida por esta energía radiada va a ser la causa dominante de daño, como la área de daño de quemadura aumentará en proporción con la energía emitida, mientras que la área de daño del estallido aumenta solamente con la dos-terceros fuerza de energía. Aunque tal inversión del mecanismo de daño no fue realizada en las bombas de Hiroshima y Nagasaki, los efectos de la ráfaga fueron, sin embargo, muy evidentes y muchas casualidades resultaron de quemaduras de ráfaga. Una discusión de las casualidades causadas por las quemaduras de ráfaga será dada más tarde; en esta sección los otros efectos de ráfaga que fueron observados en las dos ciudades serán descritos.

La duración de la radiación del calor causada por la bomba es tan corta, solamente un milésimo de un segundo, que no hay tiempo para energía que cae sobre una superficie para ser disipada por difusión térmica; la quemadura de ráfaga es típicamente un efecto superficial. En otras palabras, la superficie de una persona o de un objeto expuestos a la ráfaga es elevada a una temperatura muy alta mientras inmediatamente debajo de la superficie poca elevación de temperatura ocurre.

La quemadura de ráfaga de la superficie de objetos, particularmente objetos de madera, ocurrió en Hiroshima hasta un radio de 9.500 pies de X; en Nagasaki quemaduras fueron visibles hasta 11.000 pies de X. La carbonización y ennegreción de todos postes telefónicos, arboles, y postes de madera en las áreas no destruidas por el incendio general ocurrieron solamente al lado que estaba enfrente del centro de la explosión y no fue a las vueltas de las esquinas de edificios o de colinas. La posición exacta de la explosión fue determinada exactamente por tomar un número de vistas de varios objetos que habían estado quemados de ráfaga en un lado solamente.

Para ilustrar los efectos de la quemadura de ráfaga, lo siguiente describe un número de ejemplos encontrados por un observador moviendo hacia norte del centro de la explosión en Nagasaki. Primero había una línea de postes al borde norte de la colina de prisión, a 0,3 millas de X. La cima y la parte superior de estos postes fueron carbonizadas gravemente. La carbonización sobre los frentes de los postes fue limitada severamente por la sombra de la pared. Esta pared fue sin embargo completamente demolida por el estallido, que llegó naturalmente algún tiempo después de la ráfaga. Al borde norte de los Trabajos de Torpedos, 1,05 millas de X, postes telefónicos fueron carbonizados a una profundidad de casi 0,5 milímetros. Una pieza ligera de madera similar al lado llano de una canasta para naranjas, fue escondida apoyándose contra unos de los postes telefónicos. Su superficie de frente fue carbonizada en el mismo modo que el poste, pero fue evidente que había estado encendida actualmente. La madera fue ennegrecida por un par de grietas y agujeros de clavos, y alrededor de las bordes encima de la superficie posterior. Apareció probable que esta pieza de madera ha encendido bajo la ráfaga durante algunos segundos antes que la llama fue soplada por el viento del estallido. Más lejano, entre 1,05 y 1,5 millas de la explosión, había muchos arboles y postes que mostraban carbonización. Algunos de los postes tuvieron plataformas cercas de la encima. Las sombras hechas por las plataformas fueron claramente visibles y mostraron que la bomba ha detonado a una altitud considerable. La línea de postes volvió norte y cruzó la cordillera de la montaña; la quemadura de ráfaga fue claramente visible hasta la punta de la cordillera, la quemadura la más lejos a una distancia de 2,0 millas de X.

Otro efecto impresionante de la quemadura de ráfaga fue la apariencia otoñal de la cuenca formada por las colinas sobre tres lados del punto de la explosión. Las cordilleras están casi 1,5 millas de X. Por toda la cuenca el follaje cambió a amarilla, aunque al otro lado de las cordilleras el ambiente rural fue bastante verde. Esta apariencia otoñal de los arboles extendió a casi 8.000 pies de X.

No obstante, arbustos y plantas pequeñas bastantes cercas al centro de la explosión en Hiroshima, aunque desnudas de hojas, obviamente no murieron. Muchos produjeron yemas nuevas cuando observadores visitaron la ciudad.

Hay dos otros efectos notables del calor radiado de la explosión de la bomba. El primero de estos es la manera en que el calor se endureció a la superficie de granito pulido, que retuvo su pulimento solamente donde fue escudado del calor radiado que viaje en líneas rectas de la explosión. Este endurecimiento por calor radiado causada por la expansión desigual de los cristales constitutivos de la piedra; para cristales de granito la temperatura de fundir es cerca 600 grados centígrado. Por siguiente, la profundidad de endurecimiento y la escama ultima de la superficie de granito señaló la profundidad a la que esta temperatura ocurrió y ayudó a determinar las temperaturas medias de tierra durante el instante siguiente la explosión. Este efecto fue notado para distancias casi 1 1/2 veces más grande en Nagasaki que en Hiroshima.

El segundo efecto notable fue que las tejas burbujearon. El tamaño de las burbujas y su grado fueron proporcionales con su proximidad al centro de la explosión y dependieron de cuanto la teja estaba enfrente hacia la explosión. La razón de distancia de este efecto entre Nagasaki y Hiroshima fue casi lo mismo como para la escama de granito pulido.

Otros efectos causados por el calor radiado fueron notados, incluyendo la iluminación de superficies de caminos de asfalto en lugares que no estaban protegidos del calor radiado por cualquier otro objeto como ése de una persona caminando por el camino. Varias otras superficies fueron descoloras de modas diferentes por el calor radiado.

Como ya fue mencionado, el hecho que el calor radiante viajó solamente en líneas rectas del centro de la explosión capacitó a observadores que determinar la dirección hacia el centro de la explosión de un número de puntos diferentes, por observar sombras que fueron hechas por objetos intermedios donde escudaron la superficie en otras circunstancias expuesta de algún objeto. Así el centro de explosión estuvo situado con exactitud considerable. En un número de casos estas sombras dieron también una indicación de la altitud del estallido de la bomba y de vez en cuando una penumbra distinta fue escondida que capacitó a observadores de calcular el diámetro del globo de fuego al instante que emitió el efecto máximo de carbonización y quemadura.

Una otra característica relacionada con radiación de calor fue la carbonización de tejido a grados diferentes dependiente del color del tejido. Un número de instancias fueron anotados en las que personas que traían ropa de varios colores recibieron quemaduras variantes mucha en grado, el grado de quemadura dependiente en el color del tejido sobre la piel en cuestión. Por ejemplo una camisa con rayas alternas de gris claras y oscuras, cada raya casi 1/8 de una pulgada de ancho, las rayas oscuras fueron completamente quemadas pero las rayas claras fueron indemnes; y una tira de papel japonesa expuesto a casi 1 1/2 millas de X tuvo caracteres que fueron escritos en tinta negra quemadas perfectamente.

CARACTERISTICAS DE LAS HERIDAS A PERSONAS

Heridas a personas que resultaron de las explosiones atómicas fueron de los tipos siguientes:

A. Quemaduras, de

1. radiación de calor de ráfaga

2. incendios comenzados por las explosiones.

B. Heridas mecánicas a causa del derrumbo de edificios, escombro volando, etcétera

C. Efectos directos de presión fuerte del estallido, es decir compresión directa.

D. Heridas a causa de radiación, de la emisión instantánea de rayos gamma y neutrones.

No es posible asignar porcentajes exactos de casualidades a cada tipo de herida, porque tantas víctimas fueron lesionadas por más que un efecto de las explosiones. Sin embargo, es cierto que la parte más grande de las casualidades resultó por quemaduras y heridas mecánicas. Cor. Warren, uno de los radiólogos principales de América, declaró que es probable que 7 por ciento o menos de las casualidades resultaron primariamente de enfermedad de radiación.

El factor singular más grande que influyó la ocurrencia de casualidades fue la distancia de la persona afectada del centro de la explosión.

Cuentas basadas en el estudio de un grupo seleccionado de 900 pacientes señaló que las casualidades totales ocurrieron tan lejos como 14.000 pies en Nagasaki y 12.000 pies en Hiroshima.

Se sufrieron quemaduras a una distancia considerablemente más larga de X que cualquier otro tipo de herida, y heridas mecánicas más lejanos que efectos de radiación.

Descubrimientos médicos muestran que ninguna persona fue herida por radioactividad que no fue expuesta a la explosión actual de las bombas. No resultaron lesiones de radioactividad persistente de ninguna manera.

QUEMADURAS

Dos clases de quemaduras fueron observadas. Son distinguidas como quemaduras de fuego o llama y quemaduras de ráfaga, así llamada.

La apariencia próxima de una quemadura de llama como reportada por los Japoneses, y la apariencia más tarde como observada, no fue inusual.

La quemadura de ráfaga presentó varias características distintas. Rojez pronunciada de las áreas de piel afectadas apareció casi inmediatamente, según los Japoneses, con cambios progresivos de la piel que ocurrieron durante un espacio de tiempo de algunas horas. Cuando vista después de 50 días, la característica más distinta de estas quemaduras fue su limitación clara a áreas de piel expuestas que estuvieron enfrente del centro de la explosión. Por ejemplo, un enfermo que caminaba a la dirección de angulas rectas a una línea ilustrada entre él y la explosión, y cuyos brazos estaban colgando, podría tener quemaduras solamente al exterior del brazo más cercano al centro y adentro del otro brazo.

Generalmente, cualquier tipo de escudo protegió la piel contra quemaduras de ráfaga, aunque quemaduras a través de uno, y muy raramente más, estratos de ropa, ocurrió a pacientes cercas al centro. En tales casos, no fue inusual encontrar quemaduras a través de ropa negra pero no a través de ropa blanca, sobre el mismo paciente. Quemaduras de ráfaga tuvieron el efecto de envolver áreas donde la ropa fue estrecha sobre la piel, por ejemplo sobre codos o hombros.

Los Japoneses reportan la incidencia de quemaduras para pacientes que sobrevivieron más que algunas horas después de la explosión, y buscando atención medica, tan frecuente como 95%. Las mortalidades totales debidas a quemaduras únicas no pueden ser estimadas con cualquier grado de exactitud. Como fue ya mencionado, es creído que la mayoría de todas las casualidades ocurrieron inmediatamente. De éstas, los Japoneses estiman que 75%, y la mayoría de los reportes estiman que más de 50%, de las casualidades fueron debidas a quemaduras.

En general, la incidencia de quemaduras fue en proporción directa con la distancia de X. No obstante, irregularidades ciertas en esta correspondencia resultan en estudios médicos a causa de variaciones en la cantidad de escudo de quemadura de ráfaga, y a causa de la falta de datos completos sobre personas cercas a X que murieron instantáneamente.

La distancia máxima de X a la que quemaduras de ráfaga fueron observadas es de interés máximo. Fue estimado que pacientes con quemaduras en Hiroshima estuvieron todos menos de 7.500 pies del centro de la explosión al tiempo del bombardeo. En Nagasaki, pacientes con quemaduras fueron observados a la distancia notable de 13.800 pies.

LESIONES MECANICAS

Las lesiones mecánicas incluyeron roturas, laceraciones, contusiones, abrasiones, y otros efectos que son esperados de techos cayendosos, paredes desmenuzadas, escombro y vidrio volando, y otros efectos indirectos del estallido. La apariencia de estos varios tipos de lesiones mecánicas no fue notable según las autoridades que la estudió.

Fue estimado que pacientes con laceraciones en Hiroshima estuvieron menos de 10.600 pies de X, mientras que en Nagasaki extendieron tan lejos como 12.200 pies.

La resistencia tremenda del viento, misma tan lejos como 1 milla de X, debió resultar en muchas lesiones y casualidades. Algunas piezas grandes de una pared de prisión, por ejemplo, fueron lanzadas 80 pies, y muchas han ido 30 pies antes de caer. La misma fortuna debió acontecer a mucha gente, y las posibilidades que un ser humano sobreviviría tal trato son probablemente pequeñas.

LESIONES DE ESTALLIDO

Ninguna aproximación del número de casualidades o de síntomas primarias debidas a la presión del estallido puede ser hecha. Las presiones desarrolladas sobre la tierra debajo de las explosiones no fueron suficientes para matar a más que estas personas que estuvieron muy cercas del centro de daño (adentro de algunos cientos pies a lo más). Muy pocos casos de tímpanos quebrados fueron notados, y es el sentimiento general de las autoridades médicas que los efectos directos del estallido no fueron significantes. Muchos de los reportes japoneses, que son creídos de ser falsos, describen efectos inmediatos como abdómenes herniados con intestinos y ojos salientes, pero tales resultados no fueron actualmente señalados al efecto de presión de aire únicamente.

LESIONES DE RADIACIÓN

Como se fue señalado en otra sección de este reporte las radiaciones de las explosiones nucleares que causaron lesiones a personas fueron primariamente ésas sentidas durante el primer segundo después de la explosión; pocas ocurrieron más tarde, pero todas ocurrieron durante el primer minuto. Los dos otros tipos generales de radiación, a saber, radiación de productos esparcidos de fisión y radioactividad inducida de objetos cercas al centro de la explosión, fueron aprobados claramente de no causar ningunas casualidades.

La designación apropiada de lesiones de radiación es un poco difícil. Las dos designaciones las más directas son probablemente lesión de radiación y lesión de rayos gamma. El termino precedente no es enteramente adecuado en que no define el tipo de radiación como ionizando y permite confusión con otros tipos de radiación (por ejemplo infrarrojo). La objeción al termino más reciente es que limite la radiación ionizanda a rayos gamma, que fueron sin dudo los más importantes; pero la contribución posible de rayos de neutrón y rayos beta a los efectos biológicos no puede ser enteramente rechazada. Lesión de radiación tiene la ventana de costumbre, como es entendida generalmente en el campo de medicina que se refiere a los efectos de rayos X a diferencia de los efectos de radiación actinica. En conformidad, lesión de radiación es usada en este reporte para significar lesión debida solamente a radiación ionizanda.

Según observaciones japonesas, los síntomas primarios de los pacientes que sufrieron de lesión de radiación parecieron mucho a los síntomas observados de pacientes que reciben roentgenoterapia, así como también ésas observadas en animales experimentales que reciben dosises grandes de rayos X. Los síntomas importantes que fueron reportados por los Japoneses y observados por las autoridades americanas fueron depilación (perdida de pelo), Petequias (flujo de sangre en la piel), y otras menafastaciones de hemorragia, lesiones orofaringeas (inflamación de la boca y garganta), vomitando, diarrea, y fiebre.

Depilación fue uno de los descubrimientos más obvia y espectacular. La apariencia del paciente depilado fue típica. La corona fue implicada más que los lados, y en muchas instancias la semejanza a una tonsura de un monje fue impresionante. En casos extremos el pelo fue perdido totalmente. En algunos casos, recrecimiento de pelo comenzó 50 días después de los bombardeos. Curiosamente, depilación de pelo otro que el pelo sobre el cuerocabelludo fue extremamente inusual.

Petequias y otras manifestaciones de hemorragia fueron descubrimientos impresionantes. El flujo de sangre comenzó regularmente en las ensillas y fue evidente pronto de todas fuentes posibles en los que fueron afectados más gravemente. Petequias aparecieron sobre extremidades y sobre puntos de compresión. Equimosises grandes (hemorragias debajo la piel) se desarrollaron alrededor de punciones de agujas, y lesiones sanadas parcialmente se debilitaron y sangraron mucho. Hemorragias retinas ocurrieron en muchos pacientes. El tiempo para sangradura y coagulación fue prolongado. Las plaquetas (coagulación de sangre) fueron característicamente reducidas en números.

Nausea y vómito aparecieron dentro de algunas horas después de la explosión fueron reportados frecuentemente por los Japoneses. Regularmente subsidió por la mañana siguiente, aunque a veces duró para dos o tres días. Vomitando no fue reportado infrecuentemente y fue observado durante el transcurso de síntomas más tardes, aunque a estos tiempos aparentemente en relación con la otra manifestación de reacciones sistemáticas asociadas con infección.

Diarrea de grados variantes de severidad fue reportada y observada. En los casos más graves, fue frecuentemente sangrienta. Por razones que no son claras, la diarrea en algunos casos fue muy persistente.

Lesiones de las encías, y de la membrana oral mucosa, y de la garganta fueron observadas. Las áreas afectadas encrecieron rojo fuerte, entonces violácea en color; y en muchas instancias ulceraciones y necrosis (colapso de tejido) siguieron. Recuentos sanguíneos hechos y ordenados de nuevo por los Japoneses, así como recuentos hechos por el Grupo del Distrito de Ingenieros de Manhattan, de estos pacientes mostraron regularmente leucopenia (recuento sanguíneo bajo de glóbulos blancos). En casos extremos el recuento sanguíneo de glóbulos blancos fue bajo 1.000 (recuento regular es cerca 7.000). En conexión con la leucopenia y las lesiones orofaringeas, una variedad de otros procesos infectos fue vista. Lesiones y quemaduras que sanaron adecuadamente supuraron y grave necrosis ocurrió. Al mismo tiempo, ulceraciones similares fueron observadas a la faringe, tripas, y en el caso de hembras, los genitales. Fiebre acompañó estas lesiones usualmente.

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