Note 813 — LA CRISIS SOCIAL: ¿QUÉ DEBEMOS HACER? (continued 2)
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La Correspondencia de La Unión para la Verdad, en su número de 1.º de enero de 1911, publicó una interesante relación de esta fuga. Tolstoi bruscamente partió de Yasnaia Poliana el 28 de octubre de 1910 (10 de noviembre), hacia las cinco de la mañana. Lo acompañaba el doctor Makovitski. Su hija Alejandra, que Tchertkov llama su “colaboradora más íntima”, estaba en el secreto de la partida. Llegó el mismo día, a las seis de la tarde, al monasterio de Optina, uno de los más célebres santuarios de Rusia, donde había estado varias veces en peregrinación; allí pasó la noche y, a la mañana siguiente, escribió allí mismo un largo artículo sobre la pena de muerte. En la tarde del 29 de octubre (11 de noviembre), fué al monasterio de Chamordino, donde su hermana María era monja; comió con ella y le comunicó el deseo que habría tenido de pasar el fin de su vida en Optina, “encargándose de desempeñar las más humildes labores, pero con la condición de que no se le obligase a ir a la iglesia”. Durmió en Chamordino; hizo, en la mañana siguiente, un paseo a la aldea vecina, donde pensaba tomar alojamiento, y volvió a ver a su hermana en la tarde. A las cinco llegó inopinadamente su hija Alejandra, quien sin duda le previno que su fuga era conocida y que habían salido en su seguimiento; y se pusieron en camino, en el acto, de noche. “Tolstoi, Alejandra y Makovitski se dirigieron hacia la estación de Koselsk, probablemente con la intención de ganar las provincias del Sur, quizás las colonias formadas por los dukhobors en el Cáucaso”. En el camino, Tolstoi enfermó y hubo de ponerse en cama en la estación de Astapovo. Fué allí donde murió.