Note 678 — AQUI SE COMIENZA LA PRIMERA PARTIDA. (continued 6)
Reading edition
“mal de ella. Et por eso dice en la ley ante desta que el prelado debe catar quales hombres son aquellos á quien sermonan, ca non debe decir todas razones á todos hombres. Otros hi ha que fieren de palabra muy cruamientre, asi como los que dicen de los hombres mal, et los enfaman ante todos, ó en los sermones, deciendo contra algunos encobiertamientre alguna cosa que sopieron dellos en penitencia ó dotra manera, por que los metan en vergüenza ante aquellos que lo oyen, ó asacando contra ellos males que non ficieron, ó descobriéndolles alguna cosa que habian fecho en poridat que non era aun sabida. Et esto facen tambien á sus mayorales como á otros por meterlos por de mala vida et de malas manyas contra Dios et á los hombres. Et algunos hi ha que lo facen asi por encobrir los yerros en que ellos son, queriendo echar la culpa á otri. Et este mal se dice de muchas maneras; ca tales hi ha que lo dicen por palabra, et tales por rimas, et otros por cantares, ó por senyales ó por acenar, et á las vegadas lo facen por cartas que escriben et las echan encubiertamientre en la corte, ó en la eglesia, ó en la plaza, ó en los otros logares o las puedan los hombres fallar et leer porque caya en mal prez aquel contra quien las ficieron. Et tal ferida como esta que es tan perillosa, et que se non puede nunca sanar, non conviene á prelado de la facer en ninguna manera.” Aqui concluye la ley en el cód. B. R. 3., y sigue la LXXVI con este epígrafe: Que peor cosa es ferir de palabra que furtar las cosas agenas; y empieza asi. “Cruamientre pecan los maldicientes segunt dice en la ley ante desta; et por ende son aborrecidos de Dios: ca facen á los hombres que se quieran mal de manera que han de seer unos contra otros, deciendo mal dellos sin razon et sin derecho. Et de tales dice Isaias el profeta &c.” Sigue con el texto.