INTERMEDIO[26]
Teodoro Llorente translation
INTERMEDIO[26]
El Director del teatro
Hijos de Mieding[27] bravos y obedientes,
¡al trabajo otra vez! ¡Llegó la hora!
Viejos montes y valles florecientes
formando están la escena encantadora.
Un Heraldo
Medio siglo –¡larguísima jornada!–
ha de pasar para las bodas de oro:
después de la contienda terminada,
si queda el oro, es el mejor tesoro.
Oberón
Espíritus, venid, si no estáis lejos,
y en tan grave ocasión prestadme ayuda:
hoy la Real Pareja los añejos
vínculos conyugales reanuda.
Puck[28]
Ya viene el Puck en diagonal carrera,
arrastrando los pies, torciendo el paso;
y una turba festiva y vocinglera
va corriendo en tropel tras el payaso.
Ariel[29]
Ariel divino, de armonías gratas
llena la Creación, que le oye ansiosa.
Su voz hechiza a muchos papanatas;
pero también conquista alguna hermosa.
Oberón
Cónyuges, si queréis vivir dichosos,
nuestra conducta os da sanos consejos:
sepárense cuanto antes los esposos,
y tiernamente se amarán de lejos.
Titania
Si el marido murmura sin aguante,
si la mujer replica impertinente,
corra el uno con rumbo hacia Levante
y el otro hacia Poniente.
La Orquesta, tutti
Fortissimo
Las moscas, los mosquitos y moscones
con sus trompas y pífanos sonoros,
las ranas, y los grillos de agrios sones,
nuestros músicos son y nuestros coros.
Solo
La zampoña, con pasos cachazudos,
viene moviendo la disforme panza:
escuchad los solemnes estornudos
que su nariz estrepitosa lanza.
Un Genio que se está formando[30]
Tiene pies de escorpión, vientre de sapo;
si alas sus alas son, es un problema;
su autor, a ese ridículo gazapo,
lo titula «Poema.»
Una parejita[31]
Vas brincando entre flores y perfumes
con breve paso y arrogante anhelo;
pero aunque mucho quieres y presumes,
no te levantarás nunca del suelo.
Un viajero curioso[32]
¿Es esto mascarada extravagante
o es que la fantasía me ilusiona?
¿Oberón, el dios bello, el dios brillante,
en este sitio se mostró en persona?
Un Ortodoxo[33]
¡Ni uñas, ni cuernos, ni encorvado rabo!
No me engaña el mentido testimonio:
cual los dioses de Grecia, al fin y al cabo,
tú no eres otra cosa que un demonio.
Un Artista del Norte
Cuanto concibo y ejecuto –¡ay triste!–
es vaga sombra y pálido boceto;
pero conozco el mal y en qué consiste,
y visitar la Italia me prometo.
Un Purista[34]
Topé para mi mal con esta gente;
groseras brujas son desarregladas.
Pasándoles revista atentamente,
solo un par encontré bien empolvadas.
Una Bruja joven
¡Polvos! ¡Trajes también! ¡Pobre atractivo,
que tapa de la edad el triste rastro!
Desnuda yo sobre el robusto chivo,
muestro feliz mis miembros de alabastro.
Una Matrona
Nuestra prudencia, que la edad madura,
emulaciones frívolas evita:
la flor, que ostentas hoy, de la hermosura,
también tú la verás seca y marchita.
El Maestro de capilla
¡Oh moscas y mosquitos y moscones!,
de la hermosa desnuda separaos.
¡Ranas y grillos de discordes sones!,
a compás y medida sujetaos.
La Veleta, vuelta de un lado
No puede haber más grata compañía:
doncellas de constante y tierno pecho;
jóvenes de valor y de hidalguía:
gente toda de lustre y de provecho.
La Veleta, vuelta del otro lado
Ábrete, tierra, y a la vil canalla
trague al momento el infernal abismo,
o mi furiosa indignación estalla,
arrojándome al Tártaro yo mismo.
Los Xenios[35]
Somos cual sabandijas, y mordemos
con colmillo afilado y diminuto,
dando solo a los méritos supremos
del Papá Satanás honra y tributo.
Hennings[36]
Con inocente ingenuidad, que alabo,
está jugando la menuda grey;
hemos de confesar, al fin y al cabo,
que sabandijas son de buena ley.
Musageta[37]
No me da pena el escuadrón rugiente
de estas malditas brujas del Averno;
el coro de las Musas esplendente
con más dificultad rijo y gobierno.
Un Ex genio del siglo
Busca en mi sol el rayo que te alumbre;
agarra mi faldón; aprieta el paso.
Para todos hay sitio en la ancha cumbre
del Blocksberg y el germánico Parnaso.
El Viajero curioso[38]
¿Quién es ese pedante que en su frente
soberbia y petulancia lleva escritas?
¿Qué busca, tan orondo y displicente?
Siguiendo la husma va de los Jesuitas.
Una Grulla[39]
Pesco en las aguas turbias y en las claras:
tengo de ello muy buenos testimonios;
y me verás, si atento lo reparas,
mezclar al Padre Santo y los demonios.
Un Hombre de mundo
La grey devota, para abrirse paso,
no repara en vehículo;
en medio del Blocksberg congrega acaso
su negro conventículo.
Un Danzante
¿Qué lejano rumor nos trajo el viento?
¿Es el redoble del tambor sonoro?
No: es el canto pausado y soñoliento
de los graves sochantres en el coro.
El Maestro de baile
Todos bailan, el grande y el menudo;
todos ruedan sin miedo y sin cuidado;
brincan el contrahecho y el panzudo;
salta el cojo y se estira el encorvado.
Un Juglar
Esa canalla, que danzando veo,
llena está de malicia y de ponzoña.
Fieras domaba con su lira Orfeo:
a estos los domestica la zampoña.
Un Dogmático[40]
Ni crítica mordaz, ni duda fiera
destruyen mi doctrina bien probada;
existe el diablo, pues si no existiera,
dejara de ser diablo y fuera nada.
Un Idealista[41]
La fantasía dominó mi mente,
y siervo es mi sentir de su mandato:
pues que todo lo soy, es consiguiente
que soy también un pobre mentecato.
Un Materialista
El Ser es mi suplicio y mi tormento,
y comienza a cansarme y aburrirme.
Hoy por primera vez experimento
que no estoy en mis pies seguro y firme.
Un Supernaturalista
Me encuentro bien entre estos malhadados,
cuando en el aquelarre me introduzco;
al ver diablos aquí por todos lados,
que existen también ángeles deduzco.
Un Escéptico[42]
Les engaña el fulgor de un espejismo
cuando de la verdad van al encuentro;
Demonio y duda casi son lo mismo;
por eso estoy aquí como en mi centro.
El Maestro de capilla
¡Callad, moscas, mosquitos y moscones!
¡Callad, por Dios, malditos diletantes!
¡Callad ranas y grillos de agrios sones!
¡Músicos todos sois horripilantes!
Los Aprovechados[43]
Somos gente feliz y positiva,
y vivimos sin pena y sin trabajo.
¿Pasó la moda de ir cabeza arriba?
Pues iremos también cabeza abajo.
Los Ahítos
Algún día llenamos bien la panza;
mas ya no atiende el cielo nuestros votos,
y de tanto bailar en esta danza,
vamos al fin con los zapatos rotos.
Fuegos Fatuos
Nacimos en los fétidos pantanos,
engendro de la negra podredumbre:
hoy, galanes espléndidos y ufanos,
resplandecemos todos en la cumbre.
Una Estrella caída
Caí, rodando de la eterna altura
donde brillaba, luminosa estrella.
Tendida estoy sobre la tierra dura:
¿quién podrá, cielos, levantarme de ella?
Los Amazacotados
¡Escuchad! Tiembla el suelo al choque rudo.
¡Plaza! ¡Ya viene el escuadrón obeso!
Si es que Espíritus son –que no lo dudo–
digo que son Espíritus de peso.
Puck
¡Escuadra de hipopótamos bravía!
¡Moderad y tened el rudo trote!
¡Dejadme a mí la gloria, en tan gran día,
de ser el más pesado y mazacote!
Ariel
Si la Naturaleza cariñosa,
o el Espíritu os dan ligeras galas,
a la cumbre seguidme do la rosa
feliz ostenta sus purpúreas alas.
La Orquesta, pianissimo
La neblina se aclara y desvanece;
deshácese la nube de igual modo:
sonora brisa la enramada mece,
y se disipa y se evapora todo.

