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Historia de América desde sus tiempos más remotos hasta nuestros días, tomo II

Note 1 — TERCERA ÉPOCA CONQUISTAS

Reading edition

Véase tomo I, capítulo III de esta obra.

[2] Nueva Geografía Universal.—América Boreal, pág. 244.

[3] Ibidem, pág. 243.

[4] Ernest Gagnon, Chansons populaires du Canadá.

[5] Reclus, Geografía Universal.—América Boreal, pág. 23.

[6] Samuel de Champlain (1567-1635) nació en Brogage (Charenta inferior).

[7] Francis Parkman, The Jesuits in North-América.

[8] También concedió el Gobierno a la Compañía el monopolio perpetuo del comercio de pieles, y por quince años el de todo otro comercio.

[9] Los Estados Unidos de la América del Norte, pág. 34.—Historia Universal de Oncken, tomo XII.

[10] Véase capítulo XXV del primer tomo.

[11] Idem, capítulo XXVI

[12] Véase la descripción de la Florida en la Colección de documentos inéditos del Archivo de Indias, tomo V, págs. 532-546.—Memoria de las cosas y costa y indios de la Florida, etc. Colección de Muñoz, tomo LXXXIX.

[13] Los Estados Unidos de la América del Norte, pág. 3.—Historia Universal, de Oncken, tomo XII.

[14] Véase Colec. de doc. inéd., etc., tomo VIII, págs. 537-574.

[15] Torres Campos, España en California, Conferencia dada en el Ateneo de Madrid el 17 de mayo 1892, pág. 35.

[16] Ibidem, pág. 52.

[17] Pocahontas y su marido pasaron a Inglaterra, donde fueron obsequiados, mereciendo aquélla la señalada distinción de ser recibida en la corte. Tuvo un hijo y ella murió el año 1617. Hónranse descender de Pocahontas distinguidas familias de Virginia.

[18] Oton Hopp, Los Estados Unidos de la América del Norte, pág. 7.

[19] Desde el citado año no cesó el comercio de carne humana. Si primeramente se limitó a la compra de negros, después se extendió a los blancos. Prisioneros de guerra, tanto escoceses como irlandeses, se vendieron durante la centuria xvii en Virginia. Diferenciábanse los esclavos negros de los blancos en que los primeros no recobraban su libertad mientras no fuesen manumitidos por sus amos y los segundos podían rescatarse de la esclavitud. La pronta introducción de la esclavitud en Virginia y en todos los Estados del Sur se debe a la necesidad de brazos para cultivar el tabaco en las grandes haciendas o latifundios, mientras en los Estados del Norte el clima obligaba al agricultor a dedicarse al cultivo de pequeñas propiedades a modo de alquerías.

[20] Allá por el año 1582 los puritanos se separaron de la Iglesia oficial (anglicana), formando una secta aparte, que no reconocía más autoridad eclesiástica que la Biblia e intentaba restablecer la sencillez primitiva del cristianismo. Fundaron comunidades en Escocia e Inglaterra, cuya organización era democrática; distinguiéronse por su severa moralidad y por la rectitud en todas sus acciones.

[21] Historia de los Estados Unidos, tom. IV, pág. 26.

[22] Op., cit., pág. 14.

[23] Nueva Amsterdam cambió el nombre por el de Nueva York, en el año 1664.

[24] El sucesor de Minnewit en Nueva Amsterdam fué Wonter von Tiviller, a éste sucedió Kieft (1637-1647), y después Pedro Stuyvesant (1647-1664).

[25] Spencer, Hist. de los Estados Unidos, tomo I, pág. 75.

[26] Ernesto Oton Hopp, Los Estados Unidos de la América del Norte, págs. 16 y 17.

[27] Nació Penn en Londres el 1644. Era hijo del almirante que conquistó para Inglaterra la isla de Jamaica y peleó en la guerra marítima contra Holanda. El duque de York (después Jacobo II) fué padrino del niño Guillermo en el acto del bautismo. A los quince años ingresó en la Universidad de Oxford, dándose a conocer por su severidad de costumbres y por su resistencia a cumplir ciertos actos religiosos. Convirtióse a la secta cuákera.

El cuákero no quería iglesias, ni sacerdotes, ni culto exterior; huía de los litigios y detestaba la guerra; amaba la sencillez y practicaba la caridad.

No pudo conseguir su padre, aunque lo intentó varias veces, que su hijo se presentara en la corte y frecuentara la alta sociedad.

Dedicóse a propagar sus doctrinas religiosas, recorriendo ciudades y aldeas, pronunciando discursos y publicando folletos. A petición del obispo de Londres, por haber publicado el folleto intitulado The sandy foundation shaken (Los cimientos de arena conmovidos), fué encerrado en la Torre el año 1668; y durante los siete meses de su prisión escribió otro que llamó No cross no crown (Sin la cruz no hay corona), que vió la luz el 1669.

Reconciliáronse padre e hijo cuando el primero se convenció de las profundas convicciones del segundo. El padre, en su lecho de muerte (1670), hubo de decir: «Hijo mío, si tú y tus amigos continuais firmes viviendo y predicando conforme a vuestros sencillos principios, acabareis por hacer desaparecer para siempre toda clerecía.» Casóse el año 1672 con Julia Springett. Oprimidos y vejados los cuákeros, dirigieron sus miradas, como los puritanos, a la América del Norte. La secta hizo muchos prosélitos en varias colonias, merced a la propaganda de Fox, fundador de aquella doctrina religiosa, el cual recorrió desde Rhode-Island hasta la Carolina. Bastará decir que en 1677 los cuákeros redactaron una constitución para Nueva Jersey; el 1678 contaba la colonia 400 habitantes, y el 1681 se verificó la primera asamblea legislativa.

[28] Historia de la Luisiana, vol. I, pág. 28.

[29] Herrera, Década II, libro III, capítulo XII.

[30] Marina era—según Bernal Díaz del Castillo—hija del cacique de Oluta, pasando luego a ser esclava del cacique de Tabasco, y después, ora por venta, ora por despojo, vino a parar al poder de Cortés. Su nombre era Mallinalli Tenépal y vulgarmente la llamaban la Malinche.

[31] Solís, Conquista de la Nueva España, lib. I, cap. XXI, págs. 71 y 72.

[32] Op. cit., lib. II, cap. X, pág. 113.

[33] Solís, Ob. cit., lib. II. cap. XIII, pág. 127.

[34] Relación, etc., Colec. de doc. para la Hist. de México, publicada por García Icazbalceta, tomo II, pág. 563.

[35] No se olvide que Cortés con los pilotos y marineros de su destruída armada había aumentado su ejército en más de 100 hombres.

[36] Otros dicen Xacacingo.

[37] Relación de Andrés de Tapia, Ibidem, páginas 569 y 570.

[38] Andrés de Tapia. Ibidem, pág. 564.

[39] Chitrula escribe Tapia.

[40] Ob. cit., lib. III, cap. VI, pág. 197.

[41] Ibidem, lib. III, cap. VII, pág. 204. Parécenos excesivo el número.

[42] Ob. cit., libro III, cap. IX, pág. 213.

[43] Ob. cit., libro III. cap. IX, pág. 216.

[44] Década II, lib. VIII, cap. IX.

[45] Ob. cit., lib. III, cap XX, pág. 278.

[46] Solís, ob. cit., lib. IV, cap. XV, pág. 367.

[47] Herrera, Década II, lib. X, cap. X. Debió ser enterrado en el monte de Chapultepeque.

[48] Ob. cit., lib. IV, cap. XV, pág. 369.

[49] Dos hijos que le asistieron en sus últimos momentos fueron muertos por los mejicanos; dos o tres hijas se casaron con españoles y se convirtieron al catolicismo. El principal de los hijos se redujo también a la religión católica y tomó el nombre de Pedro en el bautismo. Era hijo de una de las reinas, natural de la provincia de Tula, la cual, a imitación de don Pedro, se bautizó y se llamó desde entonces doña María de Niagua Suchil.—Solís, Ob. cit., lib. IV, cap. XV, pág. 371.

[50] Otros le llamaban Cuitlahuactzin.

[51] Otros le llaman Guatimocin.

[52] Ob. cit., lib. V, cap. XIX, págs. 510 y 511.

[53] Ob. cit., lib. V, cap. XXII, pág. 530.

[54] Herrera, Década III, libro II, capítulo VII.

[55] «La primera vez—escribe León Pinelo—que se nombra Nueva España es en una cédula de 10 de octubre de 1522, en que se da licencia para pasar a ella a los que quisieren, porque antes se llamaba Youcatán, Coloacán y Uloa.» Academia de la Historia.—Indice general de los papeles del Consejo de Indias, fol. 314.

[56] Arch. hist.º nacional.—Ced. indico de Ayala, letra D.

[57] Arch. hist. nac., tomo XXXIV, núm. 237, págs. 267 v.ª á 274 v.ª.

[58] Cedulario indico, tomo I, pág. 178.

[59] Véase Cedulario indico, tomo VIII, núm. 190, págs. 129-131

[60] Murió en el año 1522.

[61] Documentos inéditos relativos al descubrimiento, etc., tomo XXVI, págs. 298-351.

[62] Don Quijote de la Mancha, parte 2.ª, cap. VIII.

[63] Colec. de doc. inéd., etc., tomo XII, págs. 381-383.

[64] Se ignora el año de su nacimiento; sólo puede afirmarse que nació antes de 1468.

[65] Véase Archivo de la Duquesa de Fernán Nuñez, inventario del Ducado de Montellano, índice del Adelantamiento del Yucatán, legajo 438 y siguientes.

[66] «Noticioso el Rey (Carlos V) de haber formado (una población) los Españoles Christianos entre las provincias de Cholula y Tlaxcala, con el nombre de Puebla de los Angeles, y queriendo ennoblecerla, para animar a que otros fuessen a habitarla, mandó se intitulasse Ciudad de los Angeles, relevando a sus vecinos del derecho de Alcabala por término de 30 años. Céd. de 20 de marzo de 1532. Vid. tom. 8 de ellas, fol. 377 v.º, núm. 461»[66a].

[66a] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra P, tomo II, núm. 13.

[67] Cedulario indico, tom. IX, núm. 53, págs. 45 y 46.

[68] Ibidem, núm. 75, págs. 59 y 59 v.ª

[69] Ibidem, núm. 76, págs. 59 v.ª y 60.

[70] En una carta de Alvarado a Cortés, se lee: Determiné quemar a los señores; y más abajo añade: para el bien y sosiego de esta tierra, yo los quemé y mandé quemar la ciudad... Colección de Barcia.

[71] Los cronistas españoles hacen un solo personaje de los dos príncipes cakchiqueles y le dan el nombre de Sinacan.

[72] Milla, Historia de la América central, tomo I, pág. 93.

[73] Segunda carta de Alvarado a Cortés.—Colección de Barcia.

[74] Proceso de residencia en el año 1529 contra Pedro de Alvarado. México, 1847.

[75] Remesal y otros cronistas antiguos, como también historiadores modernos, dicen, con error manifiesto, que la primera ciudad de Guatemala se fundó en Almolonga.

[76] Llegó el citado año de 1527.

[77] Década III, lib. V, capítulo X.

[78] Ibidem.

[79] Década III, lib. V, cap. XI.

[80] Libro de Actas del Ayuntamiento de Guatemala, sesión del 6 de mayo de MDXXV años. Juarros y otros escritores afirman que la fundación de San Salvador no se verificó hasta abril de 1528.

[81] El nombre del país se debe—según se dice—a las honduras o fondos que los primeros pobladores hallaron en sus costas. Cuando salieron a tierra llana, exclamaron: ¡Bendito sea Dios, que hemos salido de estas Honduras!

[82] Herrera, Década IV, lib. VII, cap. IV.

[83] Década V, lib. I, cap. X.

[84] Véase Herrera, Década VI, lib. I, cap IX.

[85] Década VI, lib. VII, cap. IV.

[86] Década VI, lib. VII, cap. IV.

[87] Tomo I, cap. XXIX.

[88] Década VI, lib. VII, cap. IV.

[89] Herrera, Década IV, libro IX, capítulo XV.

[90] Herrera, Década VI, libro I, capítulo VIII.

[91] Colec. de doc. inéd., etc., tomo VII.

[92] Véase capítulo XXIII del tomo I.

[93] Enciclopedia Universal Ilustrada, tomo XV, pág. 1.208.

[94] A la sazón el ducado de Veragua quedó separado de Castilla del Oro.

[95] Herrera, Década II, lib. IV, cap. IX.

[96] Recuérdese que en el año 1534 Felipe Gutiérrez fué nombrado gobernador de Veragua, cuyos límites eran «desde donde se acaban los de la gobernación de Castilla del Oro, llamada Tierra Firme, y fueron señalados a Pedrarias Dávila y a Pedro de los Ríos, gobernadores que fueron de la dicha provincia, hasta el cabo de Gracias a Dios.» Un pleito contra la corona por D. Diego Colón, hijo del Almirante D. Cristóbal (comenzado en 1508 y terminado en 1537) se resolvió, adjudicándose a D. Luis Colón un territorio de 25 leguas en cuadro desde el río Belén al Occidente y Sur. En nuestros días la República de Costa Rica intentó probar que el ducado de Veragua estuvo incluído durante la dominación española en dicho Estado, sosteniendo lo contrario la República de Colombia y decidiendo la cuestión en contra de las pretensiones de Costa Rica el Presidente de la República francesa.

[97] De esta campaña se tratará en el capítulo XV de este tomo.

[98] Tanta fué su tristeza, que en adelante no quiso ser conocida sino con dicho nombre.

[99] Reclus, América Central, pág. 688.

[100] Ibidem.

[101] El 19 de noviembre de 1493 tomó el Almirante tierra en la ensenada de Mayagüez, y de la misma isla se hizo a la vela dicho Almirante el 22 de noviembre de aquel año.

[102] Ya por la mucha riqueza de oro que se halló en ella, ya porque el puerto era bueno, cerrado y seguro de tormentas.

[103] Década I, libro VII, capítulo XIII.

[104] Véase esta expedición en el tomo I, capítulo XXVI.

[105] Geografía Universal, América Central, México, etc., pág. 732.

[106] Murió de Coronel en Navarra.

[107] Véase tomo I, cap. XXVI.

[108] Véase tomo I, cap. XXIX.

[109] Parece cosa probada que el encargado de suministrar los fondos era el licenciado Gaspar de Espinosa, residente a la sazón en Panamá, pues Luque sólo tenía la representación del mencionado Espinosa. Veáse Prescott, Hist. del Perú, tom. I, pág. 233.

[110] Historia general, Década III, lib. VIII, cap. XIII.

[111] Anales, M. S., año 1527.

[112] Ya sabemos que los españoles llamaban orejones a los indios pertenecientes a la nobleza.

[113] Prescott, Hist. del Perú, tomo I, págs. 269 y 270.

[114] Ob. cit.

[115] Padre Naharro, Relación sumaria, M. S.

[116] Felipillo hizo importante papel en la historia de sucesos posteriores.

[117] Véase Herrera, Década IV. lib. VI, capítulo V.

[118] Ibidem.

[119] Hist. de las Indias, M. S., parte III, lib. VIII, cap. I.

[120] Véase Pedro Pizarro, Descub. y Conq., M. S.

[121] Robertson dice que murió en 1529, y otros que en 1523.

[122] Garcilaso, Com. Real, parte I, lib. IX, cap. XXXVII.

[123] Esto resulta de una petición en que se solicitaban ciertas inmunidades, remitida a España en 1603, y firmada por 567 indios de la raza real de los Incas (Ibid. parte III, lib. IX, cap. XI). Oviedo dice que Huayna Capac dejó cien hijos e hijas, y que la mayor parte de ellos vivían aún cuando él escribía, Historia de las Indias, M. S., parte III. lib. VIII, cap. IX. Del mismo modo haremos notar que por Real cédula de 9 de mayo de 1545, habiendo sido informado S. M. de los buenos servicios de D. Cristóbal Tupac Inca, hijo de Huayna Capac, señor natural que fué de las provincias del Perú, y deseando darle a conocer el aprecio que le merecían sus lealtades, le concedió un escudo dividido en dos partes, y puesto en una de ellas una águila negra rabipante en campo de oro con dos palmas verdes a los lados, y debajo un tigre, y encima de él una borla colorada como tenía su hermano Atabalipa, y a los lados del tigre dos culebras coronadas de oro en campo azul y por orla Ave María, y entre letra y letra una cruz dorada, y por timbre un yelmo cerrado y por divisa una águila negra rapante con tres colas, y dependencia de follajes de azul y oro. Archivo histórico nacional. Cedulario indico de Ayala, letra A, tomo II, documento 6.

[124] En vano hemos buscado alguna confirmación de este cuento en Oviedo, Sarmiento, Xerez, Cieza de León, Zárate, Pedro Pizarro, Gomara, que todos vivían en aquella época y tenían a su disposición todos los medios posibles de averiguar la verdad: y todos, debemos añadir, estaban dispuestos a hacer severa justicia a las malas propensiones del monarca indio.

[125] Carta de Hern. Pizarro, M. S.

[126] Relación del primer descubrimiento, M. S.

[127] Naharro, Relación sumaria, M. S.

[128] Xerez. Conq. del Perú, ap. Barcia, tomo III, pág. 198.

[129] Pedro Pizarro, Descub. y Conq., M. S.

[130] Pedro Pizarro y Xerez así lo dicen.

[131] Pedro Pizarro. Descub. y Conq., M. S.

[132] Instruc. del Inca Titucussi. M. S.—Herrera dice que murieron dos mil. Década V. lib. II. cap. XI.

[133] «Se matan cada día 150». Xerez. Conq. del Perú. ap. Barcia. tom. III, pág. 202.

[134] El oro de la suma total ascendió a 1.326.539 pesos o castellanos, y la plata a 51.610 marcos, suma que representaba por entonces en España tanto como en el día otra tres ó cuatro veces mayor.

[135] Historia de las Indias, M. S., parte III, lib. VIII, cap. XXXII.

[136] Naharro, Relación sumaria, M. S.

[137] Ob. cit., tom. I., pág. 461.

[138] Cieza de León, Crónica, cap. XCI.

[139] Historia del Perú, tom. I, pág. 468.

[140] Ob. cit., tom. I, págs. 468 y 469.

[141] Rel., ap. Ramusio, tom. III, fol. 409.

[142] El número de tropas era de 500 hombres bien armados y le acompañaba el piloto Juan Fernández.

[143] Decía Alvarado que la suma recibida no alcanzaba a cubrir los gastos de la expedición, a la vez que Almagro aseguraba que los buques y el armamento se habían pagado tres veces más de lo que valían.

[144] Dispuso el Rey que Alvarado fuese sometido a juicio por la Audiencia de México, la cual dió la comisión al licenciado Alfonso de Maldonado; pero él se fugó a Honduras, fundó nuevas colonias y se embarcó para España. Habiendo justificado su conducta en la corte, volvió a Honduras, cuya provincia agregó a su gobierno.

[145] Véase Libro primero de Cabildos de Lima, parte 1.ª, págs. 1-15. Año 1888.

[146] Sacra Cesarea Catholica Real Magestad. Yo llegué á este puerto de Sanlúcar oy miercoles á catorce de henero, de la Nueva Castilla, ques la tierra que por mandado de Vuestra Magestad, fué á conquistar é governar Francisco Pizarro.

Vengo á ynformar á Vuestra Magestad de lo que fasta agora se á fecho en su servycio en aquella tierra. Traygo para Vuestra Magestad de sus quintos cien mill castellanos y cinco mill marcos de plata: vienen en cántaros é ollas, é otras prendas que son de ver.

Suplico á V. M. que sea servido de mandar que la Casa de Contratacion de Sevilla no ponga ympedimiento ninguno, porques cosa que fasta oy no se ha visto en Indias otro semejante ni creo que lo hay en poder de ningun Príncipe.

Nuestro Señor la vida é Real Estado de Vuestra Magestad por largos tiempos guarde é acreciente con muy mayores Reinos é Señoríos. Deste puerto de Sanlúcar, á catorce de henero de mill é quynientos é treinta é cuatro años. De Vuestra Sacra, Cesarea, Catholica Magestad. Humilde criado é servidor que los Reales pies é manos de Vuestra Magestad besa.—Hernando Pizarro.

El Rey.

Nuestros Ofyciales de la Casa de la Contratacion de las Indias que rresyden en la Ciudad de Sevilla: por cartas de los del Nuestro Consejo de las Indias é de Hernando Pizarro, hermano de Francisco Pizarro, Gobernador de la Provincia del Perú, E seydo avisado como a llegado de la dicha Provyncia en salvamento, al puerto de Sanlúcar, é que trae para Nos cien mill castellanos é cinco mill marcos de plata en cántaros é ollas é otras piezas: é pues ya estara todo en esa Casa, como quiera que quisiera verlo todo, pero por dylacion que abrá en traerlo é ser tan largo el camino. Me a parescido que bastará, por aber algunas piezas ansí de oro como de plata, de las más estrañas, é que todo lo demás se faga moneda.

Por ende Yo vos Encargo é Mando, que luego ansí el oro como la plata, fagais facer moneda, é como E dicho, queden algunas piezas de las mas estrañas é de poco peso, de las quales Me ymbiad particular rrelacion por donde se pueda entender bien de la manera que son é lo que cada una dellas pesa: é entregallas al dicho Pizarro para que las traiga: é las otras, como E dicho, proveereis que se fagan moneda.—De Calatayud á veinte e uno de henero de mill é quinientos é treinta é cuatro años.—Yo el Rey.—Refrendada del Comendador mayor é señalada de Carvaxal, Xuarez, Beltran é Bernal. Libro primero de Cabildos de Lima. Parte Tercera, págs. 127 y 128.

[147] El original del contrato se halla en el Archivo de Simancas, y una copia de él en Prescott. Ob. cit., tomo II, págs. 465-469.

[148] M. S.

[149] No de Marqués de los Atabillos (una provincia del Perú), ni de las Charcas, como dicen algunos historiadores. El título de Marqués concedido fué sin denominación, si bien, en una carta del Emperador, del 10 de octubre de 1537, se le ofrece nombrar de las tierras que eligiese en una de las provincias del Callao ó de los Atabillos. Uno de los párrafos de la dicha carta copiamos á continuación: «En lo que nos suplicais que teniendo respeto a lo que nos habeis servido vos, haga merced de alguna cantidad de tierras en la provincia del Callao o de los Atabillos, con título, acatando lo que Nos habeis servido y la fidelidad y limpieza con que habeis gobernado y gobernais esa tierra, y el celo que a las cosas de nuestro real servicio y real hacienda teneis de que estoy certificado, he habido por bien de vos hacer merced de veinte mil vasallos en esa provincia con título de Marqués. Y porque no se tiene relacion de la parte donde se os podrán señalar que a vos os estuviese bien, envío a mandar a Don Fray Vicente Valverde, obispo del Cuzco, y a nuestros oficiales de esa provincia que me informen de ello, como vereis por las cédulas que van con ésta. Solicitareis que con brevedad se haga, para que venida, Yo vos mande el título y la provision de la dicha merced, y entre tanto llamareis Marqués como yo os lo escribo, que por no saber el nombre que tendrá la tierra que se os dará, no se envía ahora el dicho título. Libro Primero de Cabildos de Lima. Segunda parte, pág. 161.

[150] Historia de las Indias, parte III, lib. VIII, cap. XVII, M. S.

[151] Pedro Pizarro, Descub. y Conq., M. S.

[152] En la parroquia de San Ginés y en el derruido templo de San Antonio del Prado, se erigieron altares á la citada Virgen de Capocavana.

[153] Conquista i Pob. del Perú, M. S. Oviedo, que disculpa las crueldades con la excusa de la necesidad, dice que fué necesario este castigo, añadiendo que después de realizado se podía mandar un mensajero de un extremo a otro del país sin temor de que le maltratasen. Hist. de las Indias, parte III, lib. IX, cap. IV. M. S.

[154] Historia de Méjico, tomo II, pág. 78.

[155] Conq. i poblacion del Pirú. M. S.

[156] El total de las fuerzas de Almagro ascendía a unos 500 hombres.

[157] Se refiere a la sublevación del inca Manco.

[158] Libro I de Cabildos de Lima, parte tercera, págs. 217 y 218.

[159] Ibidem, pág. 219.

[160] Véase Comisión conferida al obispo D. F. Tomás de Berlanga para demarcar las gobernaciones de Pizarro y Almagro. Libro primero de Cabildos de Lima. Parte 3.ª, págs. 167 y 168.—1888.

[161] Libro Primero de Cabildos de Lima. Parte primera, págs. 152 y 153. 1888.

[162] Pedro Pizarro y otros escritores creen que Gonzalo Pizarro, con fuerzas considerables, quiso apoderarse del Mariscal, y no realizó su proyecto porque se opuso a ello el Gobernador. Descubrimiento e Conquista, M. S.

[163] Libro primero de Cabildos de Lima. Parte tercera. Págs. 174-178.—1888.

[164] Carta al Emperador, M. S.

[165] Hist. de las Indias, parte III, libro VIII, cap. XXI, M. S.

[166] No seis semanas, como escribe Prescott. Descubrimiento y conquista del Perú, tomo II, página 94.

[167] Libro primero de Cabildos de Lima. Parte tercera, pág. 183.—1888.

[168] Herrera, Hist. General, Dec. VI, lib. III, cap. IX.

[169] Herrera, ob. cit., Década VI, lib. V, cap. I.

[170] Fray Vicente de Valverde, nombrado obispo del Cuzco, presentó las bulas y reales cédulas referentes a su episcopado al Cabildo de Lima, presidido por Francisco Pizarro, el 2 de abril de 1538. También presentó «una provisión del señor arzobispo de Sevilla en que le comete que sea inquisidor destas partes». Libro primero de Cabildos de Lima, parte primera, p. 181, 1888.

[171] Herrera, Historia general, Década VI, lib. VI, cap. III.

[172] Ibidem, cap. IX.

[173] Ibidem, cap. VII.

[174] Carta de Espinall, M. S.

[175] A la sazón, «noticioso el Rey (Carlos I) de la grande escasez de ella (leña) que havia en las Provincias del Perú, especialmente en los llanos, y que si no se acudiesse, vendría á ser inhabitable aquella tierra Mandó al Gobernador dispusiesse que los que tuviessen Indios encomendados, plantassen dentro de breve término, y en los Lugares mas convenientes, Arboles, y saaces, segun la calidad de la tierra y los Indios que cada uno tuviesse, procurando sobre todo que estos no fuessen en ello maltratados.» Ced. de 22 de noviembre de 1539.—Vid. tomo 9 de ellas, folio 140 b.º, núm. 257[175a].

[175a] Archivo histórico nacional.—Cedulario indico de Ayala, letra L, núm. 10.

[176] De ella se trató en el tomo I, capítulo XXIX de esta obra.

[177] Herrera, Hist. general, Década VII, libro III, cap. XIV.

[178] Pedro Pizarro, Descub. y Conq., M. S.

[179] Herrera, Década VI, lib. X, cap. VI.

[180] Ob. cit.

[181] Ibidem., Déc. VI, lib. X. cap. VII.

[182] Zárate, Conq. del Perú, lib. IV, cap. XVIII.

[183] Palabras del capitán Francisco de Carbajal acerca de la información que en favor de Vaca de Castro se hizo en el Cuzco, el año 1543. M. S.

[184] Zárate, Conquista del Perú, lib. IV, cap. I.

[185] Carta del cabildo de Arequipa al Emperador, M. S.

[186] Prescott, ob. cit., tomo II, págs. 202 y 203.

[187] Ob. cit., tomo II, pág. 209.

[188] Suprimióse en cambio la Audiencia de Panamá.

[189] Biblioteca particular de S. M. el Rey de España. Cédula de 9 de mayo de 1545. Vid. tomo V de ellas, fol. 72 n.º 67.

[190] Geografía unversal. América del Sur, pág. 597 y 598.

[191] No ha prevalecido la denominación de Nueva Toledo, ni la de Nueva Extremadura que se dió a Chile, como tampoco la de Nueva España a México y la de Nueva Castilla al Perú.

[192] Colec. de doc. inéd. relativos al descubrimiento, etc. Tomo IV, págs. 5-69.

[193] Ibidem, pág. 53.

[194] Belzar, escriben otros.

[195] Archivo general de Indias en Sevilla. Est. 1, caj. 1, leg. 1/27, ramo 12: Descubrimientos, descripciones y poblaciones tocantes al nuevo reino de Granada, años de 1526 a 1591.—Gil Fortoul. Historia Constitucional de Venezuela, tomo I, págs. 4 y 5.

[196] Germania, pág. 210.

[197] Scherr, Germania, pág. 210.

[198] Década V, lib. II. cap. II.

[199] Durante nueve años no cesaron los Welser de solicitar de la corte la renovación de sus privilegios, decidiéndose al fin el 13 de abril de 1556, que no tenían derecho a nombrar Gobernador, puesto que dejaron de cumplir algunas cláusulas de la capitulación.

[200] En las provincias de Cumaná, Margarita, Guayana, Maracaibo y Mérida sólo hubo gobernadores; en la de Caracas el Gobernador adquirió el título de capitán general, extendiéndose su autoridad a todo el territorio venezolano desde 1777.

[201] Tres veces cambiaron de sitio sus vecinos, estableciéndose por fin (1570) donde a la sazón se levanta la ciudad. Nadie ignora que las primeras casas que se construían entonces eran de maderas atadas con bejucos; después, si el sitio parecía seguro, los habitantes levantaban casas de tapia y las cubrían con teja.

[202] Oviedo y Baños, Historia de Venezuela, tomo I, pág. 325.

[203] Baralt, Resumen de la Hist. de Venezuela, Hist. Antigua, págs. 203 y 204.

[204] Bernáldez fué gobernador interino desde 1562 a 1563; Alonso Manzanedo desde 1563 a 1564, y Bernáldez (segunda vez) desde 1564 a 1565.

[205] Ibidem, p. 208.

[206] En el año 1585 cambió el nombre de Nueva Córdoba por el de Santa Inés de Cumaná.

[207] En el año 1613 el obispo Fray Juan de Bohorques marchó a la Ciudad de Caracas, quedando en Coro el cabildo eclesiástico, que también se trasladó en 1636 por orden del obispo D. Juan López Agurto de la Mata.

[208] Baralt, ob. cit., pág. 256.

[209] Además de las poblaciones ya citadas, se fundaron otras que habían de tener mucha importancia, ora por el número de sus habitantes, ora como centros mercantiles. San Cristóbal por Juan de Maldonado (1561); Nueva Zamora o Maracaibo por Alonso Pacheco (1571): el Espíritu Santo de la grita por Francisco de Cázares (1576); Altamira de Cázares por Andrés Varela (1577); Victoria por Francisco Loreto (1595), etc.

[210] Castellanos, Elegías, 2.ª parte, Introducción.

[211] Nueva Geografía Universal, América del Sur, pág. 199.

[212] Enciclopedia Universal Ilustrada, tom. XIV, pág. 156.

[213] Cédula de 24 de abril de 1533.—Vid. tom. 9 de ellas, fol. 47 v.º, núm. 59.

[214] Colec. de doc. inéd., etc., tomo XXII, págs. 406-433.

[215] Entre ellos el más importante es la relación escrita por el mismo conquistador, cuyo original se ha perdido; pero que copió en gran parte el cronista Fernández de Oviedo. Quesada—dice Oviedo—, no solamente de palabra, sino por escrito, «me mostró un gran cuaderno de sus subçesos, y lo tuve muchos dias en mi poder, y hallé en él muchas cosas de las que tengo aqui dichas en los capítulos preçedentes, y de otras que aqui se pondrán.»

[216] Provincia que se llama Nuevo Reino de Granada[216a] y actualmente Estados Unidos de Colombia. El primero que descubrió el Nuevo Reino de Granada fué el licenciado Jiménez de Quesada. Llamóse primeramente Bogotá, porque así se llamaba el rey o señor principal; después se le dió el nombre del Valle de los Alcázares; y, por último, el de Nuevo Reino de Granada, porque su descubridor era de Granada. La ciudad más principal del país es Santa Fe, donde se hallan la Chancillería y el Arzobispado. Abunda el oro, las esmeraldas finas y de gran tamaño, el algodón, etc. El rey Bogotá tenía gran majestad y era muy querido de los suyos; el número de sus mujeres llegaba á cuatrocientas. Son idólatras, pacíficos más que guerreros, y castigan mucho los pecados públicos.

[216a] Colec. de doc. inéd., etc., tomo V, págs. 529 y 530.

[217] Otros dicen que murió rico; pero cubierto de lepra. Enciclopedia Universal Ilustrada, tomo XIV, pág. 158.

[218] Espero la resurrección de los muertos. El mismo Quesada dispuso que la citada inscripción se colocase como epitafio en su sepulcro.

[219] Biblioteca particular de S. M. el Rey de España.

[220] Además de las obras impresas que hemos consultado para escribir la conquista de El Ecuador, citaremos los manuscritos siguientes: Varios documentos del Archivo de Indias, y entre los más importantes, tenemos la información hecha en Sevilla en el año 1550, por Cebrián de Calitati, en representación y nombre del Adelantado D. Sebastián de Benalcázar, cuya signatura es: 52-6-2/12. Información hecha desde 1505 a 1573, por el hijo del Adelantado D. Sebastián de Benalcázar, signatura 1-5-24/8. Varias cartas de Benalcázar a S. M. sobre que el Adelantado Andagoya impedía entrar en su gobernación. Una carta de Francisco Hernandez, teniente general de Benalcázar, al capitán Luis de Guevara sobre la muerte de Robledo, fechada en Anzerma a 26 de noviembre 1546, signatura 22-3/8-R. 3. Declaración de Pedro Santos sobre el mismo asunto. Varias informaciones, cartas y R. C.[220a].

[220a] Unos cronistas le llaman Belalcázar, otros Benalcázar y algunos Velalcázar.

[221] Véase el capítulo XXVIII del primer tomo.

[222] Véase el capitulo XXV de dicho tomo.

[223] Quesada, La Patagonia y las tierras australes del Continente americano, págs. 55 y 56.

[224] Década V, lib. IX, cap. X.

[225] Centenera, Argentina y Conquista del Río de la Plata, canto VI, pág. 53.

[226] Ibidem, pág. 460.

[227] Quesada, ob. cit. págs. 66 y 67.

[228] Ibidem.

[229] Por entonces Juan de Garay hizo construir la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz (15 Noviembre 1573.)

[230] Argentina y Conquista del Río de la Plata, canto II, pág. 11 v.ª

[231] Otros dicen que era sobrino de Sapicán.

[232] Añaden algunos cronistas que el Adelantado ordenó a los suyos que se apoderasen del primer charrúa que saliera al paso, tocándole a Aba-aihuba.

[233] Centenera, Argentina, canto XVIII—Bauzá, ob. cit., tomo I, pág. 322.

[234] La Nueva Vizcaya se hallaba comprendida entre el río Paraná y el mar.

[235] Argentina, canto XV.—Bauzá, ob. cit., tom. I, pág. 317.

[236] Por concesión real tenía derecho Ortiz de Zárate a nombrar sucesor.

[237] Centenera, Ob. cit., canto XVII, pág. 145.

[238] Hist. de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán, tomo III, pág. 125.

[239] Quesada, Ob. cit., págs. 541-550.

[240] Ob. cit., canto XXIV, pág. 200 v.ª

[241] Herrera, Década V, lib. X, cap. XV.

[242] El 15 de agosto de 1536.

[243] La tierra del otro lado del río se la denominó Banda Argentina.

[244] El obispo Laval llegó a decir que si la flota, detenida por contrarios vientos al remontar el San Lorenzo, hubiera realizado el viaje una semana antes, hubiera caído Quebec en poder de los enemigos.

[245] Véase The Canadá Year Book, 1913.

[246] Historia de los Estados Unidos, tomo I, pág. 180.

[247] Spencer, ob. cit., tomo I, págs. 222 y 223, nota.

[248] Hist. de la conspiración de Pontiac, pág. 56.

[249] Jorge Washington nació el 22 de febrero de 1722 en el Potomac, condado de Westmoreland (Virginia).

[250] Historia de los Estados Unidos, por Hildreth, vol. II, pág. 443.

[251] Gibraltar de América, se ha llamado a Quebec.

[252] Vida de Washington, vol. I, pág. 308.

[253] Lafuente. Historia de España, tomo XX, págs. 74 y 75.

[254] Véase Barros Arana, Historia de América, pág. 287.

[255] Introduction a L'Histoire du XIX^e siècle, págs. 90 y siguientes.

[256] El tratado de asiento entre las dos Majestades Católica y Británica, que consistía en encargarse la Compañía de Inglaterra de la introducción de los esclavos negros en la América española, constaba de 42 artículos y se firmó el 12 de marzo de 1713.

[257] Introduction a L'Historie du XIXe siécle, pág. 121.

[258] Hist. de América, pág. 239.

[259] La vida en la América del Norte, tomo I, pág. 7.

[260] Introducción a la Historia de los Estados Unidos, de Spencer, pág. IV.

[261] Mereció que así le llamasen por su comportamiento con los indios durante la terrible peste del año 1545.

[262] Colec. de doc. inéd. relativos al descubrimiento, conquista y colonización de América y Oceanía. Tomo II, pág. 198.

[263] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra D.

[264] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra A, tomo I, expediente 22.

[265] Archivo hist. nac.—Ced. índico de Ayala, letra D.

[266] Chichimeca, palabra de la lengua mejicana, se compone de chichi, perro, y de mecalt, soga: esto es, perro de trailla.

[267] Hist. de México, pág. 304.

[268] García Icazbalceta, Nueva Colección de documentos para la Historia de México, tomo II, pág. 298.

[269] Adiciones y enmiendas a la obra intitulada Don Fray Juan de Zumárraga, primer obispo y arzobispo de México. Estudio biográfico y bibliográfico, por Joaquín García Icazbalceta. México, 1881.

[270] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo I, pág. 192.

[271] Ced. de 23 de marzo de 1547.—Vid. tomo 9 de ellas, fol. 177 6.º núm. 299. Arch. hist.º nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra I, núm. 9.

[272] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo XI, núm. 40, págs. 27 v.ª y 28.

[273] Desde Toro y con fecha 21 de septiembre de 1551, el Príncipe, en nombre del Emperador, concedió la fundación de dicha Universidad, con todos los privilegios, franquezas, libertades y exenciones que tenía la de Salamanca.—Ced. índico, tomo XXXIV, núm. 149, págs. 166 v.ª y 167.

[274] La citada villa fué fundada en el año 1548 por Cristóbal de Oñate, Diego de Ibarra y Baltasar Temiño.

[275] Documentos para la historia de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo II, pág. 605.

[276] Hernán Cortés tuvo otro hijo, llamado también Martín, con la india Doña Marina.

[277] Asistieron el arzobispo de México y los obispos de Chapas, Tlaxcala, Yucatán, Nueva Galicia y Oaxaca. Por muerte de Quiroga, obispo de Michoacán, asistió un procurador.

[278] Joaquín García Icazbalceta, Nueva colección de documentos para la Historia de México, tomo IV, págs. 229 y 230.—México, 1892.

[279] Era hijo de Carrión de los Condes (provincia de Palencia).

[280] Colec. de documentos referentes al descubrimiento, conquista y organización de las colonias españolas en América, tomo XV, págs. 101 y siguientes.

[281] Arch. histórico nac.—Cedulario índico, tomo I, pág. 195 v.º

[282] Velasco tomó posesión de su cargo el 2 de julio de 1607.

[283] Arch. histórico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra D, expediente 36.

[284] Cedulario índico, tomo XXXI, num. 264, págs. 264-266 v.ª

[285] Nayarit fué un cacique de aquella tierra.

[286] Conservó poco tiempo dicha denominación.

[287] Boletín de la Real Academia de la Historia de Diciembre de 1916, pág. 588.

[288] Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tomo XXIV, núm. 253, págs. 285 v.ª y 286.

[289] Algunos años después Lampart fué quemado vivo.

[290] Cedulario índico, tomo IV, núm. 21, págs. 20 v.ª y 21.

[291] Memorias de los virreyes del Perú marqués de Mancera y conde de Salvatierra, publicadas por José Toribio Polo, págs. 19 y 20.—Lima, 1899.

[292] Como un hecho curioso habremos de citar que en el año 1650 murió en Cuitlaxtla Doña Catalina Erauso, la Monja Alférez, la cual huyó de un convento de San Sebastián, se vistió de hombre e hizo como soldado grandes hazañas en Chile y en el Perú.

[293] Arch. hist. nacional.—Cedulario índico, tomo XVI, núm. 293 v.º

[294] Arch. hist. nacional.—Cedulario índico, tomo XXXI, núm. 70, pág. 69 v.ª a la 71 v.ª

[295] Arch. hist. nacional.—Cedulario índico, tomo XXV, núm. 9, págs. 17 v.ª y 18.

[296] En el citado año llegó a México, de paso para su destierro de Filipinas, D. Fernando de Valenzuela, famoso privado de D.ª Mariana de Austria, madre de Carlos II. Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tomo XXVI, pág. 346 v.ª

[297] Cedulario índico de Ayala, letra D, expediente número 15.

[298] Arch. histórico nacional, Cedulario índico de Ayala, letra D.

[299] Véase Cap. XIV de este tomo.

[300] Cedulario índico, tomo III, núm. 53, págs. 101 v.ª 108.

[301] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo IX, núm. 684, pág. 683.

[302] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo X, núm. 131, pág. 70 v.ª

[303] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo XV, núm. 205, pág. 166.

[304] Ya sabemos que el decreto se firmó por Carlos III en El Pardo el 27 de febrero del citado año y se ejecutó el 1.º de abril.

[305] Cedulario índico, tom. XVI, núm. 6, pág. 7.

[306] Archivo histórico de Alcalá de Henares.—Expedientes del correo marítimo de México(1765-1773).

[307] Ibidem.

[308] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo XXXIX, núms. 36 y 37, págs. 69 v.ª a 73 v.ª

[309] Archivo de Indias.—Estado.—México.—Legajo 22 (7).

[310] Ibidem.—Leg. 2 (19).

[311] Ibidem.—Leg. 4 (42).

[312] Ibidem.—Leg. 6 (81).

[313] Ibidem.—Leg. 17 (11).

[314] Ibidem.—Leg. 9 (62).

[315] Arch. de Indias.—Estante 89.—Cajón 1.—Legajo 18. (3).

[316] Ibidem.—Legajo 18. (2).

[317] Población hoy de los Estados Unidos, en la desembocadura del Mississipí.

[318] Documentos históricos mejicanos, etc., tomo I, págs. 1-100.—México, 1910.

[319] Arch. Hist. Nac.—Estado.—Leg. 57.—E. núm. 46.

[320] Documentos históricos mejicanos, tomo II. México, 1910.

[321] Ibidem, pág. 306.

[322] Observaciones que presenta a S. M. la Junta Central, el capitán de Navío D. Juan Jabat, de regreso de su Comisión a las Islas y a la América Septentrional.—Sevilla 27 de diciembre de 1808.—Arch. Hist. Nac.—Estado.—Leg. 58-6, núm. 98.

[323] Arch. Hist. Nac.—Estado.—Leg. 54, F. núm. 100.

[324] Ibid. Leg. 57.—E. núm. 76.

[325] Arch. de Indias.—Estante 89, cajón 1, legajo 19 (19).

[326] Fué nombrado el 21 de mayo de 1547, y no tomó posesión hasta el año siguiente.

[327] Década VIII, lib. VI, cap. VII.

[328] Ibidem.

[329] Ob. cit., tomo II, pág. 181.

[330] Ibidem, pág. 185.

[331] Crónica de Guatemala, lib. XI, cap. XX.

[332] Hijo de Guillermo el Taciturno.

[333] En 1611 la Audiencia sentenció ruidoso pleito entre don Juan Guerra y Ayala, gobernador de la provincia de Honduras, y D. Fray Gaspar de Andrade, obispo de aquella diócesis.

[334] García Peláez, Mem. cap. 85.—México tuvo imprenta el 1622 y Lima el 1633.

[335] Fundóla Francisco de Córdova, cerca de un pueblo de indios llamado Salteba o Jalteba, que hoy es arrabal de dicha población.

[336] Hist. de Chiap. y Guat., libro V, cap. 35.

[337] Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tomo XI, núm. 166, págs. 151 v.ª y 152.

[338] Archivo Colonial de Guatemala, Copias de títulos y reales cédulas desde 1743 á 1748, folio 202.—Cedulario índico, tomo IX, núm. 3, págs. 6 v.ª, 7 y 8.

[339] Pleitos de Colón, tom. I, doc. núm. 12.

[340] Academia de la Historia.—Colección Muñoz, tomo XC, fol. 110.

[341] Colec. de doc. inéd. para la historia de España, tomo II, pág. 285.

[342] Academia de la Historia.—Colec. Muñoz, tomo LXXV, fol. 343.

[343] Academia de la Historia.—Colec. Muñoz, tomo LXXV, fol. 69.

[344] Pleitos de Colón, tomo II, núms. 135 y 136.

[345] Bibliografía colombina, sec. I, pág. 96.

[346] Colec. de doc. inéd. de Indias, 1.ª serie, tomo XI, pág. 153.

[347] Oviedo, Hist. general de las Indias, lib. IV, cap. VI, tomo I.

[348] Pleitos de Colón, tomo II, núms. 213, 215 y 216.

[349] Bibliografía Colombina, sec. I, págs. 143 y 148.

[350] Ced. índico, tomo XLI, núm. 180, págs. 238 y 238 v.ª

[351] Ibidem, tomo XLI, núm. 171, págs. 231 v.ª a 232 v.ª

[352] Historia de Santo Domingo, por D. V. A. E. P., pág. 29.

[353] Ced. índico, tomo XX, núm. 5, págs. 4 v.ª a 6.

[354] Archivo de Alcalá de Henares.—Expediente relativo a la influencia de la revolución francesa en Ultramar y especialmente en Santo Domingo (1791).

[355] Articulo IX del Tratado de Paz de Basilea.

[356] Archivo de Indias.—América.—Estado.—Audiencia de Caracas.—Leg. número 4.—1801 a 1803.

[357] Redactaron dicho proyecto una junta de diez diputados, siete de ellos blancos y tres mulatos.

[358] Hist. de la isla de Santo Domingo, por D. V. A. E. P., pág. 252.

[359] A Carreño sucedió interinamente D. Gaspar de Torres.

[360] Doña Mariana de Austria, madre de Carlos II, confirmó la citada concesión.

[361] Arch. hist. nacional.—Cedulario índico, tomo XLII, núm. 20, págs. 28-30

[362] Ibidem, núm. 41, págs. 62-64 v.ª

[363] Ibidem, núm. 52, pág. 73.

[364] Véase Dr. Vidal Morales, Nociones de Historia de Cuba, pág. 84.

[365] Por entonces andaba ocupado Carlos II en otras cosas. Desde Aranjuez el Rey, con fecha 6 de mayo de 1678, se dirigió al gobernador y capitán general de la Habana, diciéndole que «de los pájaros que hay en esa isla me envieis el número que os pareciere de los nombrados Turpianes o Tigres, Chambergos, Mariposas, Cardenales, Cinzontes, Gorriones y de otros cualesquier pajaritos de canto, entregándolos al general o almirante de la flota de Nueva España, para que los traiga á estos Reynos, como se lo ordeno por despacho de la fecha de este, y de los que me remitieredes me dareis cuenta. Yo el Rey.—Por mandado del Rey nuestro Señor. Don José de la Veitia Linage. Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tomo XXV, pág. 113 v.ª

[366] Cedulario índico, tomo XXV, pág. 181.

[367] Obispo de la Habana fué, hasta el año 1682, el Dr. D. Juan García de Palacios, quien «para evitar los pecados que se ocasionaban de concurrir hombres y mujeres juntos a las Estaciones y Procesiones de Jueves Santo en la noche, dispuso que las Iglesias se cerraran a las oraciones del jueves, y se abrieran el viernes al amanecer...» Ced. índ., tomo XXV, págs. 169 y 169 v.ª

[368] Fué nombrado con fecha 19 de diciembre de 1715.—Cedulario índico, tomo XXVII, núm. 25, páginas 35 y 36.

[369] Cedulario índico, tomo XXVII, núm. 26, págs. 36 v.ª y 37.

[370] Ibidem, tomo XXXI, núm. 16, pág. 11 v.ª y siguientes.

[371] Ibidem, tomo XXXI, núm. 19, págs. 18-19 v.ª

[372] Cedulario índico, tomo XXIX, núm. 126, págs. 316 v.ª a 320 v.ª

[373] Ibidem pág. 97.

[374] Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tomo XXII, núm. 218, págs. 218 y 219.

[375] España bajo el reinado de los Borbones, cap. 61.

[376] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo XXIV, núm. 1.º, págs. 1 a 3.

[377] Cedulario índico, tomo XXX, núm. 1.º, págs. 1 y 2.

[378] Arch. de Indias.—Estado.—Santo Domingo,—Leg.º 12. (84).

[379] El fundador fué el coronel Luis de Clouet, rico emigrado de Luisiana (1819.) Clouet con 40 familias estableció la colonia Fernandina de Jagua, que dió origen a la ciudad de Cienfuegos.

[380] Arch. de Indias.—Estante, 100.—Cajón, 6.—Leg.º 16 (53).

[381] Dió un total de 704.487 habitantes: 311.051 blancos, 106.494 de color, libres, y 286.942 esclavos.

[382] Colocóse junto al obelisco que D. Francisco Cagigal erigió en 1754 para consagrar aquel sitio, donde, según la tradición, se dijo la primera misa bajo una ceiba, año 1519.

[383] Ob. cit., pág. 179.

[384] Véase Guizot, Hist. de la República de Inglaterra y de Cromwell, pág. 332.

[385] Véase Hist. general de España, tomo XVI, p. 421.

[386] Guizot, ob. cit., p. 346.

[387] Nueva Geografía Universal.—América Central, tomo II, pág. 663.

[388] Véase Abbad Lasierra, His. de Puerto Rico, pág. 32.

[389] Ibidem, pág. 33.

[390] Abbad y Lasierra, Hist. de Puerto Rico, pág. 72.

[391] Ibidem, pág. 86.

[392] Abbad y Lasierra, Hist. de Puerto Rico, pág. 90.

[393] Ob. cit., pág. 103.

[394] Ibidem, págs. 127 y 128.

[395] Cedulario índico, tomo XXXIV, núm. 299, págs. 337 y 338.

[396] Ibidem, tomo XXVIII, núm. 56, págs. 143 y 143, v.ª

[397] Ibidem, tomo XLI, núm. 197, págs. 252 y 252 v.ª

[398] Ibidem, núm. 199, pág. 253 v.ª

[399] Ibidem, pág. 154.

[400] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra D.

[401] Ibidem, tomo XXXV, núm. 142, págs. 146 v.ª a 151.

[402] Ibidem, tomo XVII, núm. 23, págs. 15 y 16.

[403] Abbad y Lasierra, Hist. de Puerto Rico, págs. 143 y 144.

[404] Ibidem, pág. 144.

[405] Ibidem, pág. 230.

[406] Reclus, América Central, pág. 742.

[407] El gobierno de los Estados Unidos ha votado la cantidad necesaria para la compra de las tres últimas islas, y si en Dinamarca los elementos populares opusieron alguna dificultad, parece ser que un plebiscito y después el Parlamento han mostrado últimamente su conformidad con la venta.

[408] Reclus, América Central, pág. 751.

[409] Reclus, ob. cit., págs. 780 y 781.

[410] Fué nombrado el 1.º de marzo de 1543.

[411] Fernández, Hist. del Perú, parte I, lib. I, cap. VI.

[412] Carta de Gonzalo Pizarro a Valdivia, M. S.

[413] Zárate, Conq. del Perú, lib. V, cap. V.

[414] Década VII, lib. VIII, cap. VI.

[415] Arch. hist. nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra L, núm. 8. En el año 1545—como se dijo en el capítulo VIII de este tomo—se concedió escudo de armas a dicho Inca, ya muerto.

[416] Zárate, M. S. existente en el Archivo de Simancas.

[417] Carta de Gonzalo Pizarro a Valdivia, M. S.

[418] Zárate, Conquista del Perú, lib. V, cap. XIII.

[419] Véase Prescott, Ob. cit., tom. II, pág. 250.

[420] No debe confundirse el juez Zárate con el historiador Zárate.

[421] Herrera, Ob. cit., Déc. VIII, lib. I, pág. III.

[422] Prescott, Ob. cit., tom. II, pág. 279.

[423] M. S. de Caravantes.

[424] Tesoro Eclesiástico, tom. I, Iglesia de Sigüenza pág. 192.

[425] Nació en Navarregadilla, lugar anejo, en lo antiguo, del Barco de Avila y hoy de Santa María de los Caballeros. Físicamente considerado, era feo y de mal gesto, de aspecto vulgar, y su pequeño cuerpo se hallaba sostenido por largas y delgadas piernas. Afirman sus biógrafos—tal vez sin fundamento alguno—que descendía de la familia de Casca, uno de los conjurados y asesinos de Julio César. «Pasando a España—dice una manuscrita historia de D. Pedro Gasca—vinieron a tierra de Avila y quedó del nombre dellos el lugar y familia de Casca, mudándose por la afinidad de la pronunciación que hay entre las dos letras consonantes c y g el nombre de Casca en Gasca.» Estudió en el Colegio Mayor de Alcalá de Henares; mostró en dicha ciudad su enemiga á los Comuneros; pasó a estudiar derecho civil y canónico a Salamanca, en cuya Universidad se distinguió por su habilidad en las disputas eclesiásticas. Fué rector de la Universidad en el curso de 1528 al 29, según consta en los libros y legajos del archivo de la famosa escuela. Tomó los hábitos en San Bartolomé (18 octubre 1531), desempeñando en dicho colegio dos veces el rectorado. Mereció que el cardenal D. Juan Tavera, arzobispo de Toledo, le confiriese importantes y delicados cargos. Nombrado del Consejo de la General Inquisición, pasó a Valencia en el año 1540. El Emperador le encargó la visita de la justicia del reino de Valencia y de todos los oficiales del patrimonio real, desempeñando su comisión con prudencia y tacto. En el año 1542, habiendo Barbarroja amenazado las costas de Valencia y las islas Baleares, D. Fernando de Aragón, por consejo de La Gasca, puso en seguridad aquellas posesiones.

[426] Fernández, Hist. del Perú, parte I, lib. II, cap. XVI.

[427] Carta de Pizarro a Valdivia, M. S.

[428] Ob. citada, cap. LV.

[429] Ibidem, cap. LXXXIX.

[430] Se refiere a la fuga de Charcas y a la derrota de Huarina.

[431] Fernández, ob. cit., cap. XC.

[432] Ibidem, pág. 325.

[433] Herrera, Década VIII, libro VI, cap. VII.

[434] Ibidem, pág. 325.

[435] Recompensó sus servicios Carlos V presentándole en el año 1551 para la silla episcopal de Palencia. Como Valladolid era población de su obispado, en el auto de fe celebrado en dicha ciudad (21 mayo 1559) contra D. Agustín Cazalla y otros, La Gasca hizo la degradación de los sacerdotes herejes[435a]. Fué uno de los jueces que votaron la prisión de Fr. Bartolomé de Carranza, arzobispo de Toledo. Durante el tiempo que estuvo La Gasca al frente de la iglesia palentina se hicieron obras de importancia en la catedral, como lo indican las armas de aquel Prelado, las cuales se ven en las bóvedas primera y segunda de la nave central, en la verja del coro, en la sala donde administraba justicia y en una ventana colocada en el lienzo exterior de la iglesia, próxima a la puerta de Los novios.

Habiendo sido promovido a la iglesia de Sigüenza, tomó posesión de su silla el 11 de agosto de 1561. Asistió a un Concilio provincial celebrado en Toledo; pasó a Alcalá de Henares en 1565, y con el obispo de Cuenca y el de Segovia, D. Diego de Covarrubias, tomó parte en el informe sobre la canonización de Fr. Diego de Alcalá; por último, en 1566, según las disposiciones del Concilio Tridentino, celebró Sínodo en Sigüenza, acabando sus días en dicha ciudad el 10 de noviembre de 1567[435b].

Fué enterrado en la iglesia de Santa María Magdalena (Valladolid), que él hizo construir, y su sepulcro, obra del escultor Esteban Jordán, tiene mucho mérito. La estátua yacente, que representa al Prelado, colocada en el crucero del templo, es primorosa, y a sus pies hay una tarjeta con el siguiente letrero:

Accepit regnum decores et diadema pecici de manu Domini.

En el lado de la Epístola se halla una capilla, donde se admira el escudo heráldico de La Gasca. Dicho escudo está dividido en dos cuarteles por una diagonal: en el de la izquierda se ven castillos y leones, y en el de la derecha trece roeles. Léese la inscripción que copiamos a continuación:

Cesari restitutis Peru regnis tiranorum spolia.

En la cornisa que corre alrededor del templo se lee esta inscripción:

Illustrissimus, ac Reverendissimus D. D. Petrus Gasca, qui primo Santæ Generalis Inquisitionis et consilio. Post Palentinus deinde seguntinus Antistes. Peru Regna Novi-orbis Regiam invictissimi. Caroli quinti Imperatoris Hispaniarumque regis, vicem gesturus adivit unde tyranis, rebellibusque primo congressu superatis, Provinciisque illis Regis Imperio subactis, vesilla hec novellaque troplica arripuit. Quo circa decies centena millia supra trecentem millia ducatorum census cesaris militibus una die ipse solus auri contemplor erogavit. Quibus feliciter gestis, cupiens pro tantis beneficiis divinitus in eum collatis, vota solveret hanc sacsam edem ad laudem, et gloriam Omnipotentis Dei et honorem Beatæ María Magdalena a fundamentis erexit, ed munificentissime dotavit eamque sibi nomine Mausolei vindicavit. Obiit Siguntiæ anno a Nativitate Domini 1567, quarto idus Novembris ætatis sua 74.

En su testimonio, que se guarda en el Archivo de la iglesia de la Magdalena, dice el fundador que la edificaba por satisfacer en algo las faltas que había tenido en celebrar, las cuales eran debidas a las ocupaciones que le dió el emperador Carlos V en Valencia cuando le mandó visitar los tribunales de dicho reino, así de Justicia como de Hacienda, y en la defensa del mismo reino e islas Baleares, pues Barbarroja, año de 1542, con la armada del Turco y del rey de Francia, se dispuso a atacar nuestras costas y citadas islas. Dice también que la ida al Perú y reducción de aquellos reinos al real servicio y el castigo de los tiranos, le ocupó más de ocho años, en cuyo tiempo no se atrevió a decir misa, si bien debía hacerse notar por Su Santidad, a instancia y pedimento de S. M. F. le envió un Breve copiosísimo para que pudiese entender en todos los negocios de cualquiera calidad que fuesen, así civiles como criminales, de guerra y paz, no cayendo en otra irregularidad. Añade que, del mismo modo, le movió a hacer esta obra pía el que la parroquia de la Magdalena, aunque era la más antigua estaba casi derruída y era la más pobre, y porque en ella tenía la casa su hermano D. Diego de la Gasca, a quien nombraba patrono. Dotó en 400 ducados la capilla mayor de la citada iglesia e instituyó doce capellanías y una además con el nombre de mayor, un organista, un sacristán y cuatro mozos de coro. Además de varias misas que encargó a dichos sacerdotes, dispuso, que, habiendo sido el oficio muzárabe antiguamente de mucha devoción y uso en España, en tiempos de tanta persecución de infieles, él, siguiendo el ejemplo del reverendísimo Sr. Cardenal D. Francisco Jiménez, arzobispo de Toledo, de buena memoria,—quien fundó una misa, según aquel ritual, en la iglesia metropolitana de Toledo,—ordenaba y mandaba que se dijese en dos viernes de cada mes una misa y el dicho oficio en su capilla de la Magdalena por los trece capellanes en turno y como se dice en la del Sr. Cardenal.

En la parte exterior de la iglesia se destacan diferentes escudos con las armas de La Gasca, llamando la atención uno tan grande como poco artístico, que adorna la fachada principal. Edificó una casa para los sacerdotes, la cual está situada frente a la fachada principal de aquel templo[435c].

De los muchos y ricos objetos que se guardaban en la Magdalena, sólo existe a la sazón, un cáliz de plata, de estilo gótico florido, regalado por el fundador[435d].

[435a] Ob cit., págs. 259 y 325.

[435b] Prescott dice, erradamente, que murió en Valladolid. Ob. cit., pág. 397.

[435c] En la calle de Colón, señalada al presente con el número 13.

[435d] El hermoso y artístico retrato de D. Pedro de La Gasca, que se hallaba en la sacristía, se lo llevó el general Concha, patrono de la iglesia, allá por el año 1860.

[436] Hist. del Perú, tom. II, pág. 401.

[437] Archivo histórico nacional, Cedulario índico de Ayala, letra I, núm. 11.

[438] Véase Hist. de la Compañía de Jesús, etc., por el P. Pastells, tomo I, págs. 14-18.

[439] Arch. hist. nac., Cedulario índ. de Ayala, letra I, núm. 16.

[440] Cedulario índico, tomo XXXIV, núm. 293, págs. 329-331.

[441] Libro Primero de Cabildos de Lima, segunda parte, pág. 113.

[442] Colec. de doc. inéd. para la Historia de España, tomo V, págs. 185-189.

[443] Lib. Prim. de Cabildos de Lima, segunda parte, págs. 116 y 117.

[444] Cedulario índico de Ayala, letra D.

[445] Cedulario índico, tomo XVII, núm. 182, págs. 145 v.º a 147.

[446] Ibidem, tomo XVII, núm. 185, págs. 149 v.ª a 151.

[447] Ibidem, tomo XVIII, núm. 186, pág. 151 a 153 v.ª

[448] Cedulario índico, tomo XXV, págs. 323, 321 y 324 v.ª

[449] Ibidem, tomo XXXVII, núm. 114, págs. 138 v.ª y siguientes.

[450] Ibidem, núm. 115, págs. 139 v.ª y 140.

[451] Ibidem, núm. 120, págs. 143 v.ª y 144.

[452] Por cédula de 24 octubre 1668 se amplió la concesión a los gobernadores propietarios y a los nombrados por los virreyes con el carácter de interinos.

[453] Núm. 15.

[454] Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo XVIII, págs. 253-258.—Madrid, 1891.

[455] Cedulario índico, tomo XXXVII, núm. 293, págs. 363 y 363 v.ª

[456] Ibidem, tomo XXXVIII, núm. 9, págs. 11 v.ª y 12.

[457] Ibidem, núm. 195, págs. 223 v.ª a 229 v.ª

[458] Memorias de los virreyes etc. Tomo II, pág. 134.—Lima, 1859.

[459] Ced. índico, tomo XXXIX, núm. 20, págs 31 y 32.

[460] Memorias de los virreyes que han gobernado el Perú etc., tom. I, págs. 163 y 164.

[461] Ibidem, pág. 195.

[462] Memoria de los virreyes etc., tomo I, pág. 287.—Lima, 1859.

[463] Ibidem, etc., tomo II, págs. 5-10.—Lima, 1859.

[464] Ibidem, etc., tomo II, págs. 77 y 78.

[465] Ibidem, págs. 113-120.

[466] Cedulario índico, tomo VII. núm. 287, fol. 210, v.º

[467] Ibidem, tomo XVIII, núm. 206, pág. 152 v.ª y siguientes.

[468] Ibidem, núm 207, págs. 154 y siguientes.

[469] Ibidem, núm. 209, págs. 155 v.ª y siguientes.

[470] Ibidem, letra A, tomo I, documento 25.

[471] Ibidem, tomo 38, fol. 291 v.º, núm. 239.

[472] Cedulario índico, tomo XXXVIII, núm. 246, págs. 297 v.ª a 299.

[473] Arch. hist. nac.—Cedulario índico de Ayala, letra A, tomo I, documento 36.

[474] Memorias de los virreyes, etc., tomo III, pág 119.

[475] Ibidem, pág. 137.

[476] Memorias de los virreyes, etc., tomo III, págs. 61 y 62.

[477] Cedulario índico, tomo VII, núm. 288, fols. 210 v.º y 211.

[478] Ibidem, tomo VIII, núm. 120, fols. 78 y 79.

[479] Ibidem, tomo XI, núm. 185, págs. 193 y 194.

[480] Terminó el virreinato de Mendoza a mediados de 1745. Murió luego en alta mar, no lejos de Patagonia, el 15 de diciembre del citado año.

[481] Véase Memorias de los virreyes, etc., tom. IV, págs. 263-267

[482] Ibidem, tom. IV, pág. 95.

[483] Ob. cit., pág. 493.

[484] Cedulario índico, tomo XXXVIII, núm. 184, págs. 211 v.ª y 212.

[485] Documentos para la Historia de Bolívar, ordenados, con adiciones y notas por José F. Blanco, tomo I, págs. 146 y 147.

[486] Documentos para la Historia de Bolívar, ordenados etc., por José F. Blanco, tomo I, páginas 157 y 158.

[487] Pág. 111.

[488] Véase el capítulo XXV.

[489] Ibidem.—Estado.—Perú.—Leg.º 2. (16).

[490] Estuvo en la campaña de Portugal, y con fecha del 30 de julio de 1588, Felipe II le nombró virrey del Perú, cargo que desempeñó con su acostumbrada honradez, regresando a España el 1595, ya marqués de Cañete, por muerte de su hermano mayor; murió en Madrid el 15 de octubre de 1609.

[491] César Fámin, Historia de Chile, pág. 42.—Barcelona, 1839.

[492] Aconsejaba la paz el P. Luis de Valdivia.

[493] Fundada por Pedro de Valdivia.

[494] Balbín de Unquera, Revista intitulada Cultura hispano-americana, núm. 8, enero y febrero de 1813, pág. 28.

[495] Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tomo XLII, núm. 32, págs. 56 y 56 v.ª

[496] Ibidem, pág. 268.

[497] Gil Fortoul, Hist. Constitucional de Venezuela, tomo I, págs. 63 y 64.

[498] Archivo de Indias en Sevilla.

[499] Véase Guzmán Blanco, Documentos para la Historia de Bolívar, tomo I, págs. 37 y 38.

[500] Ibidem, pág. 44.

[501] Gil Fortoul, Ob. cit., tomo I, pág. 66.

[502] Oc. cit., pág. 25.

[503] Véase Documentos para la Historia de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo I, página 257.

[504] Arch. de Indias.—Estante 131.—Cajón I, Leg.º 7. (16).

[505] Arch. de Indias.—Estante 131.—Cajón I.—Legajo 7. (4).

[506] La gobernación de Guayana, que se separó de la de Cumaná en 1762, se puso bajo la inmediata subordinación del virrey de Santa Fe de Bogotá. Su primer gobernador, según el nuevo régimen, fué D. Joaquín Moreno de Mendoza, que llegó en 1762 y que en seguida trasladó la capital a donde hoy se encuentra, recibiendo el nombre de Angostura. Los sucesores de Mendoza, gobernadores de poderosas iniciativas, fueron D. Manuel Centurión, D. Felipe de Inciarte y don Miguel Marmión (1766-1791).

La Guayana, en guerra continua con los holandeses, logró al fin (segunda mitad del siglo xviii) rechazar a sus enemigos, tierra adentro al Esequibo, dejándoles sólo el establecimiento que, en las cercanías del Orinoco, fundaron sobre el Moroco: pero los españoles, mal aconsejados y peor gobernados, no supieron aprovecharse del triunfo.

[507] Arch. de Indias.—Estante 131.—Cajón 2.—Leg.º 17. (4.)

[508] Documentos para la historia de la vida política de Bolívar, etc., tomo VI, pág. 8.

[509] Habremos de repetir en este lugar que desde 1819 hasta 1831 se llamó República de Colombia, desde 1831 hasta 1848 República de Nueva Granada, desde 1848 hasta 1863 Confederación Granadina y desde 1863 hasta 1886 Estados Unidos de Colombia. Desde 1886 se denomina República de Colombia.

[510] Carlos V creó la Audiencia de Santa Fe por decreto de 17 de julio de 1549.

[511] Por entonces el capitán Jorge Robledo echó los cimientos de las ciudades de Cartago y de Antioquía, Aldana fundó las de Villaviciosa y San Juan de Pasto (Valle de Yacuanquer), el capitán Pedro de Añasco la villa de Tinaná, el capitán Martín Galiano la ciudad de Velez, Gonzalo Suárez Rondón la de Tunja, y otros fundaron a Río Hacha y algunas más.

[512] Archivo historico nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra A, tomo II, documento 12.

[513] Serrano y Sanz en su Compendio de Historia de América, pág. 197, considera como primer presidente a Venero de Leiva.

[514] Cedulario índico, tomo XXXVIII, núm. 178, págs. 208 v.ª y 209.

[515] A últimos del siglo xvi—según la Descripción universal de las Indias, manuscrito publicado por la Sociedad Geográfica de Madrid—los territorios de la actual Colombia formaban la Audiencia de Panamá, con las provincias de Panamá, Nombre de Dios, Natán, La Concepción, La Trinidad, Santa Fe y Carlos: la Audiencia del Nuevo Reino de Granada, con las gobernaciones de Santa Marta y Cartagena, buena parte de la de Popayán, las provincias del Nuevo Reino (Bogotá, Musos, Colimas y Tunja) y las poblaciones siguientes (Santa Fe de Bogotá, San Miguel Tocayena, San Sebastián de la Plata, La Trinidad, La Palma, Tunja, Pamplona, San Cristóbal, Mérida, Vélez, Mariquita ó San Sebastián del Oro, Ibagué, La Victoria, Nuestra Señora de los Remedios, Santa Marta, Tenerife, Tamalameque ó villa de las Palmas, Ciudad de los Reyes, del Valle de Upan, La Ramada, Cartagena, Santiago de Tolú, María y Santa Cruz de Mompox.)

[516] Relaciones de mando, publicadas por los Sres. Posada e Ibáñez, pág. 5.—Bogotá, Imprenta Nacional, 1910.

[517] Ibidem, pág. 8.

[518] Ob. cit., pág. 10.

[519] Ibidem, pág. 13.

[520] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo XI, núm. 179, pág. 157 v.ª y siguientes.

[521] En Real Cédula dada en el palacio del Nuevo Retiro el 12 de febrero de 1742 se dice que la provincia de Venezuela fué agregada al virreinato del Nuevo Reino de Granada, declarándose por entonces su independencia.—Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo XII, número 28, págs. 32 v.ª y siguientes.

[522] Cedulario índico, tomo XL, núm. 203, págs. 203 v.ª a 204 v.ª

[523] Ibidem, tomo XIX, núm. 98, págs. 70 y 71.

[524] Ibidem, tomo XIX, núm. 155, págs. 123 y 123 v.ª Debió ser Carlos II aficionado a los pájaros, pues también al gobernador de Cuba, en el año 1678, y al virrey del Perú, en el año 1698, les hizo el mismo encargo.

[525] Arch. hist. nac.—Cedulario índico, núm. 248, págs. 255 y siguientes.

[526] La primera vez fué el 13 de marzo de 1740 y la segunda el 3 de mayo del mismo año.

[527] El castillo de San Luis de Bocachica se hallaba distante de la capital del virreinato unos 14 kilómetros.

[528] Era hijo del marqués de Castel Novo, y nació el 4 de febrero de 1716.

[529] Véase Arch. de la Excma. Sra. Duquesa de Montellano.—Servicios y Honores, de la Casa de Solís, ducado de Montellano, leg. 615.

[530] Ob. cit., pág. 119.

[531] Ob. cit., pág. 242.

[532] Relaciones de mando etc., pág. 252.

[533] Archivo de Indias.—Estado.—Santa Fe.—Legajo 4 (131).

[534] Relaciones de mando etc., pág. 590.—Bogotá (Colombia).—Imprenta Nacional, 1910.

[535] Ibidem, págs. 590 y 591.

[536] Ibidem, pág. 600.

[537] Ibidem, pág. 614.

[538] Ibidem, pág. 619.

[539] Ob. cit., pág. 724.

[540] Ibidem, pág. 723.

[541] Quito fué erigida en obispado en 1545, y su primer prelado se llamaba Garci Díaz.

[542] Actas del cabildo de Buenos Aires.—Sesión del 13 de marzo de 1606.—Tomo I, pág. 190.—Buenos Aires. 1907.

[543] Ibidem, págs. 216-218.

[544] Ibidem, págs. 422 y 423.

[545] Ibidem, tomo II, págs. 58-61.

[546] Ibidem, págs. 265-267.

[547] Ob. cit., págs. 326-328.

[548] Ibidem, págs. 342-345.

[549] Ibidem, págs. 406 y 407.

[550] Ibidem, págs. 455-457.

[551] Ob. cit., págs. 469-472.

[552] Pastells, Historia de la Compañía de Jesús de la provincia del Paraguay, etc., tomo I, página 256.

[553] Actas del cabildo de Buenos Aires, tomo III, pág. 217.

[554] Cabildo del 30 de Junio de 1615, pág. 237.

[555] Cabildo del 30 de agosto de 1615, pág. 271.

[556] Cabildo del 22 de septiembre de 1615, pág. 275.

[557] Cabildo del 12 de octubre de 1615, pág. 277.

[558] Cabildo del 31 de julio de 1617, págs. 458 y 459.

[559] Pastells, Hist. de la Compañía de Jesús en el Paraguay, etc., tomo I pág. 275.

[560] La provincia de Tucumán gozaba de completa independencia.

[561] Actas del Cabildo de Buenos Aires, tomo III, págs. 88-95.

[562] Cabildo del 19 de noviembre de 1618, págs. 99-102.

[563] Cabildo del 14 de enero de 1619, tomo IV, págs. 139-141.

[564] Cabildo del 27 de enero de 1620, tomo IV, págs. 353 y 354.

[565] Actas del Cabildo, tomo IV, págs. 401-404.

[566] Actas del Cabildo, tomo V, págs. 52 y 53.

[567] Pastells, Hist. de la Compañía de Jesús en el Paraguay, etc., tomo I, pág. 329.

[568] Cabildo del 14 de junio de 1621, tomo V, págs. 79 y 80.

[569] Cabildo del 21 de junio de 1621, tomo V, págs. 81 y 82.

[570] Acuerdo del 20 de julio de 1621, tomo V, págs. 85-87.

[571] Actas, etc., tomo V, págs. 90 y 91.

[572] Pág. 125.

[573] Pág. 138.

[574] Págs. 182 y siguientes.

[575] Cabildo del 7 de octubre de 1622, tomo V, págs. 250-256. D. Diego de Góngora falleció en Buenos Aires el 21 de mayo de 1623.

[576] Saavedra escribió con fecha 3 de enero de 1625, desde Buenos Aires a su amigo D. Antonio de la Cueva, notificándole haber sido declarado libre por sus propios émulos, saliendo su honor con la aprobación que siempre tuvo y no teniendo que restituir a la hacienda un maravedí. El juez dió sentencia en su favor en todas las demandas.

[577] Fué nombrado en Madrid el 16 de abril de 1623.

[578] Actas, etc., tomo VI, págs. 159 y 160.

[579] Cabildo del 8 de octubre de 1627, tomo VI, págs. 335-337.

[580] Cabildo del 15 de enero de 1628, tomo VI, págs. 351 y siguientes.

[581] Ibidem, págs. 361 y 362.

[582] Ibidem, pág. 392.

[583] Ibidem, pág. 401.

[584] Ibidem, pág. 426.

[585] Actas, etc., tomo VII, págs. 88-91.

[586] Conviene recordar que en el Cabildo celebrado en Buenos Aires el 5 de octubre de 1630 se presentó por Juan Gutiérrez de Humanes una proposición contra Juan de Vergara, proposición que apoyaron D. Francisco de Céspedes, D. Enrique Enríquez, D. Diego Ruiz de Ocaña, Juan Barragán y otros[586a].

[586a] Revista general del Archivo general de Buenos Aires por Trelles, págs. 196-199.

[587] Cabildo del 27 de enero de 1631, tomo VII, págs. 187 y 188.

[588] Cabildo del 30 de julio de 1631, tomo VII, págs. 215 y siguientes.

[589] Pastells, Hist. de la Compañía de Jesús en el Paraguay, etc., tomo I, págs. 439 y 440.

[590] Ob. cit., tomo I, p. 339.

[591] Cabildo del 26 de diciembre de 1631, tomo VII, p. 289 y siguientes.

[592] Ibidem, p. 376 y siguientes.

[593] Ibidem, p. 381 y siguientes.

[594] Sesión del 28 de mayo de 1635, tomo VII, p. 469 y siguientes.

[595] Cabildo del 24 de julio de 1635, tomo VII, p. 473 y siguientes.

[596] Cabildo del 3 de abril de 1636, tomo VIII, p. 33 y siguientes.

[597] Ibidem, tomo VIII, págs. 274 y siguientes.

[598] Ibidem, tomo VIII, pág. 286.

[599] Ibidem, tomo VIII, pág. 305.

[600] Ob. cit., tomo VIII. pág. 310.

[601] Ibidem, tomo VIII, págs. 350 y siguientes.

[602] Ibidem, tomo VIII, pág. 370.

[603] Ibidem, tomo VIII, pág. 374.

[604] Ibidem, tomo VIII, pág. 421.

[605] Tomo IX, págs. 71 y 72.

[606] Tomo IX, pág. 92.

[607] Cabildo del 21 de enero de 1641.—Tomo IX, págs. 121-126.

[608] Cabildo del 17 de julio 1641.—Tomo IX, págs. 160 y 161.

[609] Cabildo del 29 de octubre de 1641.—Tomo IX, págs. 183 y siguientes.

[610] Pág. 290.

[611] Zabala vino a gobernar Buenos Aires (1717-1734) cuando ya se había distinguido en las campañas de Flandes.

[612] Carta del Padre Cayetano Cattaneo fechada en Buenos Aires en 1.º de mayo de 1720.

[613] Francisco Bauzá, Historia de la dominación española en el Uruguay, tomo II, pág. 27.

[614] Compendio de la Historia del Paraguay, pág. 140.

[615] Ya sabemos que era hija de Juan V de Portugal. También se dijo por entonces que el P. Rábago, confesor de Fernando VI, había dirigido diferentes cartas a los jesuítas del Paraguay animándoles a la resistencia.

[616] Véase Quesada, La Patagonia etc., pág. 573.

[617] Vicente G. Quesada, La Patagonia y las tierras australes del continente americano, capitulo IV.—Bauzá, ob. cit., tom. II, pág. 232.

[618] Ob. cit., tomo II, págs. 242 y 243.

[619] Quesada, La Patagonia y las Tierras australes del continente americano, págs. 349 y 350.

[620] Ob. cit., págs. 589 y 590.

[621] Había sido gobernador y capitán general de Buenos Aires, como se dijo más arriba.

[622] Geografía Argentina, pág. 23.

[623] Archivo de Indias.—Estado.—Charcas.—Legajo 2 (29).—Véase también legajo 2 (2) y legajo 2 (21).

[624] Flora, según otros.

[625] La Sota, Hist. del territorio Oriental, IV, IX.—Bauzá, ob. cit., tomo II, pág. 399.

[626] Véase Bauzá, ob. cit., tomo II, pág. 423.

[627] Véase Bauzá, ob. y tom. citados, pág. 443.

[628] Ob. cit., pág. 445.

[629] Hist. du XIX^e Siécle, vol. VI. pág. 77.

[630] Arch. de Indias.—Estante 124.—Cajón II, Leg.º 4. (3).

[631] Ibidem.—Estante 122.—Cajón VI.—Leg.º 25. (19).

[632] Ibidem.—Estante 125.—Cajón III.—Leg.º 20. (4.)

[633] Diario de Andonaegui sobre la evacuación de los siete pueblos guaranís de las Misiones situadas al Oriente del Uruguay (M. S).

[634] Ob. cit., tomo II. págs. 97 y 98.

[635] Basilio da Gama, O Uruguay, canto I.

[636] Diario de Henis, pár. 60.—Bauzá, ob. cit., tomo II, págs. 111 y 112.

[637] Relación de los servicios de Viana (M. S).—Bauzá, ob. cit., tomo II, pág. 136.

[638] Véase Bauzá, ob. cit. tomo II, pág. 166.

[639] Véase Hist. de la dominación española en el Uruguay, tomo II, pág. 169.

[640] Lazarillo de ciegos caminantes.—Bauzá, Ob. cit., tomo II, págs. 193 y 194.

[641] L. C. de Montevideo.—Bauzá, ob. cit., tomo II, p. 205.

[642] Hasta el 1549 no comenzó su gobierno.

[643] En el año 1552 se nombró el primer obispo de Bahía.

[644] El Brasil, Conferencia de D. Gonzalo Reparaz leída en el Ateneo de Madrid el 21 de mayo de 1892. Pág. 15.

[645] A Enrique II sucedió Francisco II (1559-1560), después Carlos IX (1561-1574), en seguida Enrique III (1574-1589) y últimamente Enrique IV de Borbón (1589-1610).

[646] Antes de la invasión holandesa había en Pernambuco y Bahía ingenios cuyos productos no bajaban de 40.000 toneladas de azúcar.

[647] Discurso citado, pág. 21.

[648] En tres siglos de tráfico de esclavos, no bajaron de seis a ocho millones de negros los que se llevaron al Brasil.

[649] Juan VI estuvo casado con la española Carlota Joaquina.

[650] Solórzano, ob. cit., lib. V, cap. X.

[651] Ibidem.

[652] Noticias secretas de América, obra citada, págs. 255, 256 y 257.

[653] Noticias secretas de América, págs. 247 y 248.

[654] Ibidem, págs. 243 y 244.

[655] Ibidem, pág. 275.

[656] Ibidem, pág. 278.

[657] Ibidem, págs. 280, nota.

[658] Libro primero de Cabildos de Lima.—Apéndices.

[659] Véase Solórzano, Política Indiana, lib. II, cap. XXIV.

[660] Recopilación de Indias, lib. VI, título III, ley 1.ª

[661] Ibidem, ley 8.

[662] Ibidem, lib. VI, tít. IX, ley 1.ª

[663] Ibidem, lib. VI, tít. VIII, ley 1.ª y tít. IX, leyes 1.ª y 3.ª

[664] Ibidem, lib. VI, tít. IX, ley 4.ª

[665] Ibidem, lib. VI, tít. IX, leyes 9.ª y 10.

[666] Ibidem, lib. VI, tít. IX, leyes 25, 26, 27 y 28.

[667] Ibidem, lib. VII, tít. VIII, leyes 28, 29, 30 y 31.

[668] Recop. de Indias, lib. VI, tít. XIX.

[669] Ramón La Sagra, Historia física, política y natural de Cuba.—Apéndice 89.

[670] Véase Heeren, Systéme politique des Etats de L'Europe, tom. III, pág. 263.

[671] Guzmán, El Chileno instruído en la Historia topográfica, civil y política de su país, lección 69.

[672] Don Antonio de Mendoza, primer virrey de México, fué nombrado por Carlos V, a 17 de abril de 1535, entrando a gobernar en el mismo año.

[673] Blasco Núñez de Vela salió de Sanlúcar el 3 de noviembre de 1543, y entró en Lima el 17 de mayo de 1544.

[674] Suprimido en 1723 y restablecido en 1739-40.

[675] El virrey, conde de Gálvez, era hijo del anterior virrey, D. Matías Gálvez.

[676] Ley I, tít. XV, lib. II de la Recopilación de leyes de los Reinos de las Indias.

[677] Ley II, tít. XV, lib. II.

[678] Ley III, tít. XV, lib. II.

[679] Ley IV, tít. XV, lib. II. Danvila no cita esta Audiencia en la Historia general de España. Reinado de Carlos III, tomo V., págs. 151-158.

[680] Ley V, tít. XVI, lib. II.

[681] Ley VI, tít. XV, lib. II.

[682] Herrera. Década VIII, lib. IV, capítulo XII.

[683] Ley VII, tít. XV, lib. II.

[684] Ley VIII, tít. XV, lib. II.

[685] Ley IX, tít. XV, lib II.

[686] Ley X, tít. XV, lib. II.

[687] Ley XI, tít. XV, lib. II.

[688] Ley XII, tit. V, lib. II.

[689] Véase Arch. Hist. Nacional.—Cedulario índico, tomo XL, núm. 174, págs. 173 v.ª y siguientes.

[690] Ley XIV, tit. XV, lib. II.—Extinguióse la citada Audiencia; pero se restableció al crearse el Nuevo virreinato de Buenos Ayres por Real cédula de Carlos III (7 julio 1788).

[691] Arch. hist. nacional.—Cedulario índico, tom. XXXVI, n.º 33, pág. 40 v.ª a 42 v.ª

[692] Cedulario índico, tomo XXXVIII, n.º 123, págs. 156 y 156 v.ª

[693] Biblioteca particular de S. M. el Rey de España, Cédula de 15 de agosto de 1645, tomo 44, fol. 209, n.º 225.

[694] Arch. histórico nacional, Cedulario índico, tomo XXXVI, n.º 321, pág. 345 y siguientes.

[695] Ibidem, tomo XL, n.º 180, pág. 181 v.ª y siguientes.

[696] Ibidem, tomo XIII, n.º 138, pág. 128 v.ª y siguientes.

[697] Política Indiana, lib. V, cap. III.

[698] Ibidem.

[699] Solórzano, Ob. cit., lib. V, cap. XII.

[700] Recopilación de Indias, lib. II, tít. XVI, ley 48 y siguientes.

[701] Biblioteca particular de S. M. el Rey de España.

[702] También los consulados se denominaron Universidades de Mercaderes.

[703] Solórzano, ob. cit., libro VI, cap. XIV.

[704] Actas del Cabildo de Buenos Aires, sesión del 2 de octubre del año 1589, tomo I, pág. 49.—Buenos Aires, 1907.

[705] Ley 2.ª, tít. III, lib. V.

[706] Navarro Lamarca, Historia de América, tomo II, págs. 339 y 340.

[707] Ley 6.ª, tít. III, lib. V.

[708] Ley 7.ª, íd.

[709] Ley 8.ª, íd.

[710] Ley 9.ª, íd.

[711] Cuando vacaban «por muerte, privación ó dejación» legítima, los proveían interinamente los virreyes y presidentes.

[712] Solórzano, Ob. cit., lib. V, cap. 2º.

[713] En unas partes se llamaban Lonjas de Comercio y en otras Colegios.

[714] Antes que la Casa de la Contratación sevillana se fundaron la de Barcelona, iniciada en 1380 y habilitada en 1401; la de Perpiñán, en 1412; la de Valencia, en 1482; y la de Burgos, en 1492; después de la de Sevilla, la de Bilbao, en 1511; la de la Coruña, en 1522; la de Zaragoza, en 1551; la de Madrid, en 1632; y la de San Sebastián, en 1682.

[715] Véase Archivo de Indias.—E. 139.—C. 1.—Colec. de doc. inéd. etc., tomo XXXI, págs. 132-155.—Danvila, Conferencia leída en el Ateneo de Madrid en 1892.

[716] Década I, lib. VIII, cap. IX.

[717] Danvila, págs. 18 y 19.

[718] Archivo de Indias, Libros Generalísimos, tomo I, pág. 124.—Citado por Leguina.

[719] Archivo de Indias: Papeles de Contratación; 29 de noviembre de 1507.

[720] Real cédula dada en Burgos a 22 de marzo de 1508.

[721] Danvila, Ibidem, págs. 20 y 21.

[722] Declaración real de 23 de septiembre de 1511: Colec. de doc. inéd. publicados por la Real Academia de la Historia, tomo I de Cuba, pág. 75.

[723] Danvila, La Casa de la Contratación de Sevilla y el Consejo Supremo de Indias.—Conferencia citada, pág. 22.

[724] Real Cédula de 21 de abril de 1513 publicada en la Col. de doc. inéd. antes citada, tomo I de Cuba, pág. 3.

[726] Cortes de León y Castilla, publicadas por la Real Academia de la Historia, tomo IV, página 322.

[727] Arch. de Indias en Sevilla, leg. 1.º Papeles del Maluco de 1519 a 1547.—Danvila, ob. cit., página 23.

[728] Campomanes, Educación popular, párrafo 19.—Jovellanos, Consulta sobre el fomento de la marina mercante.

[729] Danvila, ob. cit., págs. 23 y 24.

[730] Discurso citado, pág. 24.

[731] Se refiere a la de Sevilla.

[732] Son sevillanas las dos cartas geográficas conocidas por de Salviati y de Castiglione, así como la anónima de la Biblioteca Real de Turín.

[733] Páginas 504 y 505.

[734] Navarro Lamarca, Historia general de América, tom. II, pág. 399.

[735] Prescott, Ob. cit., tomo II, págs. 219 y 220.

[736] Hallándose en Cataluña el 20 de noviembre de 1542.

[737] Suprimíase la Audiencia de Panamá.

[738] Historia del descubrimiento y conquista del Perú, tomo II, lib. IV, cap. VII, pág. 223.

[739] Ob. cit., pág. 294, nota.

[740] Hist. de la América Central, tomo II, pág. 11.

[741] Vidas, etc., pág. 369.

[742] América, Hist. de su colonización, etc., tomo I, pág. 51.—Barcelona, 1894.

[743] Remesal, lib. VI, cap. 2.

[744] Ibidem.

[745] Ibidem, lib. VI, cap. 3

[746] Lib. I, tít. 15, ley 2.ª Lib. II, tít. 20, ley 6.ª Lib. III, tít. 13, ley 4.ª Lib. IV, tít. 17, ley 8.ª Lib. IV, tít. 18, ley 3.ª Lib. IV, tít. 22, ley 29. Lib. V, tít. 7.º, ley 2.ª Lib. V, tít. 10, ley 10. Lib. VII, tít. 1.º ley 31. Lib. VIII, tít. 10, ley 1.ª Lib. IX, tít. 6.º, ley 23. Lib. IX, tít. 33, ley 34.

[747] Hist. de la Legislación Española, págs. 516 y 517.

[748] Las Leyes de Indias, tomo XIII, pág. 29.—Madrid, 1890.

[749] Ley II, tít. I, lib. II.

[750] Ley LXVI, tít. XV, lib. II.

[751] Ley XIII, tít. II, lib. II.

[752] Ley V, tít. XVII, lib. IV.

[753] Ley VI, tít. XVII, lib. IV.

[754] Ley VII, tít. XVII, lib. IV.

[755] Ley VIII, tít. XVII, lib. IV.

[756] Ley XXIV, tít. XVII, lib. IV.

[757] Ley I, tít. XIX, lib. IV.

[758] Ley XIV, tít. XIX, lib. IV.

[759] Ley XXIII, tít. II, lib. V.

[760] Ley XXV, tít. VIII, lib. V.

[761] Ley XV, tít. XIV, lib. V.

[762] Ley XXIV, tít. I, lib. VI.

[763] Ley XL, tít. I, lib. VI.

[764] Ley I, tít. II, lib. VI.

[765] Ley II, tít. II, lib. VI.

[766] Ley VI, tít. II, lib. VI.

[767] Ley I, tít. III, lib. VI.

[768] Ley IX, tít. III, lib. VI.

[769] Ley XIV. tít. V, lib. VI.

[770] Ley XVIII, tít. V, lib. VI.

[771] Ley XXXV, tít. V, lib. VI.

[772] Ley XXXIX, tít. V, lib. VI.

[773] Ley I, tít. VI, lib. VI.

[774] Ley I, tít. VII, lib. VI.

[775] Ley II, tít I, lib. VI.

[776] Leyes XXIX y XXX, tít. XXII, lib. VI.

[777] Ley XXXVII, tít. IX, lib. VI.

[778] Ley VII, tít. X, lib. VI.

[779] Ley XXI, tít. X, lib. VI.

[780] Ley XIV, tít. XII, lib. VI.

[781] Ley XV, tít. XII, lib. VI.

[782] Ley XIII, tít. XVII, lib. VI.

[783] Ley I, tít. IV, lib. VII.

[784] Ley II, tít. IV, lib. VII.

[785] Ley V, tít. IV, lib. VII.

[786] Ley IV, tít. VII, lib. VII.

[787] Ley XVI, tít. IX, lib. VIII.

[788] Ley LXXV, tít. XLVI, lib. IX.

[789] Véase Marichalar y Manrique, Historia de la Legislación, etc., tomo IX, págs. 399-418.

[790] Historia general de los hechos de los castellanos en las islas y Tierra Firme del mar Océano, tomo VIII. Tabla general de las cosas notables, etc.

[791] Década III, lib. VI, capítulo XIV.

[792] Herrera, Década III, lib. VI, cap. XIV.

[793] Notas a las cartas y Relaciones de Hernán Cortés. Introducción, pág. XVII.

[794] Danvila, ob. cit., págs. 28-32.

[795] Ensayo histórico sobre la legislación de los Estados españoles de Ultramar, pág. 6.

[796] Danvila, ob. cit., págs. 33 y 34.

[797] Se había creado en el año 1600.

[798] Hist. de México, vol. I, cap. II.

[799] Danvila, ob. cit., págs. 37-46.

[800] Nació Fray Toribio en Benavente (provincia hoy de Zamora), y se embarcó en Sanlúcar de Barrameda el 23 de enero de 1524, llegando el 13 de mayo a San Juan de Ulúa.

[801] Déc. VI, lib. 7, cap. VI.

[802] Remesal, lib. VII, cap. XVI.

[803] Véase la Vida y escritos de Fray Toribio de Benavente o Motolinía, por D. José Fernando Ramírez, en la Colec. de doc. para la Hist. de México, publicada por García Icazbalceta, tomo I, págs. CIV y CV.

[804] Historia de los indios, trat. I, cap. XIV.

[805] Véase Documentos publicados por García Icazbalceta, tomo I. pág. 148.

[806] Véase La Iglesia en la América Española. Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid por el marqués de Lema el 3 de mayo de 1892, pág. 41.

[807] Pastells, Hist. de la Comp. de Jesús en el Paraguay, tomo I, pág. 162.

[808] Pastells, Hist. de la Compañía de Jesús en el Paraguay, etc., tomo I, págs. 431 y 432.

[809] Solórzano, Política Indiana, lib. IV, cap. I.

[810] Ibidem.

[811] Véase Solórzano, ob., lib. y cap. citados.

[812] Lib. IV, cap. IV.

[813] Ob. cit.

[814] Ibidem, lib. IV, cap. VII.

[815] Véase Noticias secretas de América, por Jorge Juan y don Antonio Ulloa, pág. 447.

[816] Herrera, Década I, lib. VI, cap. XX.

[817] En el año 1865 Ernesto Gagnon publicó una colección de estas canciones con su correspondiente música, siendo las más conocidas las siguientes: L'Alouette, Parderrier' chez mon père, Isabeu s'y promène y A la claire fontaine.

[818] Reclus, América Boreal, págs. 649 y 650.

[819] Historia de los Estados Unidos, tomo I. págs. 112 y 113.

[820] Véase tomo I, pág. 297.

[821] Véase el interesante informe de Mr. Francis.

[822] Tomo I, pág. 251.

[823] Véase Oncken, Hist. Universal, tomo XII, pág. 53.

[824] History of the United States of América (Nueva York), 1849-1862.

[825] Spencer, Hist. de los Estados Unidos, tomo I, pág. 254.

[826] Algunos escritores dicen que era peruana y otros guipuzcoana.

[827] Arch. Hist. Nac.—Cedulario índico de Ayala o Dic. de Gobierno y Legislación de Indias, letra L. n.º 18.

[828] Comentarios Reales, 1.ª parte, lib. I, cap. XV.

[829] Antología de poetas hispano-americanos, tomo III, pág. CLXIII.

[830] Historia general de América, tom. I, volumen I. pág. 329.

[831] Los primeros invasores que ocuparon la costa adoraron a Con, los segundos inmigrantes que subyugaron a los anteriores a Pachacámac. Viracocha era el dios de la primera civilización quechua, y el Sol o Inti era el dios particular de la tribu de los incas. También adoraban a la luna, a las estrellas, a los monarcas difuntos, etc.

[832] José de la Riva Agüero, La Historia en el Perú.—Lima, 1910.

[833] El templo de la fama vindicado, fol. 15 v.º—Lima, 1720.

[834] Ob. cit., tomo II, pág. 226.

[835] Véase Menéndez Pelayo, ob. cit., tomo II, págs. 228 y 229.

[836] Hist. de la poesía Hispano-Americana, tomo II, pág. 210.

[837] El origen del vascuence—según nuestra modesta opinión—es el antiguo turco mezclado con el persa (pero sin árabe), y mezclado también y unificado con el gótico.

[838] Arch. hist. nac.—Cedulario índico, tomo XXXIV. n.º 109. págs. 124 y 124 v.ª

[839] Enciclopedia Universal Ilustrada, tomo XVIII, pág. 2.969.

[840] Véanse Bosquejos histórico-literarios, del Dr. Angel María Alamo.

[841] De este inspiradísimo poeta trataremos con más extensión en el cap. XXXIV del tomo III.

[842] Enciclopedia Universal Ilustrada, tomo VIII, pág. 1.451.

[843] A la sazón Montevideo y Maldonado pertenecen al Uruguay; Santa Fe y Corrientes a la República Argentina.

[844] No se olvide que en el siglo xviii se formó un virreinato llamado del Río de la Plata.

[845] Véase apéndice II.

[846] Compendio elemental de Hist. de América, págs. 277 y 278.

[847] Se le llamó Caspicara porque tenía la cara muy delgada.

[848] Dependiente del Arzobispado de México.

[849] Conocido por su apodo Iluqui (Zurdo).

[850] Hist. de América, pág. 12.

[851] Libro IV, capitulo IX.

[852] Arch. Hist. Nacional.—Cedulario índico, tomo XX, núm. 311, págs. 356 v.ª y siguientes.

[853] América Central, pág. 393. Tr.

[854] Archivo general de navegación y pesca marítima.—Virreinato de Santa Fe, tomo III, b. 4.ª, documento 21.

[855] Cedulario índico, tomo XVII, núm. 200, págs. 165 y siguientes.

[856] Véase Dr. Vidal Morales, Hist. de Cuba, págs. 96 y 97.

[857] Dr. Francisco de Pons, Cultivo y comercio de las provincias de Caracas, etc.—Manuscrito de la Biblioteca Nacional de Madrid, núm. 3.334.

[858] Arch. histórico nacional, Cedulario índico, tomo XXII, n.º 21, págs. 25-28.

[859] Cedulario índico, tomo XXII, núms. 35 y 36, pág. 38.

[860] Archivo de Indias.—Estado.—Caracas.—Legajo 13. (5).

[861] Cedulario índico, tomo XXII, núms. 35 y 36, pág. 128.

[862] Ibidem, pág. 149.

[863] Archivo Histórico Nacional.—Cedulario índico, tomo XXXVIII, núm. 192. págs. 220 y 220 v.ª

[864] Alberdi, Organización política y económica de la Confederación Argentina, págs. 34 y 35. Besauton, 1856.

[865] Historia del Emperador Carlos V, tomo III, lib. VI, págs. 178 y 179. Tr.

[866] Colec. de doc. inéditos relativos á América y Oceanía, tomo II, págs. 1 á 126.

[867] Página 45.

[868] Página 47.

[869] Págs. 68-70.

[870] Col. de doc. inéditos, etc., tomo XI.

[871] Págs. 124-128.

[872] Revista de Costa Rica en el siglo XIX. Tipografía Nacional, San José de Costa Rica, MCMII páginas 14 y 15.

[873] Ob. cit., págs. 15 y siguientes.

[874] Ibidem, pág. 55.

[875] Ibidem, pág. 56.

[876] Colec. de documentos inéditos relativos al descubrimiento, etc., tomo XXI, págs. 240 y 285.

[877] Arch. hist. nacional.—Cedulario índico de Ayala, letra B, Documento 3.

[878] Libro primero de Cabildos de Lima, Parte tercera, págs. 131-134-1888.

[879] Cartas de Indias, págs. 465-473.—Madrid, 1877.

[880] Cartas de Indias, págs. 88 y 89.—Madrid, 1877.

[881] Ibidem, págs. 258 y 259.—Madrid, 1877.

[882] Cartas de Indias, págs. 559 y 560. Madrid, 1877.

[883] Sommervogel, S. J.—Bibliothèque de la Compagne de Jesús, tomo V. columnas 1.165 y 1.166.

[884] Los nombrados fueron Jorge Juan y Juan García del Postigo; pero como el último se hallaba navegando y se retrasara su vuelta, se dispuso que le sucediera el también guardia marina Antonio Ulloa.

[885] Cartas de Indias, págs. 131 y 132.—Madrid, 1877.

[886] Documentos para la Historia de Bolívar, ordenados, etc., por José Félix Blanco, tomo I, páginas 474-481.

[887] Documentos para la Historia de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo I, págs. 483-485.—También tomo I, pág. 339.

[888] Véase Fray Iñigo Abbad y Lasierra, Hist. geográfica, civil y natural de Puerto Rico, págs. 502-504.—Puerto Rico, 1866.

[889] Documentos para la Historia de Bolívar, tomo I. págs. 494-498. También tomo II, pág. 338.

[890] Documentos para la Historia de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo I, págs. 487-490.

[891] Doc. para la hist. de Bolívar, tom. II, págs. 450-453.

[892] Doc. para la hist. de Bolívar, ordenados por José P. Blanco, tom. II, págs. 445-448.

[893] Tiene por sufragáneos el Obispado de Concepción de la Vega (a 20 leguas de Santo Domingo), el de Cuba, el de San Juan y el de Venezuela; también la abadía de Jamaica.

[894] Colec. de Doc. inéd. relativos a América, tomo XV, págs. 418-528.

[895] Documentos para la Hist. de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo II, págs. 598 y 599.

[896] Documentos para la Hist. de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo II, págs. 599-604.

[897] Documentos para la Hist. de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo I, págs. 481-483.

[898] Primer Arzobispo que residió en Nueva Guatemala.

[899] Véase Montufar, Reseña histórica de Centro-América, tomo IV, págs. 428-431.

[900] Véase Montufar, Reseña histórica de Centro-América, tomo IV, pág. 217.

[901] Documentos para la Hist. de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo I, págs. 485-487.

[902] El obispo Balbuena es autor de la Grandeza Mexicana, del Bernardo y del Siglo de Oro.

[903] Véase Abad y Lassierra, Ob. cit., págs. 498-502.

[904] Documentos para la Historia de Bolívar, ordenados por José F. Blanco, tomo I, págs. 490-493.—También tomo II, pág. 337 y 338.

[905] Doc. para la hist. de Bolívar, ordenados por José F Blanco, tomo I, págs. 498-502.—También tomo I, pág. 338.

[906] Ibidem, tomo III, págs. 594-599.

[907] Doc. para la hist. de Bolívar, tom. II, págs. 448-450.

[908] Documentos para la Hist. de Bolívar por D. José F. Blanco, tomo II, págs. 444 y 445.

[909] Ced. índico, tomo XXXII, núm. 312, págs. 312 y siguientes.

[910] Archivo histórico nacional.—Cedulario índico, tomo XXV, págs. 56 v.ª y 57.

[911] Cartas de Indias, págs. 407-410.—Madrid, 1877.

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