← Table of contents
Orígenes de la novela, Tomo I

Note 463 — VI

Reading edition

Para encarecer su desesperación amatoria se vale de palabras del Libro de Job. «¡Maldito sea el dia en que primero amé, la noche que velando, sin recelar la temedera muerte, puse el firme sello a mi infinito querer e iuré mi servidumbre ser fasta el fin de mis dias! No se recuerde Dios dél e quede enfuscado e escuro syn toda lumbre. Sea lleno de muerte e de mal andanza. Aquella noche tenebrosa, turbiones, relampagos, lluvias con terrible tempestad acompañen. Aquel dia no sea contado en los dias del año; no se nombre en los meses. Sea aquella noche sola e de toda maldicion digna... ¿Para qué fue a hombre tan infortunado luz dada, sino escuridad e tinieblas? ¿Para qué al que vive en toda pena e tormento vida le fue dada, sino que fuera como que no fuera, del vientre salido, metido en la tumba?»

Return to VI
Explore with AITake your curiosity a little further.

Reading settings