Note 75 — ÉGLOGA PRIMERA
Reading edition
Diana cazadora, la diosa de los riscos y los montes, encontró una vez al gentil pastor Endimión dormido en una gruta. Endimión, hijo de Júpiter, tiene la facultad de dormir eternamente, sin envejecer ni morir. Diana, la Luna, enamorada de él, baja todas las noches en su carro de plata, a contemplarle en silencio, a besarle y a reposar a su lado. (Véase Gebhardt, obr. cit., tomo I, pág. 133.)