Note 59 — INTRODUCCIÓN X
Reading edition
Que lo detiene, dicen la edición de Valencia, 1514, y otras muchas. Por evidente razón métrica prefiero el texto de Gorchs, tomado, al parecer, del de Zaragoza, 1507.
Creo enteramente casual la coincidencia entre los últimos versos que canta Melibea con el célebre fragmento de Safo:
Δέδυκε μὲν ἁ σελάννα Καὶ Πληΐαδες, μέσαι δὲ Vύκτες, παρὰ δ' ἔρχεθ' ὥρα, Ἔγω δὲ μόνα χαθεύδω. (Poetae Lyrici Graeci, ed. Bergk, Leipzig, 1843, pág. 612.)
La semejanza de la situación ha inspirado la misma frase al bachiller Rojas y á la poetisa de Lesbos, pero la imitación hubiera sido imposible, puesto que antes de 1550 no fueron coleccionados los fragmentos de Safo, y antes de 1526 no fué impreso el texto del gramático Hefestión, que nos ha conservado esos cuatro versos, débil pero fielmente traducidos por nuestro Castillo y Ayensa:
Ya sumergióse la luna, Ya las Pléyadas cayeron, Ya es media noche, ya es hora, ¡Triste! y yo sola en mi lecho! (Poesías de Anacreonte, Safo y Tirteo... Madrid, Imp. Real, 1832, pág. 192).