Note 588 — TRANCO X
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Era grande agravio cortar la cara a una mujer, porque esto, sobre menoscabar su hermosura, hacía pública para siempre la afrenta, por ir indeleblemente marcada en el sitio más visible; pero a las malas mujeres se las solía amenazar además con cortarles las piernas, dando a entender con ello que por su torpe oficio las tenían poco menos a la vista que el rostro.