Note 605 — TRANCO X
Reading edition
Bien se echa de ver que Vélez, al decir todo esto del fénix, tenía en memoria el romance de Quevedo: uno de los cuatro referentes a otros tantos animales fabulosos (la phénix, el pelícano, el basilisco y el unicornio). Lo de «hija y heredera de sí propia» y lo de que «en ninguna región nadie ha encontrado su aduar» son reminiscencias de estos versos de aquel romance:
«Tú, a quien ha dado la aurora una celda y una ermita, y sólo saben tu nido las coplas y las mentiras; tú, linaje de ti propria, descendiente de ti misma, abreviado matrimonio, marido y esposa en cifra....»