Note 28 — LIBRO VIII. (continued 2)
Diego Gracián translation
El decreto de ostracismo o de destierro no infamaba al desterrado. Dictábase para alejar del territorio de la república a los hombres que por la fama de sus virtudes o de su talento podían perjudicar a la igualdad democrática y ejercer sobre sus conciudadanos una superioridad peligrosa. Cuando el despreciable Hipérbolo fue condenado a ostracismo, el ostracismo se envileció y cayó en desuso.