Note 91 — TOMO II (continued 3)
Eduardo de Mier translation
La estrofa, que originaria y propiamente se llama lira, constaba de cinco versos, y traía su nombre de una célebre oda de Garcilaso, que comenzaba así:
«Si de mi baja Lira Tanto pudiese el son, que en un momento Aplacase la ira Del animoso viento Y la furia del mar y el movimiento.»
Extendióse después este nombre á la estrofa pareada de seis versos, tal como aparece de los ejemplos siguientes de la jornada primera de Sin honra no hay valentía, de Moreto:
«Divino y claro objeto, Del regalado Amor lugar sagrado, De Venus dedicado Por afable y gallardo y por secreto, Donde Amor se regala, Pluma del sol, que con su luz se iguala: Jardín bello y florido Que con decir agradecido basta, Pues de flores vestido Con tan clara limpieza honesta y casta, Tesoro de Amaltea Ejercitas en trono de la idea.»
Esta es la lira dramática. En los versos citados pueden verse las combinaciones posibles de los cuatro primeros. No hay necesidad absoluta de que alternen los versos de tres y de cinco pies, y el poeta puede seguir otro sistema, aunque obligándose á no variarlo, una vez adoptado, en las demás estrofas. Cuídese, sin embargo, de no confundir la lira con la silva, como lo han hecho muchos escritores.