Note 442 — XI (continued 3)
Reading edition
Abundan los ejemplos de esto: «Y en lugar del anillo te quedo mi coraçon en este abraço» (pág. 182). «Bien dices; ve luego y buelve, que me quedas sola». (Pág. 201). «Ay mezquina yo, ¿quién quedó abierta la puerta?» (ibid). «Y como Fulminato os quedó solos». (Pág. 277).