Note 598 — TRANCO X
Reading edition
Dice festivamente villancieres, por poetas de villancicos, como se decía, al uso de Borgoña, panetier, salsier, grefier, etc. Tirso de Molina, en el acto II de Privar contra su gusto:
«CALVO. Ha dado en mudar los nombres el palacio a sus oficios, en nuestra España novicios; ya llama a sus gentilhombres acroyes; ya hay sanserván, furriel, costiller, salsier, guardamangel, sumiller, panatiel, que guarda el pan, y otros mil; con que deseo que el palacio me sustente y ocupe principalmente entre aquestos del bureo, por holgarme y burear. Quisiera yo, pues, señora, que, siendo mi intercesora, el Duque me hiciera dar uno que, acabado en el, a los demás imitara y de nuevo se criara.
INFANTA. Y ¿cuál es?
CALVO. Murmuratiel.»
El Titeretier (por El Titerero o El Titiritero) se titula una mojiganga de don Francisco de Avellaneda, núm. 3260 del Catálogo de las piezas del Teatro que se conservan en el departamento de Manuscritos de la Biblioteca Nacional. Y el mismo Vélez, en un romance dirigido al Rey (véase mi folleto intitulado Cinco poesías autobiográficas de Luis Vélez de Guevara):
«... que agora son más que nunca sus escudos menesteres, para caminar con Vos desde aquí a Jerusalén, protestando que será en todo el Pentecostés de las alabanzas vuestras eterno versifiquier....»