Note 282 — XI
Reading edition
El villancico con que termina la Égloga es de los más endebles de su autor, que los compuso primorosos, pero se inserta aquí por ser lo único original que Urrea puso en su imitación:
Téngase siempre alegría Do puede auer esperança, Que todo hace mudanza. La rueda de la ventura Siempre anda en su mouer, En vna mano el plazer Y en la otra la tristura. No desmaye la cordura Do puede auer esperança, Que todo haze mudança. Do el descanso haze asiento El pesar hace morada, Que ventura está fundada, En sus hechos, sobre viento. Muy poco dura el tormento Do puede auer confiança, Que todo haze mudança. Fin. Y así que nunca el consuelo Se tarda ni durará, Que lo que en ventura está Todo se pasa de vuelo. Pues no tengamos recelo Do puede auer esperança, Que todo haze mudança.