Note 16 — PLACIDO[1].
Reading edition
Un biógrafo, Nueva York 1875, nos dice que principió un poema La toma de la Habana por los ingleses, que se estravió sin concluirse; tambien se perdió su poesía El eco de la gruta, 1834, que dedicó á Heredia entónces accidentalmente en Cuba; sin contar sus numerosas improvisaciones ya solo, ya en certámen con el popular José del Ocio, certámenes en que improvisaban alternativamente empezando cada cual su décima por el último verso de la de su competidor. ¡Y así divertian en banquetes y reuniones! Plácido desde su aurora tuvo renombre de repentista: se le solia dar pié forzados, á veces conteniendo un contrasentido para disolver ó una impropiedad que debia salvarse: de aqui sus décimas que concluyen Besar la cruz es pecado, La campanilla, de qué, La Virgen fué gran........» (La Guirnalda, Diciembre 30, 1872) Siempre salia airoso de estos esfuerzos intelectuales, por lo comun del género jocoso á que se prestaba su carácter jovial. ¡Cuán melancólica, sin embargo, cuán sentida, amarga y profunda, aquella improvisacion en el Festin Campestre de Iturrondo, 1834, es un arranque de dolor y de reconvencion contra la injusticia que lo humillaba: no la hemos leido: hemos oido hablar de ella al Sr. Bachiller que estuvo allí y que por entonces tambien escribia versos.