Note 555 — VII
Reading edition
«Yo comencé a entender en esta obra el año de mil y quinientos y diez y ocho, y hasta el año de veynte y quatro ninguno alcançó en qué yo esta va ocupado: luego el siguiente año de veynte y quatro, como el libro que tenia yo muy secreto estuviesse divulgado, estando su Magestad (Carlos V) malo de la quartana, me le pidio para pasar tiempo y aliviar su calentura. Yo serví a su Magestad estonces con Marco Aurelio: el qual aun no le tenia acabado ni corregido, y supliquéle humildemente que no pidia otra merced en pago de mi trabajo, sino que a ninguno diesse lugar que en su real camara trasladasse el libro, porque en tanto que yo yva adelante con la obra, y que no era mi fin de publicarla de la manera que estonces estava, si otra cosa fuesse, su Magestad sería muy deservido y yo perjudicado. Mis pecados que lo uvieron de hacer: el libro fue hurtado y por manos de diversas personas traydo y trasladado, y como unos a otros le hurtavan y por manos de pajes le escrevian, como cada dia crescian en él más la faltas, y no avia más de un original por do corregirlas. Es verdad que me trugeron algunos a corregir: que si supieran hablar, ellos se quexasen más de los que los escrivieron, que no yo de los que le hurtaron. Añadiendo herror sobre herror, ya que yo andava al cabo de mi obra y queria publicarla, remanesce Marco Aurelio impresso en Seuilla, y en este caso yo pongo por juezes a los lectores entre mí y los impresores, para que vean si cabia en ley ni justicia un libro que estaba a la imperial majestad dedicado, era el auctor niño, estava imperfecto, no venia corregido, que osase ninguno imprimirlo ni publicarlo. No parando en esto el negocio imprimieronse otra vez en Portugal y luego en los reynos de Aragon, y si fue viciosa la imprission primera no por cierto lo fueron menos la segunda y tercera; por manera que lo que se escrive para el bien comun de la republica, cada uno lo quiere aplicar en provecho de su casa. Otra cosa acontesció con Marco Aurelio, la qual he verguença de la dezir, pero más la habrán de tener los que la osaron hazer, y es que algunos se hazian auctores de la obra toda, otros en sus escripturas enxerian parte della como suya propria: lo qual paresce en un libro impresso do el auctor puso la plática del villano, y en otro libro tanbien impresso puso otro la habla que hizo Marco Aurelio a Faustina, quando le pidio la llave. Pues estos ladrones han venido a mi noticia, bien pienso yo que se deve aver hurtado más hazienda de mi casa. En esto veran que Marco Aurelio no estava corregido, pues agora se le damos muy castigado. En esto veran que no estava acabado, pues agora sale perfecto. En esto veran que le faltava mucho, pues agora le veran añadido...». (Fol. XIIII de la edición de Valladolid).