Note 342 — XI
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«Loz.—Dime Divicia, ¿dónde comenzó ó fué el principio del mal francés?
«Divicia.—En Rapolo, una villa de Génova, y es puerto de mar; porque allí mataron los pobres de San Lázaro, y dieron á saco los soldados del rey Carlo Cristianísimo de Francia aquella tierra y las casas de San Lázaro... y luego incontinenti se sentían los dolores acerbísimos y lunáticos, que yo me hallé allí y lo vi, que por eso dicen el Señor te guarde su ira, que es esta plaga que el sexto ángel derramó sobre casi la metad de la tierra.
«Loz.—¿Y las plagas?
«Div.—En Nápoles comenzaron, porque tambien me hallé allí cuando dicían que habían enfecionado los vinos y las aguas; los que las bebían luego se aplagaban, porque habían echado la sangre de los perros y de los leprosos en las cisternas y en las cubas, y fueron tan comunes y tan invisibles, que nadie pudo pensar de dónde procedían. Muchos murieron, y como allí se declaró y se pegó, la gente que despues vino de España llamábanlo mal de Nápoles, y éste fué su principio, y este año de veinte y cuatro son treinta é seis años que comenzó. Ya comienza á aplacarse con el legno de las Indias Occidentales, cuando sean sesenta años que comenzó, al hora cesará» (pp. 273 y 274).