Note 470 — VI
Reading edition
Pudiera sospecharse que fué de origen judío, si es que á él se refieren estas anécdotas que trae D. Luis Zapata en su Miscelánea (pág. 395):
«Al que trobó la Pasion dijeron, y no sin causa, que lo habia dicho tan bien como testigo de vista. Este prometio a otro de su jaez que haria cierta cosa, y añadio que le daba su fe y palabra de ello. Tardabase en cumplir la promesa, y dijo el otro: «Señor, hacedlo, pues me distes vuestra fe de hacello». «Señor (dijo aquél), yo no puedo agora, y si os di mi fe, fue para remendar la vuestra». Estaba alli otro hombre honrado, y por ponerlos en paz dijo: «Bien está, señores, que como sois ambos de un paño, no se parecerá el remiendo».
«Dicen que entre los mismos confesos envio a tratar el uno con el otro de darle su hija en casamiento, y él le respondio: «Señor compadre, en merced os tengo la oferta, mas de judio harto tenemos aca, aunque no tan ruin como lo vuestro».
Entre las Pasiones trovadas ninguna fué tan popular entre los devotos como la de Diego de San Pedro, de la cual todavía se hicieron ediciones en el siglo XVIII. La última que conozco es del año 1720.