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Historia de Venezuela, Tomo I

CAPITULO TERCERO

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Como Antoño Sedeño, prosiguiendo su jornada, marcho la tierra adentro y murio, y en su lugar fueron nonbrados por los soldados Rreynoso y Losada para el govierno de la gente.

Acauado el disuarate del llicenciado Frias y su gente, Antoño Sedeño se quedo con el juez y con su capitan Sandoual y con los otros principales que tenian en prisiones, y a la demas gentalla[553] como dije, los ynuio desnudos a la costa, que fue gran uentura no matallos yndios[554], a lo menos vsaron con hellos los uarbaros naturales de aquellas prouincias de mas uezindad que sus propios hermanos y como señores, y aun deuio de ser la yntencion de Sedeño entregar estos soldados a los yndios para que los matasen, pues los ynbiaua de la forma dicha y sin armas, porque no se tuuiese en Cubagua noticia de la tirania de quel auia usado con el juez que el Audiencia rreal auia ynuiado; y luego[555] se apresto Sedeño con su gente para meterse o caminar la tierra adentro, a partes donde no lo pudiesen facilmente hallar aunque lo buscasen, y aunquestaua tan confiado en sus capitanes y soldados y gente que consigo lleuaua, que todos moririan en su defenssa y pondrian por el la uida, no quiso ponerse en semejante condicion, pues podia la fortuna en un punto mouer los animos de todos a que si uiesen zerca de si algun canpo que en fuercas y poder se les ygualase, amenazandolos con la ynfamia de traicion y tirania, totalmente lo desanpararian por conseruar en sus personas esta honrra de lealtad de su condicion.

Era tan largo y generoso Antoño Sedeño, que con la mucha y desmedida largueza que en el dar con todos generalmente vsaua, que no auia soldado que no lo tuuiese en las entrañas y le paresciese que hera poco perder la uida por el, porque le acontecio[556] vn solo capote con que andaua cuuierto, quitarselo dencima y dallo a vn soldado que con necesidad le pedia una camisa o rropa uieja para cubrir y abrigar sus carnes del frio. Mas la consideracion que con todo esto tubo Sedeño, no fue tan en vano como algunos parescera, porque aunque dadiuas quebrantan peñas, la honrra y el temor propio puede mucho mas que todas las dadiuas, pues en nuestro tienpo, pocos años a vimos que Francisco Hernandez Giron, aviendo de comun consentimiento de algunas rrepublicas y gentes que se le llegaron en las prouincias del Cuzco, tomando las armas contra su Rrey y señor y usando de todas las[557] y franquezas que otro Capitan de su posible podia vsar, sus mas principales amigos, temiendo perder las uidas y queriendo rrestaurar las honrras, las quales les heran prometidas de parte del Rrey, le negaron y desmanpararon[558] quando mas prospero estaua, y asi fue desuaratado y muerto.

Sedeño, como honbre auisado y bien considerado, cogitaua todas las cosas rreferidas, y asi, no queriendo esperar mas en aquella prouincia, por no uer otra vez rrostro a rrostro gente del Rrey, se metio la tierra adentro, con proposito de buscar y descubrir las prouincias de Meta, que siendo tal como se decian, no dexaria de ser perdonado del delito cometido; pero todos sus desinios fueron ataxados con que despues de auer caminado con su canpo y gente algunos dias en demanda de su noticia de Meta, permitio Dios que muriese hinchado de ciertas yeruas poncoñosas que una esclaua suya le auia dado, y tan pauperrimo que con auer poseido arta cantidad de bienes tenporales, no le hallaron vna sauana con que podello enterrar; y aunque algunos tuuieron a gran uirtud esto, los que bien lo miraren hallaron que fue prodigalidad, porque el auerse tan largamente con los soldados Sedeño no manaua de caridad sino de anuicion y codizia de mandar, para con aquella su largueza atrahellos a si y lleuallos a tierras rremotas y apartadas donde pudiese ser señor absoluto dellos; y esto la yspiriencia nos lo mostro en el propio, pues vn poco de tienpo que estubo en la isla Trenidad, en dos uezes con algunos soldados, se auia y ouo tan rrigurosa y asperamente con ellos, que la vna uez se amotinaron contra hel, y la otra le dieron ocasion a que se saliese de la isla por uerse fuera de su mando.

Murio en vn balle o prouincia que se dezia o dijo de Tiznados, nonbre puesto por los españoles a causa de que las gentes de aquella prouincia todos traian los rrostros pintados de ciertas sajaduras que hen ellos se hazian, haziendose y sacandose alguna sangre, sobre la qual ponian tizne o carbon molido y zumo de yerua mora, y quedaban las pinturas señaladas sienpre. Desta manera de galania usan algunas naciones de galanias[559] de moros de la costa de Uerueria, y aun de la tierra adentro de azerca.

Muerto Sedeño, luego los Capitanes y soldados determinaron de hazer junta y elegir caueza o capitan que los rrigiese y gouernasen. Venian entre las demas gentes dos caualleros de solar conocidos, que aunque manceuos y de poca hedad, sus uirtudes obligaron a toda la conpañia que los nonbrasen por cavezas. El vno hera Pedro de Rreynoso, hijo del señor de Autillo[560], en Castilla la Vieja, y el otro Diego de Losada, hijo del señor del Rreinegro. Al Rreynoso, por ser de mas hedad, nonbraron por su Capitan general, y a Diego de Losada pos Maestre de Canpo. Acetaron los cargos por auer sido elegidos de comun consentimiento, y comencaronlos a vsar en gracia y amistad de todos, y gouernando prudentemente su canpo, despues de auer descansado algunos dias en el lugar donde Antoño Sedeño murio, prosiguieron su jornada con proposito de dar fin a hella o perder en la demanda las uidas(A).

NOTAS AL CAPITULO III

(A) Diego de Losada, al que algunos han creído gallego, era hijo segundo del señor de Ríonegro, y nació en el pueblo de este nombre, en una casa situada frente al santuario de Nuestra Señora de Carballeda, en la provincia de Zamora; pero no se tienen noticias de su juventud, y hasta se desconoce quiénes fueron sus padres, pues no ha podido averiguarlo su biógrafo, el capuchino fray Froilán de Rionegro, el cual, eu su obra El fundador de Caracas Don Diego de Losada (Caracas, 1914), tiene que entregarse á conjeturas acerca de la ascendencia del ilustre caudillo.

No se sabe por qué se hallaba en Puerto Rico cuando Sedeño alistó gente para la jornada de la Trinidad; lo cierto es que formó parte de los soldados que á las órdenes del capitán Bautista se embarcaron para ir á explorar el río Meta, y que á la muerte de Sedeño, siendo aún joven, fué elegido por los propios soldados como uno de sus caudillos. Demuestra esto la fama que ya habia adquirido, y, en efecto, todos los historiadores le hacen objeto de grandes elogios.

Castellanos, en sus Varones ilustres le llama

«Capitán valeroso y esforzado Varón en guerra y paz de gran recato Gran hombre de á caballo y agraciado.»

Oviedo y Baños escribe que «fué de gallarda disposición y amable trato, muy reposado y medido en sus acciones, de una conversación muy agradable y naturalmente cortesano, propiedades que le granjearon siempre la dicha de ser bien quisto». Pérez de Tolosa, al hablar de él, dice «es un caballero de cerca de Benavente, muy esforzado», y en nuestros días, Serrano y Sanz lo ha calificado de uno de los capitanes más ilustres que hubo en América en el siglo XVI.

Como más adelante se ha de hablar más largamente de Don Diego de Losada, al dar cuenta de la fundación de Santiago de León de Caracas, y de cómo, tras grandes esfuerzos, sometió á los yndios capitaneados por el heroico Guaicaipuro, sirvan estas lineas como antecedentes de lo que en su lugar se dirá.

Notes in this chapter

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