Note 63 — INTRODUCCIÓN
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Y ya se lo parecería sin duda á los hombres que podemos considerar como excepcionales en su tiempo. D. Diego de Mendoza decía de ella, entre burlas y veras, en la segunda carta de El Bachiller de Arcadia, poniendo la picante censura en boca del asendereado capitan Pedro de Salazar: «Yo veo que Pero Mexía agrada á todo el mundo con aquella su Silva de varia leccion; pues ¡Cuerpo ahora de San Julian! ¿por qué mi coronica no ha de agradar á todos muy mejor? Pues que aquella Silva no es otra cosa sino un paramento viejo de remiendos y una ensalada de diversas yerbas dulces y amargas, y en mi libro no se hallará una vejez ni una antigüedad, aunque el dotor Castillo le destilase por todas sus alquitaras. Y Pero Mexía no puso en toda su Silva de su cosecha un árbol siquiera...». (Respuesta del capitán Salazar al Bachiller de Arcadia.—Sales españolas de Paz y Melia, I, 88).