Note 708 — LA CRISIS SOCIAL: ¿QUÉ DEBEMOS HACER?
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“El Rey Lear es un drama muy malo, muy negligentemente escrito, que no puede inspirar sino disgusto y fastidio”. Otelo, por el cual Tolstoi muestra algunas simpatías, sin duda porque la obra concuerda con sus pensamientos de entonces sobre el matrimonio y sobre los celos, “con ser el menos malo de los dramas de Shakespeare, no es más que un tejido de palabras enfáticas”. El personaje de Hamlet no tiene ningún carácter, “es un fonógrafo del autor, que repite todas sus ideas, al hilo”. En cuanto a La Tempestad, Cymbelino, Troilus, etc., Tolstoi no los menciona si no es por su “inepcia”. El único personaje de Shakespeare que encuentra natural es el de Falstaff, “precisamente porque aquí el lenguaje de Shakespeare, lleno de frías bromas y juegos de palabras ineptas, concuerda con el carácter falso, vanidoso y libertino de este ebrio repugnante”.
Tolstoi no siempre había pensado así. Entre 1860 y 1870 tenía placer en leer a Shakespeare, sobre todo en la época en que tuvo la idea de escribir un drama histórico sobre Pedro I. En sus notas de 1869 se ve que aún tomaba a Hamlet por modelo y por guía. Después de citar sus trabajos concluidos, La Guerra y la Paz, que relacionaba con el ideal homérico, agregaba Tolstoi: “Hamlet y mis futuros trabajos: poesía del novelista en la pintura de caracteres”.