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Orígenes de la novela, Tomo III

Note 493 — XI (continued 3)

Reading edition

«Lena.—Este es el más sospechoso animal que sabemos, y al presente está tocado de tan rauiosos celos, que se le comen biuo. Ha sido casado dos vezes, y de primera muger tiene vna hija llamada Casandra, de diez y seis a diez y siete años, encerrada en vn aposento como vna muda, tan oscuro que a medio dia se la pueden dar buenas noches, sin consentir que trate con nadie; diziendo que la donzella es como flor cubierta de rocio, que por poco que la toquen se marchita... No quiere que coma bocado de carne fresca, porque halla que solicita y despierta el apetito de la salada; y de la miseria que la embia para sustentarse haze antes anotomia, temiendo no aya dentro alguna contraseña. Si meten alguna cesta de paños o de otra cosa, lo rebuelue de abaxo arriba; porque vna Reyna de Escocia (dize) s'enamoró de su enano, y que dentro de vna canasta se le metieron en su cámara. Quiere que los criados hablen como por señas, porque no los oyan las mugeres, guardandolas como si fuesen yeguas del relincho y salto del cauallo«(pág. 391).

Hay también una remota analogía con El Celoso Extremeño, en lo que cuenta Vigamón, criado del avaro Aries: «De manera, hermano, que soy medio biuo, sin más conversacion que la de vn negro boçal que cura el cauallo, con quien passo mis ratos, hartandonos ambos de zinguerrear en una guitarra más destemplada que discante de ramera». (Pág. 413).

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