ACTO TERCERO
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ESCENA PRIMERA
Pedro, Bernal, Martín y Lorenzo, dentro
PEDRO
¡Fuera digo! No haya más.
LORENZO
¡Ay, que me ha descalabrado!
MARTÍN
Con el cántaro le ha dado.
BERNAL
¡Lavado, Lorenzo, vas! 1840
LORENZO
Esto ¿se puede sufrir?
PEDRO
Llévale á curar, Bernal.
LORENZO
¡Vive Cristo, que la tal!... (Salen.)
MARTÍN
No lo acabes de decir.
PEDRO
No queda lacayo en ser 1845 Donde esta mujer está.
MARTÍN
Bravas bofetadas da.
PEDRO
Dos mozas azotó ayer.
BERNAL
¡Ea, ea! Que no es nada.
ESCENA II
Doña María, Leonor.—Dichos
DOÑA MARÍA
¡Pícaro! ¿Pellizco á mí? 1850 ¡Fuera, digo!
LEONOR
¿Estás en ti?
LORENZO
¡Á mí, Isabel, cantarada! ¡Voto á el hijo de la mar!
DOÑA MARÍA
Llegue el lacayo gallina.
PEDRO
Daga trae en la pretina. 1855
DOÑA MARÍA
Y aun enseñada á matar. Llegue el barbado, y daréle Dos mohadas á la usanza De mi tierra, por la panza, Y hará el puñal lo que suele. 1860
LORENZO
¡Mataréla!
PEDRO
Estoy aquí Á pagar de mi dinero.
LORENZO
Pues con él haberlas quiero, Aunque es mujer para mí.
PEDRO
¡Miente!
LORENZO
Véngase conmigo. 1865 (Vanse los hombres.)
ESCENA III
Doña María, Leonor
LEONOR
¡Buenos van, desafiados!
DOÑA MARÍA
¡Qué diferentes cuidados Me da, Leonor, mi enemigo!
LEONOR
¿No le has visto más?
DOÑA MARÍA
Ayer.
LEONOR
Alegre quisiera hallarte, 1870 Porque te alcanzara parte De mi contento y placer. Ya Martín se determina, Y nos queremos casar: Mira que nos has de honrar, 1875 Y que has de ser la madrina.
DOÑA MARÍA
Estoy desacomodada Del indiano; que si no, Yo lo hiciera: aquí me dió Su casa una amiga honrada, 1880 Donde de prestado estoy.
LEONOR
Mi Señora te dará Vestidos: vamos allá; Que pienso que ha de ser hoy.
DOÑA MARÍA
Tendré vergüenza de vella. 1885
LEONOR
Anda; que te quiere bien, Y sé que tiene también Gusto de que hables con ella.
DOÑA MARÍA
Vamos, y de aquí á tu casa Te diré lo que pasó 1890 En el río.
LEONOR
No fuí yo; Que mujer que ya se casa, Ha de mostrar más recato Del que solía tener.
DOÑA MARÍA
Es achaque; voy por ver 1895 Aquel caballero ingrato. Fuimos Teresa, Juana y Catalina, El sábado, Leonor, á Manzanares: Si bien yo melancólica y mohina De darme este don Juan tantos pesares. 1900 De tu dueño las partes imagina; Que cuando en su valor, Leonor, repares, Presumirás, pues no me he vuelto loca, Que soy muy necia ó mi afición es poca. Tomé el jabón con tanto desvarío 1905 Para lavar de un bárbaro despojos, Que hasta los paños me llevaba el río, Mayor con la creciente de mis ojos. Cantaban otras con alegre brío, Y yo, Leonor, lloraba mis enojos: 1910 Lavaba con lo mesmo que lloraba, Y al aire de suspiros lo enjugaba. Bajaba el sol al agua trasparente, Y, el claro rostro en púrpura bañado, Las nubes ilustraba de occidente 1915 De aquel vario color tornasolado; Cuando, despierta ya del accidente, Saqué la ropa, y de uno y otro lado, Asiendo los extremos, la torcimos, Y á entapizar los tendederos fuimos. 1920 Quedando pues por los menudos ganchos Las camisas y sábanas tendidas, Salieron cuatro mozas de sus ranchos, En todo la ribera conocidas; Luego, de angostos pies y de hombros anchos, 1925 Bigotes altos, perdonando vidas, Cuatro mozos: no hablé; que fuera mengua, Estando triste el alma, hablar la lengua. Tocó, Leonor, Juanilla el instrumento Que con cuadrada forma en poco pino, 1930 Despide alegre cuanto humilde acento, Cubierto de templado pergamino; Á cuyo son, que retumbaba el viento, Cantaba de un ingenio peregrino, En seguidillas, con destreza extraña, 1935 Pensamientos que envidia Italia á España. Bailaron luego hilando castañetas Lorenza y Justa y un galán barbero Que mira á Inés, haciendo más corvetas Que el Conde ayer en el caballo overo. 1940 ¡Oh celos! todos sois venganza y tretas, Pues porque ví bajar el caballero Que adora de tu dueño la belleza, No le quise alegrar con mi tristeza. Entré en el baile con desgaire y brío, 1945 Que, admirándole ninfas y mozuelos, «¡Vítor!» dijeron, celebrando el mío: Y era que amor bailaba con los celos. Estando en esto, el contrapuesto río Se mueve á ver dos ángeles, dos cielos, 1950 Que á la Casa del Campo (Dios los guarde) Iban á ser auroras por la tarde. ¿No has visto á el agua, al súbito granizo Esparcirse el ganado en campo ameno Ó volar escuadrón espantadizo 1955 De las palomas, en oyendo el trueno? Pues de la misma suerte se deshizo El cerco bailador, de amantes lleno, En oyendo que honraban la campaña Felipe y Isabel, gloria de España. 1960 ¿No has visto en un jardín de varias flores La primavera en cuadros retratada, Que por la variedad de las colores, Aun no tienen color determinada, Y en medio ninfas provocando amores? 1965 Pues así se mostraba dilatada La escuadra hermosa de las damas bellas, Flores las galas y las ninfas ellas. Yo, que estaba arrobada, les decía Á los reyes de España: «Dios os guarde, 1970 Y extienda vuestra heroica monarquía Del clima helado á el que se abrasa y arde;» Cuando veo que dice: «Isabel mía,» Á mi lado don Juan; y tan cobarde Me hallé á los ecos de su voz, que luego 1975 Fué hielo el corazón, las venas fuego. «Traidor, respondo, tus iguales mira; Que yo soy una pobre labradora.» Y diciendo y haciendo, envuelta en ira, Sigo la puente, y me arrepiento agora: 1980 Verdad es que le siento que suspira Tal vez desde la noche hasta el aurora; Mas recelo, si va á decir verdades, Lo que se sigue á celos y amistades. (Vanse.)
ESCENA IV
Sala en casa de doña Ana.
Doña María, Leonor; después, Doña Ana y Juana
LEONOR
Á mi casa hemos llegado: 1985 Después, que no puedo agora, Porque viene mi Señora, Te diré lo que ha pasado Por los celos en los dos. (Salen doña Ana y Juana.)
DOÑA ANA
¿Ésta dices?
JUANA
Ésta es. 1990
DOÑA MARÍA
Dadme, Señora, los pies.
DOÑA ANA
Isabel, guárdela Dios. ¿Qué se ofrece por acá?
DOÑA MARÍA
Quiéreme hacer su madrina Leonor, que no me imagina 1995 Desacomodada ya.
DOÑA ANA
¿No está ya con el indiano?
DOÑA MARÍA
No, Señora.
DOÑA ANA
Pues ¿por qué?
DOÑA MARÍA
Cierto atrevimiento fué, De hombre al fin; pero fué en vano. 2000
DOÑA ANA
¿Cómo, cómo, por mi vida?
DOÑA MARÍA
Pudiera estar satisfecho De mi honor y de mi pecho: De mi honor por bien nacida, De mi pecho porque, habiendo 2005 Entrado por los balcones Una noche tres ladrones, Que ya le estaban pidiendo Las llaves, tomé su espada, Y aunque ya se defendieron, 2010 Por la ventana salieron, Y esto á pura cuchillada. Pero obligándole á amor Lo que pudiera á respeto, Me llamó una noche, á efeto 2015 De no respetar mi honor. Que le descalzase fué La invención: llego á su cama, Donde sentado me llama, Y humilde le descalcé. 2020 Pero echándome los brazos, Tan descortés procedió, Que á arrojarle me obligó Donde le hiciera pedazos. Mas de aquellos desatinos 2025 Sus zapatos me vengaron, Cuyas voces despertaron La mitad de los vecinos. Y aunque culpando el rigor, Poniéndose de por medio, 2030 Celebraron el remedio Para quitarle el amor.
DOÑA ANA
Notable debes de ser. Cierto que te tengo amor.
JUANA
Es el servicio mejor 2035 Y la más limpia mujer De cuantas andan aquí. Ruégale que esté contigo.
DOÑA ANA
¿No querrás estar conmigo, Isabel?
DOÑA MARÍA
Señora, sí. 2040
DOÑA ANA
¿Qué sabes hacer?
DOÑA MARÍA
Lavar, Masar, cocer y traer Agua.
DOÑA ANA
¿No sabrás coser?
DOÑA MARÍA
Bien sé coser y labrar.
DOÑA ANA
Pues eso será mejor. 2045 Manto y tocas te daré.
DOÑA MARÍA
Señora, yo no sabré Servir de dueña de honor. Éste es un hábito agora De cierta desdicha mía, 2050 Que vos sabréis algún día. (Vase.)
JUANA
Aquí está don Juan, Señora.
ESCENA V
Don Juan, Martín.—Doña Ana, Leonor, Juana
DON JUAN
Siempre soy embajador. El Conde os pide licencia, Y dice que de su ausencia 2055 Fué causa vuestro rigor; Que tratáis tan mal su amor, Que ya toma por partido, En la caza divertido, Solicitar á su daño 2060 Una manera de engaño Que á los dos parezca olvido: Á vos excusando el veros, Y á él, Señora, el cansaros. Pero no quiere engañaros 2065 Ni olvidarse de quereros: Visitaros y ofenderos Es fuerza para serviros. Esto me manda deciros: Mirad si le dais licencia; 2070 Que le cuesta vuestra ausencia Cuantos instantes, suspiros.
DOÑA ANA
Vos venís en ocasión Que os he hecho un gran servicio: Á lo menos es indicio 2075 De ésta mi loca pasión. Mirad en qué obligación Os pone el haber traído Á mi casa quien ha sido Lo que tanto habéis amado; 2080 Que os quiero ver obligado, Pues no puedo agradecido. Volved los ojos, veréis Á Isabel, que viene aquí, No para servirme á mí, 2085 Sino á que vos la mandéis; Que no quiero que os canséis En buscarla en fuente ó prado. Mirad si estáis obligado, Y cómo he sabido hacer 2090 Que vos me vengáis á ver, No como hasta aquí, forzado.
DON JUAN
De vuestra queja os prometo Que es el Conde, mi señor, La causa, cuyo valor 2095 Únicamente respeto; Porque ¿cuál hombre discreto No conociera y amara De vuestra belleza rara La divina perfección, 2100 Y el discurso á la razón, Y á vos el alma negara? Con esto la puse en quien La misma desigualdad Disculpe la voluntad, 2105 Para no quereros bien. Mas no me pidáis que os den Gracias de haberla traído Mis ojos; que antes ha sido Para no poderla ver, 2110 Pues testigo habéis de ser, Y yo menos atrevido.
ESCENA VI
El Conde.—Dichos
CONDE
Tanto la licencia tarda, Que sin ella vengo á veros.
DOÑA ANA
Conde, mi señor, disculpa. 2115 De ausencia de tanto tiempo.— Llega una silla, Isabel.
DON JUAN
Aquí me estaban riñendo Tu ausencia.
CONDE
¡Buena criada! Y nueva; que no me acuerdo 2120 Haberla visto otra vez.
DOÑA ANA
¡Buena cara, gentil cuerpo! ¿No es muy linda?
CONDE
¡Sí, por Dios!
DOÑA ANA
De que os agrade me huelgo; Que es la dama de don Juan. 2125
CONDE
Si es así el entendimiento, Disculpa tiene mi primo. Verla más de espacio quiero.— Pasad, Señora, adelante, ¿De dónde sois?
DOÑA MARÍA
No sé cierto; 2130 Porque ha mucho que no soy.
CONDE
Partes en la moza veo, Que en otro traje pudieran, Con el donaire y aseo, Dar, fuera de vuestros ojos, 2135 Á muchos envidia y celos. Mi primo es tan singular, Que por bizarría ha puesto Las preferencias del gusto En tan bajos fundamentos. 2140
MARTÍN
Á mí responder me toca. Perdónenme si me atrevo, Por el honor del fregado, La opinión del lavadero, Del cántaro y el jabón; 2145 Que más de cuatro manteos, De ésos con esteras de oro, Cubren algunos defetos.
DOÑA ANA
Cásase Martín agora Con mi Leonor, y por eso 2150 Siente que vueseñoría Haga de don Juan desprecio.
DON JUAN
¡Dar en el pobre don Juan!
CONDE
Huélgome del casamiento. Y ¿seréis vos la madrina? 2155 Porque ser padrino quiero.
DOÑA ANA
No, Señor, que es Isabel; Que pienso que ha mucho tiempo Que ella y Leonor son amigas.
CONDE
Pues tócale de derecho 2160 Ser el padrino á don Juan.
DON JUAN
Basta; que estáis de concierto Todos contra mí. Pues vaya; Que el ser el padrino aceto.
CONDE
¿Cómo calla la madrina? 2165
DOÑA MARÍA
Señor, corto entendimiento Presto se ataja, y más donde Hay tantos y tan discretos. Allá en mi lugar un día Un muchacho en un jumento 2170 Llevaba una labradora, Y perdonad, que iba en pelo. «Hazte allá, que le maltratas,» Iba la madre diciendo; Y tanto hacia atrás se hizo, 2175 Que dió el muchacho en el suelo. Díjole: «¿Cómo caíste?» Y disculpóse diciendo: «Madre, acabóseme el asno.» Así yo, que hablando veo 2180 Á tan discretos señores, Hago atrás mi entendimiento, Hasta que he venido á dar Con el silencio en el suelo.
MARTÍN (ap.)
Tomen lo que se han ganado. 2185
DOÑA MARÍA
Es el Conde muy discreto, Y la señora doña Ana Un ángel; pues yo ¿qué puedo Decir que no sea ignorancia?
DOÑA ANA
Ahora bien, Señor, hablemos 2190 De la ausencia destos días. Ya me olvidáis, ya me quejo De vos al pasado amor.
CONDE
Negocios son, os prometo, Que me han tenido ocupado 2195 Por un notable suceso. Mató en Ronda cierta dama Guzmán y Portocarrero, Cuyo padre con el duque De Medina tiene deudo, 2200 Un caballero su amante.
DOÑA ANA
¿Con qué ocasión? ¿Fueron celos?
CONDE
Desagraviando á su padre De un bofetón, porque el viejo No estaba para las armas. 2205
DOÑA ANA
¡Gran valor!
DON JUAN
¡Valiente esfuerzo! Diera por ver á esa dama Toda cuanta hacienda tengo.
DOÑA MARÍA (ap.)
Turbada estoy, encubrir Puedo apenas lo que siento. 2210
CONDE
Al fin, perdonó la parte, Poniéndose de por medio, Entre deudos de unos y otros, Muchos nobles caballeros. Con esto me ha escrito el Duque, 2215 Por el mismo parentesco, Alcance el perdón del Rey; Lo que hoy, Señora, se ha hecho. Mándame también buscalla, Si entre tantos extranjeros 2220 Alguna nueva se hallase, Siendo esta corte su centro. Mirad si estoy disculpado; Y porque me voy con esto, Vendré, Señora, á la noche, 2225 Si me dais licencia, á veros.
DOÑA ANA
Id con Dios; volvé á la noche.
CONDE
Si haré, encanto de Babel.— Quedáos con vuestra Isabel; (Á don Juan.) Que yo me voy en el coche. 2230 (Vanse el Conde, doña Ana y los criados.)
ESCENA VII
Doña María, Don Juan
DON JUAN
Alegre, Isabel, estás, Que ya el cántaro dejaste, Pues con la fe le mudaste, Y con el alma, que es más. Que desde que te la dí, 2235 De cántaro la tenía, Pues pienso que se decía Este proverbio por mí. Nunca quisiste trocar, Cuando yo lo deseaba, 2240 Al hábito que te daba El que ya quieres dejar. Si cuando yo te rogué, Hábito honrado tomaras, La voluntad disculparas, 2245 Que baja en tus prendas fué. Si el venir aquí son celos, Pensando que así me guardas, Son, Isabel, sombras pardas En ofensa de tus cielos. 2250 ¿Qué guarda de más valor, Isabel, que tu hermosura, Si ella misma te asegura Que merece tanto amor? ¡Vive Dios, que te he querido, 2255 Y te quiero y te querré, Con tanta firmeza y fe, Que vive mi amor corrido De no vencer tu rigor, Siendo tú tan desigual! 2260
DOÑA MARÍA
Quien siente bien no habla mal; Que para tener valor Con que poder igualaros, Aunque de vuestro apellido Príncipes haya tenido 2265 Italia y Francia tan raros, Sóbrame á mí el ser mujer; Pero si de vuestro engaño Á los dos resulta daño, Desengaño habrá de ser. 2270 No estoy contenta de estar Donde, con hacer mudanza Del hábito, mi esperanza Aspire á mejor lugar. Ni menos estoy celosa, 2275 Ni os guardo, aunque os he querido; Que en este humilde vestido Hay un alma generosa, Tan soberbia y arrogante, Que el cántaro que dejé, 2280 Un cielo en mis hombros fué, Como el que sustenta Atlante. Yo os quiero bien, aunque soy De naturaleza esquiva; Pero hay otro amor que priva, 2285 Por quien os dejo y me voy. No os dé pena; que os prometo Que no hay nieve tan helada; Pero he nacido obligada Á su amor y á su respeto. 2290 No puedo hacer más por vos Que decir que os he querido: En fe de lo cual os pido, Y del amor de los dos, Que una cosa hagáis por mí. 2295
DON JUAN
¿Como ausentarte, mi bien? Después de tanto desdén, ¿Esto merezco de ti?
DOÑA MARÍA
No excuso, aunque lo sintáis, Este camino.
DON JUAN
Isabel, 2300 ¿Qué dices?
DOÑA MARÍA
Que para él Esta joya me vendáis. Diamantes son: claro está Que justa sospecha diera Si á vender diamantes fuera 2305 Mujer que á la fuente va; Que con lo que ella valiere, Podré á mi casa llegar.
DON JUAN
Cuando pensaba esperar, Quiere amor que desespere. 2310 ¡Notable desdicha mía! ¡Tristes nuevas! ¿Quién amó Con la fortuna que yo? Mas ¿quién, sino yo, podía? Tened la joya y la mano, 2315 Que entrambas diamantes son, Si es la mina un corazón Tan firme como tirano; Que cuando forzosa sea Vuestra partida, no soy 2320 Hombre tan vil...
DOÑA MARÍA
Si no os doy La joya, don Juan, no crea Vuestro pecho liberal Obligarme con dinero; Que, pues de vos no lo quiero, 2325 Bien creeréis que me está mal. ¡Oh, qué habréis imaginado De cosas, después que visteis La joya! Aunque no tuvisteis Culpa de haberlas pensado, 2330 Pues yo os he dado ocasión.
DON JUAN
Cuando yo, Isabel, pensara Tal bajeza, imaginara Prendas que más altas son De las que tenéis, bastantes 2335 Á abonaros; cuando fuera Hurto, mayor le creyera, Si fueran almas, diamantes. Algo sospecho encubierto, Isabel; y en duda igual, 2340 Que sois mujer principal Tengo por mayor acierto. Que desde el punto que os ví Con el cántaro, Isabel, Echó amor suertes en él 2345 Para vos y para mí. Vos salisteis diferente De lo que aquí publicáis, Y yo sin dicha si os vais, Para que yo muera ausente. 2350 ¿Quién sois, hermosa Isabel? Porque cántaro y diamantes Son dos cosas muy distantes; Que hay mucha bajeza en él, Y en vos mucho entendimiento, 2355 Mucha hermosura y valor, Mucho respeto al honor, Que es más encarecimiento. La verdad se encubre en vano; Que como al que ayer traía 2360 Guantes de ámbar, otro día, Le quedó oliendo la mano; Así, quien señora fué, Trae aquel olor consigo, Aunque del ámbar que digo, 2365 Reliquias muestre por fe.
DOÑA MARÍA
No os canséis en prevenciones; Que yo no os he de engañar.
ESCENA VIII
Leonor.—Dichos
LEONOR
¿Cuándo piensas acabar, Isabel, tantas razones? 2370 Vente á vestir y á vestirme; Que mi señora te llama.
DOÑA MARÍA
Voy á ponerme de dama.
DON JUAN
¿Volverás?
DOÑA MARÍA
Á despedirme. (Vanse los dos.)
ESCENA IX
DON JUAN
¿Qué confusión es ésta que levanta 2375 Amor en mis sentidos nuevamente, Que á tales pensamientos adelanta Mi dulce cuanto bárbaro accidente? Así el cautivo en la cadena canta, Así engañado se entretiene, ausente, 2380 De vanas esperanzas, que algún día Verá la patria en que vivir solía. No con menos temor, menos sosiego, Tímido ruiseñor su esposa llama, Á quien el plomo en círculos de fuego 2385 Quitó la amada vida en verde rama, Que mi confuso pensamiento ciego En noche obscura los engaños ama, Esperando que llegue con el día La muerta luz de la esperanza mía. 2390 Mas ¿cómo puede haber tales engaños? Cómo pensar mi amor que la belleza No puede haber nacido en viles paños, Si pudo la fealdad en la nobleza? Así, para mayores desengaños, 2395 Mostró por variedad naturaleza De un espino la flor candida, hermosa, Y vestida de púrpura la rosa. Que darme yo á entender que la hermosura Que ví llevar un cántaro á la fuente, 2400 Por engastar el barro en nieve pura Del cristal de una mano trasparente, No pudo proceder de sangre obscura, Y nacer entendida humildemente, Es vano error, pues siempre amando veo 2405 Calificar bajezas el deseo. Pues ¿quién será Isabel, locura mía, Con hermosura y prendas celestiales? ¡Oh! ¿cuándo resistió tanta porfía La bajeza de humildes naturales? 2410 No ha de pasar sin que lo sepa el día. Industrias hay; y si por dicha iguales Somos los dos, como mi amor desea, Tu cántaro, Isabel, mi dote sea. No te pienses partir, si por ventura 2415 No lo quieres fingir para matarme; Que ya no tiene estado mi locura Que yo pueda perderte y tú dejarme; Que si tienes nobleza y hermosura, Del cántaro por armas pienso honrarme; 2420 Que con el premio con que ya se trata, Amor le volverá de barro en plata. (Vase.)
ESCENA X
Calle.
Martín, Pedro
PEDRO
Martín, en esta ocasión Me habéis desfavorecido: Quejoso estoy y ofendido. 2425
MARTÍN
Pedro, no tenéis razón; Que el Conde gusta que sea Padrino con Isabel.
PEDRO
Ensancharáse con él Cuando á su lado se vea. 2430 Yo sé que si me casara, Padrino os hiciera á vos.
MARTÍN
Yo no pude más, por Dios.
PEDRO
Pedro ¿también no la honrara? ¿No tengo cueras y sayos, 2435 Capas, calzas, que por yerro Quedaron en su destierro Vinculadas en lacayos? Pues ¡por el agua de Dios, Aunque poca me ha cabido, 2440 Que soy yo tan bien nacido!...
MARTÍN
¿Quién pudiera como vos Honrarme con Isabel?
PEDRO
¿Hay hidalgo en Mondoñedo Que pueda, como yo puedo, 2445 Volver la silla á el dosel?
MARTÍN
Dejad el enojo ya; Y pues que sois entendido, Decidme si acierto ha sido Casarme.
PEDRO
Pues claro está; 2450 Que es muy honrada Leonor, Aunque pide más caudal La talega de la sal, Que anda el tiempo á el rededor. Mas queriendo el Conde bien 2455 Á doña Ana, por Leonor Os hará siempre favor, Y ella ayudará también De su parte á vuestra casa.
MARTÍN
Pues con eso pasaremos. 2460
PEDRO
¿Quién queréis que convidemos?
MARTÍN
No lo excusa quien se casa. Á Rodríguez lo primero, Á Galindo y á Butrón, Á Lorenzo y á Ramón, 2465 Y á Pierres, buen compañero.
PEDRO
Haced llevar un menudo; Que no hay hueso que dejar.
MARTÍN
Eso es darles de cenar.
PEDRO
En esta ocasión no dudo 2470 De que tendrán los señores Arriba gran colación.
MARTÍN
Por allá conservas son Y confites de colores.
PEDRO
Lobos de marca mayor 2475 Tendremos en cantidad.
MARTÍN
Pedro, ésa es enfermedad Que no ha menester doctor. (Vanse.)
ESCENA XI
Sala en casa de doña Ana.
Doña Ana, Don Juan
DON JUAN
Yo pienso que es condición, Y no amor, vuestra porfía. 2480
DOÑA ANA
Y ¿quién sin amor podía Sufrir tanta sinrazón?
DON JUAN
No es sinrazón la ocasión Que me fuerza á no querer Lo que del Conde ha de ser. 2485
ESCENA XII
El Conde, que se queda escuchando sin que le vean.— Dichos.
CONDE (ap.)
Necios celos me han traído De un deudo amigo fingido Y de una ingrata mujer.
DON JUAN
Cuando no os quisiera bien El Conde, mil almas fueran 2490 Las que estos ojos os dieran.
DOÑA ANA
¡Oh, mal haya el Conde, amén!
CONDE (ap.)
Don Juan la muestra desdén, Y ella á don Juan solicita.
DOÑA ANA
Con oro en mármol escrita 2495 Tiene el amor una ley, Que como absoluto rey, No hay traición que no permita. Demás, que esto no es traición; Que nunca yo quise al Conde. 2500
CONDE (ap.)
En lo que agora responde Conoceré su intención.
DON JUAN
Ninguna loca afición Que se haya visto ni escrito, Ha disculpado el delito 2505 Del amigo; que el valor Es resistir á el amor, Y vencer á el apetito. Que yo con vos me casara Es sin duda, si pudiera. 2510
DOÑA ANA
Y ¿si el Conde lo quisiera, Y aun él mismo os lo mandara?
DON JUAN
Entonces es cosa clara; Mas cierta podéis estar Que no me lo ha de mandar. 2515 Y así, me voy; que no quiero Dar á tan gran caballero Ni sospecha ni pesar.
CONDE
Detente.
DON JUAN
Si habéis oído Lo que ya sospecho aquí, 2520 Pienso que estaréis de mí Seguro y agradecido.
CONDE
Todo lo tengo entendido; Y si por quereros bien Trata mi amor con desdén 2525 Doña Ana, no ha sido culpa, Porque sois vos la disculpa, Y mi desdicha también. Dice que sabe de mí Que os mandaré que os caséis: 2530 Dice bien, y vos lo haréis, Porque yo os lo mando así. Que á saber, cuando la ví, Que os tenía tanto amor, No la amara; aunque en rigor 2535 Fué engañado pensamiento Que con tal entendimiento No escogiese lo mejor.
DON JUAN
Aunque á Alejandro imitéis En darme lo que estimáis, 2540 Ni como Apeles me halláis, Ni enamorado me veis, Ni vos mandarme podéis Que sea lo que no fuí; Pues cuando pudiera aquí 2545 Ser lo que no puede ser, No quisiera yo querer Á quien os deja por mí.
DOÑA ANA
Quedo, quedo; que no soy Tan del Conde, que me dé, 2550 Ni tan de don Juan, que esté Menos contenta ayer que hoy. Libre, á mí misma me doy, Y daré luego, si quiero, Á un honrado caballero 2555 Mujer y cien mil ducados, Sin suegros y sin cuñados, Que es otro tanto dinero.
ESCENA XIII
Doña María, de madrina y muy bizarra, con Leonor, de la mano; Martín, Pedro, Lorenzo, Bernal y otros Lacayos, muy galanes; acompañamiento de Mujeres de la boda, Músicos.
MÚSICOS (cantan)
En la villa de Madrid Leonor y Martín se casan: Corren toros y juegan cañas.2560
MARTÍN
¡Mala letra para novios!
PEDRO
Pues ¿no os agrada la letra?
MARTÍN
Correr toros y casarme Paréceme á los que llevan 2565 Pronósticos para el año Dos meses antes que venga.
CONDE
Gallarda viene la novia; Pero quien no conociera Á Isabel, imaginara, 2570 Viéndola grave y compuesta, Que era mujer principal.
DOÑA ANA
Juzgarse puede por ella Cuánto las galas importan, Cuánto adorna la riqueza. 2575
CONDE
¡Qué perdido está don Juan!
DOÑA ANA
¡Qué admirado la contempla!
CONDE
Por Dios, que tiene disculpa De estimarla y de quererla; Que la gravedad fingida 2580 Parece tan verdadera, Que, á no conocerla yo Y saber sus bajas prendas, Hiciera un alto conceto De su gallarda presencia. 2585
DON JUAN
(Para sí. Amor, si en esta mujer No está oculta la nobleza, La calidad y la sangre Que por lo exterior se muestra, ¿Qué es lo que quiso sin causa 2590 Hacer la naturaleza, Pues pudiendo en un cristal Guarnecido de oro y piedras, Puso en un vaso de barro Alma tan ilustre y bella? 2595 Yo estoy perdido y confuso, Doña Ana celosa de ella, El Conde suspenso, hurtando Á su gravedad respuesta. Ella se parte mañana, 2600 Diamantes me da que venda; ¿Qué tienen que ver diamantes Con la fingida bajeza? Pues ¿he de quedar así, Amor, sin alma y sin ella? 2605 ¿No alcanza el ingenio industria? No suele en dudosas pruebas, Por las inciertas mentiras, Hallarse verdades ciertas? Ahora bien; no ha de partirse 2610 Isabel sin que se entienda Si en exteriores tan graves Hay algún alma secreta.) Conde, el más alto poder Que reconoce la tierra, 2615 El cetro, la monarquía, La corona, la grandeza Del mayor rey de los hombres, Todas las historias cuentan, Todos los sabios afirman, 2620 Todos los ejemplos muestran Que es amor; pues siendo así, Y que ninguno lo niega, Que yo por amor me case, Que yo por amor me pierda, 2625 No es justo que á nadie admire, Pues cuantos viven confiesan Que es amor una pasión Incapaz de resistencia. Yo no soy mármol, si bien 2630 No soy yo quien me gobierna; Que obedecen á Isabel Mis sentidos y potencias. Cuando esto en público digo, No quiero que nadie pueda 2635 Contradecirme el casarme, Pues hoy me caso con ella. Sed testigos que le doy La mano.
CONDE
¿Qué furia es ésta?
DOÑA ANA
Loco se ha vuelto don Juan.2640
CONDE
¡Vive Dios, que si es de veras, Que antes os quite la vida Que permitir tal bajeza! ¡Hola! Criados, echad Esta mujer hechicera 2645 Por un corredor, matadla.
DON JUAN
Ninguno, infames, se atreva; Que le daré de estocadas.
CONDE
Un hombre de vuestras prendas ¡Quiere infamar su linaje! 2650
DON JUAN
¡Ay Dios! Su bajeza es cierta, Pues calla en esta ocasión. Ya no es posible que pueda Ser más de lo que parece.
CONDE
¿Con cien mil ducados deja 2655 Un hombre loco mujer, Que me casara con ella, Si amor me hubiera tenido?
DOÑA MARÍA
Quedo, Conde; que me pesa De que me deis ocasión 2660 De hablar.
DON JUAN (ap.)
¡Ay Dios! ¡Si ya llega Algún desengaño mío!
DOÑA MARÍA
No está la boda tan hecha Como os parece, Señor; Porque falta que yo quiera. 2665 Para igualar a don Juan, ¿Bastaba ser vuestra deuda Y del duque de Medina?
CONDE
Bastaba, si verdad fuera.
DOÑA MARÍA
¿Quién fué la dama de Ronda 2670 Que mató, por la defensa De su padre, un caballero, Cuyo perdón se concierta Por vos, y que vos buscáis?
CONDE
Doña María, á quien deban 2675 Respeto cuantas historias Y hechos de mujeres cuentan.
DOÑA MARÍA
Pues yo soy doña María, Que por andar encubierta...
DON JUAN
No prosigas relaciones, 2680 Porque son personas necias, Que en noche de desposados Hasta las doce se quedan. Dame tu mano y tus brazos.
MARTÍN
Leonor, á escuras nos dejan. 2685 Los padrinos son los novios.
DOÑA ANA
Justo será que lo sean El Conde y doña Ana.
CONDE
Aquí Puso fin á la comedia Quien, si perdiere este pleito, 2690 Apela á Mil y Quinientas. Mil y quinientas ha escrito: Bien es que perdón merezca.