Note 348 — XI
Reading edition
En el prólogo habla del «arte de aquella mujer que fué en Salamanca en tiempo de Celestino segundo». Claro que es broma lo de la época de Celestino II, cuyo breve pontificado pertenece al siglo XII (1143-1144), pero la indicación de Salamanca es uno de los más antiguos testimonios que pueden encontrarse en favor de la tradición que pone allí el teatro de la tragicomedia de Rojas. Ya que me olvidé de citarlo en su lugar propio, subsano aquí la falta.
Pág. 187: «Monseñor, esta es Cárcel de Amor, aquí idolatró Calisto, aquí no se estima Melibea, aqui poco vale Celestina».
Pág. 255: «Dicen que no es nacida ni nacerá quien se la pueda comparar á la Celidonia, porque Celestina la sacó de pila».
La Lozana se hacía leer por los amigos, entre otras composiciones literarias, la Celestina: «Quiero que me leais, vos que teneis gracia, las coplas de Fajardo y la comedia Tinelaria y á Celestina, que huelgo de oir leer estas cosas mucho.
«Silvano.—¿Tiénela vuestra merced en casa?
«Loz.—Señor, vedla aquí, mas no me la leen á mi modo, como hareis vos». (Pág. 239).
La Comedia Tinelaria es de Bartolomé de Torres Naharro. Las coplas de Fajardo no deben de ser otra cosa que la bestial C... comedia del Cancionero de Burlas, dedicada, como en ella se dice, al «noble caballero Diego Faxardo, que en nuestros tiempos en gran luxuria floreció en la ciudad de Guadalaxara».